Aclaración: Los personajes de Sailor Moon no me pertenecen, sino a Naoko Takeuchi, y sus correspondientes adaptaciones al anime, a Toei Animation; yo solo los utilizo para crear una historia alterna, con el único fin de entretener y entretenerme.

Y aunque ustedes no lo crean, he vuelto! O al menos, eso esperamos xD…. No hace mucho subí el capítulo de otra historia y creo que queda algo denso leerlo todo de una sola corrida ya que vengo haciéndolos muy largos, por lo que he optado por el momento subir por partes para hacerlo más ameno (por ahora…aunque este son 20 hojas Word xD). No es menos cierto que tal vez por ello me relaje y no termine este capítulo (aunque ya voy escribiendo la segunda parte… posiblemente la formaran tres finalmente, además quiero releer la totalidad de todos los cap anteriores más que nada por detalles a tener en cuenta), pero me pareció una buena idea publicar ya uno de sus segmentos para poner nuevamente en movimiento este fic, más en esta fecha especial, que si bien no hace referencia a ello, si tiene por protagonista a dicha senshi…. Feliz Cumple Ami-chan!

Sin más, los dejo con la historia y espero la disfruten

Prologo

Me quedé profundamente dormida, acunada entre mis brazos….no sobre la mesa de estudio que hubiera sido lo habitual, tras mis largas e igualmente agradables horas de estudio, sino sobre el tocador.

-Qué extraño- musite algo adormilada

El espejo por su parte me devolvía una imagen, la de una joven extenuada; oculte tras mi mano un pequeño bostezo… ¿Seria ya de noche?, ¿o aun de día? Observe a través de la ventana, el cielo era de un gris desvaído… quise acercarme, más un ondeo llamo mi atención… es probable que mis ojos se abrieran con asombros, ya que aquel ovalo en el cual me reflejaba hacia unos instantes, ya no lo hacía, sino que parecía estar formada por agua, ondeando desde su núcleo…..no, no era posible, sin embargo, desconozco que fuerza invisible me llevo a tocar con la yemas de los dedos el centro de aquel objeto, sorprenderme al sentir su consistencia liquida y tibia… poco a poco comenzó a dibujarse una figura femenina, sus dedos tocando sin tocar realmente los míos, su rodillas semi reclinadas contra su pecho, mientras una de sus piernas quedaba más extendida que la otra; el corto vestido , de un color amarillo limón, resaltaba su pálida piel….

-Berjerite…- murmuré incrédula, y mi voz pareció despertarla, sus parpados abriéndose con delicada gracia, hasta que aquellos ojos vidriosos se posaron en mí, acompañados de una sonrisa indescifrable

-Mercury

-¿Qué significa esto?... no entiendo- mi mirada dubitativa

-Has sido tú la que ha venido hasta mí

-Pero estas…

-….muerta- completo la oración- pero eso no es un impedimento para ti

-Sigo sin comprender

-Por qué estás aquí es la respuesta, debes recordar, recordarlo- su imagen flotante fue rodeada por colores que parecían ser extraído de un arco iris descolorido- debes buscar al adivino- la cinta que sujetaba su trenza se deshacía, soltando su cabellera, salvo aquel trenzado en la frente….la media luna invertida, símbolo de la familia Black Moon se consumía, y en su lugar, emergía el símbolo de la gente de mercurio, mi gente, no totalmente manifiesto, hasta que el mismo se tiño de negro- o ….- sus ojos se ampliaron con furia agitada- RECUERDAME! RECUERDAME A MI!- me vociferaba dolida, mientras las palmas de sus manos golpeaban violentamente el espejo; me sobre salte, quise retirar mi mano pero no podía-RECUERDAME! RECUERDAME!- me seguía gritando fuera de sí, con zozobra y bronca. Llamas comenzaron a envolverla, sus puños al fin comenzaban a quebrar el cristal que nos separaba…..las piel de mis dedos ardían, fue difícil pero haciendo uso de toda mi voluntad, logre romper el contacto y ponerme de pie lejos de ella…. no solo el espejo se rompió, sino todo aquello que me rodeaba, una ilusión cayéndose en pedazos….las flamas que rodeaban a Berjerite se expandieron por todos lados, para luego tornarse en oleadas de aire frio….parecíamos estar en el pico de una montaña suspendida en un mar de estrellas, las formaciones rocosas se cubrían de escarcha, el aire se volvía gélido, y una vez que aquella q fue mi enemiga toco con un pie el suelo, su cuerpo ahora desnudo era atrapado por un manto de hielo que la iba cubriendo hasta llegar a la parte baja de su rostro….su mirada divisaba de modo ausente el firmamento: "…..", articulo una última palabra antes que sus ojos se convirtieran en dos gemas desprovistas de vida, sin embargo, no podía darle forma, la entendí pero al mismo tiempo fue como si la olvidara….. estaba exaltada, tratando de darle sentido a todo, mientras el frio penetraba mi piel, y el aire que exhalaba se convertía en pequeñas humaradas…la imagen de ella me generaba desconcierto y pesar, posiblemente algo más, no obstante, ya no lo sabría, una fuerza me tomo de los brazos y me arrastro hacia atrás en un viaje de delirio…

Desperté un tanto intranquila, me había quedado efectivamente dormida entre mis brazos pero sobre el escritorio…mire a mí alrededor buscando la familiaridad de mi cuarto, hasta que finalmente me enfoque en el espejo que se hallaba próximo a mí…. Poco a poco me levante, con paso fluido acerqué una mano al objeto, no había motivos para hacerlo, todo había sido un sueño, pero igual lo hice, lo toque, y solo sentí su superficie plana y fría…. Suspire aliviada, y entonces me aproxime a la ventana, el cielo comenzaba a aclarar, un nuevo día daba inicio…. Cerré un momento los ojos apoyando ambas manos en la baranda, respirando hondo; medite, reflexione, y al volver a abrirlos una inquietud pujaba en mi mente y corazón, mi sueño era algo mas que un simple sueño….

CAPITULO XII: HERALDOS

PARTE I: RECUERDOS

Días previos…

Los trazos del lápiz se deslizaban con suavidad y dedicación sobre el papel, los orbes verdes reflejaban con énfasis una tarea llena de placer….luego los colores, una gamma de celestes y azules extraídos y mezclados del mismo cielo y el mar, ribeteados con tintes plateados, daban vida a doncellas que solo podrían vivir en el más bello de los imaginarios de la humanidad…. Su mano se detuvo de forma pausada mientras su mirada analizaba el progreso de aquel boceto, los ojos fijos en ella….fue una mano que se coló entre los pocos botones desabotonados de su camisa lo que lo saco de aquel trance enarcando una ceja, solo para hallar a un costado a su compañera de trabajo, de forma condescendiente le sonrió

-¿Qué sucede Saori?- pregunto cordial

Ella emitió una pequeña risa sonora- Estabas absorto, quería ver si reaccionabas- sus dedos avanzaron con delicadeza bajo la tela que le cubría el torso- tal vez deberíamos descansar un poco- sus labios rozaron la mejilla del muchacho, acercando con lentitud su boca a una de las comisuras de la de el

-Si…- dijo el shitennou ausente, con la mirada perdida, y cuando estaba a punto de recibir aquel beso, la memoria del sabor de otra boca lo llevo a retraerse…..cuando al fin se percató que su compañera no se movía, decidió enfrentarla, creyendo que estaría molesta, mas solo vio su asombro y desconcierto

-Lo sabía- replico la morena echándose atrás con una sonrisa triunfante

-¿Qué cosa?- pregunto el rubio con cautela

-¿Quién es?

-¿Quién es quién?

