¡Holaa! ¡Acá traigo otro capitulo para que disfruten!

Agradezco a: Andy Taisho, Lucy Morgenstern, Nette san, Mara365, Yami96, y el misterioso Guest. Gracias por comentar en el capitulo anterior.

Y agradezco también a los misteriosos espectadores que siguen leyendo mi historia a pesar de que no comenten: D

Tambien agradezco porque esta historia acaba de llegar a los 33.100 visitas, cuando la publique por primera vez nunca espera que tuviera tanto existo para haber tenido tanto apoyo. ¡Gracias por eso!

Espero que les guste ...

PD: No tuve tiempo de corregir este capitulo, así que lo haré en otro momento.

Como no tengo nada más que decir ... ¡A leer!


Antes de comenzar, digamos una parte del capítulo anterior para que se ubiquen en como termino:

Luego de trabajar, Kyouta decidió salir de la casa para tomarse un descanso y gratamente se encontró con Irasue yendo a la casa de Izayoi. Esta era su oportunidad para arreglar el malentendido y corrió hacia ella.

-¡Irasue! –llamo el posicionándose enfrete de la mujer.

-Higurashi –dijo Irasue incomoda evitando mirar su cara.

-Escucha, quiero arreglar esto antes de que me vaya a Alemania… -Kyouta no puedo seguir porque fue interrumpido.

-Espera, ¿te vas a Alemania? –Irasue lo miro con atención, por la repentina noticia.

-Sí, pero de eso no quiero hablar –dijo Kyouta con prisa-. Quiero arreglar esto ante de que me vaya, Irasue quiero arreglar el malen…

-¡Kyouta! –llamo una mujer a lo lejos.

Tanto Kyouta como Irasue miraron en la dirección de dónde provenía la voz femenina. Kyouta se encontraba confundido mirando a Anzu, la reportera de la televisora Sengoku, correr en la dirección que la que estaba el. En ese momento de forma sorpresiva, Anzu salto a los brazos de Kyouta dándole un gran abrazo sorprendiendo a este.

-¿Anzu, que paso? –dijo Kyouta sintiendo escalofríos al ver como Irasue miraba atentamente a ellos dos.

-¡Lo hizo, Kyouta! ¡Tu compañero Arata, gano el caso! ¡Gerox estará en la prisión por un largo tiempo! –exclamo la mujer feliz-. ¡Estoy tan llena de adrenalina que te besaría –dicho esto, de forma imprevista estampo sus labios contra los de Kyouta!

Kyouta se encontraba estático y con los ojos abierto de impresión que estaba llevando por ser besado por Anzu. Luego recordó que Irasue estaba presente y la separo repentinamente, mirando en la dirección donde vendría estar Irasue, encontrándose que no estaba.

Irasue se había ido, en el momento que Anzu lo beso.

«¡Maldición! ¡¿Por qué?! Quería arreglar las cosas antes de irme». Pensó Kyouta con frustración.


Desde lejos Kouga y Miroku vieron lo que había pasado con su padre y la mujer desconocida que lo había besado mientras veían a Irasue alejarse.

-Tenía que echar más leña al fuego –bufo Kouga con frustración.

-Definitivamente, ese hombre no está destinado a las mujeres –Miroku miro a su padre con negación.

Ambos hermanos se miraron y se alejaron de ahí, dejado a su padre con su propio desastre.


4 de julio. Día del cumpleaños de los Trillizos.

Aome se encontraba en frente de la casa de los Taisho, con Sesshomaru mirándola seriamente mientras se cruzaba de brazos, estaba silencioso; lo que hacía que esta se impacientara.

-No me mires así, Taisho –Aome lo miro irritada-. No es que te haya confesado que voy a escaparme para dejarte todo el trabajo a ti.

-Hn.

-Te dije, solo me iré unos días a Alemania por la boda de mi prima.

-No quiero saber de tu vida, Higurashi.

-Ugg, ¡Eres un idiota! –grito Aome con furia, había pensado que su relación de odio con Taisho había mejorado, aunque sea un poco después de días atrás cuando la había intentado "consolar"; pero al parecer, seguía siendo el mismo imbécil de siempre con ella.

En ese momento, dos voces masculinas llamaron a Aome y tanto esta como Sesshomaru mirando a los dos chicos que se acercaban viendo que era Hojo y Jakotsu.

