Seis hermosas jovencitas, cada una con una característica y habilidad particular, se encontraban en el camarote de una de ellas, conociéndose un poco más, la una a la otra.
-¡Aún no puedo creerlo!- habló la mayor de ellas, maravillada -¡Vamos a volver a vernos en otras vidas!-
Todas ellas, estaban acostadas en el suelo de la habitación, mirando hacía el techo y con sus cabezas juntas, formando un círculo.
-Lo sé, la vida y el destino, tienen muchas sorpresas- acotó en el mismo tono su hermana.
-Yo no hablaría del destino y mucho menos de la vida, chicas-Indicó la cazadora. El pequeño dragón, dormía sobre ella -Eso es gracias a los dioses-
Lo acariciaba sonriendo, pero se sentía muy triste por todo lo sucedido con su hermano.
-¿Dioses?- preguntó la alquimista, confusa -¿Cuál de todos?-
-Pues, nosotros los hechiceros y videntes, debemos nuestro poder y existencia a la Dama del Caos y los alquimistas, a la verdad, el dios de todos los mortales en este planeta- explicó la otra muchacha.
-Comprendo, por cierto... No nos explicaron porque Eyra y yo, somos las hijas del sol y de la luna- entrecerró los ojos la hermosa hechicera -¿Ellos también son dioses?-
-Por lo que tengo entendido, lo son- aclaró su duda, la cazadora -Pero eso no significa, que sean sus hijas, literalmente hablando-
-No entiendo...Se supone que ellas lo sean o al menos, mestizas de ellos. Eso explicaría el poder de ambas- volvió a hablar la guerrera.
-No, realmente- la vidente se sentó para mirarlas -En realidad, ellas son las portadoras de los poderes de esas dos deidades-
-Comprendo, ellas fueran elegidas por el sol y la luna, para ser las humanas poseedoras de sus poderes- afirmó de nuevo la otra rubia, iluminada -Son un medio de conexión entre humanos y los dioses-
-Así es, por esa razón, las eligieron a ellas- todas se habían sentado para escucharla, ya que la charla, era muy interesante -Un cuerpo, no puede contener dos poderes tan complementarios y diferentes a la vez, seria un caos-
-Eso explica el porque, yo soy una alquimista e Ivi, una hechicera- señaló a su hermana -La magia se rige por el poder de la luna y la oscuridad, en cambio la alquimia, no... Es todo lo contrario-
-Si, eso es cierto- asintió la nombrada -Pudimos verlo cuando tu, Deni- la apuntó - Destuisteel barco, fue algo increíble- agregó -Tu poder es asombroso-
-Gracias...- aferró sus manos -Lo aprendí de la mejor- ella asintió.
-Si, tu madre- apretó sus manos con las de ella -¿Cuál es su nombre?- preguntó con interés.
-Dea... Dea Fleming- respondió orgullosa -En la la torre de Taflem, la llaman, hechicera errante... Ella viajó mucho por el continente, buscando a su hermana después de un accidente en barco que las separó, de ahí el nombre- rió rememorando las hazañas de su madre -Cuando se reencontraron, se entero de su otro título, como hechicera de la luna-
-Su nombre es hermoso ¿Se parece a mi?- asintió.
-Idéntica, en todos los sentidos. Al igual que tu, ama las flores y las plantas, mi casa parece una jungla por eso. Además, toca el violín como una experta- acotó con orgullo -Es una gran madre, nos ama mucho a mi hermano Sebastián y a mi, pero vuelve loco a mi padre. Es indomable e independiente y aunque se queje, yo sé que eso, es lo que él ama de ella-
-Así tiene que ser- rió abrazando a su futura hija -Gracias por contarme todo esto, mi bella Eyra- la había llamado por su nombre, por primera vez.
-Pequeña Ivi- la alquimista la llamaba así porque era la más pequeña de las seis -¿Cómo es tu madre?-
Se encontraba con su cabeza apoyada en el regazo de la chica con la que hablaba.
