—¡¿Que Todoroki hizo qué?!
—Yo también sigo sin entender qué pasó, yo…estoy tan feliz y tan confundida.
Eran las nueve de la noche, Momo estaba hablando por teléfono con Jiro, aún incrédula de lo que sucedió con Shoto finalizando la escuela.
Su primer beso con Shoto, por fin tuvo su primer beso con la persona que tanto ama, aún recordaba la sensación, aquel cosquilleo, incluso llegó a sentir que flotaba. Además, nunca tuvo una relación como tal con Deku, siempre fueron sólo amigos, ahora lo comprendía, por fin lo comprendía y se sentía realmente avergonzada.
—¿Lo puedes entender Jiro? Todo este mal entendido ha sido culpa mía, yo le dije a Bakugo de la "relación" de Todoroki y Midoriya, si yo hubiera sido sincera con Todoroki desde el principio las cosas no hubieran terminado como terminaron y…y Bakugo no se hubiera enamorado de mí—dijo la pelinegra con disgusto.
No podía evitar sentirse culpable, desde que vio la confesión de Shoto hacia Deku lo único que ha hecho ha sido refugiarse en los brazos de Bakugo creando un fuerte vínculo entre ellos al punto de hacer que el rubio se enamorara de ella, y ella lo aceptó al resignarse a la idea de poder tener algo más que amistad con el chico bicolor, ¿ahora qué podía hacer? Estaba feliz, tan feliz que deseaba con todo su corazón que no fuera un sueño, por otro lado, estaba Bakugo, ¿cómo explicarle todo este error? ¿Cómo hablar con él sin lastimarlo? No hay manera, simplemente no la hay, además, también está Ochako, ella también ha pasado por mucho dolor al no ser correspondida por Deku cuando el peliverde sólo le seguía la corriente a Shoto.
—¿Cómo puedes decir eso Momo? Nada de lo que sucedió fue tu culpa —comentó Jiro.
—Pero…
—Si Todoroki hubiera sido claro desde el principio nada de esto hubiera ocurrido, Bakugo tampoco es inocente, ¿acaso no fue él quien te insistió en que le contaras lo que te pasaba? Él fue quien te siguió al baño, tú sólo encontraste apoyo en él y un amigo, no es tu culpa que él sintiera algo por ti, nada ha sido tu culpa Momo, no te sientas mal—dijo Jiro animándola.
—Pero… ¿Qué hago ahora? ¿Cómo hablo con Bakugo?
—Sé que esto será difícil Momo, pero debes ser sincera con él, quizás lo lastimes, aunque no quieras, pero es peor ocultárselo, sé que harás lo correcto.
Momo suspiró, es verdad, hay que hacer lo correcto, debe hablar con Bakugo, pero…
—Jiro, ¿crees que Bakugo me va a odiar?
Del otro lado de la línea se escuchó el suspiro de Jiro.
—Si te soy sincera…no lo sé, Bakugo está lleno de sorpresas, nunca sabes lo que pasa por su mente, pero ¿no crees que es tiempo de que comiences a pensar en tu felicidad? Sé que el punto de ser un héroe es pensar en el bienestar de las personas, pero justo ahora, creo que es tiempo de que pienses en tu felicidad, amas a Todoroki ¿no?
—Yo…sí.
—Entonces no se puede hacer nada más, sé que Bakugo lo comprenderá.
Momo suspiró, eso esperaba, no quería perder la amistad del rubio, pero hay cosas que simplemente no pueden evitarse, tenía que ser fuerte.
En casa de los Todoroki, Shoto estaba acostado en su cama mientras miraba el techo, no podía evitar sonreír cada vez que recordaba la sensación y el sabor de los dulces labios de Momo, era como un sueño del cual se negaba a despertar, pero era real, todo era real, Momo sentía lo mismo que él, ahora podía enmendar las cosas y compensar el tiempo perdido, sentía que se había quitado un enorme peso de encima.
—Shoto
El mencionado dirigió su vista a Fuyumi quien había entrado sin que él se diera cuenta.
—¿Estás bien hermanito? Te estuve hablando, pero no respondías.
—Lo siento
—Vaya, te ves…lleno de energía e incluso feliz, hace tiempo que no te veía sonreír, ¿te paso algo bueno?
—Pues…
—Déjame adivinar, tiene que ver con esa chica Yaoyozoru—dijo la mayor con una sonrisa pícara.
