¡Aff! Y yo que pensaba que aun con esto de la cuarentena podría actualizar a tiempo T_T

Lo ciento chicos, pero normalmente debo ir a un cyber para poder subir los capítulos nuevos. Y con esto de la pinche cuarentena todo ha estado cerrado, por no mencionar que el único inútil que conozco con internet no me contesta los mensajes para ir a su casa (ustedes tranquilos, que cuando le vea me las va a pagar). Aunque bueno, realmente lamento haber demorado tanto en actualizar, estoy seguro de que todos están clamando por tener algo nuevo que leer para combatir el aburrimiento de la cuarentena.

Después de todo, ¿qué es la vida sin algo de yaoi? XD

Pero ya regresando al fic:

Primero les aviso, NO es un capítulo en rosa. Téngalo muy presente mientras leen, puede que lo parezca, pero ya van a ver lo que es en realidad jojojo en serio, van a reírse, van a decir Awwww y hasta se van a conmover un poco; conoceremos un poco los pensamientos de Nico, algo de las posturas de nuestros tiernos pretores, algo de la realidad del Príncipe y demás…

Pero créanme cuando les digo que al final se van a quedar colgados de la silla.

PEEEEEERO… Ya verán cuando lleguen al final. Van a quedar K.O. y queriendo matarme… Otra vez.

Capítulo 31:

"Preámbulo a la Verdad"

-Así que… ¿Algo nuevo que quieras comentar? –Eran pasadas las dos de la tarde y como dictaban los horarios era el momento en el que la quinta cohorte se encontraba haciendo sus ejercicios de marcha en los Campos de Marte. Como Centurión, Hazel supervisaba a sus compañeros, que no le gustaba pensar en ellos como subordinados. Y aprovechando que estaba de pie junto a su hermano mayor en la cima de los restos de una de torres que se usaron en los anteriores juegos de guerra, para preguntar sobre ese algo que había estado rondando la mirada del hijo de Hades y de la que nadie más quiso darle razón.

-Mm-Un simple gruñido fue su respuesta por parte de Nico, quien estaba sentado al borde de la torre con sus piernas colgando y mirando en dirección a las filas de Romanos. En su idioma aquello significaba "Te escuche. No quiero hablar".

-Nico…-Pero ella no iba a conformarse con meros fonemas guturales. Además, sabía perfectamente como presionar a su hermano sin hacerle sentir tensión:

-No hagas eso-Murmuro el azabache negándose a ver a su hermana.

-¿Qué estoy haciendo?-Inquirió la sureña con falsa inocencia.

-Poner esos ojos de niña buena, sabes que siempre termino cediendo a ellos-Espeto con enojo el mayor. Pasaron varios segundos en los que Nico mantuvo su vista fija en el horizonte y cada vez frunciendo aún más los labios-¡Arrrggh! ¡Está bien! Lo diré…-Estallo finalmente haciendo un espaviento con las manos para terminar presionando el puente de su nariz-Ese estúpido Percy-Gruño, en referencia a que había sido el hijo de Poseidón quien había enseñado a su hermanita a poner cara de "foca bebe".

-¿Entonces…?-Pregunto la morena, haciendo grandes esfuerzos por no poner una sonrisa de victoria en su expresión. No le gustaba ser presumida.

-Se trata de… Seth-Explico Nico-El otro chico que vino con nosotros, el menor-Hizo una pequeña pausa. Silencio que Hazel respeto. Nico adoraba a su hermana por esos pequeños gestos-Él… yo le gusto-Soltó sin más, con las orejas muy calientes pero agradecido por su cabello largo que las cubría.

-Oh…-No podía culpar a su hermana por la expresión en su rostro. Sorpresa, y mucha. Aunque poco a poco comenzó a ser reemplazada por un brillo diferente en sus ojos:

-Alto-Espeto el moreno con severidad-Basta de imaginar en color de rosa, no es cómo estás pensando…

Por los siguientes minutos Nico se dedicó a explicarle a su hermana lo que había ocurrido hacia dos noches durante la celebración en la reserva Quileute. Todo. Desde su llegada hasta él arrebato de Seth apenas le vio. También explico lo que era la Impronta y lo que conllevaba, según le habían explicado a él. Durante todo el rato Hazel escuchó atentamente en silencio, solo asintiendo con la cabeza de vez en cuando o con una leve elevación de sus cejas. Pero, así como era una buena escucha era también una buena observadora:

-… y es eso-Dijo Nico-Los genes del sujeto le dicen a quién quiere. Punto. Y si llego a negarme terminare matándolo de despecho-Escupió con amargura. Un sentimiento que había embargado su voz durante todo el rato. Pero había algo más, algo en su mirada que no pasó desapercibido para su hermana.

