Yo... Yo no sé muchas cosas. O bueno... más bien lo que me pasa es que todo lo importante es algo que solo descubro cuando ya es demasiado tarde.

Es algo que me ha pasado muchas veces y con muchas situaciones distintas, pero... si.

-¡Uno y... dos!

Supongo que... mi mayor fracaso como alguien que busca el conocimiento es no haber prestado verdadera atención a mi entorno cuando debí.

A pesar de que no tenía mucha experiencia con este ejercicio, de alguna forma logré cortar un pedazo del tronco. E incluso cuando era un pequeño pedazo al costado, muy alejado del centro, no pude evitar sonreír al ver como de a poco estaba mejorando, consiguiendo lo que antes parecía imposible.

Pude haber esquivado tantos problemas si solo hubiera prestado atención cuando debía.

Emocionado y sonriendo de felicidad, giré mi cabeza hacia atrás, viendo como mi abuelo estaba sentado en su silla mecedora con una taza de café en la mano. Tirando la pesada hacha a un lado, corrí hacia él, emocionado por contarle las buenas noticias.

-¡Abuelo, lo hice! ¡Corté un pedazo! ¡Lo hice sin ayuda!

Sintiéndome orgulloso de estar un paso por encima de mi molesta hermana que solo sabe pedir cosas, puse mis dos manos en ambos lados de mi cadera, sonriendo como un ganador mientras cerraba los ojos para dar una buena imagen, tratando de imitar estas grandes escenas de mis héroes.

Mantuve esta pose a pesar de que todo lo que escuchaba era a mi abuelo beber de su taza con demasiado ruido.

Me preocupa que un día de estos él se atragante. Él puede ser bastante genial a veces, pero en otras ocasiones él es tan tonto como un niño.

-... Buen trabajo, Hachiman. Si sigues así tal vez pueda considerarte un recién nacido.

Al escuchar esas nefastas palabras dichas con un tono arrogante, abandoné mi pose para mirarlo con molestia, viendo como él usaba su taza para que nuestras miradas convenientemente no se vean debido a sus lentes negros que se deberían usar cuando hay mucho sol.

Y no hay mucho sol. De hecho es un día nublado.

-¿Tenías que decirlo así? ¿No puedes decir ¨hiciste un buen trabajo, Hachiman, estoy orgulloso¨?

Imitando a la perfección la vejez y amargura de mi abuelo luego de ensayar mucho en el baño, sonreí cuando soltó un gruñido molesto, demostrando también que su taza estaba vacía. Seguramente desde hace mucho tiempo.

-Lo podría decir, pero quiero que nuestra relación sea una donde no nos mintamos para ser como todos los demás, Hachi. Somos mejores que eso. Debemos serlo para callarle la boca a la abuela.

Su voz era tan sincera... DEMASIADO sincera para que me la pudiera tomar en serio. En mi experiencia, abuelo solo es sincero cuando busca herir a las personas o está muy borracho.

Con eso en mente, no me tragué su falsa apariencia de viejo amable que no puede caminar.

-Patrañas.

-¿Patrañas? ¿Qué es eso? ¿Acaso estamos en uno de esos programas tuyos donde los personajes se censuran a si mismos?

-¡No te metas con ellos!... Y mamá se enojó cuando me escuchó decir una mala palabra a Komachi, así que por el bien mi hermana, seré un buen ejemplo a seguir para que se convierta en una buena mujer.

-... Y por eso tu hermana es la que llevará los pantalones en la relación. Además, ¿por qué hablas así? ¿Acaso tu madre te obligo a escribirlo en una hoja por treinta minutos al día?

-¡Eso no es verdad! ¡Soy muy macho!... Y fueron dos horas.

Y todavía sigue a pesar de que hasta papá cree que esto ya es demasiado.

Mamá es así de injusta...

-... Dejando a un lado tu miserable infancia que seguramente te hará un adolescente traumado y con serios problemas de autoestima, ¿macho? ¿En serio? ¿Sabes cuántos mexitacos van a llorar si te escuchan pronunciar eso?

-... Estoy seguro de que hay algo mal con que precisamente tú me estés hablando sobre ofender a un país.

-Es una ilusión óptica. Así como la masculinidad que crees tener.

-Tch. ¡Te advierto que soy muy hombre! ¡Tan hombre que, a diferencia de CIERTO ALGUIEN, no me asustan los pájaros grandes y negros!

Sacándole en cara su temor infantil, puso la taza en su regazo como lo hacía la abuela y pude sentir como sus ojos no estaban felices, seguramente pensando en un castigo cruel que podría tener que ver con una tabla. ¡Pero no me importa! ¡Por esta vez no me molesta recibir golpes!

Además, ahora tengo las de ganar. Mamá vendrá en pocos minutos, así que todo lo que tengo que hacer es correr hasta que se canse. ¡Su resistencia es infrahumana!

Incluso cuando él me intentaba transmitir y daba un poco bastante de miedo, no titubeé y me mantuve firme, devolviéndole la mirada con la determinación para demostrarle quien manda... por un tiempo. Luego me fije en esa fascinante cucaracha.

...

...

¡CUCARACHA! ¡Y ESTÁ MUY CERCA!

Para escapar de ese monstruo horrendo, rápidamente corrí hacia la seguridad que me daba mi abuelo y su gusto por pisar a los que estaban por debajo de él, poniéndome justo al lado de él y agarrándolo por la manga, llamando su atención mientras le hacía suspirar de la sorpresa.

¡No es momento de ser senil, abuelo! ¡Finalmente tu horrible personalidad tiene una utilidad!

Mientras me aseguraba de que esa cosa horrenda no se acercara más de lo debido, escuché como el abuelo terminó soltando una carcajada tan fuerte como asquerosa, perdiendo todo el rastro de peligro que intentaba darme y que auguraba cosas malas para mi trasero.

-Si, si, Hachiman. Eres todo un macho~

Hice un mohín ante esa burla tan injustificada cuando mi miedo no es nada patético y es algo que comparto con miles de personas en el planeta, pero lo borré cuando eso solo hizo que se riera con más fuerza, nuevamente perdiendo otra de nuestras discusiones por errores tontos que pude fácilmente haber evitado.

... Bueno... al menos no parece que quiera golpearme. Mis tonterías lo pusieron de buen humor, así que creo que gané... o algo así. La verdad no estoy muy seguro, pero la risa aún constante de mi abuelo de a poco está inclinando la balanza hacia un lado.

Hice otro mohín cuando finalmente la verdad de que he perdido me quedo bastante claro, lo que llevó a que mi abuelo ya directamente pasase a gritar entrecortadamente mientras golpeaba su silla mecedora como lo hacía con la abuela cuando tomaba de más.

-Vaya, vaya. Están siendo muy escandalosos. Me recuerdas a una cabra que estaba dando a luz, Jintaro-san.

¡Oh! ¡Él está aquí! ¡Ahora definitivamente no me van a golpear!

Sonriendo mucho al tener a mi protector indirecto aquí, dejé de prestarle atención a un abuelo que pasó de estar teniendo el mejor momento de su vida a tener la cara de una mula siendo golpeada en la nuca para girarme hacia el señor tan raro pero buena gente que siempre venía de traje, hoy no siendo la excepción.

Mirando hacia arriba para poder verle la cara, sonreí de forma dentuda, esperando pasar mis últimos minutos en esta casa en grande gracias al señor que siempre me compra regalos muy caros.

-¡Me alegra verlo, Muras(/$/&ra-san!

El señor de pelo extraño y actitud aún más sonrió de forma rara pero con buena onda, a diferencia de cierto vejestorio amante de la madera.

Mientras me amargaba un poco pensando en los momentos más memorables que viví con mi abuelo, este señor que al parecer es un estudiante querido de mi abuelo o algo así me revolvió el cabello, un honor que solo el tipo que me compró una Nintendo 64 puede ostentar.

¡Cómete esa, papá!

-A mí también, Hikigaya Hachiman-kun. Me complace ver que crecerás como alguien que seguirá los mismos pasos que mi honorable sensei.

... Como dije: él es un tipo raro, y creo que me estoy quedando bastante corto, ¡pero es una buena persona!

Seguro que sí.

¡NO LO ES!

Gritándome mentalmente esas palabras como si fueran un mantra sagrado, noté que en algún me había caído de la cama, sintiendo como mi mejilla izquierda era besada por el frío y sucio suelo de mi habitación, la cual estaba tan oscura como mi situación actual.

