Ni Sailor Moon o sus personajes me pertenecen, todo es obra de Naoko Takeuchi. La historia es mero entretenimiento para quien la lee y la escribe.
Los fragmentos de las canciones "Without me" y "餅ガール (Mochi girl)" pertenecen a Eminem y Gesu No Kiwami Otome.
El episodio de hoy va dedicado a la madres y profesores de la página.
XXII.
La casa de Haruka era impresionante, tanto, que dejó a Michiru muda de ver cada detalle del estilo minimalista de la casa de la rubia. De tener el dinero podría remodelar su casa, que era más pequeña que la de Haruka, los ojos azules de Michiru no dejaban de mirar la sala de su compañía. La de mirada esmeralda sonreía al ver que la chica de cabellos aguamarina no escondía su asombro y la curiosidad que la casa de Haruka le levantaba.
La rubia llevó su mano derecha a su cabello para comenzar a moverlo, su cabeza comenzaba a doler de nuevo. Se estaba mareando y sus piernas se debilitaban, necesitaba sentarse por lo que caminó a su comedor para tomar asiento. Retuvo el quejido que comenzaba a parecer en su boca, si dejaba que ese sonido lastimero saliera de ella preocuparía a Michiru y esa no era opción. La chica estaba completamente distraída mirando cada detalle de la casa, cosa que llenó de ilusión a Haruka al recordad que la fotógrafa podría ir decidiendo el lugar en donde colgarían las fotos de su boda.
Las pisadas de Michiru le hicieron buscarla con su mirada, se dio cuenta de que la chica no era nada discreta y ahora estaba asomando su cabeza por la puerta que daba al jardín. Con las pocas fuerzas que tenía se levantó de su asiento y buscó algo en su alacena. Recordaba haber comprado un excelente té en el futuro, seguramente le encantaría a Michiru que tomaba más té que café. Puso agua en la tetera y comenzó a mezclar la infusión con el agua, poco después llevó a la estufa las cosas.
—Increíble— escuchó por primera vez la voz de Michiru.
—¿Ocurre algo?
—Me regalaste semillas y no tienes flores en el jardín.
—Me temo que no tengo la delicadeza para la jardinería, si gustas venir y plantar alguna de tus flores, yo no me opondría.
El interior de la casa de Haruka parecía una gran pecera, las paredes que daban al patio eran de cristal, la puerta corrediza era del mismo material. Michiru comenzaba a notar que tanto la sala como el comedor tenían una puerta para salir al patio, luego vio que otra puerta daba a uno de los cuartos. La rubia estaba recargada en la gran isla que habían instalado en la cocina, ahora que lo pensaba, era demasiado grande para una persona soltera. ¿Para qué tenía un comedor? Era más pequeño, de hecho, era para cuatro personas, eso quería decir que Haruka no llevaba a muchas personas a su casa.
Michiru comenzó a sentir un poco de tristeza al notar que Haruka era una persona solitaria, así como lo era ella misma. De entre todas las personas del mundo la rubia prefería pasar sus días a su lado que cerca de otras personas, eso si no contaba a Usagi y a Seiya. Realmente era triste saber que la persona que amaba estaba tan alejada de la sociedad, ella buscaba aislarse de todo contacto humano y lo deducía con una rápida mirada a su casa. Al menos Michiru tenía la excusa perfecta para no dejar entrar a las personas, no importaba lo que hiciera, el desgraciado reportero de chismes la catalogaba como una causa perdida. Cosa que motivaba que la atención de las personas se centrara en ella y no en el buen sentido, sino que todos se creían con valor moral de criticarla.
Haruka se aislaba de los demás porque gustaba de tener su vida privada, seguramente era por el tema referente a sus padres. Esa culpa que la carcomía le hacía pensar que Michiru la juzgaría como los desconocidos lo hacían con ella, en ese momento la misma fotógrafa se sintió peor que los tarados que la cuestionaban. Presionó a Haruka a tal grado que le dio un ultimátum, o le contaba las cosas o la terminaba, que mal estaba Michiru, lo único que tuvo que hacer todo ese tiempo fue dejar que Haruka se abriera a su tiempo y no presionarla. ¿Por qué lo hizo? Bueno al ver que la rubia era una persona extrovertida, asumió que guardar secretos de su novia era una contradicción, supuestamente era una persona confiada, pero se cerraba con cosas tan triviales como hablar de su dolor.
—¿Qué pasa Michiru? — la mirada preocupada de Haruka, le hizo sentirse mal.
—Tu casa es hermosa, pero tu patio no tiene más que un saco de boxeo, es la única parte de tu casa que carece de personalidad.
—¿Lo crees?
—Sí— Michiru no pudo decir mucho más pues el pitido de la tetera atrajo la atención de Haruka.
—Entonces ¿qué ideas tienes para darle personalidad?
—Ahora te haces la graciosa— dijo un poco molesta.
—No, ya te dije que nos vamos a casar, así que puedes comenzar a hacer planes para remodelar lo que no te guste de esta casa.
—¿Sigues con eso? — incluso ella notó lo divertida que se escuchaba al responderle a Haruka.
—Pensaba en hablar con tu madre, debo decirle que me quiero casar contigo y que se vaya olvidando del tal Taiki— al pronunciar el nombre del chico no ocultó el odio que sentía por él, estaba presente en la manera tan despectiva y boba con la que dijo el nombre, junto con la mueca de desagrado que apareció en su rostro.
—¿Hablar con mi madre? No, no te voy a permitir eso.
—¿Té?
—Gracias… De hecho, soy yo la que debería de preparar algo para que comas, seguramente tienes mucha hambre y…
—¿Pizza?
—¿Qué?
—¿Quieres pedir pizza?
—Puedo hacer de comer Haruka.
—No quiero que te canses, además podemos acompañarla con una copa de vino.
—Yo prefiero…
—Tengo cerveza, pero será sólo una lata Michiru.
—Bien.
—Si no tomarás vino, creo que yo también beberé cerveza.
—Ah no, estas completamente mal de la cabeza si piensas que te dejaré tomar alcohol. Acabas de salir del hospital y tú tomarás jugo o algo más.
—Tengo refresco de melón.
—¿Verde?
—Sí— sonrió la rubia.
—Creí que no te gustaba.
—Lo compre para probarlo y me gustó, además… Deseaba tenerlo para cuando vinieras a casa.
