¡Hola a todos! Aquí Barandilla Show con un nuevo capítulo de Yandere Reality: El fanfic.
Como siempre, Doki Doki Literature Club y Yandere Dev pertenecen a Dan Salvato y Yandere Dev respectivamente, yo solamente tomé prestados a los personajes y repito el disclaimer en cada capítulo porque soy paranoica.
En fin ¡Comencemos!
Era la hora del almuerzo y Monika ya había convocado a los tres integrantes del club que necesitaba para hablar del problema de Sayori. Se encontraban en un aula, lo suficientemente lejos de todos para poder hablar con tranquilidad de un tema tan serio como ese.
̶ Entonces… el clima es bastante agradable hoy, ¿cierto, Monika? ̶ MC, quien ya había notado la incomodidad de las chicas, había hecho su mejor esfuerzo por comenzar una conversación.
̶ Oh, por dios, MC ¡Te pedimos que vinieras para hablar de algo serio! ¡No para comentar trivialidades del clima! ̶
̶ Natsuki... uhm, bueno, tienes razón ̶
̶ ¡Chicas! ¡Por favor, nos estamos desviando del tema! ̶ Monika finalmente comenzó a llevar las riendas de la conversación ̶ MC, te llamamos para hablar de un tema que nos concierne a todos, se trata sobre Sayori ̶
̶ ¿Tiene que ver con que ha estado rara últimamente? Ella estará bien, siempre lo está ̶
Yuri y, principalmente, Natsuki miraron mal al muchacho.
̶ No, no lo está ̶ La castaña dejó escapar un suspiro de exasperación ̶ De acuerdo, vayamos por pasos ̶
̶ Oh, ¿en serio? ̶
̶ Natsuki, deja hablar a Monika ̶
̶ De acuerdo, te escucho ̶
̶ MC, no has notado el repentino bajón en el humor de Sayori recientemente ̶
̶ Sí, pero le pasa de vez en cuando. Sobre todo, en temporada de exámenes, supongo que no siempre se puede estar alegre ̶
̶ ¿Alguna vez te has preguntado si ella simplemente se muestra alegre contigo porque es así como ella quiere que la percibas y no te preocupes? ̶
La expresión tranquila de MC se quebró mostrando una creciente confusión.
̶ ¿De qué… estás hablando? ̶
̶ La Sayori que vez ahora... es la Sayori que normalmente vemos nosotras ̶
̶ B-bueno, eso fue solamente antes de que comenzara a tomar la medicación ̶ Yuri intentó inútilmente de suavizar un poco las cosas.
̶ No las sigo ̶ MC sabía perfectamente de lo que estaban hablando, pero el temor y afligimiento nacientes lo obligaban a no creérselo.
̶ Lo que queremos decir… ̶
̶ Sayori siempre ha tenido problemas de depresión ̶ Natsuki cortó abruptamente a Monika, atrayendo la atención de los demás ̶ ¿Qué? Monika iba a irse por las ramas de todas formas ̶
Las chicas callaron, MC entrecerró los ojos, intensificando su mirada de culpa. Aunque nuestra querida peli-rosa vio otra cosa más en esos ojos.
̶ ¿Por qué nunca me dijo nada? ̶
Yuri titubeó ante la vista afligida del chico antes de comenzar a hablar.
̶ Es un asunto muy delicado, en su situación no deseaba que las personas cercanas a ella se preocuparan por eso ̶
̶ Pude haberla ayudado ̶
̶ Eso era precisamente lo que quería evitar ̶
MC guardó silencio durante algunos segundos, mirando al suelo mientras pensaba. Las chicas se quedaron de pie junto a él, haciéndole compañía.
̶ Soy un idiota ̶ Susurró apenas ̶ Siempre creí que ella estaba bien, me engañó completamente. Debí haberlo notado, en cambio fui un total cretino al restarle importancia a sus episodios ̶
̶ MC, no es tu culpa, no tenías ni idea ̶ Yuri tomó gentilmente su hombro.
̶ Yuri tiene razón, MC, no tienes por qué culparte. De hecho, yo debería tomar responsabilidad también, después de todo, me tomó mucho tiempo el finalmente reunir el valor para decírtelo ̶
̶ Monika... ̶
̶ Oigan, chicos. Muy bonito y todo, pero no debemos olvidar que estamos aquí por el bien de Sayori ¡Así que dejen de lamentarse y hagamos algo para sacarla de esa situación! ̶
El chico rio un poco. El comentario de Natsuki aligeró ligeramente el ambiente en la habitación.