Hazel había pasado años en el Erebo. Viendo y escuchando a los fantasmas. Nunca lo había notado sino hasta tiempo después de regresar a la vida, pero había aprendido a ver los anhelos, los remordimientos, el miedo. No era una habilidad como hija del inframundo ni ningún poder especial. Era simplemente su capacidad de comprender a los demás, era su humanidad.

-Oh, Nico…-Y justo ahora ella podía ver todo ello en los ojos de su hermano: el anhelo, la rabia y el miedo entremezclándose en su mirada. Luchando dentro del él para hacerse con el control.

-Lo sé, lo sé…-Respondió el azabache dedicándole una mirada resignada al tiempo que colocaba su mano sobre la que su hermana tenía en su hombro-No es culpa de ninguno de los dos-Dijo, aunque sin mucha convicción-Por eso le deje venir, no sería justo dejarlo morir solo por una estupidez como esa. Aunque no significa que me guste-Agrego con tozudez.

-¿Estás seguro?-Inquirió la sureña con una ligera pulla en su voz.

-Hazel…-Advirtió Nico suavemente pero firme.

-Es qué…-Dudo un segundo antes de hablar-Si sigues pensando que todo lo que te ocurre es por capricho de los dioses, nunca podrás disfrutar nada-Espeto con dureza-Te preocupas demasiado por ello. A veces las cosas solo ocurren porque si, Nico.

-Afff… Jason dijo lo mismo-

-¿Ya lo ves? Y, quien sabe…-Sugirió la sureña con una pequeña sonrisa-Tal vez esto es un regalo, después de todo lo que has pasado-Su voz se quebró levemente al decir aquello-Te mereces ser feliz.

-Claro, mi destino es ser feliz…-Respondió con amargura y escepticismo el griego. Hazel suspiro levemente. No podía culpar a su hermano por su postura, solo deseaba que intentara ser un poco más positivo. Sin embargo, lo que ocurrió después no se lo esperaba ni en un millón de años-Aunque no puedo quejarme mucho, al menos es guapo.

Si señores. Aquellas palabras surgieron del mismo Nico Di Angelo. Y como bono extra, lo había dicho con una pequeña media sonrisa en su rostro. Hazel tuvo que hacer un gran esfuerzo para no estirar la mano y pellizcar la mejilla del chico para asegurarse que realmente era él y no un impostor disfrazado.

-Ja, ¿quién es la negativa ahora? -Sugirió Nico con socarronería adivinando los pensamientos de su hermana. Ah, pero ella no iba a quedarse así:

-Muy bien, señor inteligente, ¿qué tienes planeado para su cita?

-¡N-no es una cita!-Tartamudeo azorado el hijo de Hades comenzando a excusarse-¡Solo le mostrare el lugar!

Por suerte para él chico su hermana aun debía supervisar la marcha de su cohorte. Pero, aunque pudiera escapar de Hazel, temporalmente vale agregar, no podía escapar de sus pensamientos. Aquello no era una cita. Solo intentaba que el quileute no se sintiera tan desplantado a su lado más cuidaría de no darle ninguna idea equivocada. Sabía que estaba siendo muy tozudo de su parte, pero tenía la firma convicción de que cualquier cosa que pudiera ocurrir en su vida privada fue por decisión propia. De cada uno. No por algún designio impuesto por la sangre.

-Impronta-Susurro para sí mismo mientras veía a su hermana dirigir la marcha. Si era honesto el concepto le parecía bastante intolerable: amar a una sola persona por el resto de su vida con cada fibra de su ser. Podría sónar atractivo, demasiado bueno. Pero también muy delicado. Comprendía lo que podría ocurrirle a un lobo si algo llegaba a pasarle a su impronta, ¿pero, y los demás? La impronta era prácticamente al azar, sin dar aviso o señal alguna. Mucho menos opción ¿Qué ocurriría si el lobo en cuestión fuera un bastardo? Un maldito asesino en serie. Podría ser un sádico. O, aunque solo fuera una mala persona ¿El otro debía aceptarlo así sin más? ¿Y si alguno de ellos ya tenía pareja? ¿Simplemente esa tercera persona tendría que hacerse a un lado porque sí y ya?

