Resumen: Hace un año que los héroes de París vencieron a Papillon, pero Chat Noir no ha vuelto a ver a Ladybug. Con una única pista, el héroe está decidido a encontrar a la chica que ama a pesar de que Marinette le insiste que es en vano.
Notas:
1) Los Personajes no me pertenecen, son propiedad de ZAG Heroes, y los créditos son de Thomas Astruc y su equipo.
2) Este fic está realizado sin fines de lucro, solo por diversión.
3) Puede contener Spoilers de lo que ha aparecido en la tercera temporada
TROUVE-MOI / ENCUÉNTRAME
CAPÍTULO 23
Apartamento de Adrien
La mañana siguiente
Adrien sonrió tan pronto como amaneció al sentir la luz del sol pasar entre las cortinas de la ventana, y al sentir ese agradable calorcito sobre su pecho. Amplió su sonrisa al ver los cabellos de la chica sobre él, siempre le había gustado la apariencia de Marinette con el cabello suelto, mucho más ahora que estaba sobre su pecho descubierto. Pasó sus dedos por los cabellos de la chica y hundió su rostro en ellos.
-Mmmm…-
Marinette hundió su rostro en el pecho de él, volviendo a cerrar los ojos suspirando largamente, encogiéndose y acercándose más a él como si estuviera buscando su calor. Como respuesta, Adrien pasó sus dedos sobre su espalda descubierta antes de alcanzar el extremo de la manta que estaba sobre la cintura de ella y tirar para cubrirla hasta sus hombros. Realmente adoraba a esa hermosa mujer, y no podía creer que ella lo amara. No podía creer que ambos estuvieran ahí.
-Adrien…-
-¿Sí, ma lady?-
La chica abrió los ojos hacia él por un momento y sonrió con sus mejillas enrojecidas al recordar lo que había sucedido entre ellos la noche anterior antes de volver a cerrarlos. Adrien extendió su brazo hacia ella y siguió acariciando su espalda bajo las sábanas al ver que volvió a cerrar los ojos. Parecía estar cansada aún, y él no tenía ninguna prisa en salir de la cama. La universidad podía esperar.
-Gracias por quedarte conmigo durante la noche- dijo él en voz baja, pensando que se había vuelto a dormir- lo necesitaba-
Marinette, sin embargo, ya estaba despierta y abrió los ojos al escucharlo.
-Yo también- dijo ella finalmente levantado la mirada, tocando la punta de su nariz con la suya, y pasó sus dedos por los cabellos de él, sonriendo divertida a lo desordenados que estaban- si te hubiera visto antes así, hubiera adivinado en un segundo que tú eras mi chaton-
Adrien rió en voz baja y la abrazó contra su pecho acariciando sus cabellos.
-No lo creo- dijo él en voz baja- tú te vez tan hermosa como siempre y fui tan estúpido que no me di cuenta de que eras tú-
Ambos se quedaron así unos minutos. No necesitaban decir nada más. Todo estaba bien. Habían vencido a Päiperlek y tomado su Miraculous, estaban juntos finalmente y eso era lo que le importaba.
Adrien había estado sonriendo, pero pareció recordar algo y borró su sonrisa.
-¿Qué sucede?- dijo ella alzando las cejas.
-Hay algo que…- comenzó a decir él- algo que escuché de uno de los espejos. Un Chat Noir de color blanco…-
Levantó la mirada y vio que Marinette también borró su sonrisa, siendo reemplazado con una expresión preocupada. Respiró hondo y, para sorpresa de Adrien, lo volvió a abrazar.
-Chat Blanc fue una de mis más oscuras pesadillas por muchos años- dijo Marinette en voz baja sin soltarlo- fue uno de los peores…- pero se interrumpió. Adrien esperó pacientemente hasta que ella se separara para mirarlo- no sé si recuerdas el día en que fui a dejar una boina el día se Saint Athanase-
Adrien asintió. Por supuesto que se acordaba de ese día en que Ladybug lo había visitado en su identidad civil.
