Adora estaba corriendo por los pasillos del castillo a gran velocidad, con el objetivo de llegar a su destino mientras su cabello escurría agua, totalmente suelto, llevaba puesta uno de los suéteres que Casta le había hecho ya que su chaqueta aún no estaba seca y el suéter delgado de color turquesa era lo que más al alcance tenía después de haber hecho un desastre con su ropa al tener la idea de mandar a lavar todas sus manga largas blancas.

Corría despavorida por los pasillos ya que Glimmer le había mandado un mensaje el cual decía que era urgente que se reunieran en el salón de reuniones.

Al lograr llegar a su destino, abrió las puertas abruptamente —¡¿Que es lo que ha pasado?! —preguntó respirando agitadamente, intentando recuperar el aliento después del maratón que realizó. Glimmer, Bow y Catra se encontraban en sus respectivos asientos, mirándola con atención y con rostros serios.

—Adora, tenemos que discutir algo muy seriamente —comenzó Glimmer a hablar, poniendo sus codos sobre la mesa, uniendo sus manos y recargando su mentón sobre ellas.

—¿Qué? ¿De qué? ¿Qué pasó? —cuestionó Adora con rapidez, preocupada de que algo malo estuviera pasando. Decidió acercarse hasta la mesa sin despegar su mirada de la reina.

—Es sobre la fiesta que organizaremos en el castillo la próxima semana —dijo Glimmer por fin rompiendo el suspenso que se había encargado de crear.

—Espera ¿qué? —Adora le miró con confusión y escucho la exhalación escandalosa de Catra, notando hasta ese momento, que claramente estaba molesta por algo y Bow parecía algo nervioso —. Déjame entender, ¿me mandaste un mensaje con la palabra "urgente" solo para hablar de una fiesta?

—Si, es lo mismo que yo pregunté —gruñó Catra hundiéndose en su asiento, había caído en la misma jugada y si no fuera por las sesiones de Perfuma, seguramente se hubiera lanzado sobre la reina.

—Bueno, ninguna de las dos vendría si les decía directamente —se excusó Glimmer encogiéndose de hombros —. Hubieran ignorado mi idea —enfatizó mirando a Catra fijamente —, o llegado tarde a la organización —ahora su mirada se clavó en Adora quien hizo un puchero mientras fruncía el entrecejo.

—¡Estaba bañándome, Glimmer! —exclamó Adora abriendo sus brazos —¡Tuve que ponerme uno de los suéteres que me hizo Castaspella porque mi ropa está siendo lavada porque es día de lavado! ¡Planeaba estar en mi cuarto hasta que se secara! —si, claro que estaba haciendo berrinche ¿cómo pudo hacerle eso?

—Bueno, debo decir que te ves bien vistiendo otro estilo para variar —comentó Bow con su mano en la barbilla, analizando bien el conjunto que llevaba puesto su mejor amiga.

—Otra vez, ¿qué tiene de malo mi ropa? —preguntó la rubia con notorio fastidio, quizás tenían razón en que ella no cambiaba de conjunto pero no era como si le importará mucho vestir lo mismo, después de todo su ropa le brindaba cierta comodidad y... También era una familiaridad que había obtenido en la Horda. No era fácil desprenderse.

—Bueno, no es mala en si tú ropa pero sigues usando el mismo conjunto desde hace casi tres años... —murmuró Glimmer en voz baja jugando un poco con sus pulgares y desviando un poco la mirada.

—¡¿Y Bow no sigue usando la misma ropa también?! —cuestionó Adora de manera acusatoria señalandolo con su dedo índice.

—Agh ¿puedo irme de aquí? —preguntó Catra totalmente irritada, hundiendose aún más en su lugar. No, por supuesto que no quería estar en una aburrida reunión donde la reina mágica quería hacer una fiesta, sonaba aburrido y nada productivo.

—Oh, vamos Catra ¿acaso no te gusta pasar un rato en el escuadrón de mejores amigos? —le dijo Bow con una enorme sonrisa y con sus típicos ojitos de cachorro.

—No —respondió Catra secamente, obviamente no iba a responder un "si" tan fácil, aún tenía su orgullo.

—Si, claro, cambien el tema después de exponer a Bow —musitó Adora entre dientes tomando asiento al lado de Catra. Sabía bien que no podía darse la vuelta e irse, eventualmente, Glimmer se teletransportaría y la llevaría de nuevo al salón, así que quería ahorrarse el esfuerzo.