No importa cómo se viera: la impronta era algo muy cruel.

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Al mismo tiempo, en el salón de reuniones del Principa los Pretores de la legión se encontraban reunidos junto al príncipe Atticus. Tal y como había ordenado Reyna este no había sido informado de la llegada de Percy al campamento sino hasta ese mismo momento cuando se reunieron:

- Es fantástico, ¿Cuándo podré reunirme con él? -Inquirió casi de inmediato. Lucía sereno como el buen empleado diplomático que era, pero en su mirada se delataba la emoción de conocer al héroe.

- Tuvo algunos problemas durante el viaje de regreso -Explico Frank con soltura-Ahora está descansando, pero tendremos una reunión de líderes esta tarde para discutir los detalles de su petición.

- A partir de ahora todo deberá ir más rápido- Sugirió el príncipe -Mi padre estará complacido.

Luego de eso simplemente fue soportar los usuales halagos y la perorata del noble. Con los días los romanos habían aprendido que Atticus era honesto y fácilmente impresionable, y en cierta forma inocente. No era un mal tipo, solo algo molesto. Aunque por su forma de ser y la manera en que solía referirse a sus deberes era obvio para Reyna que había una pequeña sombra que trataba de ocultar de los demás.

Fuera lo que fuera no era su asunto. Ella tenía sus propios problemas con los que lidiar como líder de la legión. Y si no era ninguna molestia quisiera tener que aplazar dichos problemas un par de horas más. Después de todo Percy era un experto en sacarle unas jaquecas mundiales a cualquiera.

Y hablando del fastidio de roma, este se encontraba durmiendo plácidamente abrazado a Jacob cual infante a su peluche favorito. Nada nuevo, en realidad. Ni siquiera el que Jacob llevara y rato despierto mientras el mestizo continuaba profundamente dormido; había descubierto, con algo de bochorno, que le gustaba ver a dormir a Percy. Lucia muy tranquilo y hasta tierno, lo cual era sumamente refrescante dada su personalidad sarcástica y arrogante. Como fuera, ese era un placer que Jacob había guardado para si como un secreto con sumo cuidado.

Claro que el secreto no iba a durar demasiado.

-Solo despiértalo-

-¿Por qué no lo intentas tú a ver? ¡Si lo logras te daré un premio!-

Ya que Jacob casi siempre era el primero en despertar, solía entretenerse jugando con los mechones de cabello negro del mestizo. Era sumamente relajante. Y justo ahora sumamente bochornoso. Después de todo nunca había tenido público:

-¡Jackson arriba!-El rubio oxigenado realmente no le importaba, pero que ese chico grandote asiático les viera si era algo vergonzoso-¡Percy!-Jason intentaba despertar al aludido sacudiéndole pero solo lograba que él griego se aferrara aún más al torso de Jacob-Ah, no puede ser, ¡venga! ¡tenemos que ir al consejo de líderes!

No importaba cuanto lo intentaran, Percy simplemente tenía el equivalente al sueño de un oso hibernando.

-Ok, no podemos perder más tiempo-Concluyo Jason girándose hacia su Pretor-Frank, hagamos eso…

-Lo odia-Comento el canadiense con resignación. Jacob esperaba cualquier clase de sorpresa, pero el enorme oso pardo rugiendo a todo pulmón directo sobre ellos definitivamente no entraba en la lista. El que terminaran cayendo de espaldas al suelo fue en parte por la sorpresa, pero principalmente por la reacción de Percy:

-Dioses…-Gruño el ojiverde desde el suelo, con Jacob encima y frotándose la cabeza-Viejo, odio que hagan eso…-Murmuro dejando caer su frente con el piso.

-Quéjate luego-Espeto Jason mientras Frank colocaba una graciosa cara de disculpa-Rápido, tenemos que ir al Principa.

-Ah, claro…-Era evidente que la idea no le entusiasmaba demasiado. Fuera como fuera, luego de que Percy se pusiera la toga que habían llevado para él, Jacob les observo alejarse por la calle desde arriba apoyado en la baranda del balcón. La causaba cierta desazón verle alejarse de esa forma. No lo había notado antes, pero desde hacía tiempo que no se separaban el uno del otro-¡Eh Jake!-Justo estaba pensando en ello cuando el foco de sus pensamientos se giró y le grito desde la calle sin pudor alguno-¡Más vale que no te vayas a curiosear por ahí solo! ¡Regresare antes de la cena y haremos eso que tenemos pendiente!