Shoto no tardó en sonrojarse mirándola con sorpresa, lo que confirmó lo dicho por Fuyumi quien mostró una gran sonrisa.
—¿Acaso lograste aclarar las cosas con ella?
—Pues…sí, aunque…
—¿Aunque?
—Hice más que eso.
—¿Eh? ¿De qué hablas?
—Yo…—Shoto no pudo evitar ponerse rojo al recordar su beso con Momo sintiendo que su corazón parecía querer salirse de su pecho—la besé.
—¡¿Qué?! —exclamó Fuyumi sorprendida—no puedo creerlo ¡La besaste!
—Sssshhhh, te escucharán los demás.
—¡Es increíble! ¡Mi hermanito ya es todo un hombre! —exclamó Fuyumi casi llorando de alegría, causando una gotita en la sien de Shoto—¿y qué pasó después? ¿Ella te correspondió?
—Eh…sí
—Oh vaya, el amor juvenil es tan hermoso, que agradable es ser adolescente—dijo la mayor con ensoñación.
Shoto sólo suspiró, pero volvió a sonreír, ¿para qué negarlo? Ahora se sentía más enamorado que nunca, se sentía feliz, quizás, por fin iniciaría su historia con Momo.
Era otro día de escuela, Jiro hacía una actividad antes de que iniciara la primera clase, no podía evitar sentirse preocupada por Momo, era todo un revoltijo entre ella y Shoto, volteó discretamente hacia el bicolor quien leía tranquilamente, Momo estaba en la sala de maestros con Iida ya que All Might les había mandado llamar, volteó su mirada a Bakugo quien como siempre, estaba con el ceño fruncido, Kirishima y Sero estaban platicando con él, aunque el rubio ni caso les hacía.
—Espero que las cosas terminen bien—susurró Jiro.
—¿Qué esperas que salga bien?
Jiro casi se cae del asiento al darse cuenta de que Kaminari estaba frente a ella mirándola con curiosidad…como siempre.
—¿Qué rayos haces? —preguntó Jiro molesta.
—Pues desde hace días que te veo preocupada, y ahora te veo susurrando, ¿estás bien?
—Es difícil de explicar, pero estoy bien.
—Bueno, si necesitas hablar con alguien sabes que estoy disponible—dijo el chico eléctrico con una gran y brillante sonrisa.
Jiro lo miró con aburrimiento, aunque en el fondo de cierto modo ese bobo le levantó el ánimo.
—Gracias, lo tendré en cuenta.
Las clases por fin iniciaron, Aizawa explicaba unos problemas con su típica expresión aburrida, pero no pasó desapercibido para él ciertas cosas, Bakugo estaba más malhumorado de lo normal, Shoto y Momo parecían…avergonzados, Deku y Uraraka se veían confundidos y no precisamente por los problemas del pizarrón, Jiro parecía pensativa y Tsuyu se veía preocupada.
Desde hace tiempo que notaba de cierto modo un aura extraña entre esos chicos, de hecho, muchas veces llegó a notar un mal estado de ánimo entre Momo y Shoto, ¿acaso habrá sucedido algo con esos dos? ¿Todos los mencionados estarán involucrados? Aizawa suspiró, después de todo, a pesar de que aspiran a ser grandes héroes siguen siendo adolescentes, siempre sucede algo entre los jóvenes de esa edad, sólo esperaba que no fuera malo o algo que les perjudique.
Momo estaba pegando unos carteles del próximo festival en las paredes del pasillo, cuando de pronto ve a lo lejos a Kendo quien estaba apoyada en la pared con una mirada pensativa y…triste.
¿Habrá pasado algo con ella? Normalmente Momo no es alguien que se entromete en los asuntos de los demás, pero no pudo evitar preocuparse, no es normal ver a Kendo decaída, normalmente siempre se ve feliz y determinada, sin pensarlo más se acercó a ella.
—Hola Kendo—saludó la pelinegra con una sonrisa.
—¿Eh? Oh, hola Yaoyozoru—saludó la pelinaranja con una sonrisa claramente forzada.
—Esto… ¿estás bien?
—¿Eh? Claro, ¿por qué preguntas?
—Porque te vi a lo lejos, te veías decaída y no es normal verte así.
Kendo estaba sorprendida, no esperaba que Momo se diera cuenta de su estado de ánimo, aunque no es de sorprenderse, no hay nada que se le pase por alto a una de las mejores estudiantes de la clase A.
