¡Hola! En el capítulo de hoy les traigo más futbol, entrevistas y alguna que otra sorpresa. ¡Espero que lo disfruten!

Un saludo.

Capítulo 20

Quedando todavía 2 semanas para la final definitiva contra Australia, la J-legue disputó su última jornada de la primera fase, luego todo se centraría en la selección hasta que se reanudara el campeonato a mediados de agosto. Y se cerraba esa fase, no con un partido cualquiera, sino con un enfrentamiento entre el campeón y subcampeón de la temporada pasada. Un enfrentamiento entre posiblemente los dos mejores centrocampistas de la liga. (Aunque Misugi era cierto que podía jugar en casi cualquier puesto, excepto portero, en el Tokyo era siempre centrocampista ofensivo)

Durante unos días la prensa deportiva no se dedicó solo a publicar acerca de la selección, si no que también publicó acerca del partido Tokyo Fc- Jubilo Iwata. Escribieron acerca estadísticas de todo tipo entre Taro Misaki y Jun Misugi. Entre ambos equipos. Artículos imparciales opinando del estilo de juego, completamente parciales opinando del posible resultado…

Muchas personas decían además, que este sería el último enfrentamiento, al menos en la liga japonesa, entre estos dos jugadores. Aunque no había confirmación por parte de ninguno de los dos, tampoco había duda alguna sobre qué habían fichado por un club europeo. Según los últimos rumores, la directiva del Jubilo habría tenido una reunión con los representantes del director deportivo del PSG, quienes habrían viajado la semana pasada a Shizuoka.

En cuanto a Jun, su nombre no dejaba de mencionarse para la premier (con el City o el Chelsea como principales candidatos) o para la liga española (Era sabido que el Madrid estaba interesado en el jugador) e incluso un periódico español había publicado, que el jugador viajaría semanas antes de las olimpiadas a la capital española, para hacer un chequeo médico, antes de su fichaje oficial. Claro que lo mismo había publicado un periódico inglés con respecto al Manchester City. Cuando los periodistas le preguntaron a Jun por este hecho, se había limitado a decir que pronto se enterarían. Había sido cordial, pero también había dejado claro que no iba a hablar. Dejando muy claro así mismo, su respeto y agradecimiento al Tokyo por la oportunidad dada.

Cuando los jugadores del Tokyo salieron a calentar, fueron recibidos por aplausos de su afición. Al poco, fue la grada visitante quien animó y gritó. Jun no tuvo que volverse para saber que ya estaba allí. Ambas aficiones habían entendido que sus jugadores estrella se irían a jugar al extranjero (¡era una pena! pero no podían competir con las ligas europeas) y pensaban aprovechar el último enfrentamiento.

Los jugadores se dispusieron en el campo, el megafonista anunció las alineaciones, y el árbitro pitó el inicio.

El partido comenzó con un continuo toma y daca por arte de ambos equipos. Para el espectador estaba siendo un partido entretenido de ver, con ocasiones manifiestas de gol por ambos lados.

Para los entrenadores no estaba siendo tan entretenido, el partido podía decantarse hacia cualquier lado, y aunque fuera para muchos casi "una despedida", los puntos en juego eran los de siempre.

- ¡Y Misugi se va por banda derecha!- narró el comentarista con entusiasmo - ¡Pasa a dos defensas! ¡El genio, el príncipe del campo deja atrás a sus compañeros de selección facilmente! ¡Ishizaki e Igawa no pueden hacer nada!... ¡combina con su compañero! Fujioka conduce… pase de nuevo a Misugi… ¡solo ante el portero y… goool goool de Jun Misugi! ¡El primero de la tarde señores! ¡Esplendida definición de Misugi! ¡Tokyo FC 1-Jubilo 0!

El partido continuó, con algún ligero cambio. El Jubilo necesitaba atacar más, y cambiaron un poco, adelantado su defensa.

Misugi estaba de buenas ese día. Y eso era muy peligroso. Misugi enchufado era realmente temible, y aquel día Misugi se había propuesto ganar por su equipo, para hacer ver a todo que su compromiso era grande. Y en segundo lugar se había propuesto luchar con todo para demostrar que tomaba muy en serio a sus rivales. Como una especie de homenaje. Como un último partido contra su amigo.

