Hermione Granger despertó muy animada, tuvo un sueño muy reparador gracias a aquel té que Gabe le dio antes de dormir. La relajó por completo.

Tras regresar del baño luego de unas terribles náuseas, en su buró encontró su varita y junto a ella el discman que le prestó a Annie y Gabe. Incluso había una pequeña caja envuelta con un moño y una nota.

Para la bruja más inteligente de nuestra generación, este es un teléfono inteligente hecho en Japón (están de moda ahí), está hechizado así que no requiere energía eléctrica ni planes de llamadas. Confiamos en que pronto lo dominarás.

Annie y Gabe Gardner. ;)

Aquellos adolescentes a pesar de ser Slytherin fueron unos ángeles con ella, ahora debían de estar regreso a su casa. Abrió la caja y tras toquetear el teléfono durante diez minutos encontró música, le colocó los audífonos del discman para escuchar alguna canción. Sería algo genial que se pusieran de moda en Inglaterra.

Tras una hora salió de su habitación, era viernes y tenía las 3 primeras horas libre por lo cual iría a leer por ahí o pasear en los jardines.

— Buenos días, Hermione — le saludó Theodore, que desayunaba junto a Luna. — desayuna con nosotros.

—Buenos Días, Luna, Theo. No quiero comer... Tengo algo de náuseas — respondió al ver los pastelillos de pera — ya tomaré alguna fruta del gran comedor.

—bien, entonces en tres horas nos encontramos, iré a despertar a Draco. ¿No quieres ir a darle un beso de buenos días? — preguntó Theo con una sonrisa.

Soltó una pequeña risita — en otra ocasión, hoy no quiero discutir — negó con la cabeza — Te veo al rato — sin decir más salió de la torre.

Se sentía algo extraña, al llegar al Gran comedor Blaise estaba sentado junto a Ginny, dándose de comer en la boca. Y pensar que hace meses se odiaban y peleaban constantemente. Se sentó frente a ellos.

— Buenos días — saludó — al parecer amanecieron muy cariñosos. — tomó una manzana y algo de leche.

— Buenos días, Hermy — le respondió Blaise —¿Dónde olvidaste a Draco?

Ante aquello solo movió la cabeza confundida. — aún sigue durmiendo.

— debe estar cansado, deja que duerma más, después de todo Theo lo despertará para que vayan a su clase. — dijo Ginny.

— iré a pasear por los jardines o a ver el entrenamiento de quidditch del equipo — se levantó para dejarlos solos.

Los pasillos del colegio parecían interminables, vio como Neville besaba a Pansy contra una pared. ¡Que desvergonzados! Se acercó a paso lento. — 100 puntos menos para cada casa — imitó la voz de la profesora McGonagall

Ambos se separaron rápidamente, giraron a verla, parecían molestos.

— Deberían buscar un salón vacío o ir a un lugar solitario —Recomendó Hermione mientras pasaba junto a ellos.

— cada vez se parece más a Draco — le oyó decir a Neville. — ¿en dónde estábamos? — preguntó en tono ronco.

No pretendió oír más, hasta hace unos meses Neville era tímido y ahora muy expresivo. ¿Cuándo empezó a salir con Pansy? Su mente estaba en blanco, no poseía recuerdos sobre su relación.

El aire de la mañana era tan refrescante, tan frío, tan agradable. Se dirigió al campo de quidditch. La mayoría de los Gryffindor estaban sentados observando y animando al equipo que tenía un encuentro amistoso con los Ravenclaw.

Se aproximó a Daphne que gritaba y animaba a Harry. — Buenos días — saludó mientras se sentaba junto a ella.

—Hola Herms — giró a observarla— ¿dónde están Theo y Draco?

— Supongo que rumbo a la clase que estás perdiendo — sonrió y ella se la quedó observando — ¿qué pasa?

— Draco nunca te deja sola y hoy... — parecía preocupada.

Granger solo soltó una risotada, ¿acaso ella tenía algo que ver con el chico de sus pesadillas? Toda la mañana se lo habían insinuado. — eres muy bromista Greengrass, ¿Malfoy y yo? Imposible.

Ella le tocó la frente como si tuviera fiebre — a lo mejor sea efecto del embarazo — susurró.

