Capítulo 25
Sehrazat se reunió con Onur que manejaba el timón del yate. Ya era noche cerrada y las luces de Estambul se veían magníficas, como siempre…
-Hey…- le dijo abrazándolo por detrás- tengo todo listo para comer, si quieres cuando nos detengamos podríamos cenar…- dijo y cerró los ojos, hundiendo su nariz en la nuca de él, aspirando su aroma.
-Sí… déjame llegar a donde quería para quedarnos aquí a pasar la noche…- dijo él y suspiró, entregado a sus caricias.
Ella se quedó allí un buen rato, hasta que él apagó el motor y se quedaron allí, admirando el paisaje…
-¿Estás bien? - le preguntó Sehrazat cuando él giró para tomarla entre sus brazos y hundió su nariz en su cuello.
-¿Cómo podría no estarlo si estás conmigo?
-Bueno, están pasando algunas cosas que podrían no ponerte de tan buen humor….
-Es cierto, pero si te tengo conmigo, siento que puedo luchar contra todo…
-Mmm… qué bien suena eso…- dijo ella y besó sus labios, lo tomó de la mano y entraron.
Onur sonrió cuando ella encendió una vela, todo estaba a oscuras y vio lo arreglada que estaba la mesa y que ella había hecho su comida favorita.
-Espera…- le dijo y sacó una botella de vino espumante para acompañar la comida- ¿cuál es la ocasión?
-Ninguna… quería disfrutar el momento contigo…- dijo ella y lo vio descorchar la botella y se apuró a acercarle las copas para que no se derramara tanto vino a causa de la espuma.
Brindaron y se sentaron a comer, él apretó su mano durante casi toda la comida. Ella lo veía bien, pero en modo más o menos reflexivo y por momentos temía que se viniera abajo, pero en general lo veía bien…
Cuando terminaron la cena y el postre, y con ellos toda la botella de vino espumante comenzaron a reírse y se levantaron a los tumbos
Sehrazat recogió las cosas para que no quedara todo tirado y sintió sus manos en su cintura, su respiración en su nuca y su cuerpo cálido, abrigándola por detrás…
-Deja todo… vamos a la cama…- le dijo al oído y ella sintió que todo su cuerpo reaccionaba.
-Onur…- intentó, no sabía bien por qué y él deslizó una mano por dentro de la tela de su pantalón de vestir y Sehrazat cerró los ojos al sentirlo acariciarla tan íntimamente.
-¿Te parece que tengo que insistir más…?
-No…- dijo ella en voz bajísima, demostrando su necesidad de que las caricias continuaran.
Onur la fue llevando hacia la cama y deslizó el pantalón de ella hacia abajo mientras murmuraba en su oído…
-Me vuelves loco…- le dijo y ella echó la cabeza hacia atrás, ofreciéndole acceso a su cuello, que él supo aprovechar besando húmedamente.
Sehrazat quiso girar para ayudarlo a quitarse la ropa, pero él no se lo permitió. Desabotonó la camisa de ella pasando sus manos por debajo de sus brazos y cuando tuvo la oportunidad se quedó acariciando su piel…
Ella suspiró al sentirlo tan estimulado contra su espalda baja y movió su cadera hacia atrás, para provocar un mayor roce con él.
Él la acarició en esa posición, sus manos danzando por su piel, ahora solo cubierta por su ropa interior y luego la hizo girar y la tomó de la cara…
-Estoy fantaseando con esto desde la última vez que estuvimos juntos…
-No pasó tanto tiempo….
-Pero se me hizo una eternidad…- le dijo y la hizo recostar sobre la cama.
Sehrazat se quedó mirándolo mientras él se desvestía y luego lo recibió en sus brazos. Onur la besó húmedamente en los labios y luego siguió su camino por el cuello, los hombros y el pecho, hasta llegar al ombligo. La sintió estremecerse cuando él siguió adelante y luego de unos minutos de tortura, decidió que ya no quería esperar más para sentirse en ella…
Estuvieron un buen rato retrasando el máximo placer y ella se permitió vocalizar un poco más sus sensaciones, sabiendo que allí el único que podría escucharlo sería él…
Se quedaron mirándose mientras se recuperaban del clímax, ella sintiendo que se estremecía porque estaba hipersensible…
Onur sonrió y besó sus labios con ternura cuando se desconectó de ella.
