Llagas por Amor

Hola he vuelto como dije, tuve tiempo con esta cuarentena y he aquí el siguiente capitulo de esta historia. No obstante, quiero decir algo antes de que empiece y la verdad es algo que tengo que sacarlo de mi interior y eso es, lo siento, lamento haber desaparecido. En este mes volví a los fanfiction de Ice Age y me dolió, me dolió ver como habían caído, como los escritores desaparecieron y la verdad es que siento que parte es mi culpa. No soy el mejor, nunca he creído que soy bueno, pero siento que este pequeño trabajo daba un poco de vida a los fanfics de Ice Age, y como desaparecí durante 2 años la llama se apagó. Demonios, extraño a todos si soy sincero, extraño a Kari ( 5) y a su hermana Haru ( 6), dos grandes escritoras y compañeras que estuvieron a mi lado durante todo el inicio de la historia, también extraño a AndreaXAlexein, aquellos idolos que me embriagaron con su historia y que me inspiraron a escribir, siempre me referiré a ellos como los mejores en toda la historia de Ice Age. Extraño aquella magia que se sentía cuando se entraba a Ice Age Fanfiction, siempre esperando una actualización de aquellos que de verdad valían la pena y por mi culpa eso murió. Lo lamento, lo lamento de verdad.

Joss mil gracias, no sabes lo que sentí cuando vi tu review porque siendo sincero creia que fuiste uno a los que habia abandonado y lo lamento. Mil gracias por tu fidelidad para conmigo, gracias por seguir y esperar a alguien que en mi opinión, no lo vale ni lo merece. Enserio, gracias.

En fin, solo quería sacar esto de mi y como dije anteriormente voy a tratar con todo lo que tengo seguir con esta historia. Si Dios lo permite y me da la inspiración, espero poder llegar hasta el final.

Aquí el capitulo

Recuerdos III

-es hoy- ahora entendía el porqué del estruendo de aquella mañana que causo su golpe contra la pared. Esa sacudida se había generado en el momento exacto en el que se habían separado los continentes y aquella mañana toda la tripulación fue testigo de cómo una montaña se había partido a la mitad empezando a separar la tierra en dos, y ella estando tan enojada y fastidiada por aquel viaje sin sentido por sus recuerdos, no había puesto atención a lo que ocurría a su alrededor. La nave cambio de curso mientras ella corría ansiosa a proa esperando poder verlo. Los minutos se volvieron eternos, y cuando Shira estaba a punto de maldecir la lentitud de aquel pedazo de hielo, los vio adentrarse a aquella neblina logrando así poder ver a aquel que lograba hacer que su cuerpo se convirtiera en un manojo de emociones.

-Diego- ahí frente a ella pudo ver a aquel sable tanto quería, pudo ver como este se sumergía en aquella neblina que rodeaba el barco solo para ver impresionado el tamaño del navío pirata. De aquel viaje lleno de dolor, vergüenza, y remordimiento, aquel recuerdo era uno de los cuales hacia valer la pena de todo aquel calvario que estaba viviendo. Poder ver una vez mas el rostro del sable que le enseño lo que era la felicidad, era su renovación de coraje y valentía para poder enfrentar la condena que el mundo le tenía deparado.

Bajo del iceberg cayendo grácilmente en el trozo de hielo a su lado y se acercó a su amado mirándolo con aquel inmenso amor que había aflorado en su interior, no obstante, aquella felicidad se vio fuertemente abrumada cuando vio como algo emergió del centro del tempano de hielo, como algo que no debía estar en aquel momento hizo acto de presencia.

-¿Qué diablos hace aquí? - dijo con intriga al ver a aquel espectro negro flotando sobre el pedazo de hielo en el que estaba su familia viendo atónitos en dirección del Iceberg. Rememoro una y otra vez aquella escena en su cabeza cuantas veces pudo sin encontrar el motivo por el cual aquel fantasma demoniaco estaba presenta. A pesar del ataque que dieron ella y la tripulación de Tripa en contra de su manada, ninguno de los implicados, tanto en el bando de los piratas como en el bando de la singular manada, había estado a punto de morir en aquel instante lo cual hacía que la presencia de aquel fenómeno fuera toda una incógnita para la de pelaje platinado.

-hay se ven rellenitos- fue la voz de Flynn quien había sacado a la de ojos zafiro de aquella intriga que la había abarcado al ver al fantasma. Giro su cabeza y vio como uno a uno los piratas empezaron a salir uno por uno asomándose al borde del iceberg. Como bien lo recordaba ella habia sido la última en salir y fue indescriptible la diversión que la abarco al ver la cara de idiota que había puesto Diego en aquel momento.