-Ella es igual a ti- le acariciaba el cabello -Se llama Gaia Curtís, no comparten el apellido con la tía Dea, porque después del accidente que tuvieron en el barco, cuando niñas, fue adoptada por una pareja amestrisana. La tía la llama alquimista pérdida, por eso- su amiga estaba atenta, escuchándola -Como no recuerda su vida como una Fleming, decidió dejarlo así- pensó un momento -No sé que mas decirte- aseguró.
-No lo sé, es tu madre- entrecerró sus ojos -Tiene un gran nombre, ¿No crees?-
-Si, el mejor de todos, para una alquimista del sol como ella...- sonrió hundida en el recuerdo -Es como la madre naturaleza ¿Sabes?, ama a los animales y se especializo, en hilar vidas- rió a carcajadas -Es muy divertida, siempre esta haciéndole bromas a mi padre o molestándolo para hacerlo reír, él igual, son como amigos. Nos adora tanto a mi hermanito Nicholas y a mi, que a veces creemos que nunca creció, al ponerse a nuestro nivel-
-Yo haría lo mismo que ella si tuviera hijos- rieron con ganas -Lo último que hacemos en esta vida es madurar-
-Estoy de acuerdo contigo- chocaron puños.
-Son grandes historias- dijo la menor de las guerreras y las miró a las cuatro con los ojos brillosos -Lamento interrumpirlas, chicas...Pero, ¿Qué pueden decirnos de nosotras?-
-Podemos decirles muchas cosas pero, ¿Qué quieren saber?- cuestionó.
-Bien, ¿Somos hermanas? ¿Cuáles son nuestros nombres? ¿Qué es lo que soy en esa vida mundana, hechicera, cazadora, guerrera o bruja? ¿Cuántos hijos tengo?-
Habló apresurada y sus amigas la miraron abrumadas, pero la única que reía, era la cazadora.
-Bien, ahí floreció la tía Cleo- secó sus lágrimas de risa -A ver, tu nombre es Cleo Everlasting, ustedes no serán hermanas en esa vida, pero serán grandes amigas, prácticamente las mejores, diría yo- la escuchaban, atentamente -Serás cazadora con cualidades mágicas y tienes cuatro hijos, tu primogénito es Seth- exhaló todo el aire que tenía dentro -También es una gran historia- asintió.
-¡Cuatro hijos!- exclamó extasiada -¡Mi vida será muy feliz!-
-Si, hermana... Tu siempre soñaste con temer cuatro hijos- la abrazó emocionada -¿Qué hay de mi?-
Miró a ambas, buscando alguna respuesta.
-Tu te llamarás Winry Rockbell, tendrás dos hijos, Dante y Trisha. Tu esposo, es el alquimista de acero, se llama Edward Elric- la rubia abrió los ojos sorprendida por las palabras de su amiga -A diferencia de mi madre y las tías, eres la única nacida y criada en Amestris, ya que Leire, en esa vida, nacerá el Keisalhima y eres la mejor mecánica de automail que conozco-
-¡Vaya! No sé que es eso último, pero me gusta- aplaudió con entusiasmo -Gracias, chicas-
Un golpe se sintió en la puerta del camarote y la voz de un cazador alfa, se sintió detrás de ella.
-Eyra, Gia... Por favor... No me hagan esto, quiero hablar con ustedes- suplicó triste.
-No lo diré de nuevo, Björn... No queremos hablar contigo- la alquimista asintió, mirando la puerta, enojada -¡Estoy agotada de tu maldita actitud conmigo! ¡Vete de aquí!- el dragón en su hombro, gruñó.