—Agente inmobiliario— suspiró Michiru —. No, no es justo, no puedes volver a ser perfecta en tres segundos, tramas algo, lo sé.
Haruka comenzó a reír al darse cuenta de que Michiru era honesta en lo que decía, pero lo hacía en una manera relajada para poner un límite y recordarle que a pesar de que se encontrara en su casa, ellas no habían regresado. La chica realmente estaba preocupada por la salud de Haruka y la rubia no buscaba presionar a Michiru, de esa manera Haruka llegó a la conclusión de que deberían de pasar esa noche como amigas y no como novias o ex pareja.
—No soy perfecta y eso lo sabes.
—Sí, eres algo irresponsable con el tema del trabajo, me parece que deberías de esforzarte más agente inmobiliario.
—¿Entonces pizza? — dijo sacando su celular.
—Claro, deja a una bella chica hablando como loca— dijo con fingida molestia.
—Eso quiere decir que sí.
Michiru sonrió discretamente al darse cuenta de que Haruka estaba bromeando con eso de no prestar atención a lo que le decía del trabajo. Tomó asiento en una de las sillas para la isla en la cocina de la rubia, Haruka estaba concentrada en el pedido, sabía que a Michiru le encantaba la de cuatro quesos. Suponía que en ese poco periodo de tiempo la había conocido más de lo que esperaba, la rubia simplemente confirmaba la dirección y decía que pagaría en efectivo.
—Sé que es raro, pero tuve un problema con mis tarjetas de crédito… No, no se preocupe, estoy bien… Sí, simplemente perdí mi cartera, no… Mi asistente ya las reportó… De acuerdo.
El trato entre las personas que atendían el lugar y Haruka era demasiado familiar, pero esa era la personalidad de la rubia. Qué ironía era que fuera una persona popular y al mismo tiempo solitaria, ambas tendían a cerrarse, por tanto, la vida podía parecer un poco más fácil. ¿No era curioso que dos almas tan solitarias se encontraran? Pero eso no era todo, se habían enamorado la una de la otra y Michiru exigía de más a una naturaleza que ella comprendía. Por la pena ante ese descubrimiento se llevó la taza a la boca para tomar de la infusión preparada por la rubia.
Lo que Haruka conocía como confianza era dejar entrar a una tercera persona a su espacio, a su vida y a su amor. Nunca desconfió de Michiru, simplemente estaba espantada de ser rechazada al expresar la culpa que sentía por la muerte de sus padres. Michiru era un poco diferente, porque la dejaba entrar a su vida y eso para ella significaba abrirse en cada uno de los temas esenciales a ella. Sin embargo, se había reservado uno bastante doloroso, el accidente en el metro entre las estaciones Azabu y Roppongi. ¿Por qué lo hizo? No es que no fuese un momento importante, pero deseaba reservarse eso para ella y la persona con la que sobrevivió… ¿No era eso algo similar a lo que Haruka hacía con el tema de sus padres? Sí, era igual y no podía justificarse de ninguna forma posible. ¿Michiru fue hipócrita? Extremadamente hipócrita, entonces debía de ofrecer una disculpa y dejar que Haruka descansara de la presión a la que la sometía.
—Haruka— dijo dejando la taza sobre la isla.
—¿Sí? — la rubia guardaba su celular en su bolsillo del pantalón.
—¿Puedo hacerte una pregunta?
—Las que desees.
—¿Cómo supiste sobre mi entrevista?
Oh no, ahora quien se encontraba en problemas era la rubia, ella no podía decirle a Michiru que viajaba en el tiempo como si fuera el tiempo. Tampoco deseaba mentirle a la fotógrafa del tema, pero sabía que era algo que impresionaba. Al momento de contarle a Seiya la verdad, se dio cuenta de que u amigo entraba en una especie de crisis al comprobarle que no bromeaba. Ese tema no era algo que debía decir tan frescamente, necesitaba preparar el terreno y para hacer semejante confesión a la mujer de su vida, debía de preparar las cosas.
—No te molestes Michiru, la verdad es que tengo un conocido en la imprenta de la revista en la que trabaja "ese".
—Taiki— mencionó divertida.
—Cómo sea— hizo un movimiento con la mano para restar importancia al nombre del chico —. Ya tienen la tapa, así que se dio cuenta de que estarías en ella y luego…
Cortó la comunicación para tomar un trago del té, necesitaba ser convincente con la mentira o se metería en problemas cuando Michiru le comentara a ese individuo. Mientras que Michiru levantó su ceja al darse cuenta de que Haruka creaba un dramatismo innecesario en el ambiente. La chica de cabellos aqua se llevó la mano izquierda cerca de la boca y tosió para hacer que la rubia continuara su relato.
—Lo admito, cuando me llamó y me dio la noticia la curiosidad me invadió… Le pregunté si conocía el contenido, dijo que no. Le rogué para que me dejara leer los borradores de la entrevista o el escrito final.
—¿Y?
—Me debía un favor y alguien cercano al editor a mi amigo… Se lo prestó por dos horas, así que yo lo leí en exclusiva. No hubo nadie más involucrado, ni ese individuo sabe que alguien tomó el escrito final antes de la imprenta.
—Haruka eso es ser…
—Una imbécil, lo sé— dijo triste.
—No era lo que deseaba decir, pero… Sí, fuiste una imbécil.
—Espero que puedas perdonarme.
—Era broma.
Haruka levantó la mirada y observó a Michiru reír, amaba esa forma tan singular de hacerlo. Amaba que se cubriera los labios cuando se carcajeaba, seguramente al tal Taiki le encantaba ese gesto también. Demonios, no podía permitir que ese tipo se quedara con el amor de la chica, Michiru era la mujer que amaba y sería honesta con ella en el momento correcto, mientras tanto no podía asustarla con el tema de los viajes en el tiempo o su muerte.
—No fue graciosa.
—Para mí sí— detuvo las risas —. Lo que iba a decir es que eres demasiado curiosa, como el monito que ven los niños pequeños en la televisión.
—¿Ahora me dices primate?
—También eres algo linda como Jorge.
—¡Jorge el curioso!
—¿No es un amor?
—No tienes nada de gracia Kaioh.
—Yo digo que tengo mucha— volvió a reír.
—Michiru— dijo seria.
—¿Qué?
—Entonces ¿es cierto que bajaste con alguien más ese día?
