Aclaraciones: No hay POV definido
Disclaimer: Naruto no me pertenece, de lo contrario el NejiTen sería oficial
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Advertencia: Ninguna
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Disfruten la lectura
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Chapter 22. Amistad
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Una semana, cinco días de clase con Kumiko y ella casi se arrepentía de haber hecho la solicitud. La mujer era paciente, le repetía las cosas con voz calma y dulce ¡pero ella no lograba hacer nada de lo que le decía! Leían el cuaderno juntas, ella hacía un ejemplo y nada pasaba. Estaba totalmente frustrada y sintiéndose la persona más tonta de la aldea. El jueves en la cita con Tsunade tampoco había recibido noticias nuevas, las anotaciones en su libreta eran casi una retahíla de quejas sobre lo mismo.
El sábado llegó con golpes en su puerta pasada la hora del almuerzo, escuchaba varias voces femeninas. Al abrir pudo ver a Sakura acompañada de Ino y Hinata, estaba comprobando que efectivamente la última tenía exactamente el mismo color de ojos que Neji cuando la rubia se arrojó hacia ella antes de darle tiempo siquiera a reaccionar y la abrazó con fuerza. Correspondió el abrazo lo mejor que pudo.
- Buenas tardes Tenten – saludó la ojiblanca mientras ella les indicaba que siguieran, finalmente la rubia la soltó y se sentaron en la sala todas
- Sakura me contó lo que pasó… ¿en serio no recuerdas nada? ¿Nada de nada?
- ¡Ino! – la reprendió la ojijade
- En cuanto a cosas personales, no – admitió – pero recuerdo cosas básicas como cocinar
- Supongo que eso es mejor que nada… pero aun así es algo bastante triste
- ¿Fue en la última misión con mi primo? – ella asintió con la cabeza – de razón lo vi de tan mal humor ayer
- Neji siempre está de mal humor, Hinata – dijo Ino como si fuera obvio, el comentario le causó gracia
- N…no es verdad Ino, solo es un poco serio – aclaró la Hyūga
- Por cierto, Sakura – ya que lo mencionaban recordó lo que habían hablado el día que ella estuvo – le pregunté a Neji por las sandalias, dijo que sí se perdieron con mis cosas
- Es una lástima – contestó
- ¿Qué más se perdió? – preguntó la rubia con interés
- No lo sé
- ¡Vamos a revisar! – le dirigió una mirada pidiendo aprobación y ella asintió.
Su ánimo era contagioso, así que se dirigieron a su habitación y allí entre todas revisaron su armario, para luego sentarse a ver uno de los álbumes de fotos, ellas le contaron algunas otras historias que no recordaba y luego insistieron en salir e ir por un postre en un local que por lo que describían no era muy cercano, dudó, recordando que el sábado anterior había demasiada gente en la calle y dicha vacilación no pasó desapercibida por Sakura.
- No dejaremos que nada te pase – dijo en tono comprensivo - ¿preferirías quedarte?
- No, creo que vale la pena intentar – se frotó la cicatriz y sonrió, una parte de ella tenía la duda de si los ojos blancos de la chica frente a ella la calmarían, en caso de ser necesario, de la misma forma que los ojos de él.
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Salieron juntas, ella iba contra la pared de modo que las personas que pasaban cerca estaban a tres mujeres de distancia. Se cruzaron con Kiba por el camino, quien la saludó animadamente pero no se le acercó, el que sí se aproximó a ella fue Akamaru y se entretuvo bastante acariciándolo. De lejos vieron a Shikamaru que solo hizo un movimiento de mano a modo de cortesía pero sin detenerse y finalmente llegaron hasta el susodicho lugar de comida. En la mesa ellas también la rodearon, de esa forma se sintió protegida y logró disfrutar su tarta. En el regreso tomaron un camino diferente, pasando por la floristería de los Yamanaka para que supiera como ir hasta allá por si algún día quería pasar, la rubia le regaló algunas flores para que decorara, después compró algunas cosas que le faltaban en su vivienda y finalmente fueron a ver ropa pues Ino y Sakura insistieron en que debía reponer la que había perdido. No le gustó nada de lo que se midió así que no adquirió nada. Cuando fue a buscar la llave se asustó porque no estaba en el escondite, no alcanzó a articular palabra al respecto pues el motivo estuvo allí.
- Buenas tardes – saludó cordialmente a todas las presentes, extendiendo la mano hacia Tenten con dos llaves
- Buenas tardes Neji – saludaron de regreso, cambiando su nombre por un "niisan" en el caso de su prima
- Gracias – contestó tomando uno de los objetos que le ofrecía, por fin tenía el duplicado que necesitaba
Abrió la puerta mientras él escondía la otra llave, no le había dicho a ella pero había sacado una copia adicional para él, solo por si acaso. En la sala se quedó junto a Hinata mientras las otras mujeres iban a la cocina a poner las flores en agua.