-¿Cómo no disfrute de esto cuando paso?- se pregunto a si misma mientras se limpiaba una lagrima que se había salido por tanto reír.

-prepárense para cortar y degollar piratas- escucho la voz fastidiosa de Guiño haciendo que tanto ella como su versión joven rodaran los ojos ante la estupidez del conejo.

-ya cállate Guiño- y así vio como su versión del pasado empujo con fuerza al de orejas alargadas solo para volver a aquella faceta de frialdad -el capitán da las ordenes-

-hola allí abajo- se escucho la voz de Tripa resonar desde lo alto del navío -pero que suerte tienen, estas aguas están infestadas de piratas, ¿verdad muchachos? - escucho la pregunta que tuvo la usual respuesta de la tripulación.

-ugh- gruño con fastidio. Si había algo que más le había molestado en su viaje era aquello, ver como cada uno de los integrantes de la tripulación, incluida ella, respondían con aquel sonido cada vez que se presentaba el idiota de Tripa -como desearía que no hubieras conocido esa faceta mía- dijo viendo a Diego quien no para de mirar con sospecha aquel grupo de lunáticos, incluyéndola a ella.

Lo siguiente siguió como lo recordaba, Tripa hablando condescendiente, amistosa y claramente de manera sarcástica hacia su rival, y ella al estar desde la posición de su familia pudo ver en primera fila la gran patada en el trasero que podía llegar a ser el simio cuando este se lo proponía. Sentía vergüenza ajena en especial al ver todo desde el punto de vista que Diego vio en ese momento por lo cual, y como ya había hecho varias veces en su recorrido por su memoria, busco con que distraerse para así no tener que presenciar la patética escena y montaje que Tripa y su tripulación hacían cada vez que atacaban a alguien. Con fastidio se puso a caminar por la pequeña isla en la que Diego y sus amigos habían viajado preguntándose a si misma como rayos es que habían sobrevivido a todo lo que vivieron en aquel lugar tan pequeño, en especial si contaba el hecho de que Manny ocupaba gran parte de ese espacio.

-¿Tu familia? Que tierno eres- escucho a Tripa decir -espero que te hayas despedido, ya que no hay forma de volver-

-desgraciado- rugió la pirata con ira. A pesar, de haber intentado ignorar aquello, no pudo evitar sentir la ira subirle por la garganta al ver al capitán mofarse de la familia del mamut. Vio a su versión antigua y vio como esta no se daba ni si quiera por inmutada -¿se ríen de la familia de alguien y tu no haces nada?- grito con ira en su dirección -¿Acaso estabas tan putrefacta por dentro que olvidaste que perteneciste alguna vez a una familia?- Y eso era lo que mas le molestaba. Había perdido a su familia entera, sabia el sabor amargo de aquel dolor y ver como su yo del pasado, quien también había probado de aquel trago, no hacia ni una sola expresión de enojo o de por lo menos un pequeño gesto de empatía hacia alguien que estaba pasando por lo mismo le llenaba de rencor contra sí misma.

-Estaciones batalla- escucho el grito de Tripa. Con rapidez miro hacia el espectro y vio como este ni si quiera se había movido del lugar en el que estaba. Al haber pasado toda aquella escena de Tripa y su discurso, Shira presto toda su atención a los siguientes minutos siempre mirando al espectro y cada uno de sus movimientos los cuales, y para su desconcierto, fueron nulos. Había esperado que este se moviera tan solo un poco cuando la enorme bola de hielo casi aplasta a los integrantes de su manada o que quizás se acercara un poco a Manny cuando Guiño le lanzo los cuchillos, sin embargo, este siguió flotando en el aire sin hacer ni el más mínimo movimiento.

-Shira allá- escucho a Tripa darle la orden y como siempre en aquella faceta de esclava, ella obedeció.

-a la orden capitán-

Corrió junto a Diego viendo como este cortaba una a una todas las cuerdas hasta que fue detenida por su versión del pasado en el último momento.

-por poco lo logras- vio a su versión del pasado mostrando aquel sarcasmo que siempre la caracterizo.

-yo no peleo con niñas- escucho la mofa del sable, y a pesar de estar en desacuerdo con la gran mayoría de sus acciones, aun en el presente esa burla la molesto por lo cual no sintió tanto enojo hacia ella misma al verse derribando al de ojos esmeralda al suelo.

-ya veo porque-

-lo siento Diego, pero te lo ganaste por idiota- dijo viendo como este gruñía de ira bajo sus garras -aunque mi manera de derribarlo fue un poco cobarde-

-a dormir grandote- escucho el grito de Tripa solo para después escuchar como el cañón se disparaba. Vio como el Manny cayo totalmente inconsciente al suelo.

