-*Cof* *Cof*

Con casi todo su cuerpo lleno de quemaduras, el pequeño ataque de tos que estaba teniendo hacia palpitar las zonas afectadas por el golpe. El ardor de las quemaduras también lo estaba ayudando a recuperar sus sentidos con más rapidez.

Estando en la suciedad del suelo, XXXXXX trata de enfocar su visión hacia donde debería estar el cielo, pero aquel terreno azul que parecía ser infinito no estaba. Y ahora que lo pensaba, aunque él estuviera arriba de nuevo, el cielo es algo que aún no podría ver fácilmente.

¿Por qué aquella colmena tenía que estar tan profunda?

Incluso si su querida usaba la excusa de que era una forma de mantenerla oculta, ya de por si la ubicación en la que estaban era una a la que ningún equestre pondría un pie en aquel lugar. Pero ella tenía que ser tan terca y paranoica.

De verdad que era un dolor de cabeza.

-…

Hablando de dolores de cabeza.

XXXXXX observa a la causante de su estrés que estaba acostada en su pecho. A él le hubiera gustado dejarla dormir por más tiempo, ya que él sabía que su amada había estado ya demasiados días sin dormir.

-¿Acaso era mucho pedir?

Hablándole al aire. XXXXXX solo podía quejarse con lo injusto que era el mundo hacia algunas personas.

Así como él tenía que cargar con el estrés de permanecer cada día con ella, ella tenía que cargar con el estrés de todos sus "hijos".

Cuidar la colmena no era tarea fácil. Por eso él quería darle la oportunidad de descansar.

Pero ahora no estaban en una situación en la que pudiera darle tal libertad. De hecho, al ver a su amada moviéndose levemente, coloco su mano en su hombro y la empujo suavemente.

-… ¡Ah! ¡¿Estas bien, querido?!

Que tonta elección de palabras para despertar. No, no estaba para nada bien, las quemaduras de su cuerpo ardían, quien sabe cuántos metros habían caído, recibir aquel ataque había significado una muerte inmediata. Pero estaban vivos.

Y aun así eso no podría traer la solución a su problema. Ahora estaban aún más bajos que nunca, y ahora la colmena estaba sola con esos dos hombres. ¿La destruirían con todo y su gente? ¿O bajarían para confirmar la muerte de ambos y después asediar la colmena?

Ninguna de las dos preguntas tenía una respuesta agradable.

X-_-_-_-_-_-_-_-_-_-X

X-_-_-_-_-_-_-_-_-_-X

*Tap* *Tap* *Tap* *Tap* *Tap* *Tap* *Tap* *Tap* *Tap* *Tap* *Tap* *Tap* *Tap* *Tap* *Tap* *Tap*

Los pasos seguían sonado desde todas las direcciones. Los guardias se movían por cada tramo del castillo de canterlot, revisando todo pasillo o habitación en este. Cada lugar era revisado con exhaustiva precisión.

Pero aun así era una búsqueda que no iba a dar ningún beneficio. En realidad era correcto decir que estaban perdiendo el tiempo desde hace dos días.

Dos días, eso era lo que había pasado desde el encuentro del sabio y el mago. Luego de la retirada de los sectarios, por temor a que estos sigan presentes en algún lugar del castillo. La princesa Luna informo rápidamente lo que había sucedido a la guardia nocturna y diurna por igual.

Y claro que la información también llego a Celestia, la cual casi se desmaya tras escuchar lo acontecido.

Había que elogiar a los guardias por su arduo trabajo, en ningún momento ambos hermanos los vieron descansando. Pero seguía siendo inútil.

Era La Secta del gran dragón Ouroboros. Con sus miembros, hombres y mujeres por igual. que abandonaron toda naturaleza, aquella con la que podían ser llamados humanos.

Cualquier guardia de este castillo estuviera muerto antes de ver si quiera la silueta de algún miembro de la Secta.

El hecho de que en estos dos días no hubiera muerto alguno era un alivio para Crowley.

Si estaban vivos. Entonces la secta verdaderamente había abandonado el lugar.

Y con esos dos días que pasaron con relativa calma, ambos, la princesa y el mago pudieron descansar. Como dato curioso, ambos terminaron durmiendo esos dos días completos.

Crowley que se había llevado la peor parte, ahora estaba casi completamente recuperado. El mana que le suministro la princesa de la noche le había permitido volver a usar [Regeneración] curando así las heridas que había sufrido y eliminando a la vez la amenaza de perder su brazo.

Pero igual la magia no podía ser perfecta, el daño que sufrió el brazo derecho fue el reflejo del poder destructivo de la lanza [Gugnir] que había rotos los pétalos del escudo [Rho Aias] que a pesar de ser un escudo infalible, no pudo detener el avance de la letal lanza y como había dictado la ley de la magia. Su cuerpo recibió la mitad del poder destructivo de la lanza cada vez que era roto un pétalo, siendo su brazo el más afectado ya que era el que mantenía el Aias.

Múltiples cicatrices, como si su piel estuviera agrietada, formaban un camino desde su hombro hasta terminar en cada uno de sus cinco dedos.

Pero claro que el mago no se iba a quejar del como había quedado su extremidad. Esas cicatrices servirían como recuerdo de la brillante alma de su oponente. Ahora eso era algo que no se podía permitir olvidar.

Y ahora estaban nuevamente en el intercambio de información con las princesas. Esta vez no era la sala del trono, esta vez estaban en una cómoda sala de estar que tenía el castillo.

Era de esperarse, con un castillo de ese tamaño. Simples cuartos y lugares al azar no podrían llenarlo, y aunque era la única sala de estar que tenía el castillo, que a comparación de todo el lugar tenía una decoración más humilde, con paredes y pisos de mármol blanco siendo acompañada de la cómoda luz natural que entraba por los ventanales.

A comparación de otros lugares en el castillo, la sala de estar era más pequeña. Pero ya que su objetivo era traer comodidad y relajación, el alejarla de la opulencia natural de un castillo había sido una idea simplemente encantadora.

Los hermanos se encontraban sentados en unos de los sillones.

Eran cuatro sillones, ordenados para hacer el típico cuadrado de conversación, todos a una perfecta distancia, no muy lejos para incomodar, pero a la vez no tan cerca para estorbar si uno tenía que levantarse. Y todos alrededor de una modesta mesita donde había cuatro tazas, tres de té y una de café. Todas con una pequeña montaña de galletas para acompañar.

-Por dónde íbamos, ¿podrían decirnos lo que sepan de estos sabios?

Desde que habían llegado, el principal intercambio que hubo fue de un repaso de la confrontación del mago con el sabio. Y ya que casi todo había sido igual a como había contado Luna. Ese fue un tema que fue cortado rápidamente. Después vino una pequeña charla sobre el mundo de origen de los hermanos. Una información que aún era un poco difícil de digerir y luego fue seguida de varias preguntas que giraron en torno al Sabio de la Verdad.

Virnes Verinic Vastal. Un joven guerrero normando que había surcado los mares por unos años, la información que pudo conseguir la princesa Celestia sobre el individuo provino de viejos colegas del hombre que habían sido apresados en calabozos de ciudades vecinas.

Para Celestia fue una gran sorpresa descubrir que Virnes fue miembro de la tripulación de Barnuk "El Inmenso" unos de los pocos normandos que quedaban en el mundo que aún se dedicaba al saqueo y las viejas costumbres.

Hoy en día el reino del norte es un lugar completamente diferente. Los normandos, habían abandonado todas sus costumbres bárbaras y vulgares. Llegando incluso a castigar a todo aquel que se atreva a saquear alguna ciudad vecina. Pero claro que había algunos que no aceptaban la nueva forma de vida del reino nórdico.

"Los exiliados" las pútridas manchas que aún quedaban del pueblo del norte. Siendo Barnuk una de las peores.

Pero hasta donde llegaba la información, El Lord dragón de Volkachia se había hecho cargo de él y su tripulación, y los pocos que habían escapado fueron capturados poco tiempo después. Todos menos Virnes y Barnuk. Todos los hombres que interrogaron decían lo mismo. Que esos dos habían desaparecido sin dejar rastro.

