20- Nuevos lazos.
-Siento decepcionarte Zeldris- dice Merlín mientras observa la expresión del demonio- Pero esta vez no estoy involucrada en esta situación. Aunque yo también he escuchado historias sobre esa criatura, su aparición trajó consigo tragedias a diferentes reinos, terremotos, erupciones volcánicas, guerras y en todos los casos se dice que la visita de aquel ser estaba relacionada con un amor entre dos seres que era incorrecto a la vista de los dioses y si, te felicito por tus deducciones- continua la hechicera viendo a todos- Es lo que cualquiera de ustedes podría pensar, solo que no tienen el valor de decirlo en voz alta.
-Señorita Merlín- dice Escanor queriendo intervenir, mientras Arthur aprieta con fuerza sus muñecas también casi imaginando las palabras de la pelinegra.
-Está bien Escanor, solo estoy diciendo la verdad- dice mientras cruza sus brazos- Liberar una criatura como esa, en el tiempo en que un demonio y una diosa finalmente han podido lograr la felicidad. Seguramente sería un buen plan para alguien que desea separarlos, alguien como… no se- dice con voz sarcástica- La deidad Suprema o alguien como yo, que siempre quiso que ese demonio le correspondiera, es lo que todos pensaron ¿no es así? Ya los engañé una vez, engañé incluso al demonio más poderoso y a la líder del clan de las diosas. Están en todo su derecho de dudar de mí, yo en su lugar también lo haría y confieso que si tengo conocimiento sobre donde podría estar sellada la criatura en cuestión, puedo llevarlos incluso si planean creerme, pero les diré que esta vez no tengo idea de lo que pueda pasar.
-Yo te creo Merlín- le dice Gowther mientras los demás analizan la situación.
-Supongo que yo también elijo creerte- dice Meliodas mientras Merlín le devuelve una leve sonrisa- Escuchen combatimos varios años para el reino de Liones y apenas sabíamos lo básico de los otros, Ban tú no sabías que Elaine y King eran hermanos, yo nunca les dije que era un demonio, King nunca le dijo a Diana que ya se habían conocido antes, la mayoría no tenía idea de cómo lucia Gowther bajo su armadura, creo que el único que era sincero con todos eras tú Escanor- dice señalando al caballero- Y ahora que hemos pasado por tanto, creo que sería bueno empezar a confiar en los otros.
-Tienes razón capitán- dice King- No es momento para divisiones, se supone que somos un equipo.
-Hay algo más- dice entonces Merlín- Varias cosas estaban fuera de mis cálculos cuando le di a Arthur el poder del Caos, así que puede que tu predicción sea cierta Zeldris, puede que el sello de ese monstruo se ha debilitado por la presencia de ese poder o como dije, si el sello fue colocado por el clan de las diosas, puede que estemos ante una jugada de la Deidad suprema.
-Bueno ya está decidido- dice Meliodas- El rey Bartra nos dió también una pista, las montañas al norte de Britannia, vamos todos a ese lugar y dividámonos para buscar.
-¡Yo iré con Diana!
-¡Yo iré con King!- dicen al mismo tiempo.
-No esperaba menos- dice el capitán- ¿Elizabeth quieres venir conmigo? Creo que tus hermanas pueden hacerse cargo de Tristán mientras estamos fuera.
-Está bien- responde la princesa.
-Capitán si me lo permite- dice tímidamente Escanor- Yo quiero participar de esta misión.
-Claro, tú estás incluido, asumía que irías con Merlín.
-Y yo iré con ambos-dice Ban abrazando a Escanor- Ya saben para vigilar a Merlín.
-¿Estás de acuerdo Zeldris?- dice Meliodas y él asiente con la cabeza.
-¿Y yo que debo hacer?- le dice el peliambar a Meliodas, mientras Merlín suelta un soplido de burla.
-Bueno ya que decidiste venir hasta acá de tu cuenta, no entiendo porque te molestas en preguntar- le responde con tono ácido- Haz lo que te dé la gana.
Escanor celebra internamente el enfado de Merlín hacia el rey, mientras que Arthur está punto de dar la vuelta y querer salir corriendo de ahí.
-Vamos no seas tan dura- le dice Diana.
-Puedes venir conmigo- termina Zeldris- 4 equipos serán mejor que 3, además dado que pareces tener problemas técnicos con tu mentora, yo seré quien te vigile, por si acaso.
-Bueno entonces yo iré con Diana y King- termina Gowther abrazando a ambos y rompiendo la tensión de nuevo.
-Decidido- dice Merlín, quien en otras circunstancias impediría que Zeldris vaya con Arthur, pero eso se vería sospechoso dada la situación, además que acaba de lucir "cool" actuando como novia molesta- Espera. ¿acaso dije novia? - se golpea mentalmente de nuevo.
