Pues primero que nada feliz navidad, feliz año nuevo y todas aquellas fechas por celebrar que ya hayan pasado nuevamente, con esta contingencia ya no sé en qué fecha vivo.

Los personajes de La Corda d'oro solo los utilizo para hacer una historia ficticia, no son de mi propiedad, la única de mi propiedad en Mitsu.

Capítulo 28: Creyendo en… tu melodía.

Volteo a ver la casa y lo primero que veo es una gran casa que parece una mansión, nunca pensé que Tsukimori-kun fuera un joven rico.

¿?: -¿Qué hacen aquí?

Se escucha una voz a lo lejos de la reja donde nos encontrábamos los tres decidiéndonos quien tocaría el timbre, al alzar la mirada pude ver que se trataba de Tsukimori-kun, me pregunto cuanto tiempo ya llevara viéndonos desde ahí.

Mitsu: -Hola Tsukimori-kun.

Salude con la bolsa en mi otra mano.

Mitsu: -Perdón por interrumpirte tan noche en tu casa, pero vine a devolverte esto.

Tsukimori: -¿Qué es eso?

Pregunto mientras se acercaba a la reja, yo me acerqué un poco más y extendí mi mano en su dirección, pasando mi brazo entre los barrotes junto con la bolsa.

Tsuchiura: -Pues que más va a ser, es la chaqueta que se te ha olvidado tal vez en alguna sala de prácticas.

Mitsu: -Tsuchiura, creo que no es necesaria tanta hostilidad.

Tsukimori: -Muchas gracias Kimura-san, pero no era necesario que la trajeras, tengo tres más.

Comentó cortante mientras tomaba la bolsa que había extendido hacia él, de igual manera había ignorado por completo lo que Tsuchiura le había comentado hace un momento.

Tsuchiura: -Solo deberías de agradecerle y ya, por la molestia que se tomó de venir hasta aquí a devolvértelo, además de que casi se pierde.

Al escuchar la última parte sentí mi cara enrojecerse e hice una seña de que no dijera cosas de más.

Tsukimori: -Pues yo no le pedí que viniera hasta aquí a dejarla.

Nos dijo a ambos.

Hihara: -Bueno, bueno, no es necesario que se peleen, lo hecho ya está y nadie cambia eso.

En un intento de apaciguar a ambas fieras que querían salir para una nueva discusión, Hihara-senpai se interpuso, pero un ruido no tan extraño, más bien familiar, se hizo presente, haciendo que todos olvidaran todo, enfocándonos en aquel ruido.

Mitsu: -¿Senpai, acaso tienes hambre?

Al parecer aquel ruido era generado por el estómago de Hihara-senpai.

Tsukimori: -Esta bien.

Todos volteamos a verlo curiosos, pues aquellas palabras salieron de la nada y sin sentido para nosotros ya que no teníamos idea de que hablaba, pero nada tan sorprendente como el hecho de que abriera la puerta principal y con una seña nos diera a entender que pasáramos, Tsuchiura me volteo a ver diciéndome con su mirada que pasara primero, yo no quería ir primero pues la verdad es que me daba pena, pero un pequeño empujón de su parte hizo que avanzara primero, detrás de mí venía Hihara-senpai y por último Tsuchiura, al parecer no era la única avergonzada con la situación.

Así fue como los tres terminamos dentro de la casa de Tsukimori-kun y unos cuantos postres en unos platos frente a nosotros, nos encontrábamos en lo que parecía ser la sala, Hihara-senpai al tener aquel plato frente de él no se contuvo y comenzó a comer.

Hihara: -¡Gracias por la comida!

Tsukimori: -Creo que es lo menos que podía hacer después de hacerlos venir hasta acá.

Dijo más como un comentario hacia Tsuchiura, quien con su mirada lo intentaba fulminar.

Tsuchiura: -Pues tal vez podría haber sido algo mejor del señorito.

