/ Todo lo que necesito hoy, se resume en seguir atrapada en tus orbes oscuras, atada entre tus brazos, de camino al mismo lugar, donde nuestros cuerpos se acoplan sin pudor, donde dices que me amas sin necesidad de palabras /
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El Hokage y su esposa estaban sentados frente a una Tsunade molesta por ser interrumpida al momento de querer beber sake a escondidas, era el único momento del día para la rubia en que podía hacerlo a escondidas de Shizune, pero no, al parecer el Hokage no le daría ese gusto.
— No pretendemos quitarte mucho tiempo, solo hemos venido para que nos ayudes a iniciar con el tratamiento que necesitamos para poder un hijo— explico Kakashi con seriedad.
— ¿Hijos? ¡Vaya! Así que por fin se decidieron— se alegro, olvidando el disgusto de su sake — ¿Cuando desean empezar?— pregunto a la pareja frente a ella.
— Nos gustaría empezar cuanto antes, no es que tengamos prisa, pero no sabemos cuanto tiempo tardara el tratamiento—
Hinata veía como Kakashi con mucha ilusión en su tono explicaba a Tsunade, que deseaban iniciar con todo ese proceso, sonrió sin dejar de verlo, imaginándolo con un pequeño entre los fornidos brazos del peli-gris, solo pensarlo la hizo feliz, tener un hijo después de tantas cosas y por fin aceptado sus sentimientos, era tener frutos de ese amor que sin duda no se arrepentiría de haber elegido.
—Es maravilloso saber que por fin se decidieron por esa opción, solo debo aclararles que sera un proceso largo, me refiero a que tardara meses, incluso es posible que años— explicaba la Rubia con el mayor tacto posible, pues no quería desilusionaros, pero si que afrontaran la realidad.
—Lo sabemos— le interrumpió Hinata— También sabemos que no hay muchas posibilidades de que funcione— comento, captando las miradas de su esposo y Tsunade, la rubia esperando una explicación a su negativa sin ser evaluada antes— He visto con mi Byakugan lo dañada que estoy — se explico para que pudiesen entenderla— pero, aun así, quiero..queremos— se corrigió tomando la mano de Kakashi— en verdad queremos intentarlo—
Tsunade se sintió satisfecha con la determinación de la morena, conociendo las vidas de la pareja frente a ella, daría todo de si, para ayudarles a tener un poquito mas de felicidad, ambos merecían gozar de esa dicha de formar una familia, una donde sus complejos desaparezcan y sean sus virtudes las que sean el pilar que sostendrá ese techo para cuidar de los frutos de ese amor.
Les indico a ambos pasar a los consultorios y ponerse las batas para sus respectivas evaluaciones, les realizaron exámenes físicos y muestras de sangre, en el caso de Hinata Tsunade fue mas a fondo con una ultrasonografía para tener un mejor panorama, y tal y como se lo dijo Hinata, su Útero estaba muy dañado, sería un proceso sumamente largo reparar cada fibra en el interior de la chica, pero tampoco era imposible.
—Hinata— le llamo en voz baja Kakashi mientras ella se vestía.
—¿Sucede algo?— le pregunto tras la cortina que los dividía.
—Necesito un poco de ayuda— sonrío nervioso.
...
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Minutos antes.
—Hokage-sama, usted debe ingresar en esta habitación— le indico Shizune dándole un pequeño frasco— necesitamos que nos de una muestra, si necesita inspiración, dentro de esa habitación encontrara lo necesario—
Kakashi entro un poco inseguro ¿porque necesitaría inspiración para dar una muestra de orina? ¿Acaso Shizune creía que era un anciano con problemas de uretra?
—Demasiado grande para ser un baño— susurro al ingresar y ver el sillón junto a una mesa, donde yacían unas toallitas húmedas, un lavado, revistas, una tv —¿Donde se supone que esta el retrete?— se pregunto rascando su cabeza—
coloco el frasco en el lavado, tomando una revista, desde la portada con la chica desnuda, la ojeo un poco, para luego reír internamente por ser tan despistado.
Bajo su mano hasta su miembro viril, toco un poco intentando despertar a su amiguito para dar la muestra semen.
Volvió a reír — Esto no va a funcionar...— se dijo a si mismo.
Salio del cuarto que le asignaron, para ir por su esposa, si iba a hacer eso, tenia mejores cosas que lo motivarían en segundos.
—¿Sucede algo?— pregunto Hinata, tras la cortina al escuchar a Kakashi llegar.