—Sí.
—¿Qué le dirías a esa persona cuando la veas de nuevo?
—Es algo muy personal y que solamente le incumbe a ese chico.
—De acuerdo— rio la rubia.
Así las chicas dejaron de lado ese tema para dar paso a otras cosas un poco triviales de lo que era de ellas desde que se separaron. Al parecer Michiru simplemente trabajaba y Haruka se la había pasado escondida en la casa de Seiya, esa noche era la primera en regresar a casa. Pero hoy estaba acompañada de Michiru, cosa que llenaba a la rubia de alegría, incluso la fotógrafa se enteró de que Haruka la pasaba jugando videojuegos con su amigo al salir del trabajo.
Los minutos para que llegara la comida pasaron volando, Haruka dejó que el repartidor pasara del portón de la calle. Agradeció que fueran tan puntuales como siempre, bromeó con él un rato y le dio una propina generosa. El muchachito simplemente le sonrió y felicitó al señor Tenoh por tener a una novia tan guapa.
—Lo sé, yo me quiero casar con ella, pero mi novia no desea hacerlo. ¿Lo puedes creer?
—No, ¿seguro que es una chica real?
—Oiga, ¿qué clase de pregunta es esa? No tenemos la confianza para que hable así de mí— se molestó la chica.
—Es que toda mujer desea casarse, así que me extraña que usted no lo quiera hacer.
—Oye, no todas las chicas sueñan con casarse, las mujeres tienen otras metas, sueños o ilusiones. Ese comentario es demasiado machista— completó Haruka.
—Lamento ese comentario tan fuera de lugar… Discúlpeme señorita— hizo una reverencia.
—Sí, al final del día eres un niño, pero debes aprender a respetar a las damas.
—Así lo haré— sonrió y luego se retiró.
—¿Novia?
—Bueno, no eres mi novia… Aún.
—Eres muy confiada Haruka.
—Es que no deseo que seas mi novia, porque serás mi esposa. Te lo aseguro.
—Y seguramente lo haré porque me lo pides ¿no?
—Cuando lo haga bien, sí.
—¿Yo no tengo opinión?
—Sí.
—¿Entonces?
—Sé que vamos a estar casadas dentro de poco.
—¿Ya viste el futuro?
—Así es— bromeó.
—¿Y?
—Nos vamos a casar, es más viviremos en esta casa.
—Ya veo, por eso debo de remodelarla a mi gusto.
—Sí.
—No sabes el error que acabas de cometer al darme autoridad sobre tu casa.
—Nuestra casa.
—Lo vas a pagar caro agente inmobiliario— sonrió.
No he querido que Michiru cocine algo, realmente no quiero que trabaje en mi casa porque no está aquí para tratarme como una reina. Es cierto, me puse mal y ella está algo preocupada porque me escuchó gritar en la noche, la llamaba en mis sueños. Creo que ahora me cree un poco más la mentira del parapente, no importa, realmente no soñaba con un accidente inventado, reviví el día de nuestra muerte. Estaba sudando como loca cuando Michiru entró corriendo a mi cuarto, le ofrecí el mío, pero ella no quiso quedarse en él, dijo que yo necesitaba descansar en mi propia casa.
La desperté muchas veces en la madrugada y se nota algo cansada, esa es otra de las razones por las que no quise que cocinara. No está en sus cinco sentidos y no deseo correr de vuelta al hospital, pero ahora porque Michiru se ha cortado un dedo. Le dije que lo único que deseaba era un cereal y algo de fruta con yogur, me hizo caso y ahora simplemente está lavando unas uvas para que podamos completar el raro desayuno.
—¿Café? — me pregunta con mucho cariño.
—¿Para acompañar el desayuno?
—Vi que tienes zumo de naranja, eso también puede funcionar.
—Creo que el café es una mejor opción.
—De acuerdo.
Ella regresa la atención a mi cocina, se ve adorable mientras comienza a moler los granos de café. Michiru silba mientras cocina ¿se lo habrían esperado? Yo estoy asombrada con esta faceta de la chica que amo, silbar… No hay nada más adorable que eso, y, no les voy a mentir, es pésima en eso, parece que el silbido hace vibrar sus labios. Es más parecido a una trompetilla y Michiru piensa que esa es la verdadera manera de hacerlo.
—Oye Haruka— detiene un poco su intento de silbido— ¿No te molesta que salga un rato?
—No, ¿necesitas el auto?
—¿Para qué necesitaré el auto? Puedo moverme perfectamente en el transporte público.
—Yo sólo te ofrecía mi auto por si lo necesitabas.
—¿Y arriesgarme a que me mates si algo le sucede? No, gracias… De hecho, iré a muchas partes a dejar solicitudes de empleo y no quiero estar al pendiente de que un policía de tránsito ponga multas por cualquier tontería. No tengo dinero y necesito un trabajo para poder comprarme una cámara.
—¿Se rompió la tuya? — como si no lo supiera, ya Seiya me comentó del incidente en la comisaría.
—Sí y rentar es más caro que comprar. Así que por el momento debo dejar de lado la fotografía para ahorrar para una nueva cámara.
—Yo puedo acompañarte.
—¿Estás loca? No descansaste bien, acabas de salir del hospital y no comes bien. No te dejaré salir porque sigues pálida. ¿Realmente piensa que soy tan irresponsable?
—No te daré problemas.
—No, además Seiya dijo que vendría a verte a medio día. Yo prometo regresar a comer contigo a las tres, luego saldré a seguir buscando trabajo ¿entiendes? Pero primero debo de pasar a casa para cambiarme.
—Tu casa no queda tan lejos de la mía.
—No, ya me di cuenta… ¿Segura que no me acosabas? — lo dice en broma e igual es muy molesto.
—¡Qué no!
—No te culparía agente inmobiliario, soy una mujer muy guapa y codiciada. Digo por esas razones los hombres se enamoran de mí, además soy encantadora, toda una conocedora de temas exquisitos y muy sensible.
—Y humilde, olvidaste la humildad.
—Exacto.
Ambas nos reímos por las bromas lanzadas por Michiru, pero es verdad, ella es una mujer diferente y especial. ¿Quién no se resistiría a sus encantos? Su celular comienza a sonar, Michiru se detiene para revisar quien le envía tantos mensajes, sonríe al ver el contenido de uno de ellos. Mis ojos se entrecierran por los celos que comienzan a aparecer, seguramente es ese imbécil que desea ganarme el amor de Michiru. Maldito Taiki, es guapo, se nota que es buena persona, porque el artículo solamente hace lucir a Michiru como una chica común. Te hace intentar olvidar el pasado alcohólico de Kaioh, pero eso es algo natural cuando la conoces.
