Capítulo 19

Hinata se estremeció mientras recuperaba poco a poco la conciencia. Estaba desorientada y su cabeza se sentía rara, como llena de algodón.

Sacudiendo la cabeza, en un esfuerzo para despejarla, trató de sentarse sólo para descubrir que sus brazos y sus piernas no se movían. Tirando frenéticamente, se dio cuenta de que estaba atada con algún tipo de ropa de cama sobre una superficie dura.

La mirada de Hinata giró violentamente alrededor mientras trataba de determinar qué había sucedido. Se acordó de Naruto recibiendo un disparo y colapsando.

—¡Naruto!— gritó Hinata, con lágrimas en los ojos al pensar en cualquier cosa haciéndole daño.

—Así pues, la pequeña mascota del Bijuu ha despertado.— dijo una voz desde la oscuridad.

—¿Dónde estoy? ¿Dónde está Naruto? ¿Qué has hecho con él?

Hinata forzó las preguntas a través de una garganta seca y áspera.

—¿Por qué estás haciendo esto?

Madara se arrodilló junto a la deliciosa compañera de Naruto Uzumaki. Recogiendo un mechón de su largo pelo oscuro, tiró de ella hacia él para olerla.

—Hermosa. Eres realmente exquisita. Disfruté de los sonidos que has hecho la otra noche. Quizás, voy a retenerte para que puedas 'cantar' para mí, junto con otros placeres, por supuesto.

Hinata comenzó a sacudirse con más fuerza, apretando los dientes, se encontró desafiante con unos fríos ojos mirándola hacia abajo.

—¡Cuando el infierno se congele! Ahora, ¡déjame ir!

Madara se rió en voz alta.

—Tienes mucho fuego. Voy a disfrutar degustándote.

Hinata gritó cuando Madara agarró la parte delantera de su camisa y la desgarró por delante.

Luchó contra las restricciones, mientras él pasaba sus manos por encima de las copas de sus pechos y entre sus piernas.

Retrocediendo contra el toque de otro hombre, Hinata gritó frenéticamente por Naruto mientras se retorcía tratando de escapar.

Madara se levantó lentamente con una sonrisa y comenzó a sacarse su ropa.

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—¿Qué diablos quieres decir con que Hidan está detrás de esto?— preguntó Naruto pasándose las manos por su cabello.

Todo lo que podía pensar era en Hinata.

— Hidan murió hace años, junto con nuestro padre.

Los cuatro hombres estaban sentados alrededor de la mesa de conferencias de lo que parecía un carguero Bijuu.

Shikamaru utilizaba a menudo el buque de guerra disfrazado cuando estaba trabajando en misiones donde no quería que nadie supiera lo que estaba haciendo.

La tripulación del carguero consistía en guerreros cuidadosamente seleccionados por Shikamaru en quienes confiaba con su vida. Naruto estaba sorprendido por el número de guerreros mixtos que consistían tanto en gente Bijuu como Akatsuki.

—No, él hizo parecer que lo habían matado. En realidad, él mató a nuestro padre y escenificó su propia muerte. Siempre había tenido celos de Padre.— dijo Shikamaru en voz baja. —Yo tenía dudas, cuando su cuerpo no se pudo encontrar.

—Fue durante el mismo tiempo en que mi padre murió en un 'accidente' que parecía muy poco probable, cuando poco después apareció Madara diciendo ser un producto de mi padre y el apareamiento con una sirviente.— agregó Obito. — Supuestamente mi padre fue asesinado durante una cacería. Había quedado poco de su cuerpo para el momento en que fue encontrado. Me puse muy receloso que Madara hubiera sido miembro del grupo de caza y fuera el único que había visto el supuesto ataque de un grupo de gumbas. Mi padre tenía demasiada experiencia como cazador para haber caído tan fácilmente presa de ellos. Después de dos lesiones muy graves que afectaron a dos de mis hermanos más pequeños, mis hermanos y yo nos volvimos muy recelosos de los 'accidentes' repentinos que parecían estar atormentando a nuestra familia. Lo que mis hermanos y yo hemos averiguado desde que está Madara es que ha reunido a un pequeño grupo de seguidores rebeldes con la esperanza de matarnos y hacerse cargo de la casa Reinante de Akatsuki. Ha unido fuerzas con tu tío, Hidan, quien quiere el control de tu reino.

—¿Cómo sabes todo esto? ¿Cómo sabes que Hidan está involucrado?— preguntó Naruto fríamente.

Todavía no podía creer que su tío, que había sido como un segundo padre para él cuando era niño, haría tal cosa.

Shikamaru le hizo una señal a Obito, el cual se dirigió hacia un holovídeo.

—Esto fue tomado por un informante que trabaja para nosotros. Ambos tenemos hombres que han puesto sus vidas en juego para obtener la información que tenemos.— dijo Obito en voz baja.

El holovídeo mostró a Madara hablando con un grupo de hombres en lo que parecía ser un campo militar de algún tipo. La vista era muy angosta como si aquel que estaba tomándola pudiera estar en posición de firme. Fuera del ángulo llegó otra figura, cuando el hombre se acercó, su imagen se hizo más clara. Era su tío, Hidan, estrechando la mano de Madara.

—Bienvenido. ¿Has puesto en marcha tu parte del plan?— preguntó Madara.

—Sí, pero hay un problema. Naruto ha sobrevivido. Él está regresando en estos momentos.— dijo Hidan bruscamente. —¡Se suponía que le matarías!

Madara lanzó una desagradable risotada.

—Sí, también se suponía que tú me darías la información que te solicité.

—Te lo dije, sólo el gobernante de Bijuu tiene acceso a la información que buscas. Está escrito en las crónicas de Bijuu. Solamente la Simbiosis del Rey gobernante tiene la posibilidad de acceder a la información. Se suponía que obtendrías la información de su Simbiosis, así podrías utilizarla. ¡Ninguna otra Simbiosis tiene acceso a ella!

—Estaba siendo obstinado. No reveló donde se ocultaba su Simbiosis y se negó a llamarla, no importa lo mucho que le torturaron. Tiene que haber otra manera.

Madara gruñó con impaciencia.

—¡No me será útil si está muerto!

La cara de Hidan se curvó en una sonrisa cruel.

—Mis informantes me han dado una información que puede ser útil. Naruto ha encontrado su verdadera pareja. Hay una, de dos maneras, para obtener la información que buscas. Captura a su compañera y él se verá obligado a dártela o si es verdad que la hembra es su verdadera pareja, espera hasta que él le dé la protección de su Simbiosis. No va a dejarla sin protección una vez que se la haya dado. El problema con esto es que ella será más fuerte y será más difícil de controlar con la protección de la Simbiosis. Sería mejor tomarla de antemano.

Madara miró pensativamente por un momento antes de responder.

—¿Una verdadera pareja, dices?

—Una muy bonita, por lo que mi informante me dice. Ella podría traerte tanto placer como muchos problemas.

Hidan se rió mientras se movía demasiado lejos de Madara como para que el holovídeo capturara algo más.

Naruto maldijo en voz baja mientras miraba las imágenes fijas en el holovídeo. Se sintió enfermo al pensar en lo que Hinata tenía que estar pasando. Había tenido una idea de la tortura de Madara. Así lo ayudara, si Madara tocó a Hinata, le despedazaría miembro por miembro.

Continuará...