En todo lo demás no se sabía nada de Virnes, incluso con la vasta red de información de la corona, que viajaba de reino en reino. No se pudo conseguir nada de Virnes, sin papeles, ni registros. Parecía como si el sabio hubiera aparecido de la nada.

Siguieron tocando el tema sobre la misteriosa persona que era Virnes, pero Celestia, viendo que todo terminaba siempre en un punto muerto. Decidió poner fin al tema y seguir con lo siguiente que la tenía interesada.

Lo que nos lleva a este momento.

Los sabios de la armonía.

-Nosotros tampoco tenemos mucha información sobre ellos. Solo sabemos por sus mismas palabras, que ellos dicen ser los encargados de controlar la Armonía de Equestria.

-Eso no dice mucho… pero… ¿Por sus mismas palabras? ¿Conocen a alguno de estos sabios?

Controlar la armonía de Equestria, una tarea que debería ser llevada a cabo por los marchitos elementos de la armonía. ¿Cómo unas simples personas podían llevar a cabo esta tarea? Aunque el haber escuchado sobre Virnes, le daba a Celestia una imagen de que los sabios no eran personas normales, aun así no podía imaginarlos controlando la armonía de toda Equestria.

Y las palabras que le había dicho el mago. "Por sus mismas palabras" hasta donde se le ha informado, Virnes le dijo a su hermana Luna sobre lo que hacían los sabios. Pero el mago no había estado presente en ese momento. Lo que llegaba a la conclusión de que Crowley tuvo que haber tenido contacto antes con alguno de estos individuos, y claro que la posibilidad de que fueran conocidos de ellos no se podía eliminar, ya que no podía ser casualidad que estos sabios comienzan a dar la cara al tiempo que llegaron ambos hermanos.

Celestia no quería sospechar de ambos. Pero justo ahora ninguno estaba en una buena situación.

-Llamarlos siquiera conocidos sería demasiado. Pero no negare que tuve contacto con dos de sus miembros.

-¿Y su hermano?

-… Solo uno.

Respondiendo a la interrogativa de Celestia, es el mismo Arsenio el que habla. El caballero de pelo cenizo se encontraba con aquel elegante traje con el que había llegado, la única diferencia era la espada que se encontraba enfundada en una vaina de aspecto antiguo, con un grabado desconocido para ella.

El caballero cenizo afirmo que por ahora no se iba a deshacer de ella ya que podía existir la posibilidad que la secta vuelva para atacar. Celestia no pudo replicar.

-¿Me podrían dar detalles?-

El tema más delicado que tenían que tratar eran los sabios. Ya que como con Virnes, a pesar de ser personas de origen desconocido. El peligro que representaban era extremadamente alto.

Eso solo enviaba una enorme ira que amenazaba con nublar el juicio de la princesa del sol. Que un grupo de aparentes locos sean lo suficientemente descarados para usar el título de la armonía, incluso los títulos de los elementos que defendieron por tanto tiempo a Equestria.

Eso era el mayor de los insultos que le podrían dar, el manchar el nombre de las antiguas portadoras, la cuales incluso en sus últimos vestigios de vida protegieron al reino del mal.

Todo era simplemente inaceptable. Por primera vez en su vida, Celestia quería sentenciar a todos los sabios con la pena de muerte.

Pero no podía reflejar esos sentimientos negativos ahora. Debía actuar como la gobernante que era, tenía que poner sus sentimientos a un lado y priorizar la seguridad de sus súbditos.

-Claro… primeramente me encontré con la dice estar encargada con los deberes de la Risa, Risu. Es una chica muy enérgica que me encontré por primera vez en Ponyville-

La explicación de Crowley relataba sobre el encuentro que había tenido con la chica llamada Risu, desde el primer momento en el que dijo haberla visto en la cima de la torre del tiempo, hasta los últimos momentos en los que desapareció.

Al final todo parecía simplemente ser el relato de una mujer extravagante, el mago había replicado las palabras de la mujer y también añadió el detalle sobre la forma teatral y cómica que había tenido en ese momento. Con todos los datos reunidos solo parecía una chica que quería llamar la atención.

Pero…

-Todo fue normal hasta el momento en que me di cuenta que estaba bajo la influencia de una Autoridad.

-¿Autoridad?

El conocimiento de la princesa sobre la palabra "Autoridad" era el mismo que uno podía encontrar en un diccionario. Un conocimiento completamente público.

Pero la forma en la que las decía el mago daba a entender que para ellos tenía un significado más importante, algo más oscuro y peligroso.

Entendiendo las dudas de las princesa, Decreip se toma un momento para explicar.

-De dónde venimos, las Autoridades son conocidas como bendiciones que solo eran otorgados a aquellos que se decían eran queridos por los cielos. Las Autoridades otorgaban habilidades que simplemente podían ser tomadas como "milagros" actos que solo podían hechos por el creador o cualquier otro dios.

Ya sea una fuerza imparable, o el mayor de los escudos. Desde la habilidad de comandar los mares o de dividir el cielo y las estrellas. Las autoridades eran las mayores taumaturgias de la magia conocida.

Por lo menos eso era lo que la princesa estaba entendiendo de las palabras de Decreip.

-un pequeño ejemplo podría ser su habilidad para poder mover el sol, Celestia.

-¿Nadie en su tierra natal podía hacerlo?

-No, eso es algo que ni si quiera se podría realizar aunque reuniéramos a todos los magos de la corte. Y perdone si lo toma mal, pero al poco tiempo de enterarme sobre su deber de manejar el astro. Me vi envuelto en mi curiosidad y lo intente.

Más que sentirse ofendida o cualquier cosa parecida. Celestia no podía insultar la curiosidad del mago por el tema de mover todo un astro solo con magia. Incluso ella misma sabía que lo que hacía no podía ser llevado con una persona normal.

Era algo que solo los que poseían la sangre de los alicornios podían llevar a cabo.

Y Celestia no podía estar tan preocupada por su astro, ya que desde el primer momento en que obtuvo el deber de manejarlo. Ella tenía una especie de conexión con el sol. Como si fueran un contrato entre un mago y un familiar.

La vida de Celestia estaba conectada al sol y viceversa. Y ella en ningún momento sintió alguna anomalía en este.

-He de afirmar que no pude siquiera imbuir mi magia en él. A pesar de que puse casi todo mi mana en ello. No se movió si quiera un poco, así como en nuestro viejo mundo. Seguía siendo una tarea imposible, por eso, si usted hubiera nacido en nuestras tierras. Hubiera sido tomada como esas personas poseedoras de las Autoridades.

-Bueno, no mentiré que me siento alagada un poco por sus palabras. Pero si me permite preguntar ¿Cuál era la llamada Autoridad de esa chica?

-Claro princesa. El efecto que pude descubrir era que Risu puede transmitir sus emociones he intensificarlas masivamente. De hecho, creo que entre más gente haya mayor será el efecto de la Autoridad.

Transmitir sentimientos. En otras palabras, si la chica Risu se encontraba triste. Los sentimientos que todos a su alrededor tendrían seria el mismo y se verían intensificados al mismo tiempo. Pasando de una simple tristeza a tal vez una severa depresión.

O en el caso de estar enojada, que toda la gente cerca termine erosiona en la ira y posiblemente el resultado termine en una matanza indiscriminada. De a primera vista se veía como algo muy peligroso y si las palabras del mago eran correctas, ningún hechizo de purificación o de sanación de estado podría surtir efecto.

-Y mi hermano y yo tenemos la sospecha de que la Autoridad no se limita a solo los sentimientos. Creemos que incluso todas las heridas que ella sufra también se verán reflejadas en todos alrededor.

El seguro tono de Decreip que había mantenido hasta ahora callo un poco. Al no tener la información suficiente, él no podía dar verdad a sus palabras. Y aunque le dijeron que la chica en cuestión les advirtió sobre eso después de la confrontación con Virnes. Bien ella solo pudo haber estado mintiendo. Y si de verdad la Sabia podía controlarlo a voluntad, ella misma podría elegir que heridas transferir y cuáles no.