Levantándome con algo de esfuerzo luego de recordarme una y otra vez lo patético que era por actuar de esta manera por algo tan minúsculo luego de todo lo que había vivido en estas últimas semanas, miré el calendario que tenía pegado en mi pared, encontrando una fecha anotada con un bolígrafo rojo.

Fue algo estúpido teniendo en cuenta que nunca necesité de estas cosas, pero aún así era bueno que hubiera algo que te alentara a tomar acciones, incluso cuando era un objeto inanimado incapaz de sentir emociones.

Emociones... Esas cosas me han hecho tanto mal.

Sintiendo que mi cerebro comenzaba a desviarse en esos monólogos y recuerdos sin sentido que no arreglarán nada, me golpee ambas mejillas con las palmas de mis manos, despertando finalmente del sueño que me había mantenido estancado todo el día de hoy debido a ciertos... sucesos.

-No te pongas en ese plan, Hachiman. Ahora es cuando debes actuar, no pensar. Ya hiciste bastante de eso.

No feliz pero aún así satisfecho con el pobre discurso que me lancé a mi mismo, comprobé la hora en mi celular, notando que ya eran casi las ocho, estando en el momento justo para llegar a esa reunión y tener tiempo de sobra para poner mis sentimientos en su debido lugar.

Tenía dudas, así como miedos, pero... no hay de otra.

-Tengo que avanzar... No, tengo que terminar esta historia.

29 de Junio: preludio al último día del primer ciclo de clases así como también el día en que esta historia finalmente acaba.

Y también... mi última noche en Chiba.


Como llegó a autoconvencerse

Parte 6


Respuestas... Quiero respuestas.

Quiero saber.

Quiero comprender esto a como dé lugar, no importa las consecuencias. Siento, desde el fondo de mi corazón, que descubrir lo que me dijo ese viejo de mierda hará que todo lo que he vivido hasta ahora tenga un significado. Hará, sin duda, que mi sufrimiento no haya sido algo que solo benefició a los demás.

Me dará una recompensa a mí. Me dará lo que más anhelo a mí y solo a mí.

No me importa lo que deba hacer, yo...

Yo...

-¿Onii-chan?

Yo quiero saber... Es todo lo que me queda.

...

Respuestas... Quiero respuestas.

Quiero saber.

-Onii-chan, por favor escúchame...

Quiero comprender esto a como dé lugar, no importa las consecuencias. Siento, desde el fondo de mi corazón, que descubrir lo que me dijo ese viejo de mierda hará que todo lo que he vivido hasta ahora tenga un significado. Hará, sin duda, que mi sufrimiento no haya sido algo que solo benefició a los demás.

-Nee... Ya llevas sentado ahí tres horas. Ni siquiera tocaste tu cena.

Me dará una recompensa a mí. Me dará lo que más anhelo a mí y solo a mí.

-... ¿Por qué actúas así, Onii-chan? Por favor dime.

No me importa lo que deba hacer, yo...

Yo...

-... Onii-chan...

Yo... Yo...

-Onii-c-

-¡QUIERO QUE TE CALLES!

-¡!

Siendo despojado de mis monólogos internos que intentan acercarme un poco más a la respuesta que estoy buscando con cada segundo que pasa, sin querer terminé gritándole a mi hermana como la bestia horripilante que siempre fui en el fondo, escupiendo un poco de mi mugrosa saliva en su cara...

Y lo peor es que eso, muy en el fondo de mi ser repleto de problemas mentales... me daba igual.

-... Kuh... Me disculpo. Exageré.

No solo no me atreví a sentirme mal por lo que le hice a lo mejor que me había pasado en mi vida, sino que encima tuve el descaro de hablarle de manera formal y distante, como si no fuera mi hermana, mi propia sangre, que me confortó cuando más lo necesitaba, a la que acababa de despreciar en favor de mis deseos egoístas.

Ella estaba horrorizada de mi actitud. Y por mucho que quisiera estar en contra de la idea de que alguien que siempre me apoyó estuviera pensando así de mí... tenía toda la razón en estar tan indignada.

No puedo culpar a Komachi por actuar así.

-... No... No te preocupes.

Respondió con delicadeza y algo de sumisión, buscando no hacerme enfadar... como si fuera una persona peligrosa. Como si no fuera el tonto hermano con el que ha vivido desde que puede recordar.

... Y aún así era incapaz de sentirme verdaderamente herido al respecto.

Maldita sea. ¿Qué me está pasando?

¿De verdad soy tan basura? ¿De verdad detrás de esta superficial capa de asquerosidad se ocultaba un ser tan inmundo?

Queriendo distraerme por un momento de esta revelación que estaba yendo en contra de todo lo que creí conocer y que justificaba toda mi nefasta actitud en el pasado que me llevó a querer buscar lo que actualmente más aprecio, quise concentrarme en el mundo que me rodeaba.

Ahora que podía volver a estar con la cabeza fría, sin pensamientos incriminatorios que buscaban incendiar mi cochina alma, me di cuenta que en algún punto la casa pasó a ser silenciosa, con solo la luz de la cocina aún funcionando.

Eso iba en contra de mi último recuerdo claro de este lugar, que era el de una casa normal con todos sus habitantes despiertos y haciendo sus cosas. Iba en contra del recuerdo de nosotros... comiendo la cena...

... Ahora que lo pienso, ¿es natural que me duela tanto el estómago?

Queriendo confirmar mis suposiciones, lentamente dirigí mis ojos hacia la mesa donde estaba apoyada mi mano, encontrando efectivamente un plato lleno de comida que apenas parece haber sido mancillado.

Eso sin mencionar que en mi descuido por querer liberar mi frustración terminé golpeando con una fuerza innecesaria la mesa, haciendo que un poco de esa sopa ya fría se resbalase del plato, manchado mis dedos de forma minúscula pero existente.

Miré lo que había generado con una indiferencia injustificada un par de segundos antes de dirigir mis ojos podridos nuevamente a mi hermana, quien a estas alturas ya estaba unos cuantos pasos alejada de mí, con una cara dolida y asustada que era incapaz de conmoverme el corazón a estas alturas.

Y lo odio.

Me odio.

Quiero morir.

Debo morir.

Si quiero pagar minímamente por todo lo que he hecho, entonces ese es el curso lógico a seguir, pero...

¡Pero...!

Si el mundo te rechaza, entonces...

... No era capaz cuando ya la había visto tantas veces.

Menos cuando he pasado las últimas horas de mi miserable existencia dándole vueltas a las palabras de ese viejo de mierda que no merece nada más allá de ser empujado hacia el mar ártico, siendo alimento de pinguinos.

Si el mundo te rech-

No te metas ahora, vejestorio. Todavía no es momento para tus mierdas.

Por ahora... trata de prestarle un poco de atención a Komachi, Hikigaya Hachiman. Ella al menos merece eso.

-Yo... Lo siento. Sé que no estoy en mi derecho a pedirte algo, ¿pero puedes dejarme solo? Necesito un tiempo para pensar.

Por supuesto que eso es lo que menos quiere esta hermana mía. Quiere no solo hablar de lo que estoy pensando en este momento, sino también discutir de las recientes peleas que he empezado a tener con ese maldito cerdo que reacciona incluso cuando solo lo ignoro porque así de traumado está el pobre cerdito.

Komachi-chan es la mejor hermana menor en el universo habitable, constantemente tratando de ayudar cuando ve que su hermano mayor de verdad la está pasando terrible, pero... también es una chica con una fe ciega en quienes confía, haciéndola muchas tomar malas decisiones que probablemente lamentará en un futuro no muy lejano.

-... Está bien. Si es lo que Onii-chan quiere...

Con un sabor amargo en mi boca que se desvanecerá con el tiempo, asentí en señal de aprecio y volví a sentarme en mi lugar pero a una distancia más alejada de la mesa por cuestiones de física científica, tratando de actuar como si algo no estuviera a punto de romperse, si es que ya no estaba roto.

Cuando Komachi se fue luego de pronunciar una despedida a un volumen tan bajo que ni siquiera pude escucharla bien, sentí como si acabara de renunciar a arreglar algo hermoso en pos de deseos burdos que no me harán ningún bien.

Sentir sus pasos alejarse fueron un golpe constante y doloroso a mi corazón con un puto bate con clavos.