-cómo no se murió con ese golpe- se pregunto a si misma. No era la primera vez que el simio le disparaba a alguien a la cara para dejarlo fuera de combate, no obstante, los anterior siempre morían, bien sea por el hecho de que sus cabezas quedaban totalmente destruidas o bien sea porque sus cuellos no soportaban el golpe y terminaban quebrándose por el impacto. Fue entonces que busco con la mirada al espectro y tal como había visto desde un principio, el espectro estaba aun en aquel lugar donde había aparecido sin moverse ni un solo centímetro de su posición.

-capitan el mamut sigue vivo- escucho la voz de Arsenal y pudo ver como el canguro había tomado la trompa del Manny para escuchar como el aire aun circulaba a través de esta.

-vaya al parecer es un hueso duro de roer- dijo el simio saltando hasta el suelo solo para confirmar lo que su experta de armas le había dicho – quizás le pueda sacar provecho, después de todo no todos los días te encuentras a un mamut flotando en el mar ¿Qué opinan muchachos? – pregunto Tripa recibiendo como respuesta el ya tan acostumbrado "Arg" que tanto le encantaba repetir a la tripulación.

-pero capitán- escucho a Flynn hablar mientras alzaba la mano -¿Qué pasara si no se quiere unir?-

-ya deberías saberlo soquete- seguido le dio una fuerte bofetada al elefante marino solo para ver al inconsciente Manny -si se rehúsa a unirse a nosotros tendremos que deshacernos de él, después de todo siempre he querido una manta caliente que me arrope en las noches- y una vez mas Shira vio aquella mirada desquiciada que se ocultaba detrás de la actitud condescendiente de Tripa, después de todo este siempre buscaría sacar provecho de algún modo o de otro.

-si te atreves a tocarlo…-rugió Diego solo para ser callado por la pirata quien piso con fuerza al cazador en la garganta evitando que pudiera decir alguna palabra más.

-gatito- y así el capitán se acerco a ambos sables solo para poder hablarle de frente y cerca a Diego -por si no te has dado cuenta, el destino de tus amigos y el tuyo están en mis manos- y así Tripa acaricio la cabeza de Diego el cual solo pudo gruñir de manera ahogada ante la mofa del simio -primer oficial encárguese de poner cómodos a nuestros prisioneros – dijo este empezando a subir por una liana del navío.

-a la orden capitán- respondió la pirata como usualmente respondía -yo de ti aprendo a cerrar la boca- le dijo de manera amenazante al sable bajo ella recibiendo como respuesta un gruñido de parte de Diego.

Shira vio como uno a uno fueron subiendo a la manada al barco. Al ser los mas débiles, los primeros en ser subidos fueron Sid y la abuelita quienes no opusieron demasiada resistencia. Fue entonces que vio como a punta de empujones y golpes subieron a la fuerza a su querido sable de pelaje anaranjado quien opuso resistencia durante todo el camino. Se necesito de la ayuda de Arsenal, Boris y de la misma Shira para hacer que Diego subiera al barco para así poder ser amarrado al mástil del navío.

-ahora- vio como este solo miraba a su versión mas joven con el ceño fruncido mientras la pirata le sonreía con diversión -si sabes lo que te conviene te quedaras callado hasta cuando se te permita hablar-

-si creen que estar amarrados nos van a detener, entonces están muy equivocados- rugió con ira el cazador haciendo que la mano derecha de Tripa se detuviera en su intento de marcharse -si saben lo que les conviene entonces nos dejaran marchar-

-no sabes cuando cerrar la boca ¿verdad? - y así Shira puso una garra debajo del mentón de Diego haciendo presión -mira a tu alrededor, no hay a donde huir. Ustedes están a nuestra merced y si son medianamente inteligentes harán lo que se les ordena y aceptaran la propuesta que el capitán les hará. Pero hasta que llegue el momento cerraras la boca y evitaras decir estupideces- dijo la de pelaje platinado solo para después darle una fuerte bofetada al sable quien volteo el rostro ante el golpe solo para después mirar de frente a la pirata retándola con la mirada -será divertido tenerte como subordinado- y así la pirata se marcho dejando a un Diego furibundo quien peleaba con todas sus fuerzas para librarse de sus ataduras.

Shira se acercó a la versión antigua del cazador quien había dejado de luchar solo para ver como entre toda la tripulación subían al mamut de 11 toneladas. Vio como el sable solo agacho la cabeza cuando vio a su amigo totalmente inconsciente mostrando su arrepentimiento y culpa por no haber podido proteger a su familia.