-No me iré- afirmó él -Me quedare aquí afuera toda la noche, si es necesario-
-Has lo que quieras, no nos interesa- respondió indiferente, su novia -Quédate afuera y piensa en lo idiota que has sido con tu hermana, todo este tiempo- sonrió divertida -Y no nosotras pensáremos, si vamos a perdonarte o no-
-Esta bien- golpeó su cabeza contra la puerta -Si digo que lo siento una vez más, ¿Funcionará?-
-No, lárgate- lo corrió su hermana. Unos pasos se sintieron alejándose de la puerta y ella volteó burlona -Odia que hagamos eso, Eyra. No hay peor cosa para él, que lo tratemos de esa forma y hacerlo rogar por perdón- comentó aguantando las ganas de reír -En eso, se parece mucho a mi padre. Él se llama Keilot y tiene el mismo apellido que nosotros, lo cual me resulta extraño- aclaró pensativa -Mi madre, cada vez que se enoja con él, se va de la casa para hacerlo sufrir- no pudo aguantarlo y rió a carcajadas -Ella sabe como tratar a un alfa-
-No me sorprende y en cuanto a tu hermano, se lo merece... Tendrá que aprender a tratar con mujeres- todas asintieron y nuevos golpes se sintieron en la puerta -¡Ahora! ¿¡Qué quieres, Björn!?- preguntó enfadada.
-No soy Björn, soy Aren- respondió tranquilo -Ivi, Deni... Ya es hora de ir a descansar- las nombradas palmearon su frente -Fue un día muy largo y difícil... Vamos a la cama-
-No puede ser- la vidente se acerco a la puerta -Estamos bien, Aren- respondió con voz amortiguada.
-Si, hoy es noche de chicas ¡Chocalas!- dijo la novia de él y chocaron palmas con su amiga.
-Eso a mi no me interesa- indicó molesto -Salgan o entrare-
-No nos asustas...Es mi camarote y hoy, no entraras- levantó su mano -Guarda nuestros secretos- la puerta se cerro por completo gracias a ese hechizo -Intenta abrirla ahora- mencionó con el ego hinchado.
-No es necesario- contestó detrás de ella, que gritó del susto -Ya aprenderás... Tontita- le palmeó cabeza con burla -Y tu- señalo a la si novia en cuestión -Vámonos-
-¡Tu no me mandas!- exclamó ella cruzada de brazos, sin mirarlo -¡Ni que fueras mi dueño!-
Mencionó con sorna y él la señalo pronunciando un hechizo. La escena era tan graciosa, que ninguna de sus amigas y mucho menos su hermana, iban a intervenir.
-Claro que lo soy- respondió burlón besándola en la mejilla, cuando ella llego a sus brazos -Vas a tener que superarlo, mi hermosa hechicera de la luna-
-¡Algún día tendrás que dejarme en paz! ¡Y yo seré libre de nuevo!- se removía entre sus brazos para bajar de ellos -¡Suéltame, Aren! ¡Estas loco!- él era muy fuerte.
-Eso nunca, jamás te dejaré en paz- respondió tranquilo y guiñándole un ojo a las amigas de ella -Adiós, chicas... Lejos-
-¡Chicas!-
Ese gritó lleno de desesperación, fue lo último que escucharon de ella, antes de desaparecer en el aire.
-Bien, he vuelto a casa- acotó riendo, al verlos irse -Mi padre siempre hace eso con mi madre- se sentó en su cama, mirándolas -Él se llama Lai Row, es un vidente milenario, es huérfano desde bebé y un antiguo de la torre, lo acogió, dándole su apellidó- visiones de la vida de su padre, llegaron a ella -Todos creen, que es descendiente o un mestizo, entre los humanos y los seres celestiales-
-¿Seres celestiales?-
Preguntó una de las chicas y tomó asiento junto a ella, interesada por lo dicho.
-La raza mas antigua de la humanidad, Leire- respondió la cazadora -Ellos manipulaban la magia del silencio a través de letras mágicas o nornir, para modificar su entorno. Son considerados, los antepasados de los maestros hechiceros-
Ella era como su madre en ciertos aspectos, al igual que su prima. Era muy inteligente y erudita, cuando quería.
-Y, ¿Qué paso con ellos?- cuestionó la hermana de esta.