̶ No te falta razón, Natsuki. Incluso si no podemos hacer mucho, al menos me gustaría apoyarla un poco. Digo, después de la molestia que se tomaron al decirme ̶
̶ De acuerdo, por el momento pensemos en que podemos hacer para animar a Sayori, somos sus amigos, así que con cosas pequeñas podría bastar ̶
Los jóvenes dieron por terminada la reunión, disponiéndose a disfrutar del resto del almuerzo entre comentarios constantes de ideas para levantar el ánimo de la de cabello coral.
Haciendo un cambio repentino de espacio, nuestra querida y estimada Ayano Aishi se encontraba almorzando con Amai y Taro. El ambiente era completamente tranquilo, bueno, lo más tranquilo que se puede estar en un sitio lleno de adolescentes.
Mientras que el trío de amigos disfrutaba su vida de forma sana y sin dañar a nadie, una extraña calamidad morada observaba la escena con recelo. Acompañada de su infame séquito de pseudo-amigas, decidió nefastamente hacer acto de presencia, arruinando por completo el ambiente tranquilo del que gozaban nuestros chicos.
̶ ¡Oh, pero qué agradable sorpresa ha sido encontrar aquí a mi querido Romeo! ̶ Kizana, obviamente se refería a Taro Yamada ̶ Debe ser cosa del destino encontrarnos así, querido ̶
̶ A pesar de que asistimos a la misma escuela ̶ Amai se mantenía un tanto en alerta respecto a Kizana.
̶ ¿¡Disculpa?! No recuerdo haberte dirigido siquiera la mirada ¿Cómo alguien cómo tú cree que tiene derecho a relacionarse conmigo? ̶
̶ Hablas como si fueras la gran cosa, pero creo que nadie reclamó tu presencia aquí. Ahora si nos disculpas... ̶
̶ Oh, que impropio de mí olvidarme de la incapacidad de la plebe para comprender su situación. En efecto creo que debo disculparme por exigir más de tu cerebro de lo que puede dar ̶
̶ ¡Mir a…! ̶
̶ ¡Basta! ̶ Antes de que Amai lograra escalar la situación Taro la detuvo ̶ Kizana, sé que eres una muy buena actriz, más eso no te da derecho a tratar a los demás como si fueran inferiores a ti ̶
̶ Debí saber que mi Romeo era un hombre demasiado amable y bondadoso como para exigir el respeto que se merece su posición. Pobrecito, no has sido participe de los placeres que te corresponden gracias a tu… compañía. Pero no te preocupes, sabes perfectamente que estoy completamente dispuesta a aumentar tu estatus ̶
̶ Estoy bien con la compañía que tengo, gracias ̶
Sunobu no se molestó en disimular el mohín de disgusto en su rostro tras escuchar las palabras de Taro.
̶ Muy bien. Aunque, si deseas dejar a esta broma de acompañantes, estaré enteramente a tu disposición ̶
̶ Realmente no me gusta la forma en la que te estás refiriendo a mi amiga y a mi novia, así que tendré que pedirte que te marches ̶
La cara de Kizana Sunobu no tenía precio, definitivamente no esperaba un trato así del único chico que consideraba digno de estar a su lado (cosa bastante estúpida dadas sus acciones, si se me permite decirlo). Cabe mencionar que, aunque Taro se encontraba bastante molesto, decidió mejor no exteriorizar más hostilidad de la necesaria, era un caballero después de todo.
Ayano se había decantado por no pronunciar palabra ante la interrupción repentina. Más que nada, quería evitar confrontaciones directas mientras estaba en presencia de Yamada, aún no conocía al chico del todo, desconocía que acciones podrían ocasionar que el joven cambiase su percepción de la chica.
Una vez Sunobu y sus secuaces desaparecieron de la vista del pequeño grupo, Taro relajó su postura y se dirigió a las chicas.
̶ Lamento eso ̶
̶ No te preocupes, no es tu culpa ̶
̶ Lo sé, no entiendo por qué Kizana está tan cautivada por mí. Preferiría que no las insultara por intentar acercarse a mí ̶
̶ Aun así, no deberías disculparte. Ambas sabemos que no eres el problema, no podríamos molestarnos contigo ̶ Finalmente Ayano entró en la conversación, intentando animar un poco a su novio.
̶ Oh, Ayano, realmente eres una persona muy dulce ̶
̶ Más bien, ustedes son un par de empalagosos, aunque no me molesta ̶ Amai miró la hora en su teléfono ̶ Deberíamos ir volviendo ya, el almuerzo termina en breve ̶
Dándole espacio a la pareja, que repentinamente comenzó a coquetear, comenzó el camino directo a su aula.
Y hasta aquí el capítulo de hoy.
Recuerden que, si desean dibujar, dar su opinión o elevarse al Valhalla, simplemente supondré que ya saben dónde hacerlo.
Sin más que decir, Barandilla Show se despide.