- Tsunade me dijo que no tendré misiones en un tiempo – le dijo su prima en voz baja para que no los escucharan - ¿te dijo lo mismo a ti?
- Así es ¿estás al tanto de lo ocurrido?
- Padre me comentó algo
- Hablaremos después de eso – ella asintió – si me disculpan, es hora de irme – dijo para despedirse, era bueno ver a Tenten compartir con sus amigas así que se dirigió a la salida
- Hyūga, espera – Ino se acercó a él y esperó a que salieran para entrecerrar la puerta y hablarle en voz baja – Tenten nos contó que recordabas sus sandalias perdidas – asintió dándole la razón – falta otra cosa entre sus pertenencias
- Falta todo lo de su maleta – aclaró
- Lo sé, pero es un regalo que le hice en su cumpleaños y hasta dónde tenía entendido ella no lo había usado… pero no está – eso le daba mala espina, siguió en silencio esperando que aclarara a qué se refería – era una pijama… un short y una blusa de tirantes
- ¿De color negro? – preguntó casi para sí mismo, por fin tenía sentido de donde había sacado Tenten semejante prenda, la rubia ahogó una risa
- Así que por fin siguió mi consejo sobre tener al chico que le gustara a sus pies y se animó a usarla – vio los ojos azules que lo veían ahora de forma inquisitiva y divertida - ¿Y bien?
- ¿Y bien qué? – no le gustaban las palabras que había dicho ni mucho menos esa mirada que le dirigía
- ¿Funcionó? – arrugó el ceño enojado por la intromisión, debió negar que conoció la existencia de tal cosa
- No es de tu incumbencia, Yamanaka – le dio la espalda y se fue del lugar, escuchándola carcajearse, por posponer tanto el ir a hacer lo de esa llave se había ganado esa conversación incómoda.
Oyeron del otro lado de la puerta las risas de la mujer, que entró con una sonrisa enorme pero no quiso contarles el motivo del repentino buen humor, hasta para ella que no tenía sus recuerdos le era imposible creer que Neji se estuviera riendo de la misma forma o que le hubiera contado un chiste o algo que le causara gracia. Por su parte Ino sintió un poco de pena, cuando su amiga por fin se atrevía a dar el paso con el Hyūga preciso ocurría tal tragedia, pero de algo estaba segura y no necesitaba usar la transferencia de mente para corroborarlo, la prenda había cumplido el objetivo y ahora solo hacía falta que Tenten recordara haberlo hecho.
Hicieron la cena entre todas, finalizando la noche en una pijamada. Extendieron algunas mantas en la sala para dormir allí y se disculpó por un momento para ir por su ansiolítico antes de que se acomodaran a hablar otro buen rato y acordando de ser posible verse el siguiente sábado. Al igual que todas las noches despertó un par de veces, pero le gustaba sentir a sus amigas a su lado.
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El miércoles estaba en el salón de la academia, había logrado por fin canalizar un poco de chacra con bastante esfuerzo, la próxima lección en la lista era aprender a escalar árboles y caminar sobre el agua. Estaba viendo a su instructora hacer un dibujo en el pizarrón cuando la puerta se abrió de repente y entraron tres hombres al lugar hablando entre ellos antes de darse cuenta que ellas estaban ahí. Se levantó del escritorio para alejarse.
- ¿Pero que tenemos aquí? – habló uno de ellos adentrándose más - ¿es la pequeña Tenten? ¿La recuerdas de los exámenes chunin? – le dijo a otro de los hombres – has crecido bastante bien
- El salón está ocupado, por favor retírense – intervino Kumiko pero fue demasiado tarde. Ella no estaba escuchando, la ventana estaba abierta y desapareció por esta ignorando los gritos de la mujer.
Estaba caminando con Hinata por la aldea mientras la acompañaba a hacer algunas diligencias, le había contado lo que había ocurrido en el ataque y la inexistente información que tenía hasta el momento sobre los atacantes, siendo este el motivo por el cual la Hokage no les iba a asignar ninguna misión que pudiera ponerlos en riesgo. Cargaba algunos paquetes de su prima cuando la vio pasar corriendo, siendo perseguida por una mujer y otros dos hombres ¿se habían enloquecido?
- Disculpe Hinata-sama – le entregó las bolsas – pero…
- Ve, niisan – contestó ella, entendiendo la situación
Empezó a correr para alcanzarla, la teoría decía que ella se dirigiría al campo de entrenamiento, pero en el lugar que debía dar el giro para irse hacía ese lugar apareció otro hombre, haciendo que ella cambiara la dirección. ¡Maldita sea! La persecución terminó en un callejón sin salida, en donde la mujer intentaba hablarle sin lograr captar su atención pues Tenten seguía asustada por los tres hombres que seguían en el lugar. Eso iba a terminar mal.
