Corre, camina, arrástrate.
El pútrido cuerpo colosal se movía
La primera respiración de la bestia deja escapar su fétido aliento, era el olor de los cadáveres descompuestos que aún estaban en la boca de la bestia.
¿Por qué los mato? ¿Debía hacerlo? ¿Tenía algún sentido?
La bestia sigue deambulando, acompañada de un sonido de arrastre.
Camina, sigue caminando.
No había salida, solo una entrada.
La bestia no podía cruzar por la única salida sin que el lugar le colapse encima. Y una miasma verde que se le hacía repugnante lo obligaba a retroceder.
Seguía siendo una bestia. Pero poseía una pequeña inteligencia.
Arrástralos. Los cuerpos son arrastrados de una forma muy brusca. El sonido de arrastre y la carne siendo molida viajaba como corriente en todo el lugar.
『.▄▄▄██▄▄▌▌▌███▀▄▄.』
Grita, es lo único que la bestia puede hacer para llamarlos.
Corre… era el sonido de los temblorosos pasos apresurados de alguien que se perdió en los túneles
Espéralo, llegaría pronto. Cuando los retoños se perdían en estos túneles, siempre llegaban a su morada.
¿Cómo? ¿Por qué? ¿No aprendían?
Uno tras otro, seguían llegando.
La bestia se impacienta. El retoño perdido estaba tardando en llegar.
Quería que llegara, no, debía llegar.
Porque cuando llegara…
‾‾‾‾‾‾‾‾‾Lo que anhelaba la bestia también llegaría…
Llega, apresúrate, rápido, rápido. Más rápido.
『.▀▄▌▄▌▌▐▐▀▀▀▄▌▐▀▌▐▐▐▄▌▄▄.』
La bestia se exalta. Su rugido atormenta las almas que aun deambulaban en ese lugar.
‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾La sangre había llegado.
X-_-_-_-_-_-_-_-_-_-X
Los magos y la ciencia era algo que normalmente no se juntaban. Para la magia, la ciencia era un arte que podría llamarse pagano para las costumbres milagrosas de lo que alguna vez fue llamado "Imposible". Esa barrera había sido destruida tanto por la magia y la ciencia, y aunque aún había cosas que ambas no podían hacer. Los milagros que ambas trajeron al mundo era un gran regalo por el cual se podían pavonear.
El mundo de ambos hermanos no estaba tan adelante en la ciencia como