Ni Sailor Moon o sus personajes me pertenecen, todo es propiedad de Naoko Takeuchi. La canción シアワセ林檎 (Manzana feliz) pertenece al grupo Gesu No Kiwami Otome. La historia se escribe para entretener al lector.
Nota: En el dueto de la canción los versos en negrita son de Minako y los normales de Rei. Agradecimientos especiales a Tori por ayudarme con la traducción de la canción.
XXIII.
—Parece que la madre de Michiru está muy enojada.
Murmuró Minako mientras terminaba de sacudir el polvo de la tapa de su piano, Rei levantó la mirada discretamente puesto que no deseaba terminar con su imagen recatada. Supuestamente ellas dos eran opuestos que se atraían, a pesar de que Minako fuera una chica indiscreta e hiciera menos los comentarios de otras personas que la hostigaban para que dejara de lado su "vida pecaminosa" y se burlara de sus creencias tan medievales; ella no dejaba de ser algo supersticiosa que buscaba el balance en todo. Por eso la personalidad de Rei era importante para Minako, encontrar un justo medio le traía armonía a su vida, cosa que la pelinegra estaba dispuesta a dejarle creer para que la rubia no tuviera un ataque de ansiedad.
—Deja de estar de fisgona y de meterte donde no te llaman.
—¿Qué culpa tengo de que mi academia esté a mitad de camino de la casa de Michiru?
Rei simplemente sacudió su cabeza de manera negativa y continuó barriendo el piso de la academia de su novia. Si era honesta, ella también se moría de la curiosidad por saber ¿qué era lo que tenía a la madre de Michiru molestaba en ese instante? La señora Esmeralda pocas veces se enfadaba o fruncia el ceño porque no deseaba arrugarse, no era una mujer mayor pues tuvo a Michiru joven. Incluso Minako remarcó en forma de murmullo que la mujer estaba hecha un monstruo por la manera en que el tacón sonaba en la calle.
La pelinegra apretó sus labios para no dejar escapar una risa por el sobrenombre de "Godzilla Kaioh", que inventó Minako para ese tipo de molestia de la matriarca. Pero esa cara divertida que ocultaba mientras barría, se opacó cuando identificó que ese taconeo regresaba con dirección a la academia de baile.
—¡Aino! — el grito resonó sin la necesidad de que Esmeralda abriera la puerta.
—Se… Señora Kaioh— sonrió con angustia —. Qué hermosa sorpresa, ¿qué la trae a visitarme?
—¿Te importa el bienestar de mi hija? — cuestionó ya dentro del lugar.
—Por supuesto— la respuesta tenía un ligero toque de preocupación por el miedo de recibir un sermón por parte de Esmeralda.
—¿Por qué permites que termine con Taiki?
—¿Alguna vez comenzó algo con él? — dijo sin empacho.
—¿Cómo se me ocurrió venir a pedir tu ayuda? Eres igual a mi hija, se la pasan pensando que la juventud les va a durar para siempre. Pero cada día están más viejas y las arrugas les invaden la piel, si no se casan ahora, jamás conseguirán formar una familia decente y sus hijos parecerán sus nietos.
Minako y Rei levantaron una ceja, mientras que Hino intentaba entender el berrinche de la madre de Michiru. Minako se debatía interiormente entre reírse o sentirse ofendida, estaba inclinada a desternillarse de la risa, pero los pasos estridentes de Esmeralda corrieron a la puerta del lugar, para luego dar un sonoro portazo que la dejó con sus dientes casi perforando su labio inferior para detener cualquier intento de reír.
—¿Qué acaba de suceder? —se le acercó Rei.
—Creo que… Esmeralda se acaba de enterar que Michiru se quedó a dormir con su agente inmobiliario.
—¡Qué!
—No es lo que crees… Pervertida.
—¿Entonces?
—Michi me escribió ayer, al parecer Haruka tuvo un accidente y ella la cuidó. Hablaron, pero nuestra amiga fue tajante con Tenoh, no van a regresar.
—Más le vale— dijo Rei llevando una de sus manos al pecho, como para alivianar el pesar de que ese par regresara.
—Eso dice ella, la verdad mi amada novia es que esas dos están hechas la una para la otra…
Y Rei en ese instante puso una cara de pocos amigos que no pudo ocultar, Minako ya estaba adoptando una pose que tanto le desagradaba. Ahora su mano ya no estaba en su pecho, sino en su frente, esta pequeña charla las conduciría a un pequeño debate.
Mientras ese par empezaba una pequeña riña, Esmeralda daba pasos firmes por la pequeña colina que llevaba a la casa de su hija. Sabía que ellas no tendrían una charla casual o amable, ambas estarían con las espadas desenfundadas y solamente una de ellas obtendría la victoria. En este caso, Esmeralda se aseguraría de ser ella quien ganara la guerra pues no permitiría que Michiru tirase su futuro por la ventana.
Sus ojos estaban fijos en la entrada de la casa de su primogénita, pero se enfadó más al ver que Michiru estaba esperando por ella. Si la mujer estaba enojada, entonces al ver la postura de su hija con sus brazos cruzados la mirada seria y fastidiada, fue la gota que rebalsó el vaso y la molestia se transformó en ira pura.
—Me vas a escuchar, ya estoy cansada de tanta estupidez— gritó —. No me vas a intimidar niña, menos con tus brazos cruzados y ese hermoso saco negro con mangas 3/4 que te regalé hace un año.
—Deja de gritar como una loca, hablemos dentro, a nadie le interesa escuchar los graznidos de mi madre— gritaba su hija.
—¡Cómo te atreves Michiru! — Esmeralda subió como poseída por el demonio lo que restaba de trayecto.
Michiru simplemente dio media vuelta y entró a su casa, pasó por su jardín y escuchó a su madre cerrar la puerta con tanta rabia que sus piernas temblaron de miedo. Conocía ese humor en la mujer, era uno que ella misma tenía, quizá era por cuestiones de crianza. Al menos, eso era lo que ella creía, no conoció a su padre y como Esmeralda había quemado cada una de las fotos en las que el señor estaba presente, poco a poco fue perdiendo el recuerdo de su fisionomía. ¿Cómo habría sido su vida si su padre no hubiera tenido el coraje de dejarlas? ¿Tendría su carácter? ¿Qué rasgos de él heredó? ¿Cómo era sentir un abrazo de su padre?
Qué tontería pensar en él, ya estaba grande y no necesitaba nada, además ese hombre decidió salir de su vida. Un día más sin saber de él no le afectaba, su abandono era algo que no tenía solución, así que no se haría otra pregunta sobre él. Mucho menos desearía conocerlo para pedirle que le explicara las razones que lo llevaron a abandonarla, o esperar perdonar a ese sujeto si le hablaba con la verdad.
—¿Acaso tienes excremento en la cabeza?
Michiru intentó tranquilizarse al escuchar no sólo las palabras de su madre, sino el golpe de su bolso sobre su mesa en el comedor. No iba a pelear con ella, aunque ya había expresado que estaba dispuesta a tener una contienda contra su madre por el recibimiento que le dio en la entrada que daba a la calle. Debía invocar a la paz interior para no caer en la provocación, no entendía qué había sucedido con su madre y necesitaba procesar el motivo del enojo para responder apropiadamente. La chica de mirada azul hizo una ligera mueca, su madre miraba su espalda y pudo notar que los hombros de la chica subieron ligeramente. Ella conocía tan bien a su retoño que supo de inmediato de sus esfuerzos por serenarse.
—Madre, no entiendo tu molestia— sus palabras fueron espaciadas, no estaba del todo tranquila.
—¡Ahora no sabes de qué hablo!
—No— pronunció secamente.
—Señorita quiero que me mires, porque no hablaré con tu espalda. Me estás colmando la paciencia y te juro que no deseas conocerme de malas, siempre te he consentido de más Michiru, por eso te burlas de mí.
