TIEMPO DE OLVIDAR

(POR FAVOR no se olviden de comentar el capítulo si les ha gustado.)

Como prometí ayer al ver que hay apoyo en los comentarios no les dejé esperar mucho y aquí les traje un GRAN capítulo que se muchos esperaban y que amarán.
Espero lo disfrute, si sigo viendo que les gusta traeré los capítulos más seguido, como algunos saben yo tengo ya 32 capítulos completos y apenas con este voy publicando 19, depende de como vea el movimiento e interés que iré trayendo el resto.

Ferbq94: Mil gracia por el apoyo y me alegra mucho que lo estes disfrutando. Me consta que eres de esas personas que han estado esperando MUCHO este capitulo en especial y te diré algo... APENAS EMPIEZA jajajaja
Espero luego saber que piensas sobre ''el momentazo'' jajaja ¿Eras lo que esperabas? ¿Valió la espera? ¿Llene la expectativa? jajajaja

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Capítulo 19: Only You

¡Shhhhhaaaaa! -Exclamó con fuerza una pelirosa cuando su Zanpakutō y la de Ichigo chocaron generando una onda de Reiatsu expansiva que revolvió sus largos cabellos rosas por sobre su cabeza y le obligó a semi cerrar los ojos.

Ambos duelistas mantuvieron el pulso de sus respectivas Zanpakutō como si de un duelo de pulseadas se tratara. La pelirrosa mantuvo su posición sin hacer uso del chakra todo cuanto pudo, pero cuando Ichigo comenzó a tener la ventaja esta dreno chakra a sus puños y Zanpakutō, idea que había tenido el día anterior cuando había estado entrenando con el peli naranja.

Así como en el mundo shinobi había ninjas que usaban sus armas con la influencia del chakra, ella se había dado cuenta de que podía hacer lo mismo con su Zanpakutō.

El día anterior había descubierto esa variación de técnicas sin querer y ese día la volvía a utilizar buscando ver hasta donde podía llegar y cómo perfeccionarlo.

Su Zanpakutō fue rodeada por un suave pero visible halo de chakra rosa y aumentando la fuerza de sus puños sosteniendo la Zanpakutō impulso más su ataque obligando al peli naranja a apartarse de un salto de ella, ante los aplausos de un Urahara que había estado observando el enfrentamiento de los dos jóvenes a unos metros de ellos sentado sobra una gran roca.-

Eso estuvo muy bien Sakura-San -Dijo el rubio desde su posición.-

Es cierto Sakura, es casi imposible ganarte un pulso cuando haces eso -Acotó Ichigo con cierto orgullo por su amiga.-

Tendré que aceptar un duelo a Kenpachi para ver hasta donde llega la técnica -Bromeó entonces la pelirosa haciendo reír a los otros dos.

En aquellos días Sakura había logrado hacerse muy amiga de las personas que allí había conocido, pero más que nada con el peli naranja al que ya sentía como un hermano mayor para ella, no sabía si era porque este era sobreprotector o le recordaba tanto a su mejor amigo, o si era porque Isshin realmente la había adoptado como una más de sus hijas, dicho por sus propias palabras la noche anterior cuando compartieron una última cena porque ella se iría ese día, pero sin dudas Ichigo había sabido hacerla sentir como en casa y sabría que tendría siempre un lazo de hermandad con este.

Como Ichigo y sus amigos estaban de vacaciones habían estado con ella cada día, le habían hecho conocer esa ciudad, enseñado cómo era su vida allí. Sakura había probado comida para ella muy exótica y comprado ropa muy bonita que se llevaría con ella a la Sociedad de Almas.

En aquel momento una mariposa infernal llegaba donde estaban ellos y se paraba sobre uno de los dedos de la mano de la pelirosa que escucho el mensaje que esta tenía para ella haciéndola sonreír antes de que Sakura la dejara ir de regreso a la sociedad de almas.

Varias horas atrás le había mandado a Byakuya la hora de su regreso y esta le respondía que le estaría esperando.

Desde su primer noche en Karakura el pelinegro y ella se habían mantenido en contacto por medio de mariposas infernales, ella le había contado como eran sus días allí, él por su parte mandaba mensajes cortos y prácticos, pero ella sabía que disfrutaba de escucharla contarle sus cosas.-

¿Byakuya ya te está extrañando? -Cuestionó el peli naranja burlón haciendo que aquella se sonrojara apenada, y se arrepintiera por milésima vez de haberle contado al chico con quien se comunicaba tanto.

