Se levantó con el despertador del celular, un poco fastidiada por que debía empezar obligatoriamente su semana y la rutina. Cansada pero feliz, se preparó el desayuno mientras se sentaba en la mesa para comer su tostada. Allí vio una nota de Touya que la hizo sonreír con emoción.
"Gracias por acompañarme en nuestra escapada. La pasé increíble. Tuyo, Touya"
Demás estaba decir que había muchos aspectos de esa relación que estaban completamente mal. Pero lo que sí era un hecho era que su vínculo se había vuelto cada vez más fuerte. Ese viaje se convirtió en algo muy significativo para ellos. Inclusive se preguntaba si a partir de ese momento la relación avanzaría. Sabía que era una locura pero la idea de despegarse de Touya la entristecía. Sin embargo, no podía ni siquiera imaginarse detener sus encuentros. Casuales o no, ya era rutina diaria el verse o mandarse aunque sea un mensaje deseándose un buen día. Tomoyo no sabría decir en qué momento se prendieron el uno del otro, pero la realidad consistía en que su afecto crecía cada día.
Mirando la nota con cariño, se preguntó cuánto tiempo continuarían así. Era una situación sin reversa pero indudablemente estancada en las circunstancias.
Tomoyo despertó de sus pensamientos por el sonar del timbre. Alguien estaba tocando de forma persistente mientras golpeaba la puerta. Se levantó de la silla, dejando la nota en la mesa. No fue hasta que escuchó sus gritos que supo quién estaba al otro lado de la puerta.
- Maldita sea, Touya. Abre la puerta.
Tomoyo abrió la puerta a una Sakura con el rostro desencajado, con una mirada furiosa jamás vista. Detrás iba un Shaoran silencioso pero atento a actuar si era necesario.
- ¡Creo que me debes una explicación!
- ¿De qué hablas? - le dijo Tomoyo, mientras Sakura la apartaba para entrar al apartamento. Se sacó su chaqueta y la depósito de forma furiosa en el sillón.
- ¡Los vi! - le gritó Sakura con rencor.
Solo tuvo que mirar a Shaoran para asegurarse de que su peor temor había sucedido. Decidió no hablar y escuchar a su amiga. Al menos le debía eso.
- El día del cumpleaños de Touya pasé por aquí a saludarlo por su cumpleaños. Vi cómo te besabas con Touya y se iban en la moto. ¿Qué carajo están haciendo? Es nuestro hermano! ¡Tú padrino! ¡Nuestros padres están casados!
- Sakura... - intentó decirle ella.
- ¡Es un asco! Me revuelve el estómago saber lo que están haciendo- gritó indignada.
- Dejame ex...
- No hay explicación alguna, Tomoyo. ¿Tú entiendes lo que han hecho? ¡Esto va a destruir a toda nuestra familia!
- Sakura, necesito ex…
- ¡Tomoyo! ¡Tomoyo! – le dijo, acentuando lo increíble de la situación-. NO HAY MANERA QUE PUEDA ENTENDER ESTO. Sé que siempre te gustó desafíar los límites pero… ¿Touya? ¿Mi hermano? ¿TU hermano?
Le siguió un montón de reproches de los cuales Tomoyo no se defendió. Tenía sumamente claro que no había explicación para lo que estaban haciendo.
Para cuando Sakura había tirado todo su rencor, era un saco de temblor y lágrimas.
- Sakura...yo... - comenzó a decir, mientras se acercaba a ella para tranquilizarla.
- ¡No me toques! - le dijo ella, furiosa-.¡Eres una maldita puta¡ Me das asco! ¡No me vuelvas a dirigir la palabra! ¡Te detesto!
Esta vez fue Tomoyo la que sintió lágrimas en sus ojos. No podía hablar del nudo que tenía en su garganta. Observó en silencio como Sakura abría la puerta con furia y se iba tras dar un portazo.
Sin embargo, Shaoran seguía allí observándola. Se acercó para darle un abrazo.
- Trataré de hablar con ella para que se tranquilice. Pero van a tener que sentarse a explicarle todo. Trata de hablar con Touya para hacerlo lo más pronto posible. Escríbeme cuando estén listos para hablar.
Cuando Shaoran se fue, ella agarró el teléfono y marcó temblando a Touya. Espero desesperada a que Touya contestara.
- Escucha... Sakura sabe de lo nuestro.
- Maldito mocoso...
- No fue el mocoso. Nos vio el día de tu cumpleaños besándonos.
- ¡Mierda! - dijo, luego de un largo silencio.
