Ladies and Gentlemen!

¡Chan! Ha llegado el momento de un capitulo completamente interesante de principio a fin. Donde al fin las piezas empezaran a moverse para poder terminar esta historia como es debido. Creo que si me preguntan, pudo decir que le falta unos 10 capítulos, tal vez sean menos, quién sabe.

It's time to read!

It's showtime!


Aclaración: Yu-Gi-Oh! VRAINS no me pertenece. Es propiedad de Kazuki Takahashi. Yo solamente pido prestado sus personajes para poder escribir mis historias.


Dojun Kengo se encontraba detrás de una mesa, en aquella sala de juntas que solo se utilizaba cuando las cosas se ponían realmente serias. ¿Qué mejor utilizar ese lugar cuando había información muy importante sobre ella? Xon sus manos arriba del mismo y mirando un punto fijo que no sea en el profesor Kiyoshi con en Yusa. Los dos frente a él, mantenían una mirada seria en su rostro. No pudo evitar soltar un suspiro, tenía tantas ganas de fumar con toda ansiedad que estuvo realmente tentado pero prefirió tomar su mano con la otra y sentir el frio del mental para poder sentirse un poco más tranquilo, desde hace un tiempo que se había vuelto adicto al tabaco, se volvió más intenso en el momento que Emma se fue y estuvo desaparecida todo ese tiempo. Su mirada volvió a enfocarse en esos dos que no habían pronunciado palabra alguna. Y que solo trataban de encontrar alguna solución a lo que hace poco les había contado.

¿Qué era lo que estaba pasando para que el ambiente se encontrara tan filoso que se podría cortar con él?

Esas noches anteriores en las que pudo hablar con Emma después de unos largos 5 años desde que ella desapareció. No creyó que volvería a escuchar la voz de su hermana, quería hablar con ella, quería saber cómo se encontraba y en donde para ir en la brevedad del momento a por ella, no importa los problemas que vaya a causar pero quería ir por su hermana menor, era lo que realmente quería hacer. Era una lástima que su hermana no se lo permitió.

-No hables, no tengo mucho tiempo -Fue demasiado directa.- Sé que por ahora, te encuentras solo y eso está bien porque lo que te voy a decir, es de suma importancia y quiero que cuando termine de hablar, deseches tú teléfono para poder estar en contacto en los próximos días -Ella tomo un poco de aire y al final, soltó un pequeño suspiro.- Sabes que Queen se está poniendo en movimiento pero ahora junto con King, sin embargo, ahora que saben que la niña está viva, realmente no la dejaran vivir por mucho tiempo, escucha, esto es lo que está pasando

Al momento de escuchar aquellas palabras, no pudo evitar sentir un pequeño escalofrió recorrer toda su espalda ante lo que ella estaba diciendo. Estaba realmente impresionado que eso sea el verdadero motivo. Dejo de respirar en ese momento como también, dejo de pensar.

-¿Entiendes lo que te digo Kengo? Si le dan ese programa a la mujer, no hay manera de saber que les dará su palabra, por favor cuídate hermano

-Estamos en medio de fuego cruzado -Fue lo que dijo él al fin.- No hay esperanzas de que nos cuidemos Emma pero en todo caso, haz lo mismo

Al final, colgó la llamada. Soltó un gran suspiro, al mismo tiempo que tiraba su celular al piso y lo pisaba con fuerza para poder romperlo. En ese momento, le agarro una rabia increíble que no dudo en romper todo lo que se encontraba en su camino. Él solo se había comportado como un cobarde en todo ese tiempo mientras que su hermana, era la que se estaba encargando del trabajo sucio. ¿Qué clase de hermano mayor era? Al final, solo cayó derrotado al piso, fumando los cigarrillos que eran necesarios para poder tranquilizarse, no le importo en ese momento que su propia casa como su ropa se quedara impregnado de ese aroma. Estaba bastante furioso consigo mismo, con la vida que le toco gracias a ello como también, con las personas que querían seguir haciendo daño a las personas que tanto quería. Duro tanto tiempo debatiéndose que al final y después de su larga desaparición que término preocupando un poco a Yusa, fue que decidió dar la cara y contar lo que su hermana le había dicho.

