¡Holaa! ¡Acá traigo otro capitulo! Admito que es corto porque relata las horas que pasaron en el viaje xD
Agradezco a: pame.30, Andy Taisho, Yami96 y Mara365. Gracias por comentar en el capitulo anterior.
Y agradezco también a los misteriosos espectadores que siguen leyendo mi historia a pesar de que no comenten: D
Espero que les guste ...
PD: No tuve tiempo de corregir este capitulo, así que lo haré en otro momento.
Como no tengo nada más que decir ... ¡A leer!
Antes de comenzar, digamos una parte del capítulo anterior para que se ubiquen en como termino:
Aeropuerto de Japón.
Al llegar al aeropuerto, la familia Higurashi se fijó en una pantalla donde había varios vuelos registrados y notaron que decía "23:30 - Alemania". La familia Higurashi se horrorizo porque solo faltaban cinco minutos para que su vuelo partiera, porque lo que comenzaron a correr hacia la puerta de embarque.
Los Higurashi corrían esquivando hábilmente a la gente haciendo que algunas personas los miraran raro. Al llegar a la puerta de embarque donde había varias personas esperando para abordar el avión, Aome accidentalmente choco con la espalda de una persona. La persona con la que choco se dio vuelta notando que era un chico de su edad de cabellos rubios doradoras y hermosos ojos verdes esmeraldas.
«Que lindos ojos». Pensó Aome.
-Ten cuidado –dijo el chico monótono para luego ignorarla.
Aome frunció el ceño y al darse vuelta miro a sus hermanos sonriéndoles traviesamente.
-Absténganse a hablar –amenazo ella.
-Como tú digas hermana –dijeron los cinco hermanos.
Al subir al avión, los trillizos se sentaron se sentaron juntos agradeciendo que los números de sus asientos compatibles y que no se sentirían con extraños. En un momento, Aome miro sorprendida que el chico de hermosos ojos verdes también abordaba el mismo avión. Luego Shippo, Souta y Kohaku se sentaron también juntos, a unas tres filas de distancia de sus hermanos. Por último, Kyouta se sentó en unos de los asientos donde los otros dos estaban ocupados por una pareja de ancianos.
Pasaron unos minutos y los trillizos estaban preparándose para descansar todo el viaje, hasta que Kouga sintió que su asiento se movía y al mirar hacia atrás, se encontró con un niño quien pateaba su asiento.
-Ey, niño, por favor deja de hacer eso –pidió Kouga amablemente.
-Oblígame –dijo el niño groseramente aun pateando el asiento de Kouga.
-Mocoso del demonio –mascullo Kouga con irritación y miro a la madre del niño que curiosamente ya se encontraba durmiendo, por lo que se acomodó nuevamente mientras cruzaba los brazos enojado aun sintiendo su asiento moverse-. Este va a ser un viaje largo- suspiro mirando a sus hermanos.
Aome y Miroku se miraron sonrieron divertido, iba a ser un largo viaje para su hermano.
El viaje de avión de Japón hasta Berlín duraba 12 horas para desgracia de la familia Higurashi que no soportaban estar tanto tiempo quietos en un solo lugar.
2 horas de viaje.
Los trillizos miraban una película por la pantalla que había enfrente de ellos. Aome miraba aburrida la película de comedia romántica, donde la protagonista se hace pasar por su hermano mellizo para entrar al internado de este y poder jugar soccer; lo que le parecía absurdo. Sobre todo, porque el protagonista hombre era un despistado y no se daba cuenta que su compañero de cuarto era una realidad una chica, ya que la voz masculina de esta no era para nada convincente.
Luego miro a Miroku y Kouga que miraban entretenidos la película.
-¿Enserio, están viendo esto? -Aome los miro incrédula.
Kouga miro a su hermana.
-Bueno, es una película interesante donde una chica se hace pasar por chico -dijo el haciendo énfasis en lo último. - ¿Te parece conocido eso?
-No sé de qué hablas -contesto Aome haciendo la desentendida.
Miroku se echó a reír.
-Ya decía yo que tú me memoria empezaría a fallar.
Aome miro a sus hermanos con irritación.