Los ojos de Michiru se pusieron en blanco, no de nuevo los reproches hipócritas, la cansada era ella al escuchar que su madre se colgaba los méritos de salir adelante. ¿Quién trabajo? Michiru. ¿Quién llevaba el pan a la mesa? Michiru. ¿Quién las vestía? Michiru. ¿Quién pagó las vacaciones que siempre se costeaban? Michiru. Lo que Esmeralda debería de estar hablando era el arrepentimiento de hacer que una niña trabajara para mantenerla, cosa que jamás sucedería puesto que su madre era una mujer orgullosa.
No tenía muchas ganas de girarse, aquella falsa paciencia estaba desapareciendo y con mayor razón rechazaba el "amable" pedido de su madre. Pero eso provocaría más a Esmeralda, así que cerró su mano con coraje y mientras se giraba, más presión ponía en su mano.
—Mamá, te juro que no entiendo lo que intentas decirme.
Su madre cambió ese rostro de enfado y lanzó una carcajada de burla que le caló profundo, las cosas se estaban forzando para que tuvieran una pelea monumental. Algo que le molestaba a Michiru era que la tomaran por estúpida y su madre estaba a nada de hacerla explotar. La fotógrafa se llevó el dedo pulgar de la mano izquierda a la boca para comenzar a morder su uña, manera en la que esperaba poder descargar sus frustraciones.
—¿No entiendes? Michiru, tú quieres que sufra una embolia porque tus respuestas son tan estúpidas como las de Patricio Estrella.
Allí estaban las hermosas palabras de su madre, las que dolían como si la empalaran y dejaban cicatrices que no desaparecerían. Estaba cansada de ser el hazme reír de su madre, periodistas amarillistas y la gente estúpida que la molestaba. Sus manos comenzaban a sudar mientras que mordía agresivamente su uña, no iba a explotar, no le daría ese gusto a su madre.
—Deja de morderte las uñas, me enloquece ese sonido además de que es un hábito desagradable. ¿Por qué tienes que ser así?
—¿Así cómo?
—Desagradable— sentenció.
—¿A qué viniste? ¿A regañarme o a molestarme?
La mujer de cabellos verdes se llevó las manos a la cabeza y levantó un poco el rostro como si intentara ver más allá del techo de la casa de su hija. Murmuraba cosas sin mucho sentido, puesto que les pedía a los dioses que le dieran paciencia con su hija. Esa muchachita era una soberbia y engreída, cosa que la estaba agotando, ya no podía lidiar con su alcoholismo y su personalidad tan conflictiva.
—¿Por qué terminaste con Taiki?
—¿Terminar con Taiki?
Ante la confusión de Michiru, el mal humor de Esmeralda desapareció al imaginarse que la llamada de su amiga había sido una confusión. Se llevó la mano derecha a su pecho, levantó su mano izquierda para pedirle un momento a su hija y suspiró para dejar atrás la tensión que había causado. No había ocurrido nada malo, la madre de Tamori no había entendido bien el mensaje o seguramente su hija que estaba algo molesta con la pequeña Michiru había inventado un rumor sin fundamentos. Había hecho mal al pasar a la academia y gritarle a la pobre de Minako, la chica seguramente se quedó confundida por sus reclamos cuando no había nada que reclamar.
Seguramente Michiru tenía su cara de fastidio e histeria, todo porque ella en lugar de llegar a hablar de manera tranquila, se puso a gritar. Su hija era igual de impulsiva que su madre, cosas hermosas que le heredas a tus pequeñines, debía cumplir su promesa de ser una mujer más sensible y demostrarle a Michiru con acciones que la amaba. No dejar tanta promesa en el aire, esa muchachita con serios defectos era su hermosa y preciada bebé. Dijo que primero hablarían en lugar de pelear ¿por qué lo olvidaba? Seguramente estaba algo hormonal como su linda Michi.
—Mi florecita, pensé que habías arruinado tu vida… Soy una gran tonta, espero que puedas disculpar lo impulsiva que soy, eso lo heredaste de mí— dijo juguetona —. Te he prometido muchas cosas y son pocas las que cumplo, como hablar en lugar de pelear. Es que ayer me llamó la madre de Misaki y me dijo que la madre de Taiki le comentó que ya no sales con su hijo… Seguramente se ha confundido, porque se nota que Taiki y tú se llevan bastante bien ¿qué te parece que haga el pastel que tanto te gusta para disculparme?
—Sabes que aprecio a Taiki, él es un amigo invaluable y…
—Sí, sí, sí, será un esposo perfecto. Te dije que era un caballero y sé que gusta mucho de ti, vamos a emparentar con una buena familia. Recuerda muy bien esto hija, el apellido y la clase económica son lo que una debe de ver cuando busca marido. Lo mismo debes de hacer con mis nietos, buscarles una pareja que aporte valor a nuestro apellido, ahora también vas a velar por el de tu marido. Falta poco para que dejemos el Kaioh atrás y heredemos el de Taiki, nuestro apellido será…
—Madre— interrumpió.
—¿Qué pasa florecita? — detuvo su caminata a la alacena de su hija.
—No terminé con Taiki, porque nunca fuimos pareja.
—¡Qué! — de nuevo perdió la cabeza.
—Te he dicho hasta el cansancio que él y yo somos amigos, lo aprecio mucho y él entiende que no lo veo como hombre. Al menos, no como pareja, porque tienes razón en que es todo un caballero y ha entendido perfectamente que yo amo a otra persona.
—No de nuevo el maldito agente inmobiliario— golpeó la pared.
—¿Por qué es más difícil que tú aceptes eso? Taiki fue muy comprensivo con ese tema y siempre fui clara con él, lo único que deseo es su amistad. No sé de dónde saca su madre que terminamos, pues no inició una relación que no fuese de amistad.
—¿Quién es ese muchacho que dices amar? — cuestionó — No sabes nada de ese rufián, nada que no sea su nombre. ¿Ya conoces a su familia?
—Haruka es buena persona, sé que terminamos y eso no borra el hecho de que yo sigo amando al agente inmobiliario.
—Creo que no escuchaste mi pregunta. ¿Conoces a su familia?
—Sus padres fallecieron, no los podré conocer.
—¿Huérfano? ¡Quieres que me muera! No puedes casarte con un huérfano, ni siquiera salir con uno, ellos no tienen dónde caerse muertos. ¿Por qué tienes que rebajar tu nivel al de un apestado? ¿No sabes quién eres?
—¡De qué nivel hablas! — sus pulmones se quedaron sin aire por el tremendo grito que dio, mientras que Esmeralda se llevaba las manos a la cintura y comenzaba a menearse de manera pedante, a los pocos segundos regresó aquella risita que tanto fastidiaba a Michiru.
—¡Eres la princesa Mochi, carajo! ¡Tú eres alguien, tienes un nombre en el medio de la farándula! Mientras que ese huerfanito no es nada, nunca será algo. ¿Por qué te gusta fijarte en los perdedores?
—¡Haruka no es un perdedor y yo no soy la maldita princesa Mochi! Odio todo lo que tiene que ver con esa maldita novela, yo no deseaba ser parte de "Leyendas de Okinawa". El simple recuerdo de ese trabajo me estresa y me pone ansiosa, me odio al recordar mi paso por los sets de televisión. No era nada, estoy fastidiada de vivir a la sombra de un personaje tan nefasto como la princesa Mochi.
—Pareces una niña, nunca maduraste Michiru… Eres tan malagradecida conmigo, hice lo mejor que pude en tiempos de crisis.
—¿Qué hiciste?
—¿Qué?
—En serio mamá ¿qué hiciste? ¿Crees que "hacer algo" es conseguir trabajo para tu hija que es menor de edad? De verdad creo que tuviste que estar demasiado cansada de repetir una y otra vez la misma frase por horas, pues tu estúpido personaje no decía nada más. Y soportabas que la gente fuera tan hipócrita, así como fastidiosa cuando necesitaba explotarte más.
—Lo hice por ti, necesitaba que fueras alguien y no patética como…
—¿Cómo quién madre? ¿Cómo mi padre?