En respuesta a su burla corrió hacia él con su Zanpakutō en alto retomando el entrenamiento.-

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-En Hueco Mundo un castaño estaba posicionado en la cabecera de la mesa en la sala de reuniones del palacio de Las Noches.

Los Espadas allí presentes estaban sentados en su orden a cada lado de este mientras que del otro lado de la mesa se encontraba de pie un hombre de blancas vestimentas.-

¿Estás seguro que ella regresa esta noche? -Cuestionó el castaño al que siempre había sido su espía, manteniéndole al tanto de las cosas que pasaban en la Sociedad de Almas.-

Así es mi señor, Sakura Haruno regresa este mismo día, ya ha sido notificado en la academia shinigami... -El castaño se quedo pensativo, había dejado pasar un tiempo tras el fallo de su último intento de secuestrar a la joven esperando que bajaran la guardia, buscando el momento justo para actuar.-

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Sakura-Chaaaaaaaan -Isshin Kurosaki se acercaba a la pelirosa llorando de forma escandalosa cuando la abrazó- Promete que vendrás a visitarnos pronto -Pidió este a Sakura que entre risas prometió que así sería, que cuando Rukia les fuera a ver ella pedirá para ir también.

La hora había llegado finalmente, al final la semana había pasado volando y le tocaba regresar a la Sociedad de Almas.

Si bien deseaba hacerlo por alguien en especial a quien había echado mucho de menos, lo cierto era que al verlos a todos allí reunidos para despedirla un deje de tristeza la había invadido.-

Sakura-Chan ve con cuidado y asegúrate de visitarnos -Dijo Orihime ayudando a la pelirosa a hacerse un moño con su cabello, usando un lindo prendedor que la peli naranja le había obsequiado cuando aquella se acerco a saludarla junto a Chad e Ishida.-

Le hable de ti a mi padre y se quedó curioso con tu poder de curación -Había dicho Ishida.- La próxima vez que vengas me pido que te llevará a conocerlo para hablar de medicina -Sakura que había sabido que el padre del Quincy era director de un hospital había aceptado encantada la idea, ya que a su vez ella se mostraba interesada en ver la tecnología médica de ese mundo.

Chad por su parte entregó a la pelirosa un pack de seis cajas de jugo que a Rukia le gustaban para que ella se las alcanzara, por lo que guardo aquello en el bolso que tuvo que comprar para guardar todo lo que se llevaba de allí.-

Gracias a todos chicos, nos veremos pronto y siempre pueden ir a visitarme ustedes, se que les permiten la entrada a la Sociedad de Almas y cuando tengan lista mi casa me encantaría recibirlos unos días si quieren y pueden -El pequeño grupo asintió encantados con la idea y fue entonces cuando Urahara activo las puertas del Senkaimon que Ichigo se acerco a ella descansado sus manos sobre los hombros femeninos.

Ambos se miraron a los ojos antes de dedicarse una sonrisa, el vínculo entre ellos de alguna forma les facilitaba el comunicarse a veces sin palabras por lo que estas no hicieron tanta falta en su despedida.-

Nos veremos pronto rosadita, esta mañana mande mi informe sobre tu semana aquí, así que de nada. -Ambos rieron ante lo dicho por el peli naranja que luego la abrazó como despedida.

Poco después Sakura dedico una sonrisa a Urahara antes de tomar su bolso y volver a su hogar.-

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-Sakura debió quedarse en la academia un rato tras llegar a la Sociedad de Almas, allí se reencontró con Levi y Neji quienes entre los tres se contaron más o menos como les había ido, siendo satisfactorias sus experiencias, la pelirosa noto que al igual que ella Neji había evitado preguntar demasiado a Levi sobre que había visto, al parecer a él igual le daba un poco de miedo escuchar algo que no deseaba por más que la curiosidad le invadiera.

Una vez todos los examinados estuvieron presentes les comunicaron que deberían de asistir a la ceremonia de graduados dentro de un mes y que durante ese tiempo se re evaluaría todo el trayecto de ellos por las distintas pruebas, les mandarían al final un aviso de si habían superado los exámenes antes de la ceremonia.

Para cuando Sakura se despidió de sus amigos y se fue directo a la mansión Kuchiki ya estaba anocheciendo.

