Todos los personajes que aparecen en esta historia son propiedad intelectual de Rumiko Takahashi, los cuales utilizo sin ninguna intención de lucro.
Cartas a la chica desconocida
XXI
. .•.¸¸•´¯`•.¸¸. Ƹ̴Ӂ̴Ʒ. .•.¸¸•´¯`•. .
Para Ranma:
Hey, Ranma, ¿cómo va todo con tu vida? Verás, sé que recién terminó el ciclo escolar hace dos semanas, y debiste estar hasta las narices de trabajos de fin de curso pero, desearía saber qué ha sido de ti, con tu tarea, y con los planes que tenías en mente.
Hay posibilidades de que ya te encuentres a millas de distancia, en las montañas de Japón o de China, entrenando hasta que ya no puedes más, incluso, puede ser que hayas salido corriendo con tu mochila en cuanto terminaron las clases y ni siquiera has recibido o leído mi carta anterior. ¿Estará todavía en el buzón? Una disculpa de antemano si, cuando vuelvas, encuentras muchos sobres obstruyéndolo; me acostumbré muy rápido a estar escribiendo fragmentos de mi vida y voy a tardar un poco en quitarme esta costumbre.
No te molesta, ¿cierto?
Pensarás que soy una acosadora, ¡vaya! No obstante, hay cosas que quiero contarte, porque me estoy imaginando que te alegraría saber. Hoy me levanté muy temprano; antes de bajar al comedor, ya habré terminado esta nota para ti. Luego bajaré a desayunar y me pondré el gi para comenzar a entrenar. ¡Así es, amigo! Hoy comienza el gran regreso de Akane Tendo, la artemarcialista!
Si, salí al mar hace unas semanas, y también me presenté en la escuela para presentar exámenes de recuperación, sin embargo, lo que haré el día de hoy será algo para recordar. Lo he estado pidiendo con tanta fuerza, por tanto tiempo, que pensé que jamás lo lograría. En serio me gustaría que pudieras verlo.
Antes de despedirme, "por ahora" Te hago el recordatorio de que, cuando puedas escribir de regreso, así hayan pasado meses, recibir noticias tuyas siempre será una sorpresa agradable.
Atentamente, Akane
. .•.¸¸•´¯`•.¸¸. Ƹ̴Ӂ̴Ʒ. .•.¸¸•´¯`•. .
Akane bajó por las escaleras, llevando un ritmo lento entre escalón y escalón, dirigiéndose al comedor cuando llegó a la planta baja. En sus manos, llevaba el sobre que más tarde depositaría en el buzón. Tenía mucha ansiedad acumulada. Aún no estaba convencida de enviar esa carta porque su buen amigo había desaparecido de la faz de la tierra, y corría el riesgo de que el buzón se le llenara de cartas gracias a ella.
"Era un tonto" maldijo escuetamente, mientras seguía avanzando.
"Hey, Akane, voy de viaje a… te leo en… tiempo. PD: Leí tu carta, no le cuentes a mamá mis idioteces"…
Sí, en definitiva, habría agradecido hasta un diminuto mensaje como ese. Así sabría mejor qué hacer. De forma inconsciente, apretujó un poco más el sobre junto a su pecho y caminó otro tanto. ¡No! No iba a retractarse de nuevo, esa era la tercera vez que redactaba la nota, y esa sí que la iba a enviar.
Con la anterior se detuvo porque creyó que era demasiado pronto para enviarla, además, Ranma fue muy claro cuando dijo que las siguientes semanas serían demasiado ajetreadas para él. Debía tener más paciencia.
—Buenos días, Akane— Fue asaltada por Kasumi, quien ya se encontraba sentada en el comedor, acomodando los platos con las diferentes opciones para completar el menú—. Me alegro que bajaras a desayunar, papá y Nabiki salieron temprano y no quería hacerlo sola. Por cierto, ¿quieres que lleve esa carta por ti al correo?—.Dijo, al ver el sobre en las manos de la menor.
—No, no será necesario —Se ruborizo Akane, al verse descubierta, de igual forma, no trató de esconder el sobre, Kasumi ya lo sabía—. Esta vez la voy a llevar yo, además, no queda muy lejos. Y obedeciendo a la mayor, tomó asiento y empezó a servirse un poco de pescado, junto con un generoso tazón de arroz.
—De acuerdo —Sonrió, como de costumbre, con una idea revoloteando en su cabeza—. No te olvides de decirle a tu amigo, que es bienvenido en esta casa cuando se decida a venir.
—¿Qué te hace pensar que quiere venir?—. En lugar de arrojarle una negativa instantánea, a Akane le había brotado la curiosidad de saber por qué lo notarían interesado en venir a visitarla.
—Bueno, las clases ya terminaron hace poco —Dijo Kasumi, envolviendo sus palabras en una verdad agradable y bien manejada—. Y el trabajo que estaban haciendo, debió terminar un poco antes. Si continuaron escribiendo, es que ahora deben ser muy buenos amigos, ¿no es así?
—Tal vez—. Sentenció Akane, llevándose un trozo de pescado a la boca y mintiendo de manera pícara. Realmente no quería negarlo, pero tampoco deseaba seguir hablando del muchacho. Un poco de suerte, y quién sabe qué se le podría escapar sin querer.
—Papá dijo que volvería al atardecer, dijo que necesitaba comprar varias cosas que le hacían falta. —Kasumi, decidió darle tregua y cambió de tema—. ¿Vas a esperarlo o comenzarás con tus ejercicios por tu cuenta?
