Emm pvo
Lo primero que hice al despertarme fue darme una ducha. Quería relajarme ya que hoy tenía un duro día de clases. Cuando me senté a desayunar decidí ojear las noticias y vaya qué sorpresa me llevé al ver imágenes de Rose con el imbécil de James y sus padres en la premier de la película que el idiota protagonizaría. Apreté los puños. Se les veía muy acaramelados. No aguanté más y tomé mi teléfono. Le mandé un mensaje a Rose.
-"¿Has vuelto con James?" Solo recibí un escueto "si".
Me enfadé más aún. Rosalie estaba rara y no sabía por qué.
Terminé de alistarme y fui al colegio. Cuando iba por los pasillos me topé con la pareja estrella. Venían Rosalie y James caminando parecía que venían discutiendo. Sin embargo, cuando el rubio notó mi presencia al instante tomó la mano de Rose y me vio furioso. Ella simplemente agachó la mirada cuando pasó a mi lado. Algo no andaba bien.
Dejé pasarlo por el momento. Tenía mucho trabajo por hacer.
-Emmett, ¿Cómo estás?-Me saludó Bella cuando entré a la sala de maestros.
-Bien, Bells.-sonreí.-¿Eso es para Leah? Escuché que ya ha vuelto.
-Ajá.-dijo divertida.-Ha ido llevándolo todo al día mientras estaba en París. Ahora soy yo la que tengo que explicarle cosas que le faltan.-suspiró cansada. Malditos niños ricos, como tenían dinero y sus padres así lo pedían les teníamos que dar todo mascado. Bufé.
-Y...¿a ti que te pasa? ¿Va todo bien?-dijo con cautela. Tal vez creía que iba sobre Rose. Y razón no le faltaba. No podía dejar de pensar en ella y en lo que ocurría.
-No.-le resté importancia.-Solo me alegro de que por fin sea viernes. Necesito un fin de semana para descansar.-reí y ella me siguió.
-Hey, Emmett.-Edward también llegó y nos saludó.-¿Cómo va la mañana?
Me encogí de hombros.-Lo usual.-Respondí.-¿Y tú?
-Me siento motivado.-sonrió.-El musical está prácticamente listo. Solo queda un par de ensayos. Ya la otra semana es el estreno.
Me abstuve de rodar los ojos pero un suspiro de fastidio se me escapó de los labios.
Edward alzó una ceja.-¿Qué?
-Hmm nada.
Edward frunció el ceño.-¿Acaso hay algo que te molesta?
Yo negué.-Sé que algo no anda bien.
-¿A qué te refieres?-Preguntó Bella en voz baja. Y Edward me dirigió una mirada inquisitiva.
Por un momento dudé en hablar.
-Eso de lo que hablaron la última vez. Lo de Rose&James.-bufé molesto.
-Pues no creo que sea un problema, Emm.-dijo Edward tranquilo.-Son adolescentes.-bufó.-Al parecer están juntos de nuevo.
-Eso es lo que no me cuadra.-pensé para mi. Aunque cometí el error de decirlo en alto.
-¿Qué?-dijo Ed.
-Nada.-dije y me fui de ahí en dirección a mi clase.
Cuando llegué deje mis cosas en el escritorio y comencé a revisar la clase de hoy. Había llegado temprano aún así las alumnas no tardarían en llegar.
La primera en aparecer fue mi rubio dolor de cabeza.
-Buenos días profesor Cullen.-dijo con una sonrisa tímida.
-Buen día, Rose. Me gustaría hablar contigo ahora.
-¿Sobre qué?-Preguntó con cierta incomodidad. Extraño.
-Sobre qué está pasando.-Fruncí levemente el ceño.-Tu regreso con James, por ejemplo-Me encogí de hombros.
Ella iba a replicar cuando apareció su morena amiga toda escandalosa como siempre. Así que sin más Rose se fue con ella hasta el final.
Suspiré interiormente y me preparé para dar la clase. Quería estar con ella a solas. Intuía que solo así iba a contarme algo.
-Rose.-la volví a llamar antes de que saliera por la puerta.
-Emmett.-sonreí al ver que me llamaba por mi nombre de pila.-De verdad, tengo prisa.
-¿Igual que está mañana?-dije molesto.
-Sí.-suspiró.-Déjalo estar ¿quieres?-dijo nerviosa.-Tengo que irme.
