Nota de la autora: Hola! Gracias por las reviews! La verdad es que como es mi primer fic no me lo esperaba. Me alegro mucho de que os guste la historia. Si tenéis alguna pregunta no dudéis en hacerla! Aunque voy improvisando la verdad XD y cuelgo los capítulos a medida que los voy escribiendo.

Capítulo 23: Recuerdos

.

.

"Desafortunadamente, una superabundancia de sueños se paga con un potencial crecimiento de pesadillas". -Sir Peter Ustinov.

.

.

Habían pasado tres días des de que Sakura había salido del hospital, y se había mudado a la residencia Uchiha junto a sus compañeros. En ese tiempo, la Haruno no salió de la mansión y tampoco quiso recibir visitas. Aun así, la chica no se encontraba sola porque sus amigos no se separaban de su lado. Sabía que estaba bajo vigilancia, pero Sasuke y Naruto estaban exageradamente pendientes de ella... y solo había conseguido que le dieran privacidad por las noches después de insistirles en que podía dormir sola. Salvo que no dormía…

A pesar de que las cosas fueran mejor que nunca en la aldea, y que haber recuperado a sus compañeros la mantenía feliz durante el día, Sakura era incapaz de conciliar el sueño sin la ayuda de los sedantes del hospital. No es que no quisiera dormir… por dios, estaba agotada. Simplemente, no podía. Aunque conscientemente se dijera que estaba a salvo y que el peligro había pasado, su cerebro se mantenía alerta. Realmente había pasado? La sola idea de que el fénix volviera a controlar su cuerpo la hacía estremecerse. Sakura recordó todo lo que le contó el sabio de los seis caminos sobre las atrocidades que la diosa había cometido, incluyendo como provocó la discordia entre Indra y Ashura sobre Kaede condenándolos a odiarse hasta la muerte.

Durante esos días que Sakura estuvo bajo la vigilancia de sus compañeros, siempre se aseguró de no quedarse a solas con ninguno. Siempre que Sasuke debía ocuparse de algo y salir de la mansión, la pelirrosa se encargaba de que, a parte de Naruto, siempre estuviera presente con ellos cualquier otro inquilino de la casa y viceversa. Los evitaba y era evidente. Disfrutaba estar con ellos, verlos entrenar, que Naruto le cocinase ramen, o, incluso, estar en silencio meditando junto a Sasuke… Era lo que siempre había deseado… pero no quería que el fénix se acercara a ellos más de lo necesario después del numerito del hospital.

En su tercera noche sin dormir, Sakura ya estaba al borde de la histeria. Intentó acomodarse mejor y se deshizo de la molesta manta que la acaloraba. No podía seguir así. Miró el reloj despertador de su mesita de noche y comprobó que aun era de madrugada. Mejor, ese día no vaticinaba nada bueno…Cabe decir que una de las razones de su desvelo también se debía a un nuevo interrogatorio programado por Ibiki e Inoichi, el padre de Ino, para ese mismo día. Era evidente que ese momento llegaría… Aun así, estaba nerviosa. Konoha había adquirido muy poca información en lo referente a su secuestro y al fénix. Solo lo que pudieron sacar de mi cerebro – pensó con impotencia. Odiaba que supieran lo que sus captores le hicieron y hubiera preferido que sus amigos no se enteraran de sus torturas con tanto detalle.

Por otro lado, el interrogatorio haría que Sakura reviviese los sucesos que su mente había puesto tanto esfuerzo en bloquear, y eso la aterraba. Y si no era lo bastante fuerte para aguantar? Y si el fénix se aprovechaba de ello? Tsunade había recomendado darle un par de días de descanso para que pudiera adaptarse pero necesitaban respuestas y solo ella podía dárselas. Sakura suspiró con fuerza mientras se giraba sobre si misma en la cama para quedarse mirando la luna. No había nada que hacer… tendría que enfrentarse a sus demonios por el bien de la aldea y de sus seres queridos.


A la mañana siguiente, la pelirrosa bajó pronto a desayunar. El piso inferior de la casa estaba vacío, señal de que los demás seguían durmiendo. Sakura se preparó una taza de café y se sentó en porche que daba al jardín. Si no fuera por los nervios, habría disfrutado muchísimo de esa mañana. El sol era cálido ya en sus primeras horas, el canto de los pájaros acompañaba el silencio, y el olor a café le invadía sus sentidos. Antes de la guerra, esas tres cosas solían llenarla de felicidad, pero ahora era diferente. Había vuelto… pero seguía sintiéndose lejos, y todo lo que solía gustarle le parecía ajeno, como si hubiera sido en otra vida.

Sus pensamientos se vieron interrumpidos cuando dos fuertes brazos la rodearon en un cálido abrazo por detrás. Sakura sonrió. No le hacía falta girarse, ya sabía quien era. Solo conocía a un hombre que desprendiese tanto calor las 24 horas del día. Su sol…su constante vital. Parecía ser que llevar al kyubi dentro hacía que la temperatura corporal de Naruto fuera más alta de lo normal. Algo muy conveniente si salías de misión con el y te pillaba una tormenta. Hacía años que el rubio se había convertido en su estufa personal.