— ¿estás embarazada? — preguntó sorprendida. Bueno habiendo tantos métodos...

— ¿yo? —Preguntó, y rápidamente negó con la cabeza — a lo mejor te hizo daño la cena. —Le tomó de las manos, estaba viéndola de manera seria — ¿en verdad no recuerdas que eres la prometida Draco Malfoy? Y estás embarazada de él.

¿Que ella qué? ¡Merlín! ¿estaba embarazada y era prometida de aquel chico que la había atormentado durante todo el colegio? Cerró los ojos en busca de algo con él. Su último recuerdo con él era la clase de pociones antes de la explosión de su caldero. Buscó en su memoria más sobre él y no...

— ¡Hermione! ¡Despierta! —Escuchó la voz de Greengrass a lo lejos — Draco me va a matar si te pasa algo.

Granger no deseaba oír más, ¿qué pasó? ¿Estaba embarazada de Malfoy?


El ambiente era cálido, abrió los ojos, al principio todo estaba borroso. A su alrededor estaban sus amigos. Sintió una fría mano que acariciaba su mejilla, giró a verle. Era Malfoy. ¿Malfoy? Era él con sus rubios cabellos despeinados y sus ojos grises que la veían con ¿afecto?

— ¿qué hago aquí? —preguntó Hermione, se sentía bien ser acariciada por Malfoy, aun así, le daba miedo lo que estaba sintiendo. — Quiero irme.

Madame Pomfrey se le acercó— siéntese señorita Granger — la obedeció— ¿qué día es hoy?

Entrecerró los ojos — viernes ocho de enero.

— ¿con quienes fuiste a conocer a Michael Jackson? — preguntó Harry.

—Estuvieron Daphne, Gabe, Annie, James, tú, yo... —había alguien más de quien no se acordaba, no aparecía en su memoria — y no recuerdo quien más.

— ¿La noche de Halloween quién fue tu pareja? — preguntó Neville.

Cerró los ojos— fui con el conde Drácula y tenía unos dientes encantados.

— ¿por qué Theo es premio anual? —preguntó Luna.

— por qué la profesora McGonagall lo quiso así —respondió.

— ¿qué hiciste de la noche de Halloween en adelante? —preguntó Malfoy.

Estaba en blanco — no recuerdo.

— ¿qué pasó en el N 12 de Grimmauld place en Navidad? — Theo la veía con preocupación.

— Fred presentó a su novia, tú pusiste en evidencia a Ginny y la señora Narcissa estuvo con nosotros. —¿por qué tantas preguntas? Estaban confirmando que había que había que olvidado y no supo que era.

—¿recuerdas que Draco y tú se comprometieron esa noche? — preguntó Ginny. — ¿recuerdas que estás embarazada del hurón?

Cerró los ojos, no y no. No recordaba nada de eso. Ni siquiera evocaba estar saliendo con él. Ni siquiera tenía idea como es que se encontraba embarazada. Sí sabía cómo se hacen los bebés... pero no sabía cómo perdió su virginidad. Solo sentía tristeza, nostalgia... E inmensas ganas de vomitar. Tanta fue la frustración que le dio hipo y empezó a llorar.

Vio como aparecían canarios y golondrinas en la enfermería. Sus náuseas se convirtieron en burbujas con mariposas y alrededor de Malfoy aparecían pequeños cubitos de hielo.

— evanesco, evanesco... Pff odio estos pájaros, evanesco — Theo estaba desapareciendo a las avecillas.

Sintió las manos frías de Draco en sus mejillas, hizo que lo viera a los ojos que estaban cristalizados como si fuera a llorar. — Te voy a enamorar, Granger, tenlo por seguro.

Aquellas palabras hicieron que sus mejillas ardieran— Me avergüenzas, Malfoy. — susurró — inténtalo si puedes.

— Serás mía otra vez — le susurró él. — otra vez... — sintió sus labios sobre los suyos.

— No provocas nada en mi — respondió Hermione mientras se apartaba de él, estaba sana así que: — me voy, hay clases a las que tengo que asistir. — salió de la enfermería antes de que a alguien le diera por detenerla.

Bien, podría estar embarazada de Malfoy, pero eso no haría que se casara con alguien a quien no amaba.