Superación
Derechos de autor y nota inicial: Los personajes de One Punch Man, pertenecen a su creador como lo es One y Yusuke Murata como ilustrador con el manga de la franquicia, esperando que les guste la obra que de gran desarrollo de personajes, esperando que les guste esta misma, muchas gracias y comenzamos.
Arco III: Guerra infernal.
Capitulo 18: Amigas quebradas [Parte 1] [Capitulo corto]
¿? —. ¿Qué estas tratando de hacer?...
¿? —. Calma, Psykos… Solo es una pequeña reunión luego de mucho tiempo…
Psykos —. Estas cometiendo una estupidez, Fubuki.
Fubuki —. Puede ser que sea cierto, aunque escucha un poco… —. Señalando con su dedo índice de la mano derecha hacia arriba —. ¿Escuchas eso?, son muchas personas que están atentos al discurso que dará el señor McCoy, aunque tenemos un poco de tiempo para hablar…
Psykos —. Como si te preocuparas por mí…
Fubuki —. Bajando su dedo índice como la mano, teniendo una mirada pensativa —. Pues esta cicatriz es la marca de que uno se preocupa…
Psykos —. Creo que lo sabes… —. Alzando su mirada con el ceño fruncido.
Fubuki —. Puede ser que si o no, quien sabe… Aunque pude ver la silueta de una mujer que corría en dirección hacia algunos monstruos que se iban de la isla…
Psykos —….
Fubuki —. Pero bueno, tenemos que hablar…
Se podía sentir una gran presión en aquella habitación que se encontraba debajo del escenario, donde muchos espectadores con héroes de diferentes clases con algunos de los Kayjin de aquella Asociacion, estando estos cubiertos entre la multitud muy bien, esperaban el discurso del que era aquel nuevo administrador de la asociación, luego de la muerte de Agoni tiempo atrás como recordaran con un atentado explosivo que mato a varios de la mesa administrativa de la mesa ejecutiva y administrativa de la misma asociación de héroes, quedando solo uno con vida, hablando del señor McCoy en este caso, poniendo con sudor a ambas Esper en ese momento, siendo rivales como darse una mirada con cierto odio con saber que esto es una lucha inevitable, aunque, esto nunca había sido tan así entre ambas chicas, dado que, hace mucho tiempo atrás, precisamente en la edad de Fubuki con diez años con una Psykos de once, estaban conociéndose un poco con caerse mal en el primer día que se habían llegado a conocer antes de los sucesos que marcarían el hecho a Tatsumaki, hermana mayor de aquella chica de pelo negro, experimentando esta unos dolores de su cabeza repentinamente, sintiendo un miedo con aquello en mover objetos, poco a poco en contra de su voluntad, siendo que, estando ella caminando devuelta de la escuela en el cual, esta misma Esper, asistía con un vestido medio rosa y una mochila en lo que eran las calles de ciudad Z, estando con la mirada baja con estar algo deprimida de la burlas de algunos compañeros, aunque del miedo de que su hermana mayor se metiese para ser el mismo demonio, estando ella viviendo con su tia para estar un poco separada de los poderes psíquicos de la familia, deteniéndose un poco para alzar su mirada, notando a una niña de su edad, estando recostada de espalda en la pared, llevando una blusa celeste con vaqueros azules con zapatillas blancas.
¿? —. E-esto… Parece que estas perdida…
Fubuki —. Ah…
¿? —. Pues creo que te conozco… Eres la niña que molestan mucho en los alrededores de la escuela, muchos te dicen llamar como bruja…
Fubuki —. Sudando un poco, abriendo los ojos levemente —. N-no… No es cierto…
¿? —. ¿Eh?...