Y sin más volvió a salir. Cuando salí de clase me la encontré con su novio. Iban caminando hacia la salida y James tenía un brazo encima de los hombros de Rose. Bufé. Salí de clase y cerré la puerta. Solo quería irme a mi casa.
Mi teléfono vibró indicando que tenía un nuevo mensaje. Era Lauren. Preguntándome cómo estaba. Le contesté en seguida.
Seguimos charlando por un rato. Finalmente quedamos de vernos en la noche.
Más tarde cuando iba hacia mi casa el clima era bastante agradable así que decidí darme una vuelta por el parque, así también podía pasar el tiempo mientras llegaba la hora para encontrarme con Lauren. Habíamos quedado en un bar de la zona.
Me senté en una banca mientras contemplaba el atardecer. Decidí ya no entrometerme en la vida de Rose. Ella podía hacer lo que quisiera con su vida. Sin embargo, en mi interior había algo que me decía que lo que sea que estuviera pasando con ella y James no estaba bien. Algo no me cuadraba.
De repente vi a lo lejos una cabellera rubia que se me hacía demasiado familiar. La chica se acercó algo más y pude ver que se trataba de Rose paseando a su perrito. Podía hablar con ella. Dios, necesitaba hablar con ella pero estaba siendo un pesado con ella. Tal vez debería dejarle su espacio.
-¿Emmett?-Rose había llegado hasta a mi y su perrito ladraba contento de verme. Sonreí y me agaché para acariciarlo.
-Hola Rosalie.-tenía que hacerme el duro. Esta niña no podía pensar que iba a consentirle todo.
-¿Estás enfadado?-preguntó con un puchero.
-No.-dije simplemente.
-Esa actitud no es de una persona no enfadada.-dijo molesta.
-Tú eres la que no quiere hablar conmigo.
-Emmett...-Suspiró.-De verdad que no hay mucho que hablar sobre lo de James.-Dijo un tanto dubitativa evitando contacto visual conmigo.
-¿En serio?-Ella asintió y yo entrecerré los ojos. -Pues no lo parece. Yo suspiré.-Mirame a los ojos y dime qué todo está bien.-Tomé su mano.
Ella se soltó de mi agarre inmediatamente.-Mamá anda cerca. No pude evitar ponerme algo tenso y ver disimuladamente alrededor para ubicar a Galadriel.
Rose al ver mi reacción agregó un poco divertida.-Se quedó en el auto hablando con su agente pero seguramente no tarda en acompañarme.
-Oh bueno.
-Pero Emm... Si quieres... Podemos hablar más tarde
-¿Y qué hay de tu madre?-Pregunté con cautela.
-Le diré que estaré con Leah.-Aseguró.
-Está bien.-suspiré.
Justo en ese momento vislumbré a la mamá de Rose. Venia hablando por teléfono, andando de forma muy elegante. Cuando vio a su nena colgó el teléfono y fue en su busca. Rose ya se había ido, supongo que no quería que su madre volviera a verla conmigo.
Más tarde fui al bar donde había quedado con Lauren. Estaba muy linda, aunque se había puesto un escote demasiado marcado para mi gusto. O tal vez seguía pensando en Rose y ni aunque me pusieran delante a la mujer más caliente del mundo seguiría pensando en ella.
-Hola Emmett.-sonrió.-¿Cómo estás?
-Bien. Con mucho trabajo.-contesté bebiendo un sorbo.-¿Y tú?
Ella sonrió y se encogió de hombros.-Me alegro que por fin hayamos podido salir otra vez.-Tomó mi mano que reposaba sobre la barra.
-¿Quieres tomar algo más?-Ofrecí apartando mi mano con delicadeza de su agarre. Ella fingió no notarlo y pidió un martini.
Continuamos una charla superflua por un par de minutos más hasta que mi celular vibró indicando que tenía un nuevo mensaje.
-"Emmett, ya estoy libre ¿te parece bien si voy a tu casa?"
Era Rose. Inmediatamente me levanté dejando el dinero de mi parte en el mostrador y yéndome de ahí. Lauren salió tras de mí persiguiéndome.
-Oye si tenías tanta prisa en que nos fuéramos podrías habérmelo dicho, guapo.-dijo coqueta.