-¡CIERRA EL HOCICO, ANIMAL!-Que escuchar las risas de los chicos que iban pasando cerca de allí solo le hacía desear ocultarse tras la baranda. Y la estúpida sonrisita de Percy no ayudaba; al menos Jason estaba cerca para darle el coscorrón correspondiente-Serás bestia…-Murmuro agachando la cabeza, aun sentía sus orejas y toda la cara arder por la vergüenza. Sabía que Percy se había referido a que él le enseñaría la ciudad luego, pero no podía evitar achantarse por el evidente doble sentido de las palabras del ojiverde-"En serio…-Pensó con una media sonrisa incrédula en sus labios-¿Desde cuándo tiene ese efecto en mí?"

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Solo habían transcurrido veinte minutos desde que iniciaron aquella asamblea y Reyna encontraba muy sospechoso el que aún no le atacara el correspondiente dolor de cabeza por ello. Se encontraban reunidos en la mesa principal de la estancia con ambos pretores de la legión sentados lado a lado en la cabecera de la misma, a cada lado estaban repartidos los centuriones de las cinco cohortes junto con el Pontifex Maximun y ambos invitados especiales de dicha conferencia: Percy Jackson y el Príncipe Atticus. Cada uno sentado frente a frente junto a los Pretores.

Durante las presentaciones el Caladria se había permitido estrechar y saludar enérgicamente al hijo de Poseidón. Después de todo tenía tiempo esperando conocerle. Y por su parte, aunque Percy no estaba muy entusiasmado al respecto con el tema de regresar a una misión, no pudo evitar terminar simpatizando con el chico ave. Después de todo el entusiasmo era bastante contagioso.

-…-Sin embargo, todo su buen humor se fue por el garete cuando escucho el verdadero motivo de su presencia allí. Fue el mismo Atticus quien explico cómo su gente venía siendo cazada por una clase muy peculiar de monstruos y de cómo su rey, su padre, había decidido solicitar ayuda a la Duodécima a cambio de información.

Pero había dos puntos que mantenían a Percy y a los demás muy a la defensiva. El primero era la falta de detalles al respecto, no tenían idea sobre qué clase de monstruo estaba atacando a los Caladrias, ni el motivo de sus repentinos ataques, ni nada. Era obvio que les estaban ocultando algo importante. Y el segundo era ese empeño en que fuera Percy quien encabezara dicha cruzada. Había mucho más allí que lo que les estaban diciendo.

-"No me agrada"-Eran los pensamientos de Reyna.

-Por ese motivo me he quedado para esperar a su llegada-Explicaba el príncipe-Ahora podremos poner marcha ha-

-No me interesa-

-"Y ahí viene el dolor de cabeza"-

La repentina intervención del hijo de Poseidón provoco que el Caladria le mirara atónito, así como algunos murmullos de sorpresa y enojo entre los centuriones. Frank tenía una expresión resignada en su rostro, así como Reyna que resistía el impulso de presionarse el puente de la nariz. La verdad todos esperaban alguna insolencia de ese tipo por parte del ojiverde y estaban sorprendidos que hubiera tardado tanto. Todos, a excepción de Jason que miraba fija y severamente a su compañero a su lado:

-Jackson-Espeto apretando los dientes. Pero la postura de Percy, con la cabeza apoyada en una mano con el codo sobre la mesa y tamborileando con los dedos con la otra mano. Como si fuera algún estudiante aburrido en clase de historia-Lo-

-Ya sé que lo prometí-Atajo nuevamente el ojiverde irguiéndose en su silla, pegando la espalda al respaldo de su asiento al tiempo que suspiraba pesadamente-Y no he dicho que no vaya a hacer nada. Solo dije que no me interesa toda esta palabrería burocrática.

-Admito que estoy de acuerdo con él-Intervino uno de los centuriones a la izquierda de Atticus-Podríamos saltarnos los formalismos y solo ir al punto, algunos tenemos más responsabilidades-Agrego con evidente desagrado.