-La chica que te tiene tan disperso, mon amour

-No sé de qué hablas

-Ohh, vamos Zoi…. No digo que yo sea irresistible, pero el modo en q me esquivaste cuando no habías antepuesto ninguna resistencia, es porque tu mente evoco el recuerdo de alguien mas

-¿Acaso soy un experimento?- rio irónico, aunque algo divertido

-Bueno….más o menos…..eres guapo, me gustas, y si me correspondías lo hubiese disfrutado (mucho), no lo niego…pero no te preocupes, no es que este enamorada (aunque podría haberlo llegado a estar)… sin embargo, mis sospechas quedaron confirmadas

-Creo que tu imaginación puede estar magnificándose

-¿De verdad? Entonces porque a veces te muestras ausente….antes que preguntes: cuando fuimos al acuario estabas nostálgico, como si fuera un mundo que se te escurriera como agua por las manos…. Una nostalgia similar te invade cuando te atrapo contemplando el azul del cielo…. Esos colores, algo significan…..además, llevas tres bocetos de ninfas con esa gama de colores….- esto pillo al joven desprevenido, miro el dibujo delante de él, y con asombro descubrió que era cierto- acaso es…. La hija de sensei Mizuno?- Zoisite iba a replicar altanero que no cuando sus ojos se encontraron con los de Saori, más en ellos vio que era una verdad que a ella no iba a poder ocultarle, ¿Tan obvio fue? Sentirse descubierto lo ponía incomodo, estaba tieso, su mirada se enfocó una vez más en aquellas doncellas-¿Estás enamorado?-….un sonrojo incómodo y molesto cubrió sus mejillas, solo pudiendo atinar a cubrirse la boca y desviar los ojos hacia un costado, dando lugar a una breve pausa

-Yo….- quiso replicarle a su colega, pero antes de poder enfocarse en ella, su mirada se perdió una vez más en los colores que se hallaban frente a él, y de igual modo, su mente divago a un tiempo remoto

Flash Back

Era un día de sol radiante, el azul del cielo despejado, algo normal y hermoso a la vez, si la luz azul que se precipitaba a la tierra no los hubiese alarmado

-¿Qué es eso?- pregunto confuso un soldado

-¡Nos están atacando!- agito otro, contagiando el temor y la desconfianza

-¡BASTA!- ordeno el líder de los cuatro shitennou sin una pizca de miedo en su voz pero sin dejar de anteponerse al príncipe en actitud protectora, y fue justo cuando Zoisite se abrió camino entre sus subordinados que pudo observar como aquella esfera azul descendía ahora con suavidad, desarmándose en hilos que parecían hechos de agua, y mientras ellos desaparecían, entre los mimos iba apareciendo la forma de una joven mujer con los brazos extendidos hacia el cielo… al fin toco el suelo, y de inmediato se hinco en una reverencia

-Príncipe Endimyon- su suave voz acompañaba sus serenos orbes azules cuando levanto la mirada

El general de cabello rubio quedo sorprendido por una fracción de segundos, sorpresa solo reflejada en su mirada, aquella visión había sido la de una deidad femenina descendiendo de los cielos, no una imponente pero si grácil y delicada. Más de inmediato su postura se volvió recelosa colocando la mano en la empuñadura de su espada

-Tranquilos- Pidió Endimyon saliendo al encuentro de aquella muchacha…para sorpresa de Zoisite, Kunzite no opuso ninguna resistencia- Mercury, ¿Verdad?

-Si- dijo ella con calma

-Acaso…- ante el tono de alarma que su voz comenzó a mostrar, ella se apresuró a hablarle

-No se preocupe su alteza….solo he venido a dar un recado

-¿Un recado? Pero…

-El recado es de mi reina- replico con cautela

-Oh, ya veo- su tono neutral- por favor, acompáñame al interior del palacio- entonces los murmullos de los hasta entonces silenciados soldados comenzaron a elevarse; Kunzite levanto a un más su mentón junto a una mirada de reprobación que los volvió a llamar al silencio….la peli-azul se levantó para seguir al señor de aquel mundo, seguidos por el guardián de mayor jerarquía; mientras avanzaban, la chica miro a su costado unos segundos, y sus ojos se encontraron con los impasibles de Zoisite, el único que tras la advertencia silenciosa de Kunzite aún se animaba a verla, y podría jurar que de modo casi imperceptible vio incomodidad en los ojos de ella, antes de que su mirada se enfocara una vez más hacia adelante, dejándolo pensativo en su lugar

-¿Señor?…. ¿señor Zoisite?- un hombre le hablaba- Usted…. ¿Usted sabe que sucede aquí?- se animó a preguntarle con cierta prevención… más el solo lo miro ausente por unos momentos, luego en la dirección por donde se habían ido aquellos que eran el foco de interés, y sin meditarlo avanzo por el mismo rumbo

Habían pasado unas dos horas desde que iniciara la repentina reunión entre su maestro, su compañero de armas, y la extraña muchacha, Zoisite aguardaba cercano a la puerta del gran salón, apoyado a la pared con los brazos cruzados, en algunas ocasiones su vista se desviaba a la entrada del recinto esperando a que alguien al fin saliera

-Así que…- el oji verde miro a su otro costado- ¿tenemos visitas?- pregunto con una amplia sonrisa un joven de ojos azules

-Jedite….si, al menos eso parece

-Supongo que ahora será más complicado para el príncipe y la princesa estar juntos

-Hasta ahora solo eran rumores el supuesto acercamiento de Endimyon con gente de la Luna

-Nosotros sabíamos que era cierto, pero alguien más debió de verlos para que estos chismes se esparcieran

-La gente es desconfiada, y hasta donde sabemos es un mandato divino que los habitantes, tanto de la Tierra como de la Luna, y por este último, me refiero a la Alianza que lidera con los otros planetas, no deben estar juntos

-¿Tu desconfías Zoisite?

-Endimyon es un líder ejemplar, de juicio correcto, me niego a creer que el amor pudiera cegar su sensatez….es posible que siglos de mantenernos separados es lo que nos lleve a sospechar, pero si él cree que podemos llegar a un entendimiento, yo lo seguiré, aunque no niego que mantengo mis reservas con respecto al tema

-Conocí a la princesa en una ocasión, me pareció una joven hermosa y de cálido corazón

-A mí ha dado más o menos la misma impresión

-Sin embargo, no he conocido a ninguna de sus guardianas….los encuentros entre ambos siempre han sido velados mayoritariamente por Kunzite, en un par de ocasiones por ti, y en escasas oportunidades por Nephrite

-Solo conozco a dos, a la guardiana de Venus, una mujer muy bella pero cuya firmeza podría rivalizar con Kunzite

-¿En serio? Me encantaría ver a nuestro líder lidiando con una mujer que este a su altura – rio con ganas

-Y eso que es mucho más pequeña jaja

-Con más razón quisiera verlos- sonrió divertido

-Y a la que también conozco es la Guerrera de Marte

-¿Y qué tal es?

-Bueno…- frunció la boca el shitennou- es linda, pero su temperamento podría abrasar a cualquiera

-Suena interesante

-No estoy tan seguro de ello…pero igual, no tengo una mala impresión de ellas

-Nephrite si no me equivoco vio una vez a Venus, pero si en varias ocasiones a Sailor Júpiter- se quedó pensativo

-¿Qué sucede?

-Se me hace que le gusta al muy bribón, pero se niega a confesármelo

-¿Porque crees eso?

-Por la amplia sonrisa con la que vuelve cuando les ha tocado escoltar juntos a los príncipes

-Yo que tu no lo molesto

-Tarde, o porque crees que me arrojo a la fuente el otro día?– Zoisite negó con la cabeza-Cambiando de tema, los soldados me dijeron que se llama Mercury la joven que ha llegado

-Sí, es la primera vez que ella viene hasta donde se…..por cierto, ¿Nephrite?