—Dios no debías grabar eso— escucho que envía una nota de voz.
Yo en todo ese tiempo permanecí en uno de mis sillones, la miraba desde mi sala, pero ahora al saber que ese imbécil está muy cerca de Michiru prefiero acercarme a marcar mi territorio. Parezco un perro embravecido, pero no me importa, quiero que el tal Taiki sienta mi existencia a lo lejos y eso lo lograré al hacer que Michiru envíe mensajes cortos y cortantes.
—¿Qué haces? Te iba a llamar cuando el café estuviera listo.
—Ya no quería estar tan lejos de ti.
—Ay— se queja.
Michiru se pone algo seria, creo que comprende que estoy celosa y que cual macho alfa vengo a recordarle mi existencia. Si esto no es presionarla, no sé lo que es… Lo mejor será que me limite a sonreír el resto del desayuno. Giro mi rostro al patio mientras pongo mi codo sobre la mesa, es inapropiado lo sé, pero por el momento no me importa mucho la etiqueta, no hay platos en la mesa. Luego recargo mi barbilla en la mano para comenzar a dejar que mi mente se vaya de la casa, necesito llegar a entender bien al sujeto que me salvó. Hablé con Michiru sobre él, pero ella no parece estar muy convencida de que sea el esposo de Setsuna.
—El último de los bollos manju— cantaba Michiru en el video.
—No soy el único atraído por él— continuaba Taiki.
—Hay un montón de mochi— miró a Michiru un tanto desubicada al darme cuenta de que estaba ebria mientras entonaba aquellas estrofas. Estaba a punto de decir algo por los celos que comenzaban a crecer en mí, pero guardo silencio al notar que Taiki cantaba la siguiente parte.
—Pero no es lo que quiero— Taiki empujaba a Michiru en broma… Idiota.
—Da, da, da, da, da, da, dango…
—Me libra de algunos mochis
—Da da da da, da, da dango…
—Es amable y suave.
Cantaban como una pareja que iba saliendo del bar en el que habían estado, mientras que se abrazaban por los hombros como si fueran grandes amigos. Yo no creo lo que veo, así la actitud de Michiru me deja con la boca abierta al darme cuenta de que la chica estaba muy feliz y ebria. ¿Qué rayos habrá ocurrido ese día? Michiru me muestra el video quitada de la pena, mientras que miro a Taiki resbalar y quedarse tirado en el suelo mientras segue cantando aquella canción.
—Taiki es un buen amigo, él sabe que te amo así que deja los celos para cosas importantes y no bobadas. Ni se te ocurra reclamarme por beber ese día, no hice desfiguros, además era la manera de olvidar que debía comprar una nueva cámara para poder trabajar.
—No dije nada.
—Te lo advierto Haruka, ni se te ocurra pensar mal de Taiki.
—No dije nada.
—Y espero que sigas así.
—No dije nada Michiru— repito porque parece que no escucha lo que digo.
—A desayunar— dijo poniendo los platos en la mesa —. No pongas esa cara de molestia, porque no hay nada de qué molestarte.
—No me molesté
Creo que no hay más que pueda decir en este momento, ella dice que el tal Taiki es su amigo, pero no estoy del todo convencida. Lo que resta del desayuno Michiru esta seria, no hay más que decir, esta parece una pelea entre novias y no dos amigas, que es lo que intentamos aparentar. Nuestra química va más allá de todo lo que queramos, por eso Michiru siente que debe de defender sus amistades de mis celos sin sentido.
Al terminar le ayudo a lavar los platos, ella me mira y dice que regresará a las tres de la tarde. Yo simplemente afirmo, le sonrío para luego atreverme a abrazarla.
—No tienes que ponerte así agente inmobiliario.
—Lo lamento.
—Nos vemos en la tarde, si necesitas que regrese antes, puedes llamarme, estaré pendiente de ti.
—De acuerdo.
Michiru palmea mi espalda y camina a la puerta, se coloca sus zapatos para hacer una pequeña pausa. Luego me mira con una ligera sonrisa en la cara, creo que sigue un poco molesta, pero no quiere iniciar una discusión.
—No dudes en llamarme— dice y luego desaparece de mi vista.
Yo me quedo un rato con la vista clavada en la puerta, esperando a que ella aparezca por la entrada.
—Demonios— no de nuevo los dolores en el pecho.
Desde que desperté de ese estado tan vacío en el que estuve, este tipo de dolores no han desaparecido. Yo siento que parte de mi alma se separa de mi cada que ese tipo de síntomas aparecen en mi cuerpo, sin embargo, logro mantenerme de pie. Los mareos comienzan a ser menos y por alguna extraña razón creo que eso es una mejoría.
Lo mejor es que regrese a la sala a sentarme, si me quedo dormida en el sofá no me importará, las horas pasarán rápido y creo que nadie podría discutir que alguien enfermo se la pase durmiendo. Camino un poco lento, la verdad es que no quiero caerme, además de que me siento fatigada. Supongo que es normal luego de estar a nada de desaparecer, ¿podría desaparecer? Puede que sean efectos colaterales de regresar agresivamente a mi tiempo. El tipo que me ayudó dijo que los dolores serían normales porque mi cuerpo resiente un evento que no es letal para mí en el presente, pero que sin duda asesina a mi versión futura.
Me dejo caer en el sofá, recargo mi cabeza en el respaldo de él y cierro los ojos al sentir los rayos del sol en mi rostro. Debería de estar más feliz de poder sentir el hermoso calor del astro rey en mi piel, esto me hace creer que no es un sueño, realmente sobreviví de ese evento.
—¿Qué rayos es eso?
Hay música fuera de mi casa, cosa rara en el barrio, usualmente no escuchamos música a alto volumen porque molestamos a los vecinos. Hay que ser conscientes de que, a pesar de tener casa propia, también tenemos vecinos que seguramente quieren descansar si están enfermos o tienen hijos pequeños. Claro que hay horarios en los que podemos escuchar música algo fuerte, pero tampoco es que lo hagamos.
