Mañana tengo examen así que lastimosamente no podre responder reviews, deseenme suerte xd

Sin nada mas que decir, vamos a la...

ACCIÓN


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Capitulo 29

Uniendo a la familia

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—Así que… ¿has estado en una relación con Naruko desde hace… cuanto era?— la pregunta salió de manera difícil de la boca de Kushina.

Sentados en la sala de la casa, con los pantalones puestos y en el caso de Kushina, con su bata puesta, ambos entablaban una charla algo… difícil.

El rubio se rasco la mejilla, mirando a otro lado—Desde hace dos meses.

La pelirroja se sentía mareada al escuchar eso, tomándose la frente mientras recordaba que se había despertado unos cuantos segundos después de caer inconsciente en los brazos de su hijo, y como se separo de el, y como este la trataba de calmar, pero cuando pasaron por el cuarto de Naruko pudo ver a su otra hija prácticamente… bañada en semen.

Tratando de apartar de su mente la sensación de… esa cosa entre sus muslos, junto dos y dos, y necesitaba una explicación de Naruto.

Este miraba al techo, incomodada por la situación, y no notando como Kushina alzaba un poco la mirada. Se puso un dedo sobre la boca, viendo a detalle los músculos cincelados, los hombros anchos y los brazos músculos.

Era muy diferente a su marido, o a sus hijos, o a cualquier otro hombre que conociera, los ninjas tendían a tener cuerpos delgados con leve musculatura para equilibrar velocidad y fuerza.

Lo que estaba enfrente suyo poco le faltaba para ser una montaña de músculos, cada uno puesto en el lugar correcto, sus ojos pasaron por los abdominales del rubio y luego sus pantalones.

Era más grande que Minato.

Era mucho más grande que Minato.

Lo había visto, lo había sentido…

Su cuerpo duro como una roca era suficiente para hacer que su corazón martilleara un latido fuerte y frenético.

No tener relaciones sexuales durante años le hacía eso a cualquier mujer que acaba de ver un hombre adulto tan atractivo y en forma.

Sin embargo, la memoria de la mitad inferior de su hijo hizo que se le mojaran las bragas para su decoro.

Esa magnífica arma que mantenía aprisionada dentro de sus pantalones la tenía embobada. Su esposo era mucho más pequeño que su hijo que compararlos era como comparar una piedra con una montaña.

—Mis ojos están aquí arriba, madre— comentó Naruto aún viendo al techo, haciendo que ella espabilara de repente y alzara la mirada.

Esos ojos azul hielo y esa cara, tan diferente de su padre, sin duda enamorarían a muchas mujeres.

Trago y recobró la compostura—Nuestro clan tiene costumbres que… en esta parte del mundo no son bien vistos, Naruto. Tu deberías saberlo, ¿Qué diría tu novia si te viera que estas haciendo esto?

—Se puso competitiva con Naruko para ver cual podía manejar más clones al mismo tiempo y le gano— explicó el rubio sin más mientras se cruzaba de brazos—. En todo caso, malentiendes un poco las cosas, estoy seguro que no me has visto saliendo con Naruko en una cena romántica, ¿o si?

—Eso no es el problema— trato de explicar la pelirroja mayor.

—En parte lo es, el sello que tu y Mito tenían les impedía acceder al Chakra del zorro, pero con la mitad Yin, reacciona más a las emociones fuertes de Naruko— se encogió de hombros—. Ella lo toma como si fuera desahogar esto entre nosotros, pero aun cuando sale el manto de Chakra ella aún se puede cansar y… bueno, soy el único de su edad que lo podría hacer con ella sin terminar hervido por el zorro.

Los ojos morados de la pelirroja se abrieron y parpadeo confusión—…¿Podrías… explicarlo mejor?

—Dentro de un tiempo me largo de la aldea— declaró el rubio directamente—. Y me llevare a personas conmigo, no se, formar una aldea nueva quizá. Naruko supo de eso, y quiso formar parte con el pago de que la ayudará a desfogarse sexualmente después de años y años de eso.

Un tinte rojo pinto la cara de Kushina—…Así que… ¿hacen esto por simplemente… por satisfacción?

—Lo hago con Naruko para que ella tenga dicha satisfacción— comentó Naruto simplemente, cruzado de brazos—. No me canso, y cualquier cosa que mi cuerpo produzca puede ser repuesta en menos de un segundo, podrá ser una Uzumaki, una Jinchuriki o el mismo Bijuu si quiere, su resistencia es grande, no ilimitada, y con la diferencia de fuerza y velocidad que tengo con ella, no disfruto más de lo que hago con… otras personas— explicó el Ojiazul mientras simplemente inhalaba y suspiraba—. No fui criado con las enseñanzas del clan Uzumaki, así que puedo decirte que no me atrae la idea de hacerlo con mi hermana, sin embargo, simplemente cumplía lo que ella quería— explicó Naruto sin mas.

—¿Eso es… todo?— pregunto Kushina anonadada por la explicación que acababa de recibir.

Naruto, sin endulzar o empeorar la situación, declaró—Eso es todo.

—…

El rubio se rasco la nuca, antes de simplemente suspirar y mirar a otro lado—Resolvimos las cosas entre nosotros, aunque no te miro como una madre, no te odio particularmente…. También se que Minato no te ha tratado como te mereces— la pelirroja se quedo callada ante eso, mientras que Naruto se inclinaba hacia adelante—… ¿Qué te parece hacer algo similar a ella?— pregunto el Ojiazul sin más, inclinándose hacia ella.

Kushina retrocedió—Naruto, soy tu ma…

—Como dije, no te considero mi madre, probablemente nunca lo haga, así que no digas eso. Me refería a una cita. Dejando de lado la… historia entre familias del clan Uzumaki, tu eres una hermosa mujer, casada con un cretino que no te valora, pasar algo de tiempo con alguien más no está de más— se excusó el rubio.

—Eso… no suena tan mal, este fin de semana Minato faltará por un viaje para ver la fecha de los exámenes Chunin— comentó Kushina interesada al haber oído la propuesta.

El Ojiazul se levantó y estiraba la espalda—Te veré el fin de semana entonces, me tengo que ir ya— comentó Naruto mientras su camisa y chaqueta aparecían sobre su cuerpo.

—¿Estas seguro de esto? Tu ya tienes una pareja como para que yo busque interferir y más siendo tu ma…

—De nuevo, perdone lo sucedido entre nosotros, eso es todo. Una madre es alguien mas que una progenitora— declaró Naruto tangente, dándole la espalda, y no mostrando ni odio o desdén al decir esas palabras—. Cualquier relación que tenga contigo no es por algún retorcido deseo incestuoso. Eres una mujer con un gran valor que su marido no toma en cuenta, simplemente soy alguien que puede hacer lo que quieres.

Considero añadir que no es que le gustará en lo más mínimo, pero no debería buscar antagonizarla en esos momentos.

La pelirroja fue callada ante eso tono de voz tan autoritario, haciendo que el rubio suspirara antes de caminar fuera.

Cerró la puerta detrás suyo, y sin pensar en nada en particular, se fue de allí.


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—¿Enserio… tenemos que hacer esto tan pronto?

—¿Hooo? ¿No era esto tu idea? Podemos retirarnos si eso es lo que quiere la princesa.

—¡I-Idiota! Yo solo… no se como padre lo tomaría.

Naruto caminaba con los brazos cruzados hacia el complejo Hyuga, con Hanabi caminando a su lado, las manos apretadas contra su vestido.

El rubio sonrió levemente ante su nerviosismo—No es una cosa de si lo acepta o no lo hace, haríamos esto de todas maneras, pero su bendición supongo que no vendría mal, después de todo desbarataríamos la estructura de su clan.

—Lo haces sonar como que fuera algo fácil, eso me recuerda— pasaron por las puertas de entrada, viendo como eran vigilados por una considerable cantidad de Hyugas de la rama principal, el rubio se acuclillo para poner su cara enfrente de la de ella—. Será mejor hacerles creer que este juego es real.

Seguidamente, le dio un beso en la mejilla, un gesto que parecería raro para él, pero que estaba con el límite de lo que tenia previsto para la relación.

Hanabi se puso roja como tomate ante eso, estrujando aún más su ropa mientras el rubio hacia una pequeña sonrisa—Te…veré luego— trato de hablar en medio de la vergüenza que sentía.

—Igualmente.

Ella se quedo congelada unos momentos, antes de inhalar con fuerza y agarrar del pelo al rubio, bajándolo.

Naruto parpadeó cuando ella le dio un beso en la boca, de forma simple y llana, solo plasmó sus bocas juntas, en alguien que nunca en su vida había dado un beso.

Y sujetada al pelo del rubio, ella se separo sólo lo suficiente para poder hablar, con la cara roja como tómate pero con gesto serio—Ten cuidado con mi padre, será el que más se niegue a esto apenas se enteré.

Y luego la vio irse.

Podía decir con una enorme seguridad que sus acciones no escaparon de los ojos que todo lo veían de los Hyuga, así que siguió caminando, con la normalidad que se esperaría de alguien simplemente visitando el terreno vecino.

Giro la cabeza a un lado, viendo en la dirección que estaba yendo Hanabi se encontraba Neji.

No tuvo que hacer un gesto o decir algo para transmitir sus intenciones, por lo que siguió caminando.

Era algo visible en el compuesto Hyuga, la mayoría de estos normalmente llevaban ropas de color claro, no los pantalones negros y la camisa roja que él llevaba, eso y su apariencia nada… agraciada sin duda llamaban la atención en una familia de nobles.

