Camaradas

Las once, Deborah llegó para seguir acompañando a Minerva y Sev quedó libre. "Bien… tengo charla con Sirius, vamos a pasarlo bomba." Fue al servicio y al regresar se dirigió hacia donde descansaban los de quinto año. "Vaya, hombre, está haciendo migas con Valerie, riendo mucho, voy a cortarlos, pobres… Pues le hago caso a Remus un rato, que está con ellos pero no a su conversación, está solo." Se sentó con los tres en el suelo y le proyectó a Remus:

-"¿Qué pasa, lobo?" – y de viva voz - ¿Has disfrutado combatiendo rodeado?

-Ya te digo, Sev, ha sido fantástico.

-"Esta tarde nos vinculamos. Vamos a poder hablar a través del Comedor."

-"¿Tú crees? ¿A través del Comedor?" – extrañado.

-"Mi Vínculo con los oclumantes Sly abarca todo el campo de Quidditch, y el nuestro va a ser muy poderoso."

-"Desde luego."

-¿Cómo habéis formado comando? – de viva voz.

-Valerie, Sirius, Cecile y yo.

-Vaya… dos parejitas – irónico - Ya veo que tu amigo no pierde el tiempo.

-Ya te digo que no – riendo - Estaba ansioso por charlar contigo y ya lo ha olvidado.

-Ha encontrado su mina de oro en el Ejército Mágico. Voy a incordiarlo, no quiero que me robe la novia.

-¿Estás con Valerie también? – muy sorprendido.

-Por supuesto – muy satisfecho.

-Pero… ¿cómo puedes con todas, Sev? – carcajeándose.

-A duras penas – él también, y a Valerie y Sirius, sarcástico - ¡Eh…! Vosotros dos… tortolitos. Aquí se viene a la obligación, no a la diversión.

-Bueno, bueno… - le respondió Valerie, chulesca – Como si tú no te divirtieras siempre que puedes.

-Desde luego que lo hago – muy satisfecho.

Sirius se carcajeó y le dijo:

-Ya se os oye reír todo el tiempo en el Comedor.

-Gracias a Valerie y a mí, que siempre la estamos liando. ¿Le has contado la que liamos el lunes en el desayuno, Valerie?

-Estaba en ello – respondió Valerie.

Los cuatro se carcajearon.

-Continúa, continúa, y nos reímos todos.

Se lo contó todo desde el principio, con pelos y señales, muy graciosa, como era ella, rieron mucho. Sev concluyó:

-Eres una artista, Valerie – admirado - Otro día les contamos la del miércoles. Te los robo, tenemos que charlar.

-Tengo que ir al servicio – dijo Sirius.

-Claro, ve, te esperamos.

Sirius fue corriendo.

-¿Qué? ¿Os apetece lo de esta tarde? – preguntó Sev.

-Mucho, Sev. Es una pena que Lily y tú no vengáis al Bosque – respondió Remus.

-Ya, ya lo sé, pero necesitamos estar solos, llevamos desde Semana Santa sin estar. Ya estaremos todos un día después de los exámenes.

-Sí, Lily ya nos ha contado el plan de la playa.

-Va a ser genial. Pena que no podréis quedaros a pasar la noche.

-Podemos quedarnos un buen rato y luego darle atrás al Giratiempo.

-Cierto, no lo había pensado, muy buena idea. Espero que no os asustéis, Valerie, Deborah y yo vamos a montárnoslo en la playa delante de todos.

Se carcajearon un montón.

-¿También delante de Lily?

-Que se apunte si quiere.

Volvieron a reír un montón.

-¿No le sentará mal?

-No le sentará mal. Si supieras los secretos de chicas de Lily… te llevarías una gran sorpresa.

-Vaya…

-Ahí viene Sirius, vamos. Cuando te lo pida, te marchas, quizá quiera hablar cosas a solas conmigo.

-Sí, eso me ha dicho.

-Nos vemos en el almuerzo, Valerie.

-Dame un beso, mi amor – le dijo Valerie, lastimera.

Se besaron mientras Remus se levantaba, después se levantaron ellos.

-Hasta la tarde, Remus – le dijo ella - Cuando vuelvas, ponte a combatir con quien quieras, Andrew y yo estaremos con nuestro comando.

-Claro, sin problema – dijo Remus.

Sirius llegaba donde estaban ellos.

-Hasta mañana, guapo – le dijo Valerie, le dio un beso en la mejilla y fue también al servicio.

Se encaminaron los tres hacia la sala de reuniones.

-¿Qué, Sirius? ¿Habías conocido a alguna guerrera Sly? – le preguntó Sev.

-No, a ninguna – respondió Sirius.

"El de la dilatada experiencia."

-¿Y qué te ha parecido?

