Disclaimer: Esta historia no me pertenece, los personajes son de Stephenie Meyer y la autora es CaraNo, yo sólo traduzco sus maravillosas palabras.
Disclaimer: This story doesn't belong to me, the characters are property of Stephenie Meyer and the author is CaraNo, I'm just translating her amazing words.
Pueden encontrar todas sus historias en su blog, favor de quitar primero los espacios. También compartiré el link directo a su blog en mi perfil de FF.
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Thank you CaraNo for giving me the chance to share your story in another language!
Capítulo 18
EPOV
Es solo cuestión de tiempo antes de que Cullen quiera hablar conmigo, así que dejo a Bella y Trey, y me voy cojeando hacia la oficina.
—Toma asiento, Masen. —Cullen patea una silla hacia mí, mirando mi muslo—. ¿Quieres que le hable a la señora de Jake? Es enfermera.
Niego con la cabeza.
—Así está bien. Cosí la herida y está limpia. —Tengo suficiente movilidad para saber que sólo fue una herida muy profunda. Tuve un chingo de suerte—. Entonces, ¿quién anda tras el CM?
Asiente leventemente y se sienta tras el escritorio.
—Entonces estamos en la misma página. Muy bien. —Luego de encender un cigarro, se inclina hacia atrás y sube las botas al escritorio—. ¿A quiénes hemos molestado recientemente?
Me encojo de hombros y enciendo mi propio cigarro.
—Molestamos a muchas personas todo el tiempo, hombre. Supongo que reciente… ¿San Diego? Pero en realidad eso no fue nuestra culpa. Se la jugaron a las Calaveras cuando los DR organizaron el trato del almacén. —Aunque los Discípulos en Ruedas son conocidos por joder gente. Se suponía que debían venderle las pistolas a las Calaveras, ambos CM tienen su base en San Diego, pero nos ofrecieron un trato a nosotros.
Nos echamos para atrás, diciendo que teníamos una mejor oferta de alguien más. Luego regresamos esa misma noche y robamos el lugar.
—No dejamos ni una jodida marca de llanta tras nosotros —señala Cullen—. Si sospechan que fuimos nosotros, ya habríamos sabido algo de alguno de los dos Presidentes.
Cierto. No hay forma en que tengan pruebas – eso podría hacerlos atacar – y las sospechas son seguidas de reuniones y rumores, no ataques. Definitivamente no ataques tan grandes como éste.
—¿Crees que sea el lugar? —ladeo la cabeza y exhalo algo de humo—. Fallbrook es un lugar agradable. No se compara tratándose de fuerza policiaca.
Los CM en San Diego y en todas las ciudades grandes suelen tener ATF siguiéndolos como sabuesos. Pero los pueblos más pequeños… cristo, nosotros a veces tenemos al sheriff local chingándonos, pero eso no es nada.
—Me pregunto si somos un grupo demasiado grande —murmura pensativamente Cullen—. Como mencionaste, Fallbrook es un lugar agradable y los CM en San Diego podrían estarse poniendo nerviosos.
Asiento lentamente, dándole una larga calada a mi cigarro.
—Los incendios fueron lo suficiente al azar para despistar a la policía. Pero varios familiares nuestros fueron afectados.
Cullen se muestra de acuerdo y maldice, luego se talla la cara con una mano.
—Aunque, hablando de molestar —sigo—, me reventé al agente ATF y antes de morir estaba balbuceando algo sobre que nosotros terminamos a su hermano. ¿Sabes algo al respecto?
Debió haber sucedido mucho antes de que yo llegara aquí, así que…
—Lo investigaré. —Frunce el ceño—. También tengo que investigar esa jodida llamada telefónica. Alguien me advirtió que tu rancho no era seguro; justo antes de los incendios.
—Mierda. —Me muevo hacia enfrente, mi mente iba a millas por minuto—. Supongo que no reconociste la voz.
—No, sonaba ahogada, pero… —sacude la cabeza de forma sombría—. Era mujer, Masen.
—¿Qué carajos? —No tengo ni puta idea de quién involucraría a una mujer en esto. Son asuntos del CM – no hay muchas mujeres involucradas. CM legales, seguro que sí, pero no en los de nuestro tipo. Al carajo con eso.
—Sí. Mira tengo que hablar un momento con Bella. —Se para—. Quien quiera que sea a quien estamos buscando sabe exactamente donde vive ella. Creo que ahí es donde debemos empezar a buscar. De acuerdo a ella, sólo su familia inmediata y ustedes Masen saben sobre su casa rodante. Sin embargo, es ahí donde terminó una de las notas.
—Uno de los prospectos sabe —digo secamente—. Bueno, justo ahora todos lo saben. Han estado haciendo revisiones de perímetro por toda nuestra propiedad.
Cullen se sienta de nuevo y alza una ceja.
—¿Cuál prospecto?
—James. —Recuerdo que Bella me lo mencionó – un comentario casual la semana pasada cuando estábamos discutiendo las jodidas notas por centésima vez—. ¿No te lo dijo?