—¿Enserio te estabas bañando? —le preguntó Catra con cierta diversión mientras la observaba de reojo, había que admitir, que Adora con el cabello mojado se veía tremendamente linda.

—No, solo metí mi cabeza en la bañera y la saqué —respondió la rubia con sarcasmo cruzándose de brazos y haciendo una mueca con el entrecejo fruncido.

—Vaya forma de responder, me enorgulleces —dijo Catra sin perder su tono burlesco, había que admitirlo, Adora se veía extremadamente linda incluso molesta.

—Eres una mala influencia, Catra, una muy mala —susurró Bow con lamentación. Adora no pudo evitar sonreír un poco ante el gruñido que lanzó la castaña ante el comentario del arquero.

—Bueno, ¿qué tienes en mente? —preguntó al fin Adora sentándose correctamente en su lugar y mirando a la pelirrosa. Había que decir que podía estar un poco molesta por su falso llamado urgente, pero si era algo que sus mejores amigos querían hacer no podía negarse a ayudarlos.

—Sabía que ibas a colaborar, tu nunca me fallas, Adora —expresó Glimmer con una enorme sonrisa mientras abría un cuaderno que hasta el momento, la rubia no había divisado.

—¿Será una celebración o que? —preguntó Catra alzando una ceja, no sabía que era lo que la reina quería festejar o el objetivo de dicho evento.

—Es para celebrar nuestra victoria contra Hordiano Primero —contestó Bow compartiendo una rápida mirada con Glimmer.

—Desearía que fuera una celebración a una escala considerable —comentó la reina con algo de nerviosismo, aún no tenía bien en claro si aquella idea era del todo buena.

—¿Cómo? —preguntó Adora con curiosidad colocando sus brazos en los antebrazos de la silla.

—Quisiera que tuviéramos una celebración entre nosotros y algunos invitados más, a todos cuantos querramos invitar, conocidos, amigos. Es solo, para disfrutar un buen rato nuestra victoria y que por fin tenemos algo de paz con la caída de Hordiano —explicó Glimmer con una sonrisa, ella deseaba tener una celebración con los miembros de la rebelión, con sus amigos y camaradas que habían hecho posible aquel triunfo.

—¿Y nos necesitas a nosotras para...? —Catra elevó su ceja, mirando inquisitiva a la reina, aún no encontraba el motivo por el que las había llamado, dejando caer su brazo derecho en el antebrazo de su silla y lo comenzó a golpear de manera rítmica con sus uñas. En un movimiento discreto, Adora deslizó su mano izquierda hasta la de la castaña rozando sus dedos con los de ella quien de inmediato dejo de hacer aquel movimiento y la miró de reojo. La rubia le miró también de reojo y mostró una pequeña sonrisa.

—Es claro que queremos que nos ayuden —respondió Bow con una gran sonrisa.

—¿Ah si? —Catra alzó una ceja mientras sus labios dibujaban una sonrisa, le parecía un poco divertido el afán que el par tenía en hacer que ayudara con esa tal celebración.

Adora dejo descansar la palma de su mano sobre el dorso de la mano de ella, y entrelazó sus dedos consiguiendo en respuesta un ligero apretón de los dedos de Catra.

—Hay mucho que organizar, la comida, las bebidas, la música, la decoración, las invitaciones ¡Vamos! Ustedes dos podrían ayudarnos a Bow y a mi en la organización —comentó Glimmer haciéndoles unos ojitos tiernos al par, Adora simplemente soltó una pequeña risa y Catra solo rodó los ojos.

—Lo único que sé, es que yo no voy a ayudar con esa tal decoración —declaró la castaña aceptando que iba a ayudar con ello.

—Ni con la música, eso que quede claro —secundó Adora sonriendo, sintiéndose cada vez más animada con la idea de organizar la celebración.

—¡Anotado! —exclamó Glimmer con felicidad, satisfecha con haber logrado que ambas se involucrasen —¿Ayudarían con las invitaciones? También haríamos una sesión para probar comidas que se servirán ese día, será divertido escoger que comeremos ese día.

—Oh, muy bien —respondió Adora sonriéndole a su amiga, no sabía que más decir ante la emoción de la pelirrosa que parecía a punto de saturarlos con todo lo que harían para organizar la celebración.

