Ambos iban caminando cerca de la costa, el estadounidense comía un helado mientras que México iba tomando la mano libre del mayor.

Estaban vestidos con camisetas de manga corta, bermudas y tenis (converse). Era ropa cómoda para ambos.

De lo que no se percataban, era que cierto trío loa iba siguiendo. Iban caminando a paso tranquilo, los tres usando lentes oscuros.

—Odio esto, ¿era realmente necesario que estuviéramos vestidos así?— se quejó el asiático pelinegro— Con tanta piel descubierta.

Estaban vestidos con bermudas, usando chanclas de baño y llevando camisetas de tirantes.

—Señor China, esta es ropa más adecuada a la que usted quería que usáramos— mencionó Rusia.

—Así es, usted quería que fuéramos con ropa que nos cubre demasiado. Nos estaríamos muriendo de calor con eso— dijo el tercero, Canadá.

—Agh, ¿al menos no pudimos conseguir algo que no expusiera tanta piel?

—No exagere señor China, tampoco es como si estuviéramos desnudos— bromeó el ruso.

China suspiró pesadamente, debía de concentrarse en su objetivo: México.

Tenía también que ver su entorno, para tener la oportunidad perfecta para secuestrarlo...