Karin finalmente estaba en una especie de cuarto blanco grande estilo cuarto especial de manicomio donde finalmente estaban las cinco chicas que trazaban este largo camino hacia la verdad de los Cinco Elementos. La pelirrosa estaba en el centro mientras Candy y Shizuka estaban a su lado respectivo. Remi como siempre estaba cerca de su raijin y Matsuri a la izquierda de la pequeña suijin.
Remi Candy Karin Shizuka Matsuri
-¡Muy bien chicas!- La kajin dio un paso al frente- ¡Es hora de patear traseros!
-¡SIII!- Todas menos Matsuri gritaron
(OST del Roll Call: watch?v=fj-h475cfn0)
Karin colocó sus manos sobre su cintura invocando su driver que era un cinturón con un círculo rojo, extendió sus brazos señalando a sus caderas.
(Movimiento de la transformación: watch?v=F73rkDQnuhw)
(Sonido de la transformación: watch?v=o7HHqUm8RdQ)
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Candy alzó y extendió sus brazos a la derecha y los movió a 180 grados estando ahora a su izquierda todo esto mientras surgía su driver que era una estrella amarilla de ocho puntas. Su mano derecha frotó contra la muñeca izquierda provocando que una especie de corriente eléctrica emergiera por todo su cuerpo.
(Movimiento de la transformación: watch?v=vvLUyenKgwE)
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Shizuka sacó su candado azul abriendo el seguro, alzó su brazo derecho mirando al cielo y puso el candado dentro de su driver mientras un delfín bajaba del cielo y fuera sobre ella.
(Movimiento de la transformación: watch?v=b_YwKA-o0ZY)
(Sonido de la transformación: watch?v=9jn118D06mQ)
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Remi alzó la mano derecha y la bajó lentamente, extendió su brazo derecho y luego empuñó su izquierdo mientras su driver que era un círculo negro emergió en su cintura
(Movimiento de la transformación: watch?v=Frqf6BGfcAI)
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Y MatsurI sacó su driver que era una caja morada con un círculo rojo, colocó dos tubos de ensayo y giró muchas veces la palanca que estaba anexa al driver.
(Movimiento de la transformación: watch?v=0Rcox0ieQQY)
(Sonido de la transformación: watch?v=OFuGXDXsybk)
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-¡HENSHIN!- Gritaron las cinco jóvenes al unísono y en menos de nada cuatro auras de colores surgieron
Y ahora cinco chicas estaban usando sus trajes de distintivos colores
Karin Namahono, elemental de fuego y líder de las Majokko Rider usaba su traje rojo de brujita, un sombrero ancho en punta característico de bruja, vestido de una pieza de mangas cortas hasta la pantorrilla, guantes rojos que le cubrían el antebrazo y botines rojos de cuero.
Shizuka Mizuki, elemental de agua como la más pequeña y la más mayor de las cinco riders usaba su cosplay propio de Sasuke Uchiha, consistiendo en una camiseta azul de cuello ancho pero éste estaba abierto y suelto del cual surgían dos tiras blancas sobre la espalda simulando una bufanda. En la espalda estaba una aleta, usaba un short corto blanco y medias negras hasta la pantorrilla.
Inazuma Candy, elemental de trueno como la chica tonta como la más carismática de las cinco riders usaba su camiseta armadura dorada con la S negra estampada en el pecho, falda negra corta con un triángulo rojo, medias negras hasta la pantorrilla, usaba tenis amarillos y guantes negros simples.
Remi Kurosaki, elemental de sombra como la más inteligente e intelectual de las cinco riders usaba su traje negro completo de motociclista que remarcaba su cuerpo exceptuando su bufanda larga, guantes hasta el antebrazo y botas, todo esto en color rojo y una espada ninja amarrada a su espalda.
Y Matsuri Nezumi, elemental de virus como la científica, la antisocial como la tsundere de las cinco riders usaba un chaleco-abrigo morado con bufanda roja, falda negra corta y pantimedias del mismo color y tacones anexos a esa última prenda.