—¡Esto será genial, seguro que esta celebración será la mejor ya que el escuadrón de mejores amigos la organizará! —exclamó Bow entrelazando sus manos y presionandolas contra su mejilla derecha.

Catra suspiró algo agotada, esperando que aquello no le robara mucho tiempo y no fuera a acaparar sus ratos libres, aunque claramente eso sería imposible al notar la felicidad que mostraban aquel par por ser ellos cuatro los que organizaran tal evento. De pronto, una idea apareció en su cabeza haciéndole sonreír con cierta malicia y miró de reojo a Adora quien se mantenía escuchando a Bow y Glimmer de todo lo que harían.

—Comenzaremos los preparativos de inmediato y estableceremos una fecha —dijo Glimmer sacando a Catra de sus pensamientos y volviendo su mirada a ella —. Bueno, por ahora sería todo, ya pueden volver a lo que estaban haciendo —agregó con una brillante sonrisa.

—Aún no puedo perdonarte por lo del mensaje —murmuró Adora haciendo una mueca, estaba bien que la pelirrosa quisiera decirles aquello debido a su emoción pero la etiqueta "urgente" no era algo para usarse a la ligera.

—Ya, perdóname, Adora —le dijo Glimmer haciéndole una carita tierna, intentando de algún modo convencerla de que lo olvidara.

—Bueno, si eso es todo lo mejor será que nos vayamos ¿no, Adora? —dijo Catra enseguida y poniéndose de pie antes de que la rubia siquiera pudiera contestar.

—Ammm... Si —respondió Adora con algo de confusión levantándose de su asiento.

—¡Nos veremos después! —les dijo Bow con una sonrisa, Catra simplemente asintió para después dirigirse a paso apresurado hacia la puerta, la rubia movió su mano en señal de despedida para sus amigos y casi corrió hasta la puerta para seguirle el paso a la castaña.

Una vez ambas salieron del salón de reuniones Catra tomó a Adora de la muñeca y la arrastró por los pasillos con rapidez.

—¿Catra, a dónde vamos? —le preguntó Adora con confusión, no entendía porque de pronto la castaña la arrastraba por los pasillos mientras miraba de un lado a otro como si verificará que personas estaban ahí.

Catra se detuvo una vez estuvo segura de que estaban solas en el pasillo y le sonrió a su compañera —. Adora, ¿recuerdas aquella época en la que hacíamos esas pequeñas bromas a los cadetes? —le preguntó mientras sus labios dibujaban una pequeña sonrisa. La susodicha asintió sintiendo cierta inseguridad —¿Recuerdas lo divertidas que eran? —su contraria volvió a asentir, presintiendo por alguna razón algo malo al notar ese familiar brillo en sus ojos —¿Y si hacemos una para tus queridos amigos?

—¿Una broma a Bow y Glimmer? —preguntó Adora con algo de inseguridad, debía admitir que eso era un poco alocado debido a que hablaban de hacerle una broma a la reina de Luna Brillante y a su casi novio.

—Vamos, Adora, anímate —intentó Catra convencerla sin borrar esa traviesa sonrisa que cada vez más podía reflejar sus intenciones —. Necesito devolverles el favor de la bromita en Mystacor y también que hicieran trampa para ganar la partida en aquel juego en el feriado —la rubia hizo una pequeña mueca, mientras su entrecejo fruncido demostraba que estaba pensando en ello —. Te han hecho salir de la bañera por medio de una mala jugada, ellos han jugado sucio primero —agregó sabiendo que con eso la atraparía, se había mostrado frustrada por aquella táctica que su mejor amiga uso para hacer que acudiera a la reunión.

—¿Qué tienes en mente? —le preguntó Adora por fin mostrando una sonrisa, como en los viejos tiempos dónde solía pensárselo un poco para al final terminar accediendo y obviamente no solía arrepentirse, ya que si algo le gustaba más, era reírse con la castaña sobre las travesías que hacían juntas.

—Sabía que te convencería —alardeó la castaña para después entrelazar su mano con la de la rubia —. Vayamos a discutirlo a tu habitación —determinó a lo que Adora simplemente asintió en silencio como respuesta y ambas comenzaron su caminata hacia el cuarto.