Guess who's back
Back again
Shady's back
Tell a friend
Guess who's back, guess who's back
Guess who's back, guess who's back
Guess who's back, guess who's back
Guess who's back
—¿Qué demonios sucede?
No necesito imaginar las cosas porque el timbre de mi casa suena, de mi boca sale un bufido al darme cuenta de que tendré que levantarme de nuevo. ¿Por qué la gente no me deja en paz este día? No es que me moleste escuchar un poco de música y menos algo de Eminem, pero hoy no estoy de humor. Lo que mi cuerpo desea es descansar, pero parece que a la gente no le llegó el memo donde dicen que debo recuperar mis fuerzas.
Al fin llego a la pantalla de mi timbre que tiene cámara, en ese momento me doy cuenta de que es el señor de ayer. ¿Para qué viene el esposo de Setsuna a verme?
Now this looks like a job for me
So everybody, just follow me
'Cause we need a little, controversy
'Cause it feels so empty, without me
Canta el tipo al saber que estoy frente a la pantalla, no creo que sea una gran idea abrirle la puerta a este animal, pero él parece bastante convencido de que abriré la puerta. Seguramente estoy loca, pero me da curiosidad saber la razón por la que este sujeto me sigue, no creo que Setsuna le diera la dirección de mi hogar, él la tuvo que seguir y es terrible saber que de alguna manera dañé un matrimonio tan lindo como el de ellos… Abriré el portón porque es bueno enfrentar tus errores a correr de ellos, al menos eso es lo que haré con esta segunda oportunidad, dejaré de correr incluso de la culpa que siento por la muerte de mis padres.
Ahora mis piernas caminan a la puerta de la casa, estoy preparada para ser recibida por el gran golpe de ese hombre. Hay algo en él que me da seguridad, ¿eso es bueno o malo? Abro la puerta, sus ojos me penetran tanto que desvío la mirada.
—¿Tienes algunas pantuflas que me puedas prestar?
—Sí— esto es raro.
—Supongo que ya desayunaste y tomaste algo de café ¿no?
—Sí.
—Lo siento, olvidé que eres corta de palabras— dice luego de ponerse las cosas y entrar a mi casa.
—Supongo que conoce alguna versión futura de mi persona.
—¡Wow! — se gira a mirarme — Esta versión tuya me gusta más, no eres fría, confías en las personas y…
—En realidad desconfío un poco— lo interrumpo.
—Mira Haruka, te traje un poco de té de menta. Sé que te gustará y que Michiru lo va a adorar.
—¿Qué?
—Deberías de estar feliz Haruka, te estoy diciendo que el futuro por el que estás peleando va a suceder. Simplemente debes de seguir con esta nueva faceta tuya, a nadie le agrada una novia que se guarda todo y es algo… Introvertida.
Ahora este hombre me intriga más, noto que camina a mi isla y deja una caja con la infusión que dice que le agradará a Michiru. Este tipo se pasea tan primaveral por mi casa que no tolero esa acción, ¿quién rayos se cree para hacer este tipo de cosas? El sujeto va directamente a mi sofá, hace una pausa, toma el control remoto de mi televisión y se sienta cómodamente en él.
—Ven— palmea un espacio libre —. No te molestes Haruka, no empieces a ser tú versión futura, al menos la que conozco.
—Setsuna y yo no somos nada.
—Lo sé y no, no soy su esposo ¿qué rayos te hace creer eso?
—Que sepa de mí sin siquiera conocerme en este presente.
—Hay más cosas que me acercan a ti y no es Setsuna… Desconfianza, sí, lo entiendo… Has cambiado mucho el futuro, cada vez me afectas más Haruka. Sé que deseabas salvar tu vida, pero al conocer más a Michiru desarrollaste sentimientos. Muy nobles, por cierto, pero la cosa es que siempre terminan muertas ¿no?
—Sí— sin darme cuenta me acerco un poco, él comienza a atraparme en su plática.
—La versión de ti que acaba de fallecer es la primera que te dice algo, cosa que ha cambiado las cosas de nuevo. Creo que ella acaba de traer otro tipo de problemas a su relación, salvar a Michiru puede ser posible y…
—¿Por qué la pausa?
—De alguna manera no has logrado cambiar su destino.
—¡No es posible!
—Dentro de poco te vas a casar con Michiru, no puedo darte más detalles que ese.
—Acaba de decir que no he logrado salvar las cosas.
—Un hijo, es posible que el nacimiento espante a la muerte, la vida es su contraparte y creo que la pista va por allí.
—Ya debe de saber que no puedo embarazar a Michiru.
—En ese aspecto estás algo equivocada, hay muchos métodos que…
—No creo que estemos preparadas para ser madres, es una responsabilidad grande, además podemos adoptar en un futuro.
—Tampoco propongo que hagan las cosas mañana, pero es necesario que te apures Haruka. Debes de tomar una decisión que te ayude a salvar a la mujer que quieres ¿o la dejarás morir?
Lo miro a los ojos, siento que me dice las cosas a medias, dice que las cosas cambiaron, pero también habla de la posibilidad de que Michiru viva. Después cambió las cosas a que no hemos escapado a nuestro destino, puede que Michi esté viva en el futuro y yo no. Quiere sembrar la idea de un hijo porque su plan es mantenerme ocupada en algo más que no sea pensar en los años que nos quedan juntas.
—¿Por qué siento que me esconde algo?
—No confías en mí y es justo… Pero deseo ayudarte Haruka.
Sus profundos ojos azules me examinan el alma, sabe que dudo, pero a esa manera de mirar no puedes esconderle nada. Me dice entre líneas que voy a morir, así que busca la manera de mantenerme con vida…
—¿Por qué?
—Eres alguien importante para una persona que amo.
—¿Setsuna?
—No. Estoy seguro de que, si no te digo la verdad, no confiarás y esto será un inconveniente, por eso, me dispongo a confesarte algo importante.
—Entonces diga las cosas.
—Yo soy amigo del padre de Michiru, lo conocí hace tiempo y es obvio que no debo de profundizar en ciertos detalles de cómo lo hice, pues viajo en el tiempo como tú.
—Conoce al hombre que abandonó a Michiru para ser exactos.
—Haruka, el hombre en su último aliento me pidió cuidar de su hija… Así fue como entre tanto viaje e investigación pude dar contigo.
—¿Viaja al pasado?