Fubuki —. Son mentiras de aquellos niños…
¿? —. Eres mala mintiendo…
Fubuki —. Tragando saliva, arrodillándose con unas lágrimas en sus ojos —. P-por favor no me hagas daño… So-solo te pido eso… —. Bajando su mirada con lagrimas que caen al suelo —. Solo quiero estar tranquila… Por favor…
¿? —. Teniendo una gota en la cabeza, alejándose un poco de la pared para caminar, estando en frente de esa niña con los brazos en sus caderas —. Escucha, esto es lamentable que te pongas a llorar sin tener una razón o que alguien te haga daño, no solo por creer que voy a hacerte algo sin que hayas hecho nada en contra de mí.
Fubuki —. Pe-pero…
¿? —. Además, tampoco eres una rara o una bruja.
Fubuki —. Pe-pero muchos me dicen aquello… También me duele mucho, pero dime, ¿Por qué me dices aquello? —. Alzando su mirada levemente con abrir los ojos al ver como aquella niña estaba levitando un poco, estando ella con algo de sudor, dejando en shock a la pequeña Esper, poniéndose de pie —. T-tu… También puedes hacer lo que mi hermana mayor hace…
¿? —. Tampoco lo digas ante esto… Sabes muy bien de la prohibición…
Fubuki —.Pe-pero —. Viendo como aquella niña descendía para quedar jadeando un poco, estando ella preocupada —. ¿N-no te hace daño?
¿? —. Solo tengo algo de jaqueca, pero creo que también lo usas el poder… Pero no puedes hacerlo o se te suelta sin que lo puedas controlar…
Fubuki —. Agachando su mirada, estando levemente sonrojada de lo apenada —…
Aquella niña de pelo celeste, estaba riéndose de manera inocente con aquello para ver a la misma Esper de pelo negro, quien se había confundido con la actitud de esa chica, diciendo el nombre de Psykos que ella adquirió de un comic estilo occidental que le había gustado, comenzando esta a salir a escondidas de sus familias para estar en las afuera de ciudad Z para seguir hablando de las cosas que tenían con sus poderes, aunque para Fubuki, comentaba que le daba terror lo que su hermana mayor le hiciese a los que querían hablar con ella para entablar una relación, acusando de que casi, siendo que la misma Esper de pelo verde que todos conocemos, aquella misma de pelo verde, casi destruye la escuela por gusto en una ocasión, bajando aquello con la prohibición del gobierno central para calmar la población de los seres humanos con propiedades fuera de lo común, aunque esto no desvanecía el poder de la amistad que había nacido entre ambas Esper, entrenando de manera secreta con el pasar de los días con aquello para darse algunos años, pasando con los hechos de que a Tatsumaki con el asesinato de la madre de Saitama sin querer como su posterior encarcelación, pasando casi un total de ocho años, estando ambas con una edad legal, luchando por su bienestar para seguir alzándose con una mirada llena de esperanza para estar salvando vidas, creyendo que podrían ser el mañana con ser heroínas, estando ya en la preparatoria en ese tiempo, siendo más precisamente, tercer año como el ultimo antes de escoger que hacer con sus vidas de hacer una carrera o estar trabajando en algo que les guste, pero algo pasaba con la relación de Fubuki con su hermana Tatsumaki al regreso de esta con su liberación, estando ella en un estado de depresión con ver como su hermana mayor de pelo verde no había cambiado en lo absoluto con ser sobre protectora, juntándose como siempre en el mismo lugar que lo hacían en las afuera de ciudad Z en esos momentos, llevando un vestido negro que le llegaba a las piernas de Fubuki con una blusa de manga larga color blanco con vaqueros azules y sandalias café para Psykos.
Fubuki —. Entonces ella ha regresado y no me ha contado que le haya pasado, aunque le apoye en una noche que llego a llorar de manera desconsolada con la perdida de nuestra madre, aunque en esa jornada, estaba como pálida sin saber que hacer… Apenas tenía quince años y yo doce.
Psykos —. Tuvo que ser algo muy feo de lo que no te haya dicho nada… Aunque también quería comentarte él porque quiero ser un día como las heroínas que veo en los comics.