Adora acariciaba las orejas de Melog mientras mordía su labio y tenía su entrecejo fruncido los cuales transmitían cierta inquietud, no... Ya no estaba nada segura de seguir el plan de Catra, sonaba interesante pero tenía la sensación de que terminarían haciendo algo que no debían.

—Listo, está preparado —comentó Catra entrando a la habitación de la rubia y cerrando la puerta detrás de si.

—Siento que esto se nos va a salir de las manos —Adora expresó su inseguridad mientras se ponía de pie, Melog frotó su cabeza contra sus piernas en señal de apoyo para la rubia quien le brindó una pequeña sonrisa en agradecimiento.

—¿Luna Brillante te hizo una cobarde? Vaya, no lo espere de ti —dijo Catra con tono burlesco, sabiendo bien, que su mejor amiga de la infancia no toleraba ese tipo de comentarios.

—¿Disculpa? —cuestionó Adora alzando una ceja, Catra sonrió con suficiencia, ya era suya —. Por favor, ya quisieras que me haya vuelto cobarde —refutó con cierta irritación —¿Sabes que? Ya, hagámoslo, iré a por Glimmer.

—Iré por Flechitas entonces —respondió Catra quien dirigió su mirada a Melog —. Ya sabes dónde esperarnos, amigo —el felino lanzó un maullido y salió corriendo de la habitación. Ambas compartieron una mirada cómplice para después salir del cuarto dividiendo sus caminos.

Adora se dirigió a una de las habitaciones que Glimmer había adoptado como tipo oficina, dónde solía hacer el papeleo y esas cosas del castillo y las villas, la rubia no había entrado mucho a ese lugar debido a su trabajo en el exterior y no tenía mucha familiaridad con él.

—Glimmer ¿tienes un momento? —le preguntó después de haber asomado un poco su cabeza al abrir la puerta, logrando observar las pilas de papel en aquella mesa que la pelirrosa usaba junto a diversos materiales para escribir.

—Si, claro —le respondió su amiga dejando de lado un archivo que leía para después teletransportarse hasta estar frente a la rubia quien abrió la puerta en su totalidad —¿Qué ocurre? ¿Tiene algo que ver con la fiesta? ¿O es otra cosa? —le preguntó con interés, era poco común que la buscara en horas de trabajo, a la rubia no le gustaba molestarla y eso era bastante claro.

—¿Recuerdas que en el feriado acordamos que Catra y yo les daríamos un premio por haber ganado en el reto? —Adora le sonrió con algo de nervios, si bien, aquello era un gran enlace para poder efectuar la pequeña venganza, había que reconocer que era algo embustero.

—Así es, fue hace dos semanas en el picnic, incluso pensé que ya no cumplirían porque ha pasado bastante tiempo —respondió Glimmer soltando una pequeña risa mientras rodaba los ojos, siendo honesta, el par se había escabullido bastante para no cumplir lo que determinaron en el reto.

—Bueno, ya tenemos el premio de ambos —le informó Adora, ignorando por completo su comentario, había de recalcar que ellos ganaron gracias a cierta gobernante y eso ya fue motivo suficiente para convencerse totalmente de hacer su travesía —. Vamos, te llevaré al salón donde te lo entregaremos, pero tendrás que hacer todo lo que yo diga ¿entendido?

—Claro —respondió la pelirrosa quien fue tomada de la mano por Adora y arrastrada rápidamente fuera de la habitación.


Catra y Bow caminaban por los pasillos, la castaña le había explicado exactamente lo mismo que Adora a Glimmer y había accedido tan rápido que a la chica felino le causó hasta gracia. No, no tenían ni idea la que les esperaba.

Justo cuando llegaron a la puerta, Catra detuvo al arquero y le extendió un pañuelo.

—¿Y esto para qué? —le preguntó Bow con algo de confusión pero aún así tomó la tela.

—Duh, es una sorpresa ¿no? De eso se tratan los premios según me explicaron —respondió con un tono de obviedad, el arquero alzó una ceja que hizo soltar un suspiro ruidoso a la castaña —. Solo póntelo, Chispitas también tiene uno así que tú debes respetar las reglas —argumentó cruzándose de brazos, esperando de manera expectante a qué el chico se colocará el pañuelo en los ojos.

—Bien, tienes razón —aceptó Bow finalmente amarrando el pañuelo sobre sus ojos.

—¿No ves nada de nada? —le preguntó mientras agitaba su mano frente a él.

