Los personajes no me pertenecen son creación del gran Akira Toriyama. La trama e historia si son idea original mía.
El sol, ya no brilla como antes lo hacía a mi alrededor, que razón, pudo darle si todo en lo nuestro, era perfección. Me dedicaba a quererla y cuidarla y así me corresponde, Sin ni siquiera un adiós, hasta luego, matas mis ilusiones. Y hasta hoy, te recuerdo escuchando a una triste canción, siento yo, lentamente ahogarme solo en mi habitación. Día con día, camino en las calles sin una esperanza. imaginando, pensando si tú, todavía me recuerdas... – Tu y yo somos uno mismo, Timbiriche
Después de nuestro picnic, realmente no tuve ocasión de encontrarme en los siguientes días a solas con Vegeta, estaba segura de que él me evitaba. Para ser sincera conmigo misma, él tenía razón, yo seguía con Yamsha. No podía creer que ese altanero príncipe, era quien lo ponía sobre la mesa, definitivamente tenía un orgullo y principios muy fuertes, no me quedan dudas.
Suspiré triste, pero él tiene razón. Debo aclarar mis ideas, sin embargo, por algún motivo llevaba ya un tiempo sintiendo que mis sentimientos por Yamsha cambiaban, ha sido un cambio paulatino y por eso tal vez, no lo noté antes, pero el sentimiento que surgía estaba ahí. Después de tantas cosas vividas juntos, el amor que sentía por él ha ido adormeciéndose, o tal vez ¿muriendo? Y en su lugar se instalaba en mi un sentimiento nuevo, más de camaradería. Lo quería sí, pero empecé a entender que ya no lo amaba. Además, yo conocía desde hace tantos años a mi aún novio. Siempre fue un alma libre y jamás quise atarlo, pero era tanta la libertad que él quería que, aunque sabía los sentimientos de él por mí, no terminaba de quedarse conmigo; y cada que podía se perdía descubriendo nuevos horizontes, nuevos caminos, nuevos cuerpos.
Estaba sentada en la terraza pensando eso, cuando mi madre apareció con una bandeja de té y galletas, ¡como la envidio! Parece que ella nunca tiene preocupaciones - ¿Oh que pasa Bulmita? - Me dijo mi madre - ¿Te noto muy pensativa, siguen los problemas con el joven Yamsha?, es que acaso ¿ya no estás tan segura de tus sentimientos a él? - me preguntó mi madre, dándome una dulce sonrisa cariñosa. Vaya, cuando quiere mi madre puede ser muy intuitiva, a veces pienso que va navegando en la vida con bandera de ingenuidad, pero en el fondo creo es más perspicaz de lo que aparenta – No sé mamá, han sido tantas cosas que hemos pasado juntos, pero últimamente mis sentimientos por él han estado revueltos, está todo tan confuso- le dije dándole una sonrisa triste.
Mi dulce madre, tomó un largo sorbo de su té, antes de contestarme – Tal vez solo se acabó la magia, hija- tan pronto ella dijo eso, algo en mi corazón me hizo entender, que así de simple y fácil como mi madre lo decía, era cierto. Ya no había magia. En qué momento se esfumó no lo sé, pero empezaba a entenderlo. Sabía que tenía que hablar con Yamsha y pedirle que nos diéramos primero un tiempo, para que él pudiera tanto como yo asimilarlo, y después poder confirmar la ruptura definitiva. Así también me daría tiempo de sanar mi corazón, y tal vez lograr conquistar nuevos y ariscos horizontes. Tan pronto mi menté pensó esto, me llegó la imagen de ese orgulloso Saiyajin ¡Kami era demasiado guapo! Sonreí a mi madre y le dije – Tienes razón madre, la magia se acabó- La abracé y me fui rumbo a mi cuarto a buscar mi celular, sabía lo que tenía que hacer.
Estábamos nuevamente sentados en el parque, ella había llegado hace 10 minutos, cuando la vi la abracé, pero en forma muy educada no me dejó besarla. Sentía una molestia en el pecho al darme cuenta de eso, empezaba a ponerme nervioso, sabía que las cosas no habían estado bien últimamente, pero esa acción no me auguraba nada bueno. Por un momento cuando recibí por fin su llamada de que quería hablar conmigo después de varios días sin saber de ella, desde la última confrontación con el maldito simio. Entendí que lo mejor era dejar que se enfriaran los ánimos y cuando se le pasara el coraje a Bulma, le haría entender con caricias y besos que solo estaba preocupado por ella. Cuando me marcó pensé que sería una reconciliación más. Ya casi saboreaba el gusto de sus dulces besos. Por lo que esa pequeña acción de inmediato me puso en guardia.
Decidí jugármela en ese momento y ceder un poco para no perderla – Me alegra que me hayas marcado cariño, sabía que estabas muy molesta conmigo, y sé que me porté como un imbécil contigo. Que no tenía derecho a pedirte eso, que tienes tus motivos para darle alojamiento a ese simio espacial, pero de verdad todo lo hice pensando en tu seguridad. Lamento haberte ofendido con mi actitud machista, dime ¿Qué puedo hacer para que me perdones? No puedo estar otro minuto más sin ti – terminé de decirle mientras me hincaba enfrente de ella y le besaba cariñosamente las manos.