-Una mujer libre, que sabe lo que quiere y lo persigue sin complejo alguno y sin temor a lo que opinen de ella, una amazona – admirado.

"No la valora en absoluto por su físico a pesar de ser preciosa, ni por cómo combate, si no por su personalidad, como debe ser."

-¡Eso es! ¡Una amazona!

-Cada vez me arrepiento más de haberme peleado con el Sombrero, me encanta tu casa.

-¿Te peleaste con el Sombrero?

-Claro, para no ir a Slytherin.

-Hiciste bien, yo también debí hacerlo. Probablemente habría ido a Rave.

-Desde luego, tú pudiste haber ido a Rave tranquilamente.

"Bien… ya comienza a abreviar, ya es de la panda."

-Bueno, ahora podrás estar con Slys siempre que te apetezca. El viejo va a anunciar en el Banquete de fin de curso que podremos mezclarnos en clases y en el Comedor, y van a cambiar los horarios de asignaturas para que Gryff y Sly coincidamos en más.

-¡Vaya…! Estupendo.

-Nos veremos casi todos los días el próximo año.

Pasaron a la sala de reuniones.

-Siéntate a la cabecera, Sirius.

Sirius se sentó a la cabecera y Remus a su izquierda mientras Sev cerraba con el hechizo de su invención. Se sentó a la derecha de Sirius.

-Hemos de darnos prisa, tenemos mucho de qué hablar y poco tiempo. Lo siento mucho, pero hoy he debido atender a Minerva, que se ha unido a los entrenamientos, ¿la has visto?

-Por supuesto que la he visto, estaba con los de tu casa en el descanso – respondió Sirius - Le han sacado una silla para que no se sentara en el suelo.

-Pues comienza tú, háblame de lo que quieras. Yo te iré comentando lo que tenga que decirte de cada tema que saques y enlazaré con aquéllos de los que he de hablarte yo. Empieza por lo que consideres más urgente.

-He hecho tres listas – sacando un pergamino doblado del bolsillo - Una para hablar con Remus, otra sólo contigo y otra contigo y con James.

"Estupendo, Lily le dijo dos y él ha hecho tres por propia iniciativa."

-Pues dale a la primera.

-Conozco bien a Peter y estoy convencido de que va a convertirse en Mortífago a salida de Hogwarts. ¿Estáis controlándolo?

"No se corta de hablar de la Legeremancia, no disimula, va al grano, pero no lo ha hablado en ningún momento con Lily ni con Remus, ha esperado a estar conmigo. Maravilloso."

-Sí, Sirius, estamos haciéndolo. Todavía no piensa en ello.

-Pero lo hará. Es muy mala persona.

-Por algo os advertí sobre él.

-Voy a contarte algo de él que quizá no recuerdes. Ha sido el último hatstall que ha habido. El Sombrero tardó más de cinco minutos en decidirse a seleccionarlo, pudo ir a Sly.

-¿Tiene ascendencia Sly?

-No.

-Pudo ir por maléfico.

-Eso.

-Vaya, vaya… no lo recordaba. Bastante tuve aquella noche como puedes imaginar, y a él debió tocarle justo antes que a mí.

-Claro. Cuando nos quedemos solos hablamos de ello si quieres.

"Quiere hablar de Lily, va a esperar a quedarse a solas conmigo. Discreto, a pesar de las barbaridades que acabamos de contarle con Valerie."

-Sí, debemos hablar. Sigamos con Pettigrew. ¿Ya habéis planificado los turnos para venir a entrenar?

-Sí, sin problema alguno. Aunque Remus no vaya a cursar Defensa va a seguir viniendo como nosotros, vamos a turnarnos los tres para que vosotros también podáis seguir viéndoos.

-Maravilloso, Sirius. ¿Cómo vais a hacer mañana? Esta noche hay luna llena, Remus estará en la enfermería.

-Como habremos pasado la noche de correría, Peter pasará toda la mañana durmiendo.

-¿Y vosotros? ¿Vais a venir a entrenar habiendo dormido muy poco?

-No te preocupes por eso, Sev. Ya lo hacemos así cuando tenemos clase.

-Vaya sacrificio hacéis por Remus.

-Ya te digo que lo hacen, Sev – dijo Remus – Se me ha ocurrido que puedo darles de tu poción.

-Desde luego. Hazlo, Remus. ¿Cuántas horas tendréis para dormir?

Se lo dijeron y calculó la dosis para el peso de Sirius.

-Pienso que la de James será intermedia entre la de vosotros dos.

-Sí, yo pienso que también – dijo Remus.

-Muchas gracias, Sev – le dijo Sirius – Siempre solucionándonos la vida.