-Ya dejen de hacer énfasis en todo.
En ese momento, en asiento de Kouga comenzó a moverse nuevamente y enojado de dio vuelta para mirar al niño que seguía pateando su asiento mientras su madre dormía como un tronco.
-¿No estabas dormido niño? -pregunto Kouga irritado.
-No -respondió el niño-, esperaba a que mi madre se duerma para molestarte porque estoy aburrido.
-¿Acaso me viste cara de payaso?
-¿Acaso no lo eres?
Kouga apretó los dientes y nuevamente se acomodó en su lugar, mientras su asiento seguía moviéndose al mismo tiempo que Miroku y Aome reían por lo bajo.
-Kami que en estos momentos me estas mirado, dame paciencia para que nadie salga lastimado y prometo que en el resto del viaje me portare bien.
-¡Amen! -secundaron Aome y Miroku.
-Shhhh -silenciaron varios pasajeros que estaban cercas de los trillizos Higurashi.
-¡Amen!
«¿Que estarán haciendo?»
Al escuchar a Miroku y Aome, Kyouta miro con preocupación en la dirección donde estaba los trillizos; al parecer no hacían nada más que hablar y siendo uno poco escandalosos haciendo que varios pasajeros intentaran silenciarlos.
-Oh, cariño, ¿estas viajando solo? -pregunto la amable anciana sonriéndole-. Disculpe si estoy siendo entrometida, mi marido en estos momentos está siendo un gruñón aburrido.
-¡Que dices mujer! -se quejó el anciano frunciendo el ceño.
-Tranquila, no me molesta -contesto Kyouta amablemente-. Estoy viajando con mis hijos, están sentados a unas filas más adelantes.
-¡Oh que lindo! Un viaje familiar. ¿A qué se debe la ocasión? -pregunto la anciana con curiosidad.
-Mujer entrometida -mascullo en anciano a su lado mirando a su esposa.
-Estamos yendo a la boda de mi sobrina -respondió Kyouta mirando divertido a la mujer mayor.
-¡Que maravilloso! Felicidades por su sobrina –dijo la mujer con entusiasmo-. ¿Te acuerdas de nuestra boda, Henry? Mi marido termino borracho a mitad de la fiesta y termino cantando el himno nacional de nuestro país a todos nuestros invitados.
-¡Margaret, no le digas a esas cosas a un extraño!
-No te hagas el tímido. Bien que te gusta presumir de tu voz.
-Deja de hablar mujer.
Kyouta evito reírse de la pareja mayor que se encontraba sentada a su lado.
Kohaku y Souta soltaros varias risitas mientras dibujaban en la cara dormida de Shippo con un marcador permanente. Kohaku como venganza de las veces que Shippo aprovecho de su inocencia y le hizo bromas, le dibujo un bigote del tipo mostacho y unos anteojos. Por último, escribió en la frente de su hermano: "Kohaku es mi pastor".
-No pensé que tuvieras un alma tan malvada, Kohaku –Souta le sonrió viendo divertido como Shippo no se había despertado después de haber dibujado en la cara de este.
-El que las hace las paga –Kohaku sonrió malicioso.
Luego los dos hermanos se acomodaron en sus asientos para dormirse y media hora después una azafata paso por al lado de la fila donde se encontraba los tres hermanos menores Higurashi durmiendo.
La azafata al mirar la cara dibujada de Shippo, pensó:
«Kami, que estos niños no causen problemas.»
4 hora de viaje
En ese momento, los trillizos se encontraban haciendo competencia de chistes, mejor dicho, Miroku y Kouga hacían competencia mientras que Aome se frotaba las cienes por escuchar chistes tan malos.
-¿Qué le dice un huevo a una sartén? –pregunto Miroku.
-No sé –dijo Kouga.
-Me tienes frito.
Ambos hermanos comenzaron a reír y Aome rodo los ojos en blanco no encontrándole la gracia.
-Oh, yo tengo uno –dijo Kouga con entusiasmo-. ¿Qué hace un perro con un taladro? –viendo a Miroku como evitaba reírse sin haber terminado de contar el chiste-. Taladrando.