—¿Qué crees que estas haciendo tu aquí?— cuestiono uno de los guardias de la rama principal, mientras el rubio se paraba enfrente de un grupo de ellos con las manos en los bolsillos.

Se rasco la mejilla, mientras los veía—Vine a dejarle un pequeño mensaje a su líder, es acerca de su hija menor.

—Cualquier mensaje que traigas, nos las dejarás, yo me encargaré de dárselo.

—Si quisiera a un pájaro mensajero lo habría pedido, planeo darle el mensaje en persona— respondió el rubio antes de seguir caminando y empujar a varios de los guardias con solo dar un paso a través de ellos.

—Que el Hokage sea tu padre no cambia nada, tu sigues siendo un campesino, ¡no tienes el derecho a…!

Cuando el guardia que hablo extendió su mano hacia el hombro del rubio, este hablo—Si valoras el tener dedos, aleja tu mano de mi.

No fue amenazante, no fue psicótico, ni siquiera sonaba enojado.

Simplemente dijo eso con normalidad, y el se retraso por la forma que aquel Hyuga retrajo su mano.

Naruto los paso ignorándolos, y sonreía de forma que nunca sonreía, mientras llegaba al cuarto de Hiashi Hyuga.

El hombre había visto a Naruto decenas, si no es que cientos, de veces en los últimos meses, pero esa sería la primera ves que hablaba con él en su vida.

Cualquiera que conociera a Naruto a fondo sería suficiente como para saber que, aunque el Ojiazul se podía reír y hacer bromas, nunca ha hecho un chiste en su vida.

El Ojiazul hablaba, de hecho, muy en serio mientras sonreía sobre casarse con su hija menor, una Hyuga, una noble, y la que se alzaría como la nueva líder del clan Hyuga por encima de su hermana.

La cara de Hiashi estaba sin emociones, cuanto más tiempo hablaba Naruto, sus facciones se tornaban más frías y ásperas, hasta que sus rasgos pálidos parecen estar tallados en madera.

—…Por eso es que pensé en hacerlo por las buenas con la familia de Hanabi y al menos decirle al jefe del Clan al respecto, y decirle a su padre, ¡Un dos por uno! Supongo que me casaré después de los exámenes Chunin, una semana más o menos. Tú, Neji y su hermana son bienvenidos, por supuesto— Naruto termina con una sonrisa tan tranquila que parecía hablar de un asunto normal.

—... ¿Y si su padre... el jefe del clan, niega el permiso?— cuando el castaño dijo eso, pero de una manera tan lenta que se notaba su ira, enunciando cuidadosamente cada sílaba para contrastar directamente la horrible forma de hablar sin tapujos de Naruto. Una furia fría se acumulaba como rara vez había experimentado antes.

El rubio simplemente seguía sonriendo, desestimando eso en un instante—Oh, todavía nos casaríamos y todo. Solo estoy siendo… ¿cómo se lo dice? Ahh, si... cortes.

—¿Y has considerado si sus demás parientes lo permitirían siquiera?— le pregunto con una voz aparentemente silenciosa. Tenía que obligar a sus propios instintos a no permitir que su Byakugan se activará.

—Estoy seguro que puedo manejar algunos Hyugas malhumorados, aunque Hanabi no estaría feliz si matara a algún pariente lejano, no se quejará demasiado si los golpeó hasta sacarles el palo encajado en el culo que tienen. No es como que tengan algo peligroso que pueden lanzarme de todas formas— declaró con una sonrisa tranquila que hizo que los ojos del jefe de clan se cerrarán—. De todos modos, solo quería hacerte saber para que no te sorprendas si Hanabi en un par de años te traiga un nieto, o quien sabe, si me mude aquí. Creo que mi apartamento está bien, pero no es el área más amigable con todos— declaró el Ojiazul mientras se levantaba, dándose la vuelta para caminar hacia la puerta burlonamente

Hiashi se puso de pie con todo el silencio y la gracia de un Shinobi digno de ser el líder del Clan más noble del mundo. Su mano se extendió con una hoja de Chakra tan potente que podría haber sido vista incluso si no hubiera activado su Byakugan.

Naruto, de espaldas y totalmente relajado, siguió caminando, casi de forma simplona.

Cómo ese pedazo de basura era hijo del Yondaime y era capaz de igualar a las bestias más fuertes del mundo era un misterio.

Sin embargo, Hiashi no era un tonto.

Los Hyuga lo habían visto combatir con sus hermanos y tratarlos como niños aún usando la más poderosa de las bestias de su lado, la cosa enfrente suyo era prácticamente inmortal.

Pero su ataque era poderoso, estaba seguro de que cuando golpeara la parte posterior de esa cabeza rubia y erizada, lo poco que de los cerebros del bastardo insolente que no se conviertan en cenizas rezumaran de esas orejas mestizas.

Mentalmente, reto a la inmundicia enfrente suyo el intentar regenerarse de eso.

Su mano llena de Chakra estuvo literalmente a 10 centímetros de la parte posterior del cráneo de Naruto cuando el líder del clan Hyuga lo sintió.

Un océano de sed de matar.

El Chakra en todo su cuerpo se esfumó mientras enfocó toda su fuerza de voluntad en evitar que sus pulmones se bloqueen, mientras tanto, el rubio se giro, lentamente y de forma tan leve, solo lo suficiente para fijar un ojo azul en el pálido hombre.

Se dio cuenta muy repentina y claramente del hecho de que él es el único humano en la habitación.

La sonrisa de Naruto era tan amplia como antes, pero sus ojos azul eléctrico brillaban en rojo de forma titilante en la tenue luz de la lámpara de la habitación.

—Hiashi-san… suegrito ... puedo llamarte así, ¿verdad? Mira, creo que tienes la impresión errónea de que tienes algo que decir en el asunto.

La forma de hablar del rubio rápidamente se torno helada, no sin emociones, pero con un notable tinte de sadismo inhumano en él, que solo un noble acostumbrado a matar tendría.

El humano intentaba obligarse a concentrarse solo en la respiración, pero de alguna manera todos sus pensamientos estaban en las palabras que se abrieron camino a través de sus canales auditivos. Una risa salió de la boca del rubio—Además, parece que también tienes la impresión de que eres libre de actuar en mi contra— los tonos tranquilos contienen corrientes ocultas de malicia helada, tan notoria como para que sintiera que algo estaba clavándose en sus pies y subiendo por ellos.

Su corazón latía tan rápido que literalmente lastimaba el interior de su caja torácica—O peor aún, intentar hacerle algo a Hanabi, ¿quizá? Después de todo debe de aprender a no relacionarse con un callejero, ¿o no?

Esa era la voz de un asesino entrenado.

El interior de su brazo izquierdo le estaba inflingiendo un dolor punzante que muy probablemente significaba un ataque cardíaco inminente—Es gracioso pensar que harás cualquier cosa excepto dar ese pequeño gesto arrogante tuyo en la ceremonia, firmar todos los documentos correctos para hacerlo oficial dentro del Clan, y luego volver a lo que sea que sea que los nobles malgasten sus vidas.

Eran las palabras de un asesino forjado.

No controlar su respiración y se está mareando. Escucho los pasos del rubio acercándose, y se inclino enfrente suyo, la cara de Naruto se puso a centímetros de la suya y no podía mirar a otra parte que a esas piscinas rojas y negras de pesadilla liquida mientras miraba a… la cosa a los ojos.

Y la cosa le miraba de regreso.

—Firmarás los documentos. Convencerás a los ancianos de que es una idea inteligente. No le dirás nada a Hanabi a menos que sea para felicitarla por volverse ninja, ganar un ascenso o cualquier cosa que la haga feliz. Y no intentaras conseguir alguna una venganza barata a través de Neji, o con su hermana o cualquiera que ella valore. Ahora son mi familia, no la tuya. Y nunca serás lo suficientemente estúpido como para considerar hacer un movimiento contra mí. Esto no es una amenaza. no es un comando. Así es como va a ser. No hay "o si no"

Y esa era la promesa de un asesino nato.

Un dolor agudo atraviesa la cabeza de Hiashi. Su ojo derecho se oscurece al mismo tiempo que pierde la sensación en ese lado del cuerpo. Cuando se desploma en el suelo, el mar del infierno se levanta de él y se le entrecorta el aliento en los pulmones.

El rubio parpadeo—Huh, de hecho te di un derrame cerebral, hasta yo me sorprendí. Haré mi primer deber como suegro y dejaré un clon para revisar que recuperes la mayor parte de la movilidad para cuando sea la boda. Espero no darte un infarto cuando veas como quedará el clan cuando despiertes.


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—¿Le diste un derrame cerebral al padre de Hanabi?— pregunto cierta rubia Tokisada sobre los hombros de Naruto, mientras esté la llevaba caminando por las calles de la aldea.

Naruto simplemente cerró los ojos al recordar eso—Se lo tomo mejor de lo que creí cuando se entero que simplemente era para incapacitarlo, y debería recuperar la mayor parte de la sensibilidad en el lado derecho en unos cuantos días— declaró mientras se rascaba la mejilla.

—Okey, pero… ¿Por qué?

—La paciencia no es acerca de sentarse y esperar. Es acerca de prever. Simplemente estoy moviendo las piezas para lo que planeo hacer.

—Pero aun así, te meterás en problemas tarde o temprano por hacer este tipo de cosas, lo sabes.

El rubio se quedo callado mientras seguían caminando, una barrera de sonido a su alrededor para poder hablar amenamente, antes de suspirar—Nunca me ha gustado lastimar a nadie, pero la violencia es la ley por la que he vivido, no conozco mejores métodos para tratar con gente así.

—…Naruto, no me refería a eso.