-No tiene importancia alguna, me alegra poder contribuir a que ayudéis a Remus, ya que yo todavía no puedo hacerlo – dijo Sev.

-¿Le contamos a James que hemos hablado contigo de la poción?

-No, no se lo digáis, decidle que ha sido idea de Remus, como de hecho lo ha sido. No le contéis que hemos hablado de la luna de hoy, así cuando hablemos los tres mañana te pongo a prueba, a ver qué tal disimulas.

-Genial, un buen reto.

Se sonrieron.

-¿Cómo se tomó James lo de no venir hoy?

-Lo entendió, le puse la excusa de que debíamos hablar de la Casa de los Gritos, me lo sugirió Remus.

-Muy buen pretexto. ¿Quieres hablar del tema?

-Desde luego que quiero hablar, pero no lo considero urgente.

-Di lo que quieras sobre ello, ya que ha salido.

-Que sepas que llevo arrepintiéndome de aquello desde el verano pasado e intentando controlar a James, aunque lo hacía a espaldas de Remus para no ponerlo en evidencia y él no se percataba de nada, pero no lo he secundado en todo el año cada vez que intentaba buscarte.

-Vaya, Sirius, no tenía idea de eso, muchas gracias.

-No me des las gracias, por favor, no las merezco en absoluto. Debí haber comenzado a comportarme así mucho antes o haberlo hecho más a las claras, echándole mucho más coraje. Y no te lo estoy contando para que me disculpes ni para hacerme perdonar, si no para que sepas que estoy por completo de tu parte. Lo que te hemos hecho todos estos años no tiene perdón, te hemos amargado la existencia.

-No sufras más por el tema, Sirius. Tú también debes haber estado pasándolo muy mal, casi un año disimulando ante tu amigo que es como un hermano y sin poder expresarle lo que de verdad sentías por no enfrentarte a él, pues es la única familia que tienes. Comprendo a la perfección tu lealtad hacia él al igual que comprendía la de Remus hacia vosotros.

-Que sepas que ahora estoy más contigo que con él.

-Gracias, Sirius. Tampoco se trata de eso, apenas nos conocemos todavía, no desmerezcas una amistad de cinco años por otra de apenas una semana.

-Por eso precisamente que es una amistad de cinco años, lo conozco bien y sé de qué pie cojea, y a ti también te conozco porque tú has permitido que lo haga, y en apenas tres horas me demostraste ser mucho mejor persona que él, en todos los sentidos. No te llegamos a la suela del zapato, ni él ni yo.

-No es así en absoluto, yo también tengo muchos defectos, quizá llevo más tiempo que vosotros intentando corregirlos, simplemente es eso. Vosotros también sois magníficos, en especial tú.

"Mentira, él lleva más tiempo que yo haciéndolo, desde el verano, yo todavía pensaba en septiembre en hacerme Mortífago y Remus lo sabe. Quizá con el tiempo también se lo cuente."

-Cada cosa que dices me hace valorarte más y más, nunca te alcanzaré.

-No pienses eso. Estoy seguro de que me superas en muchos aspectos, ya a los once años luchaste por lo que querías en contra de toda tu familia, te peleaste con el Sombrero y fuiste capaz de cambiar tu destino, yo no lo hice hasta los quince. Y has sabido ser un verdadero amigo para Remus desde que entrasteis en Hogwarts. En ambas cosas me llevas millas de ventaja.

-Gracias, Sev.

-No me las des, gracias a ti por ser un buen ejemplo. Pasa al siguiente tema.

-Quería contarte lo que hablé con James sobre ti.

-Adelante.

Le contó lo que habían hablado, que llevaba arrepentido de lo de la Casa de los Gritos desde el verano anterior, llevaba todo el curso sin secundarlo e intentando desanimarlo de perseguirlo. Que se había pasado de la raya elevándolo tanto con el Levicorpus cuando le rompieron el brazo y que había estado a un tris de ayudarlo a bajar y no se había atrevido a hacerlo por no destapar lo que ya empezaba a considerar deslealtad hacia James, pues había pasado todo el año hecho un lío.

"Cierto, oí sólo dos risas cuando me atacaron, pero claro, no podía saber de quiénes eran. Qué mal debió pasarlo él también."

Que Sev podría haberse tomado la revancha dada su nueva posición y no lo había hecho, que ningún Sly los había hecho sentirse incómodos gracias a él. Que lo había puesto en aprietos durante su conversación del domingo, hablándole de Malfoy, y que no se le pasara por la cabeza volver a sacar temas así. Concluyó:

-Hablamos de más cosas, pero te lo cuento cuando nos quedemos solos. ¿Lo hice bien?

"De Lily."

-Lo hiciste perfecto, Sirius. ¿Tú que piensas, Remus?

