Declaración: Los personajes no me pertenecen, y la trama le pertenece a Quinn Loftis.
Capítulo 18: Bulma XVIII
Su corazón empezó a apretarse en su pecho y la respiración se le dificulto, Vegeta ni siquiera se dio cuenta cuando la puerta se abrió fuertemente y la habitación comenzó a llenarse de gente.
-¿Qué demonios le ha pasado?
Chichi y los otros acababan de llegar a la casa cuando escucharon los gritos. Al principio Bardock les dijo a todos que esperaran, que no sería prudente interrumpirlos, especialmente si Vegeta no tenía el control de su lobo. Pero tan pronto como los gritos se detuvieron, Chichi había tenido suficiente. Con Goku sobre sus talones, irrumpió en la habitación, justo a tiempo para ver a su mejor amiga caer hacia adelante, la sangre brotando de áreas en las que definitivamente no debería estar brotando.
Gine, Pan y Chichi dieron un paso adelante para tomar a Bulma de Vegeta, y todos saltaron atrás al mismo tiempo cuando Vegeta gruño en señal de advertencia.
La voz de Bardock se elevó por encima del rugido.
-Suéltala, Beta. AHORA.
El poder de la orden tuvo a Vegeta entregando el cuerpo de Bulma mientras trataba de luchar contra la compulsión.
-Vados- Bardock se giró para mirar al hada- Atalo.
-¿Crees que es sabio?- pregunto ella.
-Él no es seguro. Atalo.
Vados asintió una vez.
-Que así sea.
Ella camino al otro lado de la cama donde Vegeta todavía se arrodillaba en el suelo. Sus hombros se hundieron en derrota y no opuso resistencia cuando ella puso las manos en su pecho y murmuro palabras ininteligibles.
-Ya está hecho- anuncio, luego salió de la habitación para dejar a los lobos cuidar de sí mismos.
Después que había dejado a Bulma en la cama, todas las mujeres se pusieron a trabajar. Pan puso las manos en su amiga y le despejo los pulmones. Mientras tanto, miro por cualquier otro daño, asegurándose de no dejar ninguna parte de ella sin examinar.
Cuando aparto las manos, comenzó a desplomarse, pero fuertes brazos estaban allí para atraparla.
-Te tengo, Panny mía- oyó a Trunks susurrar en su oído mientras la colocaba en una silla. Pan levanto la vista para mirar a Gine, Bra, Chichi y Bulla limpiar la sangre de Bulma y cambiar sus ropas. Ella respiraba, su corazón latía… pero, ¿Por cuánto tiempo?, se preguntó Pan solemnemente.
Varias horas más tarde, mientras caía la noche, Chichi y Pan se sentaron al lado de una Bulma inconsciente. De vez en cuando Chichi pasaría un paño caliente en la frente de Bulma, necesitando hacer algo.
-¿Qué crees que ha pasado entre ellos?- susurro Pan, sin saber por qué sentía la necesidad de ser silenciosa.
-No tengo ni idea, pero Vegeta es un lobo Alfa dominante, lo que significa que es propenso a decir cosas estúpidas.
Pan rio débilmente ante las palabras de Milk. Saber que realmente ella no estaba bromeando lo hacía aún más divertido.
-Ella no va a durar sin su sangre.
-Lo sé- respondió Chichi, luego continuo firmemente- ella no va a sobrevivir sin el vínculo.
-Su vínculo es…- Pan hizo una pausa, tratando de encontrar la palabra- poderoso.
-Conociendo a Bul, probablemente le dijo que no va a unirse con el si no se acordaba de ella- Chichi miro a Pan- si ella se lo dijo, eso explicaría su comportamiento rabioso, y por supuesto, nuestra pequeña mansa Bulma se quedó sentada aquí en silencio diciendo: "Si, querido"…por supuesto que no- termino Milk bruscamente.
…
19 Días Después de la Maldición.
Pasaron los días y Bulma todavía permanecía inconsciente. Vegeta permanecía atado por la magia de la Fae, y Milk y Pan rara vez dejaban el lado de Bulma.
