Día 21: Magia.


A veces, las personas no se dan cuenta de lo que tienen, hasta que lo pierden.

Marinette y Adrien lo supieron muy bien.

Desde que se conocieron, una magia mística comenzó a irradiar en su interior.

Como si algo entre ellos se haya pertenecido desde hace mucho.

- Oye, ¿qué estás haciendo?

Vio al rubio en su asiento poniendo quien sabe que en su asiento.

- Muy bien, muy buen trabajo los tres.

- Solo estaba sacando la goma mascar de tu asiento. Lo juro.

- Eres amigo de Chloe, ¿verdad?

¿Roto?

Esa amistad hubiese sido lo mejor si no fuera por...

- Rayos, está lloviendo... Tendré que correr.

Adrien estaba mirándola. Iba a hablarle pero... Corrió y se fue.

- ¿Qué le sucede?

- No lo se, pero creo que habrá un malentendido si no lo arreglas. - dijo Plagg.

-.-

Seis meses después.

- Marinette, te ves radiante.

- Sip, he dormido bien y mírame. Estoy radiante.

Si le dijera que estuvo hablando con Chat Noir gran parte de la noche y eso fue lo suficiente para hacerla feliz y con mucha energía... Probablemente le diría loca.

- Owwww, te veo con una cara extraña. Como si estuvieras en... - Alya fue interrumpida cuando vio a un chico que Marinette sabía perfectamente que le tenía rencor.

- Hola Alya.

- Hola Adrien, ¿cómo estás?

- Bien, de maravilla. - volteó y se fue al asiento que compartía con el novio de Alya. - Hola, Marinette.

- Agreste. - volteó el rubio ya no mirando a la azabache.

- Marinette, esto tiene que acabar pronto, lo llevas evitando 6 meses. ¿Algo ha sucedido entre ustedes?

- N-no. Yo solo no lo perdono por lo que hizo hace 6 meses con la goma de mascar.

- Marinette, te pidió disculpas por hacerlo. Hace dos semanas lo hizo otra vez.

- No puedo confiar de él, es amigo de Chloe.

- ¿Y qué tal si es diferente?

- No lo creo. Chloe es insoportable, ¿que tal si ese niño rico lo es?

- Buenos días, chicos. - dijo la profesora Bustier.

- Buenos días, señorita Bustier. - dijeron todos.

- Seré sencilla. Van a trabajar en parejas, tienen que presentar los trabajos finales en un plazo de 2 semanas.

- ¿Te acuerdas que trabajo era, Alya?- dijo Marinette muy sorprendida como si se enterara de la peor noticia de la vida.

- Era de historia. Y si, por tu rostro, vemos que dos semanas no son suficientes para nadie.

- Y los siguientes equipos son...

Marinette estaba alistando sus cosas cuando de repente sintió que alguien estaba al frente suyo mirándola.

- ¿Qué deseas Adrien?

- Nada. Solo vine a ver en que puedo ayudar con el proyecto.

- Puedo llamarte y lo hacemos por videollamada. Adiós. - dijo Marinette, pero antes de irse, el chico agarró su mano y la acercó a ella.

- ¿Qué te hice?

Se soltó de su agarre.

- Solo no debiste ser grosero conmigo.

- ¿Grosero? Quise ayudarte. Es tonto, ya no voy a discutir contigo por esto. Quería que fuéramos amigos, pero contigo no se puede si estas con esa actitud.

- Es que creo que eres como Chloe.

- ¿Acaso no viste que intenté quitarlo de tu asiento? No tuve la intención de pegar algo ahí, además, ¿Cómo puedes pensar que soy de lo peor si no me conoces?

- A ti no, pero a Chloe si. Ella es la peor chica que pude conocer y ella me ha humillado cientos de veces. No voy a seguir soportando a alguien así.

- Pero yo no soy así como ella... Déjame demostrártelo.

- ¿Enserio?

- Pues claro, hoy en mi casa haremos el mejor proyecto de historia, sé algo del tema, además me encanta los personajes históricos, son como los superhéroes. No se si haz escuchado de Ladybug y Chat Noir.

- No me digas que eres fanático de ellos. - dijo Marinette sorprendida, su alter ego era tan conocido que ni siquiera debió decir eso.

- Claro, soy muy fan de Ladybug. Te mostraré mi colección de Merchandising mas grande de Ladybug y Chat Noir que existe.

- Adrien, lo siento por todo lo que hice este tiempo.

- Iba a rendirme de estar pidiéndote disculpas por el incidente, pero sé que eres de esas personas que no juzgaría a alguien sin pruebas y ahora que sé que de repente no las tienes para culparme ¿Tu crees que soy un mal sujeto? Solo quería que quedemos bien, además... No deberías correr en medio de la lluvia, ese día estaba preocupado por ver si llegaste a casa sana y salva que pasé por la panadería donde creo que vives, ¿no?

- Espera... Tu...

- Si, te seguí hasta donde vivías.

Marinette se sonrojó al escuchar eso del chico.

- Tenía un paraguas pero decidiste salir corriendo. Eso no pude predecirlo, pero igual si llueve... - le alcanzó un pequeño paraguas plegable a la mano. - Anda segura, Marinette. - dijo Adrien saliendo del salón.

Luego regresó para solo para asomar su cabeza y le dijo animadamente.

- A las 6 en mi casa, ¿está bien? - le guiño un ojo.

- S-si, d-de acuerdo. - dijo Marinette tartamudeando. - ¿Q-qué? Y porqué...

- Marinette, vámonos, es tarde. Tenemos patrullaje. - dijo Tikki que la vio de forma sospechosa. - ¿No me digas que estas babeando por Adrien Agreste?

- ¡N-no! ¿Adrien qué?

- Vámonos, Mari. Luego ya podrás suspirar en paz.

- ¡Tikki!

Si, no importa que hubiera pasado, la magia iba a ser la misma en ambos porque estaban hechos el uno para el otro.

Y eso era todo lo que marcaba su milagroso destino.

-.-

Palabras: 922.

-.-


¡Día 21 terminado!

Hace poco me pregunté, ¿y si hubiera otra forma de darle el paraguas a Marinette?, otra que no fuese como la escena del paraguas pero sea igual de tierna.

Intenté hacer esto pero creo que no me salió tan bien xD ¡Pero ahí está!

Mañana viene el capítulo con el título mas curioso que me ha tocado escribir, así que no se lo vayan a perder uwu

Cuídense muchísimo.

¡Nos leemos mañana, quedan 9 relatos mas!

- Ann.

Siguiente capítulo:

Día 22: Cambio de atuendo.