- Has dormido bien? – le preguntó Naruto con una sonrisa tan radiante que deslumbró a Sakura.

- Si – mintió la chica con suavidad mientras se recostaba en el pecho de Naruto y cerraba los ojos.

- Te preocupa lo de hoy, verdad? – afirmó más que preguntar. Al contrario de la creencia popular de que Naruto era un cabeza hueca, Sakura había descubierto que el kitsune era bastante perceptivo con las emociones de los demás. Estaba preocupado por ella.

- Estaré bien – intentó afianzarlo, pero esa segunda mentira ni ella se lo creyó.

- Y nosotros estaremos contigo, dattebayo! – le contestó animado haciendo ver que la había creído. Sakura no quería que nadie la viese como alguien débil, y Naruto ya se había dado cuenta. Sakura sonrió para abrir los ojos y mirar hacia el jardín.

- Naruto - lo llamó cambiando a un tono más serio – sobre lo que pasó en el hospital... – tenía que abordar lo del beso antes de que lo volviera loca. Sakura sintió como los brazos del chico que la rodeaban se tensaron.

- No tienes que decir nada, Sakura-chan – le contestó intentando restar importancia al asunto, y que la decepción no se notase en su voz. Sabía que aquel tema la incomodaba. Por que sino lo había evitado tanto esos días? – Ahora, lo más importante es que estés bien. Ya lo hablaremos llegado el momento…

- Pero… – cuando la Haruno iba a contestar Sasuke salió al porche y los miró con indiferencia.

- Ya están aquí – soltó con tono molesto. La pelirrosa se tensó. Había llegado el momento.

- Te has vuelto a levantar de mal humor, teme? – le preguntó Naruto juguetón mientras ayudaba a Sakura a ponerse en pie.

- Hmp – contestó sin siquiera mirarle extrañando a la Haruno. A caso le molestaban las muestras de cariño entre Naruto y ella? La falta de sueño te hace alucinar – se burló su propia inner.

Los tres caminaron al comedor donde Kakashi los esperaba junto a Shikamaru, Ibiki, Inoichi, y Neji. Itachi y Shisui también estaban presentes pero parecían ocuparse de sus asuntos. Al llegar Sakura abrazó a Shikamaru el primero. Como lo había echado de menos…

- Eres la mujer más problemática del planeta – le dijo el Nara con una sonrisa.

- Y aun así vienes a por más? – le preguntó con una sonrisa irónica refiriéndose a la paliza que le había dado su otra yo en el hospital.

- Esta vez trae refuerzos – dijo Neji sumándose a la broma.

- Como estás? – le preguntó Sakura mientras lo abrazaba también.

- Vivo, gracias a ti – le contestó con media sonrisa. La pelirrosa cabeceó un poco dándole a entender que no tenía porque darle las gracias. Habían pasado tres años pero la afinidad que había desarrollado con Neji durante la guerra seguía intacta. Pasados los saludos, el hokage decidió proceder con su deber.

- Sakura – la llamó Kakashi – siento que no podamos darte más tiempo para adaptarte…

- Lo entiendo – lo interrumpió la chica con una sonrisa fingida.

- Bien, empecemos – habló Ibiki. Los presentes se sentaron alrededor de la gran mesa del comedor. Los interrogadores se pusieron en frente de la Haruno junto al Hokage mientras que Naruto y Sasuke se postraron de pie detrás de la pelirrosa. Los demás decidieron guardar las distancias al igual que los Uchiha. No querían que Sakura se sintiese acorralada.

- Sakura, cielo – la llamó Inoichi – Vamos a proceder de una manera distinta a como lo hicimos en el hospital. – le explicó – Ibiki te hará las preguntas y tu solo debes mostrarme la respuesta, de acuerdo? – la chica asintió – Simultáneamente yo transmitiré esa información a los presentes para que te evalúen. – Ahí Sakura se tensó.

- Es necesario que todos los vean? – preguntó bajando la mirada avergonzada. Kakashi la miró compungido. A pesar de todo, aun quería hacerse la fuerte.

- Si hay algo que no quieras que tus compañeros sepan dínoslo e Inoichi solo me lo retransmitirá a mi. – sugirió el peliplata obviando el ceño fruncido en los rostros del Uzumaki y el Uchiha. Sakura le dedicó una mirada de agradecida y asintió. La chica tomó un último sorbo de su taza de café que sujetaba entre sus manos y suspiró pesadamente.

- Estoy lista – anunció cerrando los ojos.

- Bien, Sakura… como supiste que hacer para traernos de vuelta? – le preguntó.

La Haruno empezó a recordar todo lo ocurrido tres años atrás después de la explosión de Kaguya: como el sabio de los 6 caminos la encontró… como le narró la historia de sus antepasados… como le mostró como hacer el pacto con el fénix… y como la convenció para provocar su muerte antes de que la diosa tomara posesión de su cuerpo. Todo pasaba por su mente en forma de flashes.