—No, eso me hubiera ayudado mucho a simplificar todo. Pero me topé con el maestro de Setsuna y claro… Ha hecho que su alumna meta las manos en cosas que no debe, o sea en tu vida. Michiru no debía de sobrevivir al accidente de Roppongi, pero Setsuna cambió eso. Ahora le echa la culpa a su maestro, ten cuidado Haruka, podría manipular más el futuro que ya tienes con Michiru.
—No, Setsuna no es mala.
—Hace las cosas de manera inconsciente, no porque sea mala.
—¿Me pide no confiar en ella?
—No, te pido reservarle ciertos detalles de tu vida y que me compartas los que ella te diga.
—¿Por qué creer más en usted que en ella?
—Le prometí al padre de Michiru hacer todo en mis manos para que su hija sea feliz. Creo que ya intuyes que la persona que no va a sobrevivir a ese accidente eres tú, claro que Michiru y tú van a formar una hermosa familia, pero el día que conozcan a la persona que formará parte de su familia morirás.
—¿Adoptaremos?
—Pero eso no te salva.
—¿Y Michi?
—El niño que adopten y ella morirán en el primer aniversario de su muerte. No te digo que no adopten, pero es necesario que se planteen la posibilidad de hacer una FIV en una de ustedes, ya sabes, el óvulo de una y que otra sea la madre gestante.
—¿Usted cree que sea seguro eso?
—Si lo hacen con tiempo puedo investigar y podemos ver si funciona o no. Sabes que al menos tu versión de ti en un mes podrá darme pistas, plantearte la idea ahora nos da tiempo para salvarlas y salvar a su familia.
—Entonces…
—Sé que Setsuna te intentaría ayudar, pero de alguna u otra forma terminaría arruinando todo. Te pido que confíes en mí, por favor Haruka.
—Debo pensar muchas cosas.
—Michiru vendrá a comer hoy ¿no?
—¿Por qué no vas a comprar una cámara con Seiya cuando él llegue a verte?
—¿Cómo sabe que pensaba…?
—¿Realmente necesitas que te explique las cosas?
—¿Eso me acerca a Michiru?
El tipo simplemente sonríe, sé que no será tan fácil acercarme a Michiru de esa manera, debe ser algo más profundo que eso. Pero es un empujón a las ganas que tengo de hacerle ese regalo y que no tenga que dejar lo que más le gusta hacer, no sé si sea la mejor idea, pero al menos sé que ella estará menos preocupada y podrá ganar dinero en lo que le gusta.
—Podría seguir su consejo respecto a eso, pero no sobre ocultar cierta información a Setsuna.
—Al menos piensa las cosas.
El parque en el que la habían citado era demasiado tranquilo, sonrió al llevar sus hermosos ojos granate al cielo. Totalmente despejado, le provocaba una serenidad y le informaba que los buenos tiempos se acercaban a sus vidas. Había hecho todo por cambiar el futuro y estaba segura de que aquella jugada maestra de acercar a Taiki a la vida de Michiru había sido lo mejor. Él intuía que ella viajaba en el tiempo, pero jamás se había atrevido a manifestar esa conjetura.
Aquella noche que pasó al lado de Haruka supo que la rubia no olvidaba a Michiru, escondía sus sentimientos y por eso seguía cuidando de la fotógrafa a la distancia. Además de que su vínculo le gritaba que debía reunirse con la chica del metro, que para la desgracia de Setsuna era la misma Michiru. Los dados del destino no le habían dado el par ganador, desde que Mamoru se metió a su vida y cambió las cosas, robó la dicha de estar al lado de la persona que amaba. Debía reconocer que había perdido, el amor de Haruka no era algo por lo que debía de competir, la ganadora estaba más que clara y era Michiru.
—Eso fue mi culpa— dijo para sí.
El plan de ganarle al verdadero candidato de la madre de Michiru fue algo que casi no lograba vencer. Por suerte Taiki siempre estaba para apoyarla, en ese momento recordó que aquel chico siempre le decía "yo cubro tu espalda Setsuna". ¿Cómo podría agradecerle semejante favor? Podría ceder a una cita, ella sabía que él estaba enamorado de ella y quizá esa era la manera del destino para decirle que tenía algo lindo para ella. ¿Sería su premio de consolación? No, pobre Taiki, él era una buena persona y no debía pensar de esa forma de tan gran chico.
—Incluso hiciste tiempo en lo que buscaba a Haruka— murmuró.
Setsuna no entendió como es que Haruka apareció, de la nada. Ella estaba angustiada buscando a la rubia y de la nada apareció en un hospital. ¿Cómo llegó a estar a salvo? Esa pregunta necesitaba una respuesta, pero hoy otra cosa estaba en su mente y no sólo Haruka o Taiki.
—Lamento llegar tarde— gritaba Michiru.
—¿Para qué me llamaste?
—Yo también me alegro de verte— dijo en un tono molesto.
—¿Qué necesitas Kaioh?
—Haruka tuvo un accidente el día de ayer.
—Seiya me dijo, por eso no fue a trabajar hoy ¿no?
—Sí.
—¿Quieres que la vea o algo?
—No… Estoy preocupada porque un hombre le ayudó, Haruka dice que no lo conoce y no me lo describió del todo, pero…
—¿Qué? — aquellas palabras intrigaron a Meioh que dejó su pose tan seria y se aproximó a Michiru.
—Creo que es el tipo que dice ser tu amigo.
—¿Por qué?
—Porque Haruka dijo que la conoce y ella a él no.
—Ese maldito— la furia invadió a Setsuna, de manera instintiva golpeó sus rodillas con sus manos.
—Me sorprende que le ayudara en el accidente, pero me da mala espina porque de una u otra manera si yo me decidí en terminar con Haruka fue porque sus…
—Sus palabras te hicieron desesperarte.
—Toda la noche sentí que alguien nos seguía, cuidé a Haruka ayer… No me sentí del todo cómoda en su casa, creo que él debe pensar que estamos siendo cercanas. Puede tramar algo para lastimarme al pensar que no seguí su "consejo".
—No creo que se atreva a dañarte, pero no estoy segura de que piense eso de Haruka. Ese hombre solamente sigue sus propios intereses, debo de investigar a ese desgraciado.
—¿Cómo ayudo al agente inmobiliario?