Pero, por sobretodo, sentí, por un segundo, la escoria humana que siempre fui pero intenté ocultar. Todo porque en el fondo soy una basura irredimible que no merece el amor de nadie y que debería sentirse feliz de aún no haber sido asesinado en pos de la justicia humana.

Incluso si de pequeño viví un pequeño infierno personal que me marcó justificadamente, a estas alturas incluso yo sé que aferrarse a eso está y que debería sentirme asqueado de considerarme una víctima de los demás.

Lo fui. Estoy seguro que lo fui en algún momento, pero... a estas alturas seguir estancado en el pasado no me dará nada bueno. Si quiero avanzar, si quiero obtener una genuina felicidad, entonces debo dejar todo esto atrás.

Debo abandonar este camino mientras aún puedo.

...

...

...

...

Respuestas... Quiero respuestas.

Quiero saber.


...

...

...

Mierda.

¿Por qué no puedo saber nada?

¿Por qué la respuesta siempre escapa de mi alcance a pesar de que la tengo tan cerca? ¿A pesar de que falta tan poco?

No entiendo.

No entiendo nada.

Nunca he entendido nada, pero siempre ha sido porque los demás me lo impidieron o porque no quise.

Ahora que finalmente estoy intentando de verdad acercarme, me sucede esto...

-¡Maldita sea! ¡No es justo!

No aguantando más estar estancado en esta maldita pregunta a la que no encuentro solución, terminé desquitándome de nuevo con la mesa nuevamente, con esta ya siendo la cuarta vez que lo hago desde que mi hermana me terminó dejando aquí, solo, en un lugar perfecto para que me pudiera pudrir en toda mi agonía.

¡Y ESTARÍA DISPUESTO A HACERLO SI ESO ME DIERA LA MALDITA RESPUESTA

-¡MIERDA!

No teniendo suficiente como golpear con mi mano la débil e intrascendente mesa, me levanté con la furia manchado mi ya de por si feo rostro para patear la silla en la que estaba sentado, mandándola a volar poco más de un metro antes de que cayera con un sonido sordo. Y mientras trataba de no prestarle atención al dolor de mi dedo gordo del pie, golpeé la pared.

-Esto no está bien. No está nada bien. ¿Qué mierda estoy haciendo? ¿Por qué carajos estoy dando tanto por esta... esta... esta... decepción?

La razón por la que me estoy esforzando hasta el punto de terminar incordiando a las personas que les importo seguramente es una decepción. Todo mi esfuerzo está siendo volcado en algo inútil que no pasará de darme la motivación de seguir un camino que solo me hará infeliz porque soy así de estúpido.

Soy tan estúpido... Sé que esto no está bien y aún así...

Cualquier clase de pensamiento que estuviera por rondar mi cabeza fue detenido cuando, repentinamente, la luz de la sala de estar fue prendida, seguido poco después por unos pasos que avanzaron hacia un objeto.

Y cuando de pronto pude escuchar el sonido del comentarista de deportes lanzando sus malos chistes, supe que esa persona fue por el control remoto.

Manteniendo mi mirada baja con mi puño aún presionado contra la pared demasiado dura para mi salud física, me quedé en silencio, escuchando como esa misma persona, quien quiera que a fuera, entró en la cocina con normalidad surrealista, ignorando todo lo que había estado haciendo, como si no fuera nada.

Mientras trataba de comprender este accionar peculiar de una figura claramente femenina a juzgar por esos tacones nada amables con los pies, escuché como la cafetera fue encendida.

-... ¿Qué hora es?

A pesar de que esa pregunta solo fue dirigida hacia mí mismo, no esperando ni queriendo una respuesta, al parecer esa figura no estaba en el mismo canal que yo, porque de inmediato dejó de moverse tras dar una pisada más fuerte de lo usual para acto seguido chasquear los labios con tantos sentimientos negativos que me era imposible identificar uno en específico.

-Tienes escuela en menos de tres horas.

-... ¿O sea que son solo las cuatro y media pero ya estás preparándote para el trabajo? No envidio a los esclavos como tú. Sin duda mi sueño es el correcto.

-Bien, el primer paso es ser honesto con lo que piensas. Ahora trata de que a la otra persona le importe.

A pesar de que esa actitud y esas palabras deberían ser suficientes para hacerme soltar unos cuantos insultos bien pensados... en estos momentos no tenía las energías, ganas o incluso deseos de amargar aún más nuestra relación. Con eso en mente tan solo solté una carcajada leve carente de toda felicidad mientras me ponía recto nuevamente.

-Je. Ese barco ya zarpó hace mucho, madre. A estas alturas tratar de entendernos es un esfuerzo molesto que me da dolor de cabeza. E infructuoso. Sobretodo infructuoso. Y puede que esto no te sorprenda, pero la verdad es que soy un niño mimado que odia perder su tiempo.

No molestándome en prestarle la debida atención más allá de asegurarme que no estaba caminando, me acerqué a la silla que indirectamente me generará un posible dedo morado, me agaché lo suficiente para poder recogerla, lo hice y con movimientos bruscos ambos terminamos rectos.

Pensando un poco en lo tonto que estaba siendo por buscar lastimarme para cambiar un dolor emocional por algo mucho más molesto, puse la silla lo suficientemente cerca de la mesa para recostar mis codos en ella, cosa que hice apenas me senté en ella, notando que para esas alturas la mujer que me llevó por ocho meses y medio ya estaba caminando de un lado a otro.

Al final ella no me respondió y yo no me molesté en seguir la conversación. Con tal combinación en mente, es obvio que el único resultado posible sería un silencio rellenado por la casa hasta que en algún momento fue llenado por un padre despreocupado de sus hijos que pronunció palabras que solo eran ecos para mí.

Y fue de esa manera porque para ese punto ya estaba metido en seguir torturando mi mente en pos de una verdad a la que esa definición le queda demasiado grande.

Encantador. Todo en mi vida es encantador.

... Encantadoramente desagradable.

En serio, ¿por qué aún no me he tirado de un puente? Siento como si alguna fuerza superior estuviera conspirando para que obtuviera el mayor sufrimiento antes de acabar con esta comedia trágica llena de demasiadas mujeres hermosas con muchos problemas emocionales, mentales y en algunos casos una horrorosa mezcla de ambas.

... Je, suena como una especie de fantasía harem hecha por un autor de mierda que buscaba ser tan ¨deconstructivo¨ como cualquier spokon que vino luego del Tsubasa-piernas-locas para llamar la atención.

Aunque pensándolo bien, puede que ese rol de protagonista que rompe los moldes sea para Hayama y yo soy el tipo basura que se mete en su felicidad con un grupo de chicas destrozadas lo suficientemente complejo como para que la gente recuerde mi nombre.

... Como dije: encantador.


Salir de mi casa para ir a un establecimiento que odio y que solo me ha traído dolores de cabeza estaba en lo más hondo de mi lista de prioridades junto a darle de comer a ese maldito gato que cada vez tolero menos, pero cuando pensé en que mi madre podría ser lo suficientemente despiadada para enviarme una de esas mujeres para ¨cuidarme¨, tuve que hacer sacrificios.

Le di demasiadas vueltas a la misma pregunta que no ha parado de rondar mi mente, pero al final estoy igual que donde empecé el día de ayer: en la más absoluta y miserable nada. Mis ojos más muertos de lo usual son un claro ejemplo de ello, teniendo mi desvelada nocturna como única cosa positiva el poder asustar con más facilidad a estos débiles niños de primer año.

Siento que esto me debería generar una sonrisa que haga a los efectos de mis ojos tener más impacto, pero... si: no soy capaz de sentir cualquier clase de satisfacción al respecto, solamente diciendo lo satisfecho que debería estar ante esta situación en lugar de verdaderamente sentirlo.

No es que no tenga sentimientos. Por supuesto que no es así, ya que la vida no es un anime de drama genérico para adolescentes con muchas ganas de ser únicos y diferentes. Mi frustración llevada al punto de patear una silla de rabia es una clara muestra de que sigo siendo un ser humano.

Lo que pasa es que... todo aquí perdió valor, supongo.

No me importa.

Nada de aquí me importa.

Lo que me importa es...

Si el mundo te rechaza, entonces...

... No. No te pongas a hacer esto aquí, Hachiman. Estás tentando al universo para que te atropelle un camión.

Déjale las cosas de Isekai genérico a Hayama. Que él lidie con un harem de lolis tan plano como el pecho de Yukinoshita.