Dieron su presentación por medio de las poses
-Aka One… Ryuurenja… Mahou Kajin… MAJOKKO RAIDAA AKARI
(Red One… Ryu Ranger… Majokko Rider Akari)
-Kii Two… Shishirenja… Mahou Raijin… MAJOKKO RAIDAA SUTURONGAA
(Yellow Two… Shishi Ranger… Majokko Rider Stronger)
-Ao Three… Samerenja… Mahou Suijin… MAJOKKO RAIDAA JOOO… ¡BUI SURIII!
(Blue Three… Same Ranger… Majokko Rider Joe… ¡V3!)
-Kuro Four… Karasurenja… Mahou Kage… MAJOKKO RAIDAA BURAKKU
(Black Four… Karasu Ranger… Majokko Rider Black)
-Murasaki Five… Nezumirenja… Mahou Dokushin… MAJOKKO RAIDAA BAIRUSUU!
(Purple Five… Nezumi Ranger… Majokko Rider Virus)
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-¡Somos los cinco anillos que brillan entre el cielo y el infierno!- Karin empuñó su mano izquierda mientras alzaba su mano derecha extendida hacia el cielo
-¡NOSOTRAS SOMOS… LOS CINCO ELEMENTOS!
Y una gran explosión de colores surgieron detrás de nuestras heroínas y otra más fuerte y digna de una película de acción al tiempo que cinco monstruos estaban esperando el momento para pelear contra esas cinco chicas mágicas junto a su ejército de esbirros.
Un hombre mosca de color rojo, un hombre jaguar con una espada en cada mano, una versión robótica de Julian Solo en su forma de Poseidón, un hombre murciélago y una figura oscura con un solo ojo estaban esperando el preciso momento para darles pelea a las chicas mágicas. Las jóvenes chicas salieron al ataque preciso lo mismo que los monstruos mencionados.
Una vez más la escena se detiene justo cuando los dos bandos saltaron al ataque y al mismo tiempo… Apenas era el comienzo de una gran batalla como el primer enfrentamiento dentro de una gran aventura.
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Kokoro ni tsurugi kagayaku yuuki
Tashika ni tojikomete
Kiseki kirifuda wa jibun dake
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MAJOKKO FIVE
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Kaze ga oshiete iru
Tsuyosa wa jibun no naka ni
Osore sae norikonaseru nara
Shinka shiteku
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Kaze wo kitte hashiru
Tomadoi mo mayoi mo sute
Dokomademo tooku e ikeru to
Shinjite mitai
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Jirenma ni sakebu koe wa
Fukanou wo kowashiteku
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Kokoro ni tsurugi kagayaku yuuki
Tashika ni tojikomete
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Mienai chikara michibiku yo blade
Nemuri mezameru toki
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Mirai kanashimi ga owaru basho
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HOY PRESENTAMOS:
SECRETO REVELADO: HERIDAS Y PASADOS A LA LUZ
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El lugar de los hechos era un desfiladero donde los malvados monstruos estaban en la zona despejada mientras que en la cima estaban nuestras cinco heroínas ya transformadas. El lugar por breves momentos era apacible, estaba un sol iluminando junto con un fuerte cielo celeste dando a entender que era una hermosa tarde.
No llevaban dos minutos cuando uno de los monstruos divisó un pequeño como minusculo bulto a treinta o cuarenta varas de distancia, en la misma dirección que llevaban; y en el momento en que se volvía a comunicárselo a sus compañeros, un ¡quién vive! interrumpió el silencio de aquellas soledades, trayendo un repentino pavor al ánimo de todos.
Las cinco heroínas se lanzaron al vacío en medio de un salto acrobático muy sincronizado mientras los villanos estaban alerta ante el primer movimiento. El quinteto femenino aterrizó en tierra y un ruido confuso como terrible respondió inmediatamente a aquella venida: el ruido de una estrepitosa comitiva terrestre dada por cincuenta sicarios, que en dos segundos cayeron como un torrente sobre las desgraciadas guerreras.
Las cinco chicas se lanzaron al ataque con tal de encestar el primer golpe pero los matones desaparecieron y aparecieron de nuevo rodeando a las chicas elementales.