-A parte de querer conseguir el programa sin importarle todo el daño que causen, son capaces de venderlo al mejor postor o quedarse ese programa aunque en este caso, sería para alguien que podría poner en peligro al gobierno y a muchos ciudadanos, aunque siendo unos embusteros como ellos, lo más probable es que ellos se queden con el programa para poder amenazar a todo aquel que se atreva alzar una mano en su contra -Fue lo que les conto en ese mismo momento, miro a la chica.- Al descubrir que la hija única de los Fujiki sigue con vida, están volviendo a sus actividades, no les importa cuánto dañan, ellos solo van por ti -Suspiro un poco.- Son capaces de hacer todo por el programa que tus padres terminaron y no hay espera de que te dejen con vida después de todo, si al menos nos entregaras el programa y vuelvas a desaparecer

-No lo hare -Fue la decisión de ella.- Mis padres me pidieron que le entregara el programa al tío Kiyoshi pero no lo hare porque tengo otra idea

-¿Otra idea? -Pregunto molesto Kengo. Se levanto furioso de su lugar para golpear la mesa y mirar con atención a la joven.- ¡Muchos sufrirán por tú culpa! ¿Estás segura de cargar con el peso de las heridas que se puedan llegar a formar?

-¡Ya lo hago desde el momento que empezó todo esto! -Ella se levanto y de igual manera empezó a gritar, ambos se miraron de mala manera.- ¡Desde el momento de ver a mis padres morir frente a mis ojos! ¡Me lamente por no haber hecho nada por ser tan joven e idiota que no comprendía la seriedad del asunto pero esto me sirvió como segunda oportunidad para poder hacer lo correcto! -Le señalo, soltó un pequeño suspiro de frustración pura.- Ya no quiero huir más, ya no quiero esconderme más y saber que algo más le paso a las personas que quiero, sabíamos que a pesar de que cambie mi nombre, esto iba a pasar en algún momento -Miro otro lado, tratando de controlar las lagrimas que empezaban a bajar de su rostro.- Me parezco demasiado a mi madre que iba a ser imposible que no se fijen en mi y regresaran con sus trucos sucios -Sus manos se hicieron puño, ella temblaba pero quería controlarse pero su voz decía todo lo contrario.- Esta vez hare lo correcto, no quiero huir como lo has hecho en todo este tiempo, quiero seguir viviendo aún si me queda poco tiempo, solo quiero hacerlo, quiero pelear por esa justicia que se nos ha sido negada a todos, quiero que al fin puedan recibir su merecido sin que ellos sobornen para salir libres, yo hare todo lo posible para que esos malditos estén donde se merecen, solo necesito un poco más de tiempo

-¡Tiempo es el que ya no tenemos! -Volvió hablar Kengo furioso.- Tú misma lo has visto, aquellos "accidentes" que ha pasado, lo que le paso a tú estúpido perro, no dudes que en algún momento, vayan tras Kogami-san y sea el final del camino

-¡No vuelvas a repetir eso!

Un silencio incomodo se sintió en ese momento que la chica solo se sentó en su asiento por todo el lio que estaban armando. Kiyoshi era el que observaba ambas partes en silencio, al final, fue quien llamo la atención de los dos.

-Quisiera negarme pero ella tiene razón, mientras más nos tardemos y estemos huyendo, las cosas podrían salir peor para todos -Suspiro Kiyoshi.- Tú hermana te menciono que están tramando de aquí a que acabe el ciclo escolar, eso nos da el tiempo seguro para poder utilizar la idea de Yusa ¿Qué es lo que tienes en mente?

-Descubrir quién está detrás de Queen -Los miro con atención después de quitarse las lagrimas de su rostro.- Estoy investigando a esa mujer y el saber porque más, aparte del dinero y poder, hace eso pero también estoy interesada en King, descubrir a la pieza de ajedrez más importante del tablero y sacarla a la luz como se debió hacer desde hace tiempo -Metió la mano en su bolsa para mostrarles la memoria de almacenamiento.- Nunca dejo de cargar este dispositivo por alguna razón, es lo que aún me une con mis padres y por si lo puedo necesitar para una emergencia pero que mejor momento que este -Volvió a guardarla en su bolsa.- Utilícenme como un conejillo de indias, no importa, lo aceptare si se que todos estarán seguros, si es que tío Kiyoshi, me asegura que Ryoken estará bien, no podre hacerlo si no me dice lo que quiero escuchar

Kiyoshi guardo silencio ante aquella petición. ¿Qué era más importante? La seguridad y felicidad de su hijo o mantener a su lado lo que le otorgaba aquellos sentimientos que fueron capaces de regresarle una sonrisa a su hijo. Era muy difícil elección, miro a la joven frente a él, ella estaba decidida hacer todo lo posible por su hijo. El deber de un padre es proteger a sus hijos, cuidarlos y amarlos pero el deber del amor, es hacer todo lo posible por mantenerlos con vida. Soltó un pequeño suspiro mientras asentía.

-Esta bien, hagámoslo -Miro a los dos frente a él.- Yusa, acelera tu investigación para poder encontrar la verdad detrás de esas personas y Kengo, eres libre de irte o quedarte, no te voy a presionar, es tú madre de quien te preocupas más

Kengo guardo silencio. Era momento de dejar de huir, era momento de ser fuerte. Los miro a ambos.