-/ Flashback/-

- Naruto! Sasuke!- gritó con esperanza mientras corría hacia ellos. Cuando llegó se abalanzó sobre ellos entre lágrimas pero cuando se dispuso a revisarlos notó que ninguno tenía pulso.-No! no no no no! Por favor… otra vez no!- Repetía la pelirrosa mientras abrazaba los cuerpos inertes de sus compañeros y lloraba. Por unos instantes creyó que los había recuperado, pero el destino parecía tener un sentido del humor realmente sádico. - Era mi vida la que tenías que llevarte! No estas! Estas nunca! - gritaba con desesperación aunque nadie la escuchase… o si?

.

- Y si te dijera… que hay un modo de arreglar todo esto? De no solo destruir al Dios Árbol y despertar a la gente que ha sucumbido al Tsukuyomi, sino también de recuperar a Sasuke y a Naruto? -los ojos de Sakura se abrieron de par en par. El sabio le estaba dando la oportunidad de revivir a sus amigos? …. - Que estarías dispuesta a hacer…a sacrificar…. para traerlos de vuelta? -volvió a preguntarle el viejo expectante. La joven se puso de pie como pudo obviando el dolor de su rodilla y el cansancio por la guerra. Cuando estuvo a la altura del sabio, lo miró con decisión.

- Todo.- respondió.- Lo haría todo. Lo daría todo.-volvió a decir.

- Bien.- abrió los ojos y le extendió una mano a la pelirrosa.- empezamos?

- /Fin del flashback/ -

-/ Flashback/-

Sakura parpadeó unas cuantas veces. La oficina de la Hokage… Konoha… caminó apresuradamente al gran ventanal detrás de la mesa que se encontraba abierta de par en par. Asomó su pequeño cuerpo por ella y sus ojos se cristalizaron. Su preciada aldea estaba intacta. Era la Konoha que recordaba antes del ataque de Akatsuki no Pain. Todo estaba igual. Después de unos minutos, se giró para encararse con la persona que la había traído allí. El viejo la había seguido con la mirada esperando pacientemente a que ella se dignara a hablar.

- Esto es algún tipo de broma cruel?- preguntó con miedo y desconfianza.

- Solo quería que vieras que todo va a estar bien. Que tu aldea… que la humanidad va a estar bien - Sakura se sorprendió ante la calidez de la voz del sabio.- Ahora… te contaré tu historia y como puedes salvarlos a todos. - dijo mientras volvía a extenderle la mano a Sakura. Esta hizo una mueca de desagrado. Esos viajes la harían vomitar. Se acercó a él y lo tocó.

- /Fin del flashback/ -

-/ Flashback/-

- Tu familia siempre ha pertenecido a este lugar. Estamos en las Montañas Rocosas que hacen frontera con el País del Té. Como una tradición, cada generación escogía a su hija primogénita como tributo para proteger el templo a cambio de que los demás pudieran disfrutar de los placeres del nuevo mundo. La hija primogénita debía volver aquí y cumplir con la tarea encomendada. Sin embargo, con el tiempo las costumbres se pierden y los Haruno dejaron de enviar tributos. - le explicó el sabio. – Kaede Haruno fue la última sacerdotisa de este lugar.

- Por que era tan importante proteger este templo? - preguntó Sakura confundida. Tributos humanos? Quien demonios era su familia.

- Conoces a tus dioses, Sakura Haruno? - esta asintió con la cabeza como si de una clase de mitología se tratase. - Que sabes de Kagutsuchi? - esta abrió los ojos sorprendida.

- La encarnación del fuego? … Era una niña? - preguntó la Haruno sorprendida.

- Una muy hermosa. Su padre… Izanagi, no pudo matarla. Quiso hacerlo pero no pudo…. así que la envió con los humanos como castigo. Desterrada, Kagutsuchi cambió. Se volvió una criatura de instintos básicos en busca solo de placer y furia. Para cuando Izanagi quiso darse cuenta del error que había cometido, esta ya había desatado el caos entre los hombres. Causó guerras que arrasaron ciudades enteras… los hombres la llamaron: el fénix. Izanagi sabía que sería incapaz de matarla así que decidió sellarla en un lugar aislado donde nadie pudiese encontrarla.

- El templo...- susurró Sakura. El sabio asintió.

- /Fin del flashback/ -

-/ Flashback/-

- Y Kaede? - preguntó la pelirrosa.

- Kaede abrió el portal y convocó al fénix para hacer un pacto.

- Un pacto? - preguntó Sakura.

- La Diosa mira dentro de tu corazón y es capaz de darte aquello que más deseas… el poder del fénix viene del fuego de la vida. Es capaz de hacer a alguien resurgir…

- Es capaz de resucitar…- dijo Sakura entendiendo el motivo de aquel viaje.

- Así es…. a cambio de un precio claro. - murmuró.

.

