Muy buenas amigos y amigas. Aquí yo con un nuevo capítulo de está historía mia.
Lamento no haber públicado nada la semana pasada, tuve que prestar mi laptop a mi sobrina para realizar sus examenes de la U. Ya saben, las clases en linea de classroom.
En fin, antes que nada, hice recuento de votos sobre el fic que sacaría. Y el ganador fue:
¡Naruto x Murenase Seton Gakuen!
Ese fue el crossover ganador, el conteo de votos lo tome del capítulo anterior, tanto votos de Fanfiction como de Wattpad. Y el segundo lugar quedo el crossover de Naruto x Kimetsu no yaiba. y en tercer lugar quedo el de Naruto x Komi-san.
Quizás la próxima semana lo publique, y es que debo decir, que ahora deberan tenerme más paciencía a la hora de publicar. Ya que siendo sinceros, ahora creo que publicare un capitulo por semana de solo una historia, o quizás 15 días si hago las demás.
Yo sufro de algo que llamaria inspiración momentanea, hay veces en las cuales tengo una gran inspiración de escribir solo de una de mis historias. Es decir, a veces solo me da la inspiración de escribir de esta obra. Dejando las demás de lado, o sino, pierdo la inspiración.
Espero haberme explicado bien, y bueno, sin más que decir, nos vemos la próxima vez.
Capítulo 23.
La noche en este mundo era algo que Naruto también encontraba hermosa, era bello ver todas esas estrellas en ese amplio firmamento negro, al ser un lugar con pocas ciudades y grandes campos, era más fácil poder acampar en cualquier parte.
Y eso estaban haciendo ahora mismo, las chicas se encontraban dentro de la carroza, durmiendo luego de una tarde loca. La batalla en ese pueblo fue devastadora, mucha gente murió ante ese repentino ataque sorpresa por las fuerzas de la Reina Demonio. Del 100% de la población del lugar, al menos el 35% se logro salvar, 15% pereció en la batalla, y un 50% desapareció, no tenía que ser un genio para saber que fueron secuestrados por esa mujer, solo pedía porque esa mujer tuviera piedad y los matara de una sola vez.
Pero sabía que eso no pasaría, ella era realmente un ser maligno sin precedentes, ni siquiera Madara fue así, el al menos asesino a todos de un solo golpe. De cierta manera, también le recordaba al Sannin de las serpientes, pero está mujer era mil veces peor que esa alimaña arrastrera.
El fuego abrasador de la fogata hacía que el frió que sentía fuera poco, agradecía que entre tanto campo verde, hubiera claros de agua, junto a pequeñas zonas boscosas, lugar en donde estaban ahora, no podía pedir un buen lugar. Solo miro fijamente el cielo, para poco a poco cerrar sus ojos, entrando en su espació mental.
Sinceramente, de no ser porque sabía que estaba dentro de su mente, nunca notaría la diferencia del lugar, su espació mental era como el mundo exterior, su inquilina gustaba de un ambiente de paz y naturaleza, aunque claro, si ella lo deseara, podía hacer más cosas, quizás crear un bar o hasta crear personas para no aburrirse, pero en cambio, ella prefería crear animales para convivir con ellos. Camino un rato al momento que miraba como debajo de un árbol, se encontraba la rubia rodeada de conejos.
—Qué comodidad— comento el rubio acercándose a su inquilina.
—Más de lo que puedes imaginar— respondió la kitsune sentándose.
—Me imagino— murmuro observando como a lo lejos, había algunos caballos corriendo libremente, aunque sabía que esto de cierta manera no era real, si lo deseara, podía convertir a los caballos en tiburones, más eso no implicaba que ella no lo fuera. — ¿Realmente te gusta estar aquí? Si lo deseas, puedo crear un clon con tu forma para que lo controles, a veces hacía eso con Kurama para que ella pudiera ver el mundo exterior— propuso el Uzumaki mirando a la rubia.
—No, nunca me intereso ver el mundo exterior, y menos ahora. Mi propósito siempre ha sido servir a mi portador en todo, ayudarlo e instruirlo para liberar todo mi potencial junto al suyo. Solo existo por una razón, me crearon con un solo propósito, y ese es acabar con el Rey Demonio, y nada más— contesto la oji-azul con una expresión de vació en su rostro.