—No, no me dijo. —Recargándose de nuevo en su silla se me queda viendo, pero puedo notar que está a millas de distancia, pensando—. Son amigos; es todo lo que sé.
Me estrujo el cerebro, pensando en lo poco que sé sobre los prospectos. James quería entrar, comenzó hace un año. Creo que nació y se crio en un pueblo cercano. Y Emmett nació dentro de la vida del CM. Su papá es un motero en el grupo madre.
—¿Qué tanto confiamos en James? —pregunto directamente.
xxx
BPOV
Ignorando a mi madre mejor decido concentrarme en Trey. Hasta ahora mamá ha mantenido la boca cerrada sobre Edward y yo, pero si papá no se entera por ella o por alguien más pronto, yo se lo diré. Mamá puede pedir que lo "supere" si eso la hace sentir mejor, pero no será así.
Trey no es una maldita fase. Edward no es una maldita fase.
—¿En qué estás trabajando? —apoyo la cabeza en el hombro de Trey.
Considerando la prisa con la que salimos hace rato, no tuvo tiempo de traer su elegante cuaderno de dibujo nuevo – ni siquiera una libreta – así que está dibujando en una servilleta que tiene apoyada en el muslo. Pero incluso así es muy brillante.
—Un disfraz —murmura—. No le digas a papá.
Ignoro el segundo comentario y tomo el primero.
—¿Un disfraz para qué?
—Una convención de cosplay a la que quiero ir, sé que no iré, pero… —se encoje un poco de hombros—. ¿No crees que sería un Jack Frost muy genial?
Jodidamente cierto, pero…
—Creo que serías genial siendo cualquier cosa. —Levanto la cabeza para verlo mejor—. Mi pregunta es, ¿por qué crees que tu papá no pensaría lo mismo?
Pone los ojos en blanco.
—Él creerá que es patético. Pretenderá otra cosa y se ofrecerá a llevarme, lo cual… Bella, eso es peor. No puedo llegar a un evento de cosplay con mi papá motero.
Eso me hace fruncir el ceño.
—¿Te avergüenzas de él?
Se encoje de nuevo y se concentra intensamente en su dibujo.
—Eso es muy cruel de tu parte —digo en voz baja.
—No, sólo que lo conozco. Es falso —argumenta—. Se esfuerza demasiado y se vuelve incómodo.
—Es porque él piensa que no te importa —le digo, molestándome—. Te extraña jodidamente mucho, Trey. Eso lo mantiene despierto en las noches, lo destroza. Y tú sigues sacándolo de tu vida.
Dura mucho tiempo sin decir nada. Dibuja con furia y puedo notar que está molesto. Y cuando le pido que hable conmigo, que se abra conmigo, suelta una risa ahogada, sus ojos se llenan de lágrimas y luego se va.
El dibujo de su disfraz queda olvidado y avanza a zancadas hacia los baños.
Pues que me jodan si dejo pasar esto. Lo sigo por el pasillo y llego ahí justo cuando cierra la puerta.
Maldita sea.
—Abre la puerta, Trey. —La golpeo con mi mano.
—Sólo vete, Bella —gime.
—No. No lo haré. Carajo, te acosaré hasta que te rindas. —Tengo que entrar en su cabeza—. Nunca te daré espacio a menos de que lo necesites. Jamás. Y esta no es una de esas ocasiones. Tú y tu papá necesitan hablar de todo y hasta que lo hagan, ambos cometerán errores y se lastimarán.
—No sabes de qué estás hablando. —Solloza, lo que me rompe el maldito corazón—. Nací en la familia equivocada.
Mi cara se cae y volteo hacia el área del club para asegurarme de que Edward no esté cerca. Dios. Esto es doloroso.
—Me alegra que Edward no esté aquí para escuchar eso —digo con suavidad, dejando caer la frente contra la puerta—. Lo habría destrozado.
—No, no es cierto —dice con voz rota—. Él ha dicho lo mismo. Sólo que se suponía que yo no debía escucharlo. Pero lo escuché.
—¿Qué? —Ni siquiera me escucho decirlo, mis oídos zumban demasiado fuerte. Sus palabras fueron como un golpe en la cabeza; duele físicamente. En todas partes—. ¿Qué dijo exactamente, cariño?
Al principio no estoy segura de que me vaya a responder. Pero luego abre la puerta y entro rápidamente antes de que la cierre de nuevo.
Sus ojos están rojos, su gorro cae por debajo de sus cejas y tiene la mirada gacha.
—Fue hace años. No importa. —Cruza los brazos sobre el pecho y mira el piso—. Peleamos y él salió enojado de mi habitación. Lo seguí porque quería decirle dónde podía metérselo y lo escuché decir que sería mucho más fácil si tuviera los mismos gustos que él.