Ella estaba por entrar cuando vio a pocos metros a Byakuya observándola, emocionada dejó caer el bolso en la entrada y le dedicó una gran sonrisa.-

¿Me acompañas? tengo algo que enseñarte -Escucho que este le decía y ella sin pensárselo dos veces le siguió expectante por eso que él deseaba mostrarle en ese preciso momento.

Tras ellos apareció la anciana Haru, que había visto a la joven pelirosa y se había acercado a saludarla, extrañada al ver que ésta sin terminar de llegar se iba en otra dirección en lugar de entrar en la mansión, salió fuera para entonces ver que esta se alejaba rumbo al bosque tras Byakuya.

Al verlos sonrió enternecida, ella llevaba un tiempo intuyendo que algo estaba pasando entre ellos debido inicialmente a la nueva actitud de su amo, al cual veía más alegre cada día desde la llegada de la pelirosa, a la cual le había tomado un gran aprecio y agradecimiento por hacer bien a esa familia a la que ella tanto quería.

Sin dejar de sonreír tomó el bolso que la chica había dejado atrás y lo entró dispuesta a dejar este en su habitación.-

...

-Byakuya Kuchiki terminaba de organizar unos papeles que correspondían a unas misiones que sus subordinados habían realizado esa semana, él como capitán debía leer esos informes y sellarlos, en caso de encontrar algo fuera de lugar debería llamar a quien lo realizó para preguntar sobre aquello que viera fuera de lugar o que no le cuadrara, había sido un largo día pero el saber que esa noche ya cenaría con la pelirosa que esas horas debería de estar en su casa le alegraba de sobremanera.

Durante la semana habían estado en contacto, él había escuchado cada noche antes de dormir como había sido el día de la pelirosa en el mundo de los vivos, había sabido sobre cada uno de sus enfrentamientos y las almas que habían llegado a la Sociedad de Almas gracias a ella, por lo que le había contado estaba seguro de que se graduaría con honores de la academia como todos los estudiantes que pasaban los exámenes en tiempo y en forma sin haber atravesado los años correspondientes, por su habilidad y poder natural.

Si bien lo más recomendable era asistir a la academia no todos lo hacían, como él y varios hijos de familias nobles, como Ichigo o Kempachi, eran varios lo que por poder natural no habían tenido que asistir y le enorgullecía que ella fuera tan hábil.-

Mmm... Hn... -Un dolor en el pecho llegó al pelinegro como un golpe fuerte y seco.

la imagen de la pelirosa hizo eco en su mente cuando este se levanto de golpe volcando en el trayecto la torre de papeles que había estado organizando y que se esparcieron por el piso.

Sentía que de pronto le costaba respirar, el pecho le dolía y en el estómago se había formado como un nudo.

Una sensación de que algo malo estaba pasando acosaba su mente y sin siquiera pensarlo tomó su Zanpakutō y salió corriendo tan rápido como pudo hacia la mansión.

Se movió con velocidad por el Seireitei pensando en Sakura, algo en él le decía que debía apurarse que ella lo necesitaba, en aquel momento una fuerte ola de reiatsu azotó el lugar, y sus temores se vieron confirmados, él sabía bien a quién pertenecía.-

...

-Sakura seguía al pelinegro caminando tras este entre los arboles, a pesar de ser noche la luna llena ayudaba y su luz se colaba entre las ramas y claros por los que iban pasando, le contaba un poco sobre lo que había sucedido en su último día en Karakura y él como siempre se dedicaba a escucharla.-

Que bueno, Haruno-Sama... -Le escucho decir ante lo último que le comento, pero el que la llamara nuevamente de una forma tan formal de alguna forma le hizo sentir rara, como fuera de lugar, incluso por mensajes este la había llamado por su nombre y le había sentado mal ver que al regresar hubieran retrocedido tanto en esa nueva confianza que ella había pensado que tenían... Agradecía que estuviera de espaldas a ella para que no viera su expresión de desilusión.

Fue recién cuando llegaron al claro de la cascada que se percató que algo no estaba bien.-

¿No es un lindo lugar? -Le escucho decir.- No lo había visto antes, pensar que algo tan lindo está tan escondido debería salir a pasear más seguido

-Sakura entrecerró los ojos al escuchar aquello, ya presentía que algo no estaba bien, pero aquello... aquello..

El pelinegro detuvo sus pasos al sentir que la joven ya no le seguía.-

¿Quién eres tú? -Pregunto entonces Sakura mirando seria las espaldas del hombre que a pocos metros de ella seguía sin voltearse.-

Tú no eres Byakuya... ¿Quién eres? -Exigió saber colocando una mano sobre la empuñadura de su Zanpakutō.

