Este fic participa en el minirreto de mayo para La Copa de la Casa 19/20 del foro La Noble y Ancestral Casa de los Black. El minirreto consistía en escribir sobre un personaje que tuviese una deficiencia, minusvalía o discapacidad. Esta vez elegí a Lucy Weasley como protagonista y la ceguera como minusvalía.


Este fic ha sido beteado por Nea Poulain y nunca me cansaré de agradecérselo


Ver el mundo juntas

—Si pudieses recuperar la vista durante una hora, ¿qué mirarías?

—Tu pelo —contestó Lucy. Escuchó la carcajada de Meryl incluso antes de que saliese de ella.

—Eres una cursi, Lucy Weasley —contestó su novia acurrucándose junto a ella en el pequeño sofá del apartamento. Gondoline, su perro guía, estaba sentada a sus pies.

—Soy romántica, que es diferente —dijo Lucy sonriendo.

—Te lo pongo más difícil, si recuperases la vista durante un día y pudieses ir a cualquier lugar del mundo, ¿dónde irías?

—A casa de mis padres —contestó Lucy tras unos segundos. Notó como Meryl se incorporaba para mirarla, así que Lucy siguió hablando antes de que pudiese preguntar—: No le presté suficiente atención cuando la vi por última vez.

Le habían avisado. Desde que tenía trece años, Lucy sabía que algún día se quedaría totalmente ciega. Se lo habían dicho primero sus padres y cuando no había querido escucharlos, su hermana. Luego, los sanadores trataron de explicárselo con el mayor detalle posible. Pero Lucy nunca llegó a entenderlo. No hasta que fue pasando.

—Tienen una casa preciosa —dijo Meryl.

—A veces me da miedo olvidarla —dijo Lucy acariciando el pelo de su novia—. Cuando pienso en ella, a veces no recuerdo exactamente el color de las flores que veía desde mi ventana. Eran mis favoritas, ¿sabes? Cada día arrancaba unas pocas para llevárselas a mi madre.

—Cuéntame cómo eran —pidió Meryl

Lucy dudó.

—Eran pequeñas y crecían tan juntas que muchas veces no podías diferenciar unas de otras. Eran blancas y, a pesar de que estaban en el mismo terreno que flores de mil colores, no podías dejar de mirarlas.

—¿Olían bien?

—Eso era lo mejor. Olían a primavera. No sé cómo explicarlo, pero era un olor relajante que te decía que todo estaba bien. —Lucy se quedó en silencio tratando de recordar más, Meryl no dijo nada—. ¿Te estás quedando dormida?

Meryl soltó una risita.

—No, sabes que me encanta cómo hablas. Eres una poeta.

—Te he dicho que no sé si las recuerdo bien.

—Muchas veces no son tan importantes las cosas como el recuerdo que guardamos de ellas —dijo Meryl—. Oírte hablar de las flores es como ver el mundo a través de tus ojos.

—Eso es un juego de palabras cruel —contestó Lucy, aunque estaba sonriendo.

—Sabes que pienso que tú ves de otra manera, Lu. La primera vez que nos conocimos, tú me viste. Estábamos en un grupo grande y creo que fuiste la única que lo hizo.

—Me gustaría verte de verdad.

—Lo haces, Lu —Meryl le cogió la mano y la guio hasta su mejilla—. Me estás viendo. Me he pasado toda la vida mirándome al espejo, pero no me di cuenta de que tenía un lunar en la oreja hasta que me lo dijiste.

—Tiene un poco de relieve —contestó Lucy sonrojándose.

—Me gusta como ves el mundo, Lu. —Meryl le besó el dorso de la mano—. Lo que te falte, lo veremos juntas.


Nota de autora: a pesar de que Lucy ya está ciega en el fic, lo que tiene es una enfermedad que se llama retinosis pigmentaria que consiste en la pérdida de visión paulatina. Es decir, al principio podía ver perfectamente, pero su visión se fue restringiendo hasta la ceguera total. Conozco a una persona con esta enfermedad y por eso se me ocurrió la idea de este fic.

Otra cosa que quería decir es que perdón por la cursilada que acabáis de leer. Es que, al igual que en mi otro fic, no quería escribir algo demasiado triste y quería hablar de algo más que no fuese la ceguera de Lucy. Después vi una película muy adorable sobre dos muchachas preciosas y claro, salió lo que salió. No es algo del estilo que suelo escribir, pero la verdad es que me ha gustado hacerlo. Espero que vosotros también hayáis disfrutado leyéndolo y que no hayáis desarrollado una diabetes mientras lo hacíais.

Sea como sea, mil gracias por leerlo.