Capítulo 22: Arrepentimiento

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Anteriormente en Resurgir…

- Sakura… eres consciente de lo que ocurrió ayer? – le preguntó mientras miraba el trozo de pared que le faltaba a esa habitación. Sakura asintió seriamente – Se que lo único que quieres es volver a tu vida normal pero… temo que te conviertas en un peligro.

- Lo se – coincidió la chica. – No volveré a casa… aun. – le sugirió sorprendiendo a Tsunade. – No quiero perder el control y dañar a mis padres… saldré del hospital pero me quedaré bajo vigilancia. – Los ojos de la rubia se cristalizaron al oír las palabras de Sakura. Ella siempre pensaba en los demás antes que en ella… y a pesar de que la pelirrosa se moría de ganas de abrazar a sus padres… sabía que tenía que hacer lo correcto.

- Alguna idea de donde vas a vivir? – le preguntó. Sakura se quedó pensativa unos segundos y luego le sonrió.

- Sakura? – preguntó arqueando una ceja. Que demonios hacía la molestia parada delante de su casa con una bolsa en la mano y la mirada avergonzada?

- Ho-hola Sasuke! – lo saludó con una sonrisa nerviosa.- No me he escapado! Me han dado el alta! – se apresuró a explicar al ver que el chico la miraba desconfiada.

- Hmp, que haces aquí? – le preguntó con tono seco. Por unos instantes, Sakura dudó de que todo aquello fuese una buena idea pero… era su única opción.

- No puedo volver a casa de mis padres – empezó a explicarse aun más nerviosa – y… y Naruto ha dicho que podía quedarme aquí – soltó de golpe haciendo que los ojos de Sasuke se abrieran de par en par.

- Que el dobe ha dicho que? – preguntó en una mezcla de sorpresa y furia emergente en su interior.

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Ahora...


Ubicación: Residencia de los Uchiha

Dobe… eres hombre muerto – pensó Sasuke mientras guiaba a la pelirrosa al salón. En que estaba pensando el idiota ese? Sakura no podía quedarse ahí… con el. El pelinegro volvió a soltar un bufido al ver las miradas divertidas de los presentes. El Uchiha sabía que tanto Suigetsu como Shisui iban a restregarle lo ocurrido durante el resto de sus vidas, y eso solo acrecentaba la rabia que sentía en su interior. Por su parte, Itachi miró a su hermano analizándolo. Si bien su relación había mejorado, Sasuke seguía siendo una persona fría y retraída. Por lo tanto, ver ese comportamiento en el a causa de una chica le despertaba una inmensa curiosidad, y porque no decirlo… diversión. Al ver entrar a la pelirrosa detrás de el, el mayor se dignó a saludar.

- Sakura-san es un placer conocerte – le habló mientras se acercaba a ella con media sonrisa. Sakura contuvo la respiración. Nunca se había parado a pensar en lo guapo que era el hermano mayor de Sasuke. Claro, porque era un criminal de rango S, idiota – se recriminó. La verdad es que con el paso de los años, Sasuke cada vez se parecía más a Itachi, y los dos eran… bueno, muy agradables a la vista.

- Es un honor, Itachi-san…- empezó la chica haciendo que Sasuke soltara otro bufido. Podía dejar de hacerle la pelota a su hermano? Ya se lo tenía bastante creído… - siento aparecer así tan de repente, pero debo estar bajo vigilancia las 24 horas para evitar… - Sakura no supo continuar y se calló.

- Para evitar que te conviertas en una diosa todopoderosa y vengativa que lo único que desea es matarnos a todos? – acabó la pregunta Shisui divertido. Sakura bajó la mirada avergonzada y sus mejillas se sonrojaron. Levemente asintió con la cabeza. – No te preocupes, bienvenida al psiquiátrico para inadaptados de Konoha. – le bromeó. – tenemos pacientes con todo: ex-miembros de Akatsuki, el origen del sello maldito – dijo apuntando a Juugo, con el dedo - múltiples sujetos de experimentación humana, – continuó señalando a Suigetsu el cual les sonrió de forma traviesa – vengadores con complejo de superioridad…- dijo esta vez mirando de reojo a Sasuke que lo fulminaba con la mirada.