-Ese regalo no era de parte de tu club de fans. Era de parte mía- dijo Marinette, y le contó brevemente lo que ella sabía: que le había dejado el regalo con su nombre, que Bunnyx la había interceptado cuando salió de su casa y le dijo que algo ese día había causado una catástrofe en el futuro y la llevó a través de su Madriguera. Le describió cómo llegó a la tour Montparnasse y que lo encontró akumatizado. Deseando quitarle el Miraculous para arreglar la realidad y que de alguna manera conocía su identidad.
Adrien escuchó horrorizado cuando Marinette le describió la luna partida a la mitad, la ciudad inundada y destruída, y sobre el cuerpo de la Ladybug del futuro carbonizado el cual se deshizo a su toque.
-Finalmente logré purificar el akuma- concluyó Marinette- pero tú aún recordabas quien era. Entonces decidí regresar unos minutos antes de que dejara el regalo. Borré mi nombre e inventé esa mentira antes de regresar todo a la normalidad-
-¿Creíste que yo le había revelado tu identidad a alguien más?- dijo él tristemente.
-Era la única explicación- dijo Marinette en voz baja- jamás había sospechado que tú pudieras ser Chat Noir-
Adrien la abrazó de nuevo, pensando en lo mucho que Marinette se habría asustado al ver todo lo que acababa de describirle. Lo había salvado, después de todo. No solo a él, a todo el mundo. Siempre había sabido que su poder era terrible y muy peligroso si era mal utilizado, y no le sorprendía ni un poco que si era akumatizado, ese fuera el resultado. No solo eso, la idea de que su padre le hubiera hecho eso. ¿Habría sabido que había akumatizado a su hijo? No sabía y no le podía preguntar, porque la línea temporal había cambiado.
-Gracias por decírmelo- dijo Adrien sonriendo de nuevo- lamento haberte hecho pasar por esto-
Marinette suspiró. Había otra cosa que estaba en su mente.
-¿Adrien?- dijo Marinette de pronto. Al moverse, su pequeño pie rozó la pierna del chico y lo hizo volverse hacia ella, recostándose sobre su lado izquierdo.
-¿Sí?-
-Te estado pensando en lo que me dijiste- dijo ella en voz baja- tienes razón, creo que es momento de que hable de esto con Alya y el resto de las chicas. Que les diga la verdad de una vez por todas-
Adrien sonrió ampliamente al escuchar eso. Aquello sería un gran avance para ella, y esperaba que sí se animara a hacerlo, pero tampoco quería presionarla a hacerlo.
-Solamente si estás lista para ello- dijo él.
-No estaba segura antes, pero creo ahora que lo estoy- dijo Marinette con esa expresión decidida que tenía como Ladybug y que volvía loco a Adrien- estaré bien, sé que tú estás conmigo-
-Siempre- dijo el chico volviendo a besarla, esta vez en su frente.
x-x-x
Biblioteca de la Universidad
Al mismo tiempo
Félix mostró una sonrisa torcida al recibir un mensaje de su primo en el que le decía que esa mañana no iría a clases para descansar de todo lo que había sucedido el día anterior, al mismo tiempo que levantaba la mirada al ver a Kagami. La chica tenía su vista fija en el libro del que estaba estudiando. El rubio estaba leyendo en su tablet las noticias de la noche anterior, donde describía cómo el ex alcalde, su hermano y Alexandre Caron habían sido encarcelados antes de ser presentados ante la justicia.
Finalmente Félix bajó la tablet donde leía el periódico y apoyó su cabeza en el hombro de Kagami.
-¿Qué sucede?- dijo ella.
-Adrien acaba de mandar un mensaje diciendo que no vendría hoy, que está cansado de lo que pasó anoche- dijo Félix alzando las cejas repetidamente- pero tengo la ligera sospecha que hay otra razón de peso…-
-Mmm…- dijo Kagami- ¿esa razón es una chica que ambos conocemos?-
-Exacto- sonrió Félix- maman me dijo que Adrien le avisó que Marinette estaba bien y que se quedaría con él-
La japonesa rió.