—Lo se, simplemente es así como son las cosas, todos los niños alguna vez sueñan con ser el caballero en armadura que es aclamado como un héroe por todos, simplemente pasa que yo crecí para ser el dragón malo que controla a todos y al que quieren derrotar— comentó con cierto tono divertido el rubio.

Luego sintió como su pelo era jalado con fuerza… para los estándares de Eva—Si tu eres un dragón, entonces yo soy la princesa que pateara a cualquiera que intente dañarte— respondió ella obligando a que la viera hacia arriba.

El Ojiazul parpadeo sorprendido al escucharla decir eso, antes de sonreír de medio lado—… bueno, no puedo negar que eres una princesa, pero…

Ambos rubias se callaron al ver como alguien a un lado de ellos, apartado del camino lo suficiente como para no ser visto apoyado contra una de las paredes, en un área local de aguas termales, estaba mirando por un agujero en la pared en lo que Naruto noto era el área de mujeres.

Los ojos del rubio se cerraron mientras una vena surcaba su frente casi al punto de bajar por su mejilla al reconocer ciertas facciones del hombre enfrente de ambos.

Cabello blanco largo, ropas rojas y verdes, libro naranja, una risa estúpida.

Allí estaba su padrino, Jiraiya de los Sannin.

—Deberíamos ignorarlo, no nos deberíamos acercar a personas así.

—Quiero golpearlo.

Naruto tuvo que mover la cabeza a un lado cuando una explosión salió de la mano de Eva que le sujetaba el pelo—…Auch— soltó unos segundos después de que su carne fuera quemada por la explosión y se regenerase en un instante.

—¡Lo siento, lo siento, lo siento! ¡No quería lastimarte, solo me enoje y no se lo que paso!

El rubio sonrió levemente al ver como la Tokisada se preocupaba de golpe—Tranquila princesa, ni siquiera me lastimó, solo me agito un poco el oído.

—¡Lo siento, lo siento, lo siento, lo siento, lo siento!— repetía ella como una grabadora en voz rápida y alarmada mientras agarraba la cara del rubio y la acariciaba con miedo, buscando alguna herida, para diversión y vergüenza de Naruto.

El peliblanco que estaba viendo las aguas termales luego de unos momentos de escuchar las risas y leves gritos a unos metros de él.

Se le cayó el lápiz de la mano al notar a un rubio con marcas en las mejillas sonriendo tranquilamente.

—¿Naruto?

La sonrisa se le borro de la cara al rubio—Ahh, que me jodan.

El mencionado se dio la vuelta para empezar a caminar, antes de sentir como algo se ponía en su hombro—¡Espera! Naruto, ¿en verdad eres tu? En verdad haz crecido, ¿Cómo has…?

—Tus palabras están trece años tarde, Jiraiya. ¿no tenias que entrenar a Arashi o espiar en alguna casa ajena?— pregunto el Ojiazul mientras quitaba la mano sobre su hombro.

—El entrenamiento término más pronto de lo que esperaba, pero… yo solo quería hablar contigo, los problemas con tu familia es algo que es mi culpa, yo…

Naruto se giro a verlo, no con particular enojo o molestia en su cara, pero simple… cansancio al escuchar del tema—Lo que pasa entre la familia del Yondaime y yo es cosa de ellos, solo les contaste de una profecía estúpida, fue cosa de otros creerla— declaró antes de darse la vuelta y seguir caminando—. Además quería salir con Eva, así que si no te molesta, agradecería el que no fueras una molestia.

Y entonces, el Sannin noto a la pequeña rubia allí.

Se puso la mano en el mentón, mientras veía a la Tokisada fruncir el ceño mientras lo veía, molesta—Es… curioso ver el tipo de novia que tienes, nunca considere que…

—Si valoras tener laringe, cierra la boca— declaró Naruto mientras empezaba a caminar para alejarse del Sannin pervertido.

—Pues no soy la una como para que diga que tienes un gusto particular — comentó Eva cruzando sus brazos sobre la cabeza del rubio.

Jiraiya giro la cabeza casi tan rápido que Naruto pudo escuchar su cuello tronar—¿Disculpa?

—Eva, no le hables.

—Bueno, está Tsunami-san, Abi, Hitomi-san, y esa…— el rubio al instante le tapó la boca a la pequeña rubia, mientras el Sannin le miraba anonadado, reconociendo los nombres de mujeres que en el tiempo que habían aparecido se habían relacionado con Naruto y la hija mayor de Mikoto Uchiha.

La mirada del peliblanco se oscureció de repente, haciendo a Naruto sentir una gota en la nuca por lo que iba a venir luego.

Sintió una mano sobre su hombro, mientras se quedaba quieto—Naruto— hablo Jiraiya con voz sería.

El mencionado cerró los ojos e inhalo lentamente aire para calmarse—…

Jiraiya se arrodilló enfrente suyo y casi estampó la cabeza contra el suelo—¡Enséñame, soy tu fiel aprendiz!

La primera enseñanza de Naruto fue aprender a esquivar una patada en la cara.

Jiraiya fallo la prueba.


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—Así que, según lo que me dices, ¿simplemente te metiste en unas situaciones problemáticas con algunas mujeres que han terminado en que tengas relaciones sentimentales o físicas con varias de ellas?

—Si, es justo lo que acabo de decirte. Diablos, lo juro, suenas como no escuchaste los últimos 15 minutos que hemos estado hablando.

—Esa es la excusa más barata y vieja del libro.

El viento soplaba en los campos de entrenamiento, de un lado estaban Naruto y Jiraiya –con una venda en la nariz– hablando con la mayor normalidad que se podía, y del otro, en la sombra, Eva jugaba Shogi con un Rey del Karma hecho por el rubio—No es una excusa, es lo que es, yo no… planee esto.

—Pero lo estas planeando, lo estas haciendo ahora, incluso puedo decir que tu actitud respecto a los informes que daban en la academia es muy diferente ahora que has sentido la compañía de una mujer… o varias en este caso.

El Ojiazul se giro a verlo molesto, antes de suspirar—No es lo que crees, yo nunca… nunca en mi vida creí que le gustaría a nadie.

—Tonterías, eres el ahijado del gran Jiraiya, aunque no seas tan guapo como yo, sin duda varias mujeres deben de estar detrás de esos risos de oro tuyo— declaró el peliblanco divertido poniendo su mano sobre el pelo de Naruto para revolverlo.

Tuvo que apartarla cuando el pelo le corto la piel como si fueran hilos de metal.

—No se si te habrás dado cuenta, pero no tengo el carisma que tienen Arashi o Sasuke, tiendo a ser mucho más huraño con la gente.

—Escuche que tenias algo con la hija menor de Mikoto Uchiha, ¿Qué ha pasado entre uste…?

Naruto no le dejo terminar antes de dar una respuesta—Es la prometida de Arashi, por si lo haz olvidado— declaró el rubio no queriendo indagar más en el tema.

—Oh… eso… es una cosa complicada. ¿Ustedes dos no han…?

—…Mira… Satsuki fue mi mejor amiga antes de ser mi primer amor, fue la primera en tratarme como un humano, no como un estorbo viviente o una bestia… estoy seguro que la primera vez que la conocí ella no la recuerda, teníamos tres años apenas, había venido a jugar con Naruko y para ver a Narumi. Y yo que estaba apartado de los demás la vi y pensé que era una niña rara con olor a tomate— declaró cruzándose de brazos, tratando de controlar la pequeña sonrisa—. La siguiente vez que la vi fue poco menos de 10 años después, había… viajado por muchos lugares y ella había perdido a su clan, ¿Quieres saber que era lo que la mantenía con ganas de vivir?

—…

—Su familia, su hogar, su venganza… el chico que ella había aprendido a amar— declaró Naruto mientras miraba veía a Eva alzar los brazos cuando le ganó a su rey del Karma—. Ella ya tiene a su "príncipe", con una vida mejor de la que podría darle.

—¿De que estas hablando? También eres hijo de Minato, incluso aunque no hayan sido criados de la misma manera, estoy seguro que el prestigio que haz construido en este tiempo te servirá para…

—No soy el centro del universo, Jiraiya. Ella me ve como un amigo, ya esta enamorada de alguien más, y a pesar de que tenía otro tipo de sentimientos por ella, sigo queriéndola como amiga por encima de todo— dijo Naruto—. Junto a eso, ya tengo una relación con Abi, Tsunami, Hitomi, Eva… tu entiendes— Ignoro como el hombre le sonreía estúpidamente con los pulgares alzados—. No las considero algún tipo de propiedad mía, no estoy interesado en "conseguir" más mujeres como que sea algún tipo de colección ridícula. Estoy feliz con ser su amigo, como se supone que sea, estoy feliz de haber encontrado a mujeres que comparten lo que siento por ellas, y ella estará feliz con quien ella quiera estar, y ese no soy yo.

—Y estas bien con eso— comentó el peliblanco, antes de sonreír—. Creo que puedo entenderte mejor de lo que crees— declaró divertido el Sannin y empezando a palmear la espalda del rubio.

—Si, lo se, Tsunade te ha rechazado por 40 años.

—¡No tenias que mencionar eso…! Hmph, como sea chico, quería si podía ayudarte acerca de alguna cosa, pero parece que te va lo suficientemente bien como para que no necesites mi ayuda, ¡incluso planee enseñarte el Rasengan!

—Nah, gracias pero no me interesa, me quiero relacionar lo más posible con Minato, además podría hacer un Jutsu mejor si me esforzará en ello, pero he estado estudiando las puertas internas como para centrarme en mejorar otra cosa— comentó el rubio mientras se rascaba la nuca—. De hecho, hay algo que me encantaría tu ayuda, y que tu podrías aprovechar, supongo— dijo mientras se acercaba al peliblanco y le hablaba al oído.