—¡Siempre defiendes al idiota que nos dejó, ese poco hombre que al verse superado por su responsabilidad se fue! No le importaste Michiru, no le importó su familia, pero siempre te ofendes cuando piensas que hablo de ese mediocre poco hombre. Por lo que debo encontrarte un verdadero marido y no un huérfano que jamás entendería lo que es ser un hombre de familia, los huérfanos nunca entienden.
—¡Ya supera a mi padre! El tipo se fue ¡y! no es el primero y no será el último en hacer semejante porquería, pero yo no quiero amargarme como tú.
—Simplemente quiero que estés cerca de un hombre que sea responsable y nunca te deje, me da terror imaginar la posibilidad de que repitas mi historia. Te gusta juzgar lo que hice, pero no entiendes mis razones Michiru… Deberías de estar agradecida del amor que te tengo.
—Tu amor me asfixia, quieres controlar cada aspecto de mi vida y yo no quiero ser lo que tú quieres. No soy la imagen que construiste en tu cabeza de lo que debe ser una hija perfecta, no lo soy madre, soy un ser humano y no voy a engañar mis sentimientos o a engañar a una buena persona como Taiki simplemente porque debo complacerte.
—Ay Michiru, crees que ser rebelde y pasarte por el arco del triunfo mis consejos te llevará a alguna parte, pero estás mal hijita— Esmeralda negaba con su cabeza —. No seguir mis consejos ¿a dónde te ha llevado? A ser una borracha de la que todos se burlan, una mujer que no tiene respeto por ella y sobre todo… Con el escándalo de Owen… Una piruja que se vende por una gota de alcohol y unos segundos de compañía.
—¿Así me ves? — dijo con un nudo en la garganta.
—Quizá yo no te veo de esa forma, pero la gente siempre me compadece por la mala educación que te he dado. Todo el mundo te ve de esa manera, da gracias a todos los dioses porque Taiki se fijó en ti a pesar de la fichita que eres. Ahora vas a dejar pasar la mejor oportunidad de limpiar tu reputación.
Michiru comenzó a sentir algo tibio deslizarse por sus ojos y morir en su mandíbula ¿realmente la gente la veía de esa forma tan nefasta? Quizá no era del todo una mentira, ella se había engañado al ignorar a las personas que la molestaban e incluso encolerizarse con ellos. Seguramente Taiki quiso hacer aquel reportaje para limpiar su nombre por el bien de su apellido, sería una vergüenza emparentar con la princesa Mochi.
—¿No extrañas la popularidad? — recordó la pregunta de Haruka la noche anterior.
—¿Cuál popularidad? — su voz apareció en su cabeza — Hablas de mi época de actriz infantil ¿cierto? — Haruka asentía — En realidad la popularidad no es tan buena como piensas, dejando de lado que tu vida ya no es privada, están esas expectativas sociales y lo que más odio, la gente falsa. Ser popular significa que la gente se te acerca porque le gustas y no lo digo en el mejor sentido.
—¿El cual es…?
—De quererte, les gustas porque quieren que seas como ellos, les elevas su estatus en su círculo social. Te dan cosas para que seas idéntica a ellos, cosa que me desagradaba… Al ser como todos, en realidad significaba que yo no era nadie.
—Demonios Michiru.
—¿Qué?
—Nunca había pensado en la presión de lo que la sociedad espera de ti cuando eres una persona pública.
—No te creo, eres alguien muy bella y no te cuesta nada conseguir amigos. Tu fuiste popular en la escuela, estoy segura y debes de saber lo que significa ese tipo de presión.
—No, en realidad no me gustaba estar cerca de las personas, creo que lo notaste hoy mientras examinabas mi casa de arriba abajo.
—Lo siento.
—No tienes nada por lo que disculparte, así soy, una persona solitaria y esa es la razón por la que no pensaba en las desventajas de la popularidad. Mi perfil siempre ha sido bajo porque nadie espera mucho de ti y haces lo que te plazca, no lo que los demás dictan en tu vida. Mis padres no estaban muy de acuerdo con mi manera de pensar, creo… Al menos todo era así, pero tampoco hay nada malo en dejar a la persona correcta convivir con tu soledad.
—Intentas componer lo que acabas de decir. Aunque entiendo lo que dices, ser tú es lo mejor que puedes hacer, romper estereotipos y expectativas irreales que crean de ti.
—Amén hermana— bromeó la rubia —. No, en realidad me alegra saber que no estoy sola en el mundo, al fin encontré a la mujer que entiende lo que digo. Por eso te amo, porque sabes quién eres y no te da miedo confrontar las visiones sesgadas de los demás. Has aprendido a amarte por quien eres, yo quiero romper estereotipos a tu lado. Deja que el mundo hable, pero no olvides quién eres, lo que vales y el amor que te tienes… Se fiel a ti y a tus sueños, sin importar cuales sean yo estaré a tu lado Michiru, te lo prometo.
—Exi…
—No te entiendo Michiru, deja de llorar si vas a hablar.
—Existe alguien que me ama— pudo pronunciar —. No importan los chismes de las revistas amarillistas, sé que no le gusta que me embriague y haga desfiguros, pero entiende que eso no me define como persona.
—¿Qué seas alcohólica no te define como persona?
—Puedo ser mejor cada día, siempre que no olvide lo que valgo y cuanto me amo, sé quién he sido, quién soy ahora y sé quién quiero ser.
—Creo que ya encontraste a tu príncipe azul— se burló.
—Sí.
—Deja de decir estupideces Michiru, nadie podría enamorarse de una mujer con más defectos que virtudes. Le ruego a los dioses que aún te queden virtudes, porque te juro que no tienes muchas posibilidades de ser una fotógrafa. Supe lo de Yayoi, te humilló, Misaki quiso ayudarte y ni esa señora de tanta fama cree que tengas una pizca de talento para la fotografía. Pido que tengas virtudes para que alguien te acepte, ese alguien se llamaba Taiki y por tus tonterías acabas de perder al mejor partido. Te acabas de quedar sin oportunidades, destruiste el futuro que tenía planeado para ti, uno que era tranquilo y posiblemente te haría feliz.
—¿Posiblemente?
—Si te conformabas con eso sí.
—Muchas gracias madre, acabas de abrirme los ojos porque yo no busco conformarme con la posibilidad de que me agrade mi esposo. Yo quiero amar a la persona con la que me he de casar, si eso pasa… No quiero tener que conformarme o dejarme llevar por miedos e inseguridades… La persona para mí es Tenoh Haruka; hasta hace una hora estaba convencida de que no era bueno regresar con él a pesar de lo mucho que lo amo… Haruka se acepta como es y yo me acepto como soy; me acepta y yo lo acepto, no me importa que sea tan misterioso… ¿Por qué sigo perdiendo el tiempo contigo? —sonrió a pesar de que sus mejillas estuvieran bañadas en llanto.
—No te atrevas señorita— advirtió levantando su brazo— te estás engañando.
—Ya me conoces, siempre que me va bien me emociono de más— Michiru no quiso seguir escuchando y corrió con la mente puesta en buscar a Haruka.
Levantó sus brazos sobre su cabeza para estirarse mientras bostezaba, su impecable traje rojo resaltaba en la sala de Haruka. Seiya parecía estar un poco cansado por el trabajo que se estaba acumulando, llevaba algo para que su amiga no lo dejase morir solo.
—¿Adivina a quién nos encontramos en el super? — preguntó.
—No sé— dijo Haruka divertida.
—A la modelo que es amiga de Michiru. Es muy bella, ¿no bombón?
—¿Por qué tenemos que hablar de las amigas de esa mujer?
—Cabeza de bombón, no comiences— regañó la rubia de cabellos cenizos.
Haruka comenzaba a cansarse de la actitud de su amiga, Usagi ya no escondía las muecas de desagrado que gesticulaba cada que hablaban sobre Michiru o cualquier tema que se relacionara a ella. Seiya dejó la cómoda posición en la que se encontraba al notar que su mejor amiga estaba perdiendo la cordura, los que no conocían del todo a Haruka, no se imaginaban que ella era como una olla exprés. Se guardaba mucho tiempo los corajes, incluso parecía que dejaba pasar las ofensas que podían hacerle, pero ese fastidio iba creciendo hasta que la chica explotaba.