Solo con una herida mortal podrían saberlo.

Estaban contra la pared en esa información. Si trataban de confírmalo atacando a la sabia con un golpe mortal, las personas alrededor también podrían morir y al no conocer el alcance de la Autoridad. No sabían cuánto podría ser el número de victimas.

Incluso si estaban en un llano vacío. La chica Risu usaría la Autoridad para reflejar la herida en el atacante.

Y la información moriría con él.

Básicamente parecía una información imposible de conseguir.

-Lamento si no soy muy exacto.

Bajando la cabeza en forma de disculpa. El mago muestra los sentimientos de impotencia que lo estaban carcomiendo en el reflejo de su alma.

-No se preocupe, de vedad. Todo lo que ha dicho ha sido de gran ayuda.

-Gracias, Luna.

En un pequeño intercambio, es su hermana luna quien le da un pequeño consuelo al mago que parecía estar frustrado.

Aunque Celestia sabía que fue Decreip quien salvo la vida de su hermana y esta estaba grandemente agradecida. El ver el tono tan armonioso y dulce que uso Luna para consolar al mago solo le traía dudas. Pero por ahora no quería matar el momento. Ya que si la conversación seguía, los siguientes temas a tocar ya serían los encargados en matar el ambiente.

Y ahora que lo pensaba, incluso el mago decía el nombre de su hermana con toda naturalidad. No con las viejas dudas que habían tenido en su primer encuentro.

… Había gato encerrado…

-Decreip…

-Llámeme Crowley, por favor.

Cuando iba a hablar, el mago la interrumpe momentáneamente y le informa sobre su forma de llamarlo.

-Oh… está bien… supongo.

-Disculpe si la confundo un poco, Decreip, es un viejo apodo que me acostumbre mucho a usar. Pero ahora… me sentiría más a gusto si me llamara por mi nombre de verdad.

-… Está bien, así lo haré.

Celestia no tenía oportunidad de objetar y tampoco lo iba a hacer. La mirada del mago, así como el reflejo de su alma y su forma de hablar. Se hicieron más gentiles y cálidas al momento de decirle eso.

Podía verlo, claramente. El corazón y alma del mago se inundaban con un brillo cálido en ese mismo momento. No era la vieja miasma negra que antes rodeaba el brillo de su alma.

Con eso Celestia solo podía mostrar una sonrisa que muchos llamarían maternal.

Tenía ese viejo hábito como su madre.

-Entonces, Crowley ¿hay más sabios con los que hayan tenido contacto?

-Si… hace poco de llegar a canterlot tuvimos contacto con otro sabio.

-¿Hace poco? ... ¿acaso será?... ¿Rigel?

A pesar del nombre que había nombrado su hermana luna era de una persona con gran valor en Canterlot. Todos los hechos apuntaban a que la suposición de hermana era correcta.

Pocos después de que se detectó la presencia de los hermanos, el noble Rigel había adoptado una actitud más distante hacia ella y su hermana, que después se negara a tener algún contacto con ellas.

Y casualmente, solo un día después que Rigel entablara palabras con los hermanos, apareciera Virnes.

Mínimo cada una de las pequeñas pistas lo dejaba como un sospechoso.

-…

-…

Y fue el silencio de ambos hermanos lo que confirmaba aún más la suposición de su hermana.

-Que alguien como Rigel sea parte de esos locos…

Luna se masajeaba la sien claramente irritada. Que un noble como Rigel forme parte de esta "organización" sin duda era una razón para cortar toda relación con él, he incluso si era posible, debían retirarle todos sus beneficios y títulos hasta donde le permitía la corona.

Pero… el tener que perder a alguien como Rigel era una gran pérdida. Desde que Rigel se convirtió en noble, la corrupción que se veía en las filas de la nobleza se había reducido drásticamente. Ya que de forma inexplicable, así como todos los nobles odiaban a Rigel, todos le tenían un miedo incomparable, a tal a punto, que el solo mencionar su nombre en alguna reunión, era una señal inminente para guardar silencio.

Y también ambas princesas le debían demasiado a ese noble, si no fuera por Rigel. El castillo de canterlot no podría estar en todo su esplendor. Tal era la confianza que le tenían ambas princesas a Rigel; que si algo les fuera a pasar a ambas.

Rigel seria el elegido de administrar el reino hasta encontrar a alguien que pueda tomar la corona. El noble fácilmente se podría quedar como nuevo gobernante, pero estaba en juego el factor del astro solar y lunar. Dos cosas que no podían ser manejadas por cualquiera.

Eso era algo que solo los que tenían sangre de alicornio en su venas podían lograr.

-El mismo Rigel nos lo confirmo, la devoción que tiene ese hombre hacia el gran dragón es la misma que todos los demás. La única razón por la que hablo con nosotros era por una orden del dragón.

-Este dragón ¿es de verdad tan poderoso como para alabarlo?

-Llamarlo débil sería un insulto. En nuestra tierra se dice que es tan poderoso como para reescribir la historia a su antojo, en palabras de algunos bardos, el gran dragón Ouroboros siempre está manejando la realidad como la conocemos, cambiando desde pequeños a grandes eventos. Todo mientras nosotros no nos damos cuenta. Siempre bajo su ojo vigilante, ni si quiera en los confines del abismo se puede escapar de la mirada del dragón.

-Eso suena como un cuento para asustar a los niños. Que haya un dragón con semejante poder suena irreal. Y si fuera verdad, estaríamos hablando de alguien que podría ser llamado omnipotente y omnisciente por igual. No se ofenda pero, es ridículo.

En palabras sencillas, todo apuntaba a que ese dragón simplemente podría ser llamado dios. La cima inalcanzable que todos los mortales querían alcanzar.

Si de verdad ese Ouroboros existía. La ruina del mundo estaría marcada con sangre en una piedra inamovible. Que no importa cuanta fuerza o números uses para moverla.

El resultado final sería inevitable.

Eso era algo que solo se mostraba en libros de cuentos para niños.

Por eso no podían culparla a ella de verse dudosa por las palabras del mago.

-Lo sé, incluso en nuestro mundo, Ouroboros es conocido solo como un cuento o una vieja leyenda. Pero aun así, ha habido pruebas de su supuesta existencia. Claro que eso no puede demostrar nada, pero igual. El miedo que genera el solo decir su nombre es suficiente como para callar a todo ser vivo en el mundo.

-Es así… bueno, seguir hablando sobre este dragón no nos llevara a nada y honestamente no creo querer saber por ahora algo sobre esa "Secta" quisiera pedirles el favor de escribir un informe sobre esta. Si no es mucha molestia.

-Descuide, más tarde me encargare de eso.

Ouruboros. Ese nombre era completamente desconocido para Celestia y como lo había presentado Crowley solo parecía un cuento. Pero la seriedad, así como el pequeño temblor en su voz por el miedo. Hacía que la princesa del sol quisiera cambiar el tema de conversación.

Y por eso decidió el evitar hablar sobre la llamada Secta del gran dragón. Que sin duda parecía un ser un tema demasiado delicado para ambos hermanos. Por eso se lo dejaría a alguno de los dos para que le preparen un informe escrito.

… Aunque no tenía nada que ver con el momento, este último hecho le hacía recordar Celestia sus días de maestra.

Eran nostálgicos recuerdos.

-Si me permiten. Me gustaría su opinión sobre algo que necesito saber.

-¿Y qué seria eso, Luna?

Mientras ella estaba perdida en sus recuerdos, su hermana Luna es la que comienza a llevar la conversación a un nuevo tema. Y Luna, al escuchar la interrogante del mago. Hace aparecer un libro en su mano derecha con su magia.

No era un libro antiguo ni nada. Era un libro común, del tamaño de un cuaderno de estudio, cubierto con un encuadernado azulado como el cabello de su hermana. En la portaba se podía ver a la luna la cual estaba siendo cubierta por el sol.