-Lo siento Lauren.-dije con prisa.-Me voy solo. La verdad es que mi prima ha tenido un problema y voy a ver qué le pasa.-dije antes de que quisiera acompañarme. Y sin más partí rumbo a casa.
No tardé mucho en llegar. Al menos me tomé como media hora. Justo cuando iba entrando al edificio, un taxi se estacionó en la entrada.
Era Rose. La esperé en la entrada. Cuando me vio se acercó a mí y se lanzó a mis brazos. Encantado la recibí y le di un abrazo de oso.
Ella se estiró y depositó un beso en mi mejilla. Se me hizo muy tierno.
-Hola Preciosa.-dije sonriendo. Ella rió.-¿Cómo estás?
-Bien.-sonrió.-Mamá está en casa y eso siempre es bueno. Siempre aprovechamos el tiempo juntas.
-Pero ahora estás aquí.-dije yo mientras abría la puerta de mi apartamento.
-¿Y eso que tiene que ver?-dijo molesta.
-Nada. No pretendía molestarte, Rose.
Se encogió de hombros.-De todas formas no es como si fuera a quedarme.
-Sabes qué no tengo problemas con que te quedes.-
-Lo sé.-Sonrió deshaciéndose de su costoso abrigo. Lo tomé y lo colgué en el perchero.-Gracias.
-Entonces, ¿Quieres tomar o comer algo?-Ofrecí señalando la cocina.
-Agua estaría bien.-Dijo mientras se sentaba en el sofá.
Inmediatamente fui por un vaso de agua. La rubia se encontraba con la mirada perdida en la estancia-Rose-La llamé. Estaba tan sumida en sus pensamientos que no había notado mi presencia.
Volvió en sí y me agradeció con una sonrisa. Sin embargo, se quedó viendo el vaso por un momento cómo buscando algo.
No pude evitar preguntar por enésima vez.-¿Estás bien?
-Claro.-trató de sonreír pero fallando en el intento. Tomé su mano con delicadeza. Ella me miró algo reacia pero no soltó mi mano.
-Nena...-la abracé contra mi pecho y besé su cabeza.-Estoy aquí, ¿lo sabes no?
De repente hizo algo que me sorprendió.-¡Ay, Emm!-se abrazó a mi y comenzó a llorar.
-Ey.-la abracé fuerte.-Shhh. Nena está bien.
De un momento a otro pareció calmarse mientras se alejaba de mí.
-¿Qué sucede, nena?-Acaricié su cabello.
Ella sorbió y se pasó una mano por los ojos.-No es nada.-Aseguró.-Perdón es solo que...-Se mordió el labio.
-No puedes contarme.-Concluí.-¿Tiene que ver con James?-Pregunté con cautela.
-Regresamos.
-Eso lo sé.-Fruncí levemente el ceño.-Pero, ¿Tú estás bien con eso?
-¿Sabes qué?-Rose se alejó y se levantó del sofá con nerviosismo.-Déjalo, tengo que irme. No debería de haber venido en primer lugar.
-Rose.-Tomé sus manos cuando se había vuelto a poner el abrigo.
-Solo déjalo.-dijo y se fue dejándome completamente descolocado.
Rose Pov
Casi había cometido el error de confesarle todo a Emmett. Caí en cuenta que iba a meterlo en problemas así que decidí que lo mejor para todos era que me hiciera cargo yo sola de James. El resto del finde semana lo pasé con mi madre lo cual me hacía sentir muy bien tenerla cerca.
-Entonces... ¿Cuándo es que vas a reunirte con tu equipo?-Preguntó curiosa Alice.
-Ay enana-Rodó los ojos Leah- llevas preguntando lo mismo todo el día.-Bufó.
Yo reí.-Mi agente va a confirmarme esta semana Alice.
-¿Y eso no te emociona?
-Pues obviamente si.-Contesté.-No puedo esperar a recibir sus noticias.
-¿Noticias de quién?-Apareció el idiota de James detrás de mí mientras caminábamos por el pasillo. Dándome un susto.
Leah lo vio mal.-Es por la película de tu novia. ¿Acaso no estabas enterado?-Entrecerró los ojos al ver a James sorprendido inmediatamente disimuló un poco.
-Ah si eso ya lo sabía.-bufó molesto.-¿Os importa dejarme a solas con mi novia?
Mis amigas me miraron con cautela, yo simplemente asentí.