Suspiró, quizás lo mejor era desahogarse, después de todo, Momo es una persona de confianza.
—Momo, tú crees que yo soy… ¿bonita? —preguntó Kendo con algo de vergüenza.
—Claro que sí, eres considerada una de las chicas más bonitas de la escuela, pero me sorprende que me preguntes eso.
—Es que…yo…—Kendo no pudo evitar comenzar a sonrojarse, le daba vergüenza decir aquello, pero quería contárselo a alguien—Monoma se burló de mí diciéndome que…soy demasiado masculina.
Momo tardó en procesar lo dicho por la pelinaranja, normalmente Monoma se la pasa molestando y burlándose de todo el mundo, hasta de Kendo, pero es la primera vez que veía a Kendo afectado por algo dicho por el rubio.
—Pero eso no es verdad, tú eres muy femenina Kendo, además eres inteligente y muy amable, por eso todos tus compañeros confían en ti.
—Es que…no sé cómo explicarlo, ni siquiera debería interesarme lo que dice ese tonto, pero…
—¿Pero?
Kendo observó a Momo unos segundos pensando en si decirle o no, finalmente decidió hablar.
—Yaoyozoru, por favor prométeme que lo que te voy a decir sólo quedará entre nosotras.
—Claro, puedes confiar en mí—dijo Momo con una agradable sonrisa.
—A mí…me…me gusta Monoma—confesó por fin Kendo con la cara roja.
Momo parpadeó sorprendida, es verdad que parecía que entre Kendo y Monoma existía una confianza que no parecía haber con los demás, pero nunca se imaginó que Kendo tuviera esos sentimientos por Monoma.
—Vaya, nunca lo imaginé.
—No tiene sentido ¿verdad? Hasta ahora sigo sin entender por qué ese tonto me gusta tanto pero no puedo eliminar estos sentimientos, ni siquiera debería afectarme lo que él diga, pero…realmente, soy patética.
—No lo eres—afirmó la pelinegra.
—¿Eh?
—Créeme, sé cómo te sientes, yo he pasado por muchas cosas por la persona que amo, hasta ayer me di cuenta de que él me corresponde, pero antes de eso pasé por muchas cosas, ahora estoy llena de emociones, me siento tan feliz y preocupada también porque sé que voy a herir a alguien, me la he pasado llorando por él cuando debo ser mucho más fuerte, me he dado cuenta de que es difícil luchar contra los sentimientos, no debes sentirte tonta por sentir algo por Monoma, él es un despistado al tratarte de esa manera, no debes sentirte mal contigo misma—dijo Momo con una tierna sonrisa posando su mano en el hombro de Kendo.
Kendo estaba sorprendida por las palabras de Momo, ¿acaso ella también ha pasado por cosas difíciles por la persona que le gusta? Quizás Momo tenga razón, a final de cuentas nosotros no elegimos a quien amar, los sentimientos simplemente llegan.
—¡Oye Kendo!—hablando del rey de Roma, una voz conocida se acercaba a ellas.
—¿Monoma? ¿Qué sucede? —preguntó Kendo desconcertada.
—Te he estado buscando por todas partes, ¿por qué te fuiste del salón de pronto?
—Eso…eso no importa—dijo la pelinaranja molesta con las mejillas levemente sonrojadas—¿qué quieres?
—¿No es obvio? Te necesitamos para… ¿eh? —de pronto el rubio notó la presencia de Momo y como se esperaba, puso una diabólica sonrisa—¿qué hace aquí la representante de la clase A? ¿Acaso acudes a nosotros para pedirnos ayuda para algo? ¿Se cansaron de lucirse acaso?
Momo sólo lo veía con una gotita en la sien.
—¿Qué sucede representante de la clase A? ¿Te comió la lengua el gato? Jajajajajaja ¡Arg!
Y como era de esperarse, el rubio cayó al ser noqueado por Kendo.
—Enserio lamento esto Yaoyozoru—dijo Kendo con una gran vena en la frente.
—Descuida, ya me acostumbré.
—Yaoyozoru
—¿Sí?
—¿Tú crees que…deba decirle a este bobo mis sentimientos? —dijo Kendo con la mirada cabizbaja.
Momo se sorprendió por la pregunta, pero luego sonrió con confianza.
—Cuando te sientas lista dile tus sentimientos, no te presiones.