-Los apoyare como en todo este tiempo lo he hecho

.o.

¿Qué pasa cuando el tiempo avanza con rapidez? Solo ruegas por que pase más lento, quieres desear que no llegue ese momento que no puede dejar de estrujar su corazón y era el causante de las lágrimas nocturnas, de aquellos miedos que invaden tu cuerpo y provoca el tembló en las piernas. Aquellas pesadillas que aparecen repentinamente y que solo deseas que se acaben de una vez. El momento decisivo estaba a punto de llegar, no lo quieres pero lo tienes que hacer. Porque es tu obligación, porque es así como se ha decidido desde hace mucho tiempo. Era de esta manera en la que sentía la joven Yusaku. Cuando se iba a dormir y no podía solo mandaba mensajes de pura casualidad para saber si se encontraba despierto. Su sorpresa es que así era. A pesar de los exámenes que tenía, ahí estaba él para ella. No podía evitar llorar al saber que ese mismo amor, era el que siempre lastima a todos. El que a pesar de todo ese tiempo, sabe de alguna manera que no podrá florecer. Pero era incapaz de decirle que era lo que iba a pasar de ahora en adelante.

-Te quiero Ryoken -Murmuraba con suavidad en todas aquellas video llamadas que hacían cuando ella solo le enviaba un simple texto.

"Te extraño"

Aquella cantidad absurda de "Te quiero" que mencionaron al otro. Aquellos pequeños besos compartidos como dulces momentos en los que se tomaban de la mano mientras caminaban. Aprender a que no debe ocultar más sus sentimientos, solo por esa vez, quería ser feliz como realmente se debe.

-Te amo mi Yusa -Era lo que Ryoken siempre le mencionaba para ver a la chica sonrojada.

Aquellos "Te amo" que empezaban a mencionarse. Porque era tan hermoso los sentimientos que florecían en su pecho. Ryoken se sentía en las nubes y no sabía porque, aunque lo que tenía más miedo en ese momento, era que en algún momento, se caería.

Kenshirou que observaba todo en silencio y a la lejanía. No podía evitar suspirar mientras negaba y miraba a la mujer detrás de él. Después de tanto tiempo, ella le explico sus planes y de King. No quería hacer daño, no podía lastimar a Yusa, por tanto amor que tuviera por ella y a pesar de que nunca le correspondía, prefería verla sonreír. Pero tenía que hacerlo por su padre bajo la amenaza de aquella mujer.

Takeru al descubrir algo de todo ese tiempo, no dudo en guardar aquella información. No pudo evitar suspirar y maldecirse por ser como era. Caía en el suelo de su habitación mientras sentía a su gato ronronear cerca de sus pies. Miraba hacia arriba y luego miraba hacia el cuadro que se encontraba en su escritorio. ¿Realmente era lo correcto? Lamentablemente, el tiempo había terminado, era momento de que pasara lo que pasara, tenía que entregar aquella información lo antes posible para que se pueda terminar ese destino.

Al momento que se lo mostro a Yusa, ya esperaba ese rostro de sorpresa de la chica. Volvió a mirar los documentos y escuchar las grabaciones y por fin habían encontrado aquello. Ella solo negó, era momento de pasar al siguiente plan.

.o.

Todo iba bien hasta que llego ese momento donde Kiyoshi no paraba de suspirar y ponerse más nervioso de lo que ya estaba, por justamente, ese era el ultimo día que tenían y aún no sabían que era lo que iba a pasar. El momento donde era la graduación de Kogami Ryoken y para su desgracia, ya no podría pasar más tiempo con Yusa como hubiera querido. Realmente, maldecía que no podía estar más tiempo con ella pero era momento de cumplir con su siguiente deber. Poder estudiar para poder tener un mejor futuro. Aquel futuro donde al final de todos esos esfuerzos y estudios, podría estar al lado de ella como siempre lo deseo.

En el momento que Ryoken llego a casa después de la ceremonia de graduación, se dio cuenta que la mayoría estaban ahí, recibiéndolo con una gran sonrisa e incluso con algunos confetis de colores. Incluso, Miyu se encontraba en ese lugar, había sido llevada y había logrado convencer a sus padres para poder estar en ese lugar, al lado de todos sus amigos a pesar de todas las inseguridades que la madre de la chica pueda llegar a sentir. Incluso, aquellos amigos de los que se hizo, gracias a Yusa, aquellos niños que ahora eran unos jóvenes que estuvieron a su lado desde el momento que ella se fue. Todos se encontraban aun con sus uniformes, incluso los abuelos de Yusa como de Takeru, Shoichi y todos sus hermanos que se encontraban en ese lugar para festejarle. Había tantas personas a su alrededor que no pudo evitar sentirse feliz aunque un poco avergonzado por aquellos aplausos. Fue la chica quien se acerco a él después de tantas palabras que le dedicaron los adultos, de tantas palmadas que le empezaba a doler los hombros como la espalda por la brusquedad como la diversión del momento. Ella sonrió con bastante cariño mientras le ofrecía algo de beber.