Por ello, Taro Misaki trataba de controlar el centro del campo, y esperar el momento propicio. El partido no tenía un claro dominador en cuanto a juego o posesión, pero Misugi metió la primera clara que tuvo y el Jubilo ya había fallado dos.

Además, Misaki se había sentido muy tonto, al caer en el fuera de juego ya dos veces. ¡Pero eso no quedaría así!

- Pase de Nishi a Misaki! ¡Pero ahí viene Misugi!… el 38 del Jubilo prefiere pasarla atrás… la tiene Nanami…pase a Misaki de nuevo… ¡Pero Misugi se lanza y recupera el balón! ¡Ha sido un corte limpio y eficaz! ¡Y el jugador del Tokyo se lanza al ataque!... pasa a su compañero… Pero Misaki lee el pase y lo corta en el aire… ¡Pero no se puede mover! ¡Qué buena presión por parte del Tokyo! El centrocampista del Jubilo está presionado por tres rivales… Nakayama baja en su ayuda… pero está marcado fuertemente por Fukuoka, que no permite que se vaya.

- ¡Por el aire! ¡Cómo no! ¡El único sitio por el que se podía salir, sale Taro Misaki!- El locutor narró apasionadamente- ¡balón dividido! ¡Misaki y Furukawa se lanzan a por al balón! ¡Pero también lo hace Misugi!... ¡El del Tokyo llega antes!

- ¡Se lanza de chilena!…¡Está fuera del área, pero parece que va a disparar! ¡y gol, gooooolazo gooool, gol, golazo de Misugi! ¡El tensei del futbol! ¡Golazode Misugi!

El gol de Misugi fue celebrado con mucho fervor por la afición, que estaba teniendo una tarde estupenda.

- ¡Jun!- saltó encantada Yayoi en las gradas, y muy orgullosa de su novio- ¡Bravo Jun! ¡Eres el mejor!

En la segunda mitad, los entrenadores no hicieron cambios. El público animaba entusiasmado, gritando el nombre de Misugi que había marcado los dos goles en la primera mitad. El campeón actual iba perdiendo 2-0, y eso no era algo que se viera todos los días. El estadio era un hervidero, todos con las bufandas al aire. ¡Te queremos Misugi!

La segunda mitad comenzó con el Jubilo atacando. El Tokyo se replegó y se dispuso a aguantar el primer golpe. Si aguantaban las primeras embestidas, el Jubilo se vendría abajo, física y moralmente y el partido seria suyo. Misugi comenzaba a notar los excesos de los partidos de la selección y la universidad. Ayer había tenido prácticas por la mañana.

- ¡Minuto 60! Córner a favor del Jubilo… Lo sacará Misaki. Casi todo el Tokyo baja a defender… excepto los dos atacantes. Misaki hace una señal a Furukawa… ¡Este salta pero Misugi salta con él!... ¡Pero que poco ha saltado Furukawa!... ¡Gol!... ¡madre mía que golazo! ¡Jugada ensayada! ¡No era un pase! Era directamente un tiro… ¡como le gusta a Misaki este tipo de disparos! ¡Desde el córner gol directo! ¡Tokyo Fc 2- Jubilo 1!

El gol fue celebrado por la afición del Jubilo, en clara minoría en el estadio, pero muy ruidosos.

- ¡Bravo Taro! ¡Eres el mejor! ¡Te quiero!- saltó de su asiento Azumi, sin hacer caso a los que la miraban con curiosidad, tratando de reconocerla- ¡A por el segundo!

- ¡Azumi por favor!- la riñó su madre, más sorprendida que otra cosa.

- ¡Shizuka, déjala!- le dijo la abuela a su hija- ¡es normal que esté contenta! Su novio acaba de marcar.

- Si, si. Todo eso está muy bien, pero una señorita no debe entusiasmarse tanto.

- ¡Bah!- dijo la abuela- Ni caso ¡Tu anímale siempre así! .

Con el gol, el Jubilo se vino arriba, y tras unos minutos de incertidumbre, la afición del Tokyo contraatacó animando más fuerte.

Con tan solo cinco minutos restantes en el reloj, el partido estaba casi sentenciado a favor del Tokyo. Avanzada a segunda parte, se empezaba a notar el cansancio en todos los jugadores. Ambos equipos habían luchado fuertemente ese partido.