-…

Celestia se queda en silencio al ver el libro. Un libro que ella nunca más había vuelto a leer, uno que en su tiempo había jurado destruir ya que el solo verlo le traía malos recuerdos. Pero así como le traía malos recuerdos, era ese mismo libro la que la mantuvo con las esperanzas de algún día volver a ver a su hermana.

Era el viejo cuento sobre como ella había derrotado a Nightmare Moon.

-Este libro relata sobre mi supuesto exilio. ¿Lo conoce?-

-Si lo conozco, alguien en Ponyville me brindo varios libros de cuentos e historias. Tanto Arsenio como yo lo hemos leído. Pero… ¿Supuesto? ¿Acaso el libro está mal?

Celestia estaría mintiendo si negaba no estar esperando este momento. Antes de llamar a esta reunión, ambas hermanas tuvieron una pequeña charla en los aposentos de la mayor. Una pequeña reunión privada de ambas hermanas que tenía el objetivo de eliminar las pequeñas dudas que aún había.

Luna le hablo sobre la verdad que ya conocía. Una verdad que Celestia había escondido durante años. No, está mal decir que ella escondió la verdad a su hermana. Ella simplemente lo olvido, enterró la verdad en lo más profundo del abismo de sus recuerdos. He inconscientemente, acepto la falsa historia que se relataba en los textos de aquel libro.

Pero… ¿Por qué lo había olvidado? ¿Por qué acepto tan fácil la historia del libro?

Celestia no era de dejarse llevar por las tendencias que se hacían popular en la sociedad. Pero este libro, de origen desconocido, escrito por alguien que no existe. De hecho, el mismo libro no tenía una firma o algún símbolo del autor en este.

Eran letras escritas en hojas blancas, sin índice, sin enumeración, sin alguna clase de agradecimiento al final de las páginas. He incluso carecía de cualquier firma de las editoriales conocidas en esos tiempos.

Era un libro de origen desconocido que simplemente apareció y se popularizo.

-Este libro ni si quiera debería existir. Cuenta cosas que nunca pasaron y esconde la gravedad de los verdaderos hechos. Pero aun así… cuenta cosas sobre mi hermana y yo que son verdad.

Desde las escapadas nocturnas de Luna, los asaltos a la cocina real de Celestia. El libro relataba sobre sucesos y secretos que ambas hermanas compartían. Como una especie de diario que ambas hayan escrito, el libro simplemente tenía detalles perfectos sobre el día a día de ambas hermanas.

Incluso decía con exactitud cada ubicación y detallaba los mecanismos de activación de las múltiples trampas que ella junto a su madre construyeron. Las cuales todas se activaban con las fuertes notas del órgano oculto.

Las trampas eran inofensivas y su objetivo era dar un susto más que otra cosa. Pero la existencia de esos mecanismos era algo que solo Luna, Celestia y su madre sabían. Y a las víctimas de sus trampas, a todas ellas se le hacía un voto de silencio.

Y todos los que hicieron esos votos fueron convertidos en cadáveres en el asalto de Nightmare Moon. Así que nadie podía saber sobre eso.

Pero el libro lo sabía. Eso le daba más credibilidad a las letras en las páginas. El libro simplemente decía una torcida verdad.

-Entonces. Simplemente apareció y los hechos que muestra el libro fueron aceptados así sin más. ¿Estoy en lo correcto?

Celestia había estado demasiado concentrada en sus pensamientos. Tanto que se perdió el pequeño hilo de conversación que habían tenido su hermana y el mago. Pero tal parece que había logrado volver en si en el momento más importante.

-Estas en lo correcto. En un principio me iba a resignar sobre buscar información de él. Ya que mi hermana Celestia ya lo había hecho antes y no le dio resultados. Pero… ahora que he escuchado sobre la existencia de este gran dragón. Quisiera saber si algo así es posible por él.

Celestia quería alejar la conversación sobre ese dragón. Pero parecía que la relevancia de su existencia en este tema era muy importante.

-Si puede. Como le dije, el gran dragón puede manejarnos como quiere. Se dice que lo único que no puede cambiar el dragón es el pasado. Ya que eso es algo que ya está escrito en el mundo.

-… Aun me cuesta creerlo. Pero que este libro apareciera de repente no puede ser solo casualidad. Haa…es un dolor de cabeza.

-Lo sabemos. Y le aconsejo que tampoco se lo piense demasiado, bien no puedo decir al cien por ciento que la aparición de ese libro fue causada por el dragón. Tampoco puedo decir que no lo es. Es como siempre, todo lo que tenga que ver con el dragón está lleno de incógnitas, incongruencias y agujeros que no pueden ser llenados. Es mejor tomarlo como algo que solo paso.

-Mmm… Supongo que está bien.

Luna deja caer sus hombros pesadamente y Celestia solo podía observar en silencio. Ella tampoco podía darle respuestas sobre el origen del libro.

Pero justo ahora. Eso no tenía importancia, lo que estaba acaparando ahora toda la atención la princesa del sol era la existencia del dragón Ouroboros.

Una existencia que no podía ser probada. Un ser que manejaba las cuerdas de la vida con maestría y cautela. O eso era lo que parecía.

Ella no podía creer en cuentos e historias, pero había algo diferente en el nombre Ouroboros que la hacía estremecer. Ese "algo" no le quería dar el espacio a las dudas sobre si existía o no.

Existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía. existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía. existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía. existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía. existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía. existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía, existía.

Solo eso se repetía, incansable, interminable. Como si fuera una enfermedad que se propagaba por su cuerpo. La existencia de Ouroboros solo estaba ganando más fuerzas en su interior.

Mientras más escuchaba su nombre, mientras más lo dijera o lo nombrara en sus pensamientos. Ella más creería.

…Como si la brisa gélida de la muerte soplara suavemente en su nuca. Como si la textura rasposa de las escamas cruzara y cortara sus dedos. Como si esos temibles ojos las observaran, juzgándola… Condenándola.

…Era como si la existencia de algo prohibido estuviera justo en esa habitación.

-¿Te pasa algo?

-¿Huh?

Esa voz... una sin sentimientos, con una elección de palabras un poco bruscas, y aun así parecía haber una genuina preocupación en ellas. Había visto a través de ella.

Celestia rápidamente repone su compostura y sube su mirada. La cual inconscientemente había llevado al suelo.

-No, lamento si mi expresión lo incomodo, señor Arsenio. Simplemente estaba pensando en algo.

-¿Ese algo le preocupa?

-¿He?... b-bueno, un poco. Pero no es nada de lo que se tenga que preocupar.

Ella estaba un poco sorprendida por la repentina interrogante del caballero. No espera que el tratara de indagar más en los pensamientos que le estaban trayendo malestar.

Pero que el insistiera…

Celestia observa a Arsenio. El hombre no había cambiado, su alma seguía casi marchita y esa mascara falsa seguía estando allí. Pero, la leve preocupación que había mostrado, tan pequeña y rápida como un diminuto flash. Alivio un poco el corazón de la princesa.

Con esos ojos casi completamente blancos que aprecian examinarla desde cada ángulo y ese rostro juvenil pero de expresión madura. Arsenio era un hombre que podría ser catalogado como "Demasiado encantador para las damas" y el calor en las mejillas de la princesa del sol era prueba de ello.

-(¿En qué estoy pensando?)

Era increíble como paso de sentir malestar por la existencia del gran dragón a fijarse en el encantador rostro de Arsenio… Lo estaba haciendo de nuevo.

Celestia cubre sus sonrojadas mejillas con sus manos y sacude su cabeza de un lado a otro en un intento de apaciguar sus vergonzosos pensamientos.

-…

-…

-…

Todos mientras tres pares de ojos la observaban con miradas confusas. Sip, incluso Arsenio trataba de descifrar las inesperadas acciones de la princesa del sol.

Celestia se detiene al darse cuenta de que estaba siendo observada, el calor sube a un más a su rostro, el rojo de sus mejillas parecía incluso llegar a las puntas de sus orejas.

-¡Disculpen mi reacción!