-Personalmente no sé qué están haciendo el resto de ustedes aquí-Solo que las palabras de Percy provocaron varias reacciones de rabia y miradas ceñudas hacia él. Hazel le miro sorprendida, sabía que Percy no era el más atento con respecto a captar la atmosfera de un grupo, pero hasta el más obtuso cuidaría de no provocar a un grupo de romanos. Quienes ya de por si no estaban nada contentos con el motivo de aquella reunión:

-Percy…-Pero era mejor intentar conciliar entre los presentes o aquello terminaría convirtiéndose en unos juegos de guerra muy dispares-Estamos aquí para decidir el cómo responder a la solicitud del príncipe, a cambio vamos a-

-Esa parte la entiendo-Atajo el ojiverde dedicándole una pequeña sonrisa a su amiga y un rápido guiño del ojo-Lo que no entiendo es que desde cuando la Legión se ha convertido en "esto"-Agrego paseando su mirada por el resto de los oficiales presentes para acabar mirando directamente a Jason-Estos tipos…-Dijo haciendo un gesto de la cabeza hacia el caladria-Les están tratando como a un grupo de matones a los que les pueden pagar para que peleen por ellos. Eso no es lo que es Roma-Agrego con un especial énfasis.

-¡…!-Rápidamente la rabia presente sobre todos comenzó a mermar. Sosegada por las palabras del ojiverde y provocando pequeñas reacciones de sorpresa y hasta un poco de simpatía-"Mira nada más…"-Pensaba Reyna impresionada.

-Si tanto me quieren, yo me encargare de ello. Soy griego, no romano-Prosiguió el mestizo con un tono especialmente decidido-No involucrare a nadie más en una estúpida pelea que no tiene nada que ver con ellos-Agrego con firmeza-Ya corren sufren suficientes riesgos como para ir a buscarlos voluntariamente.

-Percy, han prometido información valiosa para todos nosotros-Intercedió Frank.

-Ah, ¿sí?-Rebatió escéptico el ojiverde, para entonces girarse hacia él noble de alas negras-¿Qué clase de información? Disculpen, pero suena demasiado bueno para ser verdad-Agrego sardónico pero muy pragmático.

-No tengo autorización para revelar…-Atticus lucia bastante impresionado, incluso podría decirse que hasta nervioso.

-Avíseme cuando la tenga, no pienso hacer nada hasta estar seguro de sacar algo bueno de todo esto-Intervino Percy apoyando ambas manos sobre la mesa para levantarse-Ahora, si me disculpan, alguien me espera para algo más importante.

Sorprendentemente nadie dijo nada en lo que Percy dejaba la reunión. El chico incluso iba caminando como si nada hacia la puerta principal y salió cerrando la puerta tranquilamente tras de sí sin mirar atrás en ningún momento. Pasaron un par de segundos en silencio luego que abandonara la sala, algunos se miraban entre si y otros alternaban los ojos entre sus líderes y el noble.

-Sabía que terminaría así-Reyna fue la primera en hablar, con un tono que sonaba ligeramente a resignación-Alteza, le aseguro que hablaremos con él. Esta falta de-

-Reyna-Llamo de repente el centurión de la tercera-Él tipo tiene razón. Somos los hijos de Roma, no de un montón de barbaros que matan por dinero.

-¡Es verdad! ¡Nos tratan con desconfianza!-Uno a uno el resto de los lideres fue uniéndose a la discusión. Alegando en favor de las palabras del griego. Pero no era eso lo que tenía impresionados a sus pretores:

-"Así que este era su verdadero plan"-Pensó una muy impresionada Reyna.

-"Nos dio justo en el orgullo"-Coincidía mentalmente Frank. Desde un principio los romanos no estaban de acuerdo con todo aquel asunto, pero guardaron silencio y accedieron a un convenio diplomático en pro de contribuir a su gente. Pero Percy había echado por tierra la poca disposición que pudieran tener los oficiales con solo unas pocas palabras.

Además si los Caladria estaban tan empeñados en tenerle a él debía haber una razón oculta. Fácilmente podría ser una trampa, su intención era solo protegerles. Por esa razón el hijo de Poseidón se había desligado de su responsabilidad argumentando su ascendencia, pero sin llegar a insultar la dignidad y la suficiencia de la legión. Reyna y Frank intercambiaron una mirada brevemente. Ambos impresionados y preguntándose al mismo tiempo:

¿En qué momento su compañero se había vuelto tan calculador?