Sakura rió ante la broma sorprendida por la naturalidad de ese chico. Se parecía a Sasuke y a Itachi pero era más… jovial. Un Uchiha que bromea… ya lo he visto todo – pensó para si divertida.

- Es bueno saberlo… - habló regalándole al chico una sonrisa. – Shisui-san me imagino… - adivinó la chica. Shisui sonrió con orgullo.

- El mismo! Pero no hacen falta las formalidades, puedes llamarme Shisui. – le respondió sonriéndole. Sasuke volvió a bufar.

- Hola preciosa! Yo soy Suigetsu y el grandullón callado es Juugo. También vivimos con Karin, que ahora está de misión, pero creo que ya la conoces. – Sakura asintió incómoda. Claro que la conocía… le había salvado la vida cuando Sasuke la atravesó con su chidori para matar a Danzo.

- Sakura – la llamó Sasuke con voz autoritaria haciendo que la chica se estremeciese. - Por que te ha dicho el dobe que puedes quedarte aquí? – le interrogó molesto.

- Sasuke… - dijo a modo de advertencia Itachi.

- No, está bien – le interrumpió Sakura – Naruto se ofreció a que me quedara con el… pero ahora vive con sus padres y no quiero ponerlos en peligro. Entonces, me dijo que aquí vivían unos cuantos shinobis de alto nivel que podrían vigilarme, y, bueno, pensé…

- Pensaste que? – se impacientó el Uchiha.

- Que tu no dudarías en matarme si la situación se descontrolase… - murmuró dejando a los presentes perplejos. En ese momento, Sasuke supo lo que Sakura le estaba pidiendo. Ella quería que el actuase si llegados el momento… la pelirrosa no podía controlar al fénix. No quería hacer daño a nadie, y, por eso, le pedía que la matase si la situación lo requería. – No quiero volverme una amenaza para Konoha… - acabó.

- Hmp hay una habitación libre en el piso de arriba. – le dijo el Uchiha mientras se daba la vuelta y se retiraba del salón.

- Sasuke-kun…. – lo llamó. Sasuke se paró a escucharla pero no se giró. – gracias.

Sasuke no dijo nada. Sabía que Sakura le estaba agradeciendo mucho más que el simple hecho de dejarla vivir bajo su techo… "Santa Sakura" le agradecía que el hubiera aceptado hacerle el favor de matarla si era necesario. Hmp molestia – pensó irritado antes de abandonar el lugar. Se dirigió al jardín y se sentó a meditar bajo un árbol, pero los ligeros y femeninos pasos de Sakura se lo impidieron.

- No vas a instalarte? – le preguntó sarcástico. No le apetecía hablar con ella.

- Sasuke-kun siento lo que ocurrió en el hospital – le dijo bajando la mirada… aunque no sabía si se disculpaba por haberle atacado cuando se pensaba que era Kabuto o cuando el fénix controlaba su cuerpo.

- No eras tu – le respondió el chico encogiéndose de hombros y restándole importancia. De hecho, eso era lo que el Uchiha se decía así mismo para intentar el beso que Sakura le había dado a Naruto. La chica sonrió agradecida ante su comprensión y se giró para marcharse. - Sakura – la llamó en un acto reflejo cuando ella se iba. La pelirrosa lo miró interrogante. – Te arrepientes? – Sakura se quedó perpleja ante la pregunta de su compañero.

- De que? – preguntó confundida.

- Has vivido un infierno… - elaboró Sasuke – te sacrificaste y ahora te tratan como a una criminal que necesita estar bajo vigilancia las 24 horas. Te valía la pena salvarme a cambio de esto? – añadió. Sakura sonrió ante esa pregunta tan estúpida. Que si le valía la pena? En apenas un día había visto a casi todos sus seres queridos sanos y a salvo, Sasuke y Naruto habían estado junto a ella en el hospital y se llevaban mejor que nunca… como hermanos, y el Uchiha parecía haber recuperado su humanidad. Claro que no se arrepentía. Lo volvería a hacer mil veces si hiciera falta.