-¡Aomecita! –exclamo Jakotsu dándole a Aome un abrazo asfixiante-. ¡Feliz cumpleaños, mi querida amiga! ¿Dónde están los sexys de tus hermanos? Asi les doy mi regalo –dijo sonriendo insinuante.

Aome se echó a reír.

-¡Feliz cumpleaños, Aome! –dijo Hojo sonriéndole.

-¡Gracias, chicos! No pensé que se acordarían.

Jakotsu la miro indignado.

-¡Como te atreves a cuestionarme! Jamás me olvidaría del cumpleaños de mi mejor amiga.

A todo eso, Sesshomaru se encontraba mudo mirando la escena. ¿Todo este tiempo sufriendo la presencia de Higurashi, y nunca supo de su cumpleaños? Incluso su primo Hojo sabía de su cumpleaños, aunque no decía sorprenderse porque este prácticamente mostraba devoción por la chica Higurashi.

-Sesshomaru –llamo Hojo-. ¿Tú también saludabas a Aome por su cumpleaños?

Aome sonrió divertida, Taisho no parecía querer asesinar a Hojo.

-Solo le estaba avisado a Taisho, que por unos días no estaría.

-¿Entonces, él no sabía que hoy es tu cumpleaños? –cuestiono Hojo mirando a Sesshomaru con negación.

Aome negó con la cabeza.

-¡Sesshy! Eres un desconsiderado, tienes que saludar a Aomecita por su cumpleaños –regaño Jakotsu a su amor platónica y aprovecho el momento para abrazar el brazo de este-. ¡Vamos, Sessh! ¡Di "Feliz Cumpleaños Aome"!

Sesshomaru miro con fastidio a Jakotsu intentando que este soltara su brazo mientras su orgullo decía le impedía saludar a Higurashi por su cumpleaños y más porque la chica sonría de forma altanera, lo hacía que menos quisiera decir "feliz cumpleaños".

-Vamos Sessho, deletrea conmigo: Fe-liz Cum-ple-a-ños –molesto Hojo tomando venganza por ese día que habían hecho una escena en frente de la casa de los Higurashi y Sesshomaru prácticamente revelo su enamoramiento de Aome enfrente de su familia.

-¡Maldito Sesshomaru! ¡Habla di algo o me veré obligado a besarte! –amenazo Jakotsu zarandeándolo.

Ante lo dicho por Jakotsu, Sesshomaru le lanzo una mirada amenazante mientras que Aome y Hojo estallaban en carajadas.


Los restos de los hermanos Higurashi admiraban con diversión a la distancia como Jakotsu intentaba besar a Sesshomaru mientras veían como su hermana disfrutaba viendo la escena con diversión.

-Sesshomaru, realmente la está pasando mal con Jakotsu –revelo Kouga con una sonrisa.

-Si tan solo ese pobre chico hubiera sabido nuestro cumpleaños –dijo Miroku fingiendo pena.

Shippo sonrió diversión mirando a sus hermanos mayores.

-Díganme, ¿Qué se siente compartir cumpleaños?

-Debe ser horrible –secundo Souta siguiéndole el juego a Shippo.

-Hasta seguro tienen que compartir regalos –comento Kohaku con inocencia.

Kouga y Miroku miraron a sus hermanos menores con el ceño fruncido. Los diablillos siempre los molestaban en el día de su cumpleaños y terminaba haciendo una broma a ellos a lo grande. Pero solo a ellos dos, porque la vez que le hicieron una broma a Aome sufrieron su furia y nunca más se metieron con ella.

-¿Qué planean, mocosos? –pregunto Kouga sospechoso.

-Más les vale que no intenten nada y mucho menos en Alemania –advirtió Miroku-. Papa dijo que el tío Ren convenció a los abuelos para que nos quedáramos en su casa y hay que evitar algo que nos deje en evidencia en frente de la abuela Akari.

Shippo y Souta bufaron mientras que Kohaku asentía con aceptación, lo que menos quería era que la abuela Akari supiera de su maldición.

-Entonces el viaje no será divertido –se quejó Shippo.

-¡Por cierto! Tengo que planear como voy a contrabandear a Ratys en el avión –comento Souta pensativo.

Miroku miro con horror a Souta.