El sabio de los sapos abrió los ojos, luego girándose a ver al rubio con una incredulidad enorme en su cara—Chico… eres malvado… hacer ese tipo de cosas a tu propia…

—No son mi familia, y te podrías negar si quieres, solo te pido algo de ayuda con eso.

—Eres perverso chico… me agradas.

—No tomare eso como algo bueno, en todo caso, hasta luego, Sabio Pervertido— dijo el rubio viendo como Jiraiya se iba en un Shunshine.

Seguidamente suspiro antes de mirar reír a Eva cuando el Rey del Karma mostraba su molestia al haber sido vencido nuevamente.

Cerró los ojos y sonrió.

Las cosas que hacía no eran porque le gustarán en lo absoluto, pero si era por las personas que amaba.

Había visto que el cuerpo de Eva tenía varias marcas, cicatrices que suponía eran desde antes de haberse conocido.

Sentía que… ella no habría sido tratada como ella realmente se merecía, y se sentía responsable por eso.

Solo quería que ella… y que las demás que amaba… fueran felices, eso era todo lo que quería.

—¿Hum?— la pequeña rubia alzó la mirada para ver como Naruto se había sentado detrás de ella y la abrazo, suavemente, hundiendo la cabeza en el cabello de ella—. ¿Pasa algo?

—Nada en particular, solo quería recordar porque hago cosas como estas— declaró sin más el Ojiazul.


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—Parece que va a ser un buen día— comentó para si mismo el rubio mientras notaba como el día soleado que había ese fin de semana era seguido por una tranquilidad enorme, la mayoría de Shinobis se estaban preparando para lo que sucedería en la final de los exámenes Chunin, por lo que por ese día normalmente se veían solamente algunos civiles viviendo sus vidas normales.

Habían pasado unas treinta y nueve horas desde su pequeña… charla con Kushina.

No había hablado con nadie de la familia del Hokage después de eso.

Sin embargo, mentalmente repaso por que estaba haciendo todo eso, quería estar asegurado de lo que hacía, y no permitirse ni el más mínimo indicio de duda.

Se iría de la aldea llevando a una buena cantidad de la fuerza de la aldea.

Separaría familias.

La fuerza de la aldea bien podría decaer al punto de otras aldeas queriendo atacarles.

Manipularía a miles… si no es que a millones para hacer lo que necesitaba.

Todo para una oportunidad, ni siquiera una garantía de que algo no saliera mal en todo eso, podría poner en peligro a todos los que amaba.

…bueno, ni había razón para seguir pensándolo sin hacerlo.

Miro la casa del Hokage a la que había estado antes, inhalo y suspiro lentamente, antes de aparecer en las puertas del lugar.

Ahora era el momento de ejecutar la parte más arriesgada y crucial de su plan.

Su plan no era llevar a Kushina demasiado lejos, era dejarla lo más vulnerable posible para que ella ofreciera una resistencia mínima a sus avances. Cerrando la puerta detrás de él, tomó nota de la sala de estar con las luces apagadas, eso era algo que había previsto, nadie molestando en lo que iba a hacer.

Lo cual incluía Jiraiya dejando demasiado ocupado a Minato como regresara, y Naruko aceptando encargarse de sus hermanos después de haberle dejado el cerebro hecho papilla.

Era de mañana, por lo que Kushina estaba todavía dormida por lo que sentía arriba. Se giro a un lado y camino hacia la cocina.

Tocino y huevos intercalados entre dos pedazos de pan y una taza de té de naranja pekoe, por lo que sabía, era la comida favorita de ella y su bebida favorita

No había punto de retorno ya.

Subió las escaleras con la bandeja en la mano. La puerta de la habitación hizo un crujido cuando tiró de la manija.

Kushina estaba levantada, sentada en la cama y mirando su regazo, eso le dio curiosidad a Naruto. Sin embargo, su reacción nerviosa hacia él caminando hacia ella lo puso en guardia por un breve momento—Na-Naruto— soltó ella algo sorprendida—. ¿Qué haces aquí tan temprano?

El rubio se rasco la nuca, buscando una forma de responderle—Prometí que te daría el día que te mereces— recordó el rubio mientras caminaba hacia ella y dejaba la bandeja en las piernas de Kushina, que tapaba su cuerpo con la manta—. Lo cual incluye darte un buen día, si quieres puedo darte de comer— hacia eso para Eva, Tsunami y Abi cuando ella pasaba la noche en su casa, parecía gustarles a ellas, necesitaban un descanso sobretodo después de tres noches seguidas de… mejor no pensaba en eso.

Mirando a la Uzumaki agarrar su comida nerviosa ante la idea de que él le diera de comer, Naruto hizo la mano detrás de él y sacó una caja que había preparado con cierta anticipación—Mmm, ¡Mmmmm! Esto en verdad esta delicioso, es mucho mejor de lo que cocino yo o Minato— declaró ella mientras terminaba dejando limpio su plato.

—Te traje un postre, por mi experiencia es bueno con el te— los ojos morados de la mujer brillaron y se le hizo agua la boca al ver que le presentaban dos pasteles de arándanos.

Su sonrisa era hermosa, eso era algo que incluso Naruto, quien carecía de cualquier forma de tomarle importancia a la apariencia de alguien, podía decir.

Algo que ASER había logrado con viajes marítimos había sido la creación de submarinos y barcos que iban a una velocidad que dejaba en ridículo a cualquier otro, aunque la destrucción del país de las Olas era algo que nunca se olvidaría, ayudaba con lo que planeaba hacer tener un lugar para comenzar a generar viajes marítimos entre naciones, convirtiendo lo que alguna vez fue una ciudad de pescadores en una importante ciudad portuaria.

Lo cual por consecuencia trajo muchos negocios a las Naciones Elementales de los continentes occidentales. Productos horneados, artículos tecnológicos, artículos deportivos, etc.

Los pasteles de arándano eran en particular un favorito de la Uzumaki de sangre pura.

—Compre unas dos caja completa. Puse el pergamino en la cocina, por el momento no será bueno que te comas demasiados, pero disfrútalos.

Mordiéndose los labios, la esposa de Minato se inclinó y suavemente plantó un beso en la mejilla de Naruto. Sus labios se demoraron por un momento, mientras estaba debatiendo si él estaría interesado en un beso más íntimo. Su corazón se aceleró al imaginarse a sí misma cerrando los labios con su hijo. Ella sacudió sus pensamientos incestuosos, sintiéndose mal consigo misma al arruinar un detalle familiar tan bonito—Gra…cias.

—No hay de que— comentó el rubio mientras le giraba la cabeza suavemente a ella y plasmaba su boca contra la de ella.

Ni siquiera fue un beso que podría llamar lujurioso o siquiera fuerte, el rubio simplemente puso su boca contra ella, momentos después empezó a mover su boca, casi como si estuviera chupando sus labios.

La Uzumaki tembló ante el repentino beso, poniendo sus manos en los hombros de Naruto para empujarlo al sentir una larga y áspera lengua empezar a meterse en su boca en búsqueda de la suya.

Naruto se separo cuando sintió que la Uzumaki estaba apunto de desmayarse por la pérdida de aire, y sintió el aire caliente contra su boca, le dio una lamida larga a los labios de ella, cortando el hilo de saliva que unía sus bocas, mientras sus afilados ojos azules veían a la mujer de manera que la hiciera temblar—Sólo quería recordarte algo, esto no es algún momento familiar, no somos familia— le recalcó mientras acercaba su cara a la de ella—. Simplemente es un hombre tratando a una mujer hermosa como se merece, no fui tu hijo por 16 años, no lo voy a ser ahora— declaró mientras sacaba su lengua y le daba una larga lamida a su mejilla—. Sin embargo, tengo una vivida imagen de lo que piensas, de lo que quieres, tan simple como eso, voy a cumplir lo que desees, hacer este día el mejor día de tu vida, y el día siguiente, y todos los días después de este, por la eternidad. No hay un pago en particular más allá de que te quedes a mi lado a cambio de eso.

Era un poco hacer trampa, podía ver los pensamientos de ella, era algo que hacía a veces con sus novias para ver lo que querían y así preparar un regalo que fuera mejor, no tendía a hacerlo a menudo, pero con Kushina tenía que jugar rudo.

Podía ver en la mente de Kushina el estado en el que había dejado a Naruko hace un par de días, catatónica y ahoga en un charco de semen desde cada agujero.

También podía ver el deseo de ella de estar en ese lugar, en ese estado.

Volvió a darle un beso en la boca, seguidamente, le dio un suave beso en la mejilla, y bajo a su cuello pulcro, besando y chupando para dejar una marca allí, sintiendo a la pelirroja temblar por ese toque—Está noche haremos lo que tu quieres, pero primero debería darte una buena noche, seria descortés sólo venir a montarte como quieres— declaró pasando sus dientes afilados por ese pequeño cuello.

Muchas veces había pensado en lanzársele encima para morder y arrancar allí, cuando era niño, cuando estaba sediento de sangre y venganza.

No sería difícil simplemente cerrar su boca un poco mas fuerte y arrancarle el cuello, y allí estaba, dejando un chupete sobre su piel.

Ella estaba tan en conflicto.

Estaba muy mojada.

Kushina se mordió el labio inferior, casi extrayendo sangre por lo profundamente que se vio afectada ante la tentación que estaba teniendo, estaba desnuda debajo de la cama, y si Naruto bajaba más, el agarre sobre su manta iba a mostrar su desnudez.