El presunto pelinegro tras saberse descubierto se giro lentamente hasta quedar cara a cara con la pelirosa, la cual al verle a los ojos sufrió una gran conmoción.

Allí ante ella estaba Byakuya en apariencia, pero aquellos ojos... aquellos ojos no eran los del hombre de quien estaba enamorada.

Aquellos ojos eran los mismos que vio en aquella espantosa pesadilla.

Sintió que perdía el control de su cuerpo, la piernas le temblaron ante aquella mirada maligna y fría, sus labios se entreabrieron ante la sorpresa y el pánico.

El recuerdo de aquella pesadilla llegó a ella vivida y real, como la sombra con aquellos ojos asesinaba al pelinegro delante de ella.

Cuando aquella persona libro su reiatsu la presión espiritual que despidió llegó a ella como un golpe, una ola de fría y ahogante maldad.

Retrocedió un paso... luego otro... El miedo se apoderaba de ella en ese momento, aquellos ojos que la miraban con una fijeza alarmante la llenaron de un miedo sin precedentes.

Sin siquiera pensarlo se giró sobre sus pasos y salió corriendo de aquel lugar, corría desesperada por el bosque de regreso a la mansión, el miedo y la desesperación se habían adueñado de ella al sentirse acorralada por su pesadilla, una pesadilla que se había escapado a la realidad.-

...

-Byakuya entraba de forma abrupta a la mansión donde Haru daba indicaciones a varios de los empleados.

Aquella ola de reiatsu había llegado a ellos alterando a las personas que allí esperaban las indicaciones para tomar medidas extras de seguridad.

Estos le miraron asustados por la forma en la que este había irrumpido en la mansión, así como la expresión en su mirada..-

¿Dónde está Sakura? -Cuestionó este a la anciana, percatandose que la expresión de Haru cambiaba a una de confusión ante su pregunta.-

¿No se había ido con usted? -Pregunto esta extrañada- Yo misma la vi irse con usted al bosque amo Byakuya

-Aquel que entonces empezó a comprender lo que pasaba salió corriendo de la mansión ahora de camino al bosque internándose en este, sintiendo cada vez más la presión en su pecho apremiándolo y con un solo pensamiento en su mente.- Resiste Sakura... Resiste...

...

-La pelirrosa corría sintiendo pasos tras de ella siguiéndola sin descanso, como cazandola, debido al miedo que la asediaba ya no sabía si estaba yendo en la dirección correcta, sólo sabía que corría y corría pero ella no llegaba a ninguna parte.

Fue cuando la desesperación estuvo en su punto mayor que sin querer tropezó con la raíz de un árbol cayendo de rodillas al suelo, atajando en parte su caída al poner sus manos hacia el frente lastimando así las palmas que pronto comenzaron a arder.

Su cabello, el cual hasta un rato atrás había estado amarrado en un alto moño se había desprendido ante la brusca caída, de forma que su larga cabellera cayera sobre su rostro hombros y espalda.-

Leila... -Aquella voz que llegó a ella le helo la sangre.

Sintiéndose paralizada y horrorizada a su vez, observó como la silueta de una sombra salía de detrás de uno de los árboles cercanos en la penumbra donde la luz de la luna no llegaba.

La mirada de sus pesadillas estaba fija en ella que no se podía mover de su posición en el suelo, ante su rebelde y desesperado intento sintió como el tobillo derecho le dolía hasta las lágrimas, seguramente se había fracturado en la caída.-

Mi Leila... -Escuchó que le llamaba a la vez que este se adelantaba un paso hacia ella, ahora si dejando que la luz de la luna permitiera a Sakura ver quien la había llevado al bosque por medio de un engaño.

Sintió una sensación abrumadora cuando aquel hombre descubría su reiatsu nuevamente casi cortándole la respiración ante lo agobiante y siniestro que este se le hizo a ella, nunca había sentido algo como aquello y era casi doloroso y ahogante.

Ante ella un hombre joven de cabellos castaños y blancas vestimentas la observaba cuan presa, en su mirada fría podía intuir que había algo más, algo que escapaba de ella, no lo lograba descifrar.