—Necesito un poco de ayuda— sonrío nervioso.
—¿En que puedo ayudarle?— pregunto saliendo, sin notar que abotono mal su blusa, dejando a la vista una buena parte de sus senos.
Kakashi trago en seco, se sentía como un adolescente calenturiento, no había visto mas que solo un poco de piel y "su amiguito" ya estaba listo para sumergirse con fuerza dentro de ella.
—Ven— la jalo del brazo, llevándola hasta la habitación en la que estuvo antes.
Apenas cerro la puerta con seguro y su mirada cambio, Hinata sintió un escalofrío correr por su espalda, los negros ojos afilados sobre ella, le dio un poco de miedo, en un acto inconsciente de protección, llevo las manos hasta el pecho.
—¿Kakashi...?— le llamo nerviosa.
— Sabes...— le susurro, acorralándola contra la pared— No entiendo porque tengo que hacer esto— levanto el frasco y las revistas un momento, para que ella lo viese— no necesito de revistas o videos, toda la motivación para llenar este frasco, se encuentra justo frente a mi...— bajo hasta el cuello de Hinata, para dejar un par de besos húmedos que solo hicieron causarle sensaciones eléctricas a la morena.— Entiendes que sería un desperdicio tener que tocarme, cuando hay una manera que nos gustara a ambos, puedo asegurarte que la muestra sera mas efectiva si tengo la motivación adecuada.
Hinata sonrió, ante la insinuación de su esposo, ella era doctora y sabia bien, que para una muestra de ese tipo, no era diferencia la forma en la que la "motivación" le hiciera proveerla.
—¿Dice que con contacto físico el resultado sera mejor?— pregunto, siguiendo la teoría de su esposo.
—Así es, si queremos tener mejores resultados, sera mejor que mi motivación favorita me ayude— le mordió suave el lóbulo de la oreja, bajando sus inquietas manos, por las curvas de Hinata, antes de que ella pudiese responder ya le había abierto la blusa y dejado la falda enrollada en la cintura, dejándola solo en ropa interior— Ahora, empiezo a sentirme motivado— le susurro al mismo tiempo que hacia a un lado esa estorbosa tela y la penetraba de golpe, de forma salvaje y demandante, provocando que ella se viera obligada a esconder un gritito con sus manos.
Acalorada y sorprendida por la salvaje intromisión levanto su rostro, dándose cuenta que estaba frente a un pequeño espejo arriba del lavado donde se sostenía, avergonzada por ver su reflejo intento moverse y por lo menos llegar hasta el pequeño sofá, pero el agarre en sus caderas le impidieron realizar movimientos.
—Quedate así...— jadeo Kakashi, al lamerle el cuello, apretándole el trasero — Me gusta ver esa imagen tan cohibida y excitada que pones cada vez que te hago mía—
Evito verse, cerrando sus ojos, por mas excitada que estuviese no tenia el valor necesario para ver su reflejo en un espejo mientras gemía abrumada en miles de sensaciones que la enloquecían.
Kakashi empezó a moverse con mas fuerza, sujetándola de las caderas, guiándola al ritmo que le urgía llevar.
—Por favor, deténgase, no podemos... hacer esto en este lugar— no obtuvo respuesta, solo recibió una estocada con mas fuerza, que la hizo abrir los ojos, viendo su blusa hecha un desastre, con sus senos moviéndose en cada choque de sus sexos, no pudo evitar mirarse, tenia el rostro rojo, podía verse tan diferente, lo único que veía en ese reflejo era a una mujer envuelta en deseo, deseosa de tener mas, movió un poco sus ojos, encontrando la sonrisa triunfadora de esposo.
—Te dije que te ves hermosa— musito, antes de volver mas fuertes las embestidas, haciéndola jadear y decir su nombre entre gemidos que se ahogaban en las manos masculinas.
...
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Las pruebas terminaron, con una Tsunade muy molesta, al darse cuenta de la "motivación" a la que requirió Kakashi para dar la muestra, pero ya se le hacia un poco molesto tener que repetir lo mismo a alguien que era mas que seguro que lo volvería a hacer.
—¿Cuando estarán listos los resultados?— pregunto Hinata.
—Pronto— respondió molesta— ya solo váyanse, a hacer sus cosas a su casa que esto no es un hotel— gruño mirando con ganas de asesinar a Kakashi.
El peli-gris de la mascara solo sonrío, al entender que fue pillado. — Eso lo vuelve mas excitante, deberías intentarlo...— le dijo en voz baja, sin que Hinata se diera cuenta.