Era notorio que la mujer de cabellera ceniza tenía presión acumulada, la gran vena que se le marcaba cada que estaba perdiendo la cabeza comenzaba a aparecer. Necesitaba intervenir de inmediato o aquella tregua de paz que había conseguido entre Usagi y Haruka se quebraría. El pobre Seiya no deseaba más drama en su vida ¿acaso un chico debe de pasar por todos estos problemas? La respuesta era obvia, no.
—¿Quién pone la mesa?
—Ni siquiera intentes cambiar el tema, es mejor que Usagi me explique la razón por la que odia a Michiru. Que yo recuerde no ha sido grosera contigo, al menos eso es lo que creo, pero si hay alguna justificación a tu comportamiento, por favor, hazme conocedora de ella.
Usagi negó levemente, no intentó responder verbalmente a la interacción que Haruka esperaba establecer. Sin embargo, aquella actitud tan orgullosa era la respuesta más clara para Seiya y la más desconcertante para Tenoh. La sabía, no había razones genuinas para que su amiga de la infancia tuviera ese tipo de actitudes con la chica que amaba.
—Lo que diga te valdrá tres hectáreas de…
—¿Pedimos comida hindú? — interrumpió el chico a bombón.
—Comemos lo que quieras, simplemente deja de interrumpirnos— regañó Haruka.
—Sabes, estoy cansada de exponer la lista razones por las que esa mujer es el peor error de tu vida. No me harás caso ¿entonces, para qué hablar de un tema tan viejo? Seguiría perdiendo mi tiempo contigo— luego Usagi miró a Seiya algo molesta —. Ya que tú empezaste el tema, termina de contarle lo que hablaste con la amiguita de esa mujer.
—¿Así que tendrás esa actitud infantil?
La respuesta de Usagi fue rápida, simplemente movió un poco la cabeza, agitó un poco las manos de manera arrogante para indicar que esa era la actitud que tomaría. Segundos después le dio la espalda a Haruka y caminó en dirección al sillón en el que estaba Seiya. El pelinegro cansado de ambas chicas puso sus ojos en blanco, no sería árbitro en esa tonta pelea.
—Las dos están siendo infantiles, es obvio que Usagi no soporta a Michiru y la razón creo que es más que obvia.
Haruka le lanzó una miradita de molestia e incredulidad, no esperaba escuchar las palabras de su amigo en favor de Usagi. Era inaudito que Seiya se pusiera en favor de las injusticias y tonterías de la rubia.
—Ves, incluso Seiya sabe que esa mujer no te conviene— alardeó.
—¡Tú cierra la boca! — respondió enojado — Tú eres peor que Haruka, no entiendes que ama a Michiru y no le importa su pasado porque la chica simplemente es buena persona. Todos cometemos errores, me molesta que te creas mejor que ella porque la vida te favorece en ciertas cosas. Te la pasas juzgando a Michiru, pero ¿has hecho el intento en conocerla?
—Seiya— dijo en tono de berrinche.
—Ya pedí la maldita comida — botó el celular —. Quiero que las dos se vayan a sentar a la mesa, no quiero más peleas mientras comemos. ¿Entienden?
—Sí.
—Estoy cansado de tener que ser el árbitro entre ustedes dos. ¿Ya comprendes la razón por la que bombón no soporta a la chica que amas? Para ella eres alguien inalcanzable y perfecta Haruka, mientras que Michiru es la nata de la inmundicia. Ya estoy hasta el culo de escucharlas pelear por una tontería, no le cae bien Michiru y no te ha importado porque la amas. Tú ves lo que hay dentro de la princesa Mochi, entonces deja de molestarla con preguntas estúpidas como "¿por qué la odias?" — dijo en un tono torpe, luego sus ojos se fijaron en Usagi —. ¿Qué tan difícil es para ti aceptar que esa idiota ama a Michiru? No me mires de esa manera… La manera en la que Haruka ve a Michiru es lo que te debe de decir todo, pero te mientes pensando que, si hablas peor de ella, Haruka verá que es un error salir con Mochi. Te estás creando una historia que solamente tú piensas que resultará como deseas.
—No tienes que ser tan…
—¿No tengo que ser qué? Deseaban que me pusiera como un loco ¿no Haruka? Pero saben, al diablo… Ustedes no entenderán, olviden lo que acabo de decir y sigan peleando como un par de niñas de preescolar.
—Seiya.
—¿Qué bombón? Les doy luz verde para que sigan con sus tonterías porque quiero comer en paz.
—Creo que preferimos dejar las cosas aquí… No es bueno que te molestes.
—¡Ay Haruka! Dejen de guardarse sus molestias taradas. Anda bombón dile lo que realmente sientes— estiró su brazo izquierdo.
El silencio entre las dos chicas ya era demasiado incómodo por la forma en la que Seiya se dirigía a ambas. En ese momento Usagi le dio gracias al cielo de que Haruka fuera tan distraída y no entendiera mucho de la verdad que Seiya le había confesado. Estaba segura de que esa confesión simplemente alejaría a Haruka de su vida, ¿qué podía decir? La molestia de su amigo era enorme y la mujer de cabellos cenizos prefería cortar toda discusión de tajo.
—Cobardes…— las miró con decepción — Si eso es lo que desean, dejemos las cosas aquí… Me encontré a Hino en el supermercado, te hice las compras de la despensa para que no tuvieras necesidad de salir. Hable un poco con ella, dijo que Michiru hizo un nuevo amigo, un tal Taiki, que me imagino que es el sujeto con el que la vimos en la boda. Por suerte para ti no está interesada en él, te sigue amando.
—¿Pero? — preguntó intimidada.
—Eso no quiere decir que desea regresar contigo, Rei piensa que ustedes no desean lo mismo y esas diferencias son más grandes que el amor que se tienen. En pocas palabras, parece que lo máximo a lo que apuntas es ser su amiga, la confianza es lo más importante para Michiru y, la ironía de la vida es que ama a una persona que se guarda todo, incluso lo que le molesta… Parece que Rei deseaba que ustedes lo lograran, su novia apostaba a que ustedes estarían juntas y falló.
—¿Me dices que pierda la esperanza?
—Te digo que dejes a la chica ser feliz, ni Rei que la conoce de más tiempo cree que tienes posibilidades de regresar con Michiru. ¿Por qué la sigues atormentando? ¿Para qué atormentarte? Es algo que no debe ser, deja ya de ser obstinada y desaparece de una buena vez de la vida de Michiru, no la lastimes más.
—¿Apoyas a cabeza de bombón?
—No.
—¡Me acabas de decir que renuncie a mi amor por Michiru!
—Porque no hay tranquilidad para ti con esa mujer— gritó Usagi.
La molestia volvió a aparecer en el rostro de Haruka, cabeza de bombón realmente no entendía que lo mejor era cerrar la boca. ¿Por qué no entendían que ellas realmente se amaban? Estaba cansada de tener que justificar el amor que sentían la una por la otra, el amor no se debía de justificar. Era algo que para Haruka se sentía o no, por lo que te atreves o no a dar el paso, si te conformas es porque eso simplemente no es amor ¿cierto? El amor era ser audaz, atreverse a dar el salto.
—¿Realmente crees que Michi no es lo suficientemente buena para mí?
—Es un chiste ¿no? — se mofó — ¿De verdad crees que ella tiene alguna cualidad? No puedo creerlo.
—No le veo la gracia.
—Eso es lo gracioso, que no ves el problema. Estás enamorada de Kaioh Michiru, la mujer más idiota, vulgar e indecente del mundo. No hablemos de que es alcohólica, yo sé que jamás respetaste a tus padres en vida, pero no tienes que escupir en su memoria saliendo con alguien como esa tipa.