-Marinette es totalmente Ladybug- dijo ella en voz baja- sería demasiada coincidencia que no lo fuera-
-Eso es justo lo que pensé- dijo el chico.
Ambos rieron juntos mientras que pensaban en ello, entendiendo el enojo de Adrien después de haber descubierto la identidad de Ladybug. Era obvio que se había molestado porque Marinette le había mentido, y Félix había tenido razón todo el tiempo al decirle que el tatuaje de Marinette era demasiado sospechoso como para no significar nada. Félix sonrió mientras pasaba un mechón del cabello de la chica detrás de su oreja al notar que había regresado su atención al libro y estaba estorbándole. Se desesperó y se pasó las manos por el cabello, despeinándose.
-Ugh, otra vez con eso- dijo Kagami rodando los ojos- deja de despeinarte como Adrien-
-No me digas que no te gusta- dijo Félix alzando las cejas repetidamente.
-No, me gusta como eres- dijo la chica- pomposo, grosero e idiota-
El rubio se echó a reír, ganándose unas miradas enojadas del resto de los ocupantes de la biblioteca, pero la pareja los ignoró, estaban demasiado enfocados en sí mismos como para pensar en sus alrededores.
-Mira nada más…-
Los dos levantaron la vista al darse cuenta de que no estaban solos. Lila Rossi se sentó frente a ellos en la misma mesa de la biblioteca, atrayendo la atención y miradas molestas de la mayoría de los estudiantes en la sala por haber alzado la voz y lanzado sus libros sobre la mesa causando un estruendo. Tanto Kagami como Félix decidieron ignorarla, regresando su atención al libro que la japonesa tenía en sus manos, pero Lila no se rindió. Con un movimiento rápido arrancó el libro de sus manos y lo lanzó al suelo.
-Hey, ¿cuál es tu problema?- dijo Félix molesto, pero Kagami no reaccionó a la provocación y puso su mano en la del chico para que no le saltara como quería.
-¿Necesitas algo, Lila?- dijo la japonesa tranquilamente, como si hubiera sido un leve inconveniente. Sabía que esa indiferencia la haría enojar.
-Solo quería decirte que no sé como soportas a tu novio- dijo Lila maliciosamente sin mosquearse por la falta de interés de Kagami- ¿no te diste cuenta de que Adrien estuvo con Marinette todo el fin de semana? ¡Quien sabe que estaban haciendo esos dos! Y ahora está contigo. ¿En serio soportas que tu novio salga con otra?-
La expresión de indiferencia de Kagami se convirtió en una sonrisa traviesa.
-Sí, supongo que eso me molestaría mucho- comenzó a decir Kagami- si estuviera saliendo con Adrien-
Lila parpadeó confundida y Félix sonrió maliciosamente, adivinando lo que estaba haciendo Kagami, besando la mejilla de ella delante de la otra chica.
-¿Y qué es eso entonces?- dijo Lila señalando a Félix.
-¡Cómo eres idiota, Lila!- explotó Félix volviendo a acomodar su cabello con sus dedos y finalmente extendiendo su mano hacia la chica como si fuera a saludarla- creo que ya nos habíamos visto antes cuando venías a molestar a Kagami, pero nos hemos presentando formalmente aún. Félix Graham de Vanily. Y que quede claro que no es un gusto conocerte-
Lila miró horrorizada la mano extendida de Félix sin moverse.
-No…-
-¿No sabías que era yo todo el tiempo?- continuó el chico seriamente, borrando su sonrisa y retirando su mano- te agradecería que mantengas tu lengua bífida detrás de tus dientes y dejes en paz a la gente que amo, o te aseguro que te va a doler. Podré compartir la cara bonita de mi primo, pero no comparto nada de su amabilidad-
Kagami asintió seriamente, aunque una leve sonrisa apareció en sus labios y Félix alzó las cejas amenazadoramente sin sonreír. Realmente disfrutó la expresión asustada de la mentirosa pero no estaba nada contento de la manera en la que había tratado a la chica que amaba.