- Por que Itachi no se arrepintió? – le soltó la pelirrosa dejando al moreno aturdido.

- Que?

- Por que Itachi no se arrepintió de hacer lo que hizo y vivir las terribles consecuencias que acarrearon su decisión? – volvió a preguntarle Sakura.

- No lo se – contestó Sasuke.

- Cuando lo sepas… vuelve a preguntármelo – le jugueteó Sakura señalando al hermano de este que hablaba con Shisui en el salón.

Y es que para que Sasuke entendiese porque no se arrepentía de nada necesitaba entender las razones de su sacrificio… y seguro que Itachi era mejor tutor que ella. Al fin y al cabo, ella vivió un infierno tres años pero el Uchiha mayor lo había vivido toda su vida. Dicho esto, la Haruno se retiró del lugar para instalarse en su nueva habitación.


Ubicación: Torre del Hokage

Tras escoltar a Sakura directamente del hospital a casa de los Uchiha, Kakashi se reunió con Tsunade para discutir el estado de Sakura. La exgoaidame lucía preocupada y con razón.. ya que no acaban de comprender la magnitud del cambio en la chica.

- Por que has permitido que saliera del hospital? – le preguntó Hatake con un leve tono de reproche. Tsunade frunció el ceño ante la pregunta del Ninja Copia.

- Y que se suponía que debía hacer, Kakashi? Atarla a la cama para que no se fuera? – preguntó con ironía – Has intentado alguna vez obligar a Sakura a hacer algo que no quiere hacer? Es imposible… – Kakashi resopló.

- Si… al parecer es una característica compartida por todos mis ex alumnos. – bufó recordando que ni Naruto ni Sasuke tampoco lo obedecían.

- La diferencia es que Sakura siempre ha sido más racional que esos dos mocosos. Ella misma sugirió irse a casa del Uchiha y no volver a casa de sus padres….. sabe que podría causar problemas.

- Lo se… pero creo que Sakura subestima el poder que lleva en su interior, ni siquiera nosotros lo sabemos! Ya no se trata solo de su sentido del deber, Tsunade. Y si no puede controlarlo? Y si ha cambiado?

- Entiendo que tu punto de vista ahora es el del hokage, demo… ella lo sacrificó todo por nosotros, Kakashi. No podemos encerrarla como a una sospechosa…

- Y si de repente empieza a revivir todo el dolor y sufrimiento que ha pasado estos años. Un episodio como eso podría volverla un peligro para si misma!

- He dicho que podría pasar, pero no es seguro. Está acompañada… estoy seguro de que tus alumnos notarán si tiene un comportamiento extraño. – le respondió la rubia tratando de tranquilizarlo.

- No estoy tan seguro….Naruto se ha pasado estos tres años desesperado buscándola y desea tanto recuperarla que cree que su Sakura no ha cambiado.

- Y el Uchiha? – le preguntó.

- Sasuke siempre rehuyó de ella. Creo que le incomodaba su luz… No creo que esté muy pendiente de su comportamiento.

- Pero tu mismo lo has dicho, ella ha cambiado... Sakura superará lo ocurrido pero jamás volverá a ser solo luz, Kakashi. Le robaron esa inocencia… - masculló Tsunade furiosa – y por lo que se de lo que Naruto le cuenta a Jiraya… Sasuke también se ha reformado. Ya no es solo oscuridad.

- A donde quieres llegar? – le preguntó el peligris curioso.

- Puede que esta vez el no la rehuya, sino que la busque – sugirió Tsunade sonriendo.

Por un momento, el hokage pensó que la mujer había bebido. No obstante, este recordó el comportamiento de Sasuke en el hospital cuando presenciaron el beso entre Naruto y Sakura. Podría Tsunade tener razón? Habría cambiado tanto Sasuke? Y sin poder evitarlo sonrió. Los sacrificios conjuntos del rubio y la pelirrosa había logrado despertar la humanidad en Sasuke que el mismo creyó que jamás recuperaría. Los pensamientos de Kakashi se vieron interrumpidos por el sonido de alguien llamando a la puerta.