—Mis padres adorarían a Michiru.
—Sí, claro, adorarían a su nuera alcohólica— volvió a reír.
—Michiru es más que su pasado y sus adicciones. Es más, ha hecho el gran esfuerzo de dejar de beber en cantidades industriales. Lo que dijo Seiya de su vida es cierto, no ha tenido las oportunidades que tú, sobre todo de vivir con una familia tradicional que la cuidara. Sé que su madre es rara, pero estoy segura de que la ama… Su padre… Su padre es un infeliz que la dejó a su suerte y Michiru ha tenido que trabajar para mantener su casa desde niña. ¿Por qué piensas que tienes la autoridad de juzgarla? Ha vivido tantas cosas que una niña no debería pasar, la gente o la mira como si fuera una peste, un objeto sexual o alguien desechable. Pero son pocas las personas que nos damos a la tarea de conocerla, yo también la juzgaba Usagi… Fui la peor al momento de criticarla y al igual que tú, no la bajaba de alcohólica… Luego Michiru me dejó conocer lo mejor de ella, no amarla es imposible porque es una persona increíble. Si te dieras el tiempo de comprobarlo y dejar de insultarla o juzgarla, entonces te arrepentirías de toda la porquería que sale de tu boca.
—Deja de engañarte Haruka, crees que eres feliz con ella y por eso piensas que la amas. Nunca has amado, no podrías reconocer ese sentimiento aunque se te pusiera de frente.
—¿Y tú has podido?
Ese había sido un golpe bajo para Usagi y Seiya, el chico comenzó aquella charla con la esperanza de que las dos sacaran a flote sus molestias. Dejar las cosas sobre la mesa y desistir de ocultar lo que no duraría mucho en las sombras, pero la respuesta de Haruka ahora les dolía a dos personas. A la rubia porque significaba que Haruka jamás entendería lo que acababa de confesar. A Seiya porque le dejaba ver que él también ocultaba algo que pronto saldría a la luz. ¿Hubo mala intención? No, pero como ya era obvio, la rubia de cabellos cenizos estaba cansada de defender sus sentimientos y dejar pasar los desplantes de su amiga. Ya era hora de que entendiera que amaba a Michiru, a la mierda lo demás, si le dejaba de hablar era un riesgo que estaba dispuesta a tomar. No obligaría a Michiru o a Usagi a dirigirse la palabra por su culpa, era algo que debía de nacer de ellas, no de una orden de Haruka.
—No creo que sepas lo que es la felicidad, si no has podido reconocerla y como dices, ha estado frente a tu nariz desde hace mucho tiempo. Así que lo gracioso es que me reclames cosas que ni tú puedes aplicar en tu vida. Pero vamos, es gracioso que me intentes explicar lo que, según tú, yo no sé reconocer— se cruzó de brazos y continuó atacando a Usagi.
—Tú… Si no conoces el amor, no puedes identificar lo que te conviene y…
—Continuemos con la diversión cabeza de bombón.
—No puedes amarla si no sabes los sacrificios que debes de hacer por amor— sentenció.
—¿Por qué el amor debe de ser "sacrificar"? ¿Sacrificar qué? ¿Tus gustos, tus valores? El amor no es sacrificar porque entonces sería algo rastrero, como codependencia, pero no amor. A la persona que amas la aceptas porque a pesar de sus defectos tienen virtudes que suman a tu vida. Si sus defectos son los que resuenan más en tu vida, entonces debes de alejarte, el amor no debe de ser amar a alguien por encima del amor propio. Es algo diferente, yo no intento cambiar a Michiru, pero deseo que se cuide, por eso si bebe algo de alcohol espero que aprenda a hacerlo con medida. Del pasado aprendemos, si negamos nuestros errores, entonces significa que no hemos aprendido nada. Juzgar es fácil cuando vemos en alguien más las cosas que más nos desagradan en uno mismo, enseñar lo que hemos aprendido en nuestro camino a la adultez, ese es el reto… Yo no quiero hacer sacrificios, pero estoy dispuesta a escuchar las críticas constructivas a mis defectos para trabajar en mí— Haruka miró a Seiya unos segundos —. Ya entendí lo que deseas decirme, si pienso que soy perfecta, entonces no recuperaré el amor de Michiru y nuestra historia será tan fugaz como lo es un suspiro. El amor es…
—Arriesgarse— sonrió Seiya.
—Sí, eso es el amor, de otro modo, no sabes qué es eso que sientes por otra persona.
—¡Dios, te odio tanto! Siempre me quedas mal cuando yo te invito a comer.
Eso era todo lo que Haruka necesitaba para entender que su amigo le permitía correr por Michiru y tomar el riesgo. No dejaría que las cosas murieran en una amistad cuando ambas comenzaban a amarse de tal manera. Usagi entendía la plática entre ese par, pero estaba tan inmersa en lo que Haruka le había comentado que no hizo mucho al ver que la rubia saltaba para correr por las llaves de su auto. Fue hasta que escuchó el ruido de la puerta al cerrarse que salió de su letargo y miró con odio a Seiya.
—Sabes que ella no piensa bien cuando algo insignificante sucede en su vida, va a lo grande por poco y eso resulta mal.
—Se la pasa culpándose por el accidente que causó la muerte de sus padres, no es alguien que sea abierta con respecto a su vida. Ha vivido con el dolor y la soledad, ¿por qué le quieres negar la oportunidad de ser feliz? Deja que Haruka aproveche esta oportunidad, si realmente la a… Aprecias, entonces dejarás que corra a pelear por la persona que ama. Michiru también siente lo mismo que ella, se merecen ser felices ¿no?
—Tú tendrás la culpa de que salga lastimada, esa mujer no le conviene.
—¿Qué haces? La comida no tarda en llegar.
Usagi no dijo más simplemente tomó las llaves del auto de Seiya que pegó otro brinco y salió como loco a perseguir a la rubia.
—No permitiré que arruine su vida y todo por tu culpa.
—Ella es veloz para correr y manejar su auto, no la vamos a alcanzar o detener, llegará a casa de Michiru en un dos por tres.
Se tardó más en decir eso que en salir corriendo y ponerse los zapatos como dios le dio a entender. La mirada de Usagi estaba decidida a hacer entrar en razón a Haruka de la mala idea que era aferrarse a una persona como Michiru, el pelinegro se lamentaba de haber hecho el pedido cuando ese par estaba peleando.
—Odio quedarme sin comer— refunfuñó al entrar a su auto como copiloto.
En el auto de Haruka la chica de mirada verde estaba sonriendo como una loca, la emoción que crecía en su pecho no le creaba dudas de lo que estaba a punto de hacer. No entendía la razón que la guiaba a la casa de Michiru, pero sabía que la encontraría allí. Su calle era un poco estrecha para que dos autos circularan al mismo tiempo, por tanto, se le ocurrió dejar su Ferrari azul cerca de la academia de Minako. Cosa que era más tardado pensar que hacer. La rubia ya estaba en el lugar, con seguridad estacionó su vehículo, cerró la puerta y puso la alarma. Por primera vez sus manos no sudaban al saber que hablaría con Michiru, estaba segura de que ese día sería especial.
Se giró y con paso firme caminó frente a la academia de la amiga de Michiru, creyó escuchar una conversación de Minako y Rei.
—Michi no se dejará llevar por las tonterías de su madre, ambas se aman y de un momento a otro estarán juntas.
—No van a regresar— respondió Rei, pero ni eso le arrebató la confianza a Haruka
—Lo harán y yo me encargaré de que Makoto no regañe a Michiru, es más que obvio que ellas se aman. No se puede contra esa clase de amor y yo deseo que triunfe sobre todos los obstáculos que se le presentan.
Incluso Minako sabía la realidad de las cosas, ellas dos estaban unidas por aquel hilo rojo del que tanto se habla. Ese "algo" que las unía y no las dejaría separarse por más que caminaran para evitar lo inevitable. Sin importar que Haruka caminara a la izquierda y Michiru fuera a la derecha, olvidaban que el mundo es redondo. En algún momento volverían a estar juntas, todo las acercaba, a pesar de que pareciera que la vida las intentaba alejar, eso era imposible.
