Capítulo 20
Azize apoyó sus dedos sobre los labios de Cevdet mientras él intentaba llevarlos a ambos al máximo placer. Este era el primer encuentro que habían tenido desde el divorcio y él apenas había podido aguantar dos días antes de golpear su ventana y fundirse con ella en un intenso y cálido abrazo interminable…
Lo vio cerrar los ojos y buscar su boca con la suya, reprimiendo un sonido placentero cuando alcanzó el clímax y ella se dejó llevar… y lo siguió inmediatamente…
Se quedaron abrazados, en silencio, recuperando el aliento y Cevdet la llenó de besos, desde que se habían reencontrado, a pesar de las diferencias, ella lo sentía más tierno, como si los años, a pesar de haberlo endurecido en muchos aspectos, lo hubieran hecho más vulnerable…
-Te amo… siento que cada minuto que pasa se me hace más difícil ese pequeño acto de que no eres más mi esposa…- le dijo sobre sus labios y ella asintió.
-Me pasa lo mismo…- le dijo y luego de besarlo con suavidad, hundió su nariz en el cuello de él, donde su barba terminaba…
-Azize… escucha… me enteré de que el general Vasili intentará desalojar el barrio… traté de convencerlo de lo contrario, pero no tuve suerte, está decidido…
-Cevdet… ¿tendremos que irnos?
-No me gustaría, pero supongo que será lo mejor, mi vida… supongo que me reuniré con ustedes en Anatolia cuando termine mi misión…
-Pero, Cevdet…
-Escúchame, mi vida… necesito que te resistas un poco, así haré hincapié de que nuestra relación está terminada y que tú no tienes beneficios para mí…
-Entiendo…
-Mi vida… creo que no tengo palabras… no quiero que sufras ni un segundo más por todo lo que estoy haciendo…
-Es lo que nos tocó vivir, Cevdet… lo único que espero es que toda esta locura se termine algún día…
Se despidieron tiernamente luego de dormir un par de horas, piel contra piel y ella le dedicó una sonrisa antes de cerrar la ventana… Inspiró hondo y se fue a dormir un rato más…
Cuando se levantaba oyó el ruido de un tumulto en la calle y al acercarse escuchó el comunicado del que Cevdet le había hablado…
Le dejó en claro al teniente León que ella y su familia no tenían intención de moverse y hubo un momento incómodo, cuando ella envió a todos a colgar las banderas en sus casas porque él envió a los soldados a quitarlas…
Azize se fue a trabajar al hospital, aunque fuera ese último día en Esmirna…
Se dedicó paradójicamente a atender a soldados griegos heridos y cuando lo hacía comenzó a sentirse mal… un mareo la obligó a detener sus tareas y una de sus compañeras acudió en su ayuda…
-Azize, por favor, ven por aquí…- le dijo abrazándola con cuidado y la hizo sentar sobre la cama.
-Estoy bien, no te preocupes… seguro que es porque no descansé bien anoche…- dijo y la mujer asintió y se dedicó a terminar lo que ella hacía…
Azize trató de calmarse, la sensación que sentía era de inestabilidad y tenía el estómago revuelto… pero el mareo había cedido un poco…
Cerró los ojos y recordó esa noche en la que Cevdet, luego de haber hecho explotar el arsenal de los griegos, había ido a buscarla para convencerla de volver a estar juntos en la mansión y habían terminado haciendo el amor…
-Cevdet…- se recordó diciendo mientras lo sentía al borde del abismo y él había sofocado sus palabras con besos, dejándose llevar y estremeciéndose al llegar al clímax.
-Azize… no habrá mejor momento…- fue lo que él le contestó mientras ella se dejaba ir, sobrepasada por el placer…
Abrió desmesuradamente los ojos al recordar que todo eso había sido hacía unas semanas y que ahora podría estar… no… no era el momento… porque encima ellos estaban oficialmente divorciados… si ella confirmaba su estado sería todo un escándalo sin sentido y que afectaría la misión y todo el sacrificio que venían haciendo…
Trató de calmarse, lo primero era averiguar si sus sospechas eran ciertas…
Escuchó pasos detrás de ella y luego la voz de Tevfik… fue a contarle lo que ya sabía, que ella y su familia deberían irse de la casa por orden de los griegos y que él no podía hacer nada por ella…
Azize lo comprendió y él intentó una jugada más, preguntándole por qué Cevdet no les tendía una mano, ya que eran su familia… así que Azize se vio obligada a contarle lo de su divorcio, noticia que se había reservado en ese momento…
Tevfik sonrió con placidez cuando se enteró de la separación y volvió a la carga con su viejo plan de ser el salvador de su familia, ya que ahora ella estaba sola y desamparada…
Azize recordó su situación de probable embarazo y suspiró con impotencia… sintió un leve estremecimiento cuando su piel se erizó de solo recordar las caricias de su Cevdet, otra vez… mientras veía a Tevfik irse…
No podía decir nada de todo eso hasta que no pudiera confirmar su estado… sacudió la cabeza con impotencia, era imposible no sentir preocupación con semejante problema por venir si todo eso era cierto…
Cevdet asintió al escuchar las novedades, ahora el plan del general Vasili tenía sentido, quería echar a los turcos de su lugar porque al día siguiente, el Viceprimer ministro griego visitaría Esmirna y quería causarle una buena impresión, a la hora de que viera que la ocupación griega iba perfectamente bien…
Hilal fue a buscarla al hospital a Azize y la convenció de coser una enorme bandera para desplegar frente al mandatario griego al día siguiente y se dedicaron a recolectar tela y mujeres que estuviesen dispuestas a la costura…
Pasaron la noche en vela y ella supo que probablemente si Cevdet hubiera ido a buscarla, no la habría encontrado…
Pero Cevdet también enfrentaba sus dificultades, ya que una discusión entre el general Vasili y su mujer, Veronika, había desatado la ira entre ambos y ahora se peleaban por no poder superar viejos rencores que él no conocía demasiado…
La situación se aclaró un poco cuando la mujer lo encaró y le pidió directamente que apresara a su mentor, Esref Pasha, porque había sido responsable de un dolor demasiado grande en el pasado…
El general Vasili, un poco avergonzado por la situación que había tenido que vivir delante de Cevdet, lo invitó a la taberna y le contó el motivo de esa vieja disputa familiar… y entonces le dijo que el apresar a Esref, sería quizá la única solución a sus problemas…
Cevdet se compadeció un poco de la tristeza que podrían estar sintiendo estas personas y recordó el incidente por el que había encontrado a Ali Kemal cuando niño… se sintió complacido de que al menos su hijo había sufrido mejor suerte que ese otro que los griegos habían perdido…
Azize se tomó un rato para descansar. Saboreó el último sorbo de té de la taza y cerró los ojos. Tenía que disipar sus dudas cuanto antes, y luego tenía que resolver qué hacía con lo que le estaba sucediendo… y hablar con Cevdet, por supuesto…
Bueno, hasta aquí llegamos. Espero que les siga gustando! Gracias por leer!