Cinco días después de la pelea de Bulma y Vegeta, Bulma se despertó. Lo primero que vio fue los ojos negros de Milk, seguido rápidamente por los de Pan.
-Hola, chiquita- susurro Chichi. Bulma puso los ojos en blanco, y por desgracia, incluso eso dolía.
-No me hables como si fuera una niñita, Pelinegra. Y, Pan, quita esa maldita sonrisa tonta de tu cara.
Oyó a Pan reír desde alguna parte detrás de la cabeza rubia rizada que le bloqueaba la vista.
-Te preguntaría cómo te sientes, pero debes estar mejor que antes si tienes energía para ser mandona- Chichi sonrió y le guiño un ojo.
-Es la única cosa en la vida que me da placer, pero no le des demasiada cuerda- Bulma giro levemente la cabeza para mirar alrededor de la habitación, tratando de no llamar la atención… si, eso no funciono.
-El no está aquí- Bulma sintió caer su corazón al oír las palabras de Milk. Ella debió haber notado la angustia en la cara de Bulma porque se apresuró a añadir- quiero decir, él está aquí, solo que no en esta habitación.
-¿Por qué me importa donde este después de las cosas horribles que me dijo?
-Oye, Bul, ¿Cómo te está yendo con ese compromiso de parar de maldecir?- pregunto Pan sarcásticamente.
-Me estoy muriendo, Pan. Realmente no me importa un comino las malas palabras que puedan salir de mi boca. De hecho, se lo que quiero que ustedes dos mocosas pongan en mi lapida- "Bulma Brief, 1993- 20…- ella hizo una pausa- ¿ya es 2011?
Milk asintió.
-Sí, el Año Nuevo vino y se fue. Resulta que no se detiene por las maldiciones de hombres lobo y compañeros moribundos.
-Huh- murmuro Bulma- Imagínate eso. De todos modos, 1993- 2011. "Esto es para ustedes, hombres lobo. Vamos, levantes sus copas. Todos ustedes, bolas de pelos infestados por pulgas, pueden besarme el trasero". Luego ponga tres puntos seguidos por: "Pon eso en tu pipa y fúmatelo".
Chichi y Pan estaban tratando de no reírse considerando que su amiga estaba, de hecho, muriendo. Pero, en serio, solo Bulma pediría algo así en su lápida… y de verdad.
-Bul, me niego a poner eso en tu lapida- Chichi negó con la cabeza ante su precoz amiga- y me niego a hablar de esto, porque no te vas a morir.
-Bueno, no voy a hacer los Ritos de Sangre con ese idiota.
-Vegeta todavía está allí dentro, Bul. Él todavía te ama y te quiere.
-Oh, él me quiere, lo dejo bien claro, pero el idiota insufrible también me dijo que quizás nuca me amara de nuevo, pero que simplemente tendríamos que sacar lo mejor de eso.
Chichi se giró hacia Pan.
-Ves, te lo dije. Macho dominante. ¡Poof! Palabras estúpidas.
-Sé que él te hizo daño. Y tienes todo el derecho a querer castrarlo. Pero en el fondo, Bul, tú lo amas. Él es tuyo tanto como tú eres suya. Por favor, piensa en ello. Te queremos, no queremos perderte- declaro Pan.
Chichi y Pan enjugaron las lágrimas al ver a Bulma cerrar los ojos con frustración evidente.
-Puedo estar a solas, ¿por favor?
Las chicas sabían que Bulma realmente debía estar lastimada si quería estar sola. Bulma odiaba estar sola.
-Vamos a estar justo fuera de la puerta. Te queremos, Bul.
Bulma asintió.
-Lo sé. Las quiero también.
Mientras Bulma yacía allí mirando hacia el techo, sintió una lagrima deslizarse por su mejilla mientras escuchaba el aullido doloroso de un lobo, su lobo. Quería odiarlo. Ella quería nunca volver a verlo. Sin embargo, la verdad era que se estaba muriendo sin él, y no solo porque no había tenido su sangre, sino porque la estaba destrozando por dentro no tenerlo cerca. Lo único que le impedía gritar por él era su orgullo. Está bien, eso sería un motivo realmente estúpido para morir. Podía imaginar lo que Chichi y Pan pondrían en su lápida:
"Aquí yace nuestra terca amiga.