-Ugh…- gruñó Lila levantándose y salió haciendo berrinche hacia la salida de la biblioteca, bajo las miradas reprobatorias del resto de los estudiantes que estaban ahí.
Una risita estalló entre ambos tras poner a la mentirosa en su sitio.
-¿Sabes algo?- susurró Kagami cerrando el libro y guardándolo en su mochila- creo que me apetece tomar un té-
-Por supuesto- dijo Félix ofreciéndole el brazo- ¿me permite escoltarla, madam?-
-Eres insufrible- dijo ella rodando los ojos.
-Lo sé- dijo el chico sonriendo satisfecho al ver que Kagami tomó su brazo. Félix tomó la mochila de ella y los dos caminaron juntos fuera de la biblioteca.
x-x-x
Habitación de Marinette
Dos días después
Adrien sonrió ampliamente mientras que se despedía de ella. Estaba realmente orgulloso de su Lady porque esa tarde todas las amigas de Marinette habían ido a visitarla. Todas las chicas, excepto Lila y Chloé, estaban amontonadas en su habitación, mirándose confundidas entre ellas y preguntándose la razón por la que las hubiera llamado a ir a su casa. Solo les había dicho que tenía algo importante que decirles.
-Bueno, creo que es hora de que regrese a casa- dijo Adrien en voz baja al ver que todas las chicas estaban en su habitación. Tomó su mano y besó su mejilla antes de añadir en un susurro- sabes que puedo regresar si me necesitas, ¿verdad?-
Marinette asintió con una sonrisa nerviosa antes de que el rubio se despidiera de todas las chicas y bajara a la panadería, dejándolas solas.
FLASHBACK
Oficina del psicólogo
La tarde anterior
Adrien estaba jugando con sus dedos mientras estaba sentado en la sala de espera de la oficina del psicólogo. La asistente lo estaba mirando de reojo de tanto en tanto, como si estuviera tratando de reconocerlo. El rubio solo sonrió tímidamente y volvió su atención al celular.
Ya habían pasado dos horas y media.
-Estoy aburrido- se quejó Plagg en voz baja desde el bolsillo de la camisa de Adrien- ¡quiero quesooooo!-
-¡Tú solo piensas con el estómago!- lo reprendió Tikki antes de mirar hacia la puerta tras la que Marinette había desaparecido- quizá podría ir a ver que se encontrara bien…-
A pesar de que estaba muy tentado a decir que sí, Adrien sacudió la cabeza.
-No, no podemos interferir- dijo Adrien seriamente- estará bien. El psicólogo sabe lo que está haciendo-
Recordaba los días después del juicio y encarcelamiento de su padre, cuando su tía lo había llevado casi a fuerzas a ver al psicólogo. Al principio el chico se había enfurruñado y se había negado siquiera a hablar o a responder las preguntas del hombre, pero poco a poco comenzó a hablar y se había sentido mejor. Plagg había respetado su privacidad y se había quedado afuera mientras que Adrien hablaba con él, así que podía darle la misma cortesía a su Lady.
Por fin, la puerta de la oficina se abrió, y Marinette salió seguida del psicólogo.
-Te veré la siguiente semana- sonrió el hombre con una sonrisa amable.
Adrien se levantó y caminó hacia la chica para ver cómo estaba. Sus ojos estaban enrojecidos e hinchados, pero le dirigió una sonrisa. Extendió los brazos hacia él y lo abrazó, apoyando su frente en el pecho de él. Adrien la abrazó también.
-¿Marinette?-
-Estoy bien- dijo ella en voz baja sin soltarlo- se sintió muy bien esto. Sacar todo lo que tenía dentro- dijo ella aún hundiendo su rostro en su pecho y respirando hondo- gracias por convencerme de hacer esto-
-No es nada, bugginette. Estoy orgulloso de ti- dijo él dándole un leve apretón. Cuando se separaron, la miró con una sonrisa- tienes cara de necesitar un helado, ¿cómo suena eso?-
Ella sonrió también.
-Suena perfecto- dijo ella tomando su brazo.