-¡Ni siquiera pienses en llevar a ese roedor al viaje!

-¡Dijiste que la tratarías bien, después de lo que ocurrió esa noche! –acuso Souta enfatizando lo último.

Kouga agarro a Souta por los hombros y dijo:

-¡No llevaras a la rata o te juro que…

-¿Qué amenazas planeas hacerle a tu hermano menor, Higurashi? –cuestiono una voz femenina.

Kouga soltó a su hermano al escuchar la voz de Ayame dirigirse a él y ver que esta estaba acompañada por Sango, que lo estaba mirando con negación. Luego busco ayuda en Miroku pero este se encontraba mirando embobado a su castaña mientras que Shippo y Kohaku estaba del lado de Souta, por lo que no lo apoyarían.

Luego por unos minutos, su mirada quedo embobada admirando a su pelirroja por lo hermosa que se encontraba hoy, en el día de su cumpleaños.

-¡Hola Ayame! –saludo Kouga haciéndose el desentendido-. Hoy lindo es día, ¿no? –dijo intentado hacerse el tonto.

El resto de los hermanos Higurashi al escuchar a Kouga se palmearon la cara, el idiota había desordenado las palabras de la oración que quería formular; suponiendo que este quería decir: "Hoy es un lindo día".

-¿Estas bien, Kouga? –Ayame arqueo una ceja mirando al chico.

-Bien, Ayame, esta todo.

Traducción: Esta todo bien, Ayame,

«Ese idiota». Pensaron el resto de los hermanos Higurashi mientras veían a Kouga.

En ese momento, Jakotsu y Aome se acercaron dónde estaban ellos haciendo que Kouga suspirara aliviado de que hubiera una interrupción.

-¡Sango! ¡Ayame! –Aome saludo a sus amigas mientras las abrazaba- ¿Qué las trae por aquí?

-¡Cierto, nos habíamos distraído! –revelo Ayame-. Veníamos a saludar a ti y tus hermanos, pero nos distrajimos asique… ¡Feliz cumpleaños a los tres!

-¡Feliz cumpleaños! –dijo Sango sonriendo.

-¡Gracias, chicas! –agradeció Aome-. Se perdieron a Jakotsu intentando besar a Taisho.

Ayame y Sango miraron al Jakotsu sonreír con orgullo.

-Obviamente, mi Sesshy bonito no quería admitir delante de Aomecita que esperaba ansioso mi beso.

-Seguro estaba ansioso –opino Sango con diversión.

-Yo estaría ansioso por besarte querida Sango –revelo Miroku abrazando a la castaña por la cintura para que luego su mano se deslizara al trasero de esta.

¡Plaf!

-¡Idiota, no vuelvas a hacer eso! –amenazo Sango alejándose de Miroku quien se sobaba su mejilla izquierda.

Los diablillos miraban con negación a su hermano mayor, este nunca cambiaba por más que las mujeres lo traban como bolsa de boxeo.

Ayame miro a Kouga que se encontraba silencio mirando y escuchando la conversión, lo noto distraído después de su breve charla. Tenía que admitir que Kouga podría tener un lado lindo mientras no hiciera serenatas de horror como le había hecho a ella, pero siempre tenía una mala sensación de aceptar de salir con este después del malentendido que había tenido con su prima Mitsu.

-¿Kouga? –llamo Ayame haciendo que todos los miraran.

-¿Eh? Azul –dijo Kouga distraído.

Traducción: ¿Qué?

Aome frunció el ceño por la respuesta sin sentido de su hermano.

-¿Y a este idiota que le pasa? –pregunto ella mirando a sus hermanos.

Kouga frunció el ceño mirando a su hermana.

-¡Me no, Aome, insultes!

Traducción: ¡No me insultes Aome!

-Esta así desde que vio a Ayame –respondió Shippo.

-Estoy seguro que se está haciendo el tonto, para que Ayame se olvide que el intento amenazarme –revelo Souta sonriendo triunfante al adivinar el plan de su hermano, ya que Kouga lo estaba fulminando con la mirada.

-¡Vez de una callarte puedes! –exclamo Kouga.

Traducción: ¡Puedes callarte de una vez!

-Por favor que alguien lo calle –rogo Miroku mientas escondías sus ojos con su mano por la estupidez que hacia su hermano.