- No puedo dejar que esto termine así-pensaba Ishizaki, sin dejar de marcar al rival- No puedo dejar que mi último partido en el Jubilo con Misaki sea una derrota… Seguiremos jugando juntos en la selección siempre… pero quiero que este ultimo partido con el Jubilo no termine así…Ha sido poco tiempo, pero cuando vi que te habías recuperado y podías jugar de nuevo, ¡y conmigo! estuve tan contento. Sé que siempre has creído que nos habías decepcionado por no haber logrado la victoria durante el bachiller… ¡pero a cambio nos ha dado la J-league! ¡Mucho más de lo que yo soñaba de pequeño!

- ¡Buen corte de Ishizaki, que se lanza al contraataque! ¡Quedan solo tres minutos! … Recibe Misaki en largo.

- ¡Vamos Misaki! Por nuestro último encuentro- gritó para animarle Ishizaki.

- Misaki driblea… Pero Misugi le sale al paso.

- Bonito sentimiento- pensó para sí mismo, oyendo a Ishizaki- Pero no lo puedo permitir.

El Jubilo atacó en banda, algo así como lo que solía hacer el Conssodale.

- Pase de Misaki a Ishizaki que está desmarcado. El defensa templa la pelota… la pasa… el balón circula en el área del Tokyo… últimos minutos de incertidumbre. ¡Misaki la toma de nuevo!... Pase al centro del área… a bocajarro… ¡Uyy Nakamura falla! ¡Pero ahí está Ishizaki! ¿Qué pretende? Es…No me lo puedo creer es gol ¡Goooool de Ishizaki! ¡Ha marcado con la cara! ¡Se ha lanzado sin dudar a por ese balón y ha marcado!

- Gracias Ishizaki- pensó Taro emocionado, y el pobre tuvo que hacer un esfuerzo por no llorar cuando su amigo se dirigió a él antes que a ningún otro compañero.

- ¡Eh, no podía permitir que nuestro encuentro juntos fuera una derrota!

Y así terminó el encuentro.

Tras el pitido final, los jugadores se saludaron. El estadio entero se puso en pie, para despedir, entre vítores, a las dos estrellas de la selección. Ambas aficiones, tras el encuentro, corearon sus nombres. Emocionados, y entre abrazos de sus compañeros y bromas, saludaron a la afición.

Para ambos, ese era un momento irrepetible.

Misugi se acercó a Misaki en el campo. Ambos se estrecharon la mano con afecto.

- Me ha gustado mucho este último encuentro entre los dos- dijo Misugi, ofreciéndole la mano, que Taro aceptó con gusto- Hemos dado un buen partido.

- El último en nuestro país, pero no nuestro último encuentro. Estoy seguro - le contradijo su amigo con una sonrisa de melancolía - Habrá más, a donde quiera que vayamos.

Misugi le sonrió. Y saludó de nuevo a su afición.

ooOoo

Tras el partido, y una pequeña fiesta de despedida que le habían preparado sus compañeros, Misaki se fue con su padre al apartamento de Tokyo, que éste ya había alquilado con vistas a la exposición que tendría ese verano.

No era muy grande, como eran los apartamentos que solía alquilar Ichiro, pero sí muy luminoso.

Estaba situado en planta baja, y muy cerca de donde expondría sus pinturas. Taro había querido que su padre se alquilara un apartamento mejor. Había unos cercanos de lujo, primeras calidades, y muchos mayores. Pero su padre le había dicho con mucho acierto, que para qué quería él un apartamento de 4, 5 o 6 habitaciones para estar solo. Y que si iba alguien a verle, ese sería su hijo.

-Está muy bien papá- dijo con sinceridad. No sería tan grande, pero estaba bien situado, construido y distribuido - Me gustan las vistas. Mira se ve el centro nacional de arte. ¡Qué bonito el edificio!

- Si. Es de Kisho Kurokawa. Un gran arquitecto. El fundador del movimiento metabolista. Si te fijas Taro, aunque sea moderno el edificio, substancialmente se basa en la tradición Japonesa.

Taro asintió con interés.

- ¡Bueno! Creo que será mejor que cenemos ya. Compré algo de italiano… si lo vas calentando, por favor.

Padre e hijo cenaron a solas, tranquilamente, charlando del partido contra Australia, el que acababa de acontecer, y la exposición del mayor.