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Si Percy se había convertido en una persona tan astuta, en ese momento ciertamente no lo parecía. Al menos no para quienes le vieran en ese momento caminar por las calles de Nueva Roma con las manos tras la cabeza y una enorme sonrisa en la cara. Luego de escaquearse de la reunión había corrido de regreso a las barracas de la quinta cohorte solo para encontrarse con Jacob a mitad de camino. Sabía que el Quileute no se quedaría sentado esperándole por lo que no le importo seguir con su plan, aun vistiendo la toga que llevaba puesta:

-Esta es la Calle del Hambre…-Justo ahora, caminando lado a lado a través de las calles adoquinadas de la Nueva Roma era el perfecto guía turístico señalando aquí y allá-Tiene un montón de puestos de comida rápida: donas, hamburguesas, nachos, pizza y hasta una cosa rara de pasta con un montón de carne y queso. Le dicen así porque es a dónde vienes a comer cuando llevas prisa.

-¿No venderán algo frio?-Inquirió Jacob abanicándose un poco con una mano-Este calor está matándome.

-Estas de suerte, justo ahí hay una heladería-Mintió Percy. Sabía que con su temperatura corporal y su fiebre el Quileute no estaba hecho para los climas cálidos. Por eso le había llevado por allí deliberadamente.

Pasaron un rato agradable sentados adentro del local. Aun a pesar de que Jacob se sintiera algo incómodo que Percy ordenara el típico tazón con un montón de bolas de helado de diferentes sabores, sirope y muchas chispas azules. Fuera como fuera el helado no duro demasiado. Para el resto de clientes y para la chica que trabajaba sirviendo los conos fue como ver a dos hienas luchando por los restos de algún pobre cervatillo. Hubo gruñidos, mordidas y todo acabo con la cara de Percy dentro del tazón lamiendo los restos de helado de fresa y las chispas mientras Jacob le golpeaba la coronilla con ambas cucharas.

Luego de eso retomaron su pequeño recorrido turístico. Visitaron las tres plazas de la ciudad cada una dedicada en honor a Marte, Júpiter y Juno, los tres principales dioses patrones de Roma. Con cada una Jacob se fascinaba más y más de la cultura de los mestizos, pero lo que realmente le sorprendía era ver aquella mirada en Percy, así como esa esencia a nostalgia que desprendía casi desde que salieron. Al principio pensó que era simplemente por el hecho de estar de regreso en su hogar. Pero poco a poco fue dándose cuenta que no era así.

No del todo al menos.

-¡Mira! ¡Mira! ¡Sin manos!-Cada que se cruzaban a una familia, o veían a un grupo de pequeños, los ojos verdes de Percy se tornaba fríos y melancólicos. Como ahora, que estaban sentados en una banca viendo a un pequeño que aprendía a andar en bicicleta con el que parecía ser su hermano mayor y su padre.

-Oye-

-¡Venga! ¡Vallamos a ver la universidad!-Había estado a punto de preguntarle algo pero Percy se había levantado de golpe e instado a seguir con el recorrido. No estaba seguro de si había sido a posta o solo una mala coincidencia, con Percy nunca estaba seguro de nada. Por otro lado:

-¿Universidad?-Pregunto bastante escéptico-¿Tienen una universidad para semidioses?

-No, claro que no…-Respondió Percy mientras caminaban por la calle-También es para los legados. Bueno supongo que también para cualquiera que sepa que existe-Agrego con soltura.

Jacob cada vez se sorprendía más y más. Esos chicos, la Legión, desde los once o doce años se dejaban la piel día tras día entrenando y luchando contra monstruos, luego de eso eran libres de retirarse a su propia ciudad donde estaban a salvo. Podían estudiar una carrera. Podían trabajar. Formar una familia. Incluso si decidían aventurarse a vivir en el mundo exterior tenían la fuerza para sobrevivir, y siempre contarían con el apoyo de sus compañeros.

Aun con todas sus responsabilidades como soldados. Incluso como hijos de los dioses: ellos eran libres.

-¿Te gusta?-Transcurrieron varias horas luego de eso. Para cuando hubieron recorrido toda la Nueva Roma, Percy le guio de nuevo hacia el mirador al que habían salido esa misma mañana. Solo que ahora podía verse todo el Campamento Júpiter bajo de una gama de colores completamente nueva gracias al atardecer.

-Sí, es un lugar increíble-Admitió el quileute. Estaban los dos sentados en una roca admirando el paisaje mientras charlaban. Aunque Jacob no estaba seguro del todo de como sentirse al respecto; todo aquello, le hacía sentir tan insignificante. Y a la vez había algo que se entremezclaba con esa sensación dentro de él que no podía identificar.