Aquel hombre se acercaba a ella paso a paso tomándose su tiempo, pero de pronto una alarma que cimbró por todo el Seireitei le hizo detenerse, habían descubierto que había un intruso.-

¡SAKURA! -Aquel grito llegó a ella de pronto llamando su atención tanto como la del castaño que no reprimo una expresión del más puro desprecio antes de pasar a desaparecer entre las sombras, y tras él toda esa energía negativa que casi había llevado al desmayo a Sakura.-

¡BYAKUYA! -Gritó con todas sus fuerza sintiendo como lágrimas saltaban de sus ojos.-

...

-El pelinegro corría por entre los árboles del bosque llamando a la pelirosa, sintiendo poco después que daban la alarma porque supieron de los intrusos.

Una punzada de desesperación lo abordó cuando el Reiatsu del enemigo había desaparecido sin dejar rastro de pronto, y a primera instancia seguía sin poder localizar al de la pelirosa.

La llamó en un grito temiendo hubiera logrado llevarla consigo, haber llegado demasiado tarde.-

¡BYAKUYA!

-Aquel grito lo trajo nuevamente a la realidad y le guío, corrió hacia donde la escucho encontrando a la pelirosa finalmente, esta estaba en el suelo curándose el tobillo cuando le vio al fin.-

Sakura... -Musito cuando la mirada de estos se encontraron.

Sin pensarlo en pocos pasos se acercó a ella, viendo como esta se ponía de pie con algo de dificultad para entonces correr a sus brazos a pesar de estar claramente lastimada.

El cabello de ella le tapó momentáneamente la vista cuando esta se abalanzó y se abrazó él temblando de miedo, él por su parte rodeó el pequeño cuerpo de la joven con sus brazos apretándola contra sí mismo, sintiendo solo entonces como esa angustia tan grande que le había invadido al saberla en peligro se dispersaba poco a poco ante la seguridad de tenerla a salvo entre sus brazos.

A su alrededor pequeñas lucecitas salían de entre los arbustos y árboles, el bosque volvía a tornarse un lugar agradable y las hadas salían libres ya tranquilas al no sentir el peligro inminente que había rato atrás.

Sakura y Byakuya ajenos a lo que pasaba se mantuvieron abrazados un momento, Sakura lloró en su hombro con desconsuelo, él pudo tranquilizarse y consolar a la mujer en sus brazos haciéndole saber que no estaba sola, que jamás lo estaría, le acarició el cabello y sostuvo de la cintura con firmeza, le hizo saber que estaba con él.-

¿Estás bien? ¿Te hizo algo?

-Fue entonces ante esas preguntas que la pelirosa aflojo su agarre apartándose para poder mirarle a la cara.

Él la vio asentir y más tranquilo llevo una de sus manos al rostro de la joven frente suyo, viendo como esta ladeaba un poco su cabeza y cerraba los ojos ante su suave tacto.-

Yo nunca permitiré que algo malo te pase...

-Al escucharlo ella abrió sus ojos y una vez más sus miradas se encontraron, el corazón de él latió fuerte ante aquellos ojos jades que le miraban, y ya sin poder contenerse ni un segundo más la tomó del cuello y la atrajo a sí por la cintura, uniendo sus labios en un profundo y deseado beso.

La sintió temblar cuando sus labios se encontraron, para entonces relajarse y dejarse llevar en lo que comenzaron a ser suave roces y caricias.

Paso a abrazarla nuevamente deslizando sus manos por el cabello y la espalda femenina, apretándola con suavidad contra su cuerpo, mientras ella se aferraba de su haori con las manos.

Sus labios se movían suaves sobre los de ella sintiéndola dulce y tierna en cada roce.

Él se sentía vivo y realizado, sabía que no querría soltarla nunca, que ya nada sería lo mismo sin ella.

Ajenos a cómo las pequeñas y brillantes luces bailaban a su alrededor ellos se besaron transmitiendo aquello que tanto habían estado reprimiendo, dejando en aquel beso todo cuanto habían pensado y sentido.

El pelinegro apretó el cuerpo femenino de forma pasional cuando sus lenguas se encontraron húmedas y cálidas, mientras que Sakura dejó escapar un suave pero audible jadeo cuando este profundizo el beso.

Poco después se desunieron debido a la falta de aire, abrieron sus ojos y se miraron con amorosa intensidad, ambos expresaban lo mismo.

Sakura deslizó su mirada a labios de él, labios que le llamaban, labios que ella deseaba volver a probar.-

Byakuya...