Con tan solo esos comentarios se comenzaba a sentir una pequeña tensión la cual yo claramente intentaría evitar, para no terminar envuelta en sus peleas, que obviamente no tenían nada que ver conmigo, pero...

Hihara: - ¡Tsukimori-kun! ¿Este eres tú de pequeño? Eras tan lindo.

Sin pensarlo dos veces me acerque a donde se encontraba Hihara-senpai, para poder ver la foto de la que estaba hablando.

Mitsu: -Yo también quiero verlo.

Al ver la foto pude ver que se trataba de un pequeño Tsukimori-kun quien aparentaba tener no más de 7 años.

Mitsu: -Es cierto eras muy lindo.

Tsukimori-kun se acercó a tapar la foto que nos encontrábamos viendo y se notaba avergonzado, lo que personalmente me causó ternura.

Tsukimori: -Por favor senpai...

Hihara: -Oh mira haya hay otra foto.

Ambos nos dirigimos a donde señaló Hihara-senpai, para poder ver la foto de la que hablaba.

Mitsu: -¿Ellos son tus padres?

Tsukimori: -Si, pero por favor dejen de husmear.

Yo solo reí levemente ante su comentario.

Hihara: -Yo iré a comer mi pastel.

Hihara-senpai se fue y Tsukimori-kun se acercó.

Mitsu: -Al parecer desde pequeño te gusta la música.

Comente sin dejar de ver la foto.

Tsukimori: -Desde pequeño aprendí a tocar el violín.

Mitsu: -Perdón la pregunta, pero veo que tienes muchos CDs, me podrías prestar algunos, prometo regresarlos lo antes posible.

Tsukimori: -Esta bien toma los que quieras, aunque no sé qué tanto te podrían ayudar al ser instrumentos totalmente diferentes.

Mitsu: No te preocupes, en la etapa pasada tampoco era de mi instrumento, tal vez no haga magia, pero puede que me inspiren a encontrar lo que quiero, solo tomare un par.

Tsukimori-kun se acercó a un lado de mí y comenzó a buscar con la mirada, hasta encontrar lo que buscaba y me lo ofreció, se trataban de dos discos.

Tsukimori: -Ten, estos podrían ayudarte.

Parecía un poco avergonzado al decirlo, pues igual desvió la mirada hacia la ventana.

Tsukimori: -Perdón.

Mitsu: -¿De qué?

Tsukimori: -Por lo de hoy, perdón por los problemas que te he traído por mi descuido.

Mitsu: -No hay nada que perdonar.

Comenté mientras volteaba a ver los discos que había, no para restarle importancia, sino para que él no se sintiera más presionado con mí mirada.

Mitsu: -Yo soy la que siempre te trae problemas, sin importar que sea tú me has ayudado, pero lo importante aquí es que ya te sientas mejor, por lo que veo creo que la fiebre ya te ha bajado.

Volteé levemente para verlo pues no había respuesta alguna de su parte y solo vi como asentía con un movimiento de cabeza, a lo que correspondí con una leve sonrisa.

Pasamos un rato más con él, después de ello nos fuimos todos juntos, yo al llegar a mi casa no espere más por escuchar los discos que Tsukimori-kun me había prestado, además de ser recomendación de él, que más podría pedir.

Al día siguiente, las cosas comenzaron a tornarse un poco extrañas entre Kahoko y las chicas, yo igual me junto con ellas, pero la relación que tienen obviamente es más profunda, pues se conocen desde hace tiempo y yo no, apenas y les llego hablar en horas de descanso, nunca he sido de muchos amigos o amigas, pero veía que sobre todo Mio sufría por el distanciamiento de Kahoko, claro que ella tenía que ensayar, se lo que piensa Kahoko acerca de los ensayos y el concurso pues yo estoy pasando por la misma situación.