La pequeña Shizuka apenas tuvo tiempo para sacar de sus bolsillo su pistola Bebeat que llevaba y, antes de poder hacer fuego (Técnicamente rociar agua a su oponente), rodó por tierra al puntapié violento de un esbirro. Candy y Remi cayeron también como la pequeña suijin.
Matsuri opuso la punta de una jeringa al pecho de la motocicleta que la atropellaba, pero rodó también a su empuje irresistible, y moto y jinete cayeron sobre la dokushin. Este último se levantó al instante alistando su cuchillo para apuñalar a la pequeña pálida pero una descarga eléctrica invadió al matón hasta dejarlo caer al suelo.
La raijin usó su poder eléctrico liquidando al sicario como librando a la dokushin de ser la infeliz primera víctima de aquella tarde brillante. La más bajita quedó con un rubor que coloreaba de rojo sus mejillas de porcelana blanca mientras la rubia le dedicó una sonrisa y se fue a luchar con sus demás compañeras.
Shizuka, Candy y Remi estaban rodando por el suelo mientras los villanos iban tras ellas con el filo de sus cuchillos buscando la garganta de cada una, al influjo de una voz aguda e imperante, que blasfemaba, insultaba y ordenaba allí pero en cuestión de nada las tres heroínas dieron la vuelta a la situación logrando derrotar a sus posibles asesinos entre revolcones, forcejeos y gritos haciendo pedazos a punta de golpes a los esbirros.
La primera en sacar su arma fue Remi que invocó una kusarigama lanzando la cadena hacia el cuello de uno de los matones enviándolo a rastras sobre el suelo mientras a puntapiés se batía con otro matón. Candy estaba dándose de buenos puñetazos con varios matones su fuerza era embravecida que incluso rompió en dos uno de los tantos puñales que iban tras su vida.
Shizuka aprovechó para acostarse en el suelo y hacer un pasito de break dance rodando por el suelo como haciendo caer a varios de sus verdugos. Otros se le vinieron pero la más pequeña logró escabullirse haciendo saltos como movimientos como si fuese un rápido y veloz delfín surcando sobre las aguas.
Matsuri a diferencias esquivaba y evadía los incesantes ataques de sus captores que usaban desde simples cuchillos hasta guadañas, entre carreras y saltos la dokushin lidiaba con sus oponentes recalcando que era la más débil de la cinco pues no era buena en peleas cuerpo a cuerpo limitándose al uso de sus pocas armas que eran sus elementos de laboratorio.
Y, entretanto que los asesinos eran desmontados como apiñados a punta de golpes de todo tipo, a cien pasos de la escena anterior se encuentra un pequeño grupo de hombres que, cual un solo cuerpo expansivamente elástico, tomaba, en cada segundo de tiempo, formas, extensión y proporciones diferentes: era Karin que se batía con cuatro de los asesinos.
En el momento en que cargaron sobre las heroínas; en aquel mismo en que cayó la pequeña Shizuka, la elemental de fuego, que marchaba tras ella, atravesó casi de un salto, un espacio de quince pies en dirección a unas rocas que estaban mientras unos asesinos la esperaban abajo
Esto sólo le bastó a la kajin para ponerse en línea con el flanco de la ofensiva, y evitar su empuje; plan que su rápida imaginación concibió y ejecutó en un segundo; tiempo que le había bastado también para invocar una naginata y dar una contienda sobre los villanos.
Dos de los asesinos decidieron darle pelea pero la pelirrosa adivinando las acciones de sus asesinos logró hundir su lanza sobre los cuerpos de sus adversarios. Ya hechos cadáveres los dos sujetos, Karin retrocedió diez pasos ante la espera de nuevos sicarios que liquidar.
En ese momento tres asesinos más se reunieron al ver caer el cuerpo de un compañero y los cuatro cargaron entonces sobre la kajin. La kajin decidió dejar en el suelo su larga arma blanca para probarse personalmente contra sus matones. Uno de ellos se lanzó sobre la chica pero ésta lo derribó con una llave de judo, otro sujeto fue tras ella pero un puñetazo en la cara truncó sus intentos. Los otros dos se lanzaron al mismo tiempo pero fueron sucumbidos ante una serie de patadas voladoras y giratorias hacia la cara y cuello, ya saben, al estilo de Jean Claude Van Damne.