Con eso en mi mente, me forcé a darle ALGO de importancia al mundo que me rodeaba y seguí avanzando hacia la escuela, rodeado de muchos estudiantes que me miraban feo, trataban de no cruzar sus ojos con los míos de formas dolorosamente evidentes o pasaban de mi existencia, entendiendo lo risible que es preocuparse por alguien como yo.

Cuando vi cómo nos estábamos acercando a la entrada de la escuela, sentí que podría empezar el día sin incidentes. Que por al menos unas horas Sobu no sería el centro de problemas hormonales causados por una niña rica con falta de amor fraternal, paternal, maternal y hasta propio.

-¡Ahí estás! ¡Alto ahí! ¡Quiero hablar contigo!

Pero... eso no puede ser.

Todo por culpa del tocino. Todo mi malestar estomacal se lo debo al tocino rancio que solo puede generarme indigestión.

Asegurándome de que ese mal alimento tuviera bien en claro mi posición con respecto a su existencia, le dediqué una mirada neutra carente de toda emoción de las que tanto le ofenden antes de seguir mi camino, no prestándole atención a la masa de adolescentes idiotas y hormonales que trataban de meterse en mi camino deteniendo su caminar para estorbarme.

Dios, esto me irrita.

Los maldigo por hacerme ver que aún puedo sentir algo hacia ustedes. Aún más porque ese algo es negativo.

-...

-¡O-Oi! ¡¿Qué estás intent-

No queriendo perder mi tiempo con este cerdito, seguí mi camino, logrando entrar éxitosamente a la escuela luego de esquivar hábilmente a una chica que me estorbó bastante sin querer... o eso último es lo que quiero creer.

Como sea. Ahora solo quiero llegar al aula y pegarme una buena siesta. Necesito dormir y aprovecharé que la primera lección es matemáticas.

Siendo dejado de ser bañado por la luz del sol, entré en la academia de castrar las pelotas como un profesional, o también llamada ¨escuela preparatoria Sobu¨ por los de mente corta como cierto rey de la falsedad.

-Dios, me siento mal.

Y cuando fui agarrado cruelmente por mi uniforme mientras sentía la presión del retraso gobernar, supe que me estaba por sentir peor. Pero incluso si eso era así, no estaba dispuesto a permitirlo, así que rápidamente aproveché la creciente confianza en este tipo para girarme en su dirección con brusquedad, logrando que él me soltase y retrocediese un poco de la sorpresa.

No deteniéndome ahí e importándome bien poco lo que pudieran pensar los demás de mí a estas alturas y con lo que estaba gobernando mis pensamientos, comencé a avanzar hacia él con vehemencia, asegurándome de tener una cara medianamente intimidante.

A juzgar por cómo retrocedió cual conejo siendo rodeado de lobos, supe que me había superado con creces.

Finalmente me detuve luego de avanzar unos cinco pasos y presenciar como el cerdito se chocaba patéticamente contra un estudiante bastante alto que nos estaba observando con curiosidad, cosa que más pronto que tarde pasó a molestia cuando se vio envuelto en nuestra mierda personal.

Sorry not sorry, estudiante de relleno.

-¿Oh? ¿Ladrabas tanto hace poco y esto es lo máximo que puedes hacer cuando respondo? Con esa actitud nunca conseguirás gustarle a Yukinoshita... aunque, a estas alturas ya has perdido cualquier oportunidad que pudieras tener, por más ínfima que fuera.

Con personas como él, quienes se enojan con facilidad aplastante, son impulsivas bajo presión mínima según mi experiencia previa y poseen muchos puntos débiles fáciles de explotar, lo importante era ser cortante, desagradable en apariencia y grosero rozando el odio.

En palabras simples, yo soy su counter perfecto.

Mientras nuevamente me regodeaba en mi habilidad para molestar, la expresión del cerdito se volvió roja de la ira... como un cerdo asado.

-¡¿Cómo te atreves?! ¡¿Vine a disculparme y así es como me tratas?!

... ¿Qué?

No entendiendo muy bien lo que este tipo quería decir, me quedé mirando su cara algo atractiva, buscando algún gesto facial que me indicase cual es el protocolo a seguir luego de escuchar... eso. Pero, tristemente, lo único que encontré fue una confusión algo chistosa mezclada con una incomodidad demasiado femenina como para ser algo bueno.

... Aunque, mirándolo más detenidamente, este tipo sí tiene un aire de protagonista de anime genérico con rasgos de bebé que lo harían pasar por una mujer convincente si llevara las ropas correctas.

... Perturbadross.

Alejando esos feos pensamientos de mi cabeza, finalmente acepté que este era un juego inútil y decidí cortar el problema de raíz.

-... Cerdito, estás saliéndote de personaje. Se supone que los de tu calaña son patéticos hombres que se sienten inseguros acerca de su micro-pene y por eso buscan meterse con los de menor estatus al suyo.

La mejor manera de salir de este predicamento es ser honestos con mis dudas y esperar que él las conteste por la bondad de su corazón.

-¡¿AAAH?! ¡¿QUÉ ME ESTÁS CONTANDO, INFELIZ?!

-... Tú corazón es negro. Negro como pene de... bueno, negro.

-¡SERÁS...!

Incluso cuando lo que había hecho carecía totalmente de justificación más allá de desquitarme por cuestiones que son ajenas a su existencia de forma directa, no pude sentirme ni un poco mal por básicamente haber mandado a la mierda su supuesto intento de disculparse conmigo por el bien de mis deseos egoístas.

Deseos... Si, siempre que he tenido esos las cosas no terminan bien, pero en estos momento creo que puedo hacer realidad los pocos deseos que aún puedo albergar.

-Seré lo que tú quieras, pero después de la escuela, ¿si? Tengo un aula en la que dormir, y creo que te conviene hacer lo mismo.

Incluso cuando ahora solo me importó yo mismo y el daño que le pueda dar a este cerdito, es innegable que el mundo a mi alrededor se seguía moviendo hacia donde debe ir, seguramente haciéndome pagar muy caro si yo no hacía lo mismo.

-¿Qué estás...? ¡Aún no hemos arreglado! ¡Necesito que me perdones y empecemos de nuevo, bastardo!

Ante esa forma tan peculiar de referirse a esto, dejé de querer avanzar hacia el salón de clase y me giré hacia él con una cara de confusión tonta grabada a fuego en mi cara. Y a pesar de que fue mi culpa por esperar que él supiera leer el ambiente, fue decepcionante que no supiera seguir el hilo de esta conversación.

-... ¿Lo necesitas? ¿Por qué?

Mi válida pregunta me ganó un... ¿sonrojo?

De acuerdo... esto es asqueroso.

-Yo... bueno... Yo... ella... Yuk-

-Olvídalo.

Ya obteniendo esa molesta respuesta, perdí el interés por seguir siendo retenido por este idiota, decidiendo que por ahora debería dejar de perder tiempo con este infeliz que no sabe tenerse amor propio.

Y aunque esto ayer hubiera generado una ola de miradas juzgona por parte del alumnado de esta escuela, no había nadie que nos estuviera prestando la suficiente para molestarse en sentir algo tan fuerte hacia nosotros.

Aunque al comienzo logramos retener un poco de audiencia con nuestro acto teatral, inevitablemente los pocos que fueron tan estúpidos para dejarse llevar por su curiosidad se dieron cuenta de que no ganarían nada de esto y avanzaron hacia sus aulas, dejando en poco tiempo un mundo que se estaba moviendo, ignorándonos como dos estorbos sin importancia.

El mundo no te da espacio para elegir. Te obliga a seguir sus propios designios y en caso de querer enfrentarlos te espera un agónico sufrimiento cuando los humanos que siguen el sistema te condenen al ostracismo.

El ser humano es un animal creado en sociedad. La sociedad nos necesita tanto a nosotros como nosotros a él. Querer ir en contra de algo tan básico solo puede conducir a un sufrimiento sin sentido.

Pero...

-¿Eh?... ¡O-Oi! ¡Aún no hemos arreglado nada! ¡Espera!

Si... Incluso si al final no gano nada, yo...

... Quiero intentarlo, supongo. A pesar de que no ganaré nada con luchar contra esto, siento que no es un esfuerzo sin significado.

... Al menos, eso creo.

Avanzando hacia el salón de clases perseguido por un cerdo que no sabe cuando rendirse y un mundo cruel esperándome con los brazos abiertos, traté de darle algún significado a cierta comedia romántica de la que formé parte.