—Entiendo eso, pero siento que no deberías negarte a lo que deseas por eso, ¿hay algo que te gustaría hacer? ¿alguna cosa que desees intentar? — realmente no le gustaba mucho ver ese cambió en ella, la primera vez que la conoció, era un poco más alegre, no tanto como Aqua, quizás como Gabriel, pero desde que ambos sincronizaron, ella no solo cambió su imagen, sino su personalidad también fue alterada.
—Realmente no hay nada como eso, como dije, me crearon con un solo propósito, al igual que a todas las demás armas mágicas— dijo con serenidad, sin voltear a ver a su portador.
—Puede que esa sea la orden que ellos te impusieron, pero para mi no eres una simple arma, eres una amiga Ragnarok, una preciada amiga y compañera— confeso para ver a su compañera que pareció no tomar en cuenta lo que dijo.
—Gracias, pero al final entiendes que nos separaremos si logramos sobrevivir. Una vez cumplida mi misión, desapareceré— dijo mirando ahora al ninja, quien solo levantó su ceja derecha extrañado por eso. —Pero dejemos eso de lado. Hay que entrenar ahora— ordeno levantándose del suelo.
Naruto solo asintió ante eso, esto era algo que venían teniendo cada noche, entrenaban en su mente para estar al mismo ritmo a la hora de luchar. Aunque es cierto que quizás uno pensaría que sería mejor hacerlo en la vida real, igual servia hacerlo en el espació mental, daba el mismo resultado al final.
Regresando al exterior, Gabriel salió de la carroza porque le dieron ganas de orinar, y al no haber baños por la zona, tuvo que ocultarse en unos arbustos del lugar. Ella no era de esas mujeres delicadas, o no eran tan femenina como sus amigos y compañeros le decían. Y lo sabía, quizás de pequeña si le gustaba jugar con muñecas, pero desde la muerte de su padre, cambió las muñecas por espadas. Y no se arrepentía de eso, es decir, hoy en día era una de las mujeres más fuertes del reino, y nadie se metía con ella.
En fin, ella había salido al llamado de la naturaleza, y cuando lo hizo, encontró al rubio durmiendo recostado sobre una roca, con solo una almohada para no lastimarse el cuello, decidió dejarlo así, ya que el llamado era fuerte, y no deseaba tener algún accidente. Y ahora que regreso, solo miro que seguía igual, bueno, no lo culpaba, habían tenido un inició loco.
El pueblo en su totalidad fue destruido, la gente perdió su hogar, sus negocios, sus vidas. Era trágico sin duda alguna, muchos murieron, y varios más desaparecieron del lugar, lo cual atribuía a esa mujer, quien de seguro los tomo para alimentar a sus bestias y a los demonios. Lo cual era un destino peor que la muerte, y solo pudo pedir por sus almas.
Luego de eso, ella contacto con Arthur para pedir ayuda para esa gente, la cual sinceramente, no deseaba irse del lugar, ya que era el hogar de todos, la mayoría por no decir todos vivieron en ese pueblo desde pequeños, y ver como el lugar que consideraron casa era destruido, les fue doloroso y difícil. Pero al final, todos entendieron que no tenían de otra, el reino les estaba blindando ayuda, un nuevo lugar para vivir, no mucho querían, pero no tenían opción, o de otro modo, podían regresar los demonios a terminar el trabajo que no pudieron cumplir.
Sinceramente, estaba segura que si no hubiera estado Naruto en el lugar, el resultado hubiera sido otro. Ella estaba peleando para proteger a unos niños de esas malditas aves, pero esas hijas de puta aparecían cada vez que acababa con uno. Y de un momento a otro, Naruto llego para salvarla junto a los demás, todos habían terminado fuera de la aldea, a varios metros de distancia, y recuerda haber visto a ese maldito dragón de metal aparecer de la nada.