Los días van pasando, y por fin he encontrado la melodía perfecta, según mi criterio para esta etapa del concierto, la cual comencé a ensayar con Maeno-senpai, me decidí por esta melodía no por los discos que me presto Tsukimori-kun, sino por una ocasión que fui al centro comercial y al entrar a una tienda de música la melodía que se escuchaba me inspiro, así que me acerque a caja para preguntar el nombre de aquella melodía y amablemente me la dieron, aunque debo decir que me vieron un poco raro ante mi petición.

Cada vez se acercaba el día tan esperado, pero Kahoko y las chicas veía que ya no se hablaban, lo que se me hizo muy extraño, por lo que decidí acercarme primero a ellas y después a Kahoko para saber qué era lo que había sucedido.

Mitsu: -Hola chicas ¿Cómo han estado?

Mio: -Mitsu-chan, bien ¿Y tú?

Mitsu: -Igual, esforzándome para el concurso.

Al decir la palabra "concurso" pude notar como Nao ponía mala cara ante ello.

Mitsu: -De hecho, venía a preguntarles sobre Kahoko...

Antes de que pudiera terminar Nao se levantó, tomo a Mio de la mano y se la llevo sin decir más, en cambio Mio solo expresaba en su mirada tristeza y antes de dejar el salón oí como ella se disculpaba conmigo.

Mitsu: -¿Qué es lo que habrá pasado?

Pensé en voz alta y en seguida fui a mi lugar a tomar mis cosas para dirigirme a la sala de prácticas en donde ya se encontraba Maeno-senpai.

Mitsu: -Perdón ¿Te hice esperar mucho?

Wataru: -No, de hecho, acabo de llegar iba a comenzar a calentar.

Mitsu: -Como siempre tan meticuloso en ese tipo de cosas.

Wataru: -Pues claro señorita, que tal si me da algún calambre en medio de la presentación ¿A caso tú sabes dar masaje para quitar esos horribles dolores?

Mitsu: -No, por eso siempre te dejo calentar, así que adelante con lo que estabas haciendo.

Dije en un puchero mientras sacaba mi oboe, el solo sonrió burlonamente, la verdad es que, aunque solo llevábamos poco tiempo, tanto conociéndonos como ensayando, nos habíamos hecho cercanos, claro yo siempre con el respeto a él como mi mayor que era, aunque pocas veces me llegaba a olvidar de esa pequeña línea de diferencia.

Aquel día terminamos temprano ya que él tenía que encargarse de algunos pendientes de su trabajo, aunque, así como había veces que salíamos temprano, había otras en donde nos quedábamos hasta tarde, pero, aunque salíamos temprano yo buscaba otro lugar para poder ensayar un rato más, aunque tuviera toda la magia en mi instrumento y lo único que debía hacer era concentrarme en la melodía y cosas así, no era suficiente para mí, necesitaba dar todo de mí.

Subí a la azotea de la escuela ya que todas las demás salas y en el jardín estaban ocupadas, al llegar vi que de igual forma no estaba sola, ahí también se encontraba Hihara-senpai y Kahoko, quien por cierto parecía estar llorando, lo que me sorprendió bastante y sin pensarlo me acerqué a ellos.

Mitsu: -¿Qué es lo que sucede Kahoko? ¿Te duele algo?

Limpiando sus lágrimas que aun eran visibles e intentando calmarse intento hablar.

Kahoko: No es... es solo que...

Ella solo volteo a ver el objeto que sostenía Hihara-senpai entre sus manos, él estaba tan entretenido en aquel objeto que no prestaba atención a su alrededor, parecía ser una pequeña caja de música la cual estaba abierta, lo que primero se me vino a la mente es que él la había roto y ahora la intentaba reparar.

Mitsu: -¿Pero qué...?

Hihara: ¡Listo! Ya quedo como nueva, hay que probarla.

Cerró la cajita, giro aquella pequeña pieza que la haría funcionar y como dijo, estaba bien, aquella melodía comenzó a sonar y aquellas lágrimas que había aguantado Kahoko salieron sin más.