Salieron del hospital, dando un pequeño paseo por la aldea, antes de regresar a la torre fueron a la floristería Yamanaka, Hinata quería ir a dejar flores a Neji y a su mamá, por lo que Kakashi decidió acompañarla, aprovecharía para llevarle algunas flores a su padre.
Fueron recibidos por una Ino bastante escandalosa, mas de lo normal, pero finalmente lograron comprar lo que necesitaban para poder ir a visitar a sus familiares.
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—Perdoname Nii-san, hace mucho tiempo que no vengo a visitarte— dijo Hinata colocando las flores sobre la lapida.
Se quedo un rato hablando con Neji, contándole por fin su decisión de quedarse junto a Kakashi, el hombre que se adueño de todo su ser, cubrió con su mano una risita luego de decir esas palabras, mirando a la distancia a su esposo de rodillas frente a una lapida.
—Es hora de marcharme, pero vendré a verte mas seguido, lo prometo Nii-san—
Se acerco hasta donde estaba Kakashi, quien aun seguía de rodillas.
— Pronto seras abuelo...— comento Kakashi tomando la mano de Hinata — prometo que me esforzare para enseñarle todo lo que aprendí de ti, sera todo un reto, pero en verdad espero poder ser tan bueno como tu— confeso, aferrándose mas a esa delicada mano.
— Sakumo-sama, le agradezco por traer al mundo a mi mayor felicidad, gracias por ser el padre del hombre al que amo, es un excelente esposo, no podría quejarme nunca y puedo asegurar que sera un excelente padre—
Kakashi la miraba sorprendido y feliz.
— ¿Como haces eso?— pregunto embobado y perdido en esos ojos perla.
—¿Que cosa?— pregunto creyendo haber cometido algún error.
—¿Como haces para descolocar mis sentimientos y reparar mi mundo con solo unas palabras?— le cuestiono poniéndose de pie, para abrazarla.
—solo estoy diciendo la verdad—
¿Acaso podían tener mas felicidad? A Kakashi le parecía un sueño, todo lo que estaba viviendo con Hinata era algo tan irreal y hermoso, que si estaba atrapado en un Genjutsu, mataría a quien lo sacara de allí.
Esa tarde comprendió que jamas en la vida existiría una mujer como Hinata, que lo hiciera tan feliz con solo existir.
No existiría jamas nadie igual, que le hiciera ver incluso el blanco y negro como un bello arco-iris, solo la muerte seria capaz de separarlo de esa mujer, porque era ella la que le daba sentido a su mundo, era el sol en medio de su tempestad y amaba esa sensación de calma que ella le otorgaba, ahuyentando los demonios que de vez en cuando venían por las noches a recordarle todo el sufrimiento.
La miro, sosteniendo ese pequeño rostro en las manos masculinas, ¿como cabía tanta dicha y paz en una mujer tan pequeña y menuda como ella? Debía ser magia, si, eso era la explicación.
La beso lentamente, no había lujuria ni pasión en ese beso, no, solo había tranquilidad, era un beso de esos que no quieres alejar los labios, donde cada roce trae a la mente las razones por las que amas a esa persona, era un beso que los ataba en un compromiso que no necesitaba de palabras, solo era necesario sellar esa promesa de amor con un gesto simple, solo un beso.
—Dijiste que no te quejarías nunca...— susurro muy sensual en el oído de Hinata, apartando algunos mechones de cabello que caían sobre el rostro femenino— Así que hay muchas cosas que quiero hacer, pero no en este lugar...—
Hinata hipo asustada de las intenciones obvias de Kakashi.
—Debemos ir a la torre, ya estamos atrasados— comento intentando escapar de las ideas de su esposo.
—Bien, pero en cuanto termine con todo el trabajo pendiente, no habrán excusas...— susurro dándole un beso suave en el cuello, que la hizo flaquear, si no fuera porque el la sostenía de la cintura, seguro hubiese caído de rodillas.
Tenia que empezar a controlarse, toda esa perversión se le estaba pasando.
...
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1 mes después.
—¡Ino!— exclamaba Hinata sorprendida.
—¿Vas a ayudarme?— pregunto con miedo.
—Por supuesto que si, yo te ayudare, ¿pero no habrá problemas con tu mamá?— le pregunto sin salir de su asombro.
—¿Crees va a molestarse porque su única hija se casa porque esta embarazada?— pregunto sarcástica— claro que si, se molestara, quizás la decepcione, pero es algo de lo que no me arrepiento, por eso decidimos con Sai, casarnos esta misma noche, no necesito ninguna fiesta, bueno, al menos no por el momento— sonrío Ino ante los sucesos caóticos actuales en su vida.