-lo siento Manny- escucho Shira al de ojos esmeralda susurrar -te prometo que te sacare de esta- y seguido el sable volvió a forcejear con las cuerdas impotente al no poder hacer algo para ayudar a sus amigos. Ver como Diego peleaba con todas sus fuerzas por liberarse siendo inspirado por el solo deseo de proteger a los que quería hizo que la admiración de la expirata hacia el sable creciera.

-siempre cargando todo tu solo Softy- dijo con el rostro a centímetros del de ella -siempre siendo el mas fuerte para poder velar por los demás - y a pesar de saber que no lo podía tocar, puso su pata en el rostro del anaranjado haciendo que parte de esta atravesara el pelaje del tigre -sacrificarme por alguien tan especial ha sido lo único que he hecho bien en mi vida- susurro la de ojos zafiro mientras unía su frente con la del cazador. No supo cuanto tiempo estuvo en aquella posición perdiendo la noción del tiempo y la realidad siendo sumergida en su propio anhelo de poder tocar una vez más a su amado.

Se separo de este cuando el mástil empezó a moverse gracias al movimiento del timón. Al ver que había zarpado fue y se recostó con aburrimiento solo para así ver como la tripulación se divertía haciendo sufrir a sus nuevos prisioneros. Estaba dispuesta a dormirse cuando se vio a si misma pasar y acostarse en un lugar cercano. No le había dado mucha importancia hasta que vio como su versión antigua abría de vez en cuando los ojos solo para fijar su mirada en un punto fijo. Al seguir la dirección de su propia mirada vio a Diego quien analizaba cada uno de los componentes del barco buscando algún modo de liberarse.

-desde el primer momento estabas ocupando mi mente Softy- sonrió ante la escena de ella misma mirando de soslayo al cazador. Se volvió a acostar en el suelo empezando a dormitar mientras su mente se perdía en mil y un pensamientos que tenía en la cabeza.

-hola amigo- escucho la voz de Diego quien rompió la ensoñación en la que había quedado absorta -bienvenido a la fiesta-

-como odio esta parte- gruño con fastidio solo para poder sentarse en algún lugar cómodo y hacer que el martirio que viviría en los próximos momentos fuera lo menos molesto posible.

-buenos días solecito- dijo Tripa cayendo desde uno de los mástiles para quedar frente al patriarca de la singular manada -permíteme ser el primero que te extienda una mano amistosa-

-que patada en el trasero- gruño Shira al ver la actitud burlesca y humillante que el capitán tenia cada vez que triunfaba en una batalla. Recostó su cabeza sobre sus patas delanteras y vio con vergüenza como se desarrollaba aquel momento en el que la tripulación se ponía a cantar. Verse a si misma actuando y siendo igual que el simio solo hizo que la cazadora escondiera su cara entre sus patas con ganas de ser tragada por el mundo.

-miren- dijo Manny haciendo que Shira descubriera su rostro aliviada al ver que la canción había acabado – por mucho que me gustara unirme a un simio, al conejo de pascua y a un costal gigante de pudin- dijo el mamut haciendo fruncir el ceño a todos los de la tripulación ante la falta de respeto que mostraba ante el capitán -yo paso. Nadie impedirá que vuelva con mi familia-

No sabía por qué, o más bien si sabía, pero se sentía increíblemente orgullosa y llena de respeto ante la visión del mamut al ver como este, sin importarle nada, luchaba hasta el final por aquellos a los que él amaba.

-¿Cómo se atreve ese desgraciado?- escucho a su lado solo para ver a su versión antigua quien se encontraba agazapada a punto de lanzarse en contra del mamut.

-¿Cómo se atreve?-pregunto Shira indignada -como te atreves tu a llamarlo desgraciado. A comparación de ti, el no le da la espalda a aquellos que siempre lo amaron, no los abandona y esta dispuesto a enfrentarse hasta el mismísimo infierno por aquellos a los que el ama- rugió con ira la de pelaje platinado hacia su versión antigua -debiste aprender eso desde un principio- y así siguió viendo la escena con molestia hacia su versión antigua.

La satisfacción que sintió fue inmensurable cuando vio al mamut liberarse, gracias a Diego, y derribar el mástil principal logrando que este quebrara todo el iceberg en el que estaban. En aquel momento vio con sorpresa como de la grieta que se formó, gracias a la caída del enorme árbol, salió aquel espectro negro quien después de la batalla en la pequeña isla habia desaparecido por completo.

-¿y ahora por qué…?- no obstante se detuvo a mitad de la pregunta solo para cerrar los ojos con cansancio y decepción -ya me acorde- apenas termino de decir aquello el suelo se abrió debajo de sus pies siendo ella la primera en caer al agua. Cuando saco su cabeza del mar vio asombrada como del borde caía todo el botín de Tripa haciendo la ilusión de que lloviera fruta. Presencio como los dos pedazos de hielo se sumergieron con rapidez en el frio mar perdiéndose en las profundidades oscuras del océano.