Por un segundo pensó que todo se iba a ir a la mierda, pero apareció Naruto, y lucho contra ese reptil y bueno, termino ganando la batalla. Sin duda alguna, fue una suerte que Naruto estuviera por el lugar. Camino lentamente hacía la carroza para tomar una manta, el rubio dijo que no necesitaba eso, que solo una almohada serviría para que pasara la noche. Pero incluso el tenía que cuidarse de no atrapar un resfriado, tomo la manta y camino hasta su compañero, simplemente se la puso, lo miro fijamente, a pesar de lo que vivió en su vida pasada, todo lo que sufrió, aquí estaba el, luchando de nuevo por otros, cuando debería estar descansando ahora, con sus seres queridos y amados.
Se acerco para quitarle unos mechones de pelo del rostro que parecían molestarle, pero cuando estaba cerca, su mano fue tomada por su compañero, solo miro sus ojos azules, pero por alguna razón, no eran los de Naruto, eran los de alguien más. El Uzumaki soltó su brazo, para sentarse y ver fijamente a la rubia.
—Es un placer por fin conocerla, Gabriel Sigma— sí, este no era Naruto para nada, su voz era más suave y baja, casi como la voz de una mujer.
— ¿Eres Ragnarok verdad? — interrogo para recibir un asentimiento por parte del rubio. — ¿Y Naruto? — pregunto cruzandose de brazos.
—Por ahora se encuentra entrenando en su espació mental con una copia mía para dominarme mejor. Y mientras eso sucede, yo vigilo que nada le pase— la Sigma solo guardo silenció ante esa declaración, realmente estaba sorprendida de saber que una arma mágica podía hacer eso. —Sintió duda en ti, supongo que es porque estoy controlando el cuerpo de Naruto. Y lo entiendo, pero no debes preocuparte, tanto Berserker como yo, no podemos revelarnos a nuestros portadores, no podemos atacarlos, fuimos creados para obedecer y servir a nuestro amo, la única razón por la cual tome el cuerpo de Naruto prestado, fue para poder hablar contigo— declaro mirando fijamente a los ojos a la caballera. — ¿Podría hablar con mi hermano por favor? — pregunto recibiendo nada más una ceja arqueada por parte de la rubia.
— ¿Como haría eso? — interrogo la oji-dorada.
—"Solo cierra los ojos Gabriel, despeja tu mente, y yo tomaré el resto, no te preocupes, como dijo ella, nosotros no podemos rebelarnos con nuestros poseedores"— la caballera solo acepto, cerro los ojos para abrirlos a los pocos segundos.
—Realmente es extraño hacer estás cosas— comento la rubia con un pequeño cambió en su voz.
—Lo es al principio, pero se acostumbra uno— respondió Ragnarok.
—Y bien, ¿que es lo que quieres decirme? — interrogo Berserker cruzándose de brazos, aunque cuando lo hizo, noto como los pechos de su inquilina se hicieron más notorios.
—Es sobre nuestro destino, ¿ella puede escuchar lo que hablamos? — pregunto para recibir una negativa. —Bien, es mejor así. Como te decía, es sobre nuestro destino, pronto desapareceremos de este mundo sabes, nuestro objetivo se cumplirá, ya no existiremos más— declaro la espada maldita a su hermano, quien solo miro al frente.
—Lo sé, yo también lo siento, pronto dejaremos esto— comento con monotonía. —No somos más que armas, para obedecer las ordenes de nuestros poseedores. Nos crearon sin emociones para evitar problemas, no tenemos sentimientos, hemos pasado de mano en mano sin lamentar la muerte de nuestros amos, no somos más que herramientas— declaro con serenidad.
—Pero al igual que yo, ahora tienes miedo… ¿verdad? — pregunto la mujer mirando fijamente a su hermano.
—Sí… siento miedo ahora más que nunca. Saber que nuestro fin se acerca, se siente raro este sentimiento. Pero al final, aunque tengamos miedo, ambos lo aceptamos ya— los dos se quedaron callados por unos segundos, al momento que Ragnarok suspiraba para recostarse de nuevo en la roca.