-¿Y porque Kouga intento amenazarte? –pregunto Aome arqueando una ceja.

-Souta, planea llevar a Ratys a Alemania –comento Kohaku.

-¿Alemania? –dijeron Sango y Ayame.

-Me olvide de decirles, hoy a la noche nos iremos por unos días a Alemania para la boda de nuestra prima Kagura –explico Aome con nerviosismo.

-¿Y nos íbamos a enterar cuando Ayame, Jakotsu y yo tocáramos la puerta de tu casa para luego notar que no hay nadie? –insinuó Sango con los brazos cruzados.

Jakotsu se echó a reír, él sabía que la familia Higurashi se irían por unos días después de todo era un miembro honorario; lástima que no podía acompañarlos porque su padre no lo permitiría y los Higurasho no querían que conocieran a la famosa "abuela Akari". Por lo que sabía y había escuchado de Aome, esa vieja era una arpía.

-En realidad, yo si sabía –dijo Jakotsu.

-Eso es peor aún –revelo Ayame.

-¡Lo siento! –se disculpó Aome mirando a sus amigas que se mostraban ofendidas.

Ayame y Sango fingieron estar molestas, ya que en realidad sabían que los Higurashi se irían a Alemania porque era un chisme del momento que todo el barrio Shikon hablaba. Muchos decían que los Higurashi se volverían a mudar y otros insinuaban que Kyouta tenía una novia, ya que lo vieron besarse con una mujer y que iría a su país de origen a casarse con ella.

Sin embargo, ambas notaron que la familia Higurashi era muy misteriosa cuando se trataban de temas personales.


Cafetería "Mount Azusa".

Kyouta se encontraba sentado de una mesa junto a Mei, Nanami y Suzaku. La razón era porque hacía dos días que había intentado contactarse con Irasue, pero esta se negaba en atenderlo; lo que hizo que comenzara a frustrarse por su comportamiento.

-¿Y qué esperas? Rechazaste a Irasue y al otro día, te besas con otra mujer en frente de ella –argumento Suzaku cruzándose de brazos.

-¡Ya dije que fue Anzu quien me beso! –se justificó Kyouta con impaciencia.

-No importa, al final, hubo un beso y no fue con Irasue –se quejó Suzaku.

-Me estas castigado por algo que no pude evitar –dijo Kyouta sombrío mirando tu taza de café.

Mei soltó una risa divertida mirando a Kyouta como si fuera un niño regañado, en cierto sentido, le causaba ternura algunos gestos inocentes que hacia él. Se notaba a simple viste, que su amigo no salía mucho a citas y que Irasue parecía ser una persona importante para él.

-Suzaku, cálmate –intervino Nanami-. Lo que hay que hacer es que Kyouta hable con Irasue antes de que se vaya hoy a la noche.

-Es cierto, nuestro querido amigo se nos va a Alemania donde ninguna de nosotras podrá vigilarlo de que haga otra tontería –revelo Mei mientras daba un sorbo a su bebida.

«Mei y Suzaku ya se parecen a mis hijos». Pensó Kyouta frunciendo el ceño.

-¿Al menos, alguna se contactó con Irasue hoy? –pregunto el mirando a las tres mujeres.

-Hable con Izayoi y me dijo que Irasue iba a estar paseando por la ciudad –comento Mei pensativa.

-¿Irasue paseando por la ciudad sola? –insinuó Suzaku-. ¡Eso sí que no me la creo! Irasue odia pasear sola al menos que este con Izumi.

Nanami se quedó mirando la puerta de entrada de la cafetería viendo a las personas entrar y salir de lugar hasta que dijo:

-Supongo que la soledad de Irasue esta retratada en un atractivo hombre alto de cabellos castaños.

Lo dicho por Nanami hizo que Mei, Suzaku y Kyouta la miraran extrañados, no entiendo la razón por lo que había dicho eso.

-¿Por qué dices eso? –pregunto Mei curiosa mirando a su amiga.

Nanami señalo en cierta dirección haciendo que las miradas de sus amigas junto con la Kyouta miraran en la dirección en la que había señalado. Los tres exclamaron al ver a Irasue entrando a la cafetería con un hombre que Nanami había descripto exactamente.

Suzaku silbo al ver el atractivo del hombre que acompañaba a su prima.