—Haruka no des un paso más— gritaba Usagi.
Aquello importó poco a la chica de ojos verdes, su paso era firme y miraba aquella colina llena de alegría. Faltaba poco para ver a Michiru de nuevo, le expresaría todo lo que había callado hace tanto. Amor… Que palabra tan corta y poderosa.
—¿Qué haces aquí? — preguntó la rubia que no escondía la sonrisa en su rostro.
—Iba a tu casa, quería…
—Michiru, antes de que puedas decir algo… He venido porque recordé cuando hablamos sobre tu club de pintura en la preparatoria, dijiste que tu maestro dijo que lo que separa a una buena pintura de una obra maestra son cinco pinceladas. Recuerdo que me comentaste que dejaste de pintar porque te aterraba que esas cinco pinceladas arruinaran una buena pintura, en lugar de hacerla una pieza maestra.
—Sí— Michiru estaba apenada y divertida.
—Bueno, creo que a mí me pasó lo mismo con nuestra relación… Esas cinco pinceladas me aterraban, no quería que la obra maestra que estamos creando se transformara en algo malo. En este momento sé que tú también estás aterrada por lo mismo, nuestro estilo de "vida solitaria" es bueno, por eso nos acostumbramos a él. Pero ¿realmente queremos que nuestra pintura sea buena? Nos falta una pincelada… ¿Acaso dejar las cosas como están es lo mejor que podemos hacer? ¿Ese es nuestro mejor movimiento? ¿Nuestra mejor pincelada?
—El día que estuve en el hospital porque esa camioneta me golpeó y te quedaste a mi lado… Desde ese día me aceleraste el corazón.
Antes de que Haruka y Michiru se encontraran frente a la academia de baile de Minako, de hecho, mientras ambos dramas ocurrían. Rei estaba un poco molesta de la manera en la que su novia comenzaba a actuar, ya la conocía y una de sus manías era llamarse "la diosa del amor". Era divertido si lo usaba en su relación, es decir, cuando se ponía muy cariñosa con Rei y le informaba que en ese momento la haría suya, le describía las fantasías más locas que harían esa noche. Obviamente Rei adoraba cuando aparecía "la diosa del amor", pero no cuando realmente se creía una diosa real y creía que podía resolver los problemas de sus amigas o intervenir milagrosamente en su vida romántica; justo como lo hacía en ese instante.
—Michi me escribió ayer, al parecer Haruka tuvo un accidente y ella la cuidó. Hablaron, pero nuestra amiga fue tajante con Tenoh, no van a regresar.
—Más le vale— dijo Rei llevando una de sus manos al pecho, como para alivianar el pesar de que ese par regresara.
—Eso dice ella, la verdad mi amada novia, es que esas dos están hechas la una para la otra. Debes de escuchar a la diosa del amor, soy sensitiva en este tipo de cosas y las vibras de esas dos son demasiado fuertes. Se atraen, se equilibran y a pesar de sus diferencias están unidas por el amor— cerró sus ojos —. Desde tiempos antiguos sus almas se buscan y se encuentran, se aman y al fin están en paz.
—¿No pueden amar a alguien más? — se burló la pelinegra.
—Pueden, pero nada se compara a la resonancia de sus corazones cuando se encuentran. Terminarían haciendo millones de tonterías para estar juntas, su amor es una bendición y una maldición… Si no se encuentran a tiempo, el caos aparece en su vida, puedo ver el sufrimiento que han cargado al no estar juntas y desear tanto poder hacerlo.
—Abre los ojos que pareces una demente.
—¡Qué! — se molestó — Tú lees la fortuna y nadie te molesta ¿por qué no crees que yo soy sensible a las almas enamoradas?
—Mina estás loca— se reía.
—¿Cómo crees que te encontré? Yo soy de venus, tú de marte y…
—Esa es mitología Minako y la usas a tu favor.
—¿Dices que no hay una atracción real entre nosotras?
Rei rodó sus ojos con mucha diversión al notar que Minako ya estaba empezando a caminar seductoramente, el movimiento lento y sensual de sus caderas hicieron que Rei llevase su mano derecha a su boca para carraspear su garganta. Ese intento fallido de controlar sus hormonas no había funcionado y ahora los ojos azules de Mina la observaban como un felino a su presa.
—Sí la hay, demasiada atracción Mina… Deja de acercarte— se reía nerviosa.
—Dame una buena razón para detenerme.
—Estamos frente a la ventana de la calle, nos pueden observar mientras hacemos lo nuestro— se giró para buscar un alma por la calle.
—Deja que fantaseen y se entretengan— alcanzó a tomarla por la cintura.
—No Mina, no comiences algo que no vas a terminar.
—¿Quién dijo que no lo vamos a terminar?
¿Cómo parar esa declaración de guerra sexual? No era que Rei no deseara estar con Minako, pero apenas pasaba de medio día y no tardaban en aparecer niños por la calle. Ellas hacían la limpieza de la academia porque ese fin de semana era el último antes de la Golden Week, todos se irían de vacaciones y Minako siempre hacía una limpieza antes y después de la semana de descanso. Si Minako continuaba delineando con sus manos su cuerpo perdería la cabeza, luego sintió los tibios y suaves labios de la rubia en su cuello… Diablos, necesitaba parar cada intento de la mujer en continuar con esa experiencia tan excitante.
—No creo que ellas tengan una atracción tan fuerte como la nuestra— el respingo de Minako apareció.
—¿Cómo te atreves a cuestionar mis poderes de diosa?
—Piensas que eres una diosa del amor, porque te la pasas viendo en la televisión películas románticas.
—Veo más tipos de películas.
—Comedia romántica no es un género diferente— dijo con fastidio.
—Son diferentes, ¿cuántas veces debemos de discutir lo mismo?
—Mina, es lo mismo, simplemente que dicen cosas graciosas por momentos y…
—En fin, no es por lo que mis poderes de diosa del amor son tan agudos. Simplemente se trata de observar a las personas, el lenguaje corporal y obviamente las acciones. Tanto Haruka como Michiru son mujeres muy parecidas, ambas son solitarias a su modo. Han vivido cosas que las han hecho sufrir, sin embargo, algo las une y no es ese sentimiento de soledad, te lo digo en serio. Es amor, entre ellas se comprenden, se hacen crecer… Son un poco raras para hacerlo, pero incluso tú has notado el cambio positivo en la vida de Michi y si el amor no te hace sacar lo mejor de ti, entonces no sé qué sea el amor.
—¿Crees que saco lo mejor de ti?
—Cada segundo Rei.
—Que bellas palabras, aunque eso sigue sin convencerme sobre el tema de Michiru y Haruka — tomó la escoba comenzó a barrer.
—¿Lo dices por Esmeralda?
—Y la amiga de Haruka, ¿no recuerdas la manera tan nefasta de tratarnos en el supermercado?
—Eso no les interesa, ahora que la señora Kaioh está regañando a Michiru, sé que nuestra amiga abrirá los ojos. Kou dijo que irían a almorzar con Tenoh ¿no?
—Sí.
—Esa chica explotará y hará que Haruka se decida a regresar con Michiru, digamos que entrará en acción y dejará de ser tan pasiva con el asunto de recuperar el amor de nuestra amiga.
—Mejor limpia el piano.
Minako de mala gana regresó al otro lado de la academia, humedeció el trapo con el que estaba limpiando el instrumento. Una brisa le trajo el aroma de las rosas que tanto le encantaban a Michiru, a un lado de su academia había una florería. La rubia suspiró llena de esperanza, dejando que la felicidad se instalara en su corazón.
—Sé lo que ocurrirá, escuchó las palabras de Michiru en mi mente.
—¿Qué locuras dices?