Kendo sonrió ante la respuesta, es verdad, todo a su tiempo, se sentía realmente aliviada.
—Muchas gracias Yaoyozoru, creo que necesitaba hablar con alguien.
—Descuida, si necesitas hablar con alguien puedes contar conmigo.
Ambas se sonrieron sintiéndose más unidas.
En otra parte, Bakugo estaba en el patio mientras los demás chicos fueron a comprar el almuerzo, no ha podido dejar de pensar en las palabras de Momo, ¿qué habrá hablado ella con ese bicolor?
"Entonces…Momo sí es correspondida" fueron las palabras de Tsuyu que no ha podido olvidar, ¿Shoto realmente está enamorado de Momo? ¿Pero qué hay de Deku? ¿No se supone que ellos son pareja? ¿Realmente estarán fingiendo su relación? Si es así ¿qué ganaban con eso?
Sacudió su cabeza, no pudo dormir por pensar tanto en eso, si Momo es correspondida…entonces…
—Ella estará con ese idiota—susurró el rubio, sintiendo que se quebraba por dentro.
—¿Bakugo?
El rubio abrió los ojos con estupor al darse cuenta de que Momo estaba parada frente a él.
—¿Qué haces aquí? —preguntó Bakugo molesto.
—Sero me dijo que estabas aquí.
—Tks, ¿qué quieres? —dijo el rubio evitando mirarla, le dolía mirarla.
—Por favor Bakugo, he querido hablar contigo desde que inició el día.
—¿Acaso tenemos algo de qué hablar?
—Es necesario que hablemos Bakugo.
Bakugo suspiró, ¿acaso valía la pena huir? Conociendo a la pelinegra seguro insistiría, se levantó del césped y se puso frente a frente con Momo.
—¿Qué pasa?
Momo respiró hondo antes de comenzar a hablar.
—Bakugo, cada momento que hemos pasado juntos ha tenido un gran significado para mí, son momentos que me han marcado, has estado allí cuando más he necesitado a alguien y por eso te has convertido en una persona importante para mí…sin embargo por más que lo intente no puedo negar mis sentimientos, estoy fuertemente enamorada de Todoroki, no importa cuanto lo niegue, esa es la realidad.
Cada palabra era una puñalada que mataba poco a poco a Bakugo, a pesar de tener una expresión seria, sentía que se quebraba por dentro.
—Te dije ayer que Todoroki quería hablar conmigo, y así fue, hablamos al terminar las clases, y aún estoy procesando todo lo que me dijo, y creo justo que tú también debes saberlo.
Bakugo quería negarse, pero algo en él hacía que se quedara quieto y callado.
—Todoroki me confesó que su relación con Midoriya era mentira, la confesión que vi era sólo un ensayo, esa confesión en realidad…era para mí, Midoriya sólo le estaba ayudando, y cuando él mencionó su relación con Midoriya frente a todos, fue para protegerme, él…—volvió a respirar hondo antes de continuar—él me ha confesado que a quien ama…es a mí.
Un incómodo y terrible silencio se apoderó del ambiente, los flequillos de Bakugo cubrían parte de su rostro, Momo se comenzó a sentir desesperada, quería que Bakugo dijera algo, cualquier cosa, el silencio la estaba matando.
—¿Bakugo?
—¿Qué?
—Por favor…di algo.
El rubio sonrió de lado.
—¿Qué quieres que diga? ¿Que me enamoré de ti como un imbécil por un puto mal entendido?
—Bakugo…
—¿Que cada momento que hemos vivido juntos ha sido gracias a un error? ¿Que he estado torturándome tratando de negar lo que siento por ti y no lograrlo? ¿Que por más que lo intente nunca podré sacar a ese puto imbécil de tu corazón? ¿Que nunca lograré que te enamores de mí? Eso quieres que te diga.
Momo lo miraba sorprendida, conforma el rubio iba hablando su voz se iba quebrando.
—Lo amas a él, él te ama a ti, nunca hubo una puta relación entre ese idiota y Deku, puedes estar con él tal como querías.
—Bakugo yo…
—Si eso es todo, entonces me voy—dicho eso, el rubio se dio media vuelta dispuesto a irse.
Mientras él se alejaba, Momo no pudo evitar que sus lágrimas cayeran resbalando por sus mejillas, cada paso que Bakugo daba era una puñalada para ella, el sentimiento de nunca volver a compartir un momento con él le quemaba por dentro.
