Mi abu está ingresada y estoy de bajón. Continuaré el otro fic este finde.
Dentro del capítulo 2: La despedida.
Un día antes de su cumpleaños.
Konoha se encontró en su apogeo en plena primavera, himawari se dirigía a la floristería yamanaka aquella tarde cuando se encontró en la puerta a alguien que conocía.
-¡Sarada! -Dijo con alegría corriendo hacia ella. El poder sobrevivir aquellos años sin su hermano fue gracias a Sarasa que se convirtió en una hermana mayor para ella. Su vínculo se incrementó desde hace tres años y fue recibida con entusiasmo.
-Calma Hima, puedes caerte-Dojo Sarada sonriendo a Hima- ¿Has venido a comprar flores?
-Si-Dijo ella sonriendo sonrojada-Me dirigía al cementerio.
-Entiendo, por cierto, mañana es tu cumpleaños. Mañana estaré en la torre del hokage con tu padre para que podamos asistir-Le dijo guiñando un ojo. Desde hace dos años, Sarada había ascendido a chunin y a jounin; y se encargaba de ayudar a su padre cuya salud mejoró desde que Sarada se convirtió en su mano izquierda.
-Gracias, espero verte-Dijo despidiéndose y saludando a Daiki Uchiha que salía con un ramo de lirios, seguramente para su tía Sakura para celebrar el nacimiento de Taichi Uchiha, el hermano pequeño de Sarada. ((Señores lectores, si lo ven de cerca el nombre es igual al de Itachi pero con las letras cambiadas, desde mi perspectiva ese es el mejor nombre para un futuro hijo del sasusaku)). Entrando en la floristería, inoyin le saludo de cerca.
-Mi joven maestra-Dijo sonrojado y risueño.
-Buenas tardes-Dijo timidamente Hima con un sonrojo recordando que hace una semana él había invitado a una cita y fue de maravilla-He venido por unos girasoles.
-Claro, espera un momento- Él arregló un ramo para ella y se lo entregó -No hace falta que pagues-Le guiñó el ojo.
-Me sabe mal-Dijo ella sabiendo que no le gustaba un trato especial.
-Tranquila, espero verte pronto-Dijo Inoyin despidiéndose con una mano alzada. Ino observaba desde atrás a su hijo y sus pensamientos la llevaban a campanas de boda y Sai la miraba extrañado.
-Por supuesto, recuerda que mañana es mi cumpleaños-Dicho esto se dirigió al cementerio. No pudo evitar girar la cabeza hacia el chakra que sintió, al otro extremo de la calle, Kawako y unos seguidores suyos avanzaban. Los ojos blancos de ambos chocaron mirándose mientras caminaban. "Paciencia, aún no es el momento" Dijo la voz en su cabeza, la otra Hima quien se mantenía atenta a cualquier anomalia en el planeta ya que en realidad ese planeta le pertenecía desde que su hermano abandonó su hogar hace años: Se había convertido en la guardiana de la Tierra.
Se quedó hasta el atardecer junto a su tío Mejor, sabiendo que no podría volver seguramente a visitarlo.
Mientras salía del cementerio, una persona toda vestida de negro avanzaba hacia adentro. Himawari no pudo visualizar muy bien pero sintió que conocía a esa persona que llevaba un ramo de margaritas en sus manos.
Negando con la cabeza avanzó hacia la estación de tren para que la llevara cerca de su casa. Fue justamente cuando subía las escaleras cuando se sintió mareada.
se sujetó a la barandilla, se sujetó la cabeza y flaqueó.
"Atención, atención, el líder del clan a caído repito, el líder del clan a caído. ¡Hemos sidos atacados por una entidad superior, repito, las puertas se han abierto, el creador ha vuelto!"
La voz que oía en su cabeza era Nagareboshi, quién comunicaba a los miembros del clan sobre los acontecimientos presentes. Hace dos años el clan otsutsuki se reunió como el cuerno de kaguya notificó, ella no había estado present pero Momoshiki le envío una nota diciéndole que el asunto se habia zanjado y que no sería molestada, junto a la nota le envío una flor desconocida para ella de color morado que aún sigue en su cuarto aplastada en medio de las páginas de un libro.
Aquella noche fue la última noche que se quedó en la tierra y soño lo mismo que soño el mes pasado. Sus hormonas estaban revolucionadas y en sus sueños sintieron que tocaba una piel fría y pálida y que unas manos la sujetaban cerca de en cuerpo de igual temperatura, haciendo que su temperatura corporal disminuyera de tal manera que un día se encontró con una temperatura de 32 grados , casi parecía muerta de lo blanca que estaba. Por suerte, se dió un baño caliente que aumenta su temperatura.