- Adelante! – ordenó. La puerta se abrió e ingresaron Shikamaru y Neji.

- Nos ha mandado llamar Hokage-sama? – preguntó el Hyuga educadamente.

- Si…. Es sobre Sakura. – habló.

- Está bien? – preguntó Shikamaru alternando su mirada entre el hokage y la mujer rubia. Aun no se recuperaba del golpe que le había dado la pelirrosa en el hospital.

- Si, está bien. Está en la residencia Uchiha. – comentó sorprendiendo a los presentes. – Ellos convivirán con ella, pero como me fio más de vuestras capacidades de observación… quiero que vosotros junto a Sai os encarguéis de la vigilancia extraoficial.

- Extra-oficial? – preguntó Neji confundido – quiere que la espiemos?

- No, solo quiero que la visitéis regularmente para saber que está bien. Será más fácil saber como lleva el trauma si está acompañada. – explicó la rubia.

- Con el debido respeto, entonces será mejor que incluyamos a los demás – declaró Shikamaru – Ino es la mejor amiga de Sakura, y esta también le tiene mucho aprecio a Lee, Hinata, Kiba, Shino… - será más efectivo organizarnos con ellos.

- Como creas conveniente – entendió Kakashi – estás al cargo Shikamaru. Podéis iros…

- Hai! – gritaron ambos shinobis. Sin embargo, antes de salir por la puerta el joven Nara se giró y miró a Kakashi con burla.

- De verdad la has mandado a vivir sola con esa panda de bestias? – le preguntó divertido. A Sasuke no le habría hecho ninguna gracia….

- No, no la he mandado sola. – añadió con cierto brillo de perversión en la mirada.


Ubicación: Residencia de los Uchiha

Si había algo que Itachi disfrutaba era la lectura. Des de que había vuelto a la vida, el Uchiha había aprovechado al máximo su hobby leyendo pergaminos antiguos de historia shinobi y técnicas legendarias. Sin embargo, no era tanto el hecho de leer lo que gustaba sino la paz que le invadía. No tenía que estar alerta o vigilando su espalda. Ya no más. Su vida como criminal de rango S y miembro de Akatsuki habían quedado en el pasado, y no podía estar más agradecido. Mientras seguía leyendo oyó a Sasuke entrar en su habitación.

- Sasuke? – preguntó extrañado. Su hermano nunca venía a buscarlo.

- Hmp podemos hablar? – le preguntó.

- Claro – le respondió mientras cerraba su libro y le brindaba todo su atención al menor.

- Por que no te arrepientes de masacrar al clan? – le soltó Sasuke sin rodeos. Itachi abrió los ojos. No denotaba enfado en la voz de su hermano sino curiosidad.

- Acabar con el clan me destrozó Sasuke… sobre todo con nuestros padres – recalcó el mayor mirando al horizonte a través de la ventana. Sus ojos reflejaban tristeza mas no arrepentimiento.

- Lo se, pero no te he preguntado eso – insistió el Uchiha – te he preguntado por que no te arrepientes.

Itachi se quedó callado unos segundos meditando su respuesta y luego sonrió. El ya le había explicado porque masacrar al clan parecía la única opción en ese momento, y su hermano entendía el planteamiento de cientos de vidas a cambio de miles. Aun así, a veces Sasuke se olvidaba que la vida no es solo un planteamiento teórico, y que la razón más poderosa para seguir adelante con un sacrifico no viene de la razón. Así que, aun sin mirar a Sasuke, su hermanó se lo recordó.

- No me arrepiento porque te quiero – le explicó dejando al vengado perplejo. – Hice lo que hice para salvarte, y porque te quiero y puedes estar aquí hoy… vivo… no me arrepiento. Es más, lo volvería a hacer aunque eso significara revivir la muerte de nuestros padres o mi vida como desertor.