Cuando parecía que todo había sido succionado por el inmenso mar, un gran trozo de hielo salió a la superficie teniendo a todos los miembros de la manada sobre este.

-¿están todos bien?- pregunto Manny recibiendo como respuesta un asentimiento de parte de Diego, el cual jadeaba con dificultad, y una afirmación ahogada de Sid quien tenia su cabeza debajo del cuerpo de su abuelita la cual se estaba secando los hombros sin mostrar intenciones de querer quitarse de encima de su nieto.

Sin dudarlo ni un instante, Shira se acerco nadando al mismo trozo de hielo en el que estaba la manada para poder descansar y no tener que seguirlos todo el tiempo en el agua.

-¿y bien?- pregunto Diego -¿ahora que?-

-tenemos que….-

-oigan- escucharon un grito que los interrumpió solo para ver como Shira estaba intentando de mantenerse a flote -Tripa, Flynn ¿hay alguien ahí?-

-toma sujétate- dijo Manny extendiéndole su trompa para que así la pirata se pudiera subir al trozo de hielo.

-no váyanse- se vio a si misma siendo terca como siempre -prefiero ahogarme-

-¿Por qué era tan cabeza hueca?- se pregunto a si misma mientras se tomaba el puente de la nariz al ver la actitud de su versión antigua.

-lo que diga la señorita- escucho la burla del de ojos anaranjados.

-eres muy malo- dijo Shira acribillando a su amado con la mirada, no obstante, vio aterrada como el espectro salió con rapidez del mar solo para después tomarla de los hombros y jalarla adentro del mar. Su corazón se detuvo al ver a aquella aparición fantasmagórica salir del agua solo para llevársela y si no hubiera sido por Manny que la agarra antes de que esta llegara mas profundo, de seguro se hubiera muerto antes de lo previsto.

-eso estuvo cerca- se dijo a si misma con alivio.

-dije que no necesitaba ayuda- gruño su versión joven logrando sacar a la de ojos zafiro de sus casillas quien con fuerza lanzo un fuerte coscorrón en contra de ella misma, sin embargo, y como ya había comprobado antes, su pata atravesó a su versión joven haciendo que solo golpeara el suelo de aquel tempano de hielo.

-de nada- se burlo el sable. Y así presencio la escena entre ella y su amado volviendo a escuchar el apodo que solo a Diego le permitía decirlo, y cuando la abuelita había propuesto el beso entre ambos, seria una mentirosa si dijera que no hubiera deseado que aquello pasara.

El tiempo paso, cayo la noche y nadie decía nada lo cual hacia que Shira perdiera parte de la cordura. Aquella vez ella estaba tan enojada que no se había perdido en sus propios pensamientos intentando evitar al máximo el contacto con Diego, no obstante, no poder interactuar con su manada y en especial con el sable la estaba volviendo loca al sentirse ignorada por los seres a los que tanto les había cogido cariño. Ya cansada de no poder sentir a su familia, intentando tocar a todos incluyendo a Sid y la abuelita, y de querer moler a golpes a su versión anterior, se acostó en el borde del tempano empezando a escudriñar las nubes y las estrellas buscando alguna figura en estas.

No supo cuando se quedó dormida, lo único que si supo fue que la sorpresa que sintió al caer al agua fue monumental al ser despertada de manera tan poco placentera.

-Sid- regaño el mamut al perezoso al ser este el causante que parte del hielo se partiera, siendo el trozo en el que estaba shira el que cayo al agua. Con molestia y un poco enojada con el perezoso por su torpeza, se subió de nuevo y con dificultad al tempano escuchando como su versión antigua y el recuerdo de Diego empezaban a discutir y a insultarse el uno al otro.

-Tierra- grito Manny por segunda vez después de haber corregido a Diego -todos juntos pataleen, pataleen-

Y así vio como entre los 5 hicieron esfuerzo para poder llegar a la caleta del retorno. Claro, ninguno de la manada lo sabia y ninguno de los integrantes se había dado cuenta que antes de llegar, Shira había dejado de patalear para así poder guardar energías y salirse a la fuga.

-no va a servir de nada- se dijo a si misma viendo como su versión antigua miraba de reojo a todos los integrantes para que estos no notaran que ella había dejado de ayudar.

-se acabaron los bocadillos- escucho a Manny decir mientras este recogía un pedazo de madera -hay que construir una balsa-

-manny- dijo Diego en protesta.

-en 3, 2, 1- dijo Shira contando mientras se miraba las garras y estiraba su espalda y sus músculos preparándose para lo que venía.