Día del cumpleaños
Su madre le preparó un desayuno digno de cumpleaños que la lleno completamente, recibió un regalo precioso: una campanita de cristal estilo asiático hecha por su madre, había así alrededor peces carpas.
-Para que la cuelgues en tu cuarto-Dijo sonriente Hinata. Hima dejo la campanita en la caja sobre el algodón y corrió a abrazar a su madre-¿Y esto?
-Nada, solo quería abrazarte bien fuerte-Dijo casi temblando-Gracias por el regalo mamá- "Y por todos los millas de besos y abrazos de estos últimos 16 años" Pensaba para sí misma.
Kawako y su padre se despertaron y la felicitaron. Desayunaron todos, Kawako a veces movía su mano izquierda y sus padres le preguntaron si se encontraron bien.
-Si eso creo, de todas formas iré al centro médico por si acaso-Dijo Kawaki empezando a desayunar.
La fiesta de su cumpleaños comenzó a las 19 horas, todos asintieron, pudo conocer a su nuevo primo Taichi quien se mantenía callado. Tío Sasuke estaba muy contento y tía Sakura se veía cansada, pero le agradeció por asistir. El pastel de vainilla con los 16 años en velas se puso enfrente de ella tras cenar. Todos le cantaron felices "Feliz cumpleaños" cuando ella cerró los ojos y sopló, volvió a abrirlos. El mundo se había oscurecido, de repente se han tratado sola sentada en la mesa.
-¡Mamá! ¡Papa! -Dijo varias veces, cada vez más desesperada-¡DONDE ESTÁN TODOS!
Para cuando volvió en sí todos le aplaudían, al parecer en su mente había imaginado aquel escenario.
-¿Estás bien? Pareces que sudas frío-Dijo Mitsuki tocando su cabeza. Ella cogió su mano y le dijo que estaba bien, pero Sarada se había dado cuenta del cambio de Hima y dejó pasar todo hasta que en la cocina se lo preguntó directamente.
-No es nada Sarada tranquila-Dijo con una sonrisa melancólica y falsa, Sarada le recordó a la sonrisa de Boruto antes de que fuera a buscar a Mitsuki aquella vez hace cuatro años.
Todos se acostaron, incluso Hima, quién mantenía sus ojos abiertos mirando su reloj rosa. TIC TAC TIC TAC, fue justo a las 23:13 cuando el reloj se paró.
-Himawari- Dijo una voz, ella abrió sus ojos y se levantó. Ella lloró de alegría al volver a ver a su hermano. Bueno, era su hermano pero con el cabello blanco.
-Hermano-Dijo antes de ir a abrazarlo.
Se abrazaron durante mucho tiempo-Sabes por qué estoy aqui, ¿No?
-Si-Dijo ella cabizbaja con una sonrisa triste.
- Él te fuera-Dijo Boruto dando dos pasos hacia atrás y señalando detrás de ella. Se desvaneció en un parpadeo y el reloj volvió a funcionar. Cuando se giró un vestido blanco se encontró sobre la cama bien doblado (El mismo vestido de Kaguya cuando llegó a la tierra).
Hima lo examinó con tristeza, giró la cabeza hacia la pared, dejó el vestido de nuevo sobre la mesa y avanzó a la estantería. Cogió una cajita donde guardaba uno de sus objetos más preciados: el collar de shuriken rosado que su padre le había regalado. Corrió a la habitación de su madre quien yacía profundamente dormida y en su mesilla dejó el collar. Volvió a su cuarto y se cambió, como change en su peinado el cual había mantenido corto como de niña se realizó dos moños redondo a cada lado (Igual que mito uzumaki) y bajó las escaleras descalza. Miró el muñeco de Shukaku y lo abrazó como si se despidiera de su mejor amigo pues era posible que no lo volviera a ver desde que se fue de vuelta al país del viento. No salió de la casa sin antes llevarse el regalo que su madre esta mañana le había obsequiado.
Avanzó hacia el patio y esperó a que él llegara. 23:45:33, 23:45:34,…, 23: 46: 00, un vórtice se formó delante de ella y una mano blanca con una camisa del mismo color apareció (como en la serie), era Momoshiki. Ella con resignación aceptó la mano e interiormente se despidió del planeta tierra.
Fin del capítulo, el siguiente es la "noche de bodas";).