Separándose de ella, el rubio dio media vuelta y la miro sobre su hombro—Salimos esta noche a las siete, después de eso… bueno, solo digamos que haremos más.

Oculto su… nada leve agitación después de lo que había pasado, viendo debajo de ella para ver como había manchado las sábanas de jugos vaginales en lo que casi podría ser un charco de ellos.

Se había mojado más en unos cuantos minutos de Naruto apenas tocándola que con un matrimonio entero con Minato.


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A las 7PM, exactamente como el rubio había dicho, este estaba preparado para sacudir el mundo de Kushina Uzumaki esta noche. Estaba listo para seducirla poco a poco durante toda una cita.

Era algo nuevo para él, y no podía evitar sentir cierta curiosidad, la mayoría de esas cosas la hacía después con sus chicas, después de formar una relación, no lo contrario.

Aunque podría decirlo, no estaba del todo preparado para ver a una mujer ardiente, casi irreconocible, bajando esos escalones.

Kushina era hermosa, de hecho, la gran mayoría de la población tanto masculina como femenina bien podrían llamarla sensual, y sería completamente cierto.

Pero ella se veía… wow… su cara en forma de corazón estaba sonrojada por la emoción y el nerviosismo. Sus labios eran de un bonito color cereza, cubiertos de lápiz y brillo labial, que resaltaban sus ojos morados.

Llevaba un vestido negro con correa. La prenda solo podía describirse como ajustada, por lo que la voluptuosa figura con la que siglos de la herencia Uzumaki la había bendecido se acentuó deliciosamente en esa cosa sexy.

Sus enormes tetas salían de su vestido con la cantidad de tela que abrazaba su piel. Se mostraba una generosa cantidad de escote, pero no lo suficiente como para que nadie dijera que llevaba puesto un traje demasiado revelador.

Era casi hipnótico el ver ese glorioso culo regordete bambolearse, como dos enormes bolas de boliche rogando que las azotara mientras sus caderas regordetas se balanceaban con cada paso que bajaba las escaleras. El vestido era a la moda corto, pero no tan corto como para que ella pudiera pasar el día siendo la vista principal de los pervertidos.

No se parecía en nada a los minivestidos que llevaban las prostitutas del barrio rojo, eso era seguro, aunque bueno, muchas de ellas iban desnudas. Ella se miraba como una hermosa reina.

Su largo cabello rojo tenía el mismo estilo y fluía libremente por sus hombros. El único cambio fue que su madre hizo unos lindos y pequeños rizos al final de su cabello. El tono de su piel no solo combinaba con este peinado, sino que también le daba un aspecto muy sexy. No se había aplicado maquillaje en sus rasgos por lo que él podía decir.

¿Qué es lo que se decía en esa situación? Hmmm, lo que le decía a Tsunami al despertar y cuando ella se despertaba riendo sonrojada.

—Te ves demasiado hermosa— comentó mientras la ayudaba a caminar por las escaleras de la mansión.

La pelirroja sintió que se atragantaba con su saliva—G-Gracias— dijo Kushina tímidamente mientras se mordía los labios—. Te ves muy guapo también, pareces un caballero.

El rubio se encogió de hombros, llevaba botas con detalles de metal blanco, pantalones negros, algo en el pecho que se miraba como la protección de metal que llevaba normalmente en misiones, un largo abrigo blanco con detalles negros con algo de pelaje alrededor del cuello y guantes sin dedos en las manos.

Se miraba como una especie de caballero, o un guerrero, en verdad.

Era un… traje hecho en ASER, servía para el combate pero no estaba allí para pensar en combatir.

Su curiosidad no pudo evitar preguntar—¿Por qué nunca has usado este vestido antes? No recuerdo haber visto usarlo nunca.

Jugueteando con el dobladillo de su vestido, Kushina evitó la mirada inquisitiva del rubio—Lo compre hace años, pero decidí usarlo para nuestra noche de fiesta. ¿No crees que soy un poco ... vieja para este vestido?

—Si eso es algo que Minato te dijo que se vaya a la mierda— declaró Naruto cruzado de brazos, la ropa que llevaba se estiraba ante la musculatura que tenía—. Te ves hermosa, hasta un ciego como yo nota eso.

La pelirroja se sonrojó ante el cumplido seco, tosiendo suavemente para aclarar su garganta—B-Bueno ¿Adónde vamos?

—Tendremos que tomar un atajo para llegar allí— comentó Naruto mientras sacaba de su bolsillo una llave de color negro y salían de la casa.

El rubio se guardo una risa al ver como ella hacia un puchero y cruzaba los brazos, sin saberlo, hacia resaltar sus enormes tetas.


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Estaban en una enorme ciudad vacía, así es como Kushina lo describiría.

Las edificaciones se veían sumamente grandes y más avanzados que el estilo tradicional que había en la aldea de la hoja, podía ver restaurantes, hoteles y prácticamente todo centro de recreación.

Pero estaban vacíos.

Se sentía como que solo fueran ella y Naruto. No era particularmente aterrador, todo parecía encendido y vivaz, solo que no había nadie más que ella y su pare…Naruto.

Era la reconstruida Nami, en tiempo récord, una nueva ciudad hecha por la empresa ASER en el intervalo de unos cuantos días y que habían mencionado como un patrocinio para los exámenes Chunin de parte de la nueva y recién formada empresa.

—¡Rameeeeeeeeen!— exclamó Kushina cuando vio una tienda que vendía dicho lugar.

El rubio la sostuvo de la cintura y la apego a él para evitar que corriera—No tan rápido vaquera, se que tienes cierto gusto por eso, pero no puedes simplemente ir a lanzarte a la primera tienda que veas— comentó el rubio.

—¡Pero quiieerrroooo!— soltó la pelirroja brincando sobre los brazos del rubio… antes de darse cuenta de lo que hacía cuando sus nalgas se frotaba contra la ingle de Naruto.

—El lugar esta vacío pero digamos que tuve algo que ver con que fuera abastecido— indicó el rubio caminando mientras sentía como su entrepierna estaba pegada contra el culo de Kushina, muy para la vergüenza de esta, cargándola como una niña—. Solo estamos aquí para comida para llevar. Y no, no incluye tu especial "Todo lo que puedas comer Uzumaki" como en Ichiraku Ramen— añadió el Ojiazul mientras Kushina babeo ante el olor de Ramen.

Un clon ya estaba adentro preparando lo que suponía era el plato favorito de Ramen de ella, pero eso no lo sabía.

Un rato después, la pelirroja sintió que se le iba el aliento, y no solo por la caja en la que estaba toda la comida que Naruto había preparado—¿Eso es…?— pregunto la Uzumaki viendo como estaban enfrente de un parque.

En particular, era un lugar muy similar al que recordaba como el parque en el que iba con su familia de niña.

Naruto lo había recreado en un área libre de la nueva aldea después de haber visto las memorias de la pelirroja.

Otro clon de sombra había tendido un mantel sobre la hierba. Varios platos y bebidas se colocaron sobre el mantel. La cara de Kushina mostró una gran conmoción y emoción porque iba a ser su primer picnic en casi dos décadas.

Los dos comenzaron el elemento más liviano en el menú, luego avanzaron hasta que Kushina estaba comiendo su peso corporal en ramen, y Naruto el doble en distintos tipos de comida.

Para la experiencia de Naruto, el mejor afrodisíaco ante todo era hablar, mantuvo a la pelirroja en una pequeña conversación para asegurarse de que estuviera en su mente todo el tiempo que estuvieran juntos.

Un simple paseo por el pueblo fue el siguiente en la lista de cosas por hacer.

La pelirroja estaba encantada por eso lado tan romántico del rubio, un lado que normalmente solo reservaba para tres personas.

Cuando ella sintió un poco de frío, él se quitó el abrigo blanco que llevaba y se lo puso.

El siguiente lugar fue un dolor de culo arquitecturalmente hablando, principalmente porque tuvo que construirlo ese día a toda velocidad, y era difícil sin saber cómo era ese tipo de lugar antes.

Un salón de baile.

Y aunque no era un enviado de los dioses en el baile, no era tan malo si se permitía decirlo el mismo. Ahora, Kushina por el otro lado…

No era que ella no quisiera bailar, era más como que no podía.

Se podía escuchar música a todo volumen desde un sistema de sonido portátil. Era una sinfonía bastante hermosa; Una guitarra y piano instrumental con un toque de violines y voces orquestales en el fondo.

Había algo en ver a una mujer madura moviéndose en la pista de baile que le era… interesante, quizá tenía que ver con el hecho de que a Tsunami le gustará bailar sobre su regazo y luego menear las caderas para todos lados sobre este.

Agradecía a la mujer de las Olas, ella le había enseñado más que nada como tratar con una mujer y lo que significaba genuinamente estar en una relación con alguien.

—Hagamos otra cosa— dijo Kushina negándose a bailar mientras se cruzaba de brazos.

—Está es una cita completa, Kushina— aclaró el rubio enfrente de ella, su tamaño era suficiente para dejar pequeña a su progenitora—. Así que vamos a bailar, es lo normal que eso pase.

Ante su tono autoritario, la pelirroja no pudo evitar dar un paso en reversa, antes de que el fuerte brazo del rubio se cerrará detrás de su espalda.

Recordó que el hombre que estaba frente a ella no era su esposo.

Este no era el hombre que se encogía cada vez que ella levantaba la voz. Este no era el hombre con el que ella podía mandar y esperar inclinarse ante ella a su antojo.

No, este era el hombre que sabía cómo dominar y ejercer su autoridad. Este era el hombre que la había estado seduciendo durante las últimas horas y lentamente la había sometido a él.