Al terminar la cena, Ichiro le ofreció dar un paseo por el barrio. Siempre le gustaba ver y observar el lugar donde iba a establecerse, pero Taro, disculpándose le dijo que estaba muy cansado, y si no le importaba, prefería quedarse a descansar.

- No hay problema, Taro. Cualquier cosa me llamas al móvil.

Taro sabía que a su padre no le importaba pasear solo, es más; era algo que le gustaba mucho. Ichiro apreciaba como nadie la soledad, para apreciar la compañía de los demás.

Cuando su padre se fue, se echó en el sofá y encendió la televisión. La cara de Matsuyama apareció en pantalla. Con curiosidad, se quedó a verlo.

El jugador daba la rueda de prensa pertinente tras su partido, en el cual habían empatado a 1 contra el Yokohama FC.

A su lado, el entrenador de su club le observaba.

- ¿Crees que la generación de oro está preparada para triunfar en Europa? ¿Alcanzarás a Tsubasa?

Matsuyama suspiró. Fue algo casi imperceptible, pero Taro no pudo evitar menear la cabeza ¿Qué tendría que ver eso con el partido?

- Si, creo que lo está. Creo que, en cualquier club, con esfuerzo y constancia haremos un buen trabajo.

- ¿Y Tsubasa?- alzó otro la mano- ¿No te molesta tener que devolverle la capitanía cuando vuelva?

- ¿Quién ha dicho eso?- se molestó el de Furano- Tsubasa es el capitán de la selección. Todos lo apoyamos en la capitanía, yo el primero.

- ¡Matsuyama! ¡Aquí! Para el la Tv local de Hokkaido… ¿Has firmado ya por algún equipo?

En ese momento el entrenador se dirigió a los periodistas, con el ceño fruncido.

- No tengo nada que decir al respecto. Por el momento, juego, y muy a gusto por cierto, en el Conssodale.

- ¿Pero no quieres probar suerte en Europa? El periódico inglés "The Sun" asegura que has estado hablando con el entrenador del Leicester.

- Para nada- Matsuyama se puso serio, y no respondió más.

- ¡Matsuyama! ¡Aquí! ¿Has hablado con Tsubasa? ¿Sabes si va a venir al partido de Australia?

- ¡Pero bueno! ¿Hay alguien que vaya a hacer alguna pregunta sobe el partido?- protestó el entrenador, y queriendo darle un toque más relajado, añadió- Si no me voy ¿eh? Que no hago falta.

Algunos rieron, pero lo cierto es que de 25 minutos que duró la rueda de prensa apenas hubo preguntas sobre el desarrollo del partido. Y cuando el entrenador se retiró, se le notaba que estaba de bastante mal humor, al igual que Matsuyama.

- ¡Que gente de verdad!- se dijo Taro a sí mismo. Apagó la televisión, y se puso a jugar con el teléfono. Distraídamente, miró que tenía un mensaje privado por Instagram y lo abrió, casi sin pensarlo:

- ¿Cómo pudiste hacerme esto? Yo te quería.

Taro se quedó sin aliento… Justo ahora… ¿Por qué justo ahora a pocos días de la final contra Australia? Nunca debería haber abierto ese mensaje… ¡si es que era tonto! Por su cabeza pasó el contestarle, el decirle que no le había dejado otro remedio. Que él nunca quiso haber llegado a esa situación. Si ella hubiera aceptado de buen grado que no podían ser novios, ni amigos con derechos siquiera, nada de eso hubiera pasado. Pensó en llamarla, y hablar razonablemente. Incluso disculparse por haberse portado mal con ella, en un inicio. Pero ese pensamiento apenas duró unas décimas de segundo.

Ya lo había dejado todo en manos del abogado, y era lo mejor.

Repentinamente le pasó por la cabeza Azumi… ¿Y si la emprendía contra ella? ¿Y si averiguaba su teléfono o su Instagram? (lo cual no debía ser muy difícil) y comenzaba a acosarla… o peor si se veían en la calle.

Misaki sabía que su novia no era una persona que se callara nada.

- Vale, tranquílate. Esto ya está hecho. El partido… el partido… Taro el partido es lo más… NO… lo único importante en estos momentos… No puedo dejar que por culpa de mis problemas personales Japón tenga problemas… Todos confían en mí.

Sintiéndose repentinamente asfixiado y agobiado dentro de la casa, agarró la chaqueta y salió a la calle.

ooOoo

Días antes del partido contra Australia, la Federación convocó una rueda de prensa.