—No, nada de nada —respondió extendiendo sus brazos y moviendolos en todas direcciones, la castaña lo tomó de la muñeca y lo guió —. Por favor, no vayas a hacer que me estrelle en alguna parte —pidió en un murmullo.

—Que poca fe me tienes, Flechitas —respondió Catra con burla abriendo las puertas completamente divisando así a Adora quien mantenía sujetada de un brazo a Glimmer la cual estaba parada sobre lo que parecía ser un banco de madera. La castaña le sonrió a su cómplice, quien simplemente asintió en silencio. Catra se encargó de guiar al chico hasta ellas, lo cual no fue difícil ya que no estaban muy lejos de la entrada del salón.

—Bien, chicos —dijo Adora mientras Catra acomodaba a Bow a escasos centímetros frente a Glimmer, quien le alcanzaba en la estatura gracias al banco en el que estaba parada —. Les quitaremos las vendas de los ojos, pero no podrán abrir sus ojos aún ya que lo harán cuando Catra cuente hasta tres y así podrán ver su sorpresa —les explicó mientras ella y la castaña llevaban sus manos a los nudos de los pañuelos —. No hagan trampa ¿okey?

—Ya entendimos ¿pueden hacer esto ya? —les dijo Glimmer con cierta irritación debido al suspenso que le daban a la dichosa sorpresa la cual la tenía ansiosa.

—¡Uy! Ya quiero saber que es —murmuró Bow en un chillido de emoción, Catra y Adora volvieron a intercambiar miradas para con ello retirarles los pañuelos de los ojos.

—Bien, no los abran que Catra ya comenzará a contar —les dijo Adora mirando con una sonrisa traviesa a la mencionada quien dirigió sus manos a la espalda del arquero, acción que fue imitada por la rubia en Glimmer.

—Uno... —inició Catra sonriendo cada vez más con malicia, estaba por cobrarse las dos de Mystacor y la de esa mañana —. Dos... ¡Tres! —al llegar al número, ambas empujaron al par, logrando que unieran sus labios justo cuando abrieron los ojos ante la sorpresa del empujón que ambas les propiciaron.

—¡Vivan los novios! —exclamó Adora con diversión riéndose junto a Catra, ambas se habían alejado casi al instante cuando los dos se separaron.

El rostro de Glimmer era sin duda, el más rojo que alguna de ellas pudiera haber visto en su vida, casi podían jurar que se quedaría sin aire debido a como cubrió su boca con la palma de su mano y miraba con total pena a Bow. Por otro lado Bow, cubrió su rostro con las palmas de sus manos mientras sentía su rostro ardiendo.

—¡Ustedes dos! —exclamó el arquero retirando enseguida sus manos del rostro y volteando a verlas.

—¡Adiós! —se despidió Catra de inmediato llegando hasta Adora y abrazándola de la cintura con su brazo, entonces Melog apareció rodeandolas a ambas y haciéndolas desaparecer.

—¡Ustedes dos! ¡Vengan acá! —les gritó con fuerza Glimmer moviéndose bruscamente sobre el banco de madera y haciéndola tambalear. La reacción de Bow fue casi inmediata atrapandola en el aire y así quedando, ambos de nuevo, a escasos centímetros del rostro del otro, pero está vez mirándose con cierto asombro —. Yo... Bow —susurró con un temblor en su voz, bajando la mirada a los labios del chico, ese había sido el primer beso de ambos desde la declaración que se habían hecho el uno al otro y sentía su corazón latir a mil ante aquel pensamiento. Su mirada volvió a los ojos del arquero quien de pronto dibujó una sonrisa en sus labios mirándola con ternura. Su sonrisa la contagio con demasiada facilidad, haciéndola olvidar aquella irritación que había tenido con sus amigas, que seguro después lo arreglaría. Ahora, simplemente estaba cómoda en los brazos de Bow quien le abrazaba de la cintura y debia de decir, que muy en el fondo, estaba algo agradecida con el par.

—No puedo creer lo que hicieron —le dijo Bow con una pequeña risilla, sin soltarla o alejar su rostro ni un poco del de la pelirrosa —. Pero... —sus palabras se quedaron en el aire, no había forma que dijera algo que podría sonar algo imprudente, pero él sin duda si le agradecía a sus amigas por hacerles dar ese paso.