-El nombre de él escapó en un suspiro y fue entonces que se volvieron a besar, esa vez de forma apasionada, esa vez teniendo ella la iniciativa... sus labios una vez más se encontraron como si toda la vida se hubieran estado buscando y nada en ese momento podía ser más perfecto.

Ella rodeo con sus brazos al cuello masculino y este se aferró a ella estrechándola con fuerza mientras sus bocas ansiosas se volvían a encontrar, mientras sus labios daban paso a sus lenguas en un beso ansioso y cargado de emociones encontradas. Por que al fin, después de contenerse tanto, podían expresar lo que estaban sintiendo el uno por el otro sin que nadie se interpusiera.-

-Tras el beso que habían compartido ambos permanecieron un momento abrazados, como si se resistieran a interrumpir ese momento que estaban compartiendo, pero sabían no podían quedarse ya que todos debían de estar buscándoles a esas alturas.-

Tenemos que regresar... -Murmuró Sakura, pero fue apenas un rato después que rompieron el abrazo.

Él le miró y dedicó una sonrisa, sonrisa que ella le devolvió a su vez.- Volvamos...

...

¡SAKURA! -El grito de Rukia no se hizo esperar cuando vio a la pelirosa acompañada de su hermano saliendo estos del bosque.

Esta estaba junto con algunos empleados de la casa y shinigamis fuera de la mansión, estaban organizando lo que serían los grupos de búsqueda.-

¿Están bien? -Cuestionó la pelinegra que entonces se percató de que la pelirosa cojeaba un poco y como su hermano la sostenía de una mano.-

Estoy bien... -Rukia se percató enseguida de que esta no deseaba hablar delante de toda esa gente y del tenue sonrojo en las mejillas femeninas, observo entonces a su hermano, el cual le hizo un asentimiento con la cabeza.-

Bien, ya se sabe que no quedan intrusos pero se activó el sistema de seguridad especial -La pelinegra comunicaba aquello a estos dos que asintieron a sus palabras, en aquel momento donde estaban llegaba una mariposa infernal que atajo Rukia.-

El Capitán Comandante pregunta si está todo bien con Sakura, y hay una reunión de Capitanes -Lo ultimo se lo dijo a su hermano el cual asintió y se volteo donde la pelirosa, a la que sonrió con calidez.- Regreso en un rato... -Prometió a esta que le sonrió en respuesta para entonces volverse a su hermana.- Quédate con ella Rukia... Aizen trató de llevársela

-Ante aquellas palabras la pelinegra se olvidó por un momento de lo mucho que le había sorprendido ver el anterior gesto de su hermano hacia la pelirosa.-

Si, yo aquí me quedo -Prometió esta, después de todo la reunión era solo para Capitanes y ella aun debía dar detalles de cómo sería el nuevo orden de vigilancia para la mansión a partir de esa noche.-

¿Segura que estas bien? -Cuestiono Rukia a su amiga cuando su hermano se fue.-

Lo estoy Rukia, ya te cuento cuando entremos -Prometió esta y la pelinegra asintió compartiendo una sonrisa cómplice con su amiga.-

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En Hueco Mundo un castaño golpeaba con fuerza una pared blanca logrando que aquella se resquebrajara.

Había ido con clara mentas a la Sociedad de Almas pero todo había salido mal.

No contaba con la conmoción que le causaría ver a esa mujer, si bien le habían advertido de su parecido con Leila, no podía en si mismo con cuan igual era.

Cuando le vio todo lo vivido con aquella mujer volvió a él como una bofetada cruel y amarga.

Sus emociones le jugaron una mala pasada y para cuando se supo descubierto no pudo más que irse, pero regresaría, él estaba seguro que esa mujer era la clave.-

Si no te hubieras dejado llevar por tus sentimientos esto no habría pasado... los sentimientos te vuelven débiles Aizen... -Escucho que alguien decía a sus espaldas, pero este que aun mantenía su puño sobre la pared no se gastó en volverse a él.-

Cierra la boca... Madara.

...

-En la reunión de los Capitanes los presentes hablaban a la vez contando sus experiencias, como desde que se había dado la alarma habían adaptado el protocolo de seguridad correspondiente pero sin resultados.

Algunos se mostraban indignados de como habían traspasado la seguridad del seireitei sin que se supiera enseguida y con tanta facilidad.-

Fue Aizen...