El Señor Katagiri pensó que resultaría más sencillo y más útil, a que los diferentes jugadores anduvieran haciendo declaraciones por separado.

Si bien estaba seguro que todos ellos declararía que iban a ganar, querían dar una imagen de unidad y consenso.

El entrenador Kira no era muy aficionado a las ruedas de prensa, pues en muchas acababa a malas con los periodistas o bien de mal humor porque se había tenido que morder la lengua ante las insinuaciones de muchos de ellos.

Pero entendía que está era la mejor idea posible; ofrecerles a los periodistas una rueda de prensa con preguntas abiertas, para que luego los dejarán tranquilos los días previos al partido. También saldría Gakuto Igawa, por recomendación directa de Gamo, a la rueda de prensa.

Tanto el entrenador, como Gamo y parte de la junta consideraba que sería una buena manera de limpiar su imagen ante el gran público. Habían salido filtrado en algunos medios, el verdadero motivo de aquel puñetazo, aparentemente sin sentido, del lateral al delantero australiano. No se mencionan las palabras exactas, que nadie más que el propio jugador sabía. Si se decía que había sido un insulto imperdonable, pero en el equipo técnico se consideraba que al jugador le faltaba temple y madurez. Y esa rueda de prensa seria un buen plan para ganarse al gran público, y sobre todo, para enfrentarse al mayor miedo de Igawa: el fracaso.

- Son unas hienas. Había dicho Gamo- Pero es necesario.

La mesa ya estaba preparada, los micrófonos enganchados y las cámaras apuntando hacia ellos. El señor Kira, con Gamo a su derecha e Igawa a su izquierda, se preparó para la primera pregunta.

La rueda de prensa comenzó fuerte, la primera pregunta fue (como ya sabían todos que iba a ser) "¿Piensa llamar a los jugadores de las ligas Europeas?"

Kira acercó su boca al micrófono, y respondió- No, Ya les he dicho que pensamos clasificar con los jugadores que tenemos aquí.

- ¡Pero como!- levantó el brazo uno de los periodistas- ¡Si han perdido 3-1 en la ida!

- Me reitero en mi confianza hacia mis jugadores.

- Pero, ¿De verdad se creen capaces de ganarles por tres goles de diferencias?

El escepticismo en la sala era palpable. Kira comenzaba a enfadarse, a su lado Igawa apretaba los dientes, y Gamo observaba con cierta displicencia a los periodistas.

- No veo porque no. Ganaremos- declaró, no como un acto de fe. Si no como algo que sabía iba a suceder.

- ¡Entrenador Kira! Aquí para la gaceta de Tokyo Sport! Pero ¿Ni a Tsubasa va a llamar?

- Ya he dicho que no. A nadie- se reiteró- Y ahora, por favor… si alguien tiene alguna pregunta distinta, sería un buen momento.

Hubo alguna risa entre los periodistas. Entonces otro reportero, levantó la mano.

- Si pierden, ¿Volverá usted a beber?

- No creo que esa pregunta sea pertinente- respondió Kira, mucho más serio de lo normal. Por dentro hervía de rabia, pero debía contenerse.

Igawa fue a decir algo, para defenderlo, pero una mirada de Gamo lo detuvo. Ese tipo de preguntas no merecían contestaciones.

El momento de tensión no pasó del todo, con la siguiente pregunta.

- Mi pregunta es para Igawa, ¿Tienes ganas de venganza contra Australia, por los insultos proferidos?

El jugador se puso tenso, sabía que en algún momento le tocaría hablar. Maldito micrófono. Maldito estómago. Trató de serenarse. ¡Ojalá estuviera jugando! En el campo de juego sí que sabía hablar.

- Mi objetivo no es otro que ayudar a mis compañeros a ganar, e ir a la olimpiada- Indicó en un respuesta tópica, pero efectiva.

- ¿Te arrepientes del puñetazo? ¿De haber dejado a tus compañeros con 10?

- Ya he dicho anteriormente- respondió Igawa, comenzando a molestarse más y más- que no haré más declaraciones al respecto. Fui gravemente insultado.

Los periodistas querían un titular impactante, y estaba claro que algunos, iban a hacer cualquier cosa para conseguirlo.

Igawa recibió otra pregunta similar.