Aunque ella lo amaba y realmente lo intento,
Encontró el final demasiado pronto
A causa de su orgullo absurdo"
Si, así es como seria. Y aun así, yacía allí con los labios apretados y dolor en su corazón. Las lágrimas le acariciaban las mejillas donde una vez manos amorosas habían hecho lo mismo.
…
-No quiere comer, Bardock- la voz de su compañera estaba llena de preocupación.
-Él está penando por ella. Creo que si ella muere, morirá también, independientemente de los Ritos de Sangre- Bardock no estaba tratando de ser irrespetuoso con la situación de Bulma, el solo estaba diciendo la verdad.
-Tienes que hablar con él. Necesitas arreglar esto.
-Luna, soy Alfa, no Dios.
-Oh, ¿ahora quieres actuar como si no puedes hacerlo todo? Ahora no es el momento de retroceder. Bulma, al igual que Chichi y Pan, es como una hija para mí. No voy a perderla. Ve a solucionar esto, Bardock. Ahora.
Bardock vio a los ojos de Gine y vio la determinación allí. También sabía que si no hacía caso de sus palabras tendría que pagar por ello.
-Está bien, Mina. Voy a hablar con él.
Ella soltó que aliento que había estaba conteniendo, beso a su compañero suavemente, y luego lo empujo en dirección a la puerta.
Bardock encontró a Vegeta en un pequeño cobertizo detrás de la casa donde la Fae estaba dejando que se quedaran. Vados había usado su magia para hacer el cobertizo cálido en el interior cuando Vegeta había sido colocado allí, aun con el hechizo encadenante.
-¿Qué estás haciendo?- pregunto Bardock con firmeza.
Vegeta miro a su Alfa con confusión.
-¿Qué quieres decir? Estoy aquí, sentado sin poder moverme, y siento que me estoy muriendo. ¿Qué se supone que debo hacer?
-Necesitas hacer frente a esto, Vegeta.
-Te dije lo que le dije. Ella nunca me perdonara- Vegeta negó con la cabeza, mirando el suelo- yo no merezco su perdón.
-¿Sabes cuantas veces le he hecho daño a Gine? ¿Cuántas veces mi naturaleza dominante ha permitido a palabras estúpidas volar con ira?
-Tú y Gine se conocen, se ama. Eso es diferente.
-Tú amas a Bulma. Ella te ama. Hay solo una diferencia…
-Es algo difícil. No me acuerdo de ella- interrumpió Vegeta.
-Estas languideciendo por tu compañera. No solo tu lobo, sino tú. No comes, te estas rindiendo. Y ni siquiera están vinculados aun. Si eso no es amor, entonces, ¿Qué diablos es?- Bardock se agacho delante de su Beta y lo miro a los ojos- voy a desatarte. Iras con ella esta noche. Vas a arreglar esto. Ella te necesita, y más que eso, tú la necesitas.
Vegeta asintió. Inmediatamente sintió lazos invisibles desaparecer, podía moverse de nuevo.
-Ella me dijo que no quería volver a verme.
-Vegeta, ni tu ni Bul hacen nunca lo que el otro le dice. Parecía estar funcionado para los dos, ¿Por qué cambiar ahora?- Bardock le guiño a Vegeta, que parecía muy confundido antes las palabras de su Alfa.
Antes de que Bardock se alejara, le dio una orden más.
-Come algo. Ella va a necesitar tu sangre.
Vegeta se estremeció ante el conocimiento de que no se había hecho cargo de su compañera. El la había dejado lastimada, dolorida, y necesitándolo. Vaya, que buen compañero era. Resoplo un sonido de disgusto consigo mismo, entonces se dirigió al interior, la ansiedad llenándolo mientras se preguntaba qué diría su compañera.
