Aclaraciones: No hay POV definido.

Disclaimer: Naruto no me pertenece, de lo contrario el NejiTen sería oficial

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Advertencia: Ninguna

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Disfruten la lectura

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Chapter 21. Maestra

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La primera persona que acudió a su mente para darle clases a Tenten fue Kurenai, pero estaba en una misión bastante extensa fuera de la aldea. Descartó a todos los hombres, aunque no descartaba del todo que Gai fuera quien le volviera a explicar a su propia alumna, pero acababa de irse de misión sin tiempo definido. Pensó en Shizune, tenía el carácter adecuado, los conocimientos, pero también era su mano derecha, si así no más su trabajo se acumulaba no quería imaginarse lo que pasaría en donde la perdiera aunque fuera por medio tiempo. No, lo sentía, pero esa opción tampoco iba a ser. De repente recordó que hacía poco se habían hecho las inscripciones para las pruebas de ingreso a maestro de la academia, se iban a abrir dos puestos por lo que varios shinobis se habían postulado, uno de los requisitos para poder ser tenido en cuenta en la posición era el saber tratar con niños y tener paciencia. El proceso de selección de los candidatos era por fases, por lo tanto no era un tema prioritario ni en que el que tuviera que involucrarse aún, así que el montón de papeles con el resumen de habilidades y misiones de los interesados estaba en una caja en alguna esquina de su oficina. No le fue tan difícil de encontrar, había veinte solicitudes.

Revisó por encima, eran catorce hombres, que dejó de lado. De las seis mujeres logró reducir las opciones a tres.

- Shizune, por favor cítalas en mi oficina para la tarde – la mujer observó las tres hojas

- ¿De verdad considera prudente hacer esto?

- Puede ser de utilidad para su recuperación – la pelinegra asintió – cuando estén aquí las tres las haces pasar.

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Neji tenía los ojos clavados en un enorme libro, se veía molesto antes de cerrarlo y volver a dejarlo en el estante, ella había optado por dejar las novelas de lado e imitarlo, tomando un libro al azar con la historia de la aldea, al menos nada de lo que leía le parecía familiar. Se quedaron toda la mañana allí en silencio, cada uno sumergido en su propia lectura.

- ¿Quieres ir a comer algo? – habló él, observó el reloj y ya pasaba la una de la tarde

- No creo que soporte estar en un restaurante – contestó apenada – además tengo mi almuerzo en la maleta

- Voy a traer algo para mí, si estás de acuerdo podemos ir al tejado – ella asintió y lo vio irse.

Cuando regresó le mostró las escaleras que llevaban a una pequeña azotea que tenía el lugar y que la bibliotecaria no tenía problema en que usaran, con tal que se lavaran las manos antes de bajar para no ensuciar ningún libro. Se sentaron y comieron en silencio, Neji le entregó una botella de agua que ella agradeció, sacando los medicamentos para podérselos tomar. Él la acompañó hasta el departamento, aunque a la hora que se fueron ya había disminuido bastante la cantidad de gente que había en la calle. Antes de despedirse le comentó que necesitaba una copia de la llave pero no estaba segura de en dónde poder conseguirla, él dijo que podría encargarse y que iría un día de esos para ayudarla con el tema. Se empinó para darle un ligero beso en la mejilla antes de adentrarse en su departamento.

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- Están aquí – avisó Shizune asomándose en la puerta, puso una última firma antes de indicarle que las hiciera seguir – por favor, sigan – tres mujeres ingresaron a la oficina y se quedaron de pie frente al escritorio porque solo tenía dos sillas

- Gracias, Shizune – le hizo señas de las carpetas que ya tenía listas para despejar un poco de espacio, la pelinegra sonrió satisfecha por ver que estaba poniéndose al día con el papeleo atrasado, le devolvió las hojas con los datos de las mujeres que había citado y cerró la puerta al salir – buenas tardes – las saludó