-Alguien tenía que calmar a los soldados…. Además, eso de echarles el ojo me toca siempre a mi mientras ustedes andan de celestinos, esta vez no me quería perder la acción- justo en ese momento las puertas se abrían, a la vez que salían los dos hombres acompañados de la joven mujer

-Muchachos- dijo Endimyon al verlos- quisiera presentarles a una de las guardianas de la princesa Serenity: Sailor Mercury- la muchacha hizo una leve inclinación a modo de saludo, mientras su rostro permanecía sereno- ellos son dos de mi cuatro generales: Jedite- el oji azul esbozo una amplia sonrisa, e hizo una marcada reverencia- Y Zoisite – el rubio se inclinó con cortesía, aunque sus ojos se clavaron en los de ella… la boca de Mercury apenas hizo una mueca al darse cuenta de cómo ese sujeto la estaba analizando, dicha acción no pasó desapercibida para el shitennou, quien pensó que a pesar del gesto nada parecía poder arruinar esa pequeña boca

-Eres justo la persona que estábamos por buscar Zoi- le informo el platinado

-¿A mí?- No pudo evitar la sorpresa

-Si-afirmo Endymyon-Veras….la reina Serenity siente curiosidad por saber cómo ha evolucionado nuestro mundo, y del mismo modo, que nosotros adquiramos conocimientos de la gente de la Luna

-¿Con que fin?- cuestiono Jedite, temiendo que su pregunta fuera inoportuna, pero con el deseo de proteger a su maestro y a su mundo

-Bueno…- Endimyon fue interrumpido por la peli azul

-Disculpe príncipe, permítame a mi responder- le dedico un gesto de disculpa, mientras el interpelado asentía ante su petición- durante mucho tiempo los habitantes de la Tierra y la Luna, la Alianza, no han tenido contacto….mi reina considera que para que la paz prevalezca, esta debe ser extendida a cada lugar posible, eliminando prejuicios o recelos

-Pero hace mucho tiempo que nuestros reinos viven separados- hablo Zoisite, obligándola a que lo mirase- además, ¿no se trata de un mandato divino…..?

-El mandato dicta que una relación entre uno de los nuestros y un terrestre, está prohibido, al menos lo que respecta al amor… simplemente porque somos diferentes- Zoi relojeo a su maestro, cuyas facciones demostraban antipatía hacia aquellas palabras- lo que mi reina pretende es que nos ayudemos en otros niveles, en aquellos que pueda enriquecernos a todos para avanzar siempre hacia un futuro mejor

-¿Y porque ahora?- la mirada del oji verde se estrechó suspicaz, a lo q la joven solo se irguió más para hacerle frente

- Porque la Tierra ha comenzado un reinado de paz… se bien que aún existen inconvenientes pero Endimyon ha demostrado ser un líder magnánimo por lo que nos hemos enterado, por eso creen que los justo es que los reinos se den la oportunidad de conocerse

-La soberana lunar ha escogido a Mercury para que aprenda de nosotros, y ella misma será la encargada de enseñarle al tutor que designemos nosotros- continuo el príncipe terrestre

-Mmm- expreso Jedite sin estar convencido de la situación, más al ver a Kunzite calmo ambos shitennou se relajaron

-Así que… ¿serás la pequeña espía en nuestro mundo?- apunto con malicia el más joven de los shitennou….

Más la chica lejos de molestarse, le replico de forma suave y calculada- y usted de nuestro reino señor- el interpelado alzo una ceja

-Sí, Zoisite- aclaro el peli negro- es el motivo por el cual estábamos por buscarte…. Tú eres el más indicado para asesorar a Mercury, eres un excelente general, y a mi criterio, el más instruido en cuanto a artes y cultura, sin dudas eres la persona idónea….

-Entonces, ¿soy lo suficiente bueno como para equipararme con la mensajera?- pregunto con sorna

-En teoría- susurro la joven, y Zoisite la llego a oír, sintiendo un poco de asombro…se veía tan delicada e inocente, pero al parecer tenía carácter, una combinación que comenzó a llamar su atención

-¿Cómo sabemos…..?- empezó Jedite buscando las palabras correctas- ¿Cómo sabemos q…?

-Conozco….- la guerrera bajo con algo de pesar la mirada-….la relación entre Endimyon y Serenity, no hay nada concreto que señale que esto haya llegado al conocimiento de la reina

-¿Apruebas esa relación?- el oji verde le cuestiono incisivo

Ella elevo su mirada, y la calidez reflejada en sus ojos sacudió el corazón del general-No debería ser así….sin embargo- su voz se fue colmando de ternura- Serenity es muy preciada para nosotras, la persona más importante….y si su verdadera felicidad es junto al príncipe, entonces al igual que mis hermanas senshis, lo aceptare, velare por ella, y de ningún modo dañaría a la persona que ama…lo más lógico es pensar que esto sea un error, pero …- su gestos se tornaron taciturnos- no soportaría que fuese infeliz

-¿Y tú soberana…?

-Usted no la conoce señor- replico con prudencia- ella jamás pretendería algún infortunio para la Tierra….

El rubio pudo notar la sinceridad en sus palabras, se quedó mirándola fijo…. Una mirada tan intensa que ella trato de sostenerla, firme; por último, el general ablando su postura, a la vez que se enderezaba y le extendía la mano- Bien…. Es la voluntad de mi maestro, pero te has ganado mi voto de confianza, así que acepto….- ella tendió la suya, pero al estrecharla el, sintió algo extraño, y al notar aquellos orbes verdes brillar se sintió cohibida, tan solo pudo desviar su ojos a la vez que se sonrojaba muy tenuemente….estos gestos de ella provocaban cierta ternura en el general, quien le dedico una sonrisa amigable, pues entendía, que bajo toda esa postura de rectitud, había más por conocer… y aunque ella aflojo el agarre, él no la soltaba, había quedado perdido en sus pensamientos

-Mercury- la sutil voz del platinado le permitió liberarse de aquella mano, que pareció desprenderse de ella con total naturalidad, pese a haberla apresado y no mostrar indicios de dejarla ir tan fácilmente- Te acompañare a la salida, debes ir a informar a tu reina – la joven asintió

-¿Cuándo regresaras?- pregunto Zoisite como al paso

-Dentro de tres días

-Bien… te esperare-dijo con tono monótono, mas sus ojos irradiaban una chispa picara…. Los de ella se mostraron inquietos pero precavidos, y con toda prudencia, se limitó a inclinarse a modo de despedida- hasta entonces- el pelinegro y el peli-plateado la acompañaron

-Zoisite…- el aludido, que observaba por donde se habían retirado los demás, miro a su compañero con desgano

-¿Si?- vio a Jedite sonriéndole

-¿En qué piensas?

-¿Por qué?

Su compañero de armas se encogió de hombros- No sé, tienes una chispa

-Lo sé, no tienes que precipitarte, no haré nada que perjudique una posible fraternidad entre nuestros mundos.

- De acuerdo- asintió relajado el de cabellera corta

-Bien, me retiro- tras un movimiento de su capa comenzó a avanzar por el pasillo en sentido contrario por el que se habían retirado anteriormente el grupo. Su mente iba sumergida en reflexiones: quizás a través de Mercury podría entender mejor a esa gente que les era tan ajena y quizás simpatizar; quizás a través de él mismo consiguiera un resultado idéntico, pero de aquellas personas con respecto a la Tierra.-Mercury-susurro, y una de las curvas de su boca dibujo una media sonrisa engreída- la verdad, me siento curioso por conocer más de ti- concluyo perdiéndose en la sombras de la galería.

Fin del Flash Back

Zoisite miro a Saori, aunque parecía hacerlo desde un lugar lejano. Luego miro los bocetos, y después elevo la mirada sin mirar nada realmente- Solo… solo es complicado….