... Como esperaba, eso estuvo mal desde el principio.


El tiempo pasó y todo mantuvo el mismo aura de ayer, sin mayores cambios más allá de que por hoy el tipo molesto no tuvo las energías suficientes para molestarme en clase, aunque obviamente sus ojos estaban clavados en mi nuca, pasando totalmente de prestar atención a la lección de ese profesor asustadizo.

Por supuesto que no sentí nada más que molestia al respecto, demostrándome a mí mismo una vez más que aún era capaz de sentir algo para variar, pero aún así pude tener esos pequeños lapsos de tiempo en los que todo a mi alrededor dejaba de cobrar importancia en favor de entrar en mi mente para tratar de encontrar la respuesta.

Obviamente ese no es uno de esos momentos y se debe a que cuando me di cuenta de que faltaban quince minutos para que sea hora del almuerzo no pude encontrar en mí la capacidad de ignorar el mundo a mi alrededor.

Quería escapar.

Quería irme de este lugar molesto.

Todo aquí es molesto.

Quiero desaparecer.

... No... Quiero que ellos desaparezcan.

-Si... eso sería bueno.

-¿Eh? ¿Qué quieres decir?

Perturbado por escuchar la voz de este chico cualquiera preguntarme sobre algo personal con normalidad, no pude evitar tensar mi cuerpo y dejar que mi cejo se frunciera, teniendo unos buenos deseos de meterme nuevamente con su frágil ego.

Pero aún no es momento de eso, así que me limité a no prestarle atención, dejando su pregunta sin respuesta de mi parte. Por supuesto que eso no lo hizo feliz, y el hecho de que estuviera sacudiéndome mi cuerpo a través de tocar mi hombro mientras decía palabras que solo eran ecos distantes para mí era una prueba de ello.

Una fea prueba, por cierto.

Incluso cuando él no estaba siendo sutil a la hora de molestarme, nadie se molestó en detenerlo por temor a que se pudiera repetir lo de ayer pero con ellos como saco de boxeo, cosa que hasta el propio maestro parecía sentir si esos movimientos erráticos eran un indicativo al respecto.

Incluso así, no tuve que ser un genio para saber que cierto rey de la falsedad no estaba viendo de forma no disimulada y que una cierta chica de cabello rosado le estaba siguiendo el juego por motivos que escapan a mi compresión.

Sabes que ya no debes acercarte a mí, ¿verdad, Yuigahama Yui? Y estoy segura de que no eres tan tonta como para no entender eso, así que no puedo comprender porqué es que aún no te has librado de mí en esa cabeza llena de aire tuya.

Mientras reflexionaba no muy en serio sobre si debería correr para alejarme de la inminente amenaza que era el cerdo para mi paz mental, llegó el álgido momento en que sonó la campana estridente, marcando el fin de la clase de biología, el principio del intento de nuestro profesor por el ser el hombre más rápido del planeta y mi intento infructífero de irme a un lugar donde no me molesten.

Aunque logré pasar exitosamente a mis compañeros de clase dejando todas mis cosas para que cualquiera las pudiera robar, saliendo poco después al pasillo luego de no prestarle atención a esa mancha rosa que intentaba acercarse, pronto me vi en la necesidad de acelerar el ritmo cuando escuché un grito molesto detrás de mí y unos pasos que me perseguían incesantemente.

Sentí que puse una mala cara ante esto, pero aún así eso no me freno en mi caminar, buscando salir al patio central para al menos poder tomar un poco de aire fresco.

-Maldición. No solo no pude dormir nada por su culpa, sino que encima debo aguantarlo en mi tiempo libre.

Bueno, si me ponía justo, al final fue mi propia decisión no dormir para en su lugar ponerme a divagar sobre la respuesta... ¿pero saben? No quiero ser justo.

Salí al patio y al instante fui llenado por el aire fresco que no estaba manchado de olores humanos, sintiendo una sensación de liberación que por un segundo me hizo maravillarme por la majestuosidad del cielo... hasta que escuché a alguien gritarme por detrás con un tono muy irritante.

Rápidamente me quise alejar más, pero...

-¡Deja de huir y habla conmigo de una vez, cobarde! ¡Sólo estás siendo patético!

¡!

...

...

Es cierto...

Es cierto, pero...

-... No tienes derecho a decirme eso, hijo de puta.

-¿Eh?

Mientras él soltaba ese sonido estúpido como el retrasado sin masculinidad que es, yo me giré hacia él parcialmente, observando con precisión como mi simple mirada fue suficiente para hacerlo retroceder unos cuantos pasos, abandonando toda esa seguridad arrogante que profesaba hace un momento.

Estábamos algo cerca de la salida hacia el patio central, por lo que más pronto que tarde se terminaron juntando estudiantes variados dispuestos a presenciar este circo ahora que no tienen ningún mandato del mundo qué seguir.

Dios, cuantos los odio.

Con amargura ante esta situación cada vez más lamentable, puse mi pie derecho a la misma altura que el izquierdo, logrando estar totalmente recto frente a un tipo que cada vez se ve más patético. Un chico que aunque ahora está intentando mostrar valentía, es incapaz de hacer algo más allá de posar.

... Igual que yo.

En el fondo sé que este tipo no es TAN basura, pero... pero...

-Me haces enojar. Ya piérdete. No quiero perder mi valioso tiempo en alguien como tú. Deberías concentrarte de una buena vez en el objetivo que tu padre quiere para su campaña electoral.

Puede que esté siendo más duro de lo que realmente siento que debería ser, pero mis palabras son irrefutables. Están cargadas de pura verdad y esa es precisamente la razón por la que él está teniendo la cara de furia más patética que jamás he visto.

Para acabar de rematar este burdo show de comedia mal remunerada, solté una carcajada sonora y muy desagradable, buscando aflojar aún más esos tornillos hasta el punto en que esta máquina defectuosa explota por su jodida propia cuenta.

Por supuesto, este espectáculo de atormentar al débil generó varias reacciones en los metiches que estaban mirando la escena, ninguno con buenos sentimientos hacia mí, pero cuando tienes en cuenta que ellos no estaban moviendo un dedo para detener esto a pesar de su indignación, se entiende que la verdad absoluta aquí es que ellos son la misma escoria que yo.

Mirando por un breve instante a una cabellera rubia que estaba bastante cerca de unos ojos fríos como el hielo mismo, con rapidez me concentré en el cerdito que tengo delante, quien parece tener unas ganas crecientes de abalanzarse contra mí.

-Tú... ¡¿Quién te dio derecho para actuar todo genial y poderoso?! ¡No seas tan arrogante!

-Hablo su sinónimo con piernas. Un sinónimo que vive anclado en cumplir las expectativas de una mujer que nunca sentirá nada por él

Para darle algo de crédito a este tipo, esta vez no se abalanzó contra mí al acto. En vez de seguir sus deseos más oscuros, cerró los ojos, dando como resultado un cejo fruncido repugnante, agachó su cabeza lo suficiente para no ver mi cara por pura coincidencia y apretó sus puños con tanta fuerza que podía ver como todo su cuerpo temblaba por la frustración.

Incluso así, no tenía miedo. Y no porque sus golpes no me llegaran a lastimar, cosa que definitivamente harán y en gran cantidad, sino porque llegó un punto en que cualquier clase de placer que estaba sintiendo por torturar a este débil hombre carente de amor propio... desapareció.

No sentía placer de molestarlo.

Esto me estaba dejando vacío.

De repente... toda mi actitud me parece un sin sentido.

-... ¡Kuh!

Incluso cuando él en serio tenía las ganas de golpearme, no parece que quiera llevar a cabo sus deseos. En realidad, casi parece que ni siquiera quiere estar aquí, rodeado de gente que lo está juzgando en base a impresiones que, tal parece, no son la definición total de una persona.

Sentí como mi cara se suavizaba mientras lo miraba, aunque no sé qué clase de cara estaré poniendo en su lugar sino es una de asco.

-Quieres mejorarte por ella, ¿verdad?

No hay manera de que de repente sienta deseos de ser una mejor persona conmigo. Así no funcionan las cosas.

Mis palabras, en vez de acercarnos de una forma cliché como en la ficción, solo hicieron que dejara de forzarse a verse lastimado para mirarme con puro odio sin adulterar, dejándome sentir un poco de toda esa insatisfacción que estaba cargando este hijo de puta que debería morirse en una zanja.