-Ese sí que es un hombre –dijo ganándose unos codazos por parte de Mei y Nanami-. ¡Pero tú eres mucho más atractivo Kyouta! –dijo rápidamente viendo que este solo se encontraba mudo mirando en la dirección donde estaba Irasue.

-¡Rápido maniobra de camuflaje! No queremos que Irasue piense que la estamos espiando y mucho menos con Kyouta aquí –alerto Mei mirando a Irasue sentada a unas mesas de distancia que ellos.

Las tres mujeres junto con Kyouta escondieron sus caras detrás del menú de la cafetería, que era un pedazo de cartón recto bien presentado. Desde la distancia veían a Irasue reírse junto con el hombre haciendo que Kyouta frunciera el ceño, aunque era el peor momento para mostrarse molesto; no quería estar peleado con Irasue.

-Lo siento, Kyouta –dijo Suzaku con lamento-. Acabas de ser rápidamente reemplazado.

-Gracias, Suzy –agradeció Kyouta con sarcasmos-. Si tú no me decías, ni cuenta me daba.

Nanami soltó una suave risa divertida.

-Alguien esta celoso –declaro ella afirmativa.

-N-No es eso –dijo Kyouta sonando poco convencido.

-No seas idiota –Mei le dio un golpe en la cabeza al Higurashi-. Este es el momento para que recuperes a Irasue.

-¿Cómo? –pregunto Kyouta confundido.

-Te levantas, vas en esa dirección y le dices: "Irasue voy a secuestrarte" –sugirió Suzaku mientras hacia un tono grave.

Mei y Nanami miraron a Suzaku con negación.

-¿Acaso quieres que suene como un psicópata? –insinuó Mei.

-¿Y si mejor nos vamos de aquí y hablo con Irasue cuando vuelva de Alemania? –sugirió Kyouta, ya no teniendo ganas de hablar con Irasue mientras la veía sonreír relajada con ese hombre.

Las tres mujeres se echaron a reír y empezaron a abrazar a Kyouta como si fuera un niño.

-¡Que tierno! Kyouta no sirve para ser un amante celoso y no quiere arruinar la cita de Irasue –dijo Mei pellizcando la mejilla de Kyouta.

-Eres un encanto, que vomito –declaro Suzaku abrazando el brazo Kyouta.

-Es una lástima que este casada con Hiroshi, sino ya me estaría fugando contigo –bromeo Nanami revolviendo el cabello azabache del hombre.

En ese momento, Kyouta tenía un tic nervioso en unas de sus cejas al ser la burla de las tres mujeres, no solo no lo tomaban enserio sino también que lo trataba como a un niño. En esa situación no sabía a quién prefería más si a sus hijos para que lo molestaran o esas mujeres.

-¡Oigan! Basta –pidió Kyouta sonando amenazante.

-Bien –dijo Mei alejándose de él mientras sus amigas hacían lo mismo-, pero tienes que acercarte y hablar con Irasue, es tu única oportunidad.

-Tienes que ir y decirle: "No serás mi media naranja pero bien que te di tu exprimida" –comento Nanami con exageración.

Suzaku arqueo una ceja.

-Eso es mucho, queremos que se arreglen no que Irasue lo mate.

-Entonces que Kyouta diga algo como: "Algún día te tendré o si no… te rapto" –sugirió Mei.

«Hablan como si no estuviera». Pensó Kyouta mirando a las mujeres con el ceño fruncido.

Nanami tembló de escalofrió al escuchar lo que dijo Mei.

-¡Ugg no! Eso no, si Hiroshi me dice eso lo primero que hago es llamar a la policía.

-¡Oh! Tengo una mejor –exclamo Suzaku con emoción-. Con esta frase, Kyouta será todo un galán. Presta atención Kyouta lo que te diré: "Algún día Tom se comerá a Jerry, Silvestre a Piolin, y yo a ti".

De repente, al escuchar lo que había dicho Suzaku hizo que Kyouta se ahogara con su café teniendo un ataque de tos mientras Mei y Nanami estallaban en carcajadas. Algunas personas que se encontraban sentados cerca de ellos, empezaron a mirarlos.

Kyouta se levantó de su lugar y miro a las tres mujeres.

