Narrado por Candy
- ¡Terry! Archie está afuera- doy un salto haciendo que su miembro salga de mi interior, Terry se tapa la cara, estaba a punto de regarse dentro de mí y esto ha matado toda la pasión. Cierro los ojos para concentrarme y tratar de que mi voz salga lo más normal posible.
- Archie sí, vine al baño, pero con este vestido es muy difícil- le digo con la voz más pausada posible.
- Gatita ¿quieres que llame a Annie? -Terry me mira indignado.
- ¿¿Gatita??- me susurra molesto. Levanto los hombros y me pongo el dedo índice delante de mi boca para que no siga hablando.
- No, estoy por terminar, no hace falta- le dijo calmada.
- Yo también estaba por terminar... ¡voy a matar al Elegante!- me dice Terry susurrando mientras lo miro haciéndole un puchero.
- ¿Terry de quién es esta habitación?- le susurro.
- La tuya, vi a Dorothy cuando salió y me pidió que te avisara que ésta era- suelto el aire que tenía retenido, pudo ser peor.
- Candy quería hablarte de algo importante - me dice Archie.
- Sí ya salgo - Me meto en mi vestido y Terry comienza a ponerme los botones en tiempo récord.
- Por favor dile a Coco que el vestido de novia no tenga botones - me dice divertido.
- Shhhhh-
- ¿Candy pasa algo? -
- No nada, ya salgo - veo mi reflejo en el espejo, mi peinado está alborotado, pero ya no hay mucho que pueda hacer, trato de acomodarlo, mientras que me dirijo a la puerta.
- No salgas hasta que nos hayamos ido y espera un rato más por si acaso - le digo a Terry susurrando. Abro la puerta y salgo, Archie me mira sonriendo aunque noto algo extraño en él.
- Candy no te he dicho que estás muy hermosa hoy - me dice, pero siento su aliento a alcohol, lo he estado viendo beber desde que inicio la fiesta, pero parece que ya está bastante pasado de tragos.
Narrado por Terry
Estoy con la oreja pegada a la puerta escuchando detenidamente la conversación.
Ese maldito está adulando a mi Pecosa, estoy poniéndome furioso y para colmo, anda llamándola ¡Gatita! ¡¿Quién se cree ese Elegante?!
- Gracias Archie, no te ves bien, creo que debes tomar un vaso de agua o café - le dice Candy, debe estar borracho, si se atreve a tocarla juro que salgo y lo mato a golpes.
- Estoy bien Gatita- cierro los ojos y respiro, si no fuera porque estoy con mi miembro visiblemente erecto saldría a romperle la cara.
- Quería decirte algo importante, yo Candy, yo, yo te he amado desde que éramos niños y hoy te amo más que nunca, eres y serás el gran amor de mi vida - no aguanto más, abro la puerta furioso.
- i¿Qué le has dicho a MI PROMETIDA?!-Le propino un gancho derecho directo a su rostro, él cae al suelo pero se levanta rápido y me da una patada en el centro de mi estómago, caigo sentado en el suelo mientras me mira fijamente, estoy con la camisa medio abotonada, sin cinturón y con mi miembro aún erecto, y ¿cómo no estarlo? si nos interrumpió justo al final. Mira a Candy con rostro sorprendido.
- Dime Gatita ¿este idiota te ha faltado el respeto? -
¿De qué hablas muñeco de porcelana? ¡Candy hace tiempo ya es mi mujer, ella es mía!- grito reclamándola.
- iiTerrence!!- grita Candy, mientras se tapa su cara.
- ¿¿Cómo te atreviste maldito a deshonrarla?? - me dice dándome un puñetazo izquierdo.
- Ella es MI PROMETIDA y nos vamos a casar, y si hacemos el amor día y noche es porque nos amamos, ella me ama A MÍ- le doy una patada también en el estómago.
- iiTerrence!! - vuelve a gritar Candy, pero Archie me regresa el golpe, recuerdo que desde el colegio peleábamos y cada vez que lo hacíamos era por Candy, poníamos mil excusas falsas pero los dos sabíamos que era por ella.
- ¿¡Gatita como amas a este malcriado aristócrata!? Yo sí te hubiera amado y respetado toda mi vida - vuelve a decir, pero de repente Annie aparece.
- ¡Archie ¿cómo pudiste?!- aprovecho la distracción para volver a golpearlo, mientras Stair, George y Albert llegan a separarnos.
Candy corre detrás de Annie pero antes me dedica una mirada fría.
Soy un idiota mi lengua habló de más, siento como Albert me sostiene fuerte por los brazos. Y Archie es alejado por George y Stair.
- Terry no puedes seguir comportándote de esta manera - me regaña Albert.
- ¡Este idiota se le declaró a mi prometida!- le gritó, mientras que Archie me mira aún furioso.
- ¡Y este imbécil deshonró a Candy! No pudo esperar a la boda- todos me miran fijamente, estoy rodeado por todos los protectores de mi Pecosa, yo y mi gran bocota, no le puedo mentir a Albert y solo bajo la cabeza.
- Terry, vamos a hablar- me mira serio - Stear por favor dale café a tu hermano, debe bajarle esa borrachera- Stear asiente.
- ¡No he acabado contigo Grandchester! - me grita el Elegante, así que lo miro fijamente con ojos de furia, mientras que lo llevan a rastras hacia su habitación.