- Si vuelve a ocurrirte lo mismo, ¿sabrás contenerte?- Gamo y Kira observaron al jugador atentamente, éste apretó los puños bajo la mesa, dirigiendo una mirada de muy pocos amigos a la periodista.

- Repito- dijo el defensa, apretando los dientes para no contestar mal- si el míster me elige para ser titular, haré todo lo que esté en mis manos para ayudar a ganar el partido y clasificar.

Luego otras preguntas fueron dirigidas a Kira haciendo que Igawa se relajara, solo momentáneamente. Las preguntas al entrenador siempre giraban en torno "a ¿porque no llama a los que están jugando en Europa?" Y Kira, una y otra vez se reafirmó en su confianza hacia los jugadores con los que contaba en ese momento.

- ¿Pondrá a Igawa titular?

Todavía no tengo decidida la alineación

- Pero ¿usted le pondrá?- insistió el periodista.

- Aun no tengo decidido nada- repitió Kira- quiero que mis 22 jugadores estén al cien por cien, y si ya digo la alineación, una semana antes del partido, no será bueno para motivarlos.

Un compañero del reportero, levantó la mano- Una pregunta para Igawa. Todos sabemos que las finales son partidos especiales, que hay que jugarlos con templanza y …viendo lo ocurrido el otro día… Crees que si te vuelve a pasar algo así, si te vuelves a sentir insultado… ¿crees que serás capaz de contenerte o dejarás vendidos a tus compañeros nuevamente?

Igawa se levantó de golpe, antes de que el cuerpo técnico pudiera detenerlo.

- No tengo por qué contestar semejantes tonterías- replicó de muy mal humor, danto un puñetazo en la mesa. Y muy enfadado abandonó la sala de prensa, entre los flashes de las cámaras que le sacaban fotos.

Durante los 5 minutos que quedaban de rueda de prensa. Kira defendió a su jugador, reprochándole al periodista esa pregunta fuera de lugar. "Ya tiene usted su titular. Estará satisfecho" "¡Sinvergüenza!"

Cuando salió de la sala, se quedó pensando algo que ya había barajado en su mente. Estaba claro que ser el centro de atención, no hacia ningún bien a los muchachos, por lo que lo mejor que hacía era una especie de aislamiento, solo para el equipo, los 5 días previos a la gran final.

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Tal y como pensara Kira, se organizó todo para que los días anteriores a la final, los jugadores no salieran del complejo deportivo. Allí estaba todo lo que en esos momento necesitaban; buena comida, buenos campos de entrenamientos y tranquilidad. Además Kira había dado permiso para que, durante un par de horas por las tardes, fueran las novias de los jugadores, si es que querían, y se relajaran un poco.

Esto fue motivo de bromas con Misaki, puesto que su novia estaba allí siempre. Pero Kira dejó claro que sólo podía pasarse por la enfermería si fuera necesaria una revisión o un tratamiento.

- ¡Bien chicos!- dijo el entrenador tras una corta charla- ¡Instalaos y mañana a las 8 y 30 entrenamiento!

- ¡SI!

ooOoo

Al día siguiente, los jugadores desayunaron junto en el comedor. Antes del desayuno, a las siete y media.

A pesar de lo dicho por Kira, Misaki aprovechó para ver a Azumi, antes del desayuno (ella desayunaba a otra hora). Habían organizado el comedor por turnos.

- ¡Vamos Misaki!- le instó Matsuyama.

Tras el desayuno, y una nueva y corta charla, los jugadores salieron al campo de entrenamiento.

Fue un buen entrenamiento, en el cual Kira puso en marcha distintas técnicas. Tras el mismo, los gemelos, pidieron un momento para hablar con el entrenador.

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- ¿Qué ocurre?

- Hemos pensado que nos puede usar como delanteros, con nuestro huracán en el cielo podemos marcar- dijo Masao con descaro.

Kira se les quedó viendo.

- Pero, si hacen esa jugada sus piernas…

- Lo sabemos- interrumpió uno de los gemelos sonriendo- Pero estamos dispuestos a correr el riesgo… ¡Vamos entrenador! ¡Usted mismo acaba de decir que marcar el primer gol pronto será clave! ¡Debemos ganar por tres goles de diferencia!

Kira se quedó pensativo.

- Lo cierto es que es un buen plan. Pero es cruel para ellos… ¿Qué debo de hacer?