Bulma se sonrojó ante la acción de Yamsha, y a pesar de que el gesto la sorprendió y no lo esperaba, algo en ella cambió desde la vez anterior, no se emocionaba con el gesto. Veía a su aún novio, sí definitivamente él era jodidamente guapo, pero ya no sentía su pecho acelerarse cuando él se acercaba o la besaba. Después de tantos años, había dejado de amar a Yamsha. Y se sentía mal al verlo, él estaba ahí pensando que volverían como siempre, era difícil el paso que iba a dar, pero era necesario, no quería alargar el sufrimiento de él más tiempo, aunque tampoco sería tan cruel. Primero le pediría un tiempo, y en unas semanas más que él ya se hubiera hecho a la idea, le informaría de que la ruptura era definitiva.
Retiré mis manos suavemente del agarre de Yamsha, suspiré y le dije - Yamsha, yo... he estado pensando y realmente creo que lo mejor es darnos un tiempo. Hemos vivido tantas cosas juntos sí, pero empiezo a notar que tal vez en este punto de nuestras vidas necesitamos tomar un tiempo y reconsiderar las cosas, hemos peleado y vuelto tantas veces que honestamente necesito ordenar las ideas en mi mente. Yo... (Se acabó la magia pensaba Bulma) creo que... que hemos forzado demasiado las cosas (se acabó la magia solo dilo maldita sea, se decía mentalmente la peli azul), creo que lo mejor es sólo ser amigos al menos por el momento. Necesito un tiempo y después... después veremos (eres una cobarde, se regañó mentalmente) –
Yamsha estaba boquiabierto claramente sorprendido, esto era demasiado surreal para ser cierto, pero la determinación en los ojos de su ahora exnovia, le hablaban de que era real y no una pesadilla – Bulma, ¿Por qué quieres un tiempo?, Nena sé que he sido un cretino, pero sé que podemos recuperar lo que teníamos, me está yendo mejor ahora y espero en poco tiempo comprar la casa de tus sueños y nos casemos – Decía un desesperado Yamsha, jugándose la última carta que él sabía que su novia tenía años esperando que él dijera eso, pero en su egoísmo siempre lo había reservado para otra ocasión.
Bulma vio con tristeza a su ahora exnovio, tan pronto él dijo estas palabras ella entendió el propósito de estas de retenerla, ¿lo decía justo ahora que ella quería levantar el vuelo sola? Cuánto había añorado escuchar antes esas palabras al lobo del desierto, si esas palabras las hubiera dicho tiempo atrás, ella sabía que no hubiera dudado y se habría arrojado a los brazos de su ahora expareja, pero ahora ella entendía el significado de estas y del intento de manipulación que tenían las mismas. Le dejaba un regusto amargo saberlo, pero en ese momento ella entendió que él llevaba largo tiempo sabiendo cuál era el sueño que ella guardaba más profundamente en su corazón, formalizar y tener una familia y que solo hasta ahora que ella quería de verdad terminar hizo amago de llevarlo acabo.
Aunque por fuera mostraba ser una mujer liberal, fuerte y aventurera, y pareciera que nada la podía afectar, la realidad es que casarse con su príncipe azul siempre había sido su sueño. Más decidida que antes le dijo a Yamsha – Te agradezco que pienses eso, sin embargo, ahora soy yo la que tiene dudas Yamsha, si de verdad me quieres como dices, dame tiempo, necesito encontrarme y saber si seguir caminando a tu lado es lo que en verdad quiero –
El beisbolista sintió una desesperación profunda, se había jugado el todo por el todo y sacado la última carta que tenía, el as bajo la manga y todo para que este resultara ser inefectivo. Sintiendo que la perdía y desesperado por lo mismo su mente rápidamente encontró a quien creía el culpable.
-Es por ese maldito mono espacial ¿Verdad? - Algo en el rostro de su ahora exnovia le confirmó su desagradable presentimiento que ese maldito Saiyan tenía que ver en esta situación. ¡Como lo odiaba! Bulma comprendió que tal vez su exnovio si la conocía más de lo que ella pensaba y eso la incomodó sin embargo, era mejor llevar la conversación lejos de esos derroteros, puesto que cada vez que salía el nombre del príncipe Saiyajin a la conversación, las cosas no acababan nada bien.
-Lo siento Yamsha, esta vez quiero que respetes mi decisión, no tengo porque justificarla, he sido sincera contigo y ahora solo quiero estar sola, lamento lastimarte así, pero ahora soy yo quien necesito un tiempo para pensarlo. Seguiremos siendo amigos, mi amistad siempre la tendrás, pero por el momento prefiero no nos frecuentemos, hasta que aclare mis sentimientos- Dicho esto Bulma se levantó y se fue del lugar sin dar un último vistazo, dejando atrás a su descorazonado exnovio que veía como el amor de su vida se alejaba de él.
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Saludos Karenina y Calay, jajaja ese picnic se descontroló señores jajajaja pienso lo mismo por jugarle al vivo alguien más caerá en su propia trampa.
Por cierto Ouch Yamsha creo que esta vez la tienes muy difícil... No lo creen?