—Pase lo que pase, fue bueno verte de nuevo hermano— y así nada más, cerro los ojos, dejando solo al espíritu mágico, quien suspiro para cerrar los ojos también. La Sigma regreso en sí, y se dio cuenta que todo estaba bien, algo que esperaba realmente, después de todo, eran solo dos espadas mágicas obedientes a sus amos.
Simplemente regreso a la carroza para seguir durmiendo, mañana debían seguir con su viaje. Sinceramente, se sorprendía de ayudar en esto, si hace un año le hubieran dicho que debía ayudar a una general del Rey Demonio, no lo hubiera hecho, es más, la hubiera ayudado a dejar este mundo, ella misma la hubiera asesinado, pero aquí estaba ella, en este viaje para salvar a esa lich, y ni siquiera ella sabía los verdaderos motivos por los cuales lo hacía.
— ¡Corran! ¡Corran maldita sea! — gritaba Gabriel mientras hacía que los caballos corrieran con todas sus fuerzas.
— ¡Más rápido! — ordeno Naruto que estaba parado arriba de la carroza, al momento que cortaba a la mitad a una enorme lagartija con forma de salamandra, pero tuvo que usar sus brazos para evitar ser decapitado ante la enorme boca de otra de esas criaturas.
— ¡Vamos lo más rápido que podemos! — contesto la rubia que tuvo que usar su magia, para evitar que una de esas criaturas se devorara a uno de los caballos. — ¡¿Piensan ayudar o qué diablos?! — exclamo con enojo al ver que las demás estaban dentro del carruaje, mientras Naruto estaba arriba luchando con varías de esas criaturas, mientras otras intentaban tirarlos al suelo, golpeando las ruedas de madera.
Ellos ahora mismo estaban siendo atacados por una manada de Tsunosanshouuo (Salamandra Cornuda de Tierra), unas asquerosas lagartijas del tamaño de un humano promedio, animales devoradores de humanos y animales por igual. Eran unas criaturas que se mantenían en dos patas como una avestruz, a pesar de su apariencia algo robusta, uno pensaría que son lentos, pero era todo lo contrarió. Estos animales eran peligrosos, demasiado, ya que por lo general, habitan debajo de la tierra para rodear a su victima, ellos pueden sentir las vibraciones del suelo arriba suyo, eran unas increíbles maquinas de matar, no eran tan estúpidas, y prueba de ello, era ver como algunos intentaban morder las ruedas del carruaje, y otros ir por los caballos, en especifico sus patas.
¿Como llegaron a esto? Pues fácil, a Megumin se le ocurrió la brillante idea de usar su hechizo explosión en una planicie que pensaron estaba abandonada, más ella en un momento, noto los restos de cascarones de huevo de estos animales. Pero fue demasiado tarde, y de un momento a otro, comenzaron a ser perseguidos por las estúpidas bestias.
— ¡Ya voy! — grito la crusader que intento salir por una ventana, para lanzarse y recibir los golpes.
— ¡Para adentro te dije! — la paladín solo gimió de placer al ser tomada del cabello con fuerza, y ser devuelta al carruaje como si fuera un juguete.
— ¿Qué diablos haces? ¡Necesitamos toda ayuda posible! ¡O estás mierdas nos van a comer vivos! — regaño al ver como su compañero no dejaba que las chicas salieran de la carroza.
— ¡Sí entiendes que es Darkness! — ante eso dicho, su expresión rápidamente cambió, es cierto, estaban hablando de la masoquista del grupo, erá seguro que solo deseaba salir para disfrutar de ser pisoteada y mordida por esas criaturas.
Solo dejo sus pensamientos cuando uno de los caballos comenzó a relinchar al tener una de esas criaturas sobre su espalda, rápidamente lo corto en dos. Y al poco instante, sintió algo caliente caer sobre su cuerpo, se giro solo para observar al ninja partir con sus manos a una de las criaturas, literalmente la tomo de su mandíbula para partirla, solo miro como los sesos y entrañas del reptil caían, ya no estaba usando su espada para protegerse, ahora usaba sus manos. El Uzumaki tomo a otra criatura, para partirle el cuello y tirarla sobre otros, atrapo a otra para usarla como bate y golpear a las demás, con furia y fuerza les destrozaba la cabeza, hasta que llego un punto, en donde miro que no tenían escapatoria.