- La poseyó? - preguntó Sakura con espanto. El viejo asintió.

- El mayor deseo del fénix es volver al mundo de los vivos para desatar su ira sobre los humanos.

- /Fin del flashback/ -

-/ Flashback/-

- Que es lo que tengo que hacer? - le preguntó.

- Para poder deshacer el Tsukuyomiy recuperar a Sasuke y a Naruto debes seguir los pasos de la sacerdotisa. Debes cruzar el portal del templo y hacer un pacto con el fénix. Ella tiene el poder de hacer resurgir el mundo de sus cenizas. Las Haruno han custodiado este templo durante siglos, y solo alguien puro de corazón puede cruzar al otro lado. Tienes que ser tu, Sakura…- esta asintió levemente.- Pero debo advertirte, si cruzas esa puerta…. ya no habrá vuelta atrás. la Diosa te pedirá algo a cambio de lo que más deseas como hizo con la sacerdotisa. Debes saber esto porque devolver una vida del más allá amenaza el equilibrio de la naturaleza y , por ello, se ha de pagar un precio.

- Entiendo…

- El fénix es… caprichoso. Por eso, estoy aquí Sakura, para recordarte porque hacemos esto. - la joven lo miró confundida. Ella sabía muy bien porque estaba ahí.- Te he acompañado a lo largo de nuestra historia con el fin de pedirte favor…. algo que es injusto pedirte, pero debo hacerlo de todas formas. Cuando cruces el umbral, debes recordar que lo más importante no es salvar a tus amigos, o al mundo… sino decidir lo que harás después. - la Haruno abrió los ojos desmesuradamente. - Si te pide lo mismo que a Kaede… puede que te conviertas en la destrucción del mundo que intentas salvar, y todo esto habrá sido para nada…

- Quieres que muera… quieres que haga lo mismo que hizo Kaede pero antes de cumplir mi parte del pacto para que la Diosa no pueda ocupar mi cuerpo. - explicó atando cabos.

- Ningún dios debería poder andar entre mortales, Sakura…como ya te he dicho, tanto poder corrompe a las personas. - dijo mirándola de forma triste.

- /Fin del flashback/ -

-/ Flashback/-

Tras narrar lo que su corazón más deseaba, Sakura continuó llorando. No supo cuanto tiempo estuvo en esa posición, pero necesitaba desfogar-se. Cuando empezó a recuperar la compostura escuchó una voz suave dirigirse a ella.

- Es esto lo que tu corazón más desea, Sakura Haruno? - preguntó. La voz era hermosa, suave, y femenina. Sakura abrió los ojos al ver que su reflejo en el agua había dejado de llorar y la miraba con una sonrisa. - traerlos de vuelta?

.

- Si. Quiero que deshagas el Tsukuyomi infinito y la guerra. Quiero que los traigas a todos de vuelta… por favor.

.

- Quiero a los buenos… a todos los shinobis que han perdido la vida en la guerra y se han sacrificado. Quiero a mis amigos y a sus seres queridos. Incluso aquellos que ya se encontraban muertos, y fueron revividos por el Edo Tensei. Se que algunos decidirán no volver… ellos ya han encontrado la paz… y que hace tiempo que no pertenecen al mundo de los vivos… pero muchos de ellos tienen asuntos pendientes! Los padres de Naruto, por ejemplo, ellos nunca pudieron darle su amor!… O Sasuke, no pudo perdonar a su hermano… el puede volver a tener una familia!… y, Kakashi-sensei, el se merece librarse de los fantasmas de sus compañeros! Quiero que el hijo de Kurenai conozca a su padre… y que ni Shikamaru ni Ino pierdan a los suyos! Quiero que Neji vuelva y se de una oportunidad con Tenten… Al igual que Tsunade-sama con Jiraya… Quiero verlos felices y llevarme su dolor… su pédida. Quiero…

- Que no estén solos... - acabó la Diosa con una sonrisa de satisfacción al entender a la pelirrosa.

.

- Haré lo que sea. - contestó Sakura. - Que quieres?

- Tu cuerpo. - le dijo con un deje de satisfacción. - Tus malditas antepasadas me encerraron aquí. De nada sirven mis poderes si no puedo disfrutarlos, no? Quiero un cuerpo joven y hermoso como el tuyo para poder volver a la Tierra. - le explicó. - Dime Sakura, estarías dispuesta a conseguir todo lo que deseas para tus amigos pero renunciando a ser parte de esa vida idílica que describes? Serías así de generosa? Te sacrificarías por el bien de los demás?

- Si. - Sakura se sorprendió a si misma. Su voz sonaba firme. Ya no quedaba duda dentro de ella. Esto era lo que quería. Devolver su vida a sus amigos, salvar el mundo… aunque ella no pudiese ser salvada.

- /Fin del flashback/ -

-/ Flashback/-

Sakura se acercó al hombre y cogió su mano. Cuando aparecieron el campo de batalla, Sakura miró complacida como lo que antes había sido una explanada llena de cadáveres sumida en la oscuridad de ese maldito árbol, ahora era un hermoso bosque lleno de vida. Sonrió y volvió su mirada al sabio quien la miraba intensamente.