FIN DEL FLASHBACK
Cuando Adrien se fue de su casa, los padres de Marinette subieron grandes bandejas de bocadillos para las chicas. Las otras chicas habían llevado las bebidas e incluso Kagami había llevado una gran bandeja de onigiris.
Una vez que los padres de Marinette bajaron de regreso a la panadería, la chica se volvió a sus amigas. Se humedeció los labios sin saber por dónde comenzar. Estaba empezando a sentir un poco de miedo por lo que estaba a punto de hacer. Tomó aire.
-Dijiste que querías hablar con nosotras- dijo Kagami seriamente.
-Pues…- comenzó a decir Marinette. ¿Porqué le daba miedo decir la verdad a sus amigas?¡Si ella era Ladybug! No debía ser tan difícil, ellas la apoyarían igual que Adrien había hecho- la verdad es que tengo algo importante que confesarles-
Las chicas sonriendo ampliamente, creyendo que iba a decirles que por fin estaba saliendo con Adrien, pero al ver a Marinette dudar con una expresión entristecida. Tomó aire de nuevo, tenía una sensación extraña en las costillas.
-¿Estás bien?- dijo Alix, quien fue la primera en darse cuenta de que no era lo que el resto de las chicas estaban pensando. Se acercó a Marinette y tomó sus manos con una sonrisa confiada- sabes que puedes confiar en nosotros, ¿verdad?-
-Lo sé. Por eso quiero hablar con ustedes- dijo Marinette, tratando de respirar hondo otra vez- y quiero que sepan que, si decidí guardarme esto que les voy a decir no fue porque no confiara en ustedes, sino porque tenía miedo de que… no quería que… porque…-
-Me estás asustando- dijo Alya comenzando a alarmarse por la expresión de la chica- ¿qué sucede? Lo que sea, sabes que estamos contigo-
Marinette sonrió conmovida por esa declaración, y volvió a tomar aire antes de comenzar a contar todo desde el principio, esta vez sin tener ninguna otra sensación extraña. Una vez que comenzó a hablar, sacó todo de su pecho tal y como lo había hecho en el psicólogo. Les habló sobre la noche en la que el dolor en sus huesos que la despertó, cómo fue llevada por sus padres al hospital, los exámenes que le habían hecho, su diagnóstico y sus molestos tratamientos. Cómo había faltado al lycée por casi un mes en lo que desaparecían los estigmas de su tratamiento, y cómo había tratado de ocultárselos a todos, dejándolas plantadas y causaron que terminara con Luka. Y finalmente llegó al punto en que Adrien descubrió su secreto el día en que se desmayó en Emilie y decidió respetar el hecho de que quería guardar el secreto, animándola a abrirse un poco más.
Cuando Marinette terminó su relato, las chicas estaban asustadas por lo que su amiga les acababa de decir. Todas las chicas se mantuvieron en silencio por algunos minutos. La primera en reaccionar fue Alya, quien se lanzó a abrazarla pero la soltó inmediatamente.
-Lo siento, lo siento- dijo la pelirroja preocupada de que fuera a lastimarla- Marinette, ¿cómo no supe esto antes? Se suponía que soy tu mejor amiga, y tú pasaste todo esto sola sin que me diera cuenta-
-Alya, no es…- comenzó a decir Marinette.
-Somos tus amigas- la interrumpió Mylène, tan mortificada como Alya de no haber notado nada extraño en su amiga- no puedo creer que no nos diéramos cuenta de que no estabas bien. Debimos habernos sospechado algo y…-
-Yo no quería que se dieran cuenta- dijo Marinette deteniéndolas. No quería que se sintieran culpables. Después de todo había sido ella quien se había esforzado para que nadie se diera cuenta- no quería parecer débil ni que me vieran… enferma e inútil-
-¡Claro que no eres nada de eso!- dijo Rose dando una patada en el suelo- eres fuerte y valiente a pesar de que tenías eso, e incluso pudiste ocultárnoslo…-
-…- Juleka dijo algo que no entendió.
-No tienes que seguir soportando esto sola- dijo Kagami seriamente.