-Mejor yo pienso lo que le diré a Irasue –dijo él y se dirigió en la dirección donde se encontraba Irasue con el misterioso hombre.

Mei sonrió mirando a Kyouta alejarse.

-Esto será interesante de ver.

-Lo dices como si fuera a salir mal –comento Nanami.

-¿Y tú que piensas? –insinuó Suzaku dándole un sorbo a su café mientras miraba el show que iba a comenzar.

Con pasos lentos, Kyouta se iba acercando a lo que él consideraba como su destino final. Al estar un metro cerca de la mesa de Irasue, giro a la derecha arrepintiéndose de su decisión; no quería arruinarle el momento a su amiga, pero estaba irritado que ella no respondiera sus llamadas.

Mei, Suzaku y Nanami se palmearon la frente al ver como Kyouta se arrepentía y giraba hacia la derecha intentado camuflarse con las personas para que Irasue no lo viera.

Kyouta se dio vuelta para volver a su mesa y sorprendido se encontró con que tenía a Irasue en frente de el con los brazos cruzados y mirándolo serio.

-¿Acaso me estas siguiendo? –inquirió ella seria.

Kyouta frunció el ceño por la insinuación errónea.

-¿Yo? En todo caso serias tú, hace rato que estoy aquí.

-Sí, me di cuenta y con compañía, ¿no? –Irasue miro en la dirección donde se encontraba Mei, Suzaku y Nanami mirando en diferentes direcciones haciéndose las desentendidas-. Supongo, que no pensaron en invitarme.

-¿Enserio? Te ofendes después de que no contestas mis llamadas, hace días que quiero arreglar las cosas contigo –explico Kyouta irritado-. Y las únicas personas que están a dispuestas a escucharme son Mei, Nanami y Suzaku, mientras que tu no parece importante mucho.

Irasue lo miro con furia.

-¡Eres un idiota!

-¿A si porque? –pregunto Kyouta con sarcasmo-. ¿Por intentar quedar bien contigo? ¿Porque quiero recuperar a mi amiga?

-¿Enserio te estás haciendo el desentendido? –Irasue lo miro arqueando una ceja. -Intenté besarte idiota, no sabiendo que tenías novia y después lo entendí a lo que te referías a que tenías otra mujer en tu mente. Estoy poniendo distancia para que no hacer las cosas más idiotas.

-¡Maldición! ¡Que no tengo novia! Esa mujer que viste besarme solo tuvo un momento de euforia –se justificó el perdiendo la paciencia-, fue un momento inesperado que me tomo por sorpresa.

-No puedo creerlo de ti, Higurashi. Al final, eres igual que Taisho. Ilusionas a las mujeres y después no quieres tener nada que ver con ellas –declaro Irasue fríamente.

-¡No me compares con Taisho! –exclamo Kyouta enojado-. Escucha bien, Irasue porque lo diré una vez y no te molestare más. No mentí cuando dije que hay una mujer que tengo en mi mente y esa mujer es mi difunta esposa, viví muchas cosas con Naomi y tengo hijos que son un recordatorio constante de ella. También tengo asuntos personas que arreglar y no puedo empezar una relación en bases a mentiras. Por último, pensé que me entendería, fuiste la única mujer que le permití entrar a mi vida y conocer a mis hijos que en cierta forma te adoran. ¿Y aun así piensas que voy ilusionando mujeres? Realmente eso me dolió.

Tanto Kyouta como Irasue tenían una pelea de miradas mientras se encontraba en silencio.

En ese momento, Nanami, Mei y Suzaku se acercaron a la pareja; al ver que se encontraban discutiendo más que arreglando las cosas sobre todo porque Kyouta se encontraba molesto y nunca lo habían visto de esa forma. También ambos empezaron a llamar la atención de las personas que tenían alrededor.

-Kyouta será mejor que hables con Irasue en otro momento –intervino Nanami viendo la mirada seria de Kyouta posada en Irasue.

-Si será mejor irnos –concordó Mei agarrando el brazo de Kyouta para arrastrarlo.

-Hola, prima –saludo Suzaku nerviosa viendo como Kyouta e Irasue se encontraba en silencio mientras parecía que se mataban con la mirada.

Al ver que Irasue no tenía pensado en hablar, Kyouta dijo:

-Bien, vámonos –luego miro a Irasue-. Hayashi, mejor vuelve con tu amigo.