- Hazlo! - le gritó de pronto y, antes de que la Diosa pudiese reaccionar, Hagoromo la había atravesado el estómago con su barra.

- Maldita… cría. cof cof cof - dijo mientras tosía sangre. - Que vas a hacer? Ningún hombre puede matarme, volveré a mi tumba, y esperaré otra nueva oportunidad… - le dijo sonriendo de manera diabólica. Llevó sus manos a su estomago y se sacó la barra haciendo que un gran chorro de sangre empezara a salir.

- No voy a matarte, será ella quien lo haga. Si tu huésped decide dejarse morir, tu espíritu se debilita. Yo solo voy a sellarte para que te vayas con ella. - le dijo el anciano mientras hacía unos sellos con las manos.

.

- Ella está dispuesta a morir con tal de que nadie te libere jamás. Y yo también! - dijo antes de realizar la técnica de sellado. Le colocó la mano en la espalda y una enorme honda expansiva de chackra emanó de esas figuras azotando los árboles a su alrededor. Sakura gritó de dolor al tiempo que el sello se formaba en su espalda.

...

- Ellos estarán bien Sakura…. Ya puedes descansar...- dijo el sabio para acabar de convertirse en polvo y desvanecerse.

- Gra…cias - susurró al viento. Cerró los ojos y su corazón dejó de latir pero no sin antes escuchar como unos pasos se acercaban a ella.

- /Fin del flashback/ -

Cuando Sakura terminó de mostrar sus recuerdos notó el líquido recorrer sus mejillas y supo que había estado llorando sin darse cuenta. Abrió los ojos y vio la mirada afligida de los presentes. Había pasado por tanto… Desvió la mirada para que no la mirarán con lástima y se encontró con un Naruto y un Sasuke atónitos. Neji y Shikamaru mantenían el ceño fruncido analizando la situación pero podía ver el estrés marcado en sus facciones. Por otro lado, Itachi y Shisui miraban a Sakura fijamente con cierto brillo de comprensión. A pesar de la tensión en el ambiente, Ibiki decidió continuar.

- Gracias, Sakura. – empezó – Sin embargo, hay algo que nos preocupa. Como conocía el Rikudo Sennin a tu antepasada Keade? – le preguntó intentando atar cabos. Sakura se tensó.

- Algún problema, cielo? – le preguntó Inoichi al ver que la chica no le dejaba mirar en su mente. Sakura miró a Kakashi nerviosa, y este la entendió.

- Inoichi, clasifica esta información solo para nosotros. – ordenó. Este asintió y analizó el recuerdo de la chica.

-/ Flashback/-

- Estas diciéndome que tus hijos heredaron tu lado oscuro?- le preguntó esta.

- Solo uno lo heredó. - respondió- Solo un hijo heredó mi lado oscuro mientras que el otro heredó todo el amor y paz que mi corazón deseaba.

- Indra…Sasuke - dijo en un susurro atando cabos. Tenía sentido. Naruto siempre fue luz y Sasuke era la oscuridad.

- Exacto. Los condené a ser opuestos en todo…

- Por eso Naruto no se rendía nunca a pesar de todo lo que sufrió de niño. Por eso fue capaz de vencer al odio del Kyubi. La oscuridad no estaba en su interior. Se la llevó toda Sasuke. - se decía la pelirrosa. - Pero Sasuke perdió a todo su clan. Tuvo una infancia horrible, pero el no era malo. Y tampoco lo era Uchiha Madara en un principio. Puede que tuvieran una tendencia pero la vida los hizo así… Pero por lo que me cuentas, Indra tuvo a su familia a su lado y era feliz. Que fue lo que pasó? No puede haber sido solo que eligieras a Asura como heredero. Eso no cambiaba el poder de Indra, ni tu reconocimiento hacia el.

- Tienes razón, ese solo fue el desencadenante. Cuando nombré a Asura mi sucesor, Indra ya albergaba mucho odio en su interior. Per no hacia a mi … sino hacia su hermano.

- Pero por que?

- Por amor…- soltó el hombre mientras señalaba el dibujo de un personaje nuevo en el mural. Era la figura de una mujer rubia que vestía un kimono de sacerdotisa.

- Los dos hermanos se enamoraron de la misma mujer? - preguntó Sakura anonada.

- No de cualquier mujer. Se llamaba Kaede….Ella intentó estar ahí para los dos pero eso hizo crecer la rivalidad entre Indra y Asura porque ella no podía elegir a ninguno. Los amaba a ambos, demasiado. Para mi fue como la hija que nunca tuve. Fue muy duro ver a mis hijos enfrentarse por su amor, sobretodo porque ella que era como yo. Ella solo quería la paz.

.

- No te suena de nada? - le preguntó volviendo a mirar la pintura de la mujer.