Aun con el rostro teñido de un tierno color rojo, la princesa se inclina levemente en forma de disculpa. Justo ahora lo que acaba de hacer era algo simplemente insólito para alguien de la realeza como ella, que siempre debía tener una imagen digna e inmaculada.

Ahora Celestia apreciaba el no haber dejado guardias con ellos en la sala.

-¿Te sientes bien, querida hermana?

-S-si… solo me… altere-¡Sí! Me altere por algo que paso por mi cabeza. ¡No tienen que preocuparse!...

-…

-…

-…

-¡Digan algo! ¡El silencio duele! ¿Sabían? ¡¿Me están escuchando?!

Celestia se estaba alterando cada vez más, su fachada de princesa correcta se estaba desmoronando poco a poco, a medida que seguía el silencio de las otras tres personas que la acompañaban.

-Dejando de lado los desvaríos de mí hermana. ¿Tienen alguna otra cosa de importancia que nos puedan compartir sobre el dragón?

-¡¿Desvaríos?! ¡¿Como que Desvaríos?!

-Arsenio y yo no tenemos nada más que contar sobre el gran dragón. En cambio, ambos tenemos curiosidad sobre lo próximo que aremos.

-¿Ambos? Aun tienes la mala costumbre de meterme en la conversación, hermano.

-¡Oigan! ¡No me ignoren! ¡No estoy desvariando! ¡No estoy tan vieja!

-No te pongas de mala sangre, Arsenio. Se bien que en toda esa cara estoica que tienes hay un pequeño matiz de curiosidad.

-¿Así lo ves tú?... Bueno, has lo que quieras.

-¡Otra victoria para mí! ¡Soy tremendo!... *Ejem* Ahora, podría respondernos Luna.

-Bueno, entiendo lo que quieren decir. Celestia y yo los llamamos para ayudarnos con el asunto de Virnes. Pero esto se resolvió en solo 1 día. Supongo que no veo razones por la cuales deban quedarse.

-Grrr….

Destruyendo a un más su máscara de princesa perfecta. Celestia solo podía gruñir enojada por la forma olímpica en la que la estaban ignorando. Ella misma sabía que la excusa que había dado antes era muy difícil de tragar, pero que su propia hermana Luna dijera que solo eran desvaríos era lo que de verdad la ofendió.

Desvaríos, cualquiera podría decir uno que otro. Pero en el otro significado de la palabra, era algo que se veía muy comúnmente en gente anciana.

¡Ella no era una anciana! Si, tenía más de mil años. Pero su belleza heredada así como sus curvas juveniles, seguían intactas en su encantador cuerpo aun a pesar de todos estos años.

Justo ahora, su orgullo como mujer estaba completamente destruido. Y lo peor de todo, es que a pesar de que su hermana Luna tenía una conversación normal con ambos hermanos. Celestia podía ver como ella disfrutaba el ver su malestar.

¿Era alguna clase de venganza?

Retomando el tema actual, y dejando de lado los problemas de vejez de la princesa.

-(¡OYE!)

*Ejem* ignoren eso. En un principio como había dicho Luna. La razón por la que Luna y Celestia se pusieron en contacto con ambos hermanos fue para tratar el problema que viajaba de ciudad en ciudad. Virnes. El sabio de la verdad que había inculcado miedo en los habitantes de Equestria por los múltiples cadáveres que llevaba en sus hombros.

Cuando casi todo había fallado. Solo quedaban dos opciones, Una de ella era que ellas mismas se encargaran del sabio. Pero al igual que había un malestar en Celestia por el nombre de Ouroboros. Una sensación horriblemente familiar le llego en el momento de esa idea había cruzado su mente.

Ellas dos no tenían la fuerza suficiente para derrotar a Virnes. Eso lo que le decía su cuerpo. Y hizo bien en hacerle caso a ese malestar.

Como se lo había confirmado Luna que fue la presencio el combate del mago y el sabio. Aquel hombre estaba en una escala completamente superior. Estando incluso por encima de los que tenían sangre de alicornio.

Pero ahora Virnes estaba muerto. El problema que querían resolver apareció repentinamente en el castillo.

Celestia a un no sabe cómo entro Virnes al castillo. Luna le había dicho que el sabio confirmo haber entrado por la puerta principal con el permiso de los guardias.

Pero cuando Celestia interrogo a cada guardia uno por uno, aun con su [Lenguaje Del Alma] no pudo encontrar información alguna de ellos. Ningún guardia había mentido y había exactamente el mismo número de guardias que cuando Virnes entro al castillo.

Aquí entraba la posibilidad de que el dragón tenga algo que ver. Pero justo como había dicho Crowley, parecía completamente imposible que algo como un dragón haya hecho algo a los guardias. Y para completar las irracionalidades, Rigel había desaparecido completamente. Celestia había encargado a un grupo para arrestar al noble.

Pero cuando estos llegaron al lugar donde estaba ubicado el hogar del noble. Este ya no estaba. Como si nunca hubiera existido, tanto el hombre, como la casa. Habían desaparecido completamente.

Donde antes estaba la casa del noble Rigel ahora había una tienda de joyería de alta gama. He incluso preguntándole tanto a los trabajadores, el dueño de la tienda, he incluso a los mismo vecinos nobles de Rigel.

Todos estos negaron conocer al alguien con el nombre de Rigel Sjeneros. Había desaparecido.

¿Magia? ¿O de verdad era ese factor de controlarlo todo que decía poseer?

Era un dolor de cabeza.

Ya no había razón alguna por la que los hermanos se quedaran. Podían irse libremente. De hecho, Celestia tenía que darles una gran recompensas a los hermanos, sobre todo al mago Crowley quien fue el más dañado.

Crowley no usaba guantes, así que las cicatrices en su brazo derecho eran visibles en su mano. Eso era un recordatorio doloroso para la princesa del sol sobre la situación de extremo peligro en la que se habían encontrado el mago y su hermana.

Y Crowley había ganado, se encargó del mal que estaba aterrando las ciudades, y salvo a su querida hermana de una muerte segura. Y a pesar de que Crowley y Arsenio se negaron a aceptar alguna compensación por los problemas causados. Celestia tenía una deuda con ambos que no podía ser pagada fácilmente.

Como decían en tierras legajas. La deuda de una vida se paga con otra.

Y aunque Celestia no contaba con el mismo poder de ataque que los hermanos. Daria todo de sí para ayudarlos cuando lo necesite.

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Como cada en el calendario, siempre a la misma hora. El astro solar bajaba lentamente de su lugar en lo alto del cielo. Ocultándose lentamente, brindando el romántico espectáculo del alba.

Una romántica obra que era creada por la hermana mayor, Celestia.

Y recibiendo la despedida del sol. Llega la noche.

Donde el misteriosos he incomprendido astro lunar aparece. Y acompañándola, cientos, miles, posiblemente hasta millares de estrellas adornaron el lienzo oscuro de la noche.

Al igual que el atardecer, la luna con sus adornos estelares. Que hacían brillar lo que uno conocía como el "cosmos" también era una vista completamente romántica.

Una romántica obra que era creada por la hermana menor, Luna.

El milagro que Equestria presenciaba cada día. Una obra que solo podía ser llevaba a cabo por los que tuvieran la sangre real.

Y el lugar de descanso de las dos hermanas. El castillo de Canterlot.

Los hermanos ya habían tomado el tren hacia la humilde aldea de Ponyville.

Sin más razones para retener a los hermanos en el castillo. Ambas princesas les agradecieron su ayuda y les dieron la despedida.

Mientras tanto, Luna y Celestia. Que se encontraban juntas en el balcón primario del castillo, el cual se encontraba en los aposentos de la mayor y después de terminar sus trabajos con los astros. Estaban conversando sobre la información compartida por los hermanos Adastros.

-Es increíble pensar que esos dos vienen de otro mundo diferente al nuestro.

La primera información que compartieron los hermanos, el hecho de eran de otro mundo. Aunque en un principio sonaban como disparates, si ambas se ponía a pensar de todos los hechos. El creer que los hermanos eran de otro mundo era tomado como verdad.