Kouga y Miroku estallaron en carcajadas mientras que Aome tapo su boca con la mano para evitar soltar una risa; el chiste era tan malo que ya daba risa de lastima. Ambos hermanos miraron a Aome que tenía la boca tapada.
-Aja, con que no daba risa, ¿no? –sonrió Kouga con satisfacción.
-¡Callate! –dijo Aome.
-¿Tienes un chiste mejor, hermana? –inquirió Miroku provocándola.
Aome sonrió y dijo:
-Por supuesto, ¿quieren escucharlo?
Kouga y Miroku asintieron.
-¿Qué le dice una pierna a la otra? –pregunto Aome mientras sus hermanos levantaban sus hombros en señal de no saber-. La del medio se quedó corta –y luego soltó una risa.
Aome dejo de reír al ver las caras indescifrables de sus hermanos y luego noto que no se reían con ella, y que solamente la miraban serio.
-Eso no es gracioso, Aome –revelo Kouga serio.
-No te metas con la virilidad de un hombre –dijo Miroku serio-. Porque si nosotros hacemos esas clases de chiste refiriéndonos a los senos de las mujeres, seguro nos demandan.
-Sí, eso no es justo –concordó Kouga con Miroku.
Aome los miro con irritación.
-¡Imbéciles! –mascullo-. Ni siquiera aprecian un buen chiste.
Tanto Miroku como Kouga se miraron sonrieron, su objetivo de irritar aún más a Aome había sido cumplida.
-Opino que cuentas mejores chiste, que los de tus hermanos –dijo el mismo niño que pateaba el asiento de Kouga, para luego apoyarse en la cabecera del asiento de este.
-Gracias, niño –dijo Aome.
-Oye, nadie pidió tu opinión –reclamo Kouga mirando al niño.
-Tampoco pienso pedirte permiso –contesto el niño serenamente.
-¿Sabes con quien estás hablando? –insinuó Kouga como si él fuera importante.
-Bueno, mira, no te ofendas, pero… -comenzó diciendo el niño-, no me importa si eres el hijo del presidente o de un don nadie que trabaja en un supermercado, antes que anda eres un ser humano y los seres humano son de lo peor.
Los trillizos Higurashi mirando incrédulo al niño.
«¿Qué clase de educación le dieron a este niño?». Pensaron Miroku y Aome.
-Mocoso –mascullo Kouga.
-Asique Kyouta me dijiste que eres viudo y tienes hijos, ¿no? –dijo Margaret intentado de recopilar toda la información que tenia del encantador hombre a su lado.
-Así es –sonrió Kyouta.
Margaret al ver la sonrisa perfecta de Kyouta, se sonrojo, ese hombre podía ser perfecto para su hija o incluso para ella.
Henry al notar el sonrojo de su esposa frunció el ceño.
-¿Estas coqueteando con mi esposa, muchacho? –reclamo Henry irritado.
-¿Eh? ¡Claro que no! –se justificó Kyouta.
-¡Entonces estas diciendo que es fea! –dijo Henry aún más molesto.
-¿Eh? –articulo Kyouta confundido.
Margaret miro con negación como su esposo le gustaba molestar al pobre hombre.
-Siempre lo mismo contigo, Henry.
Souta, Kohaku y Shippo aún seguían durmiendo, pero cada persona que pasaba al lado de los asientos donde se encontraban, reían divertidos al ver la cara dibujada de Shippo.
7 horas de viaje
-Bajo del mar, bajo del mar, vives contenta siendo sirena, eres feliiiiiz –chillo Kouga desafinadamente mientras cantaba con un tono moderado que no molestara a los demás pasajeros.
-Sé que trabajan sin parar, y bajo el sol para variar –fue el turno de Miroku para cantas la siguiente letra.
- Mientras nosotros siempre flotamos, bajo del mar –termino cantando Aome.
Al terminar de cantas el estribillo de esa canción, los tres se miraron.
-¿Ahora cual cantamos? –pregunto Kouga.
-¡Oh, oh! Tengo una –dijo Miroku-. Libre soy, libre soy, no puedo ocultarlo maaaaaaas –canto el ahora desafinado.