-Kagami tiene razón, somos tus amigas- sonrió Alix- estaremos aquí para ti-
Marinette sonrió y extendió sus brazos. Sus amigas se lanzaron a abrazarla e incluso la tumbaron al suelo con ellas. Las chicas no dejaron de reír y abrazarla, y pasaron la tarde en la habitación de Marinette, haciéndole preguntas como si estuvieran buscando una manera de ayudarla y sentirse mejor.
Chat Noir, quien se había transformado en un callejón cercano, sonrió al ver lo que sucedía a través de la ventana de Marinette y, tras sonreír ampliamente al ver que todo había salido bien, se alejó hacia su casa por los techos de la ciudad.
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Fuera del studio Berçot
Al día siguiente
Marinette respiró hondo mientras que salía de clase y miraba a Luka, quien había estado esperando a Aurore en la entrada del studio. Era la última parte de su vida previa con la que se quería reconciliar, y para ello necesitaba que Adrien se mantuviera alejado. No era porque no confiara en él, al contrario, pero era algo que tenía que hacer ella misma. Se lo debía a Luka.
-Hey- dijo Marinette al ver a la pareja- si no tienen inconveniente, ¿podría hablar unos minutos con Luka?-
El aludido alzó las cejas y se volvió a Aurore, quien asintió seriamente.
-Por supuesto- dijo la rubia con una leve sonrisa- voy a devolver uno de los libros a la biblioteca y regreso-
Una vez que Aurore entró de regreso al estudio, Marinette le pidió a Luka que la acompañara al parque que estaba cerca del studio. El chico solo asintió seriamente, visiblemente incómodo.
-¿Querías hablar conmigo?-
-Sí- dijo ella en voz baja, mirando a su alrededor para asegurarse de que nadie más la escuchara- sé que tuvimos dificultades, pero quería confesarte algo importante. No es para justificarme, pero ahora veo que te sientes culpable por lo que pasó entre nosotros-
Luka se volvió hacia ella mientras que caminaban.
-Sí- dijo él en voz baja- la verdad es que…-
-No- dijo ella interrumpiéndolo- quiero que escuches primero lo que tengo que decir-
El chico asintió mientras que llegaban al parque y se sentaban en una banca. Una vez que estuvieron ahí, Marinette le contó brevemente lo que había pasado en ese último año, no tan detallado como cuando estuvo con sus amigas, sino que solo le contó lo básico sobre su enfermedad y su depresión.
Al terminar de escuchar, Luka se cubrió la cara con las manos sintiéndose, si era posible, aún más culpable que antes por lo que acababa de escuchar.
-Luka, no tienes que sentirte mal por esto, yo fui la que te lo oculté- dijo Marinette al ver su expresión- la manera en la que actuaste era normal-
-No me digas eso…- dijo el chico sacudiendo la cabeza- ni siquiera hice el intento por saber. Debí haber imaginado que algo estaba mal, que tú no eras ese tipo de persona. Soy una horrible persona por lo que hice, deberías odiarme-
Luka estaba realmente afligido de saber la razón detrás del extraño comportamiento de Marinette, así que ella le puso una mano en su hombro con una expresión cariñosa.
-No estoy enojada contigo. En serio- dijo Marinette con una leve sonrisa- estoy agradecida contigo por el tiempo que tuvimos juntos, y espero que podamos seguir siendo buenos amigos-
El chico seguía estando muy entristecido. Después de unos minutos, Aurore los alcanzó y miró alarmada la expresión de Luka.
-¿Qué sucede?- dijo la rubia.
-Nada, todo está bien- dijo Marinette levantándose tras dar una palmada en el hombro de Luka- tengo que irme, nos veremos mañana-
La chica estuvo a punto de irse, pero cuando estuvo a punto de hacerlo Luka se levantó también.
-Espera, Marinette- dijo el chico. Al verla volverse de nuevo hacia él, Luka continuó- lo siento mucho-
-Gracias. Como te dije, no estoy enojada con ninguno de los dos- dijo Marinette- estaremos bien, somos amigos-
Con una sonrisa aliviada de quitarse esa preocupación de su mente, Marinette comenzó a caminar de regreso a su casa, cada vez más aliviada de que Adrien la hubiera convencido de hacer eso. Era como si se hubiera quitado de encima el peso del mundo.