-¿Vas a grabar una película? ¿Con quién? Y ¿Por qué yo no sabía nada?
-Si.-dije molesta.-No tengo por qué contarte todo lo que hago.-bufé.
-Pues resulta que si.-sonrió.-Si no...¿como quieres que cuadremos las agendas?
-¿Eres idiota?-pregunté realmente molesta. En realidad, ya sabía la respuesta.
-Oh venga nena dame un beso.-me quede estática reacia a devolvérselo.
Él susurró sobre mis labios.-Recuerda que aún tenemos la presentación de teatro pendiente.-Maldita obra escolar.
Yo suspiré molesta.-Así que cambia esa cara.-Agregó él.-Nos vemos más tarde, nena.-Se despidió.
-¿Qué fue lo qué pasó?-Preguntó Leah acercándose con Alice.
-¿A qué te refieres?-Pregunté recuperando la compostura.
-Es obvio que no estás nada cómoda.-Señaló Leah.-Es como si no quisieras estar con él.
-Leah tiene razón, Rose.-Acordó Alice.-James y tú no terminaron nada bien.
-Hasta la enana lo sabe.-Chilló.-Y más aún cuando me contaste lo qué pasó. ¿Por qué sigues con él? ¿Acaso te ha amenazado?-Preguntó enfadada.-Porque si es así juro que me encargaré de él.
-Por favor.-dije restándole importancia.-Dejad de imaginaros cosas que no son ¿si? James y yo hemos vuelto. Eso es lo único que importa.
-Pues yo sigo sin creérmelo.-dijo Leah.-Y no voy a parar hasta que lo sueltes, rubia.-me miró molesta.
Iba a replicar pero al mirar la hora vi que ya casi comenzaba mi partido de voley.
-Chicas me voy, tengo que llegar para calentar.-me despedí de ellas y fui hasta los vestuarios.
La verdad es que estaba emocionada por el partido. Por fin habíamos conseguido llegar a la final. Mamá estaba en las gradas animándome junto con Leah y Alice. También pude ver a Seth por ahí y los chicos.
El juego inició y las chicas de la otra escuela estaban siendo muy buenas.
Llegamos empatadas al tercer set. Cualquiera tenía la posibilidad de ganar.
En ese momento Irina iba a darle a la pelota pero se le escapó así que decidí darle yo. Y lo conseguí, pero del esfuerzo caí apoyando todo el peso de mi cuerpo en mi tobillo derecho. Dios. Dolía muchísimo. Mis compañeras se acercaron y le pidieron tiempo muerto al arbitro.
-¿Estás bien, Hale?-Se acercó la entrenadora.-¿Cómo te sientes
Yo asentí pero gemí del dolor.-Vamos a tener que revisarte ese tobillo.-¿Esa era la voz de Emmett?
Me sorprendí de verlo ahí la verdad es que no lo había visto antes.-Tienes razón, Cullen.-Acordó la entrenadora-Hay que llevarla a la enfermería.
-¿Puedes andar?-la entrenadora preguntó y Emmett me miró con cautela. Sabía lo que estaba pensando.
-Yo puedo llevarla hasta la enfermería.-Emmett dijo seguro.
-No es necesario, pero gracias profesor Cullen.-traté de sonreír pero una mueca de dolor se instauró en mi cara.
Así que no hubo más opción y Emmett me llevó hasta la enfermería.
-No es necesario que hagas esto.-Me quejé en voz baja mientras íbamos por el pasillo saliendo del gimnasio.
-Estás lastimada y quieres que me quede de brazos cruzados.-Contestó.
Ya no dije nada. Me limité a estar en silencio no tenía sentido alguno discutir cuando me dolía horriblemente.
La enfermera rápidamente nos dejó pasar.
-Gracias.-Dije de mala gana y Emmett sonrió iba a decir algo cuando mamá apareció.
-¡Rose! ¡Ay mi vida! ¿Cómo estás?-llegó volando dirigiéndole una mirada desconfiada a Emmett.
-¡Oh! Yo ya me iba, señora Blanchett.-dijo simplemente.
-Espera.-mi madre le pidió disculpas.-Ya van dos veces que ayudas a mi hija.-Recordó ella.-Has sido muy atento con ella.-Emmett tragó pero inmediatamente ella siguió hablando.-En fin, muchas gracias por traerla a la enfermería.