La repentina aparición de los dos, que había comenzado en el bosque Everfree. Y no habían sido solo ellos, ambos hermanos llegaron de la nada con un castillo entero. Con conocimiento desconocido que no se encontraba en Equestria.

¿Cómo podían explicar eso? En este momento la única respuesta era que de verdad eran de otro mundo.

Pero eso simplemente abría la puerta a más interrogantes. ¿Por qué vinieron? ¿Por qué ahora, Porque no antes? ¿Quién fue?

Preguntas que ni si quiera los hermanos pudieron contestar.

-Sí, es increíble. Pero por ahora no podemos pensar en eso. Más bien, lo que espera hablar contigo, hermana. Era…

-Ese dragón, Ouroboros ¿verdad?

Siendo interrumpida por su hermana, Celestia muestra su sorpresa quedándose callada por el repentino nombre que había dicho su hermana.

-Te entiendo Celestia. Aunque parece un ser completamente irreal…

-El decir su nombre trae malas sensaciones.

-Es demasiado incómodo. No importa cuanto trate de negarlo, hay algo que me hace creer.

Mostrando su descontento con ella. Celestia solo ve como su hermana se masajea la sien en un intento de apaciguar el malestar que era el nombre de Ouroboros.

Ouroboros La existencia maldita que solo significa maldad, ruina y tristeza. La representación de todos los males del mundo.

El dragón omnipotente, Ouroboros del abismo.

Con toda la información que les fue dada por los hermanos sobre ese dragón. Sabían que la posible existencia de este dragón era algo que no podía tomar a la ligera. Una prueba de ello era la Secta del dragón.

Todo lo relacionado con ese dragón era aberraciones y violencia. Algo con lo que ambas hermanas nobles no se querían involucrar.

Pero…

-Si este dragón es real. Crees que…

-Los misterios de la historia de equestria en estos miles de años podrían ser respondidos.

Terminando sus palabras, Luna hace viajar su mirada hacia los ojos de Celestia.

Y Celestia podía verlo. Había desconcierto en los ojos de su hermana menor.

La historia de Equestria estaba llena de misterios y cosas sin explicar. Incluso hoy en día se creaban más agujeros inexplicables en la historia.

Varios de ellos vividos por las propias princesas.

Los cuales eran; La desaparición de su padre así como la de su madre, el misterioso libro que relataba la caída de Nightmare Moon, la verdadera razón de la caída de su hermana, el ritual de la vieja sangre. Y actualmente, la misteriosa secta que descubrieron y los sabios de la armonía que aparecieron de la nada.

Había muchas cosas que simplemente no podían ser explicadas. Pero aun así decir que un dragón omnipotente lo hizo con solo chasquear sus garras era completamente loco.

Así como la existencia de Ouroboros no podía ser probada como verdadera, tampoco podía ser tomada como falsa.

Era como tirar de una cuerda infinita, donde jamás encontrarías el fin.

-Más que los misterios de la historia, Luna. Lo que quisiera saber es si este dragón tuvo algo que ver con la desaparición del Diario.

-El diario…

Ante las palabras de su hermana Celestia. Luna se desconcierta aún más por la existencia del "Diario".

El diario al que se refería Celestia, era el diario que contenía múltiples páginas llenas de relatos, cuentos, consejos y sabiduría.

Un diario que enseñaba.

A mostrar la Verdad a las personas.

A seguir la imparable Lealtad que había en el corazón.

A mostrar todas las cosas Amables que brindaba el mundo.

A ver como la Generosidad de tus actos puede cambiar la vida de otros.

A enseñarte como Reír aun cuando no hay esperanza.

Un diario que enseñaba la dulce Magia de la amistad.

El diario de la amistad. Uno de los últimos tesoros invaluables de Equestria junto a los elementos de la armonía, que alguna vez pertenecieron a las antiguas portadoras.

En sus páginas, marcadas con una delicada tinta. Estaban escritas todas las enseñanzas que podían dar las antiguas portadoras, de todo lo que aprendieron a lo largo de sus vidas.

Todo bajo el mismo puño y letra de cada una.

Pero…

-No me digas que… ¿Acaso crees que tenga algo ver con su desaparición?

-Es una posibilidad, Luna. Aunque suene algo tonto, quiero creer que este dragón existe y encontrarlo para que me dé respuestas de su paradero.

-…

Silencio, fue lo que recibió Celestia. Luna tenía una expresión amarga en su rostro.

Hablar sobre el diario no era un tema popular para ellas. Pero no era el libro en si lo que las molestaba.

El diario era importante, pero la misma Twilight había hecho una copia de él. Y aunque no tenía todo el contenido del original, esa copia cumplía con su propósito de enseñar.

El malestar venia de quien tenía el diario.

No lo tenían ellas.

No lo tenía ninguno de los familiares de las portadoras.

No estaba en ninguna biblioteca ni museo.

Solo una persona lo tenía.

Fue la misma Twilight la que lo entrego a "él".

Y fue "él" el que desapareció de la historia.

Con un nombre, un solo nombre que le fue dado desde su nacimiento. Una de las personas más cercanas a las antiguas portadoras.

…Un viejo y querido amigo.

-Discord...

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Soy tremendo, ¿no?

Hoooolaaaaa :v nuevamente vuelvo de mi propia inmundicia (Uy que feo :v) Este el primer capítulo del "Arco 2: Dos Reyes", sé que es un capitulo aburrido ya que más que todo fue pura habladuría y para poner al corriente de la actual situación.

Pero si todo sale como en mis maquiavélicos planes. Todo debería ponerse perrón pronto :P (Como cinco capitulos despues)

Ahora.


Especial 4~~ Fracciones: Clavicémbalo de marfil 2 (Fiesta de calabazas.)

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El pequeño grupo de cuatro Jonianos cantaba con alegría y armonía una de las viejas canciones de Harrowing que se decían alejaban a los espectros de la niebla.

Ese se supone que es su propósito original, pero el joven coro en varias ocasiones flaqueaba en la letra y dos de ellos estaban completamente desafinados.

Era una vista un poco ridícula y humorística. Pero era suficiente para calentar los corazones de las personas en el festival de aspecto aterrador.

El festival de Harrowing. Una celebración que se lleva a cabo una vez al año, el mismo día que la temible niebla de la isla de las sombras recorría los países vecinos.

A diferencia de aguas turbias. Jonia estaba protegida por su naturaleza pura y mágica, donde era el mismo bioma el que protegía la región. Claro que esto no era suficiente para calmar los corazones de los ancianos y el consejo.

Así que un joven desconocido hizo la sugerencia de un festival. Donde se le mostraría respeto a XXXXX. Pero increíblemente, esta celebración se tornó mucho más alegre con cada año que pasaba.

Los niños comenzaron a disfrazarse y algunos adultos también.

Los comerciantes comenzaron a vender juguetes y artefactos infantiles para los niños, para darles "protección" contra los espectros de la niebla.

Y muchas cosas siguieron surgiendo, el festival tomo un giro más familiar y era una fecha muy querida por infantes y adultos por igual.

-… ¿De dónde sacaste eso?

Entre los muchos puestos de comerciantes y los juegos recreativos. Una mujer de belleza envidiable, con rasgos finos y delicados. Con una voz seductora que derretiría los corazones de los hombres. Su belleza solo adoptaba un toque mucho más tierno por las suaves orejas de zorro que tenía la chica.

Y las nueve colas que ella tenía, largas y esponjosas a simple vista. Bien podrían usarse para un colchón y almohada. La comodidad que deben brindar esas colas seguramente no era algo normal.

De hecho, eran esas mismas colas esponjosas las que Arsenio adoraba abrazar cada noche.

Y ahora que lo pensaba bien…

-¿Me estas escuchando?

-¿He?... sí, claro. esponjo-¡Digo!... ¿Qué decías?

Con el repentino detener de sus pensamientos de una dimensión alterna esponjosa. Arsenio suelta las primeras palabras que procesaron su cerebro. Y cuando se dio cuenta de que iba a expulsar sus oscuras intenciones secretas.

Su sentido de la razón vuelve y le pide a su querida Kumiho que repita la pregunta que había dicho.