-Se desconoce, exactamente, que fue lo que paso- dijo y movió sus manos, formando pequeñas figuras representativas en el aire, mientras explicaba -Pero se cree, que hace miles de años, una feroz guerra entre los seres celestiales, los demonios, los dragones y la humanidad, llevó a la extinción de ellos-
Las figuras de cada uno de esos seres, se enfrentaron entre sí, desapareciendo, en una diminuta explosión de destellos blancos.
-¡Vaya! ¿A qué se debió esa guerra?-
Volvió a preguntar, asombrada, por lo que presenciaron sus ojos.
-Por amor- respondió, mirando a la nada, como si pudiera verlo o imaginarlo -Primogénitos y príncipes de esas razas, se enamoraron de simples humanas o mundanas, como se conocen. Dejando descendencia mestiza en la humanidad. Las mismas, podían manipular la magia o derrotar a las demás, como nosotros, los cazadores- tocó el colmillo de su cuello -Se dice que los cazadores, somos una mezcla extraña entre los humanos, los seres celestiales y los demonios-
Las jóvenes la miraron sin comprender.
-Los cazadores y en especial los alfa, son tan rápidos como los demonios e indestructibles, como los seres celestiales. Aún así, son mortales- indicó la vidente señalando a su prima.
-Entiendo, por esa razón, son inmunes a la magia, pero pueden sufrir daños- acotó Amaia, nuevamente. Esas dos muchachas, eran brillantes -¿Qué hay de nosotros? ¿Los guerreros?-
-¿Tu no sabes nuestra historia, hermana?- cuestionó extrañada y ella, negó -Según la abuela, el clan Willians, es uno de los clanes guerreros de este mundo y el más antiguo, de hecho. Así como los Ackerman, en el otro extremo del continente, pero nosotros, protegíamos a Xerxes- relató con tristeza -Nuestra linea de sangre, como la de todos los guerreros, posee una habilidad llamada el poder despertado, eso tu lo sabes- su hermana asintió -Sabemos exactamente lo que debemos hacer, ante una situación límite. Por esa razón, poseemos diversas habilidades superiores a los de cualquier otro humano ordinario-
-Si, eso pudimos verlo el día que las chicas destruyeron el cuartel y tu, junto con Amaia, pelearon contra los soldados- indicó Gia.
-¡Momento!- interrumpió, abruptamente -¿Dónde esta Eyra?- su mejor amiga no estaba en la habitación.
Observaron alrededor y no había rastro de ella, ya que la vidente, se había ido hace unos momentos, al tener una visión.
-Björn-
Mencionó la hermana de él, negando con la cabeza. Sin que se dieran cuanta, ella había sido raptada por el cazador, por un pasadizo secreto que poseía el camarote de su amiga. Ninguna de ellas, pudo percibir, cuando eso paso. Era lógico, la habilidad de él lo hacía casi indetectable ante otras personas. Por otro lado, en la habitación del vidente, las cosas no estaban cada vez peor con la muchacha que lo volvía loco.
-¡No voy a dormir contigo... Nunca más, Aren!- ella se encontraba sentada en una silla, lejos de él, mirando por la ventana -¡No puedes ingresar a un cuarto ajeno y llevarme contigo, porque tu crees, que tengo que descansar! ¡No tienes ningún derecho a hacer eso!- él la observaba en silencio -¡No puede ser!- se incorporó como un resorte, al observar por la ventana -¡Voy a matar a ese cazador!-
Su hermana estaba siendo llevada por él, apresada contra su cuerpo y tapándole la boca. Corrió hacía la puerta, pero cuando estaba a punto de cruzarla, se desmayó. Él suspiró y se acercó a ella, para tomarla entre sus brazos. Estaba preocupado, pero tampoco iba a hacer un escándalo, él podría atenderla.