-No hay de qué.-dijo antes de irse.
-Nena te llevo al hospital mejor ¿si?
Yo asentí. Mis amigas no tardaron en aparecer también.-Rubia, ¿Cómo estás?-Preguntó Leah preocupada.
Mi mamá llamó a la enfermera que le prestará una silla de ruedas para llevarme hasta el coche y de ahí al hospital.
Las chicas me acompañaron.
-Menos mal que no ha sido una fractura.-Dijo Alice.
-Lo sé.-suspiré.
-Ay nena, solo espero que el esguince no te impida actuar.-dijo mamá. No había pensado en lo maravilloso que sería eso. Gracias al esguince probablemente tendrían que sustituirme en la maldita obra. Traté de esconder la sonrisa que asomaba.
-¿Te alegras?-dijo sorprendida mi amiga Leah. Bufé ¿por qué tenía que darse cuenta de todo?
-¡¿Qué?! ¡No! Solo recordé que esta semana me reuniré con la productora.-Sonreí.
Mi mamá sonrió y besó mi cabeza.-Estás muy entusiasmada.-Señaló.
En eso mi teléfono sonó. Era mi agente. Respiré un par de veces antes de cogerlo.
-Hola, Jessica ¿como va todo?-sonreí.
-Hola, Rosalie.-sonrió.-Pues todo va genial. Te llamaba para decirte que esta noche tienes la reunión con la productora.
-Genial.-sonreí.-Pásame la ubicación cuando puedas ¿si? Un abrazo.
-Suéltalo.-Mamá me miró divertida y pegué un grito de emoción.
-¡Tengo la reunión esta noche!
-Y ¿Piensas ir así?-Preguntó Alice preocupada
-¡Un par de muletas no van a detenerme!-Chillé convencida.-Nada podrá arruinarme esta noche.
-Si tan solo fueras así para la escuela, mi amor.-Rodó los ojos mamá y mis amigas rieron.
Cuando llegamos a casa mis amigas me ayudaron a acomodarme en la sala.
-Carmen ¿nos prepararías una merienda?-mi mamá entró en la estancia sonriendo.
-Claro, señora.-mi mamá le sonrió agradecida.
-Y bueno, ¿sabes algo más de la película que vas a rodar?-Alice preguntó entusiasmada. Yo reí y encantada le hablé de algunos detalles.
Nos quedamos conversando un poco más hasta que finalmente las chicas se marcharon y me desearon suerte. Mi madre y yo nos preparamos para la cena.
Por supuesto los paparazzis no pasaron el hecho de que había sufrido una lesión. No tardaron en lanzarnos preguntas y flashes.
Simplemente los ignoramos y nos montamos en la limusina.
-¿Cómo estás, cielo?-sonrió mamá mientras tomaba mi mano.
-Nerviosa. Espero que todo vaya bien.
-Irá bien, mi amor.-rió.-Ya vas lisiada ¿qué más podría pasar?
-Pues no lo sé.-suspiré bajando del coche con ayuda.-¿Qué mi co-protagonista sea un horror?-En ese momento choqué con alguien.-¡Eh!
-Lo siento.-dijo el sujeto.
-Espera ¿Félix?-dije sorprendida.
-¿Rose? ¡Qué sorpresa!-Me saludó.-¿Qué fue lo que te sucedió?-Me preguntó preocupado.
-Me lesioné jugando voley.
-¿Prácticas deportes?-Preguntó sorprendido.
Yo contesté con una sonrisa. -Así es, campeonas.-Si, al final lo habíamos logrado.
-¡Wow felicidades!
-Cielo, acabo de hablar con tu padre...-Se nos unió mi madre y se percató de que teníamos compañía.
-Mamá, este es Félix.-Se lo presenté.-Félix, ella es mi madre.
En ese momento a Félix parecía que iba a darle un ataque. Yo sonreí, se veía adorable.
-Encantada, Félix.-sonrió mamá divertida.-He oído hablar sobre ti.-claro que lo había hecho.
-Wow. Lily Blanchett.-estaba alucinado.-El honor es mío. De verdad, soy un gran admirador de su trabajo. Es usted un icono.
Mamá sonrió amable.
-Y... ¿Qué haces por aquí?-Continuamos caminando y Félix iba a mi lado ayudándome. Mamá se había quedado unos cuantos pasos atrás contestando otra llamada.