—Bakugo…—susurró mientras sus lágrimas seguían cayendo—espera…—volvió a susurrar—por favor espera…—susurraba desesperada.
El rubio trataba de contener las lágrimas, trataba de no gritar, trataba de contenerse para no hacer explotar todo a su alrededor.
Momo no pudo más, corrió tras Bakugo hasta alcanzarlo y dejándose llevar por sus impulsos y sus sentimientos, abrazó fuertemente a Bakugo por detrás.
Bakugo abrió los ojos con estupor al sentir esos cálidos brazos.
—¡Perdóname! ¡Esto fue mi culpa! Nunca quise herirte, no quiero que eso sea razón para que nos distanciemos, sé que estoy siendo egoísta, pero por favor no te alejes de mí, realmente eres una persona importante para mí—exclamaba la pelinegra entre sollozos.
Bakugo no pudo aguantarlo más, sus lágrimas comenzaron a salir, sentía un dolor en su pecho, quería apartar los brazos de Momo y salir corriendo, pero era demasiado débil, al contrario de eso, se dio media vuelta abrazando a Momo con fuerza.
Ambos lloraban, Bakugo por fin lo comprendía, no importaba cuánto lo intente, él jamás será correspondido y no podía luchar contra eso, sólo podía resignarse, sólo podía aceptar la realidad, Shoto ama a Momo y viceversa, esa es la realidad.
Pocos minutos más tarde, Bakugo fue el primero en romper el abrazo, tomando suavemente el rostro de la pelinegra sonriéndole con derrota.
—Estar cerca de ti sólo me hará más daño a mí, yo fui quien perdió, lo amas a él y no hay nada que yo pueda hacer al respecto.
Momo sólo lloraba sin saber qué hacer, sus sentimientos por Shoto eran tan fuertes que simplemente no podía controlarlos, pero no quería perder a Bakugo, pero él tenía razón, sólo le terminaría haciendo más daño a él.
—Lo siento tanto Bakugo.
—Yo también…Yaoyozoru.
Y sin más, Bakugo comenzó a alejarse, Momo sólo podía verlo irse poco a poco, se abrazó a sí misma, lamentando cada error cometido y cada daño hecho.
Mientras caminaba, Bakugo recordaba cada palabra y cada expresión de Momo.
"De alguna forma, ahora que te conté esto, me siento más tranquila"
"Je, sí, tienes razón, tengo que seguir adelante y apoyar a Todoroki y Midoriya, por cierto, Bakugo, sé que te fastidié, pero una vez más te doy las gracias por escucharme, lamento si te molesté"
"Tienes mucha razón, ya he llorado mucho por este asunto, tengo que seguir adelante y no dejarme vencer o no seré capaz de ser una heroína, es extraño, pero esta es la segunda vez que me levantas tanto el ánimo Bakugo, muchas gracias"
"¡Muchas gracias Bakugo! Eres muy lindo por preocuparte por mí"
"Muchas gracias Bakugo"
"Es extraño, pero desde que te conté lo de Todoroki y Midoriya te he sentido más cerca Bakugo"
"Siempre estás en mis momentos más tristes y aunque sean regaños tus palabras me levantan mucho el ánimo, siempre sabes cómo hacerme sentir mejor Bakugo, muchas gracias por eso, tú…realmente eres un gran amigo"
"Quiero intentarlo, intentar conocerte más, intentar…sentir algo más fuerte por ti"
Cada recuerdo aumentaba su dolor, él sabía que esos días nunca volverían, sus lágrimas continuaban cayendo y no podía callar sus sollozos, deseaba con todas sus fuerzas no encontrarse a alguien, no quería que nadie lo viera así, sentía todo en cámara lenta, no quería voltear atrás, sentía que se iba a derrumbar si la veía una vez más, era el fin, el fin de ellos dos, ese fue el final de su historia, una historia que fue terminada por otro chico.
Por fin desapareció de la vista de Momo, ella seguía llorando, lamentándose de que aquellos momentos con Bakugo no volverán a repetirse, ¿por qué no podía ser feliz por completo? Shoto le corresponde y eso la llenaba de alegría, pero una parte quedaba vacía por la ausencia del rubio.