-Te pregunte qué ¿de dónde sacaste eso?

Cruzando los brazos por debajo de su amplio pecho, resaltándolo. La Kumiho demuestra su molestia inflando sus mejillas en una mueca infantil por haber sido ignorada antes por el Joniano.

Arsenio, entendiendo la pregunta de su amada, no tarda en responder.

-Crowley me lo consiguió, dijo que me iba bien con mi disfraz.

Arsenio acariciaba el nuevo implemento de su disfraz con sabiduría he imponencia y con los pelos muy realistas de la barba haciéndole cosquillas en las manos. El responde.

Aunque en un principio Arsenio estaba muy a gusto con su disfraz. La barba falsa que le había dado su hermano al poco de llegar al festival le daba un toque aún más varonil a su disfraz.

Con el pecho desnudo, un tatuaje rojo sangre viajaba desde su torso izquierdo y termina en su espalda y brazos. Con lo demás cubierto por ropas de cuero y tela, sus antebrazos también estaban adornados por unos jirones de vendas con un leve tono rojo.

El disfraz de Arsenio era la epitome de la masculinidad y el espíritu macho de todo hombre. Y ahora con la barba, que hacia juego con su hacha. Se veía como esos viejos sabios y poderosos guerreros del Freljord.

-¿Lo usaras toda la noche?

-¿Te molesta? Si es así puedo quitármela.

Aunque le dolía un poco el dejar la masculina barba. Pero si se trataba de su amada, Arsenio bien podría caminar desnudo por el festival (Claro que con alguna magia que lo haga invisible, el aún tenía una dignidad que mantener)

-No, no tienes que hacerlo. Te queda bien, de hecho. Aunque siento que hay algo malo con tu disfraz, supongo.

-Si… se de lo que hablas. Pero tampoco estoy dispuesto a sacrificar todo por este disfraz.

Acariciándose la cabeza, donde su largo cabello se filtraba por los espacios de sus dedos. Arsenio recordaba el único detalle que no quería incluir en su disfraz.

¿Cuál era eso? Adivínenlo :P (Esta más claro que el agua :v)

-Bueno, bueno. Ahora lo importante, de hecho. Felicítame por ganar el concurso de calabazas, supongo.

Agachando las cabeza y con las mejillas sonrojadas. Las orejas de Ahri temblaban con anticipación y anhelo del cálido tacto de la mano de Arsenio.

El concurso de calabazas era un pequeño juego que se hacía en el festival de Harrowing. Consistía en cultivar y adornar una calabaza los más aterradoramente posible.

La calabaza más aterradora ganaba el listos azul.

Y no fue ni nada más ni nada menos que Ahri la que gano el concurso.

-Pienso que no debería felicitarte por la forma en que ganaste. Pero esta vez hare una excepción. Si, si~~ mi linda Ahri lo hizo de maravilla.

-Tehe~~

Mostrando cuan contenta estaba, las mejillas de la Kumiho se tiñeron aún más que antes de un intenso carmesí, y sus nueve colas bailaban alegremente.

La razón por la que había ganado Ahri el concurso, se debía a su orbe mágico que estaba disfrazado de calabaza. Ella había engañado a todos diciéndoles que era una calabaza que había cultivado, y cuando los juegues llegaron a ella para juzgarla. La Kumiho uso su magia para que el rostro dibujado de la calabaza se deformara en una expresión de horror y tortura.

Y para rematar hizo que saliera fuego por los ojos y la boca.

Claro que ese último detalle levanto la alarma de que algo andaba mal, pero con otro poquito de magia. Ahri uso [Encanto] y jamás paso nada. Recibió su listo azul sin más.

No era la victoria más honesta de todas. Pero Arsenio debía darle créditos en que ella se había esforzado.

-Bueno, ¿Qué más deberíamos hacer?

Ya habían estado por varias horas en el festival. Habían estado en una gran cantidad de actividades y Arsenio. Como buen hombre que quiere a su chica, ya le había conseguido una gran cantidad de premios.

Incluso logro conseguir una versión del mismo en miniatura como un lindo peluche, cortesía de una costurera anciana que los estaba haciendo en unos de los muchos puestos del festival.

Y Claro que ese regalo le encanto a la Kumiho. De hecho, el peluche aun lo tenía ella, agarrado firmemente en una de sus colas, la vista del peluche iba y venía por el movimiento feliz de la cola por la que era sostenido.

Esto lleno de un inexplicable orgullo a Arsenio.

-Tengo una idea. Ven sígueme, de hecho.

Sin darle tiempo a responder, Ahri sujeto a Arsenio de la mano y se lo llevo a rastrar hacia algún lugar desconocido.

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Ahora, desde el otro lado del festival. Donde los niños se aglomeraban y jugaban.

Pasando justo al lado, de una contienda entre dos niños.

Un hombre, vestido de ropas estilo Zaunita. Viejas, rasgadas y desgastada, la ropa solo le daba un aire de vagabundo o de un loco que está cruzando. Y aunque no tenía la extraña mascara tapándole la cara. El intimidante machete aún estaba en su mano derecha.

Y al lado del hombre. Una criatura, mucho más pequeña a comparación del él. Su cuerpo estaba cubierto de un pelaje blanco como si fuera un espíritu. Sus ojos como el fuego azul de ultratumba, aunque hermosos, hacían temblar las almas de las personas que los miraran directamente.

Muchos de los que caminaban se quedaban mirando a la "criatura" sorprendidos. Que a pesar de ella llevaba ya un tiempo viviendo en la región. La simple vista de ver a unos de los inigualables espíritus [Los cazadores eternos] era completamente asombrosa.

Los espíritus gemelos, encargados de detener los cronómetros de la vida de aquellos quienes escaparon de su muerte destinada.

Los Kindred cerraban el siclo… bajo dos opciones, por las cuales el condenado debe decidir.

La flecha, de la mansa Cordera.

O.

La cacería, del fiero Lobo.

Kindred, era un espíritu que nunca se había visto caminar entre las personas del reino humano.

De hecho, encontrarse con [Los cazadores eternos] era una sentencia de muerte.

Pero Cordera, la de la piadosa flecha que concede una muerte rápida.

Estaba caminando por los terrenos de Jonia como si fuera su hogar.

Y aunque ya haya pasado un tiempo.

Hoy en día seguía siendo increíble.

-Como siempre muchos te están mirando. Y varios son hombres.

Ya desde hace un tiempo que la mayoría de Jonianos se habían acostumbrado a ver a Cordera caminar entre los pueblos. Hoy en día casi todos la veían como alguien más de la región.

Eso era bueno. Pero para Crowley era un completo martirio ya que desde hace un año parecía que Cordera estaba recibiendo más atención del sexo masculino. Jóvenes en mayoría.

-Eh… d-disculpe, santa cordera. Quería preguntarle si…

Mientras Crowley estaba con sus cosas sobre las conspiraciones del sexo opuesto con su cordera. Uno de los muchos jóvenes del pueblo se había acercado y como si Crowley no existiera. De inmediato llego, le dirigió la palabra a la mansa cordera.

"Santa" un honorifico que la tiradora de los Kindred se había ganado en Jonia.

Fue un honorifico que apareció de la nada, Cordera no oraba por el pueblo, y no hacía uso de la magia que ella conocía para crear una barrera o algo así en el pueblo.

Pero para los Jonianos, que son gente que vivía en gran cercanía y armonía con los espíritus. La presencia de Kindred era como un amuleto que alejaba a los malos espíritus.

O eso decían.

Y… Antes de que el joven de facciones encantadoras y juveniles terminara de decir sus palabras.

-Mira mi amigo…

Volviendo de su pequeño limbo, Crowley interrumpe al joven y da un paso delante de la mansa cordera. Con su espalda recta como una viga de acero, inflando su pecho con orgullo y presionando el machete que tenía en su mano derecha con fuerza.

Guiado por el impulso y el calor del momento, Crowley mueve rápidamente su mano izquierda y toma la de la pequeña cordera.

-¡¿Vez esto que está aquí?!...