—¿Sabes que? No hay que hablar de ello —le dijo Glimmer con cierta diversión, colocando su mano sobre la mejilla del arquero —. No ahora al menos —susurró acortando más la distancia de sus rostros, sintiendo así las respiraciones del otro.

—Estoy de acuerdo —respondió Bow con una sonrisa. Glimmer fue quien dió el siguiente paso, cerrando por completo la distancia y besando sus labios mientras sus brazos se deslizaban por detrás de la nuca del arquero mientras los brazos de él afianzaban su agarre alrededor de su cintura. Sumergiendolos en su perfecta burbuja.


Adora y Catra entraron abruptamente a la habitación de la primera, reapareciendo por fin después de haber estado en modo invisible gracias a Melog desde que emprendieron su escape del salón, dejando atrás a sus amigos. Ambas intentaron contener en todo ese trayecto su risa hasta que por fin llegaron al cuarto, dónde cerraron la puerta para después tirarse al piso. Cuando intercambiaron miradas, eso fue lo único que necesitaron para comenzar a reír a carcajadas, recostandose por completo en el suelo con la mirada hacia el techo.

—¡Nos va a matar! —exclamó Adora sin poder dejar de reírse, abrazando su vientre ante el ligero dolor que estaba sintiendo por sus carcajadas.

—¡Por favor! ¡Les hicimos un favor! —refutó Catra mientras sus ojos se tornaban llorosos debido a la risa —¡¿Viste la cara de Chispitas?! ¡Estaba completamente roja!

—¡Y el pobre de Bow escondió su rostro para que no lo viéramos avergonzado! —agregó intentando recuperar el aliento.

Ambas siguieron riendo hasta que sus risas se fueron apagando poco a poco debido al cansancio. Pronto se vieron rodeadas por un cómodo silencio mientras Melog las observaba elevando la comisura de su boca, como si sonriera al notar la energía vivaz del par.

Catra giró su rostro hacia Adora, quien miraba fijamente al techo mientras sonreía. La castaña no pudo evitar contemplar su fino perfil y como su cabello esparcido sobre el suelo le brindaba un contraste más bello a su rostro. Sonrió con dulzura.

—Te amo —dijo de pronto Catra tomando desprevenida a la rubia quien giró su cabeza de inmediato, encontrándose con sus ojos bicolor —. Extrañé a mi compañera de bromas ¿sabes?

—Se sintió igual que en los viejos tiempos —comentó Adora con sus mejillas sonrojadas y sonriéndole, justo como ella sabía hacerlo para hacerle acelerar el corazón —. También te amo —correspondió a sus palabras provocando que su contraria se sonrojara en respuesta.

—Y... ¿Ahora es cuando nos besamos? —le preguntó Catra con diversión, haciendo que Adora volviera a soltar una carcajada.

—Supongo que si —le respondió Adora entre risas. Catra levantó un poco su cuerpo acortando todo la distancia entre ellas, se recargó sobre su codo izquierdo para poder acercar su rostro sobre el de la rubia mientras su mano derecha se dirigía a la mejilla de ella, quien pareció sentirse sorprendida un poco, quizás no había captado que aquella no solo era una pregunta de broma, pero ese asombro rápidamente fue sustituido por una sonrisa. Catra cerró rápidamente la distancia entre sus labios, besándola en un gesto dulce y tierno. La mano izquierda de Adora subió hasta el rostro de Catra para acunar su mejilla en ella.

La castaña termino aquel momento, separándose de sus labios a una lentitud abrumadora, recibiendo la típica sonrisaque la rubia solía brindarle —. Eres una idiota —le susurró sin separar mucho su rostro del de Adora quien soltó una pequeña risa.

—Lo sé —respondió sin poder dejar de sonreír, mirándola fijamente a sus bellos ojos bicolor, que sin duda, jamás se cansaría de contemplar —¿Que dices si nos quedamos aquí hasta la cena? No creo que a Glimmer se le pase rápido el enojo —dijo con cierta diversión, haciendo que Catra se riera.

—Mejor idea no puedes tener —le apoyó volviendo a recostarse en el suelo, solo que está vez, entrelazó su mano con la de la rubia. Ambas rodeadas de un cálido silencio.


N/A: psss la verdad no sé que decir, solo se que me mori al escribir este cap y mas por estar escuchando A Thousand Years al escribir la escena Glimbow y Catradora :"v