Lo tomo de la mano aprovechando que todos estaban distraídos y poder llevarlo adentro de la casa. Se sentía un poco nerviosa pero que importaba ese día, solo quería que fuera para él hasta que vio el momento en el que llegaba un serio Kenshirou y detrás de él, aquella mujer que no paraba de sonreír. Al parecer, nadie se daba cuenta de la presencia de ella.

Espero a que Ryoken tomara de su copa para poder abrazarlo con mucho cariño. El hijo de Kogami se sorprendió demasiado ante ese acto pero de igual manera, la envolvió en sus brazos, sin siquiera sentir, lo que en ese momento hizo ella metiendo algo en su bolsillo. La escucho suspirar, como ella se separaba y le acariciaba las mejillas con ternura que casi parecía un sueño ese día.

-Escúchame Ryoken, con mucha atención -Susurro.- No importa lo que pase, yo siempre te amare, siempre serás ese molesto niño del que siempre me encargaba de molestar y del que me arrepentí de irme sin siquiera despedirme -El nombrado, bajo un poco su rostro para pegar sus frentes.- Te amo demasiado, tanto que mi sueño, siempre ha sido estar a tu lado y en este tiempo, pude hacerlo realidad, realmente lo agradezco

-¿Tiempo?

-Cumple y sigue tu futuro, es lo que te dará valor para seguir creciendo, para un día el poder descubrir esta verdad, el porqué hago todo esto, por ti, solo por ti -Ryoken empezaba a sentirse mareado, lo dirigió con cuidado al sillón.- Lee el correo y busca la verdad, ódiame si es necesario pero no olvides que siempre te amare, algún día, regresare a ti como es debido, como siempre lo hago -Soltó una pequeña con cuidado su frente, Ryoken trataba de mantener los ojos abiertos, sus fuerzas se iban.-Te di el poder de decidir mi futuro, yo esperare por ti, esperare a que nos volvamos a ver

-¿Yusa?

-Te amo Ryoken

Fue aquel primer "Te amo" que ella le menciono. Inmediatamente beso sus labios con desesperación, buscaba estar en sus brazos, poder impregnarse de su aroma para poder recordarlo. Cuando sintió como este ya no respondía, fue cuando se dio cuenta que el somnífero funciono a la perfección. Volvió a besar su frente mientras salía por la otra puerta al escuchar como las personas los buscaban. No pudo evitar suspirar. No debía llorar en momentos como esos, no podía hacerlo. Armándose de valor, salió por una de las puertas extras de la casa y dirigirse a donde se encontraba aquella mujer, la cual, mantenía un arma detrás de Kenshirou.

-¿Pudiste despedirte bien? -Hablo en todo burlón la mujer mientras sonreía fanfarronamente.

-Hice lo necesario para mantener a las personas que amo a salvo -Soltó un suspiro.- Me diste tu palabra, no le harás daño a nadie ahora que me presento aquí a carne y hueso como lo prometí

-Cumpliré nuestra promesa, es hora de irnos querida

Tanto ella como Kenshirou, subieron en el auto. Ella volteo a sus espaldas al descubrir que Ryoken ese encontraba dormido, pudo jurar ver los rostros de Kiyoshi y Kengo buscarle por todos los lugares pero ella ya no se encontraría más a su lado. Realmente lo lamentaba y le dolía demasiado.

-Lo lamento

Fueron las palabras que el viento se llevo mientras giraba y se subía en el auto, donde arranco y la llevo a su destino final.


¡Muchas gracias por leer!

¿Se esperaron un final como este? Realmente tuve que escribirlo con canciones sumamente tristes para poder darle un toque especial.

No olviden seguirme en mi página de Facebook : Anzuzu Dragneel.

El Link de mi página, como el demás redes sociales, la encuentran en mi perfil de fanfiction.

Por cada comentario el escritor desvelado tendrá una gran sonrisa en su rostro y más energías al seguir escribiendo.

Nota importante: El sitio de Wattpad, es usado como medida de precaución ante el anterior robo de historias que se sufre. Por favor, de apoyar a su escritor favorito, nunca intenten copiar las historias en otros sitios y usarlos como suyos, recibirán grandes sanciones por parte de la comunidad como la falta de respeto que se podrían ganar. Solo obligan a que nosotros como escritores, ya no confiar en ustedes, dejar de escribir y en caso mucho más grave, eliminar nuestras historias.

¡Nos vemos a la próxima!


Atte.: AnZuZu Dragneel

Fecha: Domingo 28 de Junio de 2020