-Después dices que no necesitas descansar- murmuro irónico, colocándola en la cama con cuidado -¿Qué es lo que tienes, preciosa?- la besó en la frente acariciándole el cabello y ella, sonrió -Aún no puedo creer, que en tan poco tiempo, me haya enamorado de ti- una mano se apoyó en su hombro -Hola, princesa ¿Cómo estas?-
-Bien, mi lindo hermano- se sentó en su regazo -¿Podemos hablar?- tocaba el rompecabezas del milenio que colgaba del cuello de él -Hay algo muy importante que debo contarte-
Miró con dulzura a la chica dormida.
-Bien, ¿Qué quieres decirme?- la observó a los ojos, inclinando su cabeza -¿Tiene que ver contigo o con ella?-
-Tiene que ver con todos- respiró profundo -Aren, tu sabes que cuando lleguemos a Valtandhers, las cosas no serán nada fáciles, ¿Verdad?- él asintió.
-Si, por lo tengo entendido, Golum despertara allí- acomodó el sombrero de su hermana -Pero no tienes que tener miedo, Deni- la abrazó -Nada les pasara a ti o a Ivi, no lo permitiré-
-Lo sé, tu siempre cuidaste de nosotras- lo besó en la mejilla -Pero no tienes que preocuparte por mi, yo tengo a Dante... - se le deformó el rostro -No pongas esa cara, tu sabes que es así- le apretó las mejillas y él, rió -En fin, de la que tienes que preocuparte es de Ivi- le apartó el cabello, que siempre le cubría un ojo -Aren, hermanito... No sé como decirte esto...- se removió incomoda sobre él -Pero dentro de unos meses, serás padre- tomó el rostro de su hermano y millones de imágenes llegaron a él, cuando los ojos de ella, cambiaron -Felicidades-
Él la abrazo lleno de felicidad.
En la cubierta del barco, una rabiosa alquimista, intentaba zafarse de los brazos de ese cazador, que la llevaba aprisionada.
-Escúchame bien, gaviota- susurró en su oído, aspirando su dulce aroma -Voy a soltarte, siempre y cuando, prometas no alejarte de mi, ¿Está bien?- ella asintió con sus ojos bien abiertos -Te advierto, que si intentas huir, te atrapare de nuevo... No olvides que soy un cazador-
Cerró sus ojos rendida y él, la soltó.
-Gracias por soltarme- respondió sarcástica caminando hacía la borda -¿Por qué hiciste eso?- preguntó molesta.
-Porque quería verte y sobre todo, quería que me perdones- la abrazó por detrás -No me gusta que estés molesta conmigo-
-A mi no es a quien tienes que pedir perdón, Björn- contestó sería -Es a Gia y si ella no te perdona, yo tampoco lo haré- no quería ni mirarlo -Tienes que aprender a tratar bien a tu hermana- intentó alejarlo, pero él, aferro mas su agarre -No sé que es lo que pasa contigo, pero ella me dijo, que tu no eras así-
-Son los Drag Mata- contestó murmurando -Ellos son los que me ponen así, aún no lo sé, pero presiento, que están buscándola y no quiero que haga ninguna estupidez... Podrían atraparla- cerró sus ojos ante la idea -Ella, aparte de ti, es lo único que tengo-
-Lo sé- lo consoló palmeando sus brazos.
-¡Hermanito!- llegó corriendo a él y subió a su espalda -¡Tengo algo para ti!- lo besó en la mejilla y tendió un dije de colmillo hacía delante -Ella es tokijin, es el arma de los alfa, te ayudará-
Aseguró. Esa era la forma que ella tenía para perdonar a su hermano.
-Te quiero, enana- giró su cabeza para verla y besarla, aún aferrado a su novia -Las quiero a las dos-
-Nosotras a ti... Estás perdonado, cazador- sonrió, observando el mar.
-Bueno, ya me voy... Tengo que buscar a Seth-
Intentó bajarse de la espalda de su hermano, pero él, la detuvo.
-No, quédate - rogó, pero ella, igual bajo -Quiero estar con ustedes-
La abrazó por los hombros y se quedaron allí, los tres, mirando al horizonte.
