Skip Beat no me pertenece.
Summary: "What if..." Kyoko descubre que Sho solamente la esta usando para que lo "mantenga" mientras que él triunfa en sus sueños. Quiere vengarse de él y sabe que lo puede hacer, entrando al mundo del entretenimiento pero antes de eso se encontrara con cierto actor. 18. Rated: M
Descubriendo el deseo.
Julie aun seguía molesto con su esposo, no se hablaban, casi rondando lo infantil. Kuon observaba a sus padres, curioso y en parte entretenido. Kyoko estaba embarazada, si… no debían recordárselo, él mismo había "participado" para obtener ese resultado. Y le encantaba saber que ella estaba teniendo a su bebé, que su hijo crecía dentro del vientre de su mujer, porque ella era suya.
Fue a su habitación y la vio dormida en su cama, se veía absolutamente adorable… Él podría se espeluznante algunas veces, o muchas veces si se trataba de ella, ahora mismo decidió quedarse allí y verla dormir. Si. Muy espeluznante para cualquiera que no sea ella.
A Kyoko le encantaba despertarse y saber que él estaba allí, aunque sea cuando despertaba de su muy necesaria siesta, él era demasiado bueno para ella… algunas veces sus pensamientos la llevaban a lugares tan oscuros y le hacían sentirse tan triste. Esto era demasiado bueno para ser real. Lo bueno es que era real y ellos lo sabían. Disfrutaría de su felicidad y si podría ser por siempre, era mucho mejor así, al lado del hombre que la amaba, al lado de su pequeño hijo. No había nada que pudiera mejorar esto.
—¿Aún cansada? —Kyoko asintió.
Últimamente se sentía tan exhausta, cansada, con sueño, demediado sensible… era un poco frustrante.
—Creo que hoy será uno de esos días terribles también —aseguro bostezando.
El sonrió de forma comprensiva. Se recostó a su lado para que ella se acomodara entre sus brazos, beso su frente. Ella rió jovial, era tan bueno estar entre sus brazos, incluso si estabas despertando de tu siesta de media mañana o la primera de ellas.
Cerró de nuevo sus ojos, demasiado agotada, era bueno que no sintiera nauseas, era un milagro que ella pudiera disfrutar de su perfume si que su sentido del olfato aumentado mil veces le jugara malas bromas, ¿cómo un perfume tan varonil, rico y embriagante podría causar tantos estragos en una embarazada? Ella amaba ese perfume. Y él lo sabía. Él lo usaba porque sabia que así era. Ella amaba ese perfume pero al parecer su bebé no. Suspiró. Estaba tan cálida y cómoda. Ella se volvió a dormir y él también lo hizo. Nada mejor como dormir junto a la persona que quieres.
~KR~
Después de un necesario y muy merecido sueño reparador, Kuon se despertó solo en la cama, sabía que Kyoko estaba timando una ducha, podía escuchar el agua correr. Se uniría a ella si no supiera que se escandalizaría, mejor tomaba una ducha mas tarde, igual era divertido cuando ella se escandalizaba y lo llamaba pervertido. La inocencia de ella era refrescante.
Minutos después, ella salió con una bata cubriendo su cuerpo, al parecer aún se sentía incómoda…
—¿Te encuentras bien, cariño? —Kyoko se sonrojo.
—Mis pies duelen —admitió, sentía sus pies hinchados. No era agradable.
—Ven.
—¿Qué harás?—preguntó curiosa.
—Darte un masaje en los pies…
—No es necesario…
—Quiero hacerlo, ahora no protestes y ven aquí —ella lo hizo, fue a recostarse en su cama.
Kuon le dio un masaje a sus pies, incluso en sus piernas… Kyoko entrecerró sus ojos mientras murmuraba algo como "pervertido" que hizo reír a Kuon.
—¿Cómo me llamaste? —preguntó divertido.
—¡Pervertido!—le dijo.
Él no pudo evitar reírse una vez más. Su vida, ella era tan refrescante. Como la amaba.
Se acercó y beso sus dulces labios, un beso casto en un principio que poco a poco se volvió mas intenso, cuando se separo de su boca ella estaba sonrojada y respiraba con cierta dificultad.
—Creo que iré a tomar una ducha —murmuró, tenia vierto problema que solucionar, se levantó y fue al baño mientras ella decía "Pervertido" nuevamente, cuando pensaba que él no la escuchaba lo que le hizo sonreír.
~KR~
Kuon salió de la ducha, con apenas una pequeña toalla aferrada a su cadera, encontró a Kyoko ya vestida y peinada para empezar el día. Y estaba mirando su reflejo en el espejo. Su ceño estaba fruncido como si estuviera teniendo una batalla con ella misma.
—¿Qué sucede, amor? —ella se sonrojo al verlo con esa pequeña toalla y cabello mojado, era una vista demasiado tentadora para la pobre chica.
—¡Estoy gorda! —dijo sollozando.
Kuon frunció el ceño. Ella no estaba gorda, se veía tan hermosa, tan sexy y todo ella lo tenia tan mal que necesitaba muchas duchas frías al día para saltarle encima cada cuarto de hora.
—Pero te ves hermosa —aseguró de inmediato, queriendo consolarla y asegurarle que no era así, quería disipar sus temores.
De inmediato supo que hizo algo mal cuando ella le dirigió una mirada fría y fura. Sus instintos le dijeron que huyera, que se escondiera, que necesitaba salvar su vida…
—Dije gorda, no fea —prácticamente le gruño.
Quizás Kuon necesitaría ese día de la "solidaridad" masculina, en otras palabras, esa noche dormiría en el sofá como su padre si no arreglaba esto. ¿Cómo la había arruinado tanto? Él y su maldita boca.
Continuara.
Hola. Volví con esta historia…
Quiero agradecerles a quiénes comentan, leen, agregan entre sus favoritos y alertas a esta historia.
Mil gracias por todo.
