"La mañana siguiente"
A la noche, luego de cenar junto a Glimmer y Bow, Catra se fue a su departamento. Habíamos organizado en irnos juntas por la mañana a la universidad, por lo que me fui a dormir con una sonrisa en mi rostro, imaginando el esfuerzo de Catra en maquillarse los chupones frente a Rogelio.
Me fui a dormir, esperando que el día de mañana llegue.
Al despertarme, fui a darme una ducha, notando en el espejo que las leves marquitas rojas de ayer, hoy eran violetas.
Quitándole importancia, fui a cambiarme a mi habitación. Abriendo mi ropero y decidiendo qué ponerme, una frase tan leve me puso los pelos de punta.
-Hey, Adora...- miré por sobre mi hombro enojada, sabiendo que Catra había hecho eso a propósito con las intenciones de asustarme o alterarme. Lo confirmé cuando su carcajada provocó eco en mi habitación.
-Muy graciosa.- Un puchero se escapó de mis capacidades de manejar mi cuerpo, Catra tomó ventaja de éste y plantó un beso en mis labios.
-Buenos días, princesa. -dijo tomando mi mentón.
-Buenos días, Catra.- Seguía enojada, algo, porque una sonrisa se me escapó, una vez más, pero la escondí girando hacia mi ropero y sacando la ropa que hoy iba a utilizar. Un jean ajustado y un hoddie o buso rojo de gran talla, junto con una remera blanca mangas cortas debajo. Acompañado por mis zapatillas favoritas. Tomé mi ropa interior y me iba a dirigir al baño a cambiarme cuando noté a Catra apoyada en la puerta de mi habitación.
-Permiso, voy a ir al baño, Catra.
-¿Para qué?- me miró con una ceja elevada.
-Pues para cambiarme. ¿Que no ves que llevo mi ropa?- no entendí sus intenciones hasta que vi como me desnudó con la mirada. Me sentí un poco avergonzada, pero no invadida. Digo, si me ve desnuda no sería la primera vez.
Ni la última.
Me di vuelta sonrojada y, con la toalla puesta, me coloqué mis bragas, mis medias y mi jean. No tenía señales de los movimientos de Catra, pero podía intuir sus intenciones al encerrarme en mi habitación recién salida de la ducha.
Como lo hizo la última vez y te vengaste... Y que venganza..
Desconfiada, me acomodé en un rincón de la habitación para quitarme la toalla del cuerpo y colocarme el brasier. A punto de ponerme la remera, sentí unas manos pasearse por mi espalda.
-Catra... cuida tus manos...- volví a mirar por sobre mi hombro para encontrarme con una mirada completamente embelesada.. con lo que veía.
Sonó tan egoísta eso, pero no puedo describirlo de otra forma..
Sentí como sus manos viajaban por mi espalda como si fuese una maravilla para ella. Subían y bajaban, explorando mi columna vertebral. Sus ojos parecían tan inmersos en lo que sus manos hacían que no parecía estar en sí. Completamente sonrojada, me di vuelta, aún en brasier, y tomé las manos de Catra, indicando que se detenga. Pareció volver de las nubes, aunque el brillo en sus ojos no desapareció, sino que aumentó.
-Catra, tengo que cambiarme para ir a desayunar, luego tenemos que ir a la universidad...- su rostro era serio, pero sus ojos reflejaban emoción.
-Tienes razón.. lo siento.. es que no podré tocarte en todo el día...-. Si esto sigue así, en cualquier momento me va a sangrar la nariz. Con una sonrisa comprensiva, la aparté lentamente de mi y me coloqué la remera. -Por cierto, lindos moretones.- dijo para completar con un guiño y marcharse de la habitación. Rodé los ojos, me coloqué desodorante, perfume y mi buso, para ir al living y encontrarme con Catra poniendo la mesa y Bow y Glimmer sirviendo los platos para el desayuno. Decidí acercarme a la alacena y hacer café para todos. Digo, en algo tengo que ayudar.
Desayunamos todos juntos, y cuando dieron las 7 y 30 salimos del departamento, cruzándonos con Scorpia y Entrapta. Estábamos todos conversando sobre lo que vendría hoy, que todos estarían emocionados luego del fin de semana largo, cuando el ascensor soltó un pitido, indicando que había llegado al piso.
-¡Upss! ¡Olvidé algo!- exclamó Catra, para jalarme fuera del ascensor justo antes de que este se cerrara en nuestras narices.
-¿Qué haces? Tenemos 15 minutos antes de que suene la primera campana para ingresar a clases. Busca lo que te olvidaste y vám- me estrelló contra la pared, besándome intensamente, buscando interferencia en mi boca con su lengua. Quise negarme, pero no pude evitar seguirle la corriente. Cambié de posiciones, plantándola a ella contra la pared, quien desató mi colita de cabello para desordenarlo a su gusto. Mis manos comenzaban a explorar debajo de su remera, recorriendo su vientre. Era inevitable, era vicioso, ella es viciosa. El aire se hizo notar con su ausencia, por lo que nos separamos. Ambas satisfechas, nos miramos a los ojos. Pude notar un leve brillo en los ojos de Catra, el mismo que tuvo en mi habitación. ¿Será siempre que estamos juntas?¿O cada vez que algo le emociona? Sin decir nada, Catra llamó al ascensor una vez más, y fue mi turno de hablar.
-¿Lograste cubrirte los chupones?- dije cerca de su oído, a propósito para provocarla, y de paso, para devolverle lo de esta mañana.
-Scorpia dijo que de lejos no se notan, así que supongo que sí. Pero de cerca se pueden ver las manchitas y el exceso de maquillaje, así que me fijaré a quien me acerco en estos días..-respondió con normalidad.
-Entonces, ¿Scorpia ya lo sabe?- me llamó la atención su mención en la conversación.
-No, le dije que había pasado la noche en lo de Rogelio. Además de Kyle, eres la única que sabe que es falso...
-Ok.. ¿y no puedo decirle a nadie, no?
-Te ruego que no, no sé como van a reaccionar o dónde están los padres de Rogelio en todo esto. Recuerda que son políticos, pueden tener oídos en cualquier lado..-asentí para tomar su mano en señal de apoyo. Ella me sonrió y aceptó mi mano para entrar juntas al ascensor. En el espejo, Catra comenzó a arreglar su remera fuera de su pantalón, mientras yo acomodaba mi cabello, por culpa de ella. Aun así, una estúpida sonrisa estaba plasmada en mi rostro.
Salimos del ascensor y vimos a nuestro grupo afuera del edificio, esperando por nosotras. Fuimos a la universidad y el día transcurrió con normalidad, hasta que..
-¿Adora?- Scorpia me llamó en medio de la clase. La miré, indicándole que podía hablar, mientras seguía tomando apuntes. -¿Y esos moretones en tu cuello?- Me sonrojé completamente, pensando en alguna excusa. No quería perderme lo que decía la profesora, por lo que respondí
-Luego te cuento.- Scorpia no pareció muy satisfecha con la respuesta, pero bastó para que no hiciera mas preguntas.
O las guardara para después..