-Ante aquello dicho por Byakuya todos en la sala se callaron entre sorprendidos y expectantes, algunos ya lo sabían, a otros le había confirmado sus sospechas.-

Él sabe como es todo aquí, tiene su lógica que haya logrado burlar nuestra defensas -Dijo Mayu fastidiado, ya pensando en su retorcidamente nuevos prototipos que pudieran brindar nuevos sistemas de seguridad.-

¿Cómo está Sakura? -Cuestiono Toshiro al saber que nuevamente había sido esta el blanco de aquella intrusión-

Está a salvo, trató de llevarla pero no le dio el tiempo se le descubrió antes -Notificó el pelinegro.- Sakura no conoce a Aizen, no sabe de la habilidad de su zanpakuto y la hizo ver algo que no era para llevarla al bosque donde pensaba secuestrarla sin llamar la atención, sin embargo ella se dio cuenta a tiempo y eso la salvo. -Relato el pelinegro, siendo notorio para más de uno el como este que nunca se tomaba confianzas llamaba a la pelirosa por su nombre con suma normalidad.-

En lo que encontramos nuevos y reforzamos el sistema de seguridad estaremos en constante alerta -Se escuchó decir al Capitán Comandante.- Mañana dile a Sakura que quiero hablar con ella, necesito me cuente lo que pasó y necesitamos dar con el motivo de que vaya tras ella con tanta vehemencia.

-Ante las palabras del Capitán Comandante, Byakuya realizó un suave asentimiento.

En ese momento él era el más interesado en saber que estaba pasando.-

...

-Para cuando llegó ya era tarde en la noche, había tenido que organizar a su división con aquel nuevo orden que se había impuesto y sólo entonces pudo volver.

En la sala estaba Rukia que se paro y se acercó a él al verle llegar.-

Hermano... Me tomé la libertad de organizar todo aquí en tu ausencia, Sakura está ya descansando no se sentía muy bien -Dijo la pelinegra que había acompañado y platicado un poco con su amiga antes de que esta comenzara a sentirse mal por lo que se retiró temprano a la cama.-

Gracias Rukia... -Se limitó a decir el pelinegro que al pasar a un lado de su hermana revolvió suave el cabello negro de esta dejándola desconcertada ante aquella muestra de cariño, la primera que tuvo de su parte desde que este la había adoptado y que jamás espero.

Byakuya paso por el cuarto de la pelirosa antes de ir suyo, abrió suave la puerta y entro observando como la joven dormía plácidamente en su cama.

Sentándose a un lado de esta acerco una de sus manos para apartar un mechón rosa de cabello de su cara, acariciando la mejilla femenina en el intento.-

Byakuya... -La escucho murmurar mientras esta se despertaba y le miraba.- Volviste... ¿Está todo bien?

-El asintió dedicándole una pequeña sonrisa a aquella pregunta que ella somnolienta realizó.- Si... ahora sigue durmiendo...

-La vio sonreír antes de volver a acomodarse bien y cerrar sus ojos, él se quedo hasta que ella se quedo nuevamente dormida, observando como esta descansaba antes de retirarse a su propia habitación con un pensamiento en claro.

No permitiría que Aizen le pusiera un solo dedo encima así le costara la vida.-

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CONTINUARÁ...

(POR FAVOR no se olviden de comentar el capítulo si les ha gustado.)

Recuerden que es de ayuda dejar comentarios y votar, motiva a que una siga escribiendo y sienta que va bien y merece la pena el tiempo invertido.

...

Nota de la autora:

Como habrán notado en el Capítulo 19: ''Only You''

Al fin se ha dado el ansiado beso más esperado por toda Latinoamérica unida.

El miedo de perder lo que se ama rompió todas las barreras e inseguridades.

Byakuya ya no duda y Sakura al fin supo lo que es ser correspondida.

Tiempos difíciles se avecinan porque nada nunca es fácil.

Madara aparece como la mano derecha de Aizen y este ultimo no parará hasta conseguir lo que busca, no ahora que vio a Sakura.

PUNTOS A RESALTAR:

El arco de los Exámenes Shinigamis termina aquí.

A partir de ahora nos abocamos en lo que es la trama principal donde las cosas empiezan a tornarse oscuras, el caos acecha y donde Aizen y Madara no escatimaran en esfuerzos para llegar a conseguir lo que quieren.

Paralelo a esto la sangre de Sakura y su legado pesarán más que nunca, habrá mucho en contra de su amor con Byakuya pero estos se enfrentarán a los que sea.

...

¡Hasta el próximo capítulo!