Zoi caminaba meditabundo, la conversación con Saori solo había removido inquietudes, además de ciertas molestias, como por ej: hasta qué punto Mercury…no, mejor dicho, Ami Mizuno era tan íntima con aquel sujeto de cabello castaño?... Bueno, sujeto, mujer, no importaba, cuando hay atracción hay atracción….."¿Tendrán alguna inclinación romántica por el otro?" Se detuvo ante aquel pensamiento, y sus labios se torcieron con hastío. Siendo sincero, había enfocado su atención en otras cosas para no pensar en ello, para no pensar en ella, porque ella era una evocación clavada en sus entrañas; aun así se encontró consciente una vez más que se esforzaba en no tenerla en mente… ¿Pero cómo podría? De ella tenía bellos recuerdos de su vida pasada, aunque…. Aunque también brutales recuerdos que lo atenazaban en terribles pesadillas o cargos de consciencia; suspiro con fastidio mientras retomaba la marcha…. Más allá de todo, cuando vio en aquella época su foto, la que tenía sensei Mizuno se vio deslumbrado por su belleza, como el vaticinio de una condena: amarla una y otra vez aun sin saberlo…. Y su boca, esa boca dulce que le correspondió…. ¿La habría besado alguien más? Se corrigió: ¿Se habría atrevido alguien más a besarla?- sus ojos esmeraldas parecían turbios y letales-...algo le molestaba, y sabía lo que eran: celos – río sin ganas- si fuera el caso, el no tenía derecho a replicar …¿Qué hacer? conociéndola de antes y ahora, pese a sutiles diferencias, sabía que no era mujer tan osada como para pasar a otros brazos después del encuentro de ambos….Pero,¿ y si estaba arrepentida?..."Maldita sea" gruño, es por eso que trataba de censurar ese tema, porque lo volvía loco, porque no sabía si jugársela, o quedarse en el molde por todo el mal que le había causado, pese a que sabía que fue controlado… pese a que en realidad fue débil...tampoco podía estar seguro de los sentimientos de ella, creía que también los podía tener, pero tal vez esa seguridad seria pecar de iluso….iba pensando en todo ese monologo mental, cuando al llegar a un claro del parque frente al lago, encontró a la dulce ninfa que lo hechizaba…

Ami se había dispuesto cómodamente sobre el césped, mientras comenzaba a trazar con un lápiz parte del paisaje que contemplaba, fue el chapoteo de unos patos más allá lo que la distrajo. De forma gradual su mente se fue enfocando en la escena, más precisamente en un hecho: las gotas al ser cruzadas por los rayos de sol, se teñían de sutiles arco iris al refractar la luz, como diminutas joyas. Su mente paso de ese plano, a la luminosidad de otra época:

Entraba al salón de la reina, con paso medido cuando diviso una figura que hasta hacia unos momentos había estado hincada en reverencia frente al trono. Llevaba un largo vestido amarillo, y el cabello albino suelto.

-Como usted desee majestad- voz seductora, con toque a miel- Me retiro a cumplir su encargo.- Al darse vuelta y caminar un trecho se sorprendió de ver a la senshi, más de inmediato le sonrió- Ir…- ante la mirada desconcierta de su interlocutora, se corrigió- Perdón, Mercury- ambas se frenaron, no sin que antes la guerrera hiciera una reverencia a la reina.

-Tanto tiempo- menciono amable la peli azul

-Cierto, son pocas y remotas las ocasiones que tenemos de encontrarnos- miro de reojo hacia el trono, y dejó escapar una risilla casual- pero hoy no será el día en que podamos ponernos al tanto, debo cumplir un encargo- la senshi asintió concedente, más se asombró por el casi abrazo de la albina, donde la tomo de los brazos y acerco deliberadamente su cuerpo, creando un espacio íntimo. Mercury correspondió de forma moderada e igualmente sincera y grata.-…y tú también prima- le susurro confidente al oído, en un tono que le erizo la piel. Al separarse le dedico una sonrisa incierta.- Nos veremos pronto-

Al verla marchar con su porte grácil y elegante, el recuerdo se disolvió en aquel resplandor que le devolvía el lago. Llevo dos dedos a su frente, y se preguntó, porque su naturaleza la instaba a indagar, si aquello era un recuerdo siendo que era casi un hecho. ¿Y su anterior sueño? Quizás a partir de este estaba recuperando recuerdos, ¿pero qué significaba realmente? O solo era una proyección retorcida del pasado como suelen ser los sueños. Al menos sabía que Berjerite formo parte de su vida pasada, y no solo eso, sino que en ese entonces las dos eran mercurianas y aparentaban también compartir un lazo de sangre. Abrió los ojos y respiró hondo, a la vez que se centraba una vez más en su carpeta de dibujo. Debía darle sentido y una conexión al sueño y al recuerdo si lo tenían; estaba por seguir dibujando cuando un pequeño hormigueo en su cuello la distrajo llevándose la mano hacía el; volvió a su actividad, pero no, la sensación persistía, tanto como si alguien la estuviese observando, como…. Bueno, no tan intimidante como en aquella ocasión, pero si escudriñándola… mordió el labio inferior dudando unos segundos, hasta que finalmente se precipito en una decisión tomada a ciegas pero con la necesidad de escapar de aquella sensación:- Buenos días Zoisite.-Saludo al girar el rostro, con una sonrisa amable en los labios…. El general se mostró asombrado, al menos eso denotaban sus ojos cuando se agrandaron con escepticismo, para después estrecharlos y desviarlos hacia un costado, adoptando una actitud turbada… Ami se preguntó si una vez más seria tratada con frialdad e indiferencia, y cuando lo vio darse la vuelta, el corazón se le estrujo un poco, pero era posible que fuese lo mejor; no obstante, fue sorprendida, ya que él se giró en su dirección y la alcanzo de varias zancadas

-Buenos días- lo que siguió a ese saludo fue un silencio incomodo que parecía no terminar más, con el semblante de ella algo preocupado, y el de él, que era más bien una máscara de hierro, fue quien finalmente rompió esa tensión - ¿Puedo?- pregunto señalando un lugar a su costado, por toda respuesta obtuvo un tímido asentimiento de cabeza…. Y así estaban, a pocas pulgadas del otro, el rubio concentrado en el espejo de cristal que se extendía delante de ellos, y la peli-azul enfocada con el lápiz a mitad de camino…

-¿Te gusta dibujar?- le pregunto mirando de reojo

-Es más bien una tarea- dijo de forma sencilla

-No lo estás haciendo mal; pero podría ayudarte si lo deseas- estaba siendo cordial, y esto la desorientaba

-Yo….-con reserva lo miro, y tras meditarlo unos segundos respondió – si- no fue consciente pero su boca se curvo con dulzura, lo que solo provocó una espontánea y radiante en el shitennou, que sin proponérselo se irguió para desconcierto de ella, hasta sentarse detrás de la muchacha, dejando a esta entre sus piernas. Ami tuvo un pequeño sobre salto contenido, y sus mejillas se sonrojaron un poco; mantenía la compostura pero pronto fue su rostro el que se tiño de rojo, ya que el rubio reclino su cuerpo sobre uno de los hombros de ella, tomando la suave mano que portaba el lápiz para guiarla, y con la otra, aquella donde descansaba la goma de borrar por si era necesario hacer una corrección. Esa cercanía incomodaba un poco a la muchacha, y sin embargo, al mismo tiempo se sentía agradable; en cambio, para el general se sentía totalmente natural, como si el orden natural de las cosas fuese que ambos se acompasaran al otro. Con voz arrogante, del que sabe lo que hace, e igualmente gentil, le indicaba ítems a tener en cuenta, a la vez que la llevaba a ver el espejo de agua y lo que la rodeaba con nuevos ojos; sabía que era hermoso, pero Zoisite lo hacía destacar más, como un cuadro viviente con miles de percepciones. Si bien ya no manipulaba sus manos, en ningún momento las soltó a medida que le daba nuevas indicaciones para que procediera a terminar el bosquejo, y como después podría pintarlo. Ya no existía incomodidad, la peli azul había quedado tan inmersa en su labor, que solo cuando termino de trazar las líneas y observar con encantadora satisfacción el resultado, se giró con una sonrisa afable y alegre para agradecer:-"Gracias". Fue entonces que una vez más fue consciente de la cercanía de ambos. Las pestañas aletearon un poco más bajo, con duda, y aquellos ojos gatunos, de mirada incierta, atraparon los suyos, desencadenando un torrente de imágenes emergente del laberinto de memorias de ambos…

Flash Back

-Así que…. ¿Cómo van con Zoisite?- pregunto curioso Jedite mientras caminaban por el bosque

-Bien, he aprendido mucho con su orientación, y espero haber sido buena guía para el

-Pues por lo que me ha comentado, si, sobre todo aquellas veces que visito el reino Lunar con usted…Ya Endymion quisiera tener esa suerte- rio con ganas

-Pronto

-¿Cómo?