O bueno, cualquier otro equipo hubiera muerto desde el primer momento, pero ellos no eran cualquier equipo. Cargando chakra de viento en su manos, lanzó cuchillas de aire para partirlas, las alejo de las llantas y de los caballos, para luego hacer que todos corrieran detrás de ellos. Inflo su pecho lo más que pudo, y soltó una enorme llamara de fuego que atrapo a cada uno de esos reptiles, sin excepción alguna.
Las chicas se encontraban nerviosas ante la actitud de sus compañeros rubios, ambos se encontraba sentados en el asiento del conductos, bañados en la sangre de esos pequeños monstruos, uno con la cara con rastro de cenizas en su rostro, y la otra llena de sangre, sesos y una que otra parte de esos animales. Ambos habían sido los que peor la tuvieron a la hora de la batalla, mientras ellas estaban protegiéndose.
Claro que Wiz intento ayudar, pero fue detenida por su amigo cuando casi perdía un brazo, al intentar lanzar un conjuro y ayudar. Así que no pudo hacer nada, ya que termino por ser regañada.
—Necesito tomar un baño ahora mismo— fue la simple declaración que la Sigma hizo.
—Pronto llegaremos a otro pueblo, espera unos minutos más. Yo también lo necesito como tú— respondió el shinobi, quien sentía esa cosa viscosa dentro de su ropa.
—Todo esto es tu culpa— los dos rubios se vieron a los ojos ante esa declaración.
— ¿Por qué es mi culpa? — interrogo el shinobi de la hoja.
—Sí controlaras a Megumin, nada de esto hubiera pasado— contesto la Sigma con seriedad.
— ¿Entonces es mi culpa eso? — volvió a preguntar con seriedad.
—Claro que lo es, si tuvieras el control del equipo como debe ser, nada de esto hubiera pasado, es más, si las pudieras controlar a todas, ninguna misión terminaría con nosotros cubierto de algo pegajoso y caliente. No eres más que un mal líder y jefe de grupo— los dos rubios se miraron con los ojos entrecerrados, la tensión entre ellos era grande, y las chicas estaban asustadas de lo que pudiera pasar.
—B-B-B-Bueno, ya ustedes dos, tranquilos— salió la diosa intentando calmar un poco el ambiente.
—No te preocupes Aqua, todo está bien— fue lo único que dijo Naruto para regresar su mirada al frente, no solo la diosa del agua trago en seco ante esa declaración, las demás también lo hicieron.
Luego de unos minutos, el grupo llego a una pequeña ciudad llamada Linx, una pequeña comunidad alegre, y la cual además era un lugar turístico de este mundo, ya que al parecer, ellos contaban con unas aguas termales bajo la luz de la luna, las cuales al parecer, concedían propiedades curativas a aquellos que entraran en las mismas. El equipo Uzumaki llego a un hotel de la zona para poder pasar la noche, aunque es cierto que todavía podían recorrer más, pero dos de ellos necesitaban limpiarse, además de que debían reparar algunos daños causados a la carroza y curar a los caballos.
Después de la platica con el dueño del lugar, junto a pagar la renta de las habitaciones. Siendo Naruto el único que tendría cuarto solo, mientras las chicas dormirían en una habitación grande. En todo momento, ninguna dijo nada, ni tenían el valor de hablar.
—Me iré a bañar, no hagan desastres— fue lo único que ordeno el ninja para entrar a su cuarto, dejando a las chicas solas.
—No me molesten— y así la Sigma entro también a la habitación para tomar una ducha, dejando a las chicas, quienes solo suspiraron para ir a ver que podían hacer.
—Esto apesta— declaro Aqua mientras tomaba un vaso de te frio.
—Te apoyo, que Naruto y Gabriel estén peleando no es bueno— apoyo la maga del clan Kouma que también disfrutaba de una bebida fría.
Las chicas habían encontrado una pequeña cafetería al aire libre, en donde ahora disfrutaban de bebidas frías para soportar este calor. Todo mientras pensaban en la riña de sus compañeros y amigos.