- Buenas tardes Hokage-sama – saludaron las tres al unísono

- ¿Saben por qué fueron mandadas a llamar? – todas negaron ¿por dónde empezaba? – El motivo para mandarlas llamar es que todas se postularon para el puesto de maestra de la academia, no se emocionen, ese proceso todavía no ha empezado… - las observó a las tres evaluando las reacciones, una parecía decepcionada – esto será una misión especial cuya duración aún no está definida, pero confió no se extenderá mucho y no interrumpirá de forma alguna la solicitud que hicieron – la que estaba decepcionada empezó a hacer mala cara, ya era un buen motivo para descartarla – les voy a plantear un caso y quiero que me digan qué harían. No se preocupen por la respuesta, como les dije, esto no influirá en nada en el proceso de elección de los maestros

- ¿Es un caso hipotético? – preguntó en voz baja una de ellas, se veía bastante tímida

- No, pero no debe salir de aquí ¿Entendido?

- Sí, Tsunade-sama

- Verán, estoy buscando una maestra para unas clases personalizadas. La alumna no tiene la edad de los niños de la academia, es un poco mayor… de hecho ya pasó por la academia pero no lo recuerda – veía sus caras confusas, respiró profundo – hace poco una kunoichi sufrió un ataque en una misión y tiene un episodio de amnesia

- Disculpe Hokage-sama, pero si es solamente un episodio ¿no es mejor esperar?

- No sabemos que duración tendrá este y ella… es algo complicado y muy delicado ¿alguna idea?

- En ese caso se puede programar una serie de entrenamientos, si es un episodio solo hay que recordarle los movimientos mientras regresa su memoria – observó la hoja con las habilidades de la que hablaba, su nombre era Naoko

- ¿Cuál era su nivel antes de esto? – importante pregunta hecha por Miku, la que no le estaba agradando hasta el momento

- Chunin, se estaba preparando para buscar el ascenso a jōnin

- No creo estar capacitada para enseñarle a alguien de mi mismo nivel – Miku se cruzó de brazos como enfadada

- ¿No te interesa?

- Lo siento Hokage-sama, pero no – bueno, al menos se había descartado sola

- Muy bien, por favor retírate

- ¿Recuerda cómo usar chacra? - ¡bingo! Clavó su mirada en la mujer que hablaba con voz baja y negó con la cabeza – Creo que es importante empezar por lo básico, no será muy útil enseñarle a golpear si no sabe canalizar la fuerza necesaria

- ¿Estás dispuesta a asumir la misión?

- Sería un honor – examinó a la mujer, según su solicitud tenía veinticuatro años, era un poco más baja que Tenten por lo que no aparentaba tal edad, unos ojos de color azul oscuro además que su cabello de color purpura y lo peinaba en dos trenzas. Se veía completamente inofensiva lo cual era una gran ventaja

- Naoko, gracias por venir, la próxima citación que recibas será para el examen de la academia – la otra mujer se inclinó y salió de la oficina – Kumiko, por favor siéntate.

Habló con ella un rato, poniéndola al tanto de la situación real de Tenten, las circunstancias en las cuales había perdido la memoria, es decir el secuestro, y el motivo por el cual había accedido a buscar quien le diera esas clases, no quería que se le enseñara aún a combatir, pero confiaba que al recordar algunas cosas básicas de la academia pudiera favorecer la reconexión a sus recuerdos sin que presentara un peligro para ella misma o para otras personas, porque esa era la renuencia tanto de Shizune como propia para enseñarle a pelear de nuevo, que pasara de ser una chica que huía cuando tenía los ataques de pánico a ser una agresiva. Le reportaría directamente a ella y no al jefe de la academia, cualquier novedad que ocurriera en el transcurso de las clases debía informársela de inmediato y si todo salía bien de pronto por medio de esa pequeña mujer pudiera obtener un poco de información sobre lo que había vivido en ese cautiverio. Antes de despedirse le pidió que asistiera al hospital en la mañana del lunes, después de la sesión curativa las presentaría de una vez.

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Ese lunes se levantó alegre, era su tercera noche sin altos picos de ansiedad al despertar en la noche, las pesadillas no desaparecían pero al menos él ya no la alcanzaba a tocar o golpear en el sueño. Tenía la esperanza que pronto pudiera empezar a dormir mejor y quien sabe, incluso no despertar ni una sola vez en toda la noche para descansar completamente, pero por el momento se conformaba. Intentó de nuevo arreglar su cabello con el mismo resultado del sábado, por lo que decidió dejarlo nuevamente en dos coletas. Desayunó, empacó el almuerzo pues estaba pensando en hacer otra pequeña exploración por la aldea ese día y metió entre la maleta los frascos con los medicamentos. Recordaba que le habían dicho que fuera al hospital en la mañana pero no estaba segura de a qué hora exactamente era la cita por lo que prefirió irse de una vez. En las calles no había mucha gente pero de todas formas caminó lo más aprisa que pudo.