- ¡Vamos Entrenador! Sabe que el mediocampo no haríamos gran cosa en este partido. ¡Por favor, permítanos ayudar a nuestros compañeros! ¡Es lo mejor que podemos hacer por la selección!

- ¡Misaki!- saltó su hermano sorprendido.

- Lo siento- se disculpó el once con la cabeza-No pretendía molestar. Venía a por la chaqueta, que se me había olvidado. Bueno… Me voy.

- Espera… ¡Me alegro de que estés aquí Misaki!

Su compañero le miró interrogante.

- Mañana jugaremos, y contamos contigo para que nos envíes un centro muy elevado.

Misaki se quedó paralizado. ¿De verdad le estaban pidiendo lo que creía?

- ¿Yo?- dijo aturdido.

Miró al entrenador, que no dijo nada.

- Yo… lo siento, pero no puedo hacer eso- dijo, como disculpándose Misaki.

- ¡Que dices!- se enojó Kazuo, amenazándole.

- No puedo… debe de haber otra manera… Si usáis vuestra técnica especial y pasa como en el partido que nos enfrentamos en la J-league… No puedo permitirlo. Lo siento.

Se dio la vuelta, dispuesto a irse. El entrenador, se había sentado y no intervenía. Por más que pensara, no veía mejor manera de sorprender a los australianos y marcar un gol pronto. Y los gemelos eran mayores de edad, era su decisión si querían sacrificarse por el equipo.

Misaki no lo veía nada claro. Se desembarazó de los gemelos, y continuó andando.

- ¡Espera Misaki! ¡Aún estamos hablando contigo! ¿Por qué no nos quieres hacer ese favor?

- ¿O acaso a ti te hubiera gustado que no te hubiéramos dejado jugar la final del world youth? Atacó uno de los gemelos.

Misaki no respondió… no sabía que debía de hacer ¿Qué era lo correcto? Era cierto que cuando él había decidido jugar la final, lo había hecho a riesgo de poner su terminar con su carrera, y ninguno de sus compañeros se lo había impedido. No actuaron condescendientes con él, y aun con la obvia preocupación de todos, él jugó su partido. Cumplió su voluntad. De modo que ¿Quién era él para impedir que los gemelos cumplieran su deseo de usar su huracán en el cielo?

Sus dudas internas se reflejaron en su rostro, porque Kazuo contraatacó ahora diciéndole- Deja esa bondad en ti Misaki. De verdad, no nos hace falta… ni bien. Te agradecemos que te preocupes por nosotros, pero sabemos lo que hacemos. Queremos contribuir a la victoria.

De nuevo silencio. Al cabo de un rato Misaki habló:

- Pero debe de haber otra forma… vuestras carreras… incuso vuestra salud a largo plazo puede ponerse en riesgo…

Masao atacó con crueldad, no había querido hacerlo, pero sabía que sería el golpe definitivo- Misaki- dijo en voz alta- Te agradecemos que te preocupes por nosotros, y todo eso, pero si no cambias esa forma de preocuparte en mitad de los partidos o antes de los mismos por cosas que no sean solo el juego, y de dudar en momentos clave, nunca serás capaz de alcanzar a Tsubasa.

Aunque su compañero no había mudado el gesto, y tenía cara de póker, los gemelos sabían que algo había cambiado en su cabeza.

- Muy bien- les respondió con seriedad, echando de nuevo a andar hacia la puerta- Tendréis vuestro centro.

Y sin despedirse, se fue.

Notas: Estaréis hartos de partidos, pero creo que se merecían un partido de despedida. Tardé en decidirme a quienes quería enfrentar en este último duelo de la J-league, y sobre todo el resultado. En un principio pensé que venciera Misugi… pero luego pensé que si en el manga empataba contra Matsuyama, pues ¿Por qué aquí no? Además, quería una bonita despedida para ambos, y así un empate.

En cuanto a la jugada de los Tachibana, yo relato como me imagino los días previos al partido pero creo que en el manga Kira debió de haber buscado alguna alternativa. Claro que hubiera sido menos épico, y heroico. Y creo que la temática de Captain Tsubasa es obviamente el futbol, pero uno de sus temas es el honor. ( El honor de luchar hasta el final, resistir y darlo todo por tus compañeros , tu club y tu país) Y eso se ve por ejemplo en este caso.

- ¿Qué os ha parecido el resto?

Un saludo