¡Holaa!

¡Perdón! Por tardar en actualizar, justo tuve un momento de crisis de inspiración y admito que este es una capitulo un poco corto.

Agradezco a: shironeko black, Ben, Dsalas, Yami96, y Mara 365 . Gracias por comentar en el capitulo anterior.

Y agradezco también a los misteriosos espectadores que siguen leyendo mi historia a pesar de que no comenten: D

Tambien agradezco porque esta historia acaba de llegar a los 33.100 visitas, cuando la publique por primera vez nunca espera que tuviera tanto existo para haber tenido tanto apoyo. ¡Gracias por eso!

Espero que les guste ...

PD: No tuve tiempo de corregir este capitulo, así que lo haré en otro momento.

Como no tengo nada más que decir ... ¡A leer!


Antes de comenzar, digamos una parte del capítulo anterior para que se ubiquen en como termino:

Souta suspiro derrotado mientras asentia temeroso de que su mascota no saliera viva de esta situación.

-Más te vale, que aterrice en la cabeza del Sr. Taisho o te hare aterrizar de cabeza por esta misma ventana Miroku- Amenazo Souta.

Miroku asomo su cabeza por la ventaba, viendo que el Sr. Taisho estaba exactamente debajo de su ventana por lo que saco su mano donde estaba la rata y cálculo para que esta cayera encima de él. Antes de lanzar miro que la rata, lo estaba mirando como si fuera un perrito golpeando como esperando que sintiera lastima por ella.

-No me mires así –Advirtió Miroku mirándole a la rata-. Si haces bien tu trabajo, prometo no tratarte mal.

A todo esto, el resto de los hermanos Higurashi mirando incrédulo como Miroku hablaba con Ratys.

-Pellízquenme –Pidió Kouga incrédulo, no creyendo lo que veía.

Shippo aprovecho y pellizco a su hermano menor.

-¡Ay! –Kouga miro fulminante a su hermano menor. - No tan fuerte.

En ese momento, Miroku solo la rata y se escondiendo para no ser descubierto mientras sus hermanos se tapaban la boca para no reírse. Escucharon al Sr. Taisho soltar un grito espantando mientras decía "salte de mi cabeza, rata infernal". Los hermanos se asomaron por la ventana viendo a su vecino correr alrededor de su casa hasta terminar rodando en el suelo mientras intentaba sacarse a Ratys quien caminaba por todo su cuerpo.

Los hermanos mirada divertido esa escena y Shippo aprovecho el momento para agarrar el celular de Miroku y grabar toda esa escena. Luego vieron que Ratys se alejó del Sr. Taisho mientras que este se iba corriendo alejándose de la casa de los Higurashi para entrar a su respectiva casa.

Los seis hermanos chocaron los cinco triunfantes.

-Oh oh -Fue lo dijo Kohaku.

-¿Ahora qué pasa? –Pregunto Miroku frunciendo el ceño.

-Alguien vio, ¿Dónde fue Ratys? –Pregunto Souta.

Los seis hermanos se lanzaron miradas entres si, hasta que escucharon el grito de una mujer que provenía de la parte de abajo. Se miraron horrorizados suponiendo la razón por la que habia sido el grito; y es que Ratys había hecho acto de presencia.

Ahora su padre realmente se enojaría con ellos.


En la cocina de los Higurashi

Kyouta suspiraba mientras miraba su trago, luego miro a Irasue hablando normalmente con el resto de sus amigas; había intentado hablar con ella, pero lo ignoro olímpicamente. En ese momento, se acercaron nuevamente Suzaku, Mei y Nanami.

-¿Que fue todo eso? ¿Porque no la besaste? -Pregunto Suzaku frunciendo el ceño.

Kyouta frunció también el ceño.

-¿Estaban viendo?

-Obviamente -Respondió Mei.

-¿Que paso Kyouta? -Pregunto ahora Nanami.

El Higurashi suspiro sabiendo que, si no respondías a las preguntas, seguirían insistiendo. Pero sobre todo le costaba admitir que había lastimando a Irasue no intencionalmente; y a causa de su decisión estaba perdiendo a una gran amiga.

-Tengo conflictos internos antes de tener una relación y más con Irasue -Explico-. Tengo muchos secretos que tengo que resolver y no quiero empezar una relación en base a mentiras.

Las tres mujeres asintieron con aceptación el argumento de Kyouta.

-No entiendo porque Irasue se ofendió, ella entiende esas clases de cosas sobre todo porque su relación con Taisho hubo muchas mentiras -Argumento Suzaku pensativa por la reacción pensativa.