- Sakura se acercó a la pared para mirar más de cerca la imagen. Volvió a mirar esos ojos verdes. Eran tan intensos como los suyos. Bajó la mirada por su delicada figura de Kaede y se detuvo en su manos derecha con la que recogía las flores del campo. Tenía una pequeña marca de nacimiento en el interior de la muñeca de la mujer. Una marca que ella conocía bien pues tenía la misma, en el sitio exacto.

- Quien..?- empezó la pelirrosa confundida. Se giró de manera brusca hacia el sabio que la miraba esperando una respuesta.

- Te presento a Kaede Haruno, Sakura. Ella es tu antepasada, y tu su reencarnación.- le contestó.

- /Fin del flashback/ -

Sakura abrió los ojos y miró a Kakashi apenada. Este tenía el ceño fruncido y la mirada asombrada. Como no lo había visto antes? Las similitudes en ambos casos eran abrumadoras.

- Vaya… - murmuró intentando salir de su desconcierto. En ese momento, Naruto ya no se pudo contener.

- Vaya con que?! Que es lo que no queréis que sepamos?! – preguntó histérico.

- Naruto, no es importante… - murmuró Sakura inquieta, pero Sasuke no se lo tragó.

- Si no es importante… entonces por que no quieres que lo sepamos? – le interrogó el chico exasperándose. Sakura miró al Uchiha sorprendida. Des de cuando le importaba tanto nada de lo relacionado con ella? El comportamiento de Sasuke la tenía enormemente confundida.

- He dicho que esta información es clasificada – dijo Kakashi intentando que dejaran de presionar a su alumna. – continuemos.

- Bien – respondió Ibiki - Sabemos que cuando te despertaste Kabuto Yakushi te había capturado y deseaba extraerte el fénix. Sabes como se enteró? – la pelirrosa se tensó

- Yo no se lo dije – contestó la chica a la defensiva.

- Lo sabemos, Sakura - dijo Kakashi intentando calmarla.

- Yakushi consiguió asociarse con las últimas reservas de los Zetsus, pero no sabemos con que fin… pudiste oír algo alguna vez? Te dijeron algo?

- No – contestó rápidamente la chica. Ibiki frunció el ceño y miró a Inoichi. Este le devolvió la mirada y negó con la cabeza. La Haruno seguía sin dejarle entrar en su mente.

- Sakura, se que es muy duro pero necesitamos saber que pasó… - le pidió Morino. Sakura respiró hondo agarrando la taza de café con firmeza. Intentó relajarse y dejó al padre de Ino hurgar en su mente para que pudiera recordar.

-/Flashback/-

Cuando Sakura se despertó se encontraba de nuevo estirada sobre la camilla. Debía haberse desmayado por el dolor. Observó su cuerpo magullado prácticamente teñido con su propia sangre. Había perdido la cuenta de cuantas laceraciones le había causado y de cuantos huesos le había roto. Empezó a respirar agitadamente al recordar todo lo que le había hecho el día anterior. Siempre había sabido que Kabuto era un ser perturbado, pero aquello… aquel hombre era pura maldad.

- Oh veo que ya estás despierta! – le habló la voz animada de Yakushi. Sakura se estremeció. – Empezaba a aburrirme.

- Pierdes el tiempo, no te diré nada. – dijo la pelirrosa intentando sonar segura de si misma.

- Tu misma – Kabuto se encogió de hombros y una sonrisa maliciosa se dibujó en su rostro. – Hoy probaremos algo nuevo. Adelante! – gritó.

Lo primero que Sakura oyó fueron unos quejidos de dolor y súplicas por piedad. La pelirrosa intentó enfocar la mirada, y vio que alguien acercaba una segunda camilla donde se encontraba ella. Cuando estuvieron cerca, Sakura abrió los ojos aterrada. Un Zetsu empujaba esa camilla.

- Pero como?! – preguntó confundida. Ella se había encargado de matar al último durante la explosión.

- Hola kunoichi – le respondió este de forma macabra – No creerías que no teníamos más reservas, no? – le preguntó burlón. El Zetsu se acercó a ella y le acarició el rostro. – Mira donde has acabado Sakura… Te das cuenta de que podrías haberte ahorrado todo este dolor si hubieses aceptado el plan de mi madre?

- Vete al infierno! – le escupió la pelirrosa. El Zetsu quiso golpearla pero Kabuto se lo impidió.

- Déjame trabajar – le pidió. Luego el peligris miró la camilla y arqueó una ceja. – solo me has traído a uno?

- Hay más en los calabozos – dijo este mientras se retiraba.

Sakura posó su mirada en el sujeto que había en la otra camilla. Era un hombre joven castaño y de complexión delgada. Parecía estar muy asustado. El chico miró a Sakura con horror al ver lo que le habían hecho, y probablemente lo que le harían a el, pero esta le sonrió.

- Soy Sakura – se presentó – como te llamas?

- Ru-Ruiko – tartamudeó el chico.