En el dedo anular cubierto de un pelaje blanco como la viene, un anillo de madera con tallados Jonianos descansaba en él.

-¡Significa que tiene dueño, es de mi propiedad!

El símbolo que los unía como marido y mujer. Un viejo anillo de madera que Crowley había tallado hace dos años.

Cordera no era fanática de la opulenta y brillante joyería de la que se vanagloriaban los nobles y gente rica. Por eso, Crowley decidió hacer aquel anillo de madera.

Y ahora ese símbolo de amor eterno era manejado como una marca territorial por el arranque de celos del joniano.

Y no solo eso. Cordera también estaba siendo señalada como un objeto justo en este mismo momento.

-¡Vamos tú también di algo, Cordera! ¡Oye! ¡¿Por qué pones esa expresión?!

En vez de molestarse por ser tomada como alguna clase de trofeo. Cordera se encontraba completamente avergonzada, mirando al suelo con su mano libre en su pecho y un gran sonrojo que bien ella podría jurar llegaba hasta sus largas orejas.

Por muy mal que suene. El corazón de la mansa cordera se llenaba de un sentimiento cálido y confortable cada vez que Crowley decía que era ella "Su Cordera" o cualquier cosa parecida.

-N-n-no lo malentienda, kabelier Adastros. Solo quería pedirle a la santa Cordera si podía decirme como será mi futuro venidero.

-Ah… conque solo es eso… está bi-¡ugh!

Con un cambio inesperadamente rápido de ánimos, el estado de "novio celoso" paso "está bien, me da igual" en casi un instante.

Y sin razón aparente, la mansa Cordera dio un golpe con toda la fuerza que tenían sus pequeños brazos al estómago del mago.

-Eso te ganas por hacerme pasar vergüenza. Ven aquí joven, dame tus manos.

Con Crowley aun retorciéndose en el suelo. Cordera pide amablemente las manos del joven chico que quería conocer un poco su futuro.

Cordera también era tomada en el pueblo Joniano como una muy confiable adivina, y esto se debía al don natural que tenían todos los Kindred.

El don de ver el presente, el futuro y… la muerte.

Aunque se escuchaba como algo completamente conveniente, cada uno de esos tenía un defecto.

Con el presente ella podía leer y sobrescribir trayecto actual que está llevando la persona justo en ese momento. Parecido a leer mentes. Los Kindred podían leer el presente y cambiarlo a una especie de deformación mágica.

Incluso cuando se le fue explicado a Crowley con más claridad, el no pudo entender muy bien eso de leer el presente.

El futuro, Cordera podía ver hasta cierto límite, el futuro de una persona y este se le seria mostrado en forma de alucinaciones y visiones. Conformado por imágenes y palabras a las que ella le tenía que dar forma y sentido.

Y… La muerte. A diferencia de los otros dos, la muerte era mucho más fácil de leer.

La muerte de la persona era señalada por el "Reloj de tiempo" que se creaba por encima de la cabeza de las personas. Los números de los relojes no se podían atrasar.

La muerte era absoluta, el reloj marcaba la "muerte destinada" de la persona.

Un inesperado ataque al corazón, una rápida muerte por asesinato, o una muerte por causas naturales. El reloj jamás estaba equivocado, ese es un hecho que los Kindred deben aceptar.

Por eso, cuando había alguien que deseara una muerte o que por algún milagro haya sobrevivido después de acabarse el tiempo de su Reloj.

Los Kindred debían cazarlos. Las personas no deben engañar o burlar a la muerte.

La hora marcada es el fin para toda criatura.

Y eso era absoluto.

Por en este momento, lo que la cordera necesitaba era el futuro del joven.

-No hay mucho que te pueda decir, lo que logro armar de tu futuro es que será calmado y te convertirás en alguien trabajador, pero, si, puedo verlo. Alguien especial aparecerá pronto en tu vida, pero debes buscarla.

-¿D-de verdad?

-Jamás me equivoco, joven.

-¡Gracias! ¡se lo agradezco mucho! ¡Prometo dejar a un más ofrendas en su templo!...

Con un nuevo rostro lleno de vida y el calor de la alegría recorriendo sus venas. El joven suelta las manos de la Cordera y después de una pequeña reverencia y palabras de agradecimiento.

El joven corre hacia el centro el festival, alejándose de la cordera y el Joniano que estaba en el suelo.

-Mmmm… ¿Desde cuando ves las relaciones amorosas de la gente?

Levantándose del suelo con nuevas fuerzas y estando nuevamente de pie. Crowley le pregunta a Cordera sobre sus últimas palabras.

Cordera podía ver armar el futuro de las personas y verlo. Pero decir que podía ver con exactitud quien era la pareja destinada de la persona era imposible para ella.

-Me gusta darle esperanzas a los jóvenes.

Cordera responde mientras aun observaba la dirección en la que había desaparecido el joven.

Mirando esos ojos que desprendían un extraño calor maternal, Crowley no puede evitar pensar si ella era la misma cordera que lo había amenazado hace tiempo.

-Bueno… ¿Qué es lo próximo que quieres hacer?

-Veamos, haya puedo ver a Arsenio y Ahri cantando junto al coro de Harrowing, ¿Quieres que no unamos con ellos?

-No me hago responsable de todas las señoritas que se vayan a enamorar de mi hermosa voz cantando.

-La última vez que escuche esa hermosa voz tuya, Lobo desapareció por un mes entero. El pobrecito tenía miedo de volver y que siguieras cantando.

-Ese perro pulgoso no entiende la magnificencia de mi voz.

-Las orejas sensibles de Ahri también piensan lo contrario.

-Otra inculta más. Yo sé que mi dulce cordera es la única que entiende mi canto.

-¿En serio? Muchas veces pensé que estabas agonizado.

-Ugh… tus palabras lastiman mi frágil corazón.

Mostrando una expresión de dolor falsa, junto a una pequeña actuación de su mano estrujando su pecho. Crowley acababa de ganar el óscar a mejor actuación (Esto no tiene sentido, lo se :V).

-Deja de quejarte, mi fiel Lobo.

-Mmm… ¿No puedo ser algo menos cliché que un lobo?

-Cliché o no. Para los cazadores y cazadoras de los Kindred, son los fieles Lobos los que nos acompañan en nuestras cacerías.

-No importa como lo pongas, para mi sigue siendo cliché. Pero bueno…

Con un suspiro al final, Crowley acepta su lugar como el Lobo de cordera.

Viendo la reacción positiva del Joniano, la mansa cordera comienza a caminar hacia donde estaban cantando el coro de Harrowing, su cuñado y mejor amiga.

-Hay unas viejas palabras que me gustaban decir con Lobo. Fue antes de que le quitaras su lugar, si recuerdo bien era… A donde quiera que iba la Cordera…

-…El Lobo raudo le seguía... No suena tan bien como antes…

-Pero aún tiene su encanto, mi querido Crowley.

De lado a lado, en una distancia donde sus manos podían tomarse. Ahora mismo, solo los sentimientos de amor que ambos tenían eran suficiente para derretir el corazón de la Cordera y el Lobo.

Y ahora solo quedaba una noche de canto para terminar el día.

-¿Estarás a mi lado hasta el final, Corderita?.

-Por siempre, querido Lobo.


Bueno, puede parecer medio mierda, pero es lo único que pude hacer tras la cagada que hice en el guion de este especial antes XD.

Como siempre, se agradece a todo el que tenga paciencia en leer esta historia que no es la gran cosa. y aunque todos los temas parecen que se resolvieron muy rapidos en el capitulo (De la historia, no el especial. Por si acaso) todo se profundizará mas adelante.

Ahora... Misery680... ¿Tan mala quedó la pelea? y yo que intente todo lo posible para que quedara bien.

Toi triste :,v (Es coña XD) Ahora se para intentarlo con mas ganas la próxima vez.

Cambien para que recuerden: Toda la historia de My Little Pony; esta cambiada para conveniencia de la historia, y a quien no le guste pues que venga y nos partimos la madre :V.

Mi asombroso ser con mis asombrosas referencias les da la despedida.