—Suena a que tardará demasiado — Akane lo pensó un momento, pero el atardecer estaba muy lejano— Lo haré yo sola—. Añadió más animada, casi emulando una sonrisa en sus palabras—. Seguro papá se la pasaría llorando si me ve lanzando patadas al aire y descubre que mi pierna ha quedado como una pajilla por el yeso y la falta de entrenamiento.
—Entonces, creo que a mí me gustaría apoyarte—. Dijo Kasumi, y a la joven artemarcialista se le iluminó la cara.
—Y a mí me encantaría que estés allí.
. .•.¸¸•´¯`•.¸¸. Ƹ̴Ӂ̴Ʒ. .•.¸¸•´¯`•. .
En cuanto terminaron con el desayuno, llevaron los platos al lavamanos y comenzaron a lavarlos, hasta que Kasumi la convenció de irse a quitar el pijama amarillo de costumbre y ponerse de una vez por todas su gi. Akane le agradeció y salió corriendo de allí, aunque en lugar de dirigirse escaleras arriba, se sintió hechizada para ir a darle un vistazo al Dojo.
Corrió la puerta y dejó que la luz natural inundara cada espacio del inmueble. El olor a madera le invadió el olfato y la madera se ciñó ante su peso, cuando caminó hacia el interior.
"Amaba esto" se dijo para sí, a la vez que se dirigía al altar que siempre aguardaba en una de las esquinas del lugar y sostenía una gran reverencia.
Así duró unos minutos, en los que todo fue silencio y tranquilidad.
—¿A-Akane?—. Interrumpió una voz masculina, a unos pasos de ella.
La chica de ojos castaños se sintió sobresaltada, deshizo su reverencia y se dio la vuelta para mirar de quién se trataba.
A tres metros de ella, se encontraba un muchacho con vestiduras chinas, que consistían en pantalones azul marino y camisa roja; cabello negro trenzado, una sonrisa tímida, aún con su nombre flotando en sus labios y unos profundos ojos azules; en el suelo, había dejado caer su enorme mochila de viaje y en una mano traía una bolsa de regalo.
—¿Eres… Eres tú?—. Lanzó expectante, Nunca supo la razón de por qué todo en su interior le gritaba que era el chico al que había conocido a través de cartas durante los últimos meses, pero, sabía que su corazón, latiendo fuertemente, y sus piernas temblando levemente, no se equivocaban. Tanta fe tenía en que era él, que ni siquiera lo había llamado por su nombre.
—Soy Ranma Saotome —El chico se acercó e hizo una pequeña reverencia para ella—. Un gusto por fin conocerte en persona.
—Yo soy Akane Tendo —La chica se apresuró al encuentro del joven y también se inclinó para corresponder a la reverencia de su amigo—. El gusto es mío.
Desde sus lugares, ambos inclinados, se observaron durante un segundo, antes de sonreírse con alegría, pensando los dos que ya estaban más allá de las presentaciones formales japonesas.
—¿Aún piensas acusarme con mi madre?—. Le cuestionó en un susurro, encerrando su voz con su mano libre.
—Sólo si dices algo de mi pijama color pollo—. Le respondió ella, en el mismo tono bajo.
Los dos rompieron su reverencia al mismo tiempo e inundaron el lugar con sonoras carcajadas.
. .•.¸¸•´¯`•.¸¸. Ƹ̴Ӂ̴Ʒ. .•.¸¸•´¯`•. .
Fue un encuentro breve. Ambos se fueron a sentar en el tatami, mientras compartían de los regalos que Ranma había traído para los anfitriones de la casa: unos rollos de canela y jugo. El pelinegro le explicó que había tratado de poner todo en orden durante esas semanas, y por eso no había tenido oportunidad de escribirle. Aun así, partiría esa misma tarde a China y no deseaba irse sin conocerla; no le dio más detalles, pero le dejó muy claro que su padre no le dejaba otra opción y que era un completo tarado.
Akane le agradeció su visita y el muchacho se fue, prometiéndole que, aunque no sabía cuándo, volvería; iba a regresar para que entrenaran juntos, como siempre habían hablado.
Este día no le podría ayudar, pero estaba orgulloso de haber podido venir a saludarla justo el día en que su amiga volvía a extender sus alas.
En ese momento, ninguno de los dos imaginaba que su reencuentro sería justo esa misma tarde, de una forma más caótica; más propia de ellos
FIN
. .•.¸¸•´¯`•.¸¸. Ƹ̴Ӂ̴Ʒ. .•.¸¸•´¯`•. .
Notas de autor:
Pues nada, señores, un placer llegar hasta aquí con udstedes…n_n uff, en realidad desde que ideé la historia supe cuál era el final y, para estas alturas, sentí que estaba demasiado abierto, considerando otros fics que tengo con final abierto, más las historias con trama abierta aún. Sentí que debía hacer algo con esto.
Agradezco a los que en su momento su leyeron, así como a las personas que me acompañaron en el rumbof final de esta historia, que sepan que los valoro muchísimo. Y pues gracias. No sé qué más decir. Estoy pensando un oneshot y de ahí, veré con cuál historia puedo seguir, lo primero que suceda.
Como dato ya no relevante porque no terminó así, siempre me imagine que terminaba con un "¿Ranma?... y la canción de la Oreja de Van goh "cuídate" de telón.
Nos vemos luego.