—No te alejes de ella, Michiru, pase lo que pase no te separes de Haruka. Creo que en este momento deben de estar más cerca la una de la otra. Yo prometo hacer todo lo posible para ayudarlas, si algo conozco bien de ese hombre es que intentará separar a Haruka de alguien importante, en este caso, creo que puedes ser tú.
—O tú, si desea destruir a Haruka, ¿por qué detenerse con su vida sentimental? Sus negocios también están en riesgo, tú eres su socia ¿no es verdad?
—Claro, destruir su confianza en ambas es indispensable— dijo al entender lo que Michiru decía, no en el sentido del trabajo, pero sí de la confianza maestra-alumna —. Debemos trabajar en equipo Michiru, creo que busca terminar con todo el mundo de Haruka y lo más valioso de él, eres tú.
—Haruka también es importante para mí.
—Entonces cuidemos de ella, yo al fin puedo decir que me ganaste— sonrió.
—La dejamos decidir a quién ama ¿no?
—Siempre supe que su corazón estaba a tu lado, ahora no debes de dejar que cualquier problema las aleje.
—Eso me recuerda… Debo de ver a una persona para decirle que… Bueno explicarle sobre… Mis sentimientos.
—¿Sales con alguien?
—No, hablo de mi madre, el chico con el que me deseaba emparejar siempre supo que estaba enamorada de Haruka.
—Mientras tú hablas con tus obstáculos, yo investigaré lo que trama Ma… Ese hombre.
—Detestas tanto al tipo que no puedes decir su nombre— reía Michiru.
—Es un enorme enemigo, pero podremos vencerlo.
—De acuerdo, debo de irme… Si sé algo más de él te informaré, ¿sí?
—Gracias Michiru, yo te informaré también.
Las chicas se despidieron, Setsuna regresó sus ojos al cielo. Al parecer Mamoru no se quedaría quieto, ahora estaba planeando algo más para separar a las chicas. Eso le indicaba que el futuro de la boda de Michiru y Haruka estaba de nuevo en marcha. Maldita sea, estaba segura de que debía deshacerse de Mamoru antes de que complicase más las cosas. ¿Para qué seguir complicando la vida de su hija? ¿Qué buscaba el idiota? No entendía al hombre, era un enigma y ahora lo peor era saber que él tenía una ventaja.
—Necesito dominar el viaje al pasado.
Esa era la única ventaja de Mamoru, no podía matarlo antes de ser el padre de Michiru, pero quizá podría averiguar el evento que lo hizo viajar en el tiempo. Si lo detenía en ese momento podría salvar la relación de las chicas y cambiar las cosas.
—No, puede que sea la peor idea de todas las que he tenido… Yo si tengo consciencia, no soy desalmada como Mamoru.
¿Cómo detendría el nuevo plan de Chiba?
—Necesita que desconfíes de mí, no de Michiru porque ya ha de saber que es inevitable detener su amor. Mamoru trama algo más… ¿Qué quieres de mí?
Setsuna se llevó las manos al rostro para ocultar las lágrimas que amenazaban con aparecer en él. Estaba segura de que él sabía de la reunión de ella y Michiru… La guerra apenas comenzaba.
Continuará…
Mis estimados lectores al fin reaparezco luego de una ausencia de dos semanas, al menos con la batuta de las respuestas. La verdad es que debo decir que mis ganas de escribir estaban un poco turbadas por ciertos la molestia que me generó uno de mis vecinos. En fin, ya las cosas están mejor en el lugar en el que vivimos y tuvimos que someternos a la prueba del COVID.
Uno de mis vecinos se contagió, pero no deseaba seguir las indicaciones, además de que actuó de manera... Lo menos que puedo decir es deleznable, puesto que el muy estúpido se la pasó escupiendo cosas que todos usamos, así que hay que descartar cualquier problema. Sobre todo por los niños y adultos mayores del edificio. Afortunadamente nosotros no sentimos algún síntoma, cosa que nos pone felices.
La semana pasada olvidé por completo felicitar a las madres lectoras de esta historia y de esta página, lo lamento chicas, sé que es algo desconsiderado de mi parte puesto que están mi esposa, mi suegra y mi madre cerca de mí, pero con todo ese tema de nuestro vecino, no recordé las cosas hasta el mismo día. Espero de todo corazón que la pasaran bien y hoy toca felicitar a todas las personas que son profesores o profesoras, así que es doble felicitación.
En fin, luego de mis horrendos olvidos paso a lo importante, la interacción que tenemos con ustedes.
UnbreakableWarrior: Realmente lamento haber retrasado la actualización, son cosas que no había hecho ni con el brazo fracturado. Esta vez los deberes y el niño me pasaron factura, juro que no vuelve a ocurrir. Gracias por un comentario más, me alegra saber que sigues pendiente de la historia.
VaMkHt chan: Antes de que empecemos con el resto de la respuesta de tu comentario quiero que quede claro que no me salté un comentario, pero es uno que no me perdonarían responder. ¡Oh sí! Creo que me lincha si pienso en responder a la persona que más admira en esta página, no sabes cómo ha estado con esos dos comentarios y en eso miento porque desde que tuvieron su primer interacción y le dijo que deseaba leer algo ha estado con una ansiedad que ni te cuento. Cabe mencionar, desde ese mensaje no ha parado de escribir, incluso ya está pensando una nueva historia. Obvio se la ha pasado leyendo porque es un tema muy raro, pero investiga la época en la que quiere situarla.
Ya sabes que el autor se siente más que amateur, pero esas ganas de no abandonar la página regresaron gracias a su autora favorita. Que persona tan más educada y amable, es todo lo que escribiré. Sus historias sabemos todos que son fascinantes, y de lo que piensa de Haruka en la historia de la que discutían, creo que ya se lo dejó.
El vecino, se lo llevaron, tuvimos que denunciar al desgraciado porque escupió al triciclo de un niño de tres años que olvidó en un pasillo. ¿Puedes creer la inmundicia de ese hombre? Es de locos, nosotros tendremos que guardar la cuarentena que nos indican y ya pasamos por los estudios que nos pidieron. No hablemos de ese, porque es como un Mamoru de carne y hueso. ¡Rayos! Lo acabo de invocar, dos veces más y aparecerá en el próximo capítulo.