- Ruiko, eres de la adea de la niebla? – le preguntó la pelirrosa intentando distraer al chico. Había visto que llevaba el símbolo de la niebla en su bandana.

- S-si. – afirmó este aun asustado. – Por que nos hacen esto?! – preguntó asustado mientras las lágrimas se asomaban por sus ojos.

- Shh no pasa nada – le susurró Sakura – todo saldrá bien – le mintió.

- No le mientas, Sakura… - habló Kabuto burlón.

- Me quieres a mi, por que traes a este chico? – preguntó. No quería ver a nadie más sufrir.

- No tengo nada en contra de el. De hecho, voy a traerte cientos de ellos. Verás como no quieres hablar tengo unos experimentos en mente que puede que prueben mis teorías. Tu amigo Ruiko aquí va a sufrir una muerte muy dolorosa – le dijo con burla, y Sakura sintió pánico.

- No! – le gritó la chica intentando levantarse.

- Relájate querida, esto va para largo. – Kabuto se acercó peligrosamente a Sakura y le susurró al oído. – Voy a torturarlos y a matarlos a todos porque tu no quisiste hablar. Es la única manera de conseguir tu poder.

- Por favor no! – le suplicó la chica empezando a llorar.

- Vas a quedarte aquí a mirar Sakura… quiero que sepas que todo esto es por tu culpa! – exclamó mientras se acercaba a Ruiko con una de sus bisturís.

- No! Basta por favor! – gritaba la chica.

-/ Fin del Flashback/ -

Sakura sollozaba con los ojos cerrados, y había empezado a gritar asustando a los presentes. Ella los había dejado fuera de ese recuerdo y no sabían lo que estaban viendo el hokage y los interrogadores.

- Que está pasando? – preguntó Sasuke al ver el estado de la pelirrosa. No soportaba la idea de no saber lo que ocurría.

- Parad! – exclamó Naruto alarmado. – Le estáis haciendo daño!

- Debemos llegar al fondo del asunto – respondió el interrogador.

- No! No, no, no, no! Por favor, no! – gritaba Sakura apretando los ojos con fuerza.

- Kakashi – lo llamó Sasuke activando el sharingan – o los detienes tu o lo hago yo – amenazó.

- Aaaah! – gritó la chica de forma desgarradora.

- Basta! – gritó Naruto desesperado dando un fuerte golpe en la mesa haciendo que la chica despertara de su trance. Inoichi había salido. Sakura bajó la mirada hacia sus manos al sentir un dolor punzante. Había apretado la taza de café con tanta fuerza que esta se había roto cortándole la piel. Observó la sangre correr por entre sus dedos y empezó a temblar.

- Suficiente por hoy – dijo Kakashi levantándose para ir donde la chica. – Sakura estás bien? – le preguntó de forma suave pero ella no respondió. Seguía temblando. Kakashi le hizo una señal y Naruto la cogió en brazos para llevársela.

- Volveremos mañana – anunció Ibiki haciendo que el kitsune se parara de golpe. Naruto miró a Sasuke y este entendió lo que quería. Con delicadeza, le pasó a Sakura para que el pelinegro la cargara hasta su habitación y el Uzumaki se volvió hacia el interrogador.

- No, no vais a volver. – declaró retándole. Ibiki frunció el ceño.

- Tiene información Naruto. Vio a los Zetsus. – argumentó.

- Me da igual, ya tenemos suficiente. Sasuke y yo no dejaremos que volváis a torturarla. – respondió con los ojos chispeando rabia. Ibiki buscó al hokage con la mirada pero este negó con la cabeza. Acto seguido, tanto Morino como el padre de Ino salieron de la mansión. Kakashi soltó un suspiro y miró a Neji y a Shikamaru.

- Volver a casa, hoy me quedaré con ellos. Empezareis la vigilancia por turnos mañana. – los jóvenes asintieron y también se marcharon.

El hokage subió a la habitación de Sakura para ver si necesitaba algo. Al entrar se encontró con la chica medio dormida en la cama y a Sasuke sentado junto a ella. El rubio entró después de Kakashi y se quedó en silencio mirando a través de la ventana.

- La has dormido con tu sharingan? – preguntó Kakashi desconcertado por el comportamiento empático del pelinegro. Sasuke ni lo miró.

- Estaba muy alterada – respondió Naruto por el.

- Ibiki solo hacía su trabajo Naruto… - habló el hokage. El kitsune se volteó furioso.

- Que mierdas te pasa Kakashi-sensei?! Des de que te volviste hokage no te reconozco! – le dijo alzando la voz.

- Dobe no grites – pidió Sasuke que seguía mirando a Sakura. Kakashi no se mercía su tiempo.

- Naruto…- lo llamó el peligris intentando calmarlo – se que me culpas por lo que pasó. Yo también lo hago…- admitió avergonzado. – pero necesito que nos mantengamos unidos. Por el bien de Sakura… por favor.

- Casi dejas que Inoichi le fría el cerebro! – Naruto seguía alterado. – En vez de protegerla… la has expuesto más!