-wow, se ve que Shira odia armar balsas- escucho a Sid dar la alarma sin que se diera cuenta.

-ve tras ella- ordeno con rapidez el mamut -puede ayudarnos a volver-

-Shira- grito Diego solo para salir disparado a toda velocidad siendo seguido por la de pelaje platinado en persecución de su versión antigua.

-arbol- aviso Shira sabiendo que no la iban a escuchar. Y así como había advertido, el árbol termino atrapando al sable de ojos esmeralda retrasándolo un par de segundos – te lo advertí- rio como niña pequeña en pleno juego. Así siguió la persecución siendo Shira la que más se estaba divirtiendo al ver como los obstáculos que le ponía su versión mas joven a Diego le estaban haciendo la vida imposible. Cuando vio que habían llegado a aquel callejón sin salida se adelanto lo mas que pudo llegando antes que su versión antigua la cual mostros satisfacción al haber perdido al sable -yo de ti miraría a la derecha- se dijo así misma y a penas termino la frase, Diego salió por el flanco derecho de la platinada derribándola con fuerza -no me hiciste caso- dijo con simpleza y encogiéndose de hombros solo para verse a si misma debajo del cuerpo del sable.

-¡Diego!- escucharon a Manny llegar junto con Sid y abuelita en su lomo. Por la respiración agitada de este y por el sudor que le recorría la frente, la de pelaje platinado pudo deducir que el mamut había intentado alcanzarlos en su persecución lo cual él no estaba acostumbrado.

-ssshhh- regaño el sable teniendo a Shira bajo sus garras -es mejor que no levantes la voz- y así señalo al frente en donde estaba el nuevo barco del capitán Tripa.

-me lleva- gruño el mamut al ver al simio desquiciado junto con su circo.

-hey es Tripa- dijo Sid señalando a donde estaba el barco. Diego y Manny se vieron con preocupación para después mirar a la pirata bajo el cuerpo del sable, y tan solo de ver su rostro de sorpresa supieron lo que estaba a punto de hacer.

-ni se te ocurra- dijo el sable tapándole la boca a la pirata en el momento en el que esta gritó con todas sus fuerzas.

-que vamos a hacer con ella- pregunto Sid mientras se rascaba la nuca -no podemos dejarla libre-

-¿y si la matamos y luego la echamos al mar? – sugirió la abuelita mientras le daba par golpes a Shira en la frente con su bastón.

-esa anciana aun me debe esos golpes- recordó la de pelaje platinado la cual vio como su yo del pasado se revolcaba entre las garras de Diego para así poder hacer añicos a la viejita.

-no podemos hacer eso- dijo el de pelaje café separando a la abuelita de la sable -¿Cuál seria la diferencia entre ellos y nosotros si hacemos eso?-

-hey acá hay un árbol- llamo el oloroso de la familia señalando a un árbol apartado del borde en donde podían espiar a Tripa. Una vez mas Manny y Diego se vieron el uno al otro solo para después mirarla a ella quien vio con duda y un poco de temor a ambos amigos.

-luces fuera- dijo Shira con diversión solo para después ver como el mamut le propinaba un fuerte golpe a la pirata haciendo que callera inconsciente -ahora que lo recuerdo ese golpe me dolió. Manny aun me debe ese golpe que me dio-

-la golpeaste muy fuerte- regaño Diego viendo como Shira habia quedado inconsciente.

-ohh vamos, no fue TAN fuerte- le quito importancia el mamut quien arrastro a la sable por el suelo sin importarle que Shira se estaba llenando de barro y tierra -además, después de todo tu no peleas con niñas- se burlo el mamut haciendo que la de mirada zafiro estallara en carcajadas ante la burla que Manny había hecho a su amado sable.

-eso te pasa por soquete- se rio Shira viendo como Diego abría la boca una y otra vez sin saber que responder.

Apenas el mamut sello la entrada de aquel árbol hueco, la pirata empezó a gruñir ante el golpe que habia recibido.

-hay mi cabeza- se quejo esta mientras se paraba con dificultad.

-si vez- dijo Manny señalando a su versión del pasado desde el exterior del árbol -ya despertó. No la golpeé tan fuerte-

-sáquenme de aquí- rugió Shira con ira al verse atrapada en aquel árbol.

-no lo haremos- dijo Diego con una sonrisa triunfal – si eres inteligente, te quedaras callada y harás todo lo que nosotros digamos. Prisionera – se burlo el sable repitiendo las mismas palabras que la pirata le había dicho cuando este estaba amarrado al mástil del navío de Tripa.