-Nos vemos, Irasue –se despidió Mei mientras arrastraba a Kyouta con la ayuda de Nanami para evitar que este hiciera otra escena-. Más tarde, hablaremos contigo.

-Es cierto, es mejor que enfríes tu cabeza –bromeo Suzaku mirando a su prima-. ¿Y quiero saber todo lo que pase con ese amigo tuyo?

Las tres mujeres se alejaron de Irasue mientras guiaba a Kyouta a la salida de la cafetería. El Higurashi aún se encontraba molesto por ser comparado con Taisho y ser considerado un mujeriego, y su humor empeoro al pasar en frente de una mesa donde había una pareja de enamorados que parecían estar muy felices.

Antes de Kyouta saliera de cafetería, se detuvo.

-¡Un saludo para todos los enamorados! –exclamo Kyouta haciendo que todas las miradas que había en la cafetería se posaran en él, incluidas la de Irasue y su compañía-. ¡Solo quería recordarles que algún día van a terminar!

Suzaku, Mei y Nanami miraron con horror por lo que había hecho su amigo; de verdad se encontraba enojado para haber declarado a los cuatros vientos algo como eso en frente de varias parejas.

Todos miraros como las tres mujeres arrastraban al hombre fuera de la cafetería mientras lo regañaba.

-¡Estás loco, Higurashi! –exclamo Suzaku.

-¡Como se te ocurre decir eso! –regaño Mei.

-Realmente eres peor que yo, cuando estás enojado –declaro Nanami.


A la noche. Casa de los Higurashi.

Los hermanos Higurashi junto con Jakotsu se encontraba riéndose al haberse enterado por parte de Suzaku que su padre había hecho un escándalo y que prácticamente había maldecido a las parejas de la cafetería "Mount Azusa" de que algún día terminarían.

-No puedo creer que hayas hecho eso, papa –dijo Kouga entre risas.

-Tienes que ordenas tus prioridades –bromeo Miroku.

-Nunca más voy a pisar esa cafetería –comento Aome con vergüenza.

-Luego te quejas de nosotros –se quejó Shippo mientras Souta y Kohaku asentían estando de acuerdo con él.

-Sr. Higurashi, requiere de mucho valor para meterse con la felicidad de las parejas enamoradas –revelo Jakotsu sonriendo divertido-. Escuche por ahí que las parejas que suelen ir a la cafetería "Mount Azusa" suelen ser muy agresivas cuando sienten que sus relaciones están en peligro –mintió piadosamente viendo como la cara de Kyouta palidecía.

Los hermanos Higurashi estallaron en carcajadas imaginándose una turba de parejas enamoradas con antorchar buscando a su padre.

-Si empiezan apedrear nuestra casa será tu culpa –señalo Souta a su padre.

-Solo espero que cuando eso pase nosotros no estemos allí –dijo Kohaku.

Luego de un rato la familia Higurashi ya tenían todos sus equipajes listos mientras que solo esperaban los dos taxis para que los llevaran al aeropuerto. En ese momento, Jakotsu fingía llorar de forma dramática.

-¡Porque justo ahora se tienen que ir y abandonar al integrante favorito de esta familia! –dijo Jakotsu abrazando a Aome mientras fingía llorar.

-No exageres, solo serán unos días y pronto volveremos –dijo Souta dándole una palmaditas en el brazo a Jakotsu-. Además, necesito que cuides de Ratys, ya que me prohibieron de llevarla –termino diciendo mientras fulminaba a su familia.

-¡Los envidio porque estarán en Alemania mientras que yo estere sufriendo cinco días en el Instituto sin ustedes! –acuso Jakotsu.

-Tienes a Sango y Ayame –argumento Aome.

-¡Pero yo los prefiero a ustedes, me hicieron un Higurashi honorario ahora no se arrepientan! –refuto Jakotsu.

La familia Higurashi se echó a reír.

-No te preocupes, Jakotsu. Nadie se está arrepintiendo –dijo Kyouta divertido.

-Por cierto, Jakotsu. Mientras no estemos aquí tenemos una misión para ti –dijo Kouga con seriedad haciendo que Jakotsu mirada curioso a todos los Higurashi.