Rei puso los ojos en blanco al escuchar las nuevas locuras de Minako, estaba cansada de tener la misma conversación para hacer que entrara en razón. No era una diosa del amor, ese juego era genial en la cama, pero no en lo demás. Estaba buscando las palabras para que dejara ese tema en paz, cuando el sonido del piano la hizo darse por vencida ya estaba consciente de que Mina había entrado "en contacto" con su lado divino. La melodía era algo divertida, demasiado alegre para estar retratando los problemas de Michiru.
Canto con un ritmo positivo porque
no hay nada más que pueda hacer.
Después de pasar por alto mentiras sin sentido,
sé que las cosas podrán ser negativas también.
El mundo discute que todo se mide por resultados,
creando una visión sesgada, nos sacan la lengua.
No es lo que quería decir,
en verdad, no lo quería decir.
Aunque pueda estar sacando la lengua.
Rei negaba levemente al darse cuenta de que eso sonaba a Michiru quejándose de las acciones de las personas que la rodeaban y los planes que otras personas tenían sobre ella. La fotógrafa siempre encontraría las armas para hacerles frente a pesar de que no estuvieran de acuerdo con su manera de vivir. En segundos se imaginó que esas palabras eran las que le estaba diciendo a su madre para defenderse y defender el amor que le profesaba a Haruka.
Pa, pa, pa, pa.
Pa, pa, pa, pa.
—Seguramente ese es el bla, bla, de la señora Kaioh.
Rei comenzó a reír al percatarse de que Minako le contestaba afirmativamente con leve movimiento de su cabeza. La imaginación de su novia viajaba a la velocidad de la luz y eso la hacía más atractiva, no dejaba de divertirse a su lado…
Sabes…
Antes de darme cuenta,
me siento feliz por cosas sin importancia.
Pero así son las cosas ¿verdad?
Así son las cosas ¿verdad?
Sabes…
Incluso ese azul incesante que se avecina a mí,
antes de darme cuenta
se transforma en un rojo brillante.
La sonrisa de Minako iluminaba el salón en el que se encontraban, el sol ya estaba partiendo de esa ventana y Rei apenas entendía que el astro no las seguía a donde iban. Aquella luz era de su novia, las cosas que la rubia deseaba que entendiera es que el amor provoca que hagas o veas cosas sin sentido. Lo justo en todo ese asunto era que Michiru regresara con Haruka, pero el problema de la rubia era el hermetismo con el que manejaba su vida. Esperaba que comprendiera el error en el que estaba cayendo si deseaba recuperar el amor de la aguamarina.
—¿Qué le respondería Haruka a la rubia desabrida de su amiga?
¿Quizá sea para la paz mundial? O ni siquiera eso,
tal vez es para algo más.
¿Deberíamos discutir que la felicidad nació antes
que la tristeza?
¿O sólo son aperitivos y entremeses?
Porque estoy seguro de que nos divertiremos.
Las carcajadas de Rei al pensar en la escena de Haruka responder ese tipo de cosas a su amiga con peinado de odango le resultaba típico de la mujer de cabellos cenizos. Ya debía de estar cansada de los celos de su amiga, pobre chica, no superaba que Tenoh estuviera enamorada de Michiru y no de ella.
—Pa, pa, pa, pa— cantó Rei imaginando el balbuceó sin importancia de Usagi.
Sabes…
Antes de darme cuenta,
me siento feliz por cosas sin importancia.
Pero así son las cosas ¿verdad?
Así son las cosas ¿verdad?
Sabes…
Incluso ese azul incesante que se avecina a mí,
antes de darme cuenta
se transforma en un rojo brillante.
—Esto ha sido divertido Minako, pero deja de hacer un musical sobre la vida de las chicas. Porque en tu breve película romántica este sería el momento en el que les responden cosas feas y ellas corren por la otra. Pero eso no ocurre en la vida real mi amor.
Minako estaba concentrada tocando el piano con un solo que la pelinegra estaba disfrutando, ya no importaba le pedía a Minako que dejara las locuras y se pusiera a continuar con la limpieza. Pero la rubia de moño rojo levantó la mirada de las teclas de su instrumento, entonces la vio. Aquella sonrisa no significaba un "enamórate de mí", sino que era una verdadera mofa a lo que Hino le había dicho.
—No es cierto— se giró.
Allí estaban ambas mujeres, con las sonrisas más tontas que les pudo ver. No entendía la razón por la que las estaba envidiando de tal manera.
Ese día, las palabras olvidadas en ese momento fueron…
Te amo.
"Quiero que se sientan hermosas", suspiró.
Te amo.
Aunque no pude decirte cuan feliz era…
Te amo.
Ser capaz de decirlo casualmente es perfecto para mí.
Te amo.
Pero las palabras que realmente deseaba expresarte son…
Te amo.
Quisiera ser abrazada por esas palabras liberadoras.
Te amo.
Ese día, lo que no pude decir en ese momento fue…
Te amo.
Incluso si me pongo roja como una manzana,
quiero decirlas.
Rei no supo en qué momento comenzó a caer en el juego de Minako, pero ya había completado algunas frases de esa tarde rara. Lo último que dijo Michiru coincidía perfectamente con lo que Rei había hablado, ellas estaban seguras de que no eran las mismas palabras, pero encajaron a la perfección y para rematar la fotógrafa estaba temblando de la emoción.
—Se abrazan Mina, observa como Haruka y Michiru retan con la mirada a Esmeralda y a la rubia respectivamente. Parece que dicen…
Sabes…
Antes de darme cuenta,
me siento feliz por cosas sin importancia.
Pero así son las cosas ¿verdad?
Así son las cosas ¿verdad?
Sabes…
Incluso ese azul incesante que se avecina a mí,
antes de darme cuenta
se transforma en un rojo brillante.
—Creo que realmente eres la diosa del amor.
—Te lo dije— comentó orgullosa.
—Bruja.
Continuará…
Chicos espero que todos están muy bien, nosotros regresamos con un nuevo episodio de esta historia y hoy estoy feliz porque al fin están juntas. Al menos eso es lo obvio de todo este asunto, realmente creo que las cosas apuntan a algo mejor, pero no debemos de confiarnos del #WeyYa. Hoy fue un día de puro enfrentamiento y las locuras de Minako, la amo y amo a Rei, ambas son un gran equipo, cosa que me agrada.
Pero antes de seguir con la historia y mis impresiones del episodio de hoy pasemos a los comentarios.
Pablo395 chan: No lo había notado, pero luego de leer tu comentario me di cuenta de que el innombrable le dijo que lo afecta más. ¿Qué significa eso? Yo creo que ahora lo afecta con algo en cuestión de salud, la vida (como a ellas) o un alejamiento con Michiru, si es que en algún momento se acerca a ella con la verdad y vergüenza por haberla abandonado.
Es una escoria humana, quisiera saber de tu teoría, necesito ver la película que dices y espero que me digas el nombre para saber por dónde va tu teoría.
Gracias por tus saludos, esperamos leerte pronto y cuídate mucho por favor.
UnbreakableWarrior: Muchas gracias, espero seguir leyendo tus comentarios y deseo que el de hoy te agrade.
Roshell101216: Sabes que no se me permite responder a Prince, mentira, me da pesar que me toque responderle a ella porque es la persona a la que admira el autor. Así que me abstengo, le responde poco porque le dan tantos nervios… Es lindo ver su carita de felicidad cuando ve que le comenta algo, hasta sus mejillas se ponen rojas al responder. Ya le dije que es su crush literario, no me molesta porque escribe hermoso. En fin, es la emoción normal de que la persona que admiras te lea.
Nuestro vecino es un ser asqueroso que se fue con las autoridades correspondientes, espero que lo multen o tenga un castigo ejemplar. Por el momento no está en el edificio, imbécil (disculpa la palabra).
Historia: Ese es un malnacido que busca ver quien paga sus platos rotos, no se hace responsable de tanto caos que ha creado. #WeyYa deja que la gente sea feliz, le desgració la vida a Setsuna y ahora quiere "ayudar" a Haruka, les juro que me huele a rata. La alianza de las chicas será genial, pero (siempre hay uno), me da miedo que eso sea lo que aleje a Haruka de Michiru otra vez. Pienso que uno de sus planes puede ser que Haruka piense que ellas son amantes y bum, todo se cae a pedazos. Ese tipo me irrita, necesito que se muera de una buena vez.