Luego, de la nada, su expresión de autoridad se transformó en una mirada suave y amorosa. Ella se sonrojó como un rojo cereza cuando nuevamente sintió sus cuerpos tan unidos juntos.

Kushina dejó escapar un suspiro que no sabía que tenía al ofrecerle la mano al rubio. Antes de que ella lo supiera, él estaba tomando su mano entre las suyas. Ella sintió que sus labios rozaban el dorso de su mano cuando él plantó un suave beso en su piel. Él le acarició la mano por segunda vez antes de soltarla y colocar sus manos alrededor de su cintura. El baile ni siquiera había comenzado, pero ya estaba sin aliento.

—Cómo te dije antes, no soy tu hijo, solo soy un hombre queriendo darle a una mujer que no ha sido apreciada lo que se merece— susurró el rubio con voz ronca mientras se inclinaba al oído de su madre—. Si vamos a seguir con esto… y vamos a seguir con esto, no trato a las personas que me rodean particular mal— comentó, como dándole un doble significado a sus palabras.

La esposa de Minato cerró los ojos, estremeciéndose complacida por el tono en que su hijo le estaba hablando. No importaba cuánto quisiera escapar de este baile, sabía que él no la iba a dejar ir. Aceptando su destino, apoyó la cabeza contra la pared de ladrillo que era su pecho obviamente, quitándose dicha parte de la ropa, Naruto mostraba una camisa negra.

Sus enormes tetas presionadas contra su duro pecho, sus brazos ligeramente unidos alrededor de su cuello.

Naruto mantuvo sus manos sobre la cintura de la pelirroja, recordó con cierta maña que siempre que estaba en una posición así con una mujer tendía a ser desnudos y el sujetando las nalgas de ellas, así que controlo el impulso de hacerlo con ella.

Él apretó su agarre sobre ella, solo un poco, antes de comenzar a balancearse con la música. Ella siguió torpemente su ejemplo, pero pudo encontrar su ritmo en un par de minutos. El instrumental de ritmo lento la ayudó en ese sentido.

Ella asomó la cabeza hacia arriba, tratando de vislumbrar su rostro. En el campo de batalla, era un asesino experimentado, pero en este momento parecía tan majestuoso. La estaba sosteniendo, deslizándola por el escenario.

¿Dónde aprendió a bailar así? La academia no ofreció danza como un curso electivo, por lo que no pudo haber estudiado el arte allí. En aldeas ninja como Konoha, bailar no era exactamente un iniciador de conversación popular. Su agarre sobre ella se apretó en cada vuelta, a su vez apretando sus senos contra su pecho. Mientras se movía junto con él, sintió su pierna rozar la de ella.

Sus palabras se repetían dentro de su cabeza, pero en ningún momento dejó de balancear sus caderas maternales. Los movimientos del baile y estar en un ambiente tan íntimo con él hicieron que fluyera su jugo interior. Estaba avergonzada, pero trató de no dejar que fuera obvio que se estaba excitando.

Sostuvo la rodilla de la pelirroja, y la alzó, haciendo que su muslo carnoso se subiera sobre él.

La música cambió demasiado rápido para que ella pudiera adaptarse. El rubio movió sus caderas más apegadas a las de ella, aprovechando la entrada que había hecho, permitiéndole sentir su monstruosa polla presionando contra su bragas mojadas debajo del vestido.

Era más como una incitación sexual que un baile. Su ingle rozando los labios húmedos de su coño. Su clítoris comenzó a erigirse y sobresalía lentamente de su vaina. Afortunadamente ella llevaba ropa interior o de lo contrario habría tenido que terminar esta cita aquí y ahora.

Ella hundió su cabeza en su pecho e inconscientemente comenzó a masajear su pecho con sus enormes tetas. La pelirroja no podía prestarle atención a la melodía mientras él bailaba con ella bajo la luz de la luna.

Naruto estaba usando lo que sabía de bailar con ella, lo cual no era particularmente abrazarse y moverse suavemente.

Fuertes y musculosos brazos serpentearon alrededor de la piel cremosa de su cuello. La Uzumaki contuvo un gemido cuando el rubio comenzó a trazar la parte baja de su espalda. Inclinó la cabeza para descansarla sobre su hombro. Su aroma masculino era como un afrodisíaco para ella y se encontró tomando múltiples bocanadas. Para su sorpresa, su hijo estaba respirando en su cabello, oliendo el champú perfumado que usaba para mantener sus trenzas rojas agradables y brillantes.

Mentalmente, el rubio tacho el ultimo paso.

Era hora de que la última seducción entrara en acción.

Kushina asintió, sin aliento, mientras volvía a abrazar el cuello de su hijo. Ella mantuvo su mirada sobre él, estudiando su expresión, mientras intentaba controlar sus sentimientos crecientes por él. Incapaz de resistir el momento íntimo, ella bajó la cabeza y la apoyó sobre su hombro. Sus enormes tetas se presionaron contra él cuando él apretó su abrazo, pero esta vez ella estaba agradecida por las sensaciones que le traía, sus pezones duros eran una señal de que estaba cerca de un orgasmo sólo por el toque de Naruto.

Treinta minutos después.

La esposa de Minato comenzó a perder la razón.

El rubio, rompiendo efectivamente todas y cada una de sus defensas cuando todas las cosas que él había hecho por ella llenaban su mente.

No merecía ser tratada así por alguien que ella había tratado tan mal, pero años de descuido hacían que ella misma se olvidará de todo ante ser tratada tan bien por un hombre como él que la mantenía así.

Por un breve momento, ella se apartó de él para mirarlo a los ojos. Las tentaciones estaban allí, pero ahora incluso su corazón y su alma comenzaron a anhelarlo.

Siempre considero las relaciones familiares de su clan como prohibido y tabú. Ahora estaba descubriendo que la idea de que se unieran le parecía algo que todo su ser deseaba. Todo lo que le impedía hacer realidad sus sueños más salvajes era su postura sobre la infidelidad.

Pero Minato… el hombre que la había lastimado durante años con su ausencia y rara vez lo compensa. Sin embargo, Naruto allí en una noche hizo más por ella más de lo que su esposo en décadas. Ella cerró los ojos, moviendo su trasero inquieto, inconscientemente usando sus mejillas temblorosas para invitarlo a tocarla.

Ella hizo su elección.

Perdóname, Minato ...

Cara sonrojada, pies nerviosos arrastrando los pies, rodilla derecha doblada y ... Bingo. Pensó Naruto leyendo las expresiones faciales de la Uzumaki mientras tomaba nota de sus movimientos nerviosos.

—Bueno, creo que es hora de que vayamos a un lugar para pasar la noche— le dijo al oído, con el mismo tono que le había dado cuando la besa en la mañana.

Esta vez tenía marcada a fuego en su mente lo que quería.

Kushina bajo la mirada, no quería que él viera la ardiente lujuria, el deseo puro en sus ojos al escuchar esas palabras.


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Naruto no era feo, en definitiva no lo era, con una complexión grande pero sin exagerado. No era un gigante corpulento y musculoso, pero estaba bien formado, ágil, pero con una definición perfecta, con músculos que se hinchaban lo suficiente como para hacer que sus interiores se agitaran.

No era vanidoso sobre su físico, y no se prensó ni esculpió sus músculos como un culturista, jamás pensó en su apariencia. Todo fue funcional, todo tenía un propósito. Cada centímetro de esa forma fue construido para luchar y proteger, para moverse con velocidad y golpear con poder.

Era... perfecto. No había otra forma de describirlo, eso era como ella lo diría mientras veía quitándose la ropa enfrente de ella.

La placa de metal que llevaba cayó con un ruido sordo a un lado, y Kushina admitiría con renovada vergüenza que le encantaba la vista al ver como subía la camisa lentamente.

No hay punto de retorno. Pensó Naruto viendo a la mujer en la cama de un lujoso hotel en la ciudad.

Ella tenía sus problemas para quitarse el vestido que llevaba, y el rubio se le acercó lentamente, poniendo sus manos sobre las caderas de la pelirroja.

Pudo sentir a la Uzumaki tensarse y temblar, pero sus manos fueron debajo de la falda de ella, subiéndola.

Miro el enorme culo de la Ojimorada desde atrás, y sus dedos fueron a las bragas negras que Kushina llevaba, pasando debajo de ellos y luego rompiéndolas.

Tendía a hacer eso antes, cuando se impacientaba mucho, simplemente quitaba las ropas y le arrancaba las bragas, noto que era una ropa interior bastante atrevida.

Naruto nunca llevó a cabo un plan sin pensarlo al menos tres veces. Solo que esta vez, pensaba demasiado en ese tipo de cosas.

Sus manos sostuvieron el e orbe culo de ella, estrujando con sus manos la carne regordeta, sintiendo como se hundía en la suave piel.

Separo un poco una de sus manos, y azotó con fuerzas las nalgas de Kushina, viendo como arqueaba la espalda.

La empujó contra la cama, viendo como el sensual cuerpo de ella era puesto a cuatro patas, con el culo al aire mientras el rubio se ponía detrás de ella.

—Huh— soltó el rubio mientras se quitaba el cinturón que ataba su pantalón, una enorme erección estirando sus pantalones mientras pasaba su mano por la cabeza de ella—. Viéndote de cerca, si que tienes un cabello hermoso.

Una de las cosas que Kushina había aprendido a amar de si misma había sido su cabello, algo que independiente del descuido de Minato, siempre había sido objeto de su aprecio.