- ¿Qué fue lo que le dijiste Kyouta?- Insinuó Mei.

-Le dije que no podía iniciar una relación con ella teniendo en mente a otra mujer -Respondió Kyouta encogiéndose de hombros.

Mei, Nanami y Suzaku se miraron mientras suspiraban, ahora entendía porque la reacción de Irasue. El trio de mujeres estaban empezando a suponer que Irasue tenía mala suerte con los hombres, pero cuestionaban que Kyouta fuera igual que Taisho porque el tipo no tiene cara de haber lastimado a una mujer en su vida y el hecho que el mismo había admitido que hace años que no salia con mujeres después de su esposa.

- ¿Y esa así? ¿Piensa en otra mujer? -Pregunto Nanami curiosa.

-Sí, mi difunta esposa -Dijo el con obviedad como si la situación no estuviera clara.

-Ahhh -Respondieron Mei, Nanami y Suzaku entiendo todo.

-Por un momento, pensé que eras un idiota igual que Taisho- Dijo Suzaku.

Kyouta hizo una mueca de disgusto no gustándole la comparación, él no se parecía en nada a Taisho.

-Amigo, Irasue no está enojada contigo. Lo que pasa es que dijiste exactamente las mismas palabras que uso Taisho cuando este le revelo a Irasue que la estaba engañando con Izayoi -Explico Mei.

Lo dicho por Mei, hizo que Kyouta quisiera golpearse a sí mismo por no haber sido cuidadoso con sus palabras. En ese tipo de situaciones se daba cuenta que no tenía tanta experiencia con las mujeres y mucho menos para rechazarlas, quiso explicarle a Irasue que le diera tiempo antes que su relación se profundizara, pero sus palabras no fueron exactamente claras.

-Tienes tiempo de aclarar las cosas –Animo Suzaku-. Ahora ve hacia allá y arregla el error.

-¿Hay posibilidades de que me golpee? –Pregunto Kyouta vacilante mirando a las mujeres.

-No –Dijeron Mei y Nanami.

-Si –Dijo Suzaku, al mismo tiempo que contestaron a sus amigas ganándose varias reacciones diferentes-. Solo bromeo, a la única persona que Irasue golpearía es al padre de su hijo, nadie más. Ella no arruinaría tu cara.

-Realmente sabes cómo consolar a alguien –Comento con sarcasmo Kyouta haciendo reír al trio de mujeres.

-Deja de retrasar el momento y ve a hablar con Irasue –Ordeno Nanami.

-Y no vuelvas arruinarlo –Pidió Mei.

-En el caso, que no sepas que decir piensa en tu futuro con Irasue y los hermosos hijos que tendrían ustedes dos –Insinuó Suzaku con travesura.

El sonrojo de Kyouta fue notable para las mujeres mientras que este ni siquiera tenía el valor de pensar esas cosas por el momento. En ese momento, lentamente se fue acercando en la dirección donde se encontraba Irasue, pero a mitad del camino fue detenido por un grito.

-¡Ah una rata! –Señalo Chieko, la madre de Kanna, en dirección de la barra donde Kyouta hacia los cocteles.

«¿Rata? ¡Maldición! ¡Les dije a Souta que la mantuviera en su jaula!». Pensó Kyouta con enojo mirando a la mascota de su hijo pasearse por la barra de madera.

Y como si la situación no empeorara, Ratys se bajó de la barra haciendo que la mayoría de las mujeres gritara y corrieran queriendo alejarse del roedor. En menos de un segundo, la mayoría de las mujeres se encontraba subida en una silla menos Kyouta, Irasue y Mei. En ese momento, Mei había agarrado una escoba que se encontraba en la punta de la cocina y empezó a golpear el piso intentando golpear al roedor.

-¡Espera! –detuvo Kyouta a Mei-. No la golpees.

Todas las mujeres dejaron de gritar y miraron a Kyouta con incredulidad.

-¿Por qué?- Mei miro a Kyouta con confusión.

-¿Por qué la detuviste, Kyouta? –Pregunto Suzaku, la madre de Hojo.

-Es la mascota de uno de mis hijos menores –Admitió Kyouta con un sonrojo de vergüenza.

Suzaku estallo en carcajadas.

-Lo hubiera dichos antes –revelo bajándose de la silla más tranquila y el resto de las madres copiaron su acción-. No hay que avergonzarse, yo pase la misma etapa con Akatsuki, el me traía muchos insectos a la casa que bautizaba como su mascota.