(Movimiento patadas: watch?v=WqwLcWpLAIU)
El tercer matón fue mandado al suelo por la serie de patadas antes mencionadas y ahora solo quedaba el cuarto el cual estaba temblando de miedo pero no debía quedarse de brazos cruzados. Usó una guadaña para darle muerte pero su hoja fue destruida al ser bloqueada por un puño. Karin invocó fuego en sus puños y le propinó una serie de puñetazos hasta enviar una llamarada a su contrincante el cual cayó al suelo y murió revolcándose entre las llamas.
Ahora la escena cambió a Shizuka empleando su paraguas contra uno de los esbirros lanzando un gran chorro de agua evaporando al sicario y otros tantos hasta hacerlos desaparecer. Remi por su parte invocó una Shuriken de cuatro estrellas para lanzarla hacia el pecho de su oponente matándolo.
Matsuri nuevamente estaba indefensa ante otro de los gendarmes pero Candy como si fuese un ángel de la guarda saltó al aire haciendo una rueda y culminando en una patada descendente hacia el cuerpo del oponente que recibió una descarga eléctrica que lo mandó a volar al suelo y explotar ahí.
Las cuatro chicas fueron sorprendidas por un pelotón de fusilamiento los cuales hicieron su descarga pero las cuatro saltaron a los aires esquivando las balas y se lanzaron sobre ellos dándoles de baja, Shizuka usó su pistola de agua, Remi usó una lluvia de kunais, Matsuri unas jeringas y Candy usó de nueva cuenta la patada eléctrica descendente.
Volviendo con Karin, la pelirrosa sacó del suelo su naginata mientras los asesinos estaban ya sobre ella, tres de ellos con sables de caballería y el otro armado de un cuchillo de matadero. Tranquila, valiente, vigorosa y diestra, la kajin los recibió a los cuatro parando sus primeros golpes, y evitando con ataques parciales que le formasen el círculo que pretendían. Los tres de sable la acometían con rabia, lo estrechaban y dirigían todos los golpes a su cabeza.
Karin los paraba con un doble círculo, y haciendo dilatar la rueda que le formaban, con cortes de primera y tercera, comenzaba a ganar largas distancias, conquistando terreno en los cortes con que ofendía, y en los círculos dobles con que paraba.
La pelirrosa, sin embargo, sentía que la fuerza le iba faltando, y que era ya difícil la respiración de su pecho. Sus contrarios no se cansaban menos, y trataban de estrecharla por última vez. Uno de ellos incita a los otros con palabras de demonio, pero al momento de descargar sus golpes sobre Karin, ésta bloqueó el ataque frontal de dos de ellos y les quitó la vida en tan solo dos movimientos, dos cortes a derecha e izquierda con toda la extensión de su brazo, amagó a los dos que quedaban, y pasó como un relámpago de acero por el centro de sus asesinos, ganándose algunos pasos más.
Volviendo a las cuatro chicas, Shizuka usó su pistola Bebeat para rociar a varios secuaces e invocó su paraguas para darles pelea a varios de ellos. Ya encargándose de ellos decidió hacer uso de su katana, uno de los matones que era un gigantón se lanzó contra la joven al desenvainar su arma. El filo fue bloqueado por la empuñadura del arma, dicha empuñadura chocó contra el rostro del matón, en un solo movimiento la pequeña suijin sacó su arma encestando un golpe hacia el pecho del matón cortándolo en dos al instante.
La siguiente en luchar era Matsuri que usó un pedazo de filo como espejo logrando despistar a su oponente el cual estaba siendo enceguecido por la luz. Dos asesinos vinieron tras ella, por suerte la dokushin empleó solo su puño derecho sobre el cuerpo de ambos matones los cuales caían al suelo retorciéndose de dolor ante la mancha que se cernía sobre ellos.
La siguiente era Remi que usaba shurikens como kunais hacia sus oponentes lanzando los misiles hacia los cuerpos de sus adversarios exactamente en varios puntos vitales, y Candy invocaba una especie de martillo de juguete grande cuyo mango era delgado y grande de color amarillo y la cabeza era grande y gruesa de color rojo intenso, casi parecido al chipote chillón del chapulín colorado.