- ¡Váyanse! – habló con voz autoritaria, aterrizando entre ellos y su asustada compañera, reconocía a los hombres de la academia pero en ese momento no estaba seguro de sus nombres, la mujer le era totalmente desconocida - ¿Tenten? – giró la cabeza para ver sus pupilas dilatadas
- No era mi intención que esto ocurriera – se disculpó la mujer
- Ustedes tres, largo – ordenó, se vieron entre ellos y optaron por obedecer - ¿Tenten? – sin ellos presentes se giró para verla, todavía hiperventilando – Tenten, por favor mírame – dio un paso hacia ella, calculando las posibles rutas de escape que podría usar – Tenten – en un movimiento rápido la tomó de la mejilla, logrando por fin el necesario contacto visual, ella se abrazó a sí misma y cerró los ojos, temblaba ligeramente
- Lo siento tanto Tenten – Kumiko se acercó y ella negó – muchas gracias, no sé qué hubiera pasado sin su ayuda Hyūga-san
- ¿Y usted es? – que los aldeanos conocieran su apellido era apenas obvio, eso no era lo raro de la situación
- Kumiko, soy la sensei de Tenten – dio la vuelta para examinarla, podía ver la preocupación en sus ojos
- ¿Qué pasó? – indagó - ¿No le dijeron que no deben perseguirla?
- Ellos entraron al salón y le hablaron… huyó antes de poder echarlos – la mujer jugaba con los dedos – no había tenido ningún incidente hasta el momento – sí, ya había notado que llevaba más de una semana sin llegar de imprevisto al campo – dejaremos hasta aquí la lección de hoy, muchas gracias de nuevo Hyūga-san – y se fue, dejándolos a los dos solos
- Odio sentirme así – habló finalmente al abrir los ojos – espero esto no afecte mis clases
- No sabía que ya las habías empezado – aunque bueno, llevaban algunos días sin hablar
- Ella me está explicando lo que está en mis cuadernos, suena más fácil en el papel – empezaba a verse más calmada – no fue su culpa – completó triste
- Cuéntame qué te ha explicado hasta el momento – haría el intento de distraerla
- Chacra, chacra y más chacra – ahora podía verla frustrada con esa palabra, y podía estar tranquilo que no le estaban enseñando nada de combate aún
- Es la base de todo, Tenten
- Ya lo sé, eso no lo hace menos irritante
Si las cosas eran como en los días de academia, estaría un buen tiempo en ese tema. Él esperaba que el suficiente para que sus recuerdos volvieran solos. Se fueron del callejón hacia el departamento, mientras ella rumiaba que le había hecho falta pasar más tiempo a su lado y sobre las palabras de él de ayudarle a entrenar.
- Neji ¿me ayudarías a practicar el domingo lo que veo en mis lecciones?
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Las clases hasta el momento iban casi como había predicho que irían, lentas. Eso era algo bueno, y cumplía la meta de tener a Tenten ocupada y sintiéndose mejor consigo misma por avanzar aunque fuera un poco en el camino de volver a defenderse sola. Por lo que sabía del ANBU que la vigilaba, iba a la Academia a paso rápido y siempre evitando todas las personas que le fuera posible por el camino, lo cual la había tenido sin ataques de pánico hasta ese momento. El guardia llegó primero y reportó la situación, desde fuera solo pudo verla salir por la ventana y seguirla de lejos sin que notara su presencia. Kumiko llegó un rato después, estaba sentada frente a su escritorio agobiada por lo que había ocurrido, había escuchado con atención el relato de lo sucedido y que el Hyūga otra vez era quien había solucionado la situación. Le seguía pareciendo bastante interesante que ella se calmara de esa forma. Finalmente pidió que adecuaran un lugar allí mismo en la mansión para que las clases pudieran continuar su normal desarrollo sin la posibilidad que una interrupción similar volviera a ocurrir. Para finalizar su día continuó revisando los expedientes antiguos y algunos cuadernos con anotaciones que su predecesor había dejado en esa oficina, de una forma u otra debía encontrar a los atacantes.
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No podía dejar por fuera a Ino riéndose por cierta pijama. Y de una forma u otra hacer que ellos vuelvan al campo de entrenamiento.
Espero les haya gustado el capítulo, que sé que esta parte de la historia se puso un poco lenta pero ni modo.
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Sus comentarios, quejas, dudas, tomatazos y papas bomba siempre son bien recibidos en un review.
Recuerden que tengo twitter (idamariakusajis) en donde me la paso hablando sola sobre cómo voy con la historia.
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No dejes de comprender
Att: Sally K