-Yo estoy pasando por lo mismo, Shion tiene una araña como mascota y yo les tengo miedo a esos bichos, nunca se cómo explicarle a la persona que vienen a mi casa de porque hay una araña en la sala –revelo Fumiko.

-Mi Jineji cuando era más joven tenía como mascotas gusanos y el los mostraba con orgullo –dijo Akiko recordando ese momento.

Kyouta miro a todas las mujeres con nuevos ojos, no lo estaban juzgando y el parecer no fue el único que paso por esa etapa de que sus hijos tuvieran mascotas extrañas. Suspiro de alivios estas mujeres sí que eran compresivas.

-¿Dónde está Irasue? –Pregunto Nanami, la madre de Ayame, buscando por todo las a su amiga.

-Me parece que se fue –Comento Mei.

-Lo siento, Kyouta, mejor sera la próxima –Consoló Suzaku, dándole unas palmaditas en el hombre a su amigo.

Kyouta suspiro, supongo que tenía que esperar.


1 de Julio. Casa de los Higurashi. Día siguiente, después de la reunión de la C.P.R

Los hermanos Higurashi, se encontraba todos en la habitación de Aome, se había quedado toda la noche juntos por miedo a enfrentar a su padre, después de haber escuchar el desastre de gritos que había provocado Ratys. Ninguno se animaba a salir y enfrentar su furia.

-¿Y bien? ¿Quién es el valiente que saldrá de la habitación? –Pregunto Kouga mirando a sus hermanos.

Todos se miraron cautelosos.

-¡Ya se! –Exclamo Souta llamando la atención de su hermano. - Opino que tiene que salir el dueño que tuvo la idea.

Todos quedaron pensativos por la idea de su hermano y al segundo dijeron:

-Con cuerdo –dijo Kouga

-Tiene sentido –dijo Kohaku con aceptación.

-Me parece bien –acepto Shippo.

-No veo ninguna falla ante esa lógica –revelo Aome pensativa.

La mayoría de los hermanos miraron a Miroku, siendo el dueño de la idea y el causante de que Ratys hiciera acto de presencia a la cocina.

Miroku frunció el ceño, viendo las intenciones de sus hermanos.

-¡Pero si todos estuvieron de acuerdo, no es solo mi culpa! –se justificó pero en ese instante fue expulsado de la habitación de Aome.

Miroku se volvió a puerta de la habitación de Aome y empezó a golpear constantemente.

-¡Abran la maldita puerta! –grito golpeando la puerta-. ¡Mocoso desgraciado! ¡Te estas vengando porque lance tu rata por la ventana!

-Probablemente –dijo la voz de Souta al otro lado de la puerta.

Lo que hizo que Miroku se imaginara que su hermano menor, tenia una sonrisa burlona en su cara.

-¡Abran la puerta, cobardes!

-Ejem.

Miroku se dio vuelta encontrándose a su padre con los brazos cruzados.

-Oh, ¡Hola papa! ¿Cómo estuvo tu mañana? –saludo Miroku haciéndose el desentendido como si no hubiera pasando anda.

A todo eso, el resto de los hermanos se encontraba pegados a la puerta intentando escuchar la charla de Miroku con su padre.

-¿Ya está muerto? –pregunto Shippo aun pegado a la puerta.

-No lo sé, es difícil saberlo si no te callas –dijo Souta.

-Solo debe tener segundos de vida –declaro Kohaku.

-No creo, aun huelo el miedo de Miroku –revelo Kouga.

Los tres diablillos miraron a su hermano mayor.

-¿Y cómo sabes eso? –Shippo frunció el ceño.

-Es por la conexión de trillizos que tenemos, Aome también debe sentirlo –dijo Kouga-. ¿Cierto, Aome?

-No seas idiota –Aome lo golpeo en la cabeza.

En ese momento, los hermanos cayeron al piso ya que la puerta se había abierto de golpe mostrándose a su padre y Miroku que estaba detrás de él tapándose la boca para contener una carcajada.

-¿Qué fue lo que paso? –pregunto Kyouta con voz sombría mientras sus ojos eran escondidos por su cabello-. ¿Por qué no me hicieron caso?

La mayoría de los hermanos temblaron de miedo.

-Te-tenemos una justificación muy buena para lo que paso –explico rápidamente Kouga.

-Es cierto, papa, solo escúchanos –dijo Souta.

-Hablen –exigió Kyouta.