Sus hebras rojas fueron jaladas con la fuerza suficiente para hacer que doliera mientras sus nalgas se apegaban a la dura erección de Naruto, este subiendo la mano que había azotado su culo, pasando por su delgado vientre y la otra bajando para que ambas sujetarán sus enormes tetas.

Era un vestido muy lindo, muy importante para ella, por lo que simplemente hizo que se desenredara para que cayera suavemente sobre sus hombros.

No llevaba sostén, por lo que sus pechos se bambolearon, y cual masa suave las estrujo, pellizcado sus pezones con sus dedos duros y callosos, al mismo tiempo, su verga palpitante estirando sus pantalones, al punto que la vara de carne salía entre los muslos de la pelirroja para sobresalir contra su vientre.

Kushina trago, sintiendo la enorme vara que dejaba en ridículo a su marido pasarse contra sus labios vaginales, recordando la sensación que había sentido en el baño hace unos días, pura excitación animal.

—Tengo que advertirte, una vez empiezo no me detengo por nada, y voy a ser mucho más rudo contigo que con Naruko— le indicó el Ojiazul mientras pasaba su lengua por la mejilla de ella.

La pelirroja giro la cabeza suavemente, abriendo la boca para mostrar su rosada y húmeda lengua.

Naruto junto sus labios con ella, y sus lenguas empezaron a moverse entre si mientras estrujaba sus tetas con firmeza.

Seguidamente, alineó su polla contra los labios vaginales de la pelirroja, que estaba muy distraída besándose de lengua con su hijo para notar como este la dejaba caer.

Y la empalo sobre su polla sin ningún cuidado, saboreando la sensación de la carne de su coño abriéndose a la fuerza, su verga llegando hasta su útero en un momento, y luego empezando a presionar contra él.

Apenas había poco menos de la mitad de su verga, y la pelirroja se quedo sin aliento al sentir como presionaba contra su cuello uterino.

Saliva y lágrimas chorreaban de su cara, casi catatónica mientras el rubio volvía a tomar su boca, y seguidamente… empujó sus caderas hacia arriba.

Jugos vaginales empezaron a chorrear alrededor de la polla de Naruto después de haber encajado su polla dentro de la Uzumaki, se quedo un par de segundos allí quieto, dejando a Kushina con un bulto enorme en su vientre para que se acostumbrará al tamaño.

—Joder— gruño Naruto mientras sostenía las caderas de la MILF Uzumaki, mientras sus pantalones prácticamente salieron volando para quedar tan desnudo como ella—. Sorprende que Minato te haya mantenido tan descuidada por años como para que estés así de apretada— comentó el Ojiazul sintiendo como apenas podía moverse, la sensación dentro de ella era igual a las primeras veces que había tenido con cualquiera de las mujeres que conocía.

Le dio exactamente 5 segundos.

Abrazo la cintura de la pelirroja con fuerza suficiente para herir a una mujer normal, mientras sus embestidas empujaban hacia arriba en ella, prácticamente arando su vagina como un pistón enfurecido que sacudía toda su vagina, estirando su útero y matriz como un animal rabioso estirando su coño y arruinándola para cualquier otro.

El sensual cuerpo de la pelirroja rebotó violentamente arriba y abajo a lo largo de toda la polla del Ojiazul, un bulto visible viajó a través de su sección media mientras su coño estaba lleno de tanta polla que sentía que nunca podría volver a tensarse.

La sostuvo con fuerza, sintiendo como ponía los dedos entrelazados en su cabello mientras se revolvían juntos como animales, sus jadeos agudos y tartamudeando, incapaz de obtener suficiente oxígeno con esa polla colosal embistiendo dentro de ella, abriéndola y follando sus entrañas mientras el rubio sintió el apretado anillo del cuello uterino apretándolo como si estuviera tratando de chupar su vida por su verga.

No estaba alejado de como se sentía, pero si de lo que iba a darle.

El útero de la pelirroja se estiraba y contraía debido a las embestidas que Naruto propinaba a su interior, baba se filtró visiblemente de su boca mientras por la expresión de su cara parecía sugerir que su cerebro estaba volviéndose papilla.

Naruto la tiro a la cama, y ella quedó a cuatro patas antes de que el rubio se le montará encima y siguiera con sus embestidas, su enorme culo regordete se sacudió como gelatina en una mezcladora, las mejillas regordetas golpeando contra su cincelado y duro abdomen, sus enormes tetas sacudiéndose y temblando mientras la jalaba del pelo de forma ruda, sus bolas golpeaban contra su trasero en un ritmo constante, espasmódico y frenético.

El Ojiazul se clavo con un gruñido en su interior, sintiendo las paredes vaginales de ella apretando su verga cuando un segundo orgasmo le golpeó violentamente.

Suspiro largamente, sintiendo como el cuerpo entero de Kushina se crispara de placer absoluto en cada nervio.

Antes de seguir, quería asegurarse de que la dejará hasta el borde de la sensibilidad, por lo que lentamente saco su polla de Kushina, sintiendo una potente succión que casi le rogaba que se quedará adentro.

Miro su verga bañada en jugos vaginales y pegajosa hasta el punto de parecer estar brillando en gel.

Agarro las caderas de la pelirroja con ambas manos, y con facilidad pasmosa la levantó, para sorpresa de esta.

—Por lo sensible que estas, apuesto todo lo que tengo a que Minato no hacía nada de este tipo, así que no estará de más "mimarte" un poco.

Puso a la pelirroja en una posición igual a la que había puesto a Naruko la primera vez que follaron, ella boca abajo mientras la agarraba de las caderas, las piernas abiertas mientras ella tenía su verga en la cara y el tenía acceso directo a su coño.

Kushina tenía la polla de su hijo enfrente de la cara, su caliente aliento contra la vara de carne, y sus labios rechonchos a unos cuantos centímetros de esa enorme verga.

Antes de poder siquiera decir o hacer algo, Naruto plasmó su boca contra sus labios vaginales, chorreantes de jugó antes de que su lengua se metiera dentro para empezar a succionar y lamer el interior.

Un grito se le salió a la pelirroja, el cual aprovecho para empujar su verga contra su pequeña boca.

Los ojos de Kushina se abrieron al sentir como la verga bañada en jugos de coño y almizcle se metía en su garganta, llenando su boca y siguiendo por toda su laringe, ahogándola con su polla mientras encajaba más y más dentro suyo.

Pulgada tras pulgada, un enorme bulto estiraba su garganta mientras la larga lengua del rubio se adentraba como una serpiente en su agujero para hacer bebes. Las fosas nasales de la madre sobre las enormes y gordas bolas de su hijo, cualquier forma de conseguir aire era tapada en boca y nariz por la larga verga y las enormes bolas de Naruto.

Este saco su lengua de la concha de la MILF Uzumaki, mientras relamía sus labios llenos de los jugos vaginales de ella, comenzó a llenar su boca de saliva.

A Eva le encanta cuando hago esto en esta posición, me pregunto si a ti también. Aunque claro, con la pequeña Tokisada cuando estaban así, podía ser un poco más intenso.

La saliva que había acumulado en su boca fue chorreada contra el ano de su madre, la esposa de Minato chillando al sentir a Naruto aferrarse a su culo antes de que un liquido caliente empezará a ser derramado contra su recto, la lengua del rubio empezando a adentrarse en su entrada posterior.

Su ano le apretaba la lengua por lo viciosamente que sus paredes se contraían a su alrededor. Sus gemidos llegaron a sus oídos, pero perseveró mientras movía la lengua hasta que ella se relajó gradualmente a la sensación de que su culo fuera explorado por primera vez por una entidad extranjera. Luego, cavó su lengua tan profundo como pudo. Su espalda se arqueó, sus melodiosos gemidos llenaron el pasillo de su casa. Debido a que ella era virgen allá atrás, este nivel de estimulación estaba fuera de lugar para ella.

Los sonidos húmedos, succionadores y húmedos de Naruto comiendo el culo de su madre se unieron a los chillidos de su enloquecer de placer. Hizo un empuje profundo, tan profundo que pudo sentir su saliva secándose debido al calor que emitía desde las profundidades de su ano. Su nariz respiraba en la grieta de su trasero, sus ojos mirando más allá de sus magníficas nalgas y viéndola sacudir la cabeza violentamente.

Luego, canalizó el chakra Raiton a su lengua.

El cuerpo de la pelirroja se sacudió como si tuviera espasmos mientras que el rubio seguía moviendo su lengua como si fuera lo ultimo que haría en su vida.

Tenía que ser un poco más cuidadoso con Kushina que con Eva o sus chicas, la Tokisada por lo menos tenía el Arca para escudarla de cosas así, con el control perfecto que tenía sobre su Chakra, aumento la sensibilidad en cada receptor de placer en ella unas cuantas decenas a cientos de veces.

Lo cual tuvo el resultado esperado.

—¡MNGGGGHHHHHHH!— ella gritando como una puta con la garganta llena de polla.

Una ola de jugos como un tsunami brotó de lo más profundo de su coño, siguiendo su ano apretando alrededor de la lengua de su hijo. Tenía la cara apegada contra la ingle de Naruto mientras sus piernas comenzaron a temblar, las sábanas manchadas con sus jugos.

El rubio sacó la lengua del culo de su madre y respiró hondo. Si no hubiera sido él, habría muerto por asfixia con el tiempo que había pasado explorando sus paredes anales.

Hablando de Kushina, la dejo caer sobre la cama y ella se derrumbó con su gran y jugoso trasero formando una hermosa forma de corazón. Estaba acostada en un charco de sus propios jugos. Sus orbes violetas estaban nublados, signo de que el orgasmo la había dejado difusa.

Y seguía con la verga de su hijo enfundada en la garganta, gorgoteando y chupando a Cómo podía.