Era la última clase del día, Aizawa estaba en la sala de maestros así que algunos aprovecharon para pararse a platicar con sus amigos, Kirishima por su parte se sentía preocupado por Bakugo, desde que terminó el receso lo notaba muy decaído, ¿tendrá que ver con Momo? La miró discretamente, estaba platicando con Jiro y Toru, era extraño, parecía animada, pero a la vez algo triste, ¿habrá pasado algo entre ellos? ¿Sería bueno hablar con Bakugo? Aunque seguramente él no quiera hablar de nada, siempre ha sido muy reservado pese a ser tan transparente, miró una vez más a Momo, bueno, pese a ser el mejor amigo de Bakugo, no podía evitar sentirse mal al tener sentimientos por Momo, claro que algo como eso nunca se lo diría a Bakugo pero… ¿sería buena idea decírselo a alguien?
Por su parte, Shoto estaba en el pasillo platicando con Deku.
—¿Por qué venimos al pasillo Todoroki?
—Escucha, no pude hablar contigo en el almuerzo porque estaba Iida y creo que este es el mejor momento.
—¿Acaso sucedió algo?
—Sí…por fin le confesé todo a Yaoyozoru.
—¡¿Qué?! ¿Enserio? ¿Entonces le has dicho que tú y yo sólo somos amigos?
—Sí, le dije todo.
—Increíble ¿y sucedió algo más? —preguntó el peliverde asombrado.
Shoto se volvió a sonrojar a recordar el beso, decidió guardárselo, decírselo a su hermana ya había sido demasiado vergonzoso.
—Lo importante es que ella ya sabe todo, es tiempo de que le digas todo a Uraraka y le digas lo que realmente sientes por ella.
—Pero… ¿y si ella me rechaza? —dijo el peliverde preocupado, no pudo evitar pensar en esa posibilidad.
—A ella enserio le gustas Midoriya, lo puedo notar, más bien, todo el mundo lo sabe, inténtalo.
Deku lo miró sorprendido, pero luego sonrió.
—Bueno, tienes razón, quien no arriesga no gana—dijo el peliverde más animado.
—Y por cierto Midoriya…
—¿Sí?
—Gracias
—¿Eh?
—Por estar conmigo hasta el final, no he hecho más que cometer errores que terminaban involucrándote, y aun así siempre me has apoyado, tengo mucha suerte de tener a un amigo como tú—dijo Shoto con una sonrisa apoyando su mano en el hombro de Deku.
El peliverde sonrió complacido ante las palabras del bicolor, después de todo, los amigos están en las buenas y en las malas.
Por fin era salida, los estudiantes salían felices de ser libres por fin de las cadenas llamadas clases.
Momo caminaba con Jiro listas para irse.
—Espera, alguien te está esperando—dijo Jiro con una sonrisa juguetona.
Momo la miró desconcertada para luego dirigir su mirada hacia donde miraba su amiga.
Su corazón empezó a latir como loco al darse cuenta de que Shoto estaba en el portón apoyado, parecía estar esperando a alguien, sus piernas comenzaron a temblar cuando Shoto levantó la vista encontrándose con su mirada, sus mejillas se enrojecieron.
Shoto se apartó del portón para comenzar a acercarse a Momo, la pelinegra no sabía qué hacer, Jiro suspiró al notar eso y le dio un leve empujoncito a Momo quien terminó reaccionando ante el acto, al notar la sonrisa cómplice de Jiro, Momo no pudo evitar sonreír agradecida, sin más, se fue acercando a Shoto.
—Yaoyozoru, sé que es algo repentino, pero… ¿te gustaría… que te acompañe a tu casa? —preguntó Shoto haciendo todo lo posible por ocultar sus nervios y su sonrojo.
Momo sentía que su corazón saldría de su pecho en cualquier momento, aun no podía creerse lo que estaba pasando, pero era real, aquella confesión, aquel beso, todo era real, ¿es posible sentirse tan feliz?
—Me encantaría—dijo la pelinegra con una tierna sonrisa.
Shoto sonrió ante la aceptación de Momo y sin más, ambos comenzaron a caminar.
Jiro los miraba con una sonrisa mientras se alejaban, por fin los dos podían estar juntos y ser sinceros con ellos mismos.
¿Por fin la vida le sonríe a esta pareja? ¿O acaso la vida tiene planeada otros obstáculos para estos dos?
A veces tanta felicidad da miedo, nunca sabes cuándo la vida puede darte un golpe más duro.
Continuará...
