Y llegamos al final =)
He de decir que me faltaron muchas parejas que me gustan y que otras ni las shippeaba o se me pasarían por la cabeza, así que fue complicado y divertido. Ahora comenzaré el reto Sasusaku mes =).
¡Gracias por acompañarme!
La ilusión del cerezo.
Sasuke apoyó la espalda contra el árbol mientras cerraba los ojos, cansado. Pensaba que su viaje sería distinto, pero las noches eran torturas y los días largos. Además, ganarse la confianza de la gente llevaba tiempo, más, conociendo quién era.
La soledad era algo con lo que se había mutado sin quererlo. El tiempo había ayudado, pero sabía que dentro de lo que cabía, echaba de menos las mismas presencias que en antaño.
Y no podía negarlo, en especial una.
Naruto era su compañero de batallas, su rival.
Sakura era… la causa de sus desvelos últimamente.
Todo comenzó cuando vio aquel cerezo a las afueras de los límites de Konoha. En flor, esperando solitario mientras sus hojas caían. Le recordó la frase que una vez leyó en un libro y que no entendió por entonces.
[... Y ella, en silencio, va marchitando sus ramas y perdiendo sus flores en la espera, pasando lo mejor de sus años mirando al pasado…]
Sakura le había esperado. Continuaba esperándole.
Y ahora, su recuerdo torturaba sus pasos.
El recuerdo de la despedida en la puerta era tortuoso. Se preguntaba si debió de decir que sí, de llevarla consigo. Pero sabía que le distraería. No era el momento.
No, cuando los demonios le perseguían y ella misma era uno de ellos. El tiempo que pasó haciéndola sufrir no bastaba redimirse solo con un "lo siento". Era consciente de ello.
Había esperado que fuera capaz de hacer su vida, de continuar adelante con otro hombre de ser necesario, pero Naruto se lo había recalcado diversas veces: Sakura sólo vivía, en cuestión de amor, por él.
Y que ese amor fuera creciendo en él mismo era vergonzoso. No merecía amarla, ni ser amado, con el daño que le hizo. Y sin embargo, los sentimientos crecían.
De nuevo, la echaba de menos.
Cerró los ojos y la visualizó.
Sonriente, con las manos en la espalda y pronunciando su nombre.
Así era siempre como comenzaba. Luego, la visión cambiaba. Estaba sobre él, sujetándose de sus hombros y saltando sobre sus caderas. Primero no entendió por qué, hasta que sintió su erección al despertar. Y cada vez le era más difícil hacerlo.
La visión duraba más. Sus manos tocaban recovecos que ni sabía cómo eran en realidad. Sólo podía imaginarse que fuera de piel cremosa, que sus senos fueran rosados como su cabello y sus labios que su centro fuera caliente y húmedo, abriéndose para él.
Cada vez que abría los ojos le parecía ver que desaparecía, como una ilusión. Su cuerpo se mostraba más frustrado y su mano no era lo suficiente para aliviarse muchas veces.
Sólo quedaba una opción y aunque no le gustase, debía hacerla: convertir la ilusión en realidad.
¡Y hasta aquí!
1 de Julio del 2020
Pandemia, cuarentena y rebeldes sueltos.
¡Gracias por leer hasta aquí! Siento que fue una aventura de mes.
¡Nos leemos en el mes Sasusaku quienes estén interesados!