-a pesar de que me molesta que me restrieguen cosas en la cara- dijo Shira acribillando al sable con la mirada -me lo tenia bien ganado- y seguido se acribillo a si misma viendo como peleaba para poder salir del árbol. Sabiendo lo que se venía, la de pelaje platinado se sentó cerca del borde del risco para poder ver a su manada espiar a sus antiguos compañeros.

Vio otra vez como Manny, Diego y Sid planeaban como robarle a Tripa su barco solo para ser interrumpidos por su versión del pasado quien se mofaba una y otra vez de cada una de las acciones de los integrantes de la manada. Hasta disfruto volver a ver al patriarca de aquella familia intentando de comunicarse con los nativos de la isla solo para ver que estos no le entendían absolutamente nada de lo que el decía.

-aun no entiendo como es que lo logro- se dijo a si misma al ver como de entre todos los integrantes presentes, el único que logro hacer que entendieran fue nada mas ni nada menos que Sid.

-liberaremos a sus amigos y juntos patearemos esos traseros de pirata- escucho a Manny decir con felicidad.

No tenia ni la mas remota gana de quedarse viéndose a si misma enfurruñada intentando de salir, porque después de todo eso fue lo que hizo toda esa tarde, así que siguió a la manada quien empezó a hacer su plan de escape paso por paso. El tiempo paso y el cielo se tiño de naranja igual al pelaje de Diego. El plan ya estaba casi terminado y cada uno de los integrantes estaba poniendo un aporte para así poder llevarse la nave, no obstante, aquello se vio interrumpido cuando el estomago de Sid rugió al no haber probado bocado.

-disculpen- dijo el perezoso con vergüenza.

-no, esta bien -dijo Manny al darse cuenta que el también tenia hambre -tomemos un par de minutos para comer algo- y así todos se marcharon a comer y como había estado esperando, siguió a su querido sable quien empezó a corretear a un venado que había tenido la desgracia de encontrarse con el cazador.

Esta vez a comparación del día anterior, solo lo miro, lo miro cazar, lo miro comer y lo miro limpiarse la sangre de encima. Se estaba grabando a Diego tal como el era en aquel día queriendo tomar valor para lo que se venía el día siguiente.

-por favor, no quiero repetirlo- rogo en un susurro viendo al de pelaje platinado caminar de vuelta al lugar de reunión.

-¿debería?- escucho a Diego quien se detuvo en aquel lago en donde el le enseño a nadar -¿Por qué debería de llevarle agua?-

-esta debatiendo en si ayudarme o no- dijo Shira al ver como este miraba a un pedazo de corteza y al lago a la vez -aunque no lo culpo. Yo también lo pensaría dos veces antes de ayudarme en aquella época- dijo con tristeza.

-carajo- y así el sable tomo la corteza solo para poderla llenar de agua y llevársela a la prisionera.

Los deseos asesinos en contra de su versión volvieron de golpe al ver la actitud que esta tenia con el sable quien, a pesar de no tener el deber, había llevado agua a aquella quien lo humillo en el mástil del barco. La gota que rebasó el vaso fue cuando empezaron a discutir, y como ya había intentado antes, lanzo una bofetada a su versión del pasado sin tener algún resultado.

-ya lárgate. Tu familia quizá te necesite- dijo su yo joven mientras se perdía en la profundidad y espesor de las sombras. Y asi vio como Diego se iba pensativo a encontrarse con su manada gracias a las palabras que le había dicho la pirata.

-¿y tu que derecho tienes de hablar de familia si abandonaste a la tuya?- se dijo con enojo al ver lo testaruda e hipócrita que fue en aquel momento -hubiera dado lo que fuera por haber sido su familia- susurro con dolor viendo como su amado sable de ojos esmeralda se perdía en el bosque y lo único que pudo pensar al verlo fue que aquel sueño, aquel deseo nunca se daría gracias a que ella ya no estaba entre los vivos.

No quiso ver mas y se fue al acantilado que daba a la corriente de vuelta al continente. Aquella noche, por mas que lo intento no pudo conciliar el sueño, no pudo pegar el ojo en ningún momento haciendo que se volviera un manojo de nervios. Para distraerse camino por toda la isla viendo como sus ex compañeros roncaban soñando con la venganza, camino y recorrió cada uno de los lugares que se conocía intentando de ignorar la ansiedad que estaba sintiendo, sin embargo, el pequeño progreso que había logrado se fue todo por la borda al llegar a donde se reunía la manada para cuadrar su plan.

-te lo suplico- rogo con la cabeza agachada esperando que la oyera -no me hagas revivir esto- dijo levantando la cabeza viendo a aquel espectro flotando sobre la manada en especial sobre uno de los integrantes, Diego.