El rubio sacó lentamente su polla de la boca de Kushina, sintiendo la succión en sus labios rechonchos mientras sacaba pulgada tras pulgada hasta que las catorce estaban fuera, bañadas en saliva y conectadas por hilos de la misma a la boca de la mujer.

Vio la vagina chorreante de la pelirroja, sus piernas sufriendo orgasmos mientras sus bolas descansaban sobre sus fosas nasales, sintiendo el vapor de su boca contra su vara cada que exhalaba después de olfatear sus bolas con una necesidad primordial.

En un par de minutos había sufrido varios orgasmos más numerosos y violentos que cualquier cosa que Minato le hubiera hecho sentir, mientras que Naruto seguía duro como una piedra.

Este enredo su mano en el pelo de Kushina, jalando hacia arriba, viendo el sensual cuerpo de la mujer levantarse de forma floja bajo su mano, con los ojos nublados, la boca chorreando de saliva, lagrimas cayendo de su cara mientras mantenía una expresión atontada en su cara, miro como los jugos de coño de ella chorreaban más producto de ser tratada con tanta rudeza—Duras más que Naruko sin usar el Chakra del Kyuubi, eso es un logro enorme— comentó el rubio, tirando a la pelirroja sobre la cama boca arriba.

Ella se rio suavemente por su elogio, sintiendo a su hijo abrirle las piernas, los labios de su coño abriéndose en consecuencia, revelando su rosado interior todavía abierto después de probar la gorda verga de Naruto abriéndolos.

Y pudo probar esa sensación de nuevo.

Su vagina partiéndose en dos, su cuello uterino siendo penetrado, su vientre siendo estirado, esas enormes bolas golpeando contra su culo regordete mientras el rubio la sujetaba de los tobillos para empezar a moverse como un toro embravecido contra ella

Kushina no era particularmente hábil en el sexo, pero Naruto mentiría si dijera que su cuerpo no se sentía bien, si su polla no fuera succionada por sus agujeros como si pertenecieran allí.

Eso le molestaba un poco, una sensación que tenía con Naruko igualmente, como si estuvieran hechos el uno para el otro en cuestión física, su verga cabía perfectamente en sus agujeros como completando dos mitades

La idea no le agradaba particularmente, por lo que no pensó en nada, y se puso más intenso contra ella.

Desde la perspectiva de Kushina, era Naruto de repente poniéndose violento contra su coño, muy, MUY violento.

Parecía como un pistón, agarrándola del culo, se aferro a ella antes de empezar a agitarla como una bestia, haciendo que brincara a horcajadas sobre su verga, al mismo tiempo que sus bolas golpeaban contra su culo, sus manos aferradas a sus nalgas antes de sentir como algo se acercaba.

Su boca estaba contra las tetas de ella, lamiendo y chupando el sudor que la cubría, su cuerpo estaba resbaloso, lamiendo, chupando, mordiendo, y repitiendo para ser mas exactos. Cuando terminó, sus enormes tetas estaban cubiertas de saliva y sudor.

Naruto llegó a la parte más profundo de su coño, un lugar donde nunca nadie había estado antes, y con ese rugido ahogado, sus manos agarraron su culo tan fuerte que Kushina pudo sentir su carne distorsionarse y sobresalir de su toque.

Este no era el sexo del tipo que un humano tenía, era más cercano a follar con una bestia, un ser sobrenatural, una entidad con un poder enorme simplemente reproduciéndose con una hembra.

Eso es algo que Kushina supo cuando la saliva le subió por la garganta, casi haciendo que se ahoga cuando el semen fue disparado dentro de su útero como una manguera a presión apuntada dentro suyo.

Su vientre se hinchó de golpe, su cadera se alzó mientras su espalda se encorvaba, sus ojos rodando a la parte trasera de su cráneo.

Las bolas del Ojiazul se estrujaban, y cada vez, una descarga más potente que la anterior llegaba dentro de ella, hinchando su vientre.

No era algo que un humano normal podría hacer, ni siquiera pensaba que algún shinobi podría siquiera compararse a la cantidad tan enorme que soltaba.

Bueno, para ser exactos, no pensaba en nada.

Una pequeña curiosidad era que en las mujeres, el cerebro mandaba hormonas sedantes para que estas durmieran y así mantener dentro el semen que era soltado.

Con la cantidad que Naruto había mandado dentro del útero de la esposa de Minato, lo contrario pasaba, cada nervio de su cuerpo estaba demasiado alerta, sensible ante lo sucedido.

Con un sonido pegajoso, el rubio saco su polla del coño de Kushina, llena con los fluidos vaginales de ella y su semen—N-no ... no más ... por favor no ... más ... más ... no ... por favor ...— gimió la esposa del Hokage mientras se quedaba temblorosa en la cama, estremeciéndose violentamente por su cercanía.

No era por miedo, era por la pura excitación, sabía que ahora no había vuelta atrás, que estaba arruinada para cualquier otro hombre, pero quería al menos mantener algo de su propia dignidad como mujer, incontables orgasmos que la habían azotado dejaron su cerebro hecho papilla.

Naruto giro la cabeza para ver a un reloj en el cuarto.

Por lo que vio, habían pasado exactamente tres horas desde que empezaron—Lamento decepcionarte, Kushina— declaró Naruto dándole la vuelta a la mujer y alzando las caderas de ella, usando sus manos para abrir sus nalgas regordetas y mostrar su rosado ano—. Pero apenas estamos empezando.

La habitación estaba sellada en todo sentido, insonorizada y sin forma de acceder a menos que fueran Naruto o Kushina.

Por lo tanto, solo estaban ellos dos, y solo Naruto escucho el fuerte grito de la MILF Uzumaki cuando su verga abrió en dos su ano.

Las siguientes horas ella las recordaría marcadas a su cerebro, mientras tenía un primer encuentro con lo que podría describir como una bestia en todo sentido.


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—Así que... ¿Hay algo que tengas que reportar?— pregunto Minato en un edificio que fungía como una oficina mientras la suya estaba siendo remodelada, mirando a su sombra.

—Realmente no mucho, pero si algo que tienes que ver...— se escucho desde su sombra antes que cierto pelinegro saliera poco a poco de ella—. Al contrario que la versión "Oficial" fue "él" quien se encargo de lo mas "Difícil" de ese incidente— declaró Axel viendo como Minato le miraba inquisitivamente.

—¿Grabaste todo?

—Mis Dolls siempre graban— declaró el pelinegro antes de sacar algo que parecía un reproductor de DVD compacto con pantalla propia.

Minato encendió el aparato y pulso el botón de reproducir.

En la pantalla y en una buena calidad de imagen se veía la imagen de como Naruto peleo en el incidente con el que Axel había llamado como "Bestia de la Guerra" lo cual parecía sorprendente ya que se podía ver a una velocidad normal pero todo lo demás, las rocas que volaban, las ondas de aire y los trozos de carne volando estaban prácticamente congelados.

—Sorprenderme, incluso puedes grabar una pelea a altas velocidades como esta— comentó el Namikaze considerablemente sorprendido… antes de que llegara una parte en particular.

Este tipo de grabaciones no pueden tener sonidos pero Minato vio como todo comenzaba a volver a una velocidad normal, escuchando lo que pasaba.

Lo único que podía escuchar era carne siendo destrozada y rasgada al punto de volverse irreconocible, rugidos y respiraciones más parecidas a las de un animal.

Naruto destrozando a la "bestia" actuando de forma, irónicamente, igual a la de una bewtia.

La cara de de Minato era una de incredulidad viendo como el rubio arrancaba trozos de carne de la cara de la bestia, y del resto de su cuerpo, con los dientes mientras lo golpeaba, escuchando igualmente el sonido de como masticaba dicha carne ruidosamente.

Sin duda él va a querer ver esto. Pensó el pelinegro mientras una de sus Dolls le tomaba una foto a Minato inadvertidamente.

Al terminar, Axel se limitó a cerrar el reproductor y guardarlo en la gabardina que llevaba.

Todo queda en un silencio como el de un sepulcro.

Hasta los ANBU que vigilaban afuera se quedaron callados.

Ese sonido era inconfundible para ellos.

Era el de una bestia comiendo, un compañero siendo devorado por la invocación de un enemigo, o una criatura peligrosa siendo enfrentada.

Pero Minato salió de su sorpresa y aparentemente se dio un golpe mental para despertarse del todo—... A-Aumenta la vigilancia sobre el— fue lo único que dijo Minato aunque parecía estar digiriéndolo aun.

—¿Debería encargar…?

—¡No!— se apresuró a responder el Namikaze—. ¡Aun después de esto!... Aun después de lo que he visto... El sigue siendo mi hijo— dijo Minato con una voz de mando, claramente algo enojado por que se mencionara esa opción—. Se que las cosas que el ha hecho no son las más éticas, puede que sea peligroso con impulsos de actuar… así. Pero aún no ha hecho nada que pueda ser irreparable, aun puede redimirse— declaró Minato intentando abogar por su hijo.

—Es tu decisión, "Jefe"— dijo Axel para seguidamente darse la vuelta—. Seguiré vigilándolo, pero tengo que decirte un par de cosas— declaró el Oshimura mientras estaba frente a la puerta sin mirarlo—. Las Cosas se pondrán feas pronto... Y no lo digo por él... Pero todo este ambiente huele a que algo saldrá mal... Yo que tu... Pasaría mas tiempo con mi familia, quien sabe que podría pasar con ellos cualquiera de estos días— declaró el Ojimorado abriendo la puerta para irse.

Dejando a el Hokage y a los ANBU perplejos por sus palabras.