Sasuke miró a su hermano a los ojos y supo que no mentía. Nunca habían hablado abiertamente de la matanza Uchiha o los crímenes de ambos, pero Itachi agradecía poder tener la oportunidad de explicarse. Por su parte, Sasuke conectó las palabras de Itachi con las de Sakura, y supo que ambos eran similares porque ambos le querían y se habían sacrificado por el. Pero por que? Itachi le quería porque era su hermano y la sangre no se elige, pero… Sakura? Por que le quería tanto como para no arrepentirse?

- Tiene esto que ver con Sakura, Otuoto? – le preguntó de repente Itachi. Sasuke desvió la mirada y se levantó para marcharse. – Esa chica fue al mismísimo infierno por ti y no se arrepiente, verdad? – continuó adivinando sus pensamientos. Sasuke no dijo nada y salió del cuarto…. Como odiaba que su hermano pudiera leerlo tan fácilmente.


Cuando Sakura entró en su nueva habitación sintió que la magnitud con la que su vida había cambiado. La mansión Uchiha era grande y espaciosa… pero fría. Como su dueño – pensó la pelirrosa. Agradecía que los Uchiha le hubieran dado un poco de intimidad para instalarse, y eso le dio algo de tiempo para analizar su recámara. Era simple. Las paredes era lisas de un tono azul claro y había pocos muebles; solamente una cama, una mesa de estudio, un armario, y una ventana que daba al patio interior. Mucho más de lo que he tenido en tres años – se dijo al recordar con desagrado la ceda mugrienta donde la habían retenido. Dejó su bolsa encima de la cama y se dispuso a ordenar los accesorios de baño y las camisetas que le había dado Naruto para dormir. Tsunade le había dicho que Ino se pasaría a comprarle ropa nueva ya que, muy probablemente, la que tenía en casa de sus padres le iría pequeña.

La Haruno se sentó en el borde de su nueva cama y soltó un suspiro mientras se recogía su hermoso cabello en una cola alta. Se sentía ausente. Tenía miedo de haberse apresurado al salir del hospital y que no estuviese preparada, pero quería recuperar su vida… aunque fuera esta nueva versión de ella. Yo en casa de Sasuke Uchiha… si tuviese 12 años me habría desmayado de la emoción – se burló de si misma. Cerró los ojos y aspiró el aire fresco que entraba por la ventana sintiéndose descansada por primera vez des de hacía tiempo, pero el carraspeo de una garganta interrumpió su momento.

- Se puede? – preguntó Itachi viendo que la chica había dejado la puerta entreabierta.

- Itachi-san! Claro – le respondió avergonzada.

- Puedes llamarme Itachi, Sakura – le dijo con media sonrisa a la vez que se sentaba al lado de la chica – como estás? – le preguntó.

- No lo se…– se sinceró la kunoichi. – estoy aquí pero me siento extraña.

- Todos pasamos por esa misma sensación cuando nos trajiste de vuelta… - le explicó Itachi – aunque puedo entender que al haber estado cautiva para ti debe ser peor.

- Supongo… - murmuró la pelirrosa. Se sentía tan aliena a sus experiencias que no lograba entrar en contacto con como se sentía en realidad.

- Quería darte las gracias… - confesó Itachi desviando la mirada avergonzado. No nos engañemos, como a cualquier Uchiha a el también le costaban las muestras de afecto, pero estaba haciendo el esfuerzo de cambiar.

- las gracias? – preguntó Sakura confundida.

- Por terminar con la guerra… por devolverme a la vida y a mi mejor amigo… por permitirme ser el hermano que nunca fui para Sasuke – le explicó mirando fijamente un punto de la pared. – Gracias por haber creído que merecía tener una segunda oportunidad…

Sakura abrió los ojos perpleja ante las palabras de agradecimiento del Uchiha. No se lo esperaba para nada. La pelirrosa había tenido sus motivos egoístas para hacer lo que hizo y no se esperaba que nadie se lo agradeciese. Sonrió para no rechazar la confesión de Itachi y le dijo.