- Llegas temprano Tenten – la saludó Sakura cuando llegó al lugar – enseguida le aviso a Tsunade que ya estás aquí

- Gracias – se sentó a esperar y unos minutos después la hicieron seguir al consultorio en el que estaba la silla de la anterior vez, estaba observando de forma curiosa como se conectaban los distintos cables de esta cuando se abrió la puerta y la mujer rubia entró

- Te ves mucho más tranquila hoy, Tenten – fueron sus primeras palabras - ¿has podido dormir mejor?

- Así es - era increíble el cambio hasta en el tono de voz, casi parecía la antigua Tenten. Le indicó que se sentara y acomodó el casco en su cabeza, el jutsu curativo empezó a fluir mientras su cabeza empezaba a sentirse extraña de nuevo. Cerró los ojos mientras se frotaba la cicatriz esperando que el tiempo avanzara

- Estuve leyendo sobre tu lesión – dijo Tsunade cuando le retiró el casco tras finalizar – es poco usual… y por eso mismo el tratamiento puede tomar algún tiempo

- ¿Hoy tampoco hubo un gran avance?

- Siento decirte que no – intentó no mostrarse decepcionada pero era difícil – si te sirve de consuelo mientras tanto, creo que encontré un maestro ideal para ti

- ¿En serio? – casi como si la hubiera invocado tocaron la puerta del consultorio, se levantó y fue a atender el llamado, una enfermera le indicó que la mujer había llegado, pidió que la hicieran seguir y esperó a que apareciera

- Una maestra de hecho – aclaró justo cuando una cabeza purpura se asomó – sigue, Tenten te presentó a Kumiko, tu maestra

- Mucho gusto Tenten, será un gusto para mí enseñarte lo que sé – la ojiazul entró y le extendió la mano a modo de saludo, ella la apretó en respuesta

- Por hoy pueden trabajar aquí, a partir de mañana tendrán uno de los salones de la academia. Misma hora el jueves Tenten – y se fue dejándolas solas

- ¿Me enseñaras a pelear? – preguntó evaluando a la mujer

- Sí y no – haló una de las sillas y se sentó al frente – primero tenemos que examinar en qué punto estás y de acuerdo a eso crearemos un plan juntas, pelear no se trata solo de dar golpes a diestra y siniestra

- ¿Te refieres a jutsus, chacras y esas cosas que están en mis apuntes de la academia?

- Exactamente, si quieres mañana puedes traer esos cuadernos y los revisaremos juntas – asintió en respuesta – por ahora te explicaré cómo canalizar tu chacra y veremos si puedes hacerlo.

Bueno, ahí había quedado su buen humor del día. Se frustró bastante rápido de intentar hacer lo que la mujer explicaba, lo hacía sonar como algo supremamente fácil y en teoría la entendía pero no lograba ponerlo en práctica. Estuvieron alrededor de cuatro horas allí, hasta que Kumiko le dijo que esa era la cantidad de horas que dedicarían de lunes a viernes a las diferentes lecciones. Hubiera podido decir que esa cantidad de horas eran pocas pero la realidad era que en ese tiempo su maestra logró hacerla sentir agotada tanto física como mentalmente, incluso su cabeza estaba doliendo.

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Bueno, ¡terminé semestre! así que oficialmente empezaré a actualizar cuatro veces a la semana (días por definir) al menos durante todo julio, que la historia va larga y nos va a llegar diciembre (mentiras, tampoco hasta allá pero rondará los 40 y algo).

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En fin, sus comentarios, quejas, sugerencias, tomatazos y demás los pueden dejar en un review.

También pueden ir a mi twitter (idamariakusajis) por allá cuento exactamente en qué voy en la historia.

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Para tomar impulso es necesario un paso atrás

Att: Sally K