-Libre soy, libre soy, libertad sin vuelta atrás –canto Kouga con una voz chillonamente aguda intentando hacer la voz de una mujer.
-¡Qué más da! No me importa ya, gran tormenta habraaaaaaaa –canto Aome.
- El frío es parte también de mi –cantaron al unísono los trillizos.
-Kouga, ¿te acuerdas la canción que le habíamos hecho a Miroku años atrás? –dijo Aome.
«Oh no». Pensó Miroku horrorizado.
Kouga sonrió malicioso.
-Por supuesto, hermanita. ¿Quieres cantarla?
-No hace falta preguntar –contesto Aome sonriendo.
De la cima vamos a avisar (Aome y Kouga)
Nació un pervertido (Kouga)
Es momento para preocuparse (Kouga)
Nació un pervertido (Aome)
Exclamemos fuerte un huyamos (Kouga)
El pervertido llegó (Aome)
Vamos a cantar, que se oiga ya (Aome)
Nació un pervertido (Aome y Kouga)
-¡Cállense! No hace falta cantar eso –dijo Miroku siendo ignorado.
De los pervertidos, es el más popular (Kouga)
Nació un pervertido (Aome)
Miroku siempre te tocara (Aome)
Con sus manos de orangután (Kouga)
Y el siempre recordara (Kouga)
Que las mujeres lo golpearan (Aome)
Porque él siempre va a seeeeer (Kouga)
Un saco de boxeo, ¡síii! (Aome)
Siempre mantente alejado de él (Kouga)
Sigue nuestro consejo y estarás bien (Aome)
Ya que cada noche él (Kouga)
Puede espiarte (Aome)
Desde su cueva de la perversión (Aome y Kouga)
Al terminar de cantas el "himno de Miroku", varios pasajeros empezaron a aplaudir mientras algunos silbaban mientras que Miroku se sonrojaba.
-No pensé que estaban escuchando –dijo Aome ahora con culpabilidad-. Lo siento, Miroku.
-No te disculpes, esta canción será un hit del momento –bromeo Kouga.
-Yo pienso que será un hit, la serenata de terror que le hiciste a Ayame –dijo Miroku fingiendo estar pensativo.
La sonrisa de Kouga desapareció y Aome por poco estalla en carcajadas por el recordatorio de la serenata.
Kyouta estallo de vergüenza al escuchar la canción inventada que sus hijos le habían hecho a Miroku. Por suerte, la pareja que estaba a su lado, Henry y Margaret, no sabían que sus hijos eran los que aullaban como un coyote.
-Que escandaloso esos jóvenes –comento Henry.
Margaret soltó una suave.
-Esa canción fue muy esclarecedora.
-¿Dónde estarán los padres de esos chicos? –inquirió Henry.
-¿Quién sabe? –dijo Kyouta con nerviosismo.
10 horas de viaje
Los trillizos después de tantas horas de estar despierto, por fin, había podido conciliar el sueño.
-Mi amooor –dijo Kouga entre sueños.
-San-Sangito estas bellísimas –dijo Miroku dormido abrazándose a si mismo.
-Ya…deja…molestar… proyecto…Sesshomaru –Aome se movía constantemente mientras dormía al mismo tiempo que fruncía el ceño.
-Irasue… no me golpees –dijo Kyouta entre dormido.
La pareja mayor que estaba a su lado aun despierto lo miraban curioso.
-Asique ya conoce a alguien –dijo Margaret mirando con cariño a Kyouta.
-Y debe ser una mujer interesante, para que sueñe que lo está golpeando –Henry se echó a reír con diversión-. ¡Ay! ¿Por qué me golpeas?
-¿Ahora me consideras interesante? –pregunto Margaret con inocencia.
Henry sonrió.
-Siempre fuiste interesante.
¿Y que les parece? ¿Algún reviews?
Escribí este capitulo corto, porque aun estoy escribiendo el capitulo de la boda, ya que pienso que ese capitulo sera largo. Asique les dejo un poco de diversión con este capitulo :)
Espero que hayan disfrutado el capitulo.
¡Hasta el próximo capitulo!