- No tienes porque agradecérmelo. En esos cinco minutos que hemos estado abajo con tu hermano… he visto de nuevo el brillo en su mirada que perdió cuando era niño. – Itachi se sorprendió ante el comentario de Sakura – creo que tenerte a su lado, le ha devuelto las ganas de vivir. - El Uchiha sonrió ante el poder de observación de la chica. Se notaba que se preocupaba mucho por Sasuke.

De pronto el timbre de la residencia Uchiha volvió a sonar, y tanto Itachi como Sakura bajaron a ver quien era. Sin embargo, Sasuke había llegado antes y estaba abriendo la puerta. La expresión de horror plasmada en el rostro de hermano menor los desconcertó a ambos. No obstante, cuando Itachi se acercó para mirar por encima del hombro del vengador y vio quien había en el umbral de su puerta su cuerpo se estremeció. No podía ser posible….

- Ya ha llegado Naruto Uzumaki preparado para el campamento intensivo del equipo 7! – gritó la voz chillona de Naruto mientras entraba arrollando a Sasuke y a su hermano.

- Naruto? – preguntó Sakura desconcertada al ver que el chico también traía una bolsa. – Que-que haces aquí? – le preguntó avergonzada. No habían tenido ocasión de hablar a solas des de que a la maldita fénix se le había ocurrido besarlo.

- Oh vamos Sakura-cha! No creías que te iba a dejar sola en una casa llena de Uchihas, no? – le bromeó el chico mientras cogía a la pelirrosa de la cintura y la levantaba en volandas. – Te dije que no volvería a separarme de ti.

- Naruto! Bájame! – le ordenó la chica riéndose… echaba de menos la personalidad alocada de su amigo. Cuando este la bajo, Sakura se lo quedó mirando conmovida.

- De verdad vas a quedarte? – le preguntó.

- No. – contestó Sasuke cortante.

- Ni hablar. – añadió Itachi.

Naruto miró a ambos hermanos con el ceño fruncido pero luego sonrió de forma traviesa.

- Itachi-baka y Sasuke-teme sabía que diríais que no así que traigo la orden firmada por el hokage mismo. – se burló el rubio sacudiendo un papel delante de sus caras. Itachi se la arrancó de la mano y leyó su contenido.

- No puede ser cierto…. – masculló.

- Kakashi es hombre muerto – protestó Sasuke extendiendo su lista mental de a cuanta gente debía matar ese día. – No puedes quedarte, no hay sitio. – mintió el moreno esperando que el rubio se diera por aludido.

- Dormiré en el sofá – le retó el Uzumaki al ver las intenciones de su amigo.

- Que pasa aquí? – preguntó Shisui que acaba de llegar a la conversación.

- El hokage ha asignado a Naruto como principal guardián de Sakura – empezó Itachi haciendo que su amigo lo mirara con pavor – Se muda aquí.

- Genial… Ahora con el jinchuriki del Kyubi si que ya tenemos el pack completo.– masculló entre dientes Shisui mientras se volvía a su habitación. – Antes de que decidáis acoger a alguien más ya no nos quedan habitaciones! – les gritó antes de cerrar de un portazo.

- Naruto… y tus padres? – le preguntó la pelirrosa algo preocupada.

- Ellos están bien Sakura-chan… ahora la que me necesita eres tu – le contestó con una cálida sonrisa. – Bueno teme! Entrenamos? – le picó haciendo que Sasuke medio sonriera. Seguía enfadado si, pero Naruto era el único con quien podía entrenar sin contenerse y no se quejaba. Estaban al mismo nivel y eso lo hacía más interesante. Puede que no sea tan malo después de todo – pensó con autosuficiencia – Así puedo humillarle repetidamente.

- Hmp – soltó el Uchiha mientras le señalaba el patio de su casa, y empezaba a caminar. Itachi soltó un bufido.

- Genial… - protestó a la vez que imitaba a su amigo y se dirigía a su habitación para encerrarse. Iba a ser una tarde muy larga.

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Continuará...