Alejando sus pensamientos raros la hechicera les dice que alisten ropa abrigada y luego se reúnan en el jardín.
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Unas horas más tarde todos se encuentran en la parte norte del reino, cerca de la fortaleza de los Pléyades del cielo azul. Tal como en la visión del rey, la nieve estaba comenzando a caer en esa zona y tal como había mencionado Merlín, existía una gruta oculta en medio de la cordillera, la cual debian encontrar rapidamente antes que la nieve cubriera todo el paisaje.
-Bueno aquí nos separamos- dice Ban- Si alguno tienen problemas…
-Usaremos estos broches que nos dio Merlín- dice Diana- Y nos comunicaremos con los demás.
-De acuerdo- dice Meliodas- Mucha suerte a todos.
Todos asiente a la orden del capitán y comienzan a caminar en distintas direcciones, hasta perder de vista los demás.
-¿Por qué quisiste que te acompañara?- pregunta finalmente Arthur- Puedo suponer que no te caigo muy bien.
-Si me caes bien- confiesa el demonio- Pienso que eres un poco estúpido e inmaduro, pero sé que no eres una mala persona.
-Vaya, que buen cumplido- dice Arthur mientras camina a su lado.
-Creo que fuiste muy valiente, cuando te presentaste ante nosotros, por recuperar esa espada.
-¿Y también muy estúpido?- dice divertido.
-Siempre me llamo la atención el poder que emanaba de ella y me preguntaba qué tipo de humano sería capaz usarla, me sorprendió que fueras solo un niño.
-Era más alto que tú- dice molestándolo y el ríe por lo bajo por el comentario, realmente Zeldris era muy diferente a Meliodas, pero ahora que todos estaban en el mismo bando quería poder llevarse bien con él.
-Mira- dice con un suspiro- No sé si Meliodas te lo ha dicho antes, pero…
-Debo tener cuidado con Merlín- dice con voz apagada- Si, no es la primera vez que escucho eso.
-¿Te gusta no es así?- dice Zeldris tomándolo por sorpresa ¿qué acaso era tan obvio y Merlín era la única que parecía no notarlo?- Por la forma en que la defiendes, es lo que puedo deducir y solo puedo advertirte que tengas cuidado. Ella cree que estuvo enamorada de Meliodas, pero yo pienso que solo era un capricho, para compensar la falta de atención con la que creció, ahora que la veo al lado de ese tipo, puedo notar que lo está usando para llenar ese mismo vació.
-¿Cómo puedes saber eso?- le dice Arthur mientras piensa en las palabras del demonio- Apenas los has visto un par de veces.
-Se cómo se ve una persona enamorada, durante años observe a mi hermano y yo también lo he estado por mucho tiempo- dice el pelinegro- Y basta con que veas a sus demás amigos para saber la diferencia.
-Merlín es diferente a cualquiera de ellos, no podrías juzgarla con esos parámetros- dice más para sí mismo, ya que no quiere tener falsas expectativas sobre los sentimientos de Merlín.
-Talvez, ojalá me equivoque, pero creo saber lo que pasará- continua el antiguo mandamiento de la piedad- Dentro de poco se dará cuenta que no está logrando nada, dejará a ese tipo, luego seguirá contigo y en unos años cuando descubra los límites de tu poder, ese vació regresará y seguramente invente alguna nueva tontería.
-Veo que no te cae bien Merlín- le dice con una leve risa- Pero si ella llegara a fijarse en mí alguna vez, juro que trataría de hacerla feliz y evitar que eso pase.
-Mi padre me advirtió sobre ella y hasta ahora creo que lo que me contó no eran exageraciones, asi que luego no andes llorando si esa mujer te rompe el corazón, en sentido figurado o literalmente de nuevo- le dice con sarcasmo.
La plática de ambos se ve interrumpida por un movimiento entre los arbustos, ambos ponen su atención en aquel punto, Arthur colocando su mano sobre el mango de Excalibur y finalmente un caballero emerge de entre ellos. Se ve unos años mayor que Arthur, cabello castaño y ojos color avellana, con una armadura color plata bastante liviana que hace resaltar sus músculos.
-¿Quién eres?- exclama Zeldris con actitud amenazante mientras el joven ante ellos mantiene su espada hacia el frente.
-Yo debería hacer esa pregunta- contesta sin bajar la guardia- Un demonio y el Rey de un Reino distante ¿Qué los trae por estas tierras? ¿Sobre todo a sabiendas que la Bestia aulladora despertara pronto?
-¿Bestia aulladora?- pregunta el Rey.