Kahoko: -Muchas gracias Hihara-senpai.

Ella tomo con mucho cuidado aquella pequeña caja entre sus manos y se notó que aquellas lágrimas que salían ya no eran de tristeza, sino de alegría.

Mitsu: -Que hermosa melodía.

Hihara: -Es Kanon de Pachelbel.

Kahoko asintió mientras limpiaba su rostro.

Kahoko: -Fue un regalo de cumpleaños de mis amigas, aunque ahora no nos hablemos, ellas siguen siendo importantes para mí, al igual que cualquier cosa que tenga que ver con ellas.

Mitsu: -Perdón que te pregunte esto en esta situación Kahoko, pero ¿Acaso están peleadas o algo parecido?

Ella dudo un poco en contestar.

Kahoko: -La verdad es que sí, yo me enfoqué tanto en lo que se refiere al concierto y sin darme cuenta las deje completamente de lado a ellas, al principio solo me molesté que ellas no me entendieran porque yo no quería volver a quedar en los últimos lugares, pero me di cuenta que ellas son más importantes que un lugar, pues ellas siempre han estado conmigo en todo y yo simplemente las hice a un lado.

Ella bajo su mirada a la caja musical y prosiguió.

Kahoko: -Yo la verdad es que no sé cómo disculparme con ellas.

Hihara-senpai y yo nos volteamos a ver, ella solo mantenía su mirada baja, noté como ambos queríamos dar su punto así que le di la palabra primero.

Hihara: -Hino-chan puedo ver que el resultado de la etapa anterior te afecto, pero como te lo dije la vez pasada la música se trata de disfrutarla.

Mitsu: -Además tus amigas siempre han estado ahí para ti ¿No? A ellas igual les duele esta situación, todo debe tener un equilibrio.

Hihara: -Exacto, en la vida todo tiene arreglo, como tu caja de música, lo único que no tiene arreglo es la muerte, pero ahí estaríamos pasando a un tema más sombrío.

Kahoko: -Muchas gracias a ambos, intentare hablar con ellas hoy, espero poder arreglar las cosas.

Mitsu: -Si lo llegas arreglar que mejor, pero si no puedes, siempre habrá un tiempo para todo, pero hazles saber que igual te importan.

Los tres nos quedamos platicando un rato más, por lo que ya no pude ensayar lo que quería, pero creo que esa platica valió la pena además admito que igual me ayudo.

Después de ello Kahoko y yo regresamos al salón para poder recoger sus cosas, pero vimos que estaba Yunoki-senpai esperando enfrente de nuestro salón y era más que obvio que todas las chicas estaban ahí o cerca para poder admirarlo, claro que igual se oían los murmullos por todos lados, aunque no se pudiera entender nada de lo que dijeran.

Yunoki: -Hola Hino-san, Kimura-san.

Kahoko y Mitsu: -Hola Yunoki-senpai.

Kahoko: -¿Qué pasó Yunoki-senpai?

Mitsu: -¿A caso hay alguna noticia nueva sobre el concurso?

Yunoki: -Algo así, es que me han pedido que ayudara con la realización de encuestas a la escuela sobre el concurso, y había pensado en Hino-san para pedirle ayuda con ello igual, pero ya que igual te encuentro aquí Kimura-san ¿Te gustaría ayudarnos?

Mitsu: -¿Yo?

Yunoki: -Si, así podría ser que terminemos antes.

Mitsu: -Bueno pues si les puedo ayudar, creo que entonces lo haré.

Yunoki: -Muchas gracias Kimura-san, creo que así terminaremos pronto.

Después de ello pues yo solo pase a dejar mis cosas al salón, pues no sería muy cómodo cargarlas mientras haga las encuestas.

