Aome se sentó en el sofá de la sala y acarició su pantorrilla suavemente —Hace unos días siento mi pierna derecha tan rara.
Las orejas del chico a su lado se movieron, completamente atento a sus palabras —¿Como si estuviera entumecida y picara al mismo tiempo?
—Eh... No.
—Bien, porque eso sería gangrena, la gangrena es de lo peor que te puede pasar. Es como cuando se te duerme el pie, excepto que también se te cae.
Sota, que estaba dibujando algo al lado de ambos, rio al ver a su hermana preocupada —Google e Inuyasha tienen un mismo corazón; ambos siempre dirán que es algo grave.