- Dice Shaoran que va a intentar hablar con ella para que nos deje explicarle. Pero no la vi con intenciones de escuchar...
- ¡Maldita sea! ¿Cómo estaba ella? – se lo notaba realmente nervioso y preocupado.
- Triste y enojada. Nunca la vi así. Me echó la tal bronca... - le dijo ella, todavía temblando por el momento de confrontación. - Creo que la hemos herido mucho.
No sintió sonido alguno del otro lado del teléfono. Pero sabía lo que Touya estaba sintiendo: culpa. Lo mismo que ella estaba sintiendo en ese momento. Si bien eran conscientes de que esto les podía explotar en la cara, jamás pensaron que les iba a estallar de la peor manera. De algo estaban seguros y era que no sabían cómo confrontar esa revelación. Tomoyo no podía sacarse de la imagen destrozada de Sakura y se odió por haberle causado ese dolor. Ella era la que menos lo merecía.
- Touya...por favor di algo- le dijo Tomoyo, con la voz quebrada.
- No te preocupes, pequeña. Me toca a mí hablar con ella.
...
Al día siguiente, Shaoran se presentó en el apartamento de Touya. Le abrió la puerta un tanto sorprendido a su cuñado y le indicó que entrara con la cabeza.
Vine a hablar sobre Sakura y su situación.
Touya lo miró con amargura y asintió con la cabeza en silencio.
La he llamado y mandado mensajes y no me ha contestado. Fui a su apartamento y no ha salido.
- No… se ha quedado conmigo. Ayer estaba muy nerviosa así que le dije que se quedara conmigo.
- Te agradezco – le dijo sinceramente. Tragó saliva y preguntó -. ¿Cómo se encuentra?
- Está angustiada y confundida. No entiende cómo pasó lo que pasó. Dice que se siente traicionada – Touya se movió incomodo mientras escuchaba -. Y un poco de razón tiene.
- No es para menos – sentenció Touya con amargura-. La hemos… la he cagado de la peor manera.
- Mira… - comenzó a decir Shaoran en tono serio – yo no sé qué hicieron o dejaron de hacer. Lo cierto es que la verdad está afuera. Y Sakura lo sabe. Lo que debes hacer es preguntarte que vas a hacer para remediarlo.
- ¿Cómo se puede remediar algo así? – le preguntó con un nudo en la garganta-. He roto su confianza, su amistad con su amiga y probablemente nuestra familia.
- Deja de echarte la culpa; de nada sirve eso ahora. Es el momento de enfrentar la situación y hablar claramente con Sakura antes de que sea demasiado tarde – lo dijo con una claridad que dejó a Touya pasmado -. Ve al Shiru café hoy en la tarde. Ella estará ahí.
Siguiendo el plan de Shaoran, Touya fue a una cafetería al centro de la ciudad. La
única que no sabía con quien se iba a encontrar era ella por eso su sorpresa fue mayor cuando se encontró con su hermano sentado en la mesa de la esquina.
Se le acongojó el corazón cuando observó su mirada triste y cansada. Podía sentir como sus ojos esmeraldas interrogaban y reprochaban sus acciones.
Supo que nunca recuperaría a su hermana.
- Creo que tenemos que hablar - le dijo él.
- Lo mismo creo - le dijo de forma determinante, mientras tomaba asiento.
- Sé que te estarás preguntando qué está pasando entre Tomoyo y yo. Y estoy preparado para contestar tus dudas. Sé que no es fácil de entender lo que te has enterado pero necesito que entiendas que nunca quisimos lastimarte.
Hubo un minuto de silencio en el que la moza le traía dos té y unas galletas. Sakura no tocó ninguna de las dos cosas. Mantenía los brazos cruzados y la boca fruncida. Estaba realmente enojada.
- ¿Cómo has podido? No entiendo entre todas las personas con la que puedes estar, es con ella con quién te metes. ¿Te das cuenta la cagada que es todo esto? Esto está mal en todos los niveles, Touya. No hay forma de justificar las acciones de ustedes dos. ¿Qué piensas hacer si papá se entera? ¿Si Sinomi se entera? ¿Crees que van a estar felices para siempre?
- No es algo que yo no me haya preguntado ya.
- ¡Pues deberías haberlo pensado, maldita sea! Eres un tipo inteligente como para saber que esto es una locura!
- Ya lo sé, Sakura - le dijo él, apretando los dientes -. Ya es hora de que entiendas que hay cosas que uno no planea y suceden. No todo en esta vida se puede controlar. No planeaba que pasara esto, Sakura. Pero pasó.