Fubuki —. Es cierto, nunca me has contado el porqué de aquello, aunque es irónico que tengamos poderes para ser temidos con los demás de la sociedad que nos ven como bichos raros.
Psykos —. Sonriendo de manera picara —. Aunque no dices esas cosas cuando nos ven los chicos de la preparatoria…
Fubuki —. Sonrojándose mucho, desviando la mirada a la izquierda —. Solo no me interesan, aunque creo que solo me ven por el físico…
Psykos —. Eso y tu pechonalidad —. Haciendo movimientos como saltos leves para hacer rebotar sus niñas.
Fubuki —. ¡Pyskos! —. Sonrojada.
Pyskos —. Jajajajajaja, descuida, tampoco soy de esos gustos… —. Sentandose al lado derecho de Fubuki.
Fubuki —. Teniendo un tic en la ceja derecha —…
Pyskos —. Pero bueno, creo que es el momento de contarte el porque quiero ser heroína… —. Suspirando levemente, cambiando un poco su mirada para estar con ojos vacios de un segundo a otro —. Digamos que antes de conocerte, teniendo una edad de cinco años… Bueno… Estaba de excursión con mis dos padres hacia la ciudad A, aunque en ese tiempo, tampoco tenía idea de mis poderes, viendo con la confusión del momento en que muchas personas, miraban tanto mal a mi mami como papi…
Fubuki —…
Psykos —. En ese viaje, pudimos pasarla bien, aunque, poco a poco, estábamos siendo tratado mucho peor en la estadía, hasta que en una noche, habían unas cosas que no eran como nosotros, no eran humanos, matando gente como aniquilando cosas que daban a sus pasos, estaba corriendo con mucho miedo para correr y buscar a mis padres… Pero… —. Agachando la mirada con lagrimas que salían de sus ojos —. Los vi morir al ser devorados por uno de ellos… Entonces… —. Recordando como ella estaba llena de sangre, abriendo sus ojos para dar un destello enorme que cubrió la ciudad A, habiendo una explosión —. De eso… Desperté en una camilla, habiendo una noticia posterior que no hubo casi nada de aquel lugar como rastros de sobrevivientes… Aunque lo habían reconstruido como una base militar o algo por el estilo…
Fubuki —…
Psykos —. Poniéndose de pie, alzando su puño derecho al cielo —. Por eso, quiero ser como una heroína, ayudar a las personas para hacerse valer por si mismas, queriendo ayudar a todas en contra del mal, aunque también en especialmente en una persona especial para mi…
Fubuki —. ¿Quién es?...
Psykos —. Bajando su mirada con el cabello de ella dando movimientos con el aire —. Tu, Fubuki…
Fubuki —. Abriendo los ojos levemente —…
Psykos —. Tu eres un gran lazo que tengo hace tiempo, también estuve sola y luche para no ser dañada, aunque te quiero como una gran amiga, considerándote como una hermana gemela que no quiero lastimar ni siquiera en vida…
Fubuki —. Poniéndose de pie —. Pyskos…
Psykos —. Aunque —. Sonriendo de manera orgullosa —. No creas que me superaras en algunas cosas…
Fubuki —. ¿Eh?...
Psykos —…
Fubuki —. Haciendo puchero —…
Psykos —. Mjmjmjmjmjmjmjm…
Psykos/Fubuki —. Sonrojadas levemente, comenzando a reírse —. Jajajajajajajaja… Jajajajajajajaja… Jajajajajajajaja…
Aquella risa estaba muy bien dada en una gran amistad que se estaban dando entre ambas chicas, dándose una gran relación de afecto de dos almas que estuvieron solas en un sentido tanto en el emocional como falta de apoyo, pareciendo que todo esto iba a tener un rumbo muy bien encaminado para hacer sus sueños hechos realidad en ser heroínas o ser alguien digna para servir en la sociedad, aunque, estando como en julio de aquel año, terminando las vacaciones de verano, podríamos encontrarnos en una escena que desagarraría a Fubuki en ese tiempo, pasando dos meses de la conversación con ver nada más ni menos que sus compañeros de la preparatoria como año en el suelo, siendo esa jornada de nubes grises como lluviosa, encontrándose a una Esper de pelo celeste con el uniforme de aquel lugar que consiste en la camisa blanca con corbata de color roja como su falda con medias negras y mocasines, teniendo alzado su brazo derecho para apretar levemente su mano para hacerlo puño, habiendo un maestro que estaba moviéndose, poco a poco, aguantando o intentando salir de aquel agarre de ese poder psíquico.