- Porque no es solo a ella a quien debo proteger! – le contestó haciendo que el rubio se callara. – No lo entiendes? Ya no es solo Sakura… se trata de todo el mundo. Podríamos estar hablando de una amenaza para la paz global!

- La paz que ella nos dio! – le gritó. Kakashi bajó la mirada. Después de unos minutos de silencio Naruto volvió a mirar a través de la ventana. – deberías irte. – sugirió. El Ninja Copia no rebatió, el Uzumaki estaba furioso y no podría razonar con el. Antes de marcharse, Kakashi los miró a ambos.

- No cometáis el error de pensar que sois los únicos preocupados por ella. – dijo duramente para luego irse.


Después de retirarse del lugar, Kakashi deambuló por las calles de Konoha. Puede que Sakura no lo culpase por lo ocurrido pero Sasuke y Naruto era otra historia… y tenían razón. Ellos se la encargaron… le suplicaron que la protegiese y falló, y luego no pudo afrontar su desaparición y prefirió darla por muerta para cerrar la herida.

Exhausto, el hokage se dirigió a la torre para terminar el papeleo que le quedaba aquel día. Al llegar observó que el edificio estaba casi vacío, y se dio cuenta de que ya había oscurecido. Había perdido la noción del tiempo. Estaba por entrar en su despacho cuando de pronto oyó que lo llamaban.

- Kakashi! – gritó Tsunade mientras corría hacia el desesperada. Óbito iba junto a ella. Lo había buscado por odas partes.

- Donde demonios estabas?! – le reprendió su amigo.

- Me quedé con Sakura después de su interrogatorio…

Tsunade desvió la mirada. Le había pedido expresamente que no la interrogasen aun y podía ver por el rostro del hokage que no había ido bien. Sakura estaba frágil y no deberían haberla forzado. La ex goidame sacudió la cabeza para sacarse esos pensamientos que la hacían olvidar el motivo de su urgencia, y le interrumpió.

- Por eso estoy aquí. Tengo los resultados de las pruebas que le hicimos a Sakura. – anunció extendiéndole un informe a Kakashi. Este lo tomó y leyó su contenido.

- Que es esto? – preguntó confundido.

- Al parecer el cuerpo de Sakura está asimilando el poder del fénix. Su sistema inmunológico está por las nubes y sus células se regeneran a una velocidad jamás vista por el hombre. Kakashi… su Byakugō no In seguía activo a pesar de que su chakra estuviera sellado. Inconscientemente, está usando al fénix como su fuente de poder…

- Y eso es algo bueno o malo? – expresó preocupado. Puede que el fénix hubiera salvado su vida pero todo tenía un precio.

- He hecho una predicción basándome en su evolución y… - Tsunade hizo una pausa para tragar hondo – a este ritmo puede que el fénix no necesite romper el sello para liberarse. Le bastará con esperar a que Sakura lo absorba y se fusionen.

- Que? – preguntó aterrado.

- Lo que quiere decir es que se convertirían en la misma persona… – aclaró Óbito.

- El fénix es un dios… Sakura no podrá dominarla si la absorbe. – susurro Kakashi aturdido. – la perderemos para siempre.

- Hay más… - anunció su amigo. El peliplata observó a la rubia que el extendía otro informe.

- He comparado los resultados de Sakura con los de los dos prisioneros que el escuadrón de Neji rescató. Nos preguntábamos por que estuvieron experimentando con humanos y creo saber el porque. – le explicó. – He… he encontrado el ADN de Sakura en el torrente sanguíneo de los prisioneros…

- Le estuvieron inyectando la sangre de Sakura?! – el Ninja Copia estaba más confundido que nunca. – Pero por que?!

- Creemos que fue para ver si se regeneraban… - le explicó Óbito. Kakashi lo miró aterrado – piénsalo Kakashi, para que iban un montón de ninjas desertores y bandidos de poca monta querer asociarse con alguien como Kabuto o los Zetsus?

- Les prometieron ser invencibles…. – murmuró el peliplata.

- Creímos que Kabuto quería al fénix para el solo…pero creo que en realidad lo quería para continuar con sus experimentos para mejorar humanos. – dijo la mujer.

- Así que Kabuto reunió a una serie de criminales que odian las aldeas ninjas con la promesa de hacerlos indestructibles. – comprendió el hokage.

- Si lo que no sabemos es por que – masculló.

De pronto, todo empezó a cobrar sentido para Óbito. Kabuto había intentado tomar el control de la batalla años atrás, pero Itachi arruinó sus planes. Por otro lado, los Zetsus solo se habrían aliado con alguien si sus planes tuvieran un fin mayor… más trascendental que simplemente pura ambición humana. Y solo había un propósito que a su antiguo secuaz le atrairía.

. La guerra – dejo de repente. Tanto Kakashi como Tsunade se giraron atónitos para verlo. – Se preparan para la guerra. – repitió. – por eso mejoran humanos…

- Están creando un ejército. – terminó Kakashi.

.

.

Continuará…