Abrió su boca, pero solo salió aire por unos instantes hasta que...

-¿Por qué ella me tuvo que reemplazar contigo?

... Vi con mis propios ojos un poco de la injusticia de Yukinoshita Yukino.

Una Yukinoshita Yukino que estaba mirándonos con una expresión de piedra, carente de emoción y asustando de forma justificada a la chica de pelo rosado que tiene al lado suyo como su perrita faldera.

Aunque de forma algo controlada por el bien de su imagen frente a esta masa de idiotez, es innegable que estaba dejando ver esa faceta que me ha estado ocultado desde que nos conocimos. Que ha estado ocultando no solo a mí, sino al mundo que logró construir a su alrededor gracias a MIS esfuerzos.

Mientras yo clamaba en mi mente todas las acciones cuestionables que hizo esta mujer a lo largo de s corta y manipuladora vida, ella empezó a acercarse hacia el escenario que habíamos montado a nuestro alrededor. Un escenario que aunque fue construido en base a la falta de actitud de este cerdo, terminó siendo una cosa que ella es capaz de gobernar.

Los logros de Yuuta son, automáticamente, los logros de Yukinoshita Yukino: ese es el tipo de sentido que este tipo está aplicando, pues apenas se enteró que ella estaba acercándose a él, puso una apariencia de sumisión total, llegando hasta el punto de no atreverse a mirarla a pesar de que se posicionó justo frente a ella.

La gente a nuestros alrededor clamaba su confusión, pero nadie realmente se animaba a hacer algo para obtener respuestas. Ni siquiera el príncipe o la mejor amiga estaban con la capacidad de robarle un poco del estelar a esta ídolo, conscientes de que no podían hacer nada en su contra si ella se lo proponía.

Ella hizo tanto...

Todo lo que he aprendido en este último año se debe a ella. No sería correcto decir que mi yo de antaño era un objeto más de Yukinoshita Yukino, que hizo muy bien su labor de entretenerla y ayudarla hasta que ya no fue necesario.

-... Yuuta, ¿qué estás haciendo?

Dejando de caminar luego de decir aquello, ella se quedó a tres pasos de distancia de él, hablándole como si estuviera en un estatus superior de existencia, a pesar de que, técnicamente, la familia de este cerdito debe ser mucho más influyente que la de ella al menos para el gran público.

A pesar de que es el hijo del gobernador, actúa como un peón más de ella, no levando la mirada, dejándose ser sometido por una simple chica de preparatoria que casi hago llorar hace poco más de dos semanas.

-... Yo... Yo quise mejorarme para ser digno de usted.

Tanto respeto...

Tanta falta de amor propio...

-... No quiero eso.

Tanta frialdad...

Tanta incomprensión.

-...

-Yuuta, quiero que lo odies. Que le guardes rencor hasta que seas destrozado.

Esta irracionalidad no debe ser escuchada. No debería serlo.

-...

Cualquiera debería rechazarla. Cualquiera se daría cuenta de que está mal seguir ese capricho.

-... Yuuta.

-Lo entiendo. Si... si eso es lo que quieres.

... Debería ser así.

Pero...

-Tú... de verdad eres su esclavo, ¿verdad?

Su respuesta fue mirarme con un odio que estaba moviéndose entre la superficialidad y la genuinidad.

Mientras yo admiraba tontamente este espectáculo penoso que iba en contra de todo lo que creí conocer de esta chica hasta hace poco, el mundo a mi alrededor, una vez más, demostró su crueldad al ignorar como un desgraciado empezaba a correr hacia mí con las energías renovadas en pos de aplastarme.

Todo por un deseo irracional.

Todo porque Yukinoshita no sabe utilizar de buena manera sus herramientas y se cansa de las cosas que tanto hicieron por ella.

Lo último que decidí mirar antes de recibir de lleno el ¨amor¨ de este tipo fue mirar esos ojos fríos como el hielo... que estaban tristes y casi al borde del llanto.

-¡AAAAAAAAHHHHH!

Mientras escuchaba a ese hijo de puta gritar de forma inentendible, sonreí sardónicamente.

-Y con esa irracionalidad querías cambiar el mundo, ¿eh?

¡PAAAAM!

Sin siquiera molestarme en mirarlo, terminé recibiendo un puñetazo en mi mentón, seguido rápidamente por un empujón desesperado por parte de un chico aún más desesperado, cayendo hacia el suelo por culpa de la inercia.

Aunque casi todo terminó siendo cubierto por la expresión furiosa y dolida de este chico, había algo que era diferente...

Un cielo azul...

-¡HIJO DE PUTA! ¡ME LAS PAGARÁS!

Ahora que lo pienso... hoy hace un buen día, ¿no?

Día... si, a partir de ahora empieza una nueva etapa: un nuevo día en mi vida. Un día que no se puede comparar a los anteriores.

Aunque este en un comienzo parece solo otro otro día en el que el mundo a mi alrededor me recuerda lo asqueroso que es al seguirse moviendo hacia un incomprensible pero necesario lugar al que no estoy invitado, siento que gracias a esta revelación cobra algo especial.

No sé qué, pero... es algo: estoy seguro de eso.

Ahora que lo pienso, yo... ahora estoy de verdad solo, ¿no?

-¡AAAAH! ¡AAAAAH! ¡AAAAAAAAAAAHHHHHH!

Por supuesto que hay unos cuantos que aún intentan acercarse a mí porque aún no son capaces de entender lo dañino que soy para ellos, pero tengo fe en que un día de estos ellos serán capaces de ver la futilidad y estupidez de sus acciones, finalmente empezando a tomar las decisiones correctas de una buena vez.

Estoy esperando el día en que Komachi pueda aceptar la basura que soy y mantenerse alejada de mí.

Estar con ella... no debe ser.

Definitivamente no.

-¡JÓDETE! ¡VOY A DESTRUIRTE! ¡VOY A MATARTE!

Un final feliz, ¿eh?... Supongo que, en cierto, que este don nadie patético de su servidor esté empezando a obtener lo que siempre se ha merecido puede ser considerado como algo ¨feliz¨... o al menos eso creo.

La verdad... ya no me importa mucho.

No me está importando nada más allá de... eso.

Si el mundo te rechaza, entonces...

... Ahora que lo pienso, madre dijo que me parezco mucho al abuelo, ¿no? ¿Entonces eso quiere decir que mi abuelo vivió experiencias similares y aprendió las mismas lecciones que yo sobre su asquerosidad.

Si es así... dios, que asco.

No quiero ser como él.

...

Pero supongo que es inevitable.

Pero es extraño que me cueste tanto recordar lo que me dijo ese día a pesar de que me marcó tanto... aunque todo en mí ha sido extraño desde aquel día en que mi progenitora me recordó sobre lo que buscaba mi abuelo hace... ¿menos de veinte horas?

Dios, se siente que ha pasado toda una vida desde entonces.

Debo estar muy mal...

-¡MUERE! ¡MUERE! ¡MUERE!

Pero... creo que esta bien que las cosas estén así. Siento que es lo correcto considerando todo lo que he hecho desde que puedo recordar y como, a pesar de que Yukinoshita Yukino no se merece un final feliz, supongo que el hecho de que quiera compartir esa felicidad con Yuigahama Yui es una conclusión aceptable.

No la mejor. Nunca será la mejor, pero... siento que si así terminará todo... puedo estar tranquilo.

Tan solo espero que Isshiki no esté tan mal. Esa mocosa no puede hacer nada bien si no estoy para respaldar.

La mimé demasiado.

-¡MUERE! ¡MUERE! ¡MUEREEEEEEE!

Pero no puedes hacer nada más, Hikigaya Hachiman. Todo lo que te queda es confiar en que las cosas estarán bien.

Confía en que el mundo está avanzando hacia un lugar hermoso.

Es lo único que te queda.

Todas las piezas caerán en su lugar.

-¡¿QUÉ TAL, BASTARDO?! ¡¿CÓMO SE SIENTE RECIBIR LO QUE PUTAS MERECES?!

Todos están avanzando hacia un lugar mejor...

Todos... menos yo. Y eso está bien.

-¡APRENDE TU LUGAR, MALDICIÓN!

Yo... bueno, se podría decir que soy la oveja de todo el grupo que protagonizo una comedia romántica equivocada a muchos niveles: el único incapaz de llegar a una conclusión satisfactoria y aún atascado en una fantasía escapista de la que soy incapaz de no aferrarme.