—Bien, yo iré a hablar con Kakashi-san, estoy segura que no se negara a casarlos en secreto—
—Gracias Hinata— agradeció la rubia, que no lo demostraba, pero estaba totalmente aterrada, apenas hace unos minutos vio los resultados positivos de la prueba de embarazo, claro que ante las sospechas, Sai le había propuesto casarse la noche anterior.
—Todo esta pasando tan rápido, me da un poco de miedo sabes, pero no puedo permitir que toda la generación se adelante, ya sabes, Temari esta embarazada, tiene cuatro meses, la esposa de Chouji también lo esta, claro que ella apenas lleva un poco mas de dos meses quizás yo también tenga lo mismo que ella...— suspiro ilusionada por como las vidas de todos iban cambiando a pasos agigantados.
Hinata sonrío feliz por las familias que empezaban a formarse, todas las chicas de su generación se estaban convirtiendo en madres.
—Parece que tendré que comprar muchos regalos, son demasiados sobrinos a los que tendré que consentir— menciono la morena sonriendo.
—Guarda algunos, algo me dice que tu tratamiento funcionara, tu también mereces tener un bebé, se cuanto lo deseas... y Hina— pauso Ino abrazándola a la morena— Perdoname— sollozo en el hombro de la chica— Tuve que ponerme de lado de Sakura cuando todo ocurrió porque ella no tenia a nadie, pero tu también eres mi amiga, por esa la convencí de firmar el divorcio, lo siento tanto por haberte dejado sola en tu peor momento—
—No te preocupes Ino, entiendo, ademas yo no estaba sola, Kakashi-san estuvo conmigo en todo momento—
...
...
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Hinata ingreso a la oficina del Hokage, tenia una petición muy importante que solicitar, pero debía esperar un poco mas para poder hablar, pues su esposo seguía asignando misiones, la dejaron pasar, se sentó a un lado, viendo al Hokage hacer su trabajo, se sintió como una chiquilla, se sentía nerviosa al ver a Kakashi con el ceño fruncido y de vez en cuando divagando, molestando a los Chunnin.
Esas expresiones serias pocas veces las veía, pues en casa el intentaba hacer un ambiente agradable y divertido.
En cuanto el primer grupo de Chunnin salio de la oficina, Kakashi no dudo en mirar a su esposa que llevaba mucho tiempo observándolo.
—Si me sigues mirando así, tendré que dejar mi trabajo y ocuparme de algo mas importante— menciono, haciéndola sonrojar en segundos.
—¡Que fastidio! Solo por favor, no usen la oficina— dijo Shikamaru que aun seguía a la par de Hokage.
Hinata bajo la mirada, avergonzada, pero su esposo pareció serle gracioso porque lo escucho reír.
Los siguientes grupos continuaron entrando, y por alguna razón, cuanto mas tiempo pasaba para poder hablar con su esposo, algo en su interior seguía cobrando vida y arrasando con todo a su paso.
Volvió a mirar a Kakashi, se veía tan sensual, sin duda un hombre muy sexy, y era solo de ella, fijo su vista en el movimiento de los labios de su esposo, era una sincronía perfecta que le estaba nublando los sentidos, lo único que gobernaba sus pensamientos, era el poder acercarse a él y devorar esos labios que jugaban con su mente.
Sacudió su cabeza ¿que le estaba pasando? ¡Por Kami! Parecía una calenturienta, una ninfómana sin control.
Se reprendía a si misma, pero los gestos de su esposo no ayudaban en nada, mas que solo alteraban mas sus pensamientos y sus hormonas.
—¿Faltan mas grupos?— pregunto en un imperceptible gemido que logo contener cuando su esposo la miro divertido, presiono sus piernas en el asiento, no entendía que le pasaba, pero lo único que deseaba era ser poseída por ese hombre de la forma que fuese y al ritmo que al se le antojara, pero debía ser pronto.
—No, esos eran todos— respondió Shikamaru, notando lo tensa que estaba la morena— volveré mas tarde, tengo trabajo que hacer, y Hokage, pro favor le recuerdo que esta es una oficina— le advirtió a sabiendas que estando esos dos juntos, terminarían en una escena subida de tono y no quería presenciarla— Que fastidio...— susurro derrotado al salir.