¿Crees que Setsuna pueda viajar al pasado? Hasta el momento solamente uno lo ha logrado y desgraciadamente es #DonPopo, me da miedo que Setsuna no pueda regresar al presente si viaja al pasado o que se pierda en el limbo del tiempo, no sé.
Lee los comentarios de Prince, tiene excelente intuición y me ha hecho pensar muchas cosas. Cierto que son de los primeros capítulos, pero ya tiene perspectiva de este problema que causó el señor Chiba.
Besos a toda tu familia, esperamos que te fuera bien en el trabajo, todo marchará mejor cuando agarres el ritmo. Saludos desde una galaxia muy, muy lejana.
Prince of sweet sorrow: En verdad muchas gracias por leer, que te tomes el tiempo de hacerlo y el hecho de saber que la historia te agrada es… Me inspira a dar lo mejor, muchas gracias.
Ely Lopez chan: Muy buenos y hermosos días, antes de pasar al comentario respecto a la historia debo agradecerte los cumplidos a mi bebé porque nosotros lo vemos con amor y es un niño muy guapo. Así que tenemos un poco de lentes de graduación y vemos todo de manera distinta. Sobre todo gracias por las felicitaciones sobre mi profesión, de la cual estoy enamorada, pero aquí no he podido seguir con ella porque no tenía visa de trabajo. Ya casada, es otra cosa, pero no dejé a mis pacientes en Japón y no los dejó porque con ellos he crecido mucho.
Ahora pasemos a la historia, yo también sospechaba de ese mugroso hombre y deseaba que Taiki siguiera siendo perfecto. Gracias a quien iluminó la mente del autor porque no dejó que Taiki perdiera terreno. El hecho de que ayude a Set y sepamos que él está enamorado de ella, por eso la ha ayudado con la relación de Michiru y Haruka me tiene feliz. Pero al mismo tiempo me deja con más inseguridades respecto al innombrable.
Ese ser rastrero que se la pasa entre las sombras tiene un plan, no me deja ver qué es lo que desea, pero no creo que sea tan fácil como ayudar a las chicas. Por eso la alianza entre Set y Michi es... Algo que me preocupa en muchas formas, porque puede ser algo a favor de ese sujeto.
Muchas gracias por leernos otra semana Ely chan, esperamos que te encuentres bien y te enviamos millones de saludos.
Kyoky: Hola, esperamos que pudieras conciliar el sueño porque no hay nada más horrible que perderlo. Nosotros este día te comprendemos, sí, Kai también te comprende. Porque a pesar de que nos tocó un bebé que no se despierta en la noche, el hijo de mi vecino es otra historia. Lloró cómo siempre que hace berrinches, pero dos horas y media desde las tres de la mañana. Con sus berreros nos despertó a todos y no dejó dormir bien a Kai. Ya ni su hermanito que es un mes más pequeño que Kai tiene esa maña y este niño es... Pero bueno, esas cosas pasan cuando permites que tus hijos te hagan berrinche por todo y no les das un correctivo.
En fin, Kai ya hace mucho confeti y por eso está tranquilo. Hoy luego de su desvelada por culpa de... Olvidaré a ese niño berrinchudo... Se encuentra dormido y yo vine a revisar los comentarios.
Jorge el curioso es genial, yo lo veía con mi sobrino. Todo menos al desgraciado de Pocoyo, nunca me cayó bien, si no estaba presente podía ver a Pato y Ellie, pero a Pocoyo, no y mira que mi sobrino lo amaba. Espero que Kai deteste a Pocoyo, si no, ya me fregué.
Haruka y Michiru necesitaban ver lo que el mundo espera de ellas, el complacer a su círculo social para darse cuenta de que lo suyo es más que un romance efímero. La rubia tiene miedo de perder a Michiru, está convencida de que no dejará que ese futuro en que ambas mueren ocurra. Michiru por otro lado, está hasta la mamá de que su propia sangre se la pase haciéndola sentir mal. Esta vez no se dejará manipular por Esmeralda, que bueno pensaba que hacía las cosas por el bien de Michiru, pero se le van las cabras.
Mamoru descansó el día de hoy, pero regresará con millones de sorpresas. Sé que no es el favorito de nadie en esta historia, pero yo sí lo quiero ja ja ja. Pues viene con compañía para hacer que las chicas pierdan la cabeza, sobretodo Setsuna.
Kyoky es un placer responderte de nuevo, espero hacerlo la siguiente semana y recuerda... Para dormir bien, no hay nada como tomar una taza de té. Espero que no estés demasiado agotada para tu trabajo, debes relajarte.
Saludos y besos de Kai bebé, nos leemos pronto.
Luego de que el autor se tarde mil años por la pena y pueda responder tres renglones a su autora favorita (lamentable que no diga más), regresemos a mis impresiones de la historia:
#YaSiénteseSeñora llegó a hacernos enojar con la manera tan desgraciada en la que ve a Michiru, o sea, señora no hemos escuchado su versión del asunto, pero nada justifica que usted pusiera a trabajar a una niña. Es normal que Michiru se sienta tan molesta con su madre, pero esto parece que se le resbala a Esmeralda.
Del otro lado del tatami, tenemos a #AmigaDateCuenta, que insiste en que Haruka se fije en ella y disculpa, tienes al buen Seiya que se muere por ti y se va a fastidiar de ti si no le haces caso. ¡Qué alguien le acomode una bofetada a Usagi! Sabe que Haruka no le hace caso e incluso le acaba de decir "ya déjate de tonterías y hazle caso a mi amigo", todas deseamos que nuestro Seiya sea feliz con Usagi. Ya deja de rogar amor donde no hay, porque ese amor le pertenece a Michiru… En otro tiempo fue de Setsuna, ay pobre mujer… Que bueno que existe Taiki y que son amigos, se quieren y sé que la hará feliz. Recemos por la felicidad de nuestra Setsuna chicos.
La canción, me encanta y debo decirles que es la favorita del autor, ya saben como es esto de que las parejas escuchen la música del otro. A darthuranus le encanta el grupo, aunque no entienda nada de lo que cantan, pero dice que la música es genial, yo amo a Gesu no Kiwami Otome, lo escribo en romaji porque no soy una persona cruel. La canción la pueden encontrar en la red de videos (ya saben cuál) pero la traducción es algo… Bueno nada que ver, el primer verso va bien.
De hecho, el capítulo surgió mientras Karu kun escuchaba conmigo el nuevo disco y al terminarlo puse la lista en aleatorio (yo uso a la manzanita, pero ese día estábamos con la aplicación de música del icono verde). Justo en la parte del dueto entre Enon y Hona, allí el autor me dijo "entiendo el I love you, qué dicen en lo demás". Le expliqué en grandes rasgos lo que decía la canción, fue así como sonrió y corrió por la computadora.
Creo que esas partes donde hablan del azul significa la depresión que sufrimos y cuando las cosas van bien, sonreímos por todo, no solamente en cuestiones del corazón. Por eso ese rojo que significa muchas emociones (en este caso positivas) causan un efecto de desconcierto para los estándares sociales. No hay como romperlos para bien del crecimiento social e individual, encajó bien con lo que ellas estaban pasando y el resultado es que ese "te amo" entre ellas hoy fue puro, sin presiones, conflictos o inseguridades.
—Como cada semana les agradecemos que se tomen el tiempo de leer la actualización de la historia. Saludos a los lectores y a los ninja.
—Por lo mismo no se olviden de dar follow o fav a la historia para que su mail haga tolón tolón y puedan saber el momento en el que subimos el nuevo episodio.
—Ya saben que nosotros leemos cada comentario que dejan, así que no duden en escribir lo que deseen. ¿Nosotros donde nos leemos Tori?
—En fanfic, またね!