-Mi agente me consiguió un papel en 'Mean Girls'.-Comentó rascándose la nuca. -Sé que es una película para nenas pero es mi primera gran oportunidad.-Comentó tímidamente.
-¡No inventes!-Chillé emocionada.-¡Seremos compañeros!
Félix no podía creérselo.
-¿Enserio?-dijo sorprendido. Yo asentí divertida pero mi alegría se esfumó al ver a Vicky Lohan.
-Genial.-suspiré. Félix me miró divertido y yo simplemente le resté importancia.
Entramos en el restaurante y nos llevaron hacia nuestra mesa. Sonreí cuando Félix no tardó en ayudarme a acomodarme en la silla. Se sentó a mi lado. Los chicos de la productora se encargaron de pedirme una silla para que pudiera recostar la pierna. Se lo agradecí.
La cena siguió y conversamos sobre el proyecto. Vicky sería la protagonista y yo su antagonista. Esto sería divertido.
-Entonces... Tú serás mi novia.-Dijo Félix con una sonrisa tímida.
-Ajá.-Contesté divertida.-Y luego tú me dejas por ella.
-Definitivamente se trata de una película.-Suspiró.
Yo lo vi confundida y divertida a la vez.-¿Qué quieres decir?
-Oh.-se sorprendió y me pareció verle ruborizarse.-No es nada déjalo.
-¡Ay! Venga.-dije divertida.-Quiero saberlo.
-Tú eres más linda que ella.-dijo simplemente y se encogió de hombros mientras miraba hacia el suelo.
Yo en respuesta le sonreí. Me pareció muy tierno. En eso mi teléfono comenzó a vibrar, cortándome el rollo con Félix. Suspiré y rodé los ojos al ver la pantalla. Decidí desviarla. Pero una vez más empezó a llamar. Igual decidí cortarla. Pero aquí iba de nuevo. Qué fastidio.
-¿No vas a contestar?-Preguntó Félix.
-No me apetece, estábamos platicando muy a gusto.
Él sonrió pero mi teléfono volvió a vibrar otra vez.
Suspiré y finalmente contesté. Seguramente si no lo hacía no dejaría de marcar.
-James, ¿Qué sucede?
-¡¿Por qué no contestas mis llamadas?!-casi gritó al otro lado de la línea. Félix disimuló y siguió en lo suyo.
-Estoy en la cena con la productora.-suspiré tranquilamente tratando de controlar mis nervios.-No puedo hablar ahora.
-¡Seguro que estás hablando muy alegremente con ese sujeto! El imbécil ese de la fiesta. Es un cazafortunas, Rose por Dios.-bufó molesto.
-Mañana hablamos ¿si?-rodé los ojos.-Estoy ocupada.
Yo suspiré cansada.
-¿Qué sucede?
-Nada, es solo James. A veces es molesto.
-¿Es el chico de la fiesta?
-Si, estamos juntos.-Me encogí de hombros.
-Oh.-dijo simplemente.
En ese momento mi mamá me llamó.-Rose, cielo. Tenemos que irnos.-Miré a Félix disculpándome y fui con mi mamá al coche de vuelta a casa.
-Que lindo Félix ¿no?-dijo mamá de repente.
-¿Tú crees?
Ella asintió.-Si, me parece un chico dulce. Me gusta más que James.-Admitió.
-¿Qué estás insinuando?- entrecerré los ojos.
-Pasaron hablando durante toda la cena. Se llevan muy bien y no como lo estás haciendo con James desde que regresaron. Y ya te lo he dicho no me gusta verte con James, ha cambiado mucho.
Hola a tod s ¿Cómo estáis? Esperamos de todo corazón que todos os encontréis bien y que llevéis este tema del virus lo mejor posible. Para animaros os traemos nuevo cap de este fic :) Esperamos que os guste.
También nos gustaría que os pasarais por otro fic (Hella Crazy Love) que está en proceso y que del cual ayer publiqué nuevo cap:
"La familia Hale está al borde de la bancarrota, la única solución es que Rosalie Hale, la primogénita, se case con el heredero de una de las compañías más importantes del país. Por su parte, Emmett Cullen deberá cumplir con la única voluntad de su difunto padre para obtener su herencia... Sentar cabeza con la mujer que su familia ha escogido para él."
En fin, ¡mucho amor y ánimo!