-La reina Serenity desea conocerlo….creo que le he dado una buena impresión de él, y Zoisite ha sido de su agrado- Jedite se quedó pensativo, serio enfocando una vez más su atención al frente, hasta que repentinamente rompió en una mueca llena de burla- Increíble que Endymyon no sea el primero en conocer a su futura suegra- entonces la observo algo pasmada- ¿O es solo una aspiración destinada a morir tarde o temprano?- pregunto interesado y con reservas

-Diría que si por lógica…. Pero siempre hay variantes, y desde luego, la felicidad de Serenity sería mi mayor dicha- contesto con dulzura, y el sonrió satisfecho ante su respuesta calculada, pero llena de afinidad- ¿el señor Zoisite estará lejos?

-Es raro que no haya estado para recibirte, siempre es puntual (al menos contigo…mmm), pero lo vi dirigirse para estos lados, no debe estar lejos- entonces escucharon unas voces próximas al riachuelo

-Oigan! Realmente debo irme- tras pasar un árbol, y mirar hacia un riachuelo que estaba en terreno bajo, encontraron a Zoisite debatirse con dos jovencitas, una que en ese momento le arrebata la cinta que recogia su cabello, y otra, a la cual intentaba dar alcance mientras correteaba con su capa dejando escapar un risilla picara- No quiero ser grosero – su voz coqueta comenzó a teñirse de arrogancia- pero debo dejarlas-.

- ¿Por qué?- hizo un puchero la muchacha que llevaba su prenda- ¿Ya no le gusta nuestra compañía? Nos tiene olvidadas- reprochó

-No es eso…-silencio

-Entonces…- al darse la vuelta hacia la otra chica que había comenzado a hablar, fue sorprendido cuando esta arrojo los abrazos alrededor de su cuello, y atrapo su boca con la de ella… era suave, debía admitir, y esbozo media sonrisa, aunque algo más allá lo distrajo… se horrorizó, era Jedite cuya mano quedo sus pendida en el aire en un aparente intento fallido de llamarlo a tiempo, y Mercury, cuya mirada era seria, teñida de una sombría …¿decepción?

-Katya! –gritó la chica que hacía unos momentos había dejado caer la capa al notar la presencia de los intrusos, y se abalanzaba a tomar la mano de su amiga para salir corriendo entre risas al ser descubiertas en su coqueteo con el general, aunque en aquel atropello lo derribaron contra al lecho de agua- Perdone señor Zoisite!- gritaron mientras desaparecían en la espesura

Zoi logró incorporarse en el curso de agua todo empapado, con fastidio y vergüenza volvió a mirar a los recién llegados: Su compañero parecía compadecerse de él, pero ella…ella solo miraba fijo, sin que su rostro trasluciera alguna emoción, hasta que repentinamente sus mejillas se tiñeron de rojo, y su mirada abochornada se desvió a un costado

-Cr-creo que es mejor que cambie sus ropas… yo puedo esperar- dijo en un tono lo suficientemente audible pero mezclado de cierta incomodidad, y aún así manteniendo la entereza. Elevo su mirada al shitenou que tenía al lado- Esperaré por aquí cerca

Jedite se sorprendió un poco de que se lo dijera a él- Ehmm…- oteo de reojo a su compañero- Claro… ¿Pero estarás bien? Puedo acompañarte si lo deseas…- por algún motivo Zoisite sintió una punzada molesta en el pecho ante aquellas palabras, una sensación un tanto extraña para él, como si estuviera… ¿celoso?

-No- respondió la senshi con una sonrisa dulce y gentil- no tiene que preocuparse por mí, sé que tiene responsabilidades. Bastante amable ha sido en acompañarme hasta el momento.

-Pero…

- Es una zona tranquila, y de poca concurrencia. De paso, podré apreciar un poco más la creación de Gaia- afirmo con chispa curiosa en sus orbes azules

-De acuerdo- sonrió más relajado Jedite

La senshi había dado casi media vuelta, cuando el más joven de los shitennou la llamó- Mercury!

Ella no volteo a verlo, sino que desde su posición le espeto con aire protocolar- lo estaré esperando Lord Zoisite. No se demore, ya disponemos menos tiempo.- y sin más se marchó.

Él se quedó viendo ceñudo como su pequeña figura se perdía en el follaje, la frialdad con la que se dirigió a él era algo que le hizo sentir mal e inmediatamente irritado. Cuando salió del rango visual de ambos generales, Jedite lo observo-Bueno, yo que tú me apuro- Zoisite lo miro con un tinte duro en los ojos que desconcertó a su colega- ¿Qué te pasa?- Mas el oji verde de malas formas tomo su capa y la estrujo a medida que ascendía hacia donde estaba su camarada-

-Nada- respondió una vez a su lado-¿Vamos?- El otro tan solo se encogió de hombros y asintió, emprendiendo ambos la marcha.

Al rato el general regreso a la zona con ropas secas, pero no llevaba capa, ya que la otra estaba en la lavandería, y con el cabello suelto, pues no encontró a tiempo una cinta para recogérselo. Hizo una mueca, ella era tan prolija, ¿qué opinaría de su aspecto informal? Mas después de la escena de hacía un rato… irritado soltó un poco de aire. Al no encontrarla, cerró los ojos, con total quietud, y a su alrededor una imagen que se arremolinaba comenzó a tomar sustancia, hasta formar el cuerpo de una gran serpiente gris, cuya longitud bien podría ser la altura del rubio. Al abrir los ojos, el verde de estos eran intensos, y pronto se apagaron. La serpiente tranquila comenzó a deslizarse alrededor de su cuerpo, a medida que trepaba lo hacía con mesura y dando espacio, hasta que su cabeza quedo a la misma altura que la del general, saco la lengua como si denotara regocijo de verlo. – Hola amigo- saludo Zoisite al depositar una mano sobre su cabeza- Necesito que me ayudas a encontrar a alguien- Los ojos del general volvieron a cobrar intensidad, al igual que los de aquel animal que tenían el mismo tono verde. Tras un breve momento, los de ambos volvieron a la normalidad, y el reptil conociendo su misión, se deslizo al suelo, y se perdió en la arboleada. Dividiendo la búsqueda, sería más fácil encontrarla, por lo que se encamino en una dirección diferente pero al mismo tiempo cercana.