-Lo que paso, es que Aome y yo escuchamos desde nuestra ventana al Sr. Taisho en frente de nuestra casa –explico Miroku.

El semblante de Kyouta cambio a preocupación por la mención de Taisho.

-Así es, al parecer él se habita enterando de tu reunión con la mayoría de las mujeres del barrio, y que su esposa estaba ahí también –Aome seguido con la explicación.

-Por lo que el hombre, se puso a espiar por las ventanas de abajo queriendo descubrir algún secreto tuyo –dijo Miroku.

-Por eso, nos reunimos todos –intervino Kouga en la explicación.

-Sabíamos que no podías de salir de habitación, asique Miroku tuvo una idea –revelo Kohaku.

-Tuvo la idea de tirar a Ratys por la ventana para espantar al señor Taisho –comento Souta.

-Y la idea salió como esperábamos, mira lo tengo todo en video –dijo Shippo mostrándole el video que había grabado con el celular de Miroku.

Una sonrisa de diversión apareció en la cara de Kyouta haciendo que los seis hermanos se relajaran viendo que su padre no estaba más enojado. Kyouta miro a sus hijos y suspiro con resignación.

-Buen trabajo muchachos –Felicito Kyouta y miro la mirada fulminante de su hija-, y Aome.

Miroku suspiro y sonrio insinuante.

-¡Y ahora dinos! ¿Cómo pasaste la noche? ¿A Irasue le gusto tu camisa? –lo miro insinuante.

Kyouta se puso tenso ante la mención de Irasue.

-Seguro que ella lo disfruto –sonrió Shippo divertido.

-Tal vez, lo estuvo molestando toda la noche por parecerse un vaquero –secundo Souta mirando a Shippo con diversión.

Kyouta se encontraba nerviosos, no sabiendo cómo decirles a sus hijos que había peleado con Irasue, mejor dicho, el malentendido que hubo entre ellos, no queriendo mencionar el casi beso.

-Muchachos, la reunión estuvo perfecta casi por el ultimo, pero al final esas mujeres entendieron por qué había una rata –dijo Kyouta-. Con respecto a Irasue hubo un malentendido entre nosotros.

Los hermanos quedaron con la boca abierta mirándolo incrédulo por lo que había dicho, sabían que su padre era lento con las mujeres, pero jamás causaría una pelea con alguna de ellas. Que Irasue se enojara con su padre, significaba que su padre había dicho o hecho algo seguramente estúpido.

-¿Qué fue lo que hiciste? –Ahora fue el turno de Aome de tener una voz sombría mientras sus ojos eran escondidos por su flequillo.

El resto de sus hermanos se alejaron de Aome, por el aura asesina que tenía encima y Kyouta miro con nerviosismo su hija, obviamente ella había heredado su carácter cuando se enojaba.

-Di-Dije al-algo que ella malentendió –explico el omitiendo toda la parte del beso.

-Porque no me sorprende –expreso Shippo serio.

-Es obvio, que eres tonto con las palabras, papa –revelo Souta.

-Tanto así, que hiciste a Irasue enojarse –dijo Kohaku.

-Tendrías que haberme pedido consejos –Miroku lo miro con negación.

Kouga frunció el ceño mirando a Miroku.

-Como le dices eso, si ni siquiera puedes pedirle una cita a Sango sin que ella te golpee.

Kyouta queriendo cambiar de tema dijo:

-¡Olvídense de eso! Luego yo arreglo mi desastre, ahora tiene que preparar sus valijas partiremos a Alemania el día de sus cumpleaños. Por lo que no podrán festejarlos aquí.

-¡Eso es en tres días! –dijo Souta sorprendido por partir tan pronto.

-No me molesta, iremos a Alemania y festejaremos en la boda de Kagura –expreso Miroku con una sonrisa insinuante.

-¡Olvida nuestro cumpleaños, ya quiero que sea la boda de Kagura! –Sonrió Kouga-. Presiento que esa boda será un desastre con la abuela Akari allí.

-Si vamos nosotros, obvio que va a ser un desastre –revelo Aome.


1 de Julio

Aome se encontraba en sala preparándose para ir a la casa de al lado, porque quedado con Sesshomaru avanzar con su proyecto de fin de año. Sus hermanos no se encontraban en la casa y su padre estaba trabajando en su despacho. Al dirigirse a la puerta, choco con el florero favorito de su madre, el mismo que habían roto ella y sus hermanos cuando eran niños. Aun se distinguían las roturas que había sido pegadas con pegamento.