Fubuki —. Abriendo los ojos con sudor en la frente que caía —… Pyskos…
Psykos —. Estando con una mirada fría, dejando caer al maestro que tosía sangre —. Parece que estos humanos seguirán con lo mismo…
Fubuki —. ¿Hu-Humanos?...
Psykos —. Girando su mirada a la derecha —. Oh, Fubuki, ¿Cómo estás?...
Fubuki —. Caminando lentamente —. Dime que no es cierto… —. Viendo a varios de sus compañeros con muecas de dolor —. ¿Q-que es esto?...
Psykos —. ¿Esto?...
Fubuki —. ¡Si!
Psykos —. Pues… Solo es un experimento que estoy haciendo…
Fubuki —. ¿Experimento?...
Psykos —. Exacto…
Fubuki —. ¡Pero son nuestros compañeros!
Psykos —. ¡Son la baja cadena evolutiva!
Fubuki —…
Psykos —. Fubuki… ¿Acaso no lo ves?... —. Jadeando levemente con humo saliendo de su cuerpo, habiendo unas venas que palpitan en su frente —. E-esto es la evolución del mas fuerte, dado que el más fuerte se come al más débil, donde ellos no solo hicieron añicos las cosas que uno cree… Porque también descubrí hace poco en algunos archivos que contenía mi padre que también era un Esper al igual que nosotras…
Fubuki —. ¿De qué hablas?...
Psykos —. Perfección…
Fubuki —. ¿Pe-perfección?...
Psykos —. Hace tiempo, cuando pasaron los hechos de ciudad A, muchos dijeron que fueron monstruos… Pero en realidad se está dando un complot en contra de nuestra especie… Pero… Pero… —. Sonriendo de manera sádica con más humo saliendo de su cuerpo, expulsando un aura con viento al mismo tiempo —. ¡Esto es el signo de que nosotros tenemos que estar adelante en la evolución!... ¡Fubuki!
Fubuki —. Cubriéndose de brazos cruzados, escuchándose los vidrios quebrarse en aquel salón con muchos alumnos que salían volando con gritos de dolor —. Nggggg….
Psykos —. Elevándose un poco con el aura celeste con una ventisca en el sitio media fuerte—. Ahora… Si te unes a mí, seremos completamente fuertes…
Fubuki —. N-no lo hare… —. Susurrando bajo.
Psykos —. ¿Qué has dicho?...
Fubuki —. No… No… —. Elevándose con su aura media verde con celeste, abalanzándose en cámara lenta con su puño derecho cerrado —. ¡No!
Una obsesión guardada con un hecho que puede o no ser verdad, pudo haber sido el detonante de un lazo que se iba a quebrar en ese mismo instante con el enfrentamiento de dos amigos que llegaron a verse como alguien especial en sus vidas, llegando a ser como unas verdaderas hermanas como nunca, compartiendo ideologías diferentes de los héroes como con sus poderes, donde, veremos que pasara en el siguiente capítulo de "Superación"
Continuara.
Nos veremos en el siguiente capítulo: Amigas quebradas. [Parte 2]
Nota final: Espero que les haya gustado el capitulo decimo Octavo de este Fanfic, contando o mejor, llegando a contar con su apoyo como siempre.