-¿Y cuál será mi misión? –pregunto Jakotsu con entusiasmo.

-Hace unos días, el Sr. Taisho empezó a tener una cierta curiosidad por nosotros –explico Miroku.

-Por alguna razón, no le agrada a nuestro padre y quiere descubrir sus secretos –dijo Aome terminado la explicación.

Jakotsu entendió a lo que se refería Aome, temían que el Sr. Taisho descubrieran su maldición familiar.

-No se preocupen, vigilare cualquier actitud sospechosa del Sr. Taisho –dijo Jakotsu con determinación-. Tienen suerte que la mayoría de los empresarios del barrio Shikon son todos conocidos, por lo que a veces el Sr. Taisho va a mi casa a hablar con mi padre –dijo haciendo mueca al nombrar a su padre.

-Entonces, será fácil y mas si él está tramando algo –comento Kyouta pensativo.

-El tema que es nadie sospeche de mí porque paso mucho tiempo con ustedes, pero no se preocupen que llevare su secreto a la tumba –revelo Jakotsu con cierta exageración.

-¡Gracias, Jakotsu! –exclamaron los tres diablillos mientras lo abrazaban.- ¡Eres nuestro nuevo hermano mayor favorito!

Kouga y Miroku se cruzaron de brazos molestos mirando a sus hermanos menores, mientras que Aome y Kyouta miraba divertidos.

En ese momento, los cláxones de los dos taxis sonaron en frente de la casa de los Higurashi haciendo la familia partiera para el aeropuerto.


Aeropuerto de Japón.

Al llegar al aeropuerto, la familia Higurashi se fijó en una pantalla donde había varios vuelos registrados y notaron que decía "23:30 - Alemania". La familia Higurashi se horrorizo porque solo faltaban cinco minutos para que su vuelo partiera, porque lo que comenzaron a correr hacia la puerta de embarque.

Los Higurashi corrían esquivando hábilmente a la gente haciendo que algunas personas los miraran raro. Al llegar a la puerta de embarque donde había varias personas esperando para abordar el avión, Aome accidentalmente choco con la espalda de una persona. La persona con la que choco se dio vuelta notando que era un chico de su edad de cabellos rubios doradoras y hermosos ojos verdes esmeraldas.

«Que lindos ojos». Pensó Aome.

-Ten cuidado –dijo el chico monótono para luego ignorarla.

Aome frunció el ceño y al darse vuelta miro a sus hermanos sonriéndoles traviesamente.

-Absténganse a hablar –amenazo ella.

-Como tú digas hermana –dijeron los cinco hermanos.

Al subir al avión, los trillizos se sentaron se sentaron juntos agradeciendo que los números de sus asientos compatibles y que no se sentirían con extraños. En un momento, Aome miro sorprendida que el chico de hermosos ojos verdes también abordaba el mismo avión. Luego Shippo, Souta y Kohaku se sentaron también juntos, a unas tres filas de distancia de sus hermanos. Por último, Kyouta se sentó en unos de los asientos donde los otros dos estaban ocupados por una pareja de ancianos.

Pasaron unos minutos y los trillizos estaban preparándose para descansar todo el viaje, hasta que Kouga sintió que su asiento se movía y al mirar hacia atrás, se encontró con un niño quien pateaba su asiento.

-Ey, niño, por favor deja de hacer eso –pidió Kouga amablemente.

-Oblígame –dijo el niño groseramente aun pateando el asiento de Kouga.

-Mocoso del demonio –mascullo Kouga con irritación y miro a la madre del niño que curiosamente ya se encontraba durmiendo, por lo que se acomodó nuevamente mientras cruzaba los brazos enojado aun sintiendo su asiento moverse-. Este va a ser un viaje largo- suspiro mirando a sus hermanos.

Aome y Miroku se miraron sonrieron divertido, iba a ser un largo viaje para su hermano.


¿Y que les parece? ¿Algún reviews?

¡Ya falta poco para la boda :D Espero que no se lo pierdan.

PD: Me han estado preguntando cuando suelo actualizar, por lo que digo, que no tengo un día especifico ya que normalmente tardo en escribir los capitulos por falta de inspiración y porque tengo poco tiempo ya que me lo consume la Universidad y el estudio :)

Espero que hayan disfrutado el capitulo.

¡Hasta el próximo capitulo!