Todo porque mis vivencias me traumaron a tal nivel que no puedo vivir de otra forma.

Con todo eso, creo que este final es el más apropiado para mí.

Un final en el que estoy agonizando por una respuesta que será insatisfactoria y que me terminará conduciendo a un camino de miseria absoluta.

-¡TE MATARÉ! ¡SIN DUDA TE MATARÉ!

El poco cielo que puedo llegar a ver por este estorbo, en contraste con mis pensamientos funestos, muestra un celeste glorioso que casi me hace desear saltar de un rascacielos para ver si puedo volar como ese glorioso cuervo que se elevaba a los cielos, escapando de todas sus preocupaciones con una facilidad envidiable.

Te envidio, cuervo.

Tú puedes escapar de todo lo malo si eso quieres.

Eres un animal majestuoso.

Ojalá yo tuviera tus capacidades. Ojalá yo también pudiera dejar todo esto atrás y mirar desde una posición gloriosa el firmamento en el que puedes perder tu tiempo observando un horizonte que se ve interminable.

Quisiera escapar de todo esto.

Quisiera no tener que vivir todo este drama con traiciones, familias destrozadas por los celos, un odio injustificado que fue alimentado en base a una relación malinterpretada con una chica demasiado buena para mí y un viejo de mierda que me metió sus inseguridades.

No quiero estar aquí.

Quiero volar.

Quiero escapar.

Pero...

Si el mundo te rechaza, entonces...

... Necesito seguir aquí un poco.

Al menos hasta poder encontrar la respuesta.

Luego podré escapar de esta miseria para ir a otra miseria en la que esté más cómodo.

-¡AHORA VERÁS LO QUE SE SIE-

-¡BASTARDO!

¡POOOM!

Mi visión del hermoso cielo celeste se vio cruelmente opacada por el sonido seco de algo muy duro destrozado algo bastante doloroso y a la zapatilla escolar genérica bloqueando la poca visión del cielo celeste que podía obtener con este cerdo gritándome en la cara como el animal que es.

Mirando instintivamente pero sin muchos ánimos positivos hacia la cosa que tenía enfrente mío rugiéndome cual bestia con severo déficit de inteligencia, observé como el chico patético que buscaba ganarse el amor de Yukinoshita se agarraba la nariz con una desesperación casi preocupante, finalmente dejando de momento sus rugidos sin sentido.

CASI era preocupante, porque honestamente no podía menos lo que le pasara a este hijo de puta que tomó su decisión al respecto. Sin importar si una parte sentía un poco de simpatía hacia él, no esperes que ponga semejante estupidez en practica.

Ya no hay oportunidad de reconciliación. Ahora solo nos queda seguir los deseos de Yukinoshita Yukino hasta que uno de los dos termine por romperse.

Y no seré yo.

Nadie obtendrá nada de esto. Yukinoshita Yukino definitivamente no se enamorará de este chico y yo desde el comienzo parto con la premisa de que no ganaré nada, así que todo esto es un esfuerzo sin sentido.

Entonces, ¿por qué está ocurriendo?

La respuesta escapa a mi comprensión... y así esta bien.

-¡GAAH! ¡MALDITO IMBÉCIL! ¡MÉTETE EN TUS ASUNTOS!

Gritando con un veneno exagerado que tal vez no sea tan forzado como en un inicio, Buuta literalmente escupió esas palabras cual bestia descontrolada, manchando mi cara con un poco de su saliva mugrosa.

Mientras sin quererlo me ponía a pensar en retrospectiva todas las veces que he sufrido por culpa de los caprichos de esa mujer de hielo, de repente sentí como algo caliente caía en mi mejilla, a la altura de la nariz y con unas cuantas partículas tocando mi ojo, provocándome un tic y una curiosidad por saber qué fue eso.

La respuesta la obtuve cuando, fijándome más detenidamente en las manos de Buuta, vi como un líquido rojo se escapaba entre sus dedos con una rapidez bastante impactante y al mismo tiempo algo asquerosa. No tuve que ser un genio para darme cuenta de lo que era ese líquido y mi cara demostró muy bien lo que sentía al respecto.

Sentí un fuerte impulso en seguir lastimando esa nariz suya por puro despecho debido a que él está perturbando mi paz, pero...

Si el mundo te rechaza, entonces... &$/$/%# DESTRUYE!

... De alguna forma siento que si lo hago obtendré una respuesta que no me gusta.

Sé que nunca he hecho algo más allá de meterme en su psique sin valor y romper sus emociones el día de ayer Y SOLO ayer, pero... nunca le devolví el daño físico en ese entonces.

Y eso es algo que quiero mantener hasta el final.

Yo no soy Hayama. No podré salir impune si lastimo a este niño rico.

Los maestros no serán capaces de pasarlo por alto y esto escapa a cualquier control de daños que pueda generar Hiratsuka-sensei.

-¿Ya terminaste? Si es así, ¿puedes salir de encima mío? Estoy incómodo con tenerte tan cerca.

Mis palabras groseras pero tranquilas llamaron la atención de este cerdo nuevamente hacia mí en lugar de a la persona que le había dado ese golpe contundente sin piedad, liberando a la bestia que tiene escondida detrás de esa máscara de perfección irritante.

A pesar de que no tengo ni nunca tendré la mejor opinión de este tipo, pensé, en mi burda ingenuidad, que él no sería lo suficientemente idiota para seguir los deseos de esa mujer de buscar pelea conmigo luego del estado en el que se encontraba y con un aparente nuevo enemigo dispuesto a lastimarlo... pero...

Pero estamos hablando de Buuta.

No debía esperar algo mejor del tipo que tiene el ego tan frágil y unos problemas tan serios que lo vuelven incapaz de darse cuenta de lo estúpido que está siendo por seguir los caprichos de una chica que nunca le devolverá el mismo interés... o interés en general.

Sus ojos me miraban con un odio enloquecido por el amor tan devoto que le tiene a Yukinoshita Yukino, haciéndole incapaz de pensar con claridad y tragándose ese cuento de que me tiene odio a pesar de que es imposible que nosotros podamos sentir algo tan fuerte con el otro.

Incluso si amas con locura a Yukinoshita Yukino, ¿esto no es demasiado lejos?

-... Lo siento.

Por un instante... por un solo momento... vi como él recuperaba esa humanidad, pero solo fue un segundo y enseguida volvió esa máscara que se estaba forzando a creer.

-Oi, oi. Esforzarte tanto no debe ser sano para ti. Amate un poco más

Mis palabras no le llegaron, siguiendo con su misma actuación. Lo escuché soltar una risa ahogada antes de... dejar de tener sus manos presionadas en sus nariz... liberando ese líquido en mi cara.

...

...

...

Mierda...

Sin darme tiempo a reaccionar como se debe, los fluidos vitales del cerdo cayeron directamente en mi cara, con una parte importante entrando en mi boca mientras que otro poco lo inhalaba con mi nariz debido al respingo sorprendido que di sin querer. Esto, por supuesto, me hizo escupir el líquido a como diera lugar.

Afortunadamente, mi boca fue lo suficientemente fuerte para escupir la sangre de Buuta mezclada con mi saliva directamente en sus labios, devolviéndole con intereses lo que me había enviado. Y cuando vi cómo su cara se transformaba en una amalgama de todos los sinónimos de asquerosidad, supe que el seguir siendo manchado con gotas de sangre valía la pena.

-¡DÉJALO EN PAZ!

Antes de que alguno de los dos pudiera lanzar el próximo golpe, unos brazos firmes aparecieron desde el costado izquierdo de Buuta, haciendo que perdiera el equilibrio y cayera a un costado mío de la pura sorpresa de no esperar que alguien me defendiera. Y yo lo entiendo, ya que yo tampoco lo esperaba.

Sin sangre cayéndome encima y a una distancia segura de mis ojos, observé con una mezcla de sentimientos conflictivos al príncipe de la escuela Hayama Hayato, quien pronto dejó de estar en una posición óptima para mirarle para abalanzarse sobre el cerdo enloquecido, quien a pesar de toda su violencia animal, es incapaz de vencer al atleta estrella de la escuela en fuerza.

Escuchando como ecos distantes a Hayama soltar gruñidos de esfuerzo y a Buuta lanzar gritos que eran incapaz de modularse en palabras entendibles, me quedé mirando el cielo, no teniendo las energías ni las ganas de levantarme, queriendo seguir observando el majestuoso cielo que hoy estaba libre de nubes.