-Que sí, a mí ya me lo contó y se lo dije – respondió Remus.

-No sabes cómo me arrepiento de no haber frenado tu caída esa noche. Contéstame sólo si puedes. ¿Por qué no retrasasteis el destape?

-Esa mañana recibí carta de Malfoy en la que me citaba para una entrevista con él y con tu prima. Me enteré quince días antes por otra que le envió a Avery contándole que iban a citarme.

-¡Vaya tela! – muy alarmado - ¿Llegaste a abrirla?

-No, eché a la lechuza – tranquilo.

-Así que ya lo sabías la noche que te atacamos y aun así mantuviste el tipo – agobiado.

-No hables en primera del plural, Sirius, tú no me atacaste, fue James secundado por Pettigrew. Y no sabes lo bien que me fue pasar ese tiempo en la enfermería, pasé la mañana con Remus, vi a Cecile y Lily a mediodía y estuve todo el día tranquilo, relajado y despreocupado, tumbado en la cama y dejándome cuidar por Pomfrey, mi único día de descanso en una larga temporada – riendo.

-Buah… eres de lo que no hay… – riendo también, admirado.

-Y no sólo eso.

Le habló de la poción Reparadora y su beca en San Mungo. Concluyó:

-Así que puede decirse que me hicieron un favor.

-Eres increíble, qué bien te lo tomas todo, sacas ventaja de todas las desgracias – riendo, y volviendo a ponerse serio – ¿No vas a correr mucho riesgo en verano acudiendo a San Mungo? Los espías en el Ministerio pueden haberlo descubierto.

"Sirius está muy bien informado, en ocasiones sucesivas hemos de hablar largo y tendido de todo lo que sabe. Otro espía a mi disposición y no a la de Albus, hay que enseñarle Oclumancia cuanto antes para que no lo lea el viejo."

-El viejo se ha encargado de borrar todas mis huellas en el Ministerio, hasta me ha cambiado el nombre.

-Vaya… - admirado – Lo tienes en el bolsillo.

-Eso intento. Pasa al siguiente tema.

-Con Remus no me queda nada urgente.

-A mí sí, un tema que estás tratando de evitar y que vas a sacar en privado. No te preocupes, no estoy leyéndote, sólo lo adivino, porque el domingo pasado sí que te leímos.

-Ya sé que no estás leyéndome, no hemos dejado de hablar.

"Ni se imagina que podría hacerlo mientras hablo con él, mantener una doble corriente de pensamiento."

-Que sepas que no vamos a volver a hacerlo a no ser que se dé una situación de emergencia, la del domingo pasado lo era.

-Desde luego que lo era, y me parece muy noble por vuestra parte. De cualquier modo, no tengo nada que ocultaros.

-Cubríos las espaldas para que no os lea el viejo mientras no podáis registraros como animagos, quizá sí que os expulsaría. No tiene idea de que lo sois, nosotros también somos oclumantes, por eso no os ha descubierto.

-Gracias por la advertencia, pero ya me di cuenta también de eso, era más que evidente. Por cierto, muy bien disimulado ante James.

-Gracias, Sirius. Tú también lo hiciste muy bien, si te diste cuenta y él no. Vamos a enseñarte a ocluir en cuanto sea seguro, pero también debe seguir siendo un secreto.

-Muchas gracias, por supuesto que lo será, no le diré nada a James de los temas que nos conciernen a todos sin consultarlo antes con vosotros.

-Muy bien, Sirius, eso debes hacer, estás haciéndolo genial. Bueno, hablemos del tema, porque tengo que hacerlo también con Remus y después no tendremos tiempo. Se trata de que esta tarde vamos a quedar Cecile, Alice, Lily, Remus, Frank y yo para vernos un rato y después me quedaré con Lily a solas mientras ellos dan un paseo por el Bosque hasta la cena para cubrirla.

-Sí, Lily me lo contó la otra noche.

"Va a hablarme de Lily sin tapujos, no lo hace delante de Remus por discreción, y hace bien, ni Remus ni Cecile saben nada de lo que está pasando entre ellos."

-Necesitamos que nos eches un cable.

-A vuestra entera disposición, dime lo que tengo que hacer.

-¿Dónde soléis estudiar?

-Esta semana hemos estado yendo a la Biblioteca.

-Cierto, yo también he ido un par de veces y os he visto. ¿Puedes llevártelos a todos allí desde el almuerzo hasta la cena?

-Desde luego, todos necesitamos estudiar, en especial los dos más peligrosos, Bethany y Peter.

-Estupendo. Remus, con vosotros quedo donde ya sabéis, en cuanto podáis después del almuerzo.

-Allí estaremos, Sev.

-Pues eso es todo contigo, Remus. Nos vemos esta tarde.