Primero fuimos a la sala de maestros por todas las copias de las encuestas y unas cajas donde los alumnos pondrían sus respuestas al lugar de Kanazawa-sensei, para después dirigirnos al patio de la escuela, que era el lugar donde haríamos todo, además de que en el camino íbamos poniéndonos de acuerdo en que parte se colocaría cada uno, para poder abarcar la mayor parte de alumnos que se pudieran.

Al llegar cada uno tomo una caja y un monto de hojas, para que cada quien se dirigiera a su respectivo lugar, era un poco raro y vergonzoso a mi parecer, pues algunos de los alumnos del departamento de música a Kahoko y a mi nos ignoraban, mientras que los del departamento general nos veía como si fuéramos la deshonra del departamento por el puesto que tuvimos en el concurso, aunque había otras personas que eran amables de ambos departamentos, lo bueno de esto es que estas personas eran la mayoría .

Sin darme cuenta en algún momento todos los concursantes estábamos ayudando en la realización de la encuesta, Tsukimori-kun, Tsuchiura, Hihara-senpai, Shimizu-kun y Fuyuumi-chan, ya con ellos realmente ya no sentía vergüenza alguna, me sentía bien, además de que era más divertido, por que ver las diferencias entre Yunoki-senpai y Hihara-senpai, contra la actitud de Tsukimori-kun y Tsuchiura eran completamente opuestas y la reacción de las personas que se les acercaban eran notorias, ya fueran de alegría o de miedo, según el caso en que se acercaran las alumnas.

Mientras estaba concentrada en lo que hacía se comenzó a escuchar una discusión que se hacía apenas presente pero poco a poco empezó hacerse más notoria, pero se trataba de Kahoko con un par de alumnos del departamento general, alegando que no les interesaba el concurso y en eso que se escuchan otro par de voces regañando a aquellos alumnos, eran Mio y Nao.

Nao: -Pues si es lo que piensas deberías de escribir eso en la encuesta y ya, no es para que trates de esa manera a nuestra amiga.

Al decir aquella última palabra, pude ver como Kahoko se alegraba, Shimizu-kun y Fuyuumi-chan les habían dado ya una encuesta a cada una, la respondieron y la metieron en una de las cajas que teníamos, para después poder acercarse a Kahoko, quien no dudo en acercarse a ellas de igual manera.

Kahoko: -Mio, Nao; muchas gracias, perdón por haber actuado de esa manera los últimos días.

Nao: -Nosotras, bueno... sobre todo yo, igual te debo una disculpa, porque sé que el concurso es algo que se ha vuelto importante para ti y yo no supe entenderlo, pero ahora que puedo quiero que sepas que te apoyaremos hasta el final.

Mio: -Así es Kaho, nosotras te apoyaremos hasta el final.

Kahoko: -Muchas gracias chicas.

Ella se acercó con sus brazos extendidos a ambas para poder darles un abrazo el cual fue correspondido por ambas.

Kahoko: -Ya sé cuál será la melodía que tocare para esta etapa...

Mencionó mientras se separaba de ellas.

Nao: -¿Cuál?

Kahoko: -Será Kanon de Pachelbel.

Mio: -¿No es la melodía de la caja musical que te regalamos?

Kahoko: -Así es.

Respondió alegre.

Al menos su amistad ya no corre ningún tipo de peligro, lo que me hace muy feliz.

Poco a poco la segunda etapa se va acercando y solo nos queda ensayar, claro sin olvidar la importancia del concurso, demostrar que no solo es una competencia, sino demostrar lo hermosa que es la música y los sentimientos que se pueden transmitir a través de ella.

Bueno hasta aquí el capítulo, sé que no es tan largo como los demás, pero es que por ciertas circunstancias luego no escribo, espero que este capítulo haya sido de su agrado.

Aunque no se realmente si alguien sigue leyendo esto aquí, solo espero en un futuro no tan lejano dar un buen fin y que no sea forzado.

¿Qué les gusta más capítulos largos o no tan largos?

Y bueno eso es todo por el momento, nos leemos hasta la próxima.