-Sí que lo es, ¿pero te digo una cosa? La Push me gusta mucho mas-Declaro con una media sonrisa que le calentó severamente las orejas al lobo.

-Ya…-Fue todo lo que pudo responder. Aun así, extendió su brazo por detrás de la espalda de Percy y le sujeto de la cintura pegándole un poco a él-Creo que comienzo a entenderlo-Murmuro para sí mismo. Aun no tenia de que era ese algo que le confundía, pero comenzaba a hacerse una idea y Percy tenía mucho que ver al respecto con eso.

Estuvieron así un rato. Admirando la ciudad mientras Percy le contaba los eventos de la reunión de la tarde, bromeando acerca de una cosa o la otra, especulando sobre que estaría haciendo la manada o incluso como les habría ido a Seth y a Nico en su cita esa misma tarde. Aunque Percy declaro que no pudieron pasarla mejor que ellos.

-Sabía que este era tu plan desde el principio-Comento Jacob con falsa derrota en su voz, pero apretando su agarre en la cintura del mestizo-Supongo, que me toca a mí decidir la siguiente ¿no?-Su intención eran bromear un poco, pero al instante pudo percibir como Percy comenzaba a oler a ansiedad, a miedo. Incluso percibió un ligero escalofrió recorrer su cuerpo. Eso no era normal-¿Oye, qué te pasa?

-Esa es, la razón por la que te traje aquí…-Respondió con un tono inusualmente cauto en él-Me gustas, Jake. Y mucho.

-¡…!-Muy bien aquello iba más en serio de lo que Jacob llego a imaginar. Nunca pensó que Percy sería tan directo con respecto a ese tira y afloja que habían estado teniendo desde la escena del hospital. No. Desde mucho antes que eso.

-… y sé que yo te gusto también-Prosiguió hablando el mestizo. Sin un ápice de su orgullo o sarcasmo en sus palabras-Pero antes, tengo que contarte algo que nunca pensé decírselo a nadie. Es la razón por la que hui, y en cierta forma del porque dije hace tiempo que no debes confiar en mí.

-Fue, porque perdiste a tu novia ¿no?-Inquirido inseguro y dubitativo. No estaba seguro de lo que ocurría, pero en el fondo clamaba porque fuera solo eso. Tenía un mal presentimiento.

-Más o menos…-Explico-La verdad es que yo, rompí la regla más sagrada de un semidiós: nunca debes herir a los mortales.

-¿Ni siquiera en defensa propia?-Inquirió, intentando confortar a Percy.

-Yo no me estaba defendiendo-Pero él parecía demasiado ido en sus recuerdos, incluso mostraba una amarga media sonrisa-Yo solo quería matarlos. Y eso fue lo que hice.

Continuar….

¡EH! ¡Si me matan se quedan sin fic!

Es increíble como ese único argumento me ha mantenido con vida todos estos años...

¡CONSTE QUE LES AVISE AL PRINCIPIO!

¡Este no era un capitulo Fluffy!

Bueno mis señores, que puedo decir.

¿Qué piensan de la opinión de Nico respecto a la Impronta? Personalmente siempre he pensado así. Romantizan demasiado una unión que es prácticamente obligada, ¿acaso esos pensamientos podrán más que la sangre? ¿Qué hará Nico al respecto? ¿Cómo lo afrontara Seth?

Oh dioses, ni siquiera sé porque lo intento. Todos quieren saber es que pasa con esa última declaración de Percy ¿no?

Bueno, dense gusto: EN EL PROXIMO CAPITULO FINALMENTE CONOCERAN LOS EVENTOS QUE DIERON PIE A ESTA HISTORIA. Así es señoras y señores, ¡finalmente conoceremos como murió Annabeth! Y les aviso, las cosas no son como las imaginan… Recuerde que quien está escribiendo esto ¡soy YO!

¡Los leo en los reviews chicos!

Y recuerden los reviews mantienen sano a un escritor, pero no es chantaje jejejeje

PD: Ya sé que no he actualizado en los últimos meses (seis), pero eso no significa que haya dejado de escribir. No se preocupen, todos los capis están listos y al día, así que intentare subirlos cada semana para que nos pongamos al día pronto ¿sí? No los subo todos de golpe porque así me dejan mas reviews jejeje Pero no les puedo dar día exacto, así que tendrán que estar muy pendientes jejeje