Llevaba un corto tiempo de búsqueda, cuando sintió en el pecho una vibración, como aquel de un platillo cuando es golpeado. Algo había llamado la atención de su amigo, entonces sus ojos adquirieron el aspecto de los de la criatura, y pudo ver a través de los del animal, aunque todo teñido de verde. Escondido entre el paisaje frondoso observaba a la mensajera sentada en una piedra en medio del afluente de agua, en una zona abierta. Tocaba algún tipo de instrumento, y al parecer las notas que arrancaba al mismo, resultaban deliciosas para su compañero. Ya sabía dónde estaba, así que volviendo a un aspecto normal se dirigió allí. Llegando a aquella zona abierta, donde el bosque se abría, se detuvo a la linde del mismo, oculto a la orilla de un árbol para escuchar y observar. Las botas de la joven descansaban en la orilla, junto a sus guantes. Allí en el medio, sentada sobre una piedra de tamaño importante, sus esbeltas piernas reclinadas a un costado se sumergían casi hasta las rodillas en el agua. Tenía los ojos cerrados, el pequeño rostro relajado y en armonía con la música que estaba creando. Eran deliciosas las melodías que tensaba de aquel instrumento cuyas cuerdas, cuya total sustancia parecían estar hechas de agua en suspensión. Un instrumento sólido y a la vez vivo. La serpiente a su lado se mecía suavemente hechizada por el sonido. Al oírla Zoisite lo entendía, esa música parecía solo poder surgir del mismo cielo, o de las entrañas del agua, pura y cristalina. De hecho, ella misma parecía la encarnación de un dulce sueño, uno que pocos hombres merecerían. Una vez que termino la melodía, y sus dedos iban a tañar nuevamente las cuerdas, salió a su encuentro.

-Vaya, cuantas otras encantadoras sorpresas habrá en ti por descubrir- espetó entusiasta, con confianza. Ella abrió los ojos ante aquella voz con un leve repingo, a la vez que una de sus manos se agitaba en el aire y el instrumento desaprecia en filamentos líquidos- Lástima- al verlo, noto la decepción de un niño. Mas su aspecto no le pasó desapercibido, el cabello suelto y aún húmedo le conferían un aspecto particular que le generaba desconcierto; no lograba definirlo, salvo por la palabra atractivo… ¿Atractivo? Ella sabía que lo era, pero al ser consciente del termino se dio cuenta que lo era para ella. Se sintió confundida, sus mejillas se sonrojaron, y un tanto apenada desvió la mirada. Tras unos segundos en la que su actitud llamo la atención del general, se puso de pie abruptamente con una mano en puño sobre el pecho.

-Lo lamento, me deje llevar mientras esperaba.

-Me alegro que lo hayas hecho, fue precioso- el cuerpo de la joven se relajó, entrelazando sus manos ahora caídas, e hizo un leve asentimiento- ¿Qué instrumento era?

-Una lira

-Seria genial en la Tierra poseer algo así, si bien hay instrumentos similares, creo que nos enriquecería. ¿Crees que nos lo permitan?

-Bueno…- dudo-… ha sido mi creación, creo poder compartirlo…- ante el silencio del hombre, se animó a verlo. Se hallaba próximo a la orilla, la contemplaba pasmado. Ella quiso preguntar algo ya que la preocupo, más el semblante del general cambio por una calma y simpatía que no esperaba, los ojos brillando con ardor

-…sin dudas, eres extraordinaria- sonrió con fascinación. La peli azul desconcertada no supo cómo reaccionar ante el cumplido de aquel hombre. No es menos cierto que se sintió feliz, era una persona con talentos excepcionales, esto podía confirmarlo tras los tres meses que habían compartido juntos, por lo que su reconocimiento era grato. ¿Pero era solo por eso? Hacia un tiempo que había notado una sombra colándose en su pecho, la había ignorado porque no tenía razón de ser, y no obstante, los acontecimientos de aquel día parecían haber tomado la decisión de que fuera consciente de ello. Hubieran seguido así sosteniéndose la mirada, el con deleite y ella confusa, de no ser porque percibió una presencia que reptaba a la par del shitennou. Al verla dio un salto hacia atrás alarmada

-Cuidado Zoisite!- en su mano se formó un fulgor helado. El miro de reojo hacia su costado y de inmediato se adelantó levantando las manos

-No temas, no te hará daño, viene conmigo

-¿Contigo?

-Si- sonrió genuinamente logrando tranquilizarla, y que desistiera de su pose de batalla

-¿Es….?- para ser una mascota sería raro, aunque posible

-Es parte de mi- respondió afable. Ante el pestañeo desorientado de la muchacha agrego- es algo así como un alter ego. Cada shitennou tiene un atributo, mi poder reside en invocar a Komokuten, una extensión mía, nos regimos por los mismos pensamientos o ideales, pero tiene independencia para actuar y su propio carácter, sin embargo, puedo regir sobre sus habilidades y el responde a mis deseos.- Mercury estaba asombrada por este descubrimiento- se podría decir que era como ser amigo de una parte de mí mismo.

La chispa de la curiosidad resplandeció en aquellos orbes azules, al tiempo que su rostro mostraba simpatía ante aquel conocimiento. Sin embargo, al ver el animal se puso seria, luego lo miro a él con reserva- No es algo importante como para compartirlo conmigo…?

-Creí que justamente buscábamos formar lazos de confianza- su rostro carecía de expresión, lo cual la hizo sentir algo mal, ya que su pregunta no fue mal intencionada, y no obstante, en las situaciones que se hallaban sus mundos creyó justo de preguntar- El me ayudo a encontrarte, y ha quedado fascinado por tu música- su tono era amable, volvían a estar en paz.

Mercury volvió a observar a la criatura, tenía un aspecto intimidante, pero lo que más le provocaba ahora era admiración. Recordó algo, y dijo en voz alta aunque era más que nada un pensamiento en su cabeza, llevando la mano en puño cerca de su boca- La música amansa a las fieras- sonrió dulcemente.

El general quedo prendido de aquel gesto- Entonces…- captó su atención-… tratas de amansarme Mercury?- un brillo pícaro refulgía en sus iris verdes prados.

La aludida no entendió en un primer momento, más de inmediato se puso roja y nerviosa, conteniendo aquellas reacciones en una postura correcta.- Yo… yo no quise…

-Después de todo él es una parte de mi- su boca se curvo con malicia. Por alguna razón descubrió que le gustaba incomodarla, la hacía lucir más adorable que de costumbre….Su actitud paso a ser formal. Si, ya era adorable… fascinante en muchos aspectos. Observó a la serpiente que le devolvió la mirada- Le caes bien- volvió a dirigirse a ella- como dije compartimos muchas cosas, pero tiene su independencia.- La boca de la chica se volvió a curvar, y esta vez Zoisite no se resistió. Acorto la distancia de unas pocas zancadas, ingresando al curso de agua hasta quedar frente a ella.

-No… se va a mojar- había levantado las palmas de las manos para impedírselo, pero fue tarde. Al tenerlo cerca, aunque respetando un breve espacio entre ambos, tuvo que levantar la mirada. En sus mejillas se acentuó un suave color rosado. El la contemplaba de forma enigmática.

-No temas- La serpiente que había ingresado en el curso de agua, se deslizaba alrededor del cuerpo del shitennou, hasta que su cabeza quedo a un costado de la del general, observándola del mismo modo para el asombro de la chica. Ella solo asintió. Entonces la criatura se deslizo rodeándola a ella, aproximando el cuerpo de ambos, acortando a una ínfima distancia el espacio entre ellos. Tras dar unas vueltas, envolviendo el cuerpo de ambos sin apretarlos, deposito su cabeza en el hombro de ella como una caricia, y cerro lo ojos. Mercury sintió simpatía por aquella criatura capaz de intimidar.- Como dije antes, le caes bien…. – tras una pausa continuo-Perdona por lo que sucedió hoy temprano

Algo desorientada lo estudio. Comprensiva respondió- Esta bien, no puedo condenarlo por llegar tarde una vez- los labios se curvaron comprensivos