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Clínica
Una semana después
Marinette sonrió levemente cuando su enfermera salió del cubículo tras colocarle el suero con el medicamento. Se sentía muy bien que Adrien la acompañara a recibir su medicamento y que pasara todo el tiempo con ella. Florence estaba aliviada de que la chica finalmente estuviera acompañada de alguien durante las largas horas de ello, y estaba a punto de recibir una sorpresa.
En la entrada de la clínica estaban Alya y Nino, llevando una extraña mochila con ellos. La experimentada enfermera entrecerró los ojos, seguramente sospechando lo que contenía, pero decidió dejarlo pasar por esta vez.
-Hey, ¿cómo te sientes?- dijo la pelirroja al llegar mientras que Adrien se levantaba de su silla para dejar el asiento a la chica.
-Oh, genial- sonrió Marinette apoyando la espalda en el respaldo del reposet- mañana es el día difícil. Hoy solo es el día aburrido-
-Deberías ser más entretenido, mon pote- dijo Nino dándole un codazo al rubio con una sonrisa traviesa- ¿no ves que la estás aburriendo?-
-Hey, eso no fue lo que dije- protestó Marinette.
-Afortunadamente para ti, vinimos preparados para hacer esta tarde mucho más agradable- dijo Alya en voz baja ajustándose las gafas y señalando la mochila que llevaba Nino consigo- estoy segura de que a Adrien jamás se le hubiera ocurrido esto-
-¿Qué cosa?- dijo Adrien alzando las cejas.
Como respuesta, los recién llegados abrieron la mochila y sacaron una botella de vino, varios vasos de plástico, un par de ruedas de queso y galletas saladas.
-No…- dijo Marinette boquiabierta mientras que Adrien comenzaba a reír en voz baja. Estaba prohibo introducir bebidas alcohólicas a la clínica, y no sabía cómo habrían hecho para pasar por Florence sin que la botella fuera confiscada- ¿cómo…?-
-Shhhh- dijo Alya cubriéndole la boca- nos vas a descubrir-
Nino y Adrien salieron para pedir otras dos sillas a la enfermera, quien con gusto se las pasó, y regresaron al pequeño cubículo para con ella. Los cuatro pasaron la tarde charlando animadamente, bebiendo el vino y comiendo los bocadillos que los chicos habían llevado consigo.
-Ahora, cuéntenos- dijo Alya de pronto.
-¿De qué hablas?- dijo Marinette.
-Sobre ustedes dos- dijo la pelirroja señalándolos alternadamente- ¿desde cuándo están juntos y porque no me dijiste nada?-
Los dos chicos se miraron entre sí, sonrojados. Claro que no podían decirles exactamente la razón por la que estaban juntos, pero al menos estaban juntos y podían crear una excusa.
-Pues… desde que empezó a trabajar con madame Arnaud en Emilie nos empezamos a ver más seguido- dijo Adrien volviéndose hacia ella- desde el día en que te desmayaste, ¿recuerdas?-
-¡No me lo recuerdes!- dijo Marinette cubriéndose la cara.
-No sé, solo se dio- dijo Adrien encogiendo los hombros volviéndose de nuevo a sus amigos- no puedo decir en qué momento me di cuenta de lo mucho que amo a esta maravillosa mujer-
Alya y Nino se sonrieron entre sí mientras que Marinette se ruborizaba.
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FIN
¡Hola a todos! Pues con esto llegamos al final de la historia. Espero que les haya gustado esta historia. Me quise basar más en Marinette y su condición más que en sus aventuras como LB y CN, eso fue solamente una trama secundaria.
Ya estoy trabajando en el siguiente fic, pero les advierto desde ahorita que será más serio que los anteriores. Pueden leer el resumen en mi perfil. Muchas gracias a todos por seguir leyendo mis locuras y por sus reviews. Abrazos y cuídense mucho.
Abby L.