—Creo que solo le causamos problemas a Naruto-kun siempre— comento con cierta culpa la lich, ella pensaba que todo esto era culpa de ella, al ser una carga para los hombros del Uzumaki, pensamientos que estaban equivocados.
—Quizás… deberíamos comenzar a actuar con más seriedad. Gabriel tiene razón, somos un mal equipo, hasta ahora, solo le hemos causado problemas a Naruto— todas las chicas vieron a su compañera crusader ante lo que dijo, haciendo que cada una piense sobre eso.
—Este… disculpen… ¿Ustedes son aventureros? — las chicas se giraron al escuchar una voz femenina llamarlas, al ver quien era, se toparon con una chica de cabellera rojiza oscura, de ojos color violeta y una tez blanca, la cual estaba usando una vestimenta similar al de una monja, ya que usaba un vestido de color café oscuro que enmarcada su cuerpo, además de una gabardina negra, llevaba unos guantes blancos sin dedos, además de que en su pecho traía una cruz de hierro con toques negros.
—Sí, somos aventureros— respondió la diosa del agua, solo para que la chica parecía aliviada.
—Gracias a Dios. Por favor, aventureras, se los pido de corazón, por favor, rescaten a mi padre y les pagare lo que quieran— pidió la chica al equipo Uzumaki.
Mientras tanto, en el hotel donde se hospedaba el grupo de aventureros. Gabriel se encontraba en su tina descansando, disfrutando de un baño caliente para limpiar su cuerpo de rastros de sangre o carne de esas malditas lagartijas.
Solo suspiro mientras observaba el techo del baño, la verdad, el lugar era amplio, exactamente para 5 personas, era muy espacioso, y gracias a eso podía relajarse, y flotar en el lugar, sin despejar su mirada del techo.
— ¿Por qué diablos actúo así? ¿Acaso soy una niña de 5 años? — pregunto por lo bajo. —Exagere sin duda alguna, lo mejor sería disculparme con él— musito al momento que a su mente llegaba una imagen del rubio sonriendo, pero era una sonrisa pequeña pero sincera y real.
A decir verdad, últimamente se molestaba cuando miraba a Naruto coquetear con Aqua o Megumin. Para ella fue claro que tanto el rubio como la pelinegra comenzaron a tener algo luego de celebrarle su cumpleaños. Y era obvio que eso era lo único que pudo pasar, y cada vez que los miraba coquetear, se molestaba mucho.
Solo se recompuso para suspirar, su comportamiento era estúpido, debía comportarse como la caballera de gran fama y prestigio que era. Actuar con la madurez que tenía, se golpeo los cachetes para animarse. Termino de bañarse y comenzó a cambiarse, sabía que Naruto estaba en su cuarto. Salió y se quedo unos segundos delante de la puerta de su compañero, respiro hondo al momento que iba a llamar.
— ¡Gabriel! — la susodicha se dio la vuelta al escuchar que la llamaban, y al hacerlo, se encontró con las chicas que corrían hacia ella, todas con signos de cansancio ya que se mostraban agotadas, pero noto que había alguien más con ellas.
—Aqua ¿Por qué vienen corriendo? — pregunto a su amiga.
— ¿Y Naruto? ¿Donde esta Naruto? — pregunto alterada la diosa.
—No lo sé, venía a hablar con el ahora mismo— respondió con confusión, solo para ver a la peli-azul abrir la puerta, y llamar a su compañero, también entro solo para encontrar las cosas de su líder en el suelo, además de que pareciera que peleo contra alguien recientemente.
—No esta— fue lo que dijo Aqua a todas las chicas, al momento que ella mostraba una prenda del blondo con cortes y sangre, haciendo que un silenció sepulcral dominara en el lugar. —Se lo llevaron… esas cosas secuestraron a Naruto— todas en el lugar abrieron en grande sus ojos ante esa declaración.
¿Acaso era eso posible? ¿Acaso alguien pudo derrotarlo? ¿Era mentira verdad? ¿Era mentira… verdad?.
Y eso es todo por ahora. Espero sus comentarios como siempre, y que apoyen de nuevo mi crossover de Naruto y My hero academia.
Nos vemos.