-No me refiero a eso- retruco con semblante grave. Ella lo miro reflexiva, iba a contradecirlo, cuando sintió los dedos de el en su mentón. Una alarma se disparó dentro de ella, y aunque todo se desarrolló de forma fluida, sintió que no tuvo tiempo a reaccionar. El shitennou había ejercido un poco más de presión para erguir su cabeza, entretanto el bajaba la suya, clavando los ojos en los zafiros de aquella mujer. Mercury pudo palpar en sus propios labios los del general, un beso casto y suave, y no obstante un cosquilleo recorrió cada miembro de su cuerpo aturdido. Por su parte, el shitennou lo experimento como el sutil rocío que apenas empara su boca, una sensación deliciosa que despertaba el deseo a más sensaciones. Tras unos segundos, se retiró, e inconsciente no pudo evitar relamerse en la punta de su boca con pasmosa sensualidad, lo que genero un pequeño temblor en la senshi. Zoisite continuaba tomando su barbilla, estaba totalmente quieta, sus ojos lo miraban con total extrañeza. Entonces, el sintió el arduo ímpetu de tomar una vez más su boca, y quizás probarla a fondo. Fue cuando se acercó que ella pareció despertar de un trance, reculando apenas hacia atrás para sorpresa del rubio, cuyos orbes se abrieron un poco más, para luego suavizarlos trasluciendo en su semblante un sentimiento que pujaba entre la tristeza, la decepción, y la molestia. Por su parte la chica comenzó a removerse y Komokuten intuyendo su intranquilidad comenzó a desenroscarse, para ingresar una vez más al cuso de agua, salir a la superficie y envolverse en una lugar cercano de la orilla donde los oteaba pasivamente. Ella finalmente dio pasos hacia atrás, saliendo de su agarre y alcance; con pudor aparto la mirada, y llevo los dedos a los labios, apenas rozándolos.

Una extraña tirantez los rodeaba, hasta que el la rompió-¿Ha sido desagradable?- exigió calmo, e igualmente urgente

-Yo…-lo miro, logrando solo sentirse más cohibida-… no había sido besada antes.

Zoisite la escrutaba. No lo sorprendía: ella era dulce y suave, tímida e inteligente; una joya que solo un descarado osaría tocar. Torció el gesto para sí mismo. Hace tiempo algo se había gestado en él, algo a lo que no le prestaba atención o se negaba a darle forma con palabras, sin embargo, había germinado, probablemente desde el momento en que la conoció, y su existencia, su florecimiento, ya había sido reconocido. Quiso acercarse, logrando que ella solo retrocediera más; su mirada hasta entonces impactada, se tornó avergonzada, y después algo molesta. Lo encaro indignada, aun manteniendo la reserva.- Entiendo sus juegos de coqueteo con las mujeres, y que a ellas les guste… pero yo soy un heraldo, esto no ayuda a la relación entre nuestros mundos…- la contemplo de un modo tan peligroso, que no siguió hablando, un nudo se le hizo en la garganta, no obstante con valentía le mantuvo la mirada

-¿Eso crees de mí?- escupió iracundo la pregunta, zanjando la distancia entre ambos

-Yo…..- pese a su compostura, el pulso le galopaba en los oídos.

-Y que si….- sus ojos se volvieron intimidantes-… si te digo que me gustas?- un espasmo la recorrió, tanto por el impacto de las palabras como por su cercanía

-….no es cierto- susurro

El semblante del shitennou se apaciguo, anhelante- Me gustas… me gustas sinceramente Mercury- su voz tenía la dulzura y transparencia con la cual hablan los niños de sus sentimientos. Ella trago en seco. Cuando él quiso tomarla del hombro, no sabe cómo, pero ya corría fuera del agua, las botas y guantes se desmaterializaron en hilos azules que rodearon cada una de las extremidades a las que correspondían para adquirir una vez más sustancia.

-Mercury!-

Se paró abruptamente a la distancia, con el corazón desbocado-Mañana volveré…- hablo fuerte, en la medida que su respiración agitada se lo permitía- … y nos centraremos en lo que debemos…-no dio tiempo a la réplica, corrió unos pasos y tras dar un salto, su cuerpo adquirió la forma de hilos que se precipitaron al cielo, allí donde se veía la Luna aun siendo de día.

Entretanto el shitennou quedó disgustado y dolido, había arruinado las cosas entre ambos. Cerró los ojos y suspiro; tras abrirlos reflexiono: ese sentimiento latente estaba ahí, no podía serle indiferente… bien o mal, no se arrepentía de nada. Y tampoco sabía si podría hacer como si nada pasara, quizás no lo quisiera. Miro a Komokuten, este se deslizo hacia el- Vamos a casa amigo- y a medida que se introducían a la arboleada, la criatura desapareció tras brillar una vez más los ojos del general.

Fin del Flash Back

Ami emergió de aquel recuerdo como si despertara de un sueño, donde la luz del sol le llevara enfocar un poco más todo aquello que la rodeaba. Se encontró con los ojos del rubio, que la miraban reflexivos; ella experimento una pequeña inquietud en el pecho, con la mejillas sonrojadas bajo la cabeza hacia un costado. ¿Qué hacer? Su lado lógico la instaba a tomar las riendas de la situación, pero aun el mismo sabía que no podía omitir los sentimientos que provocaba aquel hombre. Quien diría que su temperamento racional podía caer en la confusión?. Lo sintió removerse detrás de ella con un suspiro de desgano a medida que recogía sus cosas y se ponía de pie. El vacío que iba dejando a su lado la hacía sentir vacía. Miro hacia arriba, donde ella observaba con un toque de indiferencia.

-Me voy- informó llanamente. Al no saber lidiar con esas actitudes que la desconcertaban y hasta le generaban algo de aflicción, con emoción desvaída asintió, para luego quedar cabizbaja. Él se dio la vuelta y comenzó a caminar, había hecho un pequeño tramo cuando agrego dándole la espalda- Aun cuando no haya nada entre nosotros, no creo que tu "novio" vea con buen ojos que estemos solos- no creía que lo fueran, pero una punzada de celos, un deseos desesperado y reprimido por ella tomaron el control.

Ami irguió un poco el semblante confusa- ¿Novio?

-El muchacho de cabello castaño

-¿Taiki?- ante el silencio, agrego:- Taiki no es mi novio…no tengo novio…-susurro lo último como algo natural, no porque fuera necesariamente imposible, sino porque su actividad cotidiana la mantenía ocupada y enfocada en otros proyectos, otras prioridades.

-Entonces, un pretendiente- la miro de reojo, aburrido

-Yo no creo que….- callo. Había notado que últimamente el castaño era más atento con ella, y no iba a negar que en su momento se sintió atraída por él, en muchos aspectos eran parecidos y hasta tal vez compatibles. Si bien resonaba un eco de aquel sentimiento, podría decirse que lo había superado, y si lo consideraba un amigo valioso al que tenía un afecto especial y deseaba conservar.

Al verla reflexiva acoto- tampoco vería bien lo que paso entre nosotros no hace mucho- ella recordó el beso y el tacto del general aquel día en que fue atacada; no pudo evitar el pudor que se acentuó en sus pómulos-…. ¿O acaso significo algo?-

-Yo….-si, algo había significado, solo que no sabía si era coherente. ¿No eran remanentes de una vida anterior?

-Deberías decidir qué quieres, si no parece que juegas con los demás- hubo tanta sorna y reproche en aquella palabras, que primero Ami se sintió herida, mas luego molesta. Algo tan curioso de ver, aquella muchacha dulce enojada, que Zoisite sonrió apenas en una de las comisuras de su boca.