La raijin empleaba varios golpes a la cabeza o en el trasero de sus adversarios mandándolos al suelo, luego de un pequeño intercambio de golpes alzó el arma atrayendo rayos eléctricos hacia los hombres que aún seguían con vida desintegrándolos al instante.
Volviendo con Karin, la joven logró liquidar a varios sujetos con el uso de su naginata en medio de una larga persecución hasta una de las paredes cercanas del desfiladero. La pelirrosa saltó impulsándose de la pared conectando un fuerte puntapié en la cara de uno de los que quedaban.
Ahora cuatro sujetos estaban teniendo una última ronda con ella dando otro choque de armas entre ambos bandos. Uno de ellos saltó sobre la joven que contraatacó clavándole la punta de la lanza sobre el pecho del matón el cual cayó al suelo muriendo instantáneamente. Los otros tres se lanzaron sobre la kajin pero fueron liquidados en menos de nada con solo tres golpes de lanza.
Otros tres vinieron, el primero recibió un golpe físico y tres apuñaladas de lanza sobre el cuerpo, otro con su katana intentó atacar a la kajin pero fue muerto en dos movimientos y el último intentó usar un garrote grande a lo que la pelirrosa anticipó el ataque arrojando su arma sobre el suelo y luego la misma chica saltó al instante haciendo giros acrobáticos sosteniéndose de su naginata que estaba en el aire.
La chica saltó y conectó una patada descendente sobre la cara del último matón enviando a volar sobre el suelo y su posterior muerte.
Ahora estaban los cinco monstruos ante las cinco heroínas las cuales estaban preparadas para una buena pelea cuerpo a cuerpo contra esos adefesios, Remi alistaba su katana, Shizuka preparaba su paraguas, Candy decidió guardarse el chipote chillón eléctrico y conformarse con una pelea cuerpo a cuerpo, Matsuri se limitó a unas jeringas y Karin apretaba su puño del cual emergía una pequeña llama.
La pequeña suijin miró hacia el cielo azul mientras que afuera en el plano real Hijikata estaba completamente impresionado por el despliegue de habilidades de las cinco en especial de Karin como de Shizuka, aunque miraba de manera culposa a las otras tres
-No me gustan las de cabello rosa… Esa rubia es bonita pero no es mi tipo… La chica ninja tampoco… La enana se me hace que es un trapito fan de Naruto… Lotería- Una sonrisa pícara se dibujó en el joven teniente cuando veía detenidamente a Matsuri como si de alguna manera lograra encajar con alguna negra intención
-Ahora ya sé quién será el ganador de la caja misteriosa…
-Teniente Hijikata…- La voz de Shizuka sacó de los laureles al joven oficial
-¿Qué pasa?
-¿Podemos matarlos?- La pequeña suijin miraba con brillo en sus ojitos azules a los cinco monstruos los cuales estaban de pie esperando el primer movimiento
-Estos son enemigos virtuales, no tienen vida propia- Respondió la voz del oficial que estaba en el cielo- Está claro que pueden eliminarlos, de hecho les cedo el derecho de hacer lo que se les de la gana con ellos
-¡Muéstrate, oh voz todopoderosa!- Exclamó Candy alzando las manos hacia el cielo pensando que aquella voz era una especie de deidad que las estaba ayudando o algo por el estilo
-Tal como lo supuse, las rubias son idiotas con todas las letras- El oficial hacía un mohín de desgano y aburrimiento, y ahora se dirigió a Ginpachi el robot- Hongo-san, no quedan muchos alumnos. El nivel general es bastante bajo
-Quizás pero noto que esas chicas tienen las ansias suficientes para destruir a esas cosas aunque eso en ocasiones suelen ser motivo de una aparente autodestrucción. Sin duda alguna, los adolescentes humanos son codiciosos por naturaleza
-Ya veo
-Chicos, ¿Quieren pastelillos?- Era Reo que estaba con una caja de pastelillos los cuales compartió con el robot y con el teniente que degustaron bastante bien el aperitivo sobretodo Ginpachi que no había probado bocado desde esta mañana
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¡MAJOKKO FIVE REGRESA DESPUÉS DE COMERCIALES!