- ¿Así de simple? ¿Pasó y ya? - le espetó Sakura con fastidio-. Eres un tipo brillante en algunas cosas pero muy estúpido en otras! ¡Esto lo empezó Tomoyo y tú lo sabes Y lo peor de todo es que la estás encubriendo. La conozco lo suficiente como para saber que ella te buscó.
- Somos dos en este lio. Los dos accedimos a esto – le explicó, mientras intensificaba "los dos".
- Déjala - le dijo secamente-. Corta con todo esto antes de que sea demasiado tarde para todos.
- No puedo - le respondió.
Sakura abrió sus ojos y luego largó una risa sarcástica que no era normal en ella.
- No lo puedo creer. Te has enamorado – y no era pregunta.
Esa palabra y todos sus sinónimos era lo que Touya detestaba admitir para sí mismo. Pero sabía que esa era la razón por la cual no podía separarse de Tomoyo.
- Sé que es inaudito lo que he estado haciendo. Pero tienes que entender que no fue algo buscado. Sé que es algo incorrecto pero no es algo que pueda detener.
Su hermana ya no lo miraba con rencor pero su expresión había cambiado a tristeza.
- Ya has echado tu suerte - le dijo ella, mientras se ponía de pie y agarraba su mochila-. No les diré nada a nuestros padres pero no quiero saber más nada de ustedes dos – la tranquilidad de su voz lo hizo sentir peor.
Touya no tuvo la fuerza de detenerla. No tenía herramientas suficientes como para hacerlo.
Abatido, se dirigió al apartamento de Tomoyo quien lo esperaba ansioso para saber que había hablado con su hermana. Touya se sentó en el sofá, mientras se sacaba la corbata y dejaba caer su cabeza hacia atrás. Advirtió su dolor de cabeza y le alcanzó un poco de agua y una aspirina mientras se sentaba junto a él.
¿Y cómo te fue? – le preguntó, aunque ya sabía la respuesta.
No muy bien – le dijo el, mientras tragaba la aspirina-. Sakura estaba poco receptiva a lo que yo tenía que decir. No la culpo.
Nunca la había visto tan enojada en mi vida. No sabes cómo me confrontó. Me dijo cosas horribles que obviamente me las merecía. Pero escucharlas de ella me hizo dar cuenta del daño que hemos causado – explicó, con un nudo en la garganta.
Me siento igual – dijo, preocupado.
Sakura es mi mejor amiga; la mejor persona que he conocido. Detesto el hecho de haberle ocultado todo esto.
Lo sé…me pasa igual – Touya pasó su brazo por su cabeza para abrazarla. Depositó un pequeño beso en la cabeza a modo de consuelo.
¿Qué más te dijo?
Luego de aclararle que no lo podía dejar, me dijo que no diría nada pero que no quería saber más nada de nosotros.
Tomoyo lo observó con los ojos grandes como dos pelotas. – Touya… - susurró.
Lo digo enserio, Tomoyo. No pienso alejarme de ti y dejarte sola en este embrollo. Los dos somos parte de esto.
¿Me prefieres a mí que a tu hermana? – le preguntó, negando con la cabeza-Touya, escucha, tu no puedes elegir entre nosotras. Sakura siempre tiene que estar primero que nuestra relación.
¿Y piensas que no lo sé? ¿Pero qué debo hacer? ¿Elegir entre mi hermana y lo que sea que seamos tu y yo? – Touya le sujetó el rostro, mientras le hablaba con claridad-. ¿Realmente me estás diciendo que te atreves a dejar lo que tenemos? ¿Quieres que nos separemos?
Tomoyo sintió como el nudo en su garganta aumentaba y sus ojos se llenaban de lágrimas. Se atrevió a hacer la pregunta que sabía que iba a activar la cordura en Touya.
¿Y tú estás dispuesto a sacrificar tu relación con Sakura?
Touya estuvo a punto de confesar lo que había admitido a su hermana pero guardó silencio. Tomoyo tenía razón; no podía elegir entre su amor por Tomoyo y su amor por Sakura.
Se quedaron abrazados en la oscuridad. Pero en el fondo sabían lo que tenían que hacer.
Nota de autor:
Buenas, buenas. Vuelvo con otra actualización. ¿Qué les pareció? Yo lo sentí como muy tenso de escribir ya que hay muchas emociones en juego: el odio de Sakura por un lado y el amor de Tomoyo y Touya por el otro. Probablemente quedó muy apresurado pero quería subirlo hoy.
Cómo banda sonora, elegí el tema de The killers "Read my mind".
Nos leemos pronto, Aknuk.