-... Ánimo, Hayama. Tienes todo mi apoyo.

Él no me respondió, demasiado ocupado lidiando con el cerdo que parece haber renovado sus energías.

Escuchaba ecos a mi alrededor que decían cosas que era incapaz de entender. Todo mientras... ¿empezaba a cerrar los ojos?

¿Eh?

¿Acaso voy... voy a dormir aquí? ¿En el patio? ¿Frente a una multitud? ¿Y al lado del tipo que quiere golpearme por amor?

...

...

...

Meh. He dormido en lugares peores gracias a mi abuelo.

Te odio mucho, viejo de mierda.


... Creo que odio este capítulo. Lo odio mucho.

Yo soy de los que suelen agregar más palabras cuando el capítulo está ¨terminado¨ para hacer más completa la escena y dar unas palabras de más, cosa que hice aquí... y dios. Cuanto lo odio.

Esto tuvo una re-escritura TOTAL. Una JODIDA re-escritura total. Seis días de trabajo se fueron a la basura y tuve que escribir esto aguantándome las ganas de mandar todo a la mierda hasta el siguiente mes.

Para que se hagan una idea, originalmente la primera versión del capítulo versión tenía unas 11.000 palabras. ¿Y ya dije que fue una re-escritura total?

Maldita sea.

Jamás creí que podría enojarme con esta historia, pero lo hice. Y lo odio.

Un capítulo seguramente tan decepcionante para ustedes como lo fue para mí. Entiendo si ustedes quieren dejar la historia luego de este mundo. Sinceramente siento asco de esto y preferiría no publicarlo ahora que llegamos a este punto, pero mamá no educó a un cobarde, así que aquí estoy.

Por favor perdonenme por este capítulo. Juro que di mi mejor esfuerzo, pero eso no me satisfacería a mí, así que sé que a ustedes tampoco.

Bueno... vayamos a los comentarios, que por suerte son pocos.

... ¿Tal vez esa fue una señal de que la estaba cagando desde antes? ¿Es eso? ¿La gente que antes me comentaba ya dejó de hacerlo porque esto se volvió una mierda?

Si alguien más va a dejar de leer esta cosa, por favor dígame por qué. No quiero cagarla con Eroge.

[Lonyer182]:

Mirando en retrospectiva, siento que todo el capítulo anterior fue relleno salvo por el final, que en realidad es todo el capítulo en sentido narrativo. Este intentó ser movido, pero es un asco. Por favor trata de decirme en qué lo hice mal para así mejorar. Me gustaría aprender de mis errores.

Pero pasando a otras cosas, si, aunque al comienzo el alejamiento de Hachiman tiene mucho que ver con un deseo personal, poco a poco el deseo de seguir aferrándose a algo más lo terminó consumiendo hasta el punto de empezar a sufrir de demencia. Sé que no es muy coherente, pero me gusta ver a Hachiman como un personaje que no se volvió un loco porque fue salvado a tiempo.

Si no llegaba a conocer a las chicas en Sobu, pienso que hubiera tenido un final trágico y algo prematuro.

Me alegra que hayas podido disfrutar del anterior capítulo a pesar de que fue casi todo un relleno. Espero que puedas decirme cuales son las falencias de este para tratar de mejorarme en el futuro.

[Cronos21Zeus]:

Si, esto de la cuarentena está afectando mi horario de sueño también. Ahora que no debo despertarme a cierta hora para ir a la escuela, puedo llegar incluso a dormirme a las cuatro de la mañana y despertarme a las dos de la tarde.

Afortunadamente he empezado a corregir un poco eso, pero no es tan fácil cuando no hay nada que te motive a hacerlo.

Ya avanzando a la crítica en sí, es cierto: aunque disfrute un poco en escribir ese capítulo, siento que gran parte de eso fue un relleno cuyo mayor aporte fue preparar el terreno para el final del capítulo, el cual al parecer gusto más de lo que esperaba. Y siento que salió tan lento porque me forcé un poco a que tuviera más palabras.

Intenté que este capítulo tuviera más movimiento, pero... bueno, ya lo viste por ti mismo.

Respecto a esos usuarios, pues es verdad: cada uno ha sabido crear varias historias buenas para este fandom y formar su propio toque personal o característica que los hace atractivos. Mientras Gossu es bueno por crear ideas simples pero muy bien desarrolladas, Betrayed Dreams tiene esa rara habilidad de no perder la coherencia en sus historias a pesar de sus crossovers o un humor que a veces llega a ser un poco tonto.

En el caso de 80k Hikigaya, lo que más valoro de él en base a lo poco que he visto suyo es que apareció antes que muchos de nosotros y fue capaz de crear ideas llamativas con escritura bastante decente. Un poco como lo que hago yo, pero mil veces mejor... pero con menos constancia XD.

Sobre NOT 80k Hikigaya, pues ahora que lo mencionas, sí noté una similitud bastante grande en sus estilos de escritura y un poco de esa espontaneidad con ese fic de Chika, pero no entiendo porqué él iniciaría otra cuenta para continuar los fics de su cuenta principal... y tener semejante nombre, claro.

Un poco raro para mí.

En cuanto al habla español, pues no he visto mucho salvo por Cold Flare, el cual es bastante bueno y al que le tengo un pequeño odio por no haber continuado su fic de terror.

Ese tenía tanto potencial...

Respecto a los otros, reconozco a Yuuzan12 porque es imposible no conocer al único escritor que fue capaz de llegar a los 200 seguidores en puto español y aún hoy en día recibir comentarios de gente esperando que vuelva... todo mientras solo llegó a los 11 capítulos.

También sé de Lionel´di Angel. También es un suertudo que habría llegado muy lejos si siguiera con nosotros... además, creo que él me hizo un comentario en mis primer capítulo para ayudarme a mejorar.

Ojalá vuelva. Su historia era muy buena.

El resto no me suena de nada. Lo siento. Yo soy de los tipos que pueden saber todas las historias que hay aquí en español y un buen número en inglés, pero difícilmente reconozca a un usuario porque como lector compulsivo tengo mis prioridades XD.

Hablando más en profundidad sobre esa página que me la pintabas como el circo del erotismo, es verdad que había más Rule 34 de la que esperaba, pero tampoco es como si estuviera llena de ella. Hasta habían tres páginas seguidas en las que no me aparecía nada de eso. Pero si, algunas cosas que publicaban ahí son un poco... fuertes.

... Me pregunto qué pensarán las mamas de quienes hicieron eso...

Fuera de eso, la verdad es que hay muy buenas imagenes ahí. Hasta hay unas cuantas que podría usar como imagen de mis futuras historias si es que la oportunidad se da. Y eso me alegra, porque antes de entrar ahí pensaba que nadie hacía arte de Oregairu porque a nadie le importaba.

En cierto modo me hace feliz.

Creo que es todo. Espero leerte de nuevo luego de toda la decepción que es este capítulo.

PD: Si, es raro. Creo que esa fue una broma que usé en los primeros capítulos o algo así, pero no estoy seguro. Necesito más información.

[linksparda]:

Me alegro que te guste la trama del abuelo. Aunque en un principio pensaba que ese rol no existiera, me alegro de haberlo cambiado a tiempo. Siento que aunque él no haya aparecido, los pensamientos de Hachiman al respecto, lo que se revela en la conversación con NTR-kun y los dos flashbacks en los que se menciona han construido una imagen especial de él.

Siento que actualmente es de lo poco que se puede rescatar del fic.

De nada. Y espero que este capítulo no te haga abandonar el fic.

...

Perdonen que esto haya tardado tanto para tan penoso resultado, pero era publicar esta cosa ahora o no hacerlo nunca.

En serio siento asco de este capítulo. Me decepciona como quedó luego de escribir tanto y hacerlos esperar con mis historias hasta el punto en que algunos dejaron de seguir mis fics o darles favoritos.

... Creo que debería tomarme un descanso de esto. Necesito saber cómo arreglar esto.

¿Qué más?... Ah, mientras escribo esto, el nuevo capítulo de Eroge tiene unas 4.800 palabras con planes previstos para publicarlo el viernes o a más tardar el sábado.

Luego... bueno, ya veré.

No estoy de ánimo, la verdad. Estos últimos días no han sido los mejores para mí.

Bueno, sin más que decir, me despido.

Adiós.