No nos equivocamos VaMkHt chan, hoy ese desgraciado acaba de decir que "ayudará" a Haruka, pero me huele a rata y estoy con Michiru y Setsuna, deben de estar al pendiente de las locuras de #DonPopó. Salva a Haruka de quedarse perdida en lo que he denominado "la nada" y ahora parece que se trae algo entre manos. Le dijo a Haruka que ella muere ese día, pero Michiru vive un año más y por eso quiere ayudar... #WeyYa, no nos mientas, seguramente tienes algo más entre manos, además ¿por qué miente? Seguramente para que Setsuna se tarde en averiguar la porquería en la que ahora está envuelto.
Hablando de Setsuna, wow, no me imaginaba que ella fuera la persona que envió a Taiki para salir con Michiru y todo para que ese par regresara a ese futuro que tanto queremos. Es decir, quizá todo eso debía ocurrir para que las chicas se casen y que tengan un nuevo problema #DonPopó. Los dolores parecen ser consecuencia de no regresar a tiempo al presente ¿le creemos a #WeyYa? Yo digo que no.
Darthuranus le habla al niño como se le antoja, en español, en inglés o italiano, pedante n_n, te enviamos muchos saludos VaMkHt chan, esperamos que te encuentres bien.
javierann: Te entiendo, el trabajo en casa parece peor que ir a la oficina ¿no te parece que hay más cosas que hacer? De hecho hay algo de eso, porque no han estado juntas porque Michiru quería ir lento. Taiki será un gran sujeto, su aportación a la relación no termina aquí.
Esperamos que te encuentras bien y como siempre, gracias por dejar tu comentario. La historia siempre esperará por ti y nos leemos pronto.
Roshell101216: Haruka tuvo un viaje intenso ¿no? Pues ya empieza a estar un poco más despierto y Karu kun exagera al decir que se quedó viendo las películas, se despertó, comió y luego darthuranus lo cargó para dormir. Si se quedó con los ojos abiertos unos 10 minutos es mucho, obviamente por eso se quedó en sus brazos toda la primera trilogía. ¿Puedes creer que se despertó a las 4 am y durmió las 2 am del 5 de mayo? Y sí, mi hijo estaba feliz al ver a los malos ¿será que ya empieza a ubicar sus muñecos? Es que le compró unos muñecos de felpa de Darth Vader y Kylo Ren.
Taiki fue muy lindo al decirle "soy un chico trans", o sea, wow y Michiru es tan linda que le dijo "eres mi mejor amigo" supongo. Creo que ellos serán cómplices en muchos aspectos y no sólo con Michi, sino que con Minako y Makoto. Realmente no creo que #WeyYa tenga buenas intenciones, creo que hay algo más que lo llevó a salvar a Haruka. Necesita salvar a Michiru, pero sin Haruka no es posible o al menos eso creo que piensa... ¿Por que niega que es el padre de Michiru? Supongo que para confundir a Setsuna porque ya sabemos que es el esposo de Esmeralda.
Lo bueno de todo esto es que al parecer dejará que ellas se casen, pero ¿por qué motivo? Digo, ellas están felices y saben que se aman, no se lo pueden ocultar y Haruka es muy evidente con sus celos. Ahora las Michiru es la que debe de estar en equipo con Setsuna porque nadie cree en #WeyYa.
Te deseamos que te vaya bien en tu nueva etapa en el ámbito laboral, verás que estará llena de éxitos y que será algo bueno en tu vida. Los cambios siempre nos ayudan a crecer, conocer y madurar. Felicidades, sabemos que eres capaz en todo lo que hagas, te dejamos muchos abrazos. Cuida mucho de ti y de tu familia, felicidades atrasadas, pero felicidades por el día de la madre.
Saludos desde una galaxia muy, muy lejana.
Prince of sweet sorrow: Gracias, muchas gracias.
Kyoky chan: Es un placer saludarte de nuevo. La verdad es que estoy muy feliz de ser quien responda.
Yo estuve esperando ver a Setsuna rescatar a Haruka, pero hoy sabemos que ella la buscaba. No hubo más explicación, creo que no nos basta y eso es algo más que se va a detallar con su investigación.
Taiki es un buen tipo, creo que sin darnos cuenta, siempre que le habló de amor a Michiru, mencionaba a Setsuna o al menos pensaba en ella y por eso su consejo de "habla con Haruka" o "ve por ella". Toda esa paciencia no es gratis porque realmente aprecia a Kaioh.
Dime loca, pero conociendo a darthuranus esa declaración del yo futuro de Haruka, me hace pensar en que era lo que realmente decía. En ese tiempo estaba con Setsuna, pero miraba a Michiru. ¿Realmente hablaba de alguna de las dos o de Hotaru? Porque debemos recordar que siempre esperan a Hotaru, quizá Hotaru no las amaba ya que ella deseaba ser adoptada por Michiru, no por Haruka y Setsuna.
Hasta el momento no hemos hablado mucho de Hotaru, pero con esa locura del innombrable para que Michiru y Haruka no adopten a la niña (aunque diga que sí, pero en el futuro), es rara. ¿Ahora qué quiere ese horrible ser?
Set parece que dijo que pelearía, pero, o desde el principio supo que no debía hacerlo, o, ya no quiso pelear luego de ese día con el futuro de la mujer que ama. No lo sabremos, ahora lo importante es que hay una alianza entre ella y Michi para alejar al padre de la última de sus vidas.
Mira que negar a su hija es... De lo peor en ese hombre, pero seguro es para que Haruka confíe en él... #WeyYa, largo.
Kyoky chan, gracias por estar otra semana a nuestro lado. Se te aprecia y te enviamos millones de abrazos, nos leemos pronto.
Chicos, como siempre muchas gracias por la espera, los comentarios y sobre todo el tiempo que le invierten a la lectura de la historia. Les juro que intentaré no atrasarme como la semana pasada. El día de hoy, mi felicidad está al límite porque mi hijo está sano, feliz y es amado por toda la gente que lo rodea. Dos, ustedes son excelentes personas y su apoyo me hace no dejar de escribir. Tres, saber que la escritora que admiro ha dejado comentarios a la historia... Bueno ¿cómo no emocionarse?
—No olviden dar follow o fav a la historia para que su mail haga tolón tolón cada que actualizamos, realmente los queremos y esperamos que se encuentren bien. Gracias por su cariño, saben que es mutuo.
—Saludos a todos los lectores ninja y a quienes comentan. ¿Nosotros donde nos leemos Tori?
—En fanfic, またね!