A pesar de su suplica, vio impotente como el tiempo seguía y no daba los saltos que en un principio daba en el tiempo. Vio como se libero a punta de zarpazos, vio como el plan de Manny casi funcionaba a la perfección si no hubiera sido por Sid quien se había comido una mora venenosa.

-NI SE TE OCURRA DESGRACIADA- rugió con ira y lagrimas en los ojos al ver a su versión joven detener a Diego antes de que este llegara al navío en el que estaban sus amigos.

-lo siento Diego- y con impotencia vio como ella misma dejaba inconsciente al dueño de su corazón. Desde aquel punto cada segundo, cada minuto, cada hora fue un martirio en vida. Si había un castigo por sus actos, estaba segura de que ese era este, sentir la ansiedad y el miedo correr por cada fibra de su cuerpo, por cada centímetro de su ser sabiendo lo que tendría que presenciar.

Lo intento todo, golpear a Tripa, coger y llevarse el cuerpo inconsciente de Diego, hasta intento de llamar a Jake el megalodon para que este interviniera, sin embargo, todos sus intentos fueron en vano. Estaban en el nuevo Iceberg con toda la tripulación llenos de ira y sed de venganza a la espera de poder saciarla, y ya su amado estaba colgado de aquellos dos pilares y lo único que faltaba era que este….-buenos días solecito-… despertara.

Al escuchar la voz de Tripa volteo a mirar con sus piernas temblorosas ante el miedo que le estaba consumiendo el alma y lo peor fue cuando lo vio a él.

-por favor- rogo al espectro agachando su cabeza hasta el punto de tocar el suelo con su frente -te lo ruego, para esto- dijo sintiendo como no pudo contener su angustia la cual se materializo en cristales salinos que emergieron de sus orbes zafiro -ya me tienes, ya conseguiste lo que estuviste persiguiendo por 22 años - dijo mientras escuchaba a Tripa hablar y a Diego retarlo con cada una de sus palabras.

-Silas voltéalo- dio la orden el simio al ave quien obediente acato la orden haciendo que el corazón se estrellara con fuerza contra su pecho -Arsenal alcánceme el azote-

-¿Qué mas quieres de mí?- pregunto angustiada Shira al espectro el cual no se había movido de su lugar. No se había movido del lado de Diego. Y sin poder evitarlo vio como Tripa azoto a su amado sable con fuerza 10 veces seguida. Cada golpe hacía que la de pelaje platinado no pudiera respirar por 3 segundos enteros.

-muy bien resististe la primera ronda- rio con cinismo el primate quien aplaudió con burla al sable que había mostrado toda su fuerza y toda su voluntad evito al máximo darle el placer a Tripa de escucharlo quejarse - Arsenal alcánceme a la dama de sangre-

-no por favor no- rogo Shira llorando a cantaros al ver como el canguro sacaba un azote con más extensiones y adornado con garfios de coral en sus puntas -ME EQUIVOQUE- grito con fuerza aprovechando que su yo del pasado había evitado el primer golpe atrasando al capitán -LASTIME A MUCHA GENTE Y LO LAMENTO- pero a pesar de todo lo que decía, aquel demonio no había movido ni un solo musculo, siempre mirando la escena ignorando por completo a la de pelaje platinado.

-esto es por haber hundido mi barco- escucho a Tripa y al voltear a mirar vio como el primer golpe desgarro parte de la piel del sable haciéndolo gritar de dolor, y junto con él, el grito desgarrador de Shira que sentía su alma quebrarse al ver como la persona que mas amaba era torturado de aquella vil manera.

-PAREN POR FAVOR PAREN- repetía una y otra vez viendo como cada golpe abría y salpicaba sangre en el azulado suelo de hielo. Y aunque deseo irse con su versión antigua a la segunda planta para evitar el dolor que la estaba comiendo viva, decidió quedarse y de algún modo acompañar a Diego en aquel momento, acompañarlo en aquella tortura que estaba viviendo.

Grito una y otra vez, pero al final nada de lo que hizo logro que aquello se detuviera.

-por favor no más- lloro como niña a los pies de su amado y lo peor era que estaba siendo bañada por la sangre de su amado. Cada gota que caía en su dirección no la traspasaba como era de suponerse, no, aquellas gotas manchaban su plateado pelaje y lo corroboro cuando lloro en el suelo en aquel charco de sangre caliente -perdóname amor, perdóname-

-bien hecho gatito, resististe el día de hoy- escucho a Tripa decir mientras se retiraba con los demás a la planta baja dejando a Diego moribundo y a Shira totalmente destrozada llorando desconsolada y manchada de la sangre de su amado ahí a sus pies.

Y aquí el final de este capítulo. Espero que les haya gustado y ya saben cualquier review es bien recibido.