Disgustada tomo sus cosas a medida que se ponía de pie. Él iba a hablar porque ella no había respondido aunque sea para decirle que lo odiaba. Sin embargo, ella giro solo 45 grados, y respondió con aire regio, ecuánime- Taiki no es mi novio, aunque si una persona importante para mí- el frunció la boca, aunque ella no lo miraba- y nuestro beso si fue especial- eso no se lo esperó, logro sorprenderlo, más que nada por el reconocimiento- no obstante, reforzado en tu actitud hacia mí, ambos tan solo nos confundimos por la resonancia de nuestras vidas pasadas en el presente- el rubio se sintió afectado por el desapego con el que decía aquello- quizás en esta no sepamos llevarnos bien, pero por el bien de todos, en especial nuestros príncipes debemos de tratar…- suspiro cansada-… gracias por ayudarme hoy. Adiós Zoisite.- estaba en plena marcha cuando sintió el golpe seco de objetos al caer al suelo, intento girarse a ver cuándo uno de sus brazos fue jalado con fuerza. Sus cosas cayeron al piso, y su espalda golpeo contra la superficie de un árbol algo escondido. Iba a protestar, cuando palpo el aliento del general próximo a su boca. La sostenía de un brazo con fuerza, aunque sin llegar a dañarla, pero a la vez la aprisionaba, ya que su otra mano se había plantado con poca paciencia a unos centímetros de su rostro.

-¿De verdad crees que nos confundimos?- la miraba desafiante- ¿Quieres que no sesioremos de ello?- comenzó a acercarse más, intensificando el agarre. Sus orbes verdes eran demandantes, peligrosos, pero al mismo tiempo traslucían un anhelo que ya no era capaz de reprimir

-Bas-basta- suplico en un murmuro la chica. No obstante, el siguió aproximándose implacable, con pasmosa lentitud. A milímetros de su boca, Ami avergonzada relajo nerviosa la rigidez de su cuerpo y cerró los ojos, esperando aquel toque. El general sonrió con ternura, complacido, su propia fuerza en el brazo de ella menguo y cerró también los ojos para tomar una vez más aquellos labios. No obstante, apenas los toco, el sonido de unos arbustos lo llevo a retirarse. Con aire protector se interpuso delante de ella- Quien anda ahí?!

Entonces visualizo la figura de un hombre de larga cabellera castaña que ya estaba a medias retirado entre el follaje verde. El mismo al escuchar la voz se encogió apenas de hombros, y resignado dio la vuelta para finalmente acercarse y quedar frente a ellos. Zoisite se sorprendió, mientras que a Ami, quien se hizo a un lado para poder observar mejor al individuo, el rostro se le torno de un carmesí violento, más allá de que su rostro traslucía algo de mortificación.

Hubo una pausa, hasta que el recién llegado, algo apenado aunque conservando su postura galante, hablo:- Lo siento…. No quise interrumpir- una pequeña gota de sudor se acentuó a un costado de su frente.

Curioso el rubio pregunto- ¿Qué haces aquí?

-Bien…. Buscaba a Makoto, hace un rato las vi juntas… pensé que podían estar por aquí, entonces escuche a Ami, y….- giro la mano dando a entender lo que acababa de pasar, no queriendo apenar más a la joven

-Ya veo- dijo Zoisite, con un poco de sorpresa

-Disculpa Ami- se enfocó en ella- ¿podrías decirme a donde fue Makoto?- la joven lo miro seria- quisiera aclarar algo con ella- no era evidente, pero en su voz había una nota de ruego. Ami sopesó que hacer, no creía correcto imponerle a su amiga ese encuentro, pero quizás…

El rubio general la contemplo impasivo, luego a su compañero- Si ella me lo dice te avisaré- ella lo miro sin comprender- Creo que prefiere que terminemos nuestros asuntos- el tono sugerente en la voz del general reavivo el bochorno en la chica. Sin embargo, recapitulo todo lo acontecido… sinceramente necesitaba un respiro, aclarar su mente, además, aún estaba un poco molesta por la actitud del más joven de los shitennou.

-De acuerdo- respondió Nephrite, con un toque de decepción

-Espera Nephrite- lo llamo Ami mientras recogía sus cosas, una vez de pie concluyó- fue al centro de juegos Crown, queda cerca de aquí

-Gracias Ami- sonrió afable, mas luego con desconcierto pregunto- ¿Por qué?

Ella con postura regia y sencilla agrego- Es posible que necesiten hablar, más tiempo a la larga solo podría crear más mal entendidos. Pareces tener claras tus ideas.

-Te lo agradezco- hizo una pequeña reverencia realmente agradecido

-Me agradas Nephrite, no obstante, lo hago por ella. Solo espero no equivocarme.- su voz era determinante

-No- le aseguró

-Bien, debo irme. Si me disculpan- Hizo una reverencia, para darse la vuelta sin dar tiempo a nada.

Zoisite hizo ademán de llamarla, cuando la mano del castaño en su hombro lo detuvo. Cuando ella se perdió de vista, desanimado y con algo de disgusto encaro a su compañero. Este le observo con rectitud- Zoisite….

-Lo sé- suspiró- sé que no estoy encarando bien las cosas…

-Cada uno de nosotros tiene cosas que resolver, pero primero debemos hacerlo a nivel personal. Luego, si hay algo que resolver con alguien más, se verá que pasa…. Serena tu mente y toma una decisión, solo la mortificas… aunque admito que indirectamente tal vez esto influyo a que me dijera lo que necesitaba.-El rubio arrugo la boca, más luego aflojo los hombros junto a un suspiro. Sabía que tenía razón. De inmediato su rostro reflejo una pequeña sorpresa ante las palmadas del otro general. Este le sonrió.-Me tengo que ir- le dedico una sonrisa agri-dulce. Tras mirarlo unos momentos, Zoi le dedico una sonrisa de camarería, a la vez que colocaba la mano del brazo libre en el hombro del castaño.

-Suerte- era sincero

-Gracias- sonrió honesto- Nos vemos

Tras despedirse, el rubio se inclinó para recoger sus cosas. Varios de sus bocetos habían asomado un poco de su carpeta… sus ninfas de agua. Su rostro expectante se suavizo, con una cálida e involuntaria sonrisa, ante la evocación dela musa. Ya diría el tiempo que habría de ser, pero el mismo también necesitaba que el tomara una postura, y es lo que debía meditar: conciliarse o vivir atormentado por sus demonios.

Nota de Autora

Bueno, primero disculpas por mis errores de ortografía y redacción, piensen que si antes debía pulir, ahora estoy un poco oxidada tras tanto tiempo, pero ya iremos mejorando. Segundo, estaba muy emocionada por publicar una actualización luego de años, las historias que uno crea son como hijos, y si bien disfrute escribiendo el cap (aunque la primera parte ya la tenía desde hace tiempo, y solo hubo que hacer correcciones) siento que no me termino de quedar como me gustaría (o es que la última revisión la hice rápida). Tercero, las referencias (aunque no voy a incluir todas, ya que aún debo desarrollar aspectos de la historia):

*Ami al ser Sailor Mercury, representa al dios Mercurio de los Romanos, que se corresponde con Hermes de los griegos. Una de las funciones de este dios era la de ser el mensajero de los dioses, por ello se le dio el rol de mensajera. También a dicha deidad se le atribuye la creación de la lira, que en el mito luego regalaría al dios Apolo (o bien, un trueque).

*Zoisite, al igual que los otros generales, represente a los (4) reyes celestiales, deidades que acompañan a Buda. Estos aparecen en distintas culturas, con distintos nombres. Al ser el general que custodia occidente (esto se puede encontrar en blogs de la época de la serie de los 90, y en el manga se dice que está a cargo de la sección de Europa, y esta se correspondería a Occidente), uno de sus atributos es la serpiente, por ello idee el personaje de Komokuten – aunque reconozco que esto tiene una onda a Voldemort y Nagini- y su nombre corresponde al que recibiría este rey celestial es Japón.

Me despido, hasta la próxima, esperando se estén cuidando mucho durante esta pandemia, y si quieren dejar reviews son muy bienvenidos, siempre que sean desde el respeto. Saludos!

Nota: no respondo los comentarios del capítulo anterior, porq me da vergüenza luego de tantos años (4… y eso que creí que eran 6!), mil disculpas!