—Oh, Trey… —me acerco a él y le froto el brazo—. Él no debió decir eso, pero… ¿de verdad piensas que lo dijo en serio? Quiero decir, cuando era niña y peleaba con mi mamá ambas podíamos decirnos cosas muy malas en el calor del momento. Pero luego nos disculpábamos-
—¡¿Dónde carajos están Bella y Trey?! —escuchamos a Edward gritar.
—Mierda. —Habría temido la furia en su voz si no estuviera pintada con pánico—. Espera. —Abro la puerta y asomo la cabeza—. ¡Estamos aquí, Edward!
Aparece en mi campo de visión y suelta un enorme suspiro.
—Jodido Jesucristo, me asustaste. Creí que habían salido.
Me disculpo, sintiéndome mal, y señalo con la mano a Trey detrás de mí.
—Saldremos en un minuto. Sólo estamos hablando.
Edward entrecierra los ojos.
—Pasa algo.
Cuando se acerca, Trey intenta cerrar rápidamente la puerta, pero no lo dejo. Así no es cómo pensé que esto se iba a desarrollar, pero ya dejé de esperar el momento perfecto. No existe y estos dos necesitan hablar de todo. Si es en un baño en la casa club, entonces que así sea.
—Buen intento en dejarme fuera de nuevo —dice Edward y nos encierra—, pero he tenido suficiente practica contigo durante los años, cabeza dura.
—Con un carajo. —Le pego en el brazo—. Esta es la razón por la que ustedes están en este desastre. Tú dices algo, él se siente herido. Él dice algo, tú te sientes herido. Ya estoy hasta el carajo con ustedes dos, así que no saldremos de aquí hasta que arreglen las cosas. —Trueno los dedos y señalo el espacio que los separa—. Ahora empiecen a hablar.
Trey se recarga en la pared que está más lejos y desvía la mirada.
—Estamos bien. No tengo nada que decir.
—Oh, ¿en serio? —Lo miro con ojos bien abiertos—. Bien, yo le diré. —Y eso es exactamente lo que hago. A pesar de las protestas de Trey y de sus súplicas para que me detenga, le digo a Edward todo lo que ha sucedido en los últimos veinte minutos.
Trey me mira con el corazón roto, como si lo hubiera traicionado, y créanme que lo siento. Me siento jodidamente horrible, pero prefiero que me odie a mí que a su papá.
Mientras tanto, Edward sólo se ve lleno de angustia. Y pálido, y… demasiado concentrado en el piso.
—Te quiero —le imploro a Trey. Directa, honesta—. Te quiero tanto que me asusta, Trey. Sucedió tan rápido y en realidad nunca pensé en tener hijos hasta que llegaste a hacer tu tarea al bar. Y considerando que Edward es tu padre de verdad, no puedo ni imaginar el dolor que está sintiendo. No puedo imaginar el dolor que ustedes dos están sintiendo, pero si es la mitad de lo que yo siento, no me arrepiento de haberle dicho todo esto. Porque necesitan arreglar sus mierdas.
Deslizo la mirada hacia Edward, viéndolo frotarse los ojos.
Luego miro a Trey y le regreso el favor. Le digo todo lo que Edward me ha dicho – lo que quiere, lo que desea, cuántas veces se arrepintió de haber dicho algo equivocado, lo mucho que odia la distancia entre ellos y por qué siente que no puede hablar del pasado – porque está demasiado avergonzado de lo que ha hecho, de haber abandonado a su hijo por una adicción del demonio.
Ambos se quedan callados y mirando al piso cuando termino de hablar. La tensión está más alta que nunca y casi me siento enferma del estómago.
Casi quiero golpearlos por hacer que me importen tanto.
—Ustedes dos no saldrán de este baño hasta que estén en mejores términos. —Avanzo un paso hacia la puerta, sabiendo que no todo se arreglará mágicamente de la noche a la mañana. Pero al menos exijo un poco de progreso.
—De hecho… —me desvío hacia Edward y le robo la pistola que siempre tiene metida en los jeans en la espalda—. Estaré cuidando la puerta.
—¿Me dispararías si me voy? —Edward hace un patético intento de bromear, incluso con la voz ronca y los ojos tristes.
—Ponme a prueba, hijo de puta. —Dejo un beso en su mentón y salgo de ahí.
Carlisle y Edward ya tienen un sospechoso, ¿será Jamie él que tramó todo esto con Garret? El siguiente capítulo es uno de mis favoritos porque se desarrolla una charla muy interesante entre Trey y Edward, Edward se pone muy parlanchín.
Una cosa que quería comentar del capítulo pasado… lamento no haber puesto algún tipo de advertencia sobre la violencia, es la primera historia que traduzco donde Edward actúa de esta forma así que no lo pensé. Pero díganme, ¿quieren que le ponga advertencias al inicio del capítulo sobre la violencia? No es que de ahora en adelante haya muertes en cada capítulo, pero sí se repite una situación similar.
Mil gracias como siempre por leer. Si les gustó y quieren seguir disfrutando de esta historia, no olviden dejarme sus comentarios 😉