—Bien, Hina...—
No tardo ni un segundo en que Shikamaru cerrara la puerta, cuando Hinata ya estaba sobre Kakashi, besándolo con tanto deseo que lo descoloco por un momento, pero claro correspondió de inmediato, adoraba esos momentos en los que ella lo besaba de esa forma tan desesperada.
—Yo, lo siento, pero no puedo esperar mas— le dijo mostrándole lo rojas que estaban sus mejillas, no solo por la vergüenza que actuar así le provocaba si no, por lo deseosa que estaba por sentirlo.
—Entonces con gusto complaceré a mi esposa—
respondió, sintiendo como las temblorosas manos de Hinata desabrochaban su pantalón.
... Directo al punto, sera sin contemplaciones, entonces...
sonrío Kakashi por sus pensamientos.
Tal y como lo pensó, sin contemplaciones ni juegos previos, hizo a un lado esa pequeña prenda que no le dejaba llegar a su meta. Agradecía internamente porque a Hinata le gustara usar faldas, eso le hacia las cosas mas fáciles, no tuvo que hacer mucho trabajo, pues la morena tomo la iniciativa, sentándose con desespero sobre su erección.
—¿Tan desesperada estabas?— pregunto al sentirla tan húmeda y estremecerse en cada movimiento.
—mmm... si— jadeo con los ojos cerrados, aferrando las manos en los hombros de su esposo.
—Cuando te pones así, me obligas a perder el control—
le subió la blusa, dejando los blancos senos frente a sus ojos, ella continuaba moviéndose de arriba a abaja engullendo toda esa carne palpitante que la hacia perder la cordura.
Kakashi subió las manos, para quitar ese molesto sostén, no debía sostenerla de las cadera, pues ella estaba llevando el ritmo perfecto, él decidió solo dejar que ella saciara todo ese deseo que lo estaba enloqueciendo.
Dejo su rostro en medio de los grandes montes blanquecinos, disfrutando como subían y bajaban golpeando su cara.
—Agh... mm. ¡Ah!— gemía deseosa por mas— por favor...— exclamo, suplicando por mas atención.
Kakashi no necesitaba palabras para saber a que se refería su linda esposa, lamió los pezones, al mismo tiempo que apretaba y amasaba en sus manos los pechos de su esposa, apenas dio un mordisco y sintió como su virilidad era tortuosamente apretada, por las contracciones del orgasmo femenino.
—delicioso...— susurro, sintiendo los vestigios de aquel orgasmo aun apretándolo—
...
...
...
Sasuke y Naruto caminaban hacia la torre Hokage, para entregar los resultados de su misión, el rubio seguía gritándole al azabache por haberlo hecho correr tanto tiempo, cuando fácilmente pudieron haber llegado en minutos en un portal.
—Ya callate Naruto, agradece que gracias a mi, hiciste algo de ejercicio— le dijo aburrido y cansado de escucharlo discutir tanto.
—¿Escuchas eso?— se detuvo Naruto en el pasillo, prestando atención a los suaves ruidos que salían de la oficina del Hokage.
—Oye, Naruto, no creo que sea prudente ir— intento detenerlo Sasuke al percatarse lo que significaban esos ruidos.
Pero el rubio fue mas rápido y abrió levemente la puerta de la oficina, haciendo que Sasuke se diera un palmada en la frente.
—te dije que te detuvieras— le regaño al verlo con cara de espanto y decepción —¿Te gusto lo que viste?— pregunto divertido.
Naruto solo podía escuchar los trozos de su corazón volverse añicos. ¿que si le gusto lo que vio?
Pues no, ver a su amada Hinata contra el escritorio, desnuda y gimiendo por estar siendo penetrada con fuerza por Kakashi, no era una imagen grata para él.
Su dulce Hinata...
se agarro la cabeza con ambas manos y se quedo paralizado, ante la curiosidad Sasuke quiso ver un poco, solo para comprobar que tan mala era la escena para que Naruto quedara en shock.
—¡Vaya! Si que es flexible, maldito Kakashi con suerte— musito sorprendido por lo que vio— Te lo mereces, vamos, yo invitare el ramen— le dijo, a forma de consuelo.
Mientras dentro de la oficina, los jadeos eran cada vez mas fuertes, Kakashi seguía sorprendido y complacido, por las reacciones de Hinata, claro que se dio cuenta que fueron observados, pero eso no hizo mas que excitarlo mas, y daba gracias por tener a su esposa tan caliente, porque así la embestiría sin piedad, sin escuchar ninguna queja de ella.
...
...
...
Continuara...