-Cada día se siente mejor tenerte en mis brazos…
-Mmmm…- dijo ella acomodándose en sus brazos y entrelazando sus dedos con los de él- me pasa lo mismo… siento que nos complementamos demasiado bien… en todo… y esto no podía ser una excepción…
-Sehrazat…
-Dime, mi vida…
-Todo… todo lo que ocurrió estos días… me hizo pensar mucho en nosotros, en como me siento contigo…
-Espera… estás hablando con demasiada seriedad, Onur… no me asustes…
-No quiero asustarte… pero lo que te estoy diciendo es serio… porque si te lo digo con una sonrisa, pensarás que bromeo…
-Bien...- dijo ella y siguió escuchándolo con atención.
-Te decía que todo lo que pasó me obligó a replantearme mi futuro… y quería decirte que no imagino un futuro, ni cercano ni lejano, sin ti…
-Onur…- dijo ella con algo de emoción.
-Déjame terminar… yo sé que tomarás esto con algo de extrañeza, pero siento que tengo que decírtelo, porque no se trata de cuanto tiempo hace que estamos juntos, sino de la intensidad y la profundidad de los sentimientos.
-Por supuesto…
-Quiero un proyecto contigo, mi vida… quiero que planeemos nuestra vida… que formemos una bonita familia, que tengamos hijos y que estés a mi lado siempre… desde ahora y hasta dar nuestro último suspiro…
Sehrazat sintió que sus ojos se llenaban de lágrimas de emoción y lo abrazó con ternura. Comenzó a temblar, las palabras de él le habían llegado hondo al corazón. Se sumergió en él, dejando escapar las lágrimas.
Onur la separó de su pecho y se perdió en sus ojos. Secó sus lágrimas y besó sus labios.
-En ese proyecto, ¿es muy importante para ti el matrimonio?- le preguntó no queriendo perderse un solo detalle de su reacción.
-No, lo único que me importa es tener a mi lado a la persona indicada…
-Bien… entonces… quiero proponerte formalmente que vivamos juntos, que compartamos todo, desde ahora en adelante… que no nos escondamos más…
-No nos estamos escondiendo mucho últimamente…
-Es cierto, por eso me atreví a proponértelo… no quiero pensar en que podría presionarte…
-No lo haces…
-¿Entonces? ¿Aceptas compartir tu vida conmigo?
-Acepto…- dijo ella con emoción.
-Mi vida…- dijo él y la apretó entre sus brazos y ella lo sintió temblar.
-¿Estás bien?
-Tenía miedo de que me pidieras mas tiempo…
-Tengo en claro lo que siento por ti… pero tengo que decirte algo… no creo que tu madre esté de acuerdo con todo esto…
-Mi madre puede pensar lo que quiera… no me importa… ella se pierde de estar más cerca de nosotros y de quienes serán sus nietos…- dijo y Sehrazat decidió no decirle de su charla con Feride más temprano.
Lo observó estirarse para llegar al cajón de la mesa de noche y lo vio sacar un estuche…
Sé que esto se regala cuando la gente se casa, pero pensé que podría ser un símbolo de nuestro compromiso para siempre…
Ella abrió el estuche y ambos sacaron las alianzas que él había decidido comprarle.
Cada uno deslizó la alianza en el dedo del otro y él besó su mano cuando terminaron…
-Te amo, mi vida…- le dijo él.
-Te amo, cada día más…- le dijo ella y volvió a acomodarse en sus brazos, ahora se sentía segura de que ambos estaban en la misma página…
Bueno, veremos como sigue esto. Gracias por seguir del otro lado! Nos vemos en el próximo!