Al agarrar el florero para evitar que cayera, se encontró en su interior había un sobre marrón. Lo saco del florero sintiendo en el interior del sobre que el contendió era rectangular y duro encontrándose con un viejo cassette de video.

En ese momento, le surgió la duda de porque había un cassette de video escondido en el florero de su madre y sus pensamientos fueron interrumpido por un golpe en la puerta.

Al abrir la puerta se encontró con la mirada molesta de Sesshomaru.

-¿Por qué tardas, Higurashi? Tuve que perder tiempo para venir a buscarte.

Aome se encontraba distraída por el misterioso cassette y agarro la muñeca de Taisho para arrastrarlo en el interior de su casa.

-¿Qué haces, Higurashi?

-Antes de avanzar con el proyecto, tengo que hacer algo porque si no, no podre concentrarme –explico ella y lo arrastro a la sala haciéndolo sentar en el sofá mientras ponía el cassette en la videocasetera que se encontraba arriba de la televisión.

Sesshomaru arqueo una ceja viéndola.

-¿Veremos un película? –pregunto con sarcasmo.

-No precisamente –dijo Aome sentando a su lado con el control en la mano para encender la televisión.

En ese momento, en la pantalla de la televisión apareció una mujer que Aome reconoció perfectamente.

-Mama –susurro Aome.

Sesshomaru se sorprendió por lo que había dicho y miro con atención la mujer que había aparecido en la pantalla, preguntándose porque Higurashi tenía que ver un video de su madre.

Naomi sonrió a la cámara.

-Kyouta cariño, si ves esta video sorpresa, es porque quería mostrarte todo el esfuerzo que hiciste por nosotros para convertida en abogado y mejorar nuestra calidad de vida. Tuve una idea de dejar la cámara prendida y escondida mientras te enfocaba a ti estudiando –dicho esto soltó una risa divertida-. Lo se eso suena terrorífico, pero será un recuerdo de los que nos reiremos mientras te vemos estresarte o simplemente ver como estudiabas por las noches.

La cara de Naomi desapareció de la pantalla para mostrarse a un joven Kyouta sentando en una pequeña sala mientras detrás de él se notaba como las paredes se encontraban viejas y arruinadas. Se podía ver que la cara de ese Kyouta se encontraba cansado y frustrado, pero por más que se notaba que se quería ir a dormir, el permanecía despierto estudiando.

Sesshomaru quien miraba todo en silencio, estaba sin palabras; nunca había visto nada como eso. En ese vídeo, se notaba que en el lugar donde estaba el Sr. Higurashi era una casa muy pequeña y visto, por el interior estaba muy arruinada. Suponía que esa era la realidad de la pobreza que viven algunas personas. Luego miro a la chica Higurashi a su lado que se encontraba a su lado, pero se alarmo al verla con ojos lloroso. ¿Qué tenía que hacer? Nunca había estado en esa situación, ni siquiera con Sarah.

-¿Papa? –llamo una pequeña Aome de siete años apareciendo en la cocina mientras se frotaba los ojos de sueño.

-¿Qué pasa, Honey? –pregunto Kyouta sentándola en sus piernas.

Aome se hecho reír, había olvidado de ese apodo que había inventando su padre solo para ella.

-¿Por qué estás aquí? –pregunto Aome.

-Papa, está estudiando para intentar mejorar nuestras vidas y mudarnos a una casa más grande –intento explicar Kyouta.

-¿Eso significa, que no tendré que compartir más cuarto con mis hermanos? –Aome lo miro con ilusión.

Kyouta se hecho a reír.

Y en ese momento, Sesshomaru hizo un ruido para amortiguar la risa que amenazaba con salir, pero fue golpeado en el brazo por Aome haciendo que esta se ganara una mirada fulminante.

-No te rías –amenazo esta-, era una pobre niña cansada de compartir cuarto con mis hermanos varones.

-Sera mejor que te vayas a dormir –dijo Kyouta alzándola en brazos y llevándola a su habitación.

Los siguientes minutos, pasaron diferentes escenas del progreso de Kyouta estudiando por las noches, mostrándose cansado, frustrando y a veces resignado mostrándose que estaba a punto de rendirse, pero que no fue así. Hasta que nuevamente en la pantalla apareció la cara de Naomi.

-Cariño, esto será un recordatorio de tu triunfo y que tanto yo como nuestros hijos estaremos orgullosos por todo lo que hiciste. Y si estamos viendo este video juntos, será en nuestra nueva casa con una vida mejor y con nuestros hijos siendo unos traviesos adolescentes haciéndonos sufrir ya que ellos son seis y solo hay dos adultos para controlarlo. Te amo, Kyouta, nunca lo olvides y nunca me arrepentí de elegirte por encima de mi familia.