- Vamos Terry, Archie está borracho y locamente enamorado de un imposible, ponte en su situación ¿qué hubieras hecho si Candy hubiera preferido a Archie y estuviera a punto de casarse? No lo estoy justificando, porque su comportamiento fue totalmente inadecuado, pero el alcohol hace que uno cometa estupideces y vaya que tú deberías saberlo- Albert siempre sabe qué decir y cómo decirlo, sentí un gran vacío de solo pensar que Candy pudo casarse con alguien que no fuera yo, ella es mi vida entera y no podría soportar vivir pensando que ella ama a otro hombre.
- Entremos al estudio- me dice Albert, sé que estoy a punto de recibir una reprimenda, me siento como cuando era un niño y el duque me llamaba a su estudio.
- Siéntate, ahora que mi memoria ha regresado tengo que decirte hermano que hubiera apostado a que ustedes dos, siendo lo rebeldes que siempre han sido, jamás hubieran podido llegar vírgenes al matrimonio y menos viviendo sin supervisión en Nueva York, así que eso no me sorprende, pero Terry, haber tomado a Candy en la mansión sin siquiera haber terminado la fiesta, sí me parece demasiado arriesgado, quiero decirte que tienes la obligación de cuidarla y velar por ella, no puedes arriesgar así su reputación, debes pensar más con la cabeza de arriba-
- Lo siento - tiene razón, ésta vez tal ves sí me excedí, aunque sinceramente no me arrepiento, esa vista posterior valió todo este alboroto.
- Terry, hermano, aunque sea disimula, que por tu cara sé que no te arrepientes- se ríe y me río también, Albert ha sido y será mi gran amigo, logro una conexión tan auténtica con él que me recuerda mucho a mi Pecosa, a veces no puedo creer que entre ellos no hayan lazos de sangre.
- Bueno ahora el peor de tus problemas no es Archie sino Candy, la vi alejarse muy molesta, suerte hermano, la necesitarás...-me dice manoteando mi espalda. Recuerdo la cara que me hizo al irse, ¿en qué problema me he metido...?
Narrado por Candy
- ¡Annie, espera, por favor!- corro detrás de ella hasta que se detiene y comienza a llorar desconsoladamente.
- Candy... Archie no me ama, nunca me ha amado - siento su dolor en cada una de sus palabras.
- Annie, él estaba borracho y confundido pero estoy segura que te ama -
- No Candy, si me amara hubiera corrido detrás mío, como tú lo has hecho -
- Respira profundo Annie - le digo mientras la abrazo.
- He estado pensándolo mucho Candy, y viéndote junto a Terry hoy, sentí celos, celos de tener una relación como la de ustedes, tan enamorados y tan apasionados, en cambio nosotros no tenemos esa conexión, nunca la hemos tenido, no te culpo Candy, yo sé que nunca le has dado esperanzas y que en el colegio te aseguraste que él me cuidara, pero ya no soy una niña y ahora siento que necesito más de lo que Archie me da -
- ¿Qué vas a hacer Annie? -
- Necesito tiempo para pensar y tal ves salir con otras personas, yo lo amo pero no puedo seguir siendo la chica que se muere por él sin recibir nada a cambio -ella sin duda ha madurado.
- Pensaba en asistir a la universidad junto a Patty, tal ves estudie moda, música o educación- me dice con una sonrisa triste.
- Eso es maravilloso Annie -
- Sí necesito encontrarme a mí misma-
- Annie - la abrazo, aunque estoy triste porque ambos sufrirán, tal ves eso es realmente lo que necesitan, darse cuenta si de verdad quieren estar juntos o buscar el camino con otras personas.
Annie se va con sus padres y Patty con su abuela, me prometen llegar a Nueva York tres días antes de la boda a ayudarme con los últimos detalles, aunque ahora mismo estoy tan molesta con Terry que tal ves no haya ni boda.
Regreso a mi habitación y él está en frente de la puerta esperándome.
- Con permiso- le digo sin mirarlo a la cara.
- Candy, perdóname- me dice suavemente usando una voz tan sentida que hace que baje un poco mis defensas.
- Mañana hablaremos, ahora estoy muy cansada - tomo el agarrador de la puerta.
- Por favor, Pecas, no podría dormir si estás molesta conmigo - pone su mano encima de la mía.
- ¡Entonces lo hubieras pensado antes de gritarle a todos nuestras intimidades! - lo miro retándolo.
- Pecas, lo siento, seré tu esclavo por esta falta tan grave - me dice sugerente.
- No uses el sexo para arreglar esto, Terrence - él abre los ojos.
- Por favor Pecas no me llames Terrence -
- ¿Es tu nombre o no? –
- No, para ti nunca he sido Terrence –
- Esta noche lo eres -
- Candy ¿qué quieres qué haga? Me arrodillo, te suplico -
- No necesito nada de eso, necesito pensar, me sentí como un premio o una cosa para ti cuando escuché todo lo que le gritabas a Archie -
- Pecas estaba muy molesto después de lo que escuché y hablaba sin pensar -
- Buenas noches - logro abrir la puerta, pero él me abraza fuerte de la cintura y mete su cara dentro de mi cabello.
- No te vayas Candy, quédate así solo un momento - siento una punzada en mi corazón, estoy molesta, pero sentir su necesidad por tenerme me desarma, siento la tristeza en sus palabras, me abraza unos segundos más y luego me suelta lentamente.
- Buenas noches amor- me susurra, pero no lo miro, sé que no podría mirar esos hermosos ojos azules y no sucumbir.
Cierro la puerta y siento un frío helado, es una sensación de dejavú que me hace entrar en una tristeza profunda que me hace llorar...
Continuará...