El video término y la sala quedo en silencio. Sesshomaru se espantó al ver las lágrimas deslizarse por el rostro de Higurashi, nunca había estado en una situación como esta, bueno en realidad si, cuando Rin lloraba, pero era diferente porque Rin era su hermana. Nunca estuvo presente para consolar con una chica mientras lloraba, y cuando estaba de novio con Sarah y la veía que estaba llorando, solamente se escabullía para no escuchar su irritante llanto.

Nunca había visto a Higurashi así, siempre se mostró fuerte como si nada le afectara. Verla en esta nueva faceta, era raro e incómodo; prefería a la chica que lo hacía enojar y que era única capaz de enfrentarlo y decirle las cosas en la cara. Esta llorosa chica que tenía en frente solo hacía que no le gustara verla así, y ese pensamiento le molestaba porque se suponía que odiaba a la chica y que no tendría que importarle verlas de esa manera.

Suspiro derrotado y con su mano palmeo torpemente el hombro de la chica.

-¿Estas intentando consolarme? –Aome miro con una sonrisa divertida aun con lágrimas en su rostro.

-¡Cállate!

Aome estallo en carcajada, nunca espero que Taisho de todas las personas mejorara su humor.


Luego de trabajar, Kyouta decidió salir de la casa para tomarse un descanso y gratamente se encontró con Irasue yendo a la casa de Izayoi. Esta era su oportunidad para arreglar el malentendido y corrió hacia ella.

-¡Irasue! –llamo el posicionándose enfrete de la mujer.

-Higurashi –dijo Irasue incomoda evitando mirar su cara.

-Escucha, quiero arreglar esto antes de que me vaya a Alemania… -Kyouta no puedo seguir porque fue interrumpido.

-Espera, ¿te vas a Alemania? –Irasue lo miro con atención, por la repentina noticia.

-Sí, pero de eso no quiero hablar –dijo Kyouta con prisa-. Quiero arreglar esto ante de que me vaya, Irasue quiero arreglar el malen…

-¡Kyouta! –llamo una mujer a lo lejos.

Tanto Kyouta como Irasue miraron en la dirección de dónde provenía la voz femenina. Kyouta se encontraba confundido mirando a Anzu, la reportera de la televisora Sengoku, correr en la dirección que la que estaba el. En ese momento de forma sorpresiva, Anzu salto a los brazos de Kyouta dándole un gran abrazo sorprendiendo a este.

-¿Anzu, que paso? –dijo Kyouta sintiendo escalofríos al ver como Irasue miraba atentamente a ellos dos.

-¡Lo hizo, Kyouta! ¡Tu compañero Arata, gano el caso! ¡Gerox estará en la prisión por un largo tiempo! –exclamo la mujer feliz-. ¡Estoy tan llena de adrenalina que te besaría –dicho esto, de forma imprevista estampo sus labios contra los de Kyouta!

Kyouta se encontraba estático y con los ojos abierto de impresión que estaba llevando por ser besado por Anzu. Luego recordó que Irasue estaba presente y la separo repentinamente, mirando en la dirección donde vendría estar Irasue, encontrándose que no estaba.

Irasue se había ido, en el momento que Anzu lo beso.

«¡Maldición! ¡¿Por qué?! Quería arreglar las cosas antes de irme». Pensó Kyouta con frustración.


Desde lejos Kouga y Miroku vieron lo que había pasado con su padre y la mujer desconocida que lo había besado mientras veían a Irasue alejarse.

-Tenía que echar más leña al fuego –bufo Kouga con frustración.

-Definitivamente, ese hombre no está destinado a las mujeres –Miroku miro a su padre con negación.

Ambos hermanos se miraron y se alejaron de ahí, dejado a su padre con su propio desastre.


¿Y que les parece? ¿Algún reviews?

PD: El próximo capitulo los Higurashi ya viajan a Alemani y cada vez se acerca la boda de Kagura :D . Por cierto, habrá un Personaje de otro anime haciendo Crossover en esta historia, y posiblemente sea un candidato para Aome, aun esta ultima opción la estoy pensando. Pero ese "personaje sorpresa" lo mismo hará Crossover sea candidato de Aome o no.

Espero que hayan disfrutado el capitulo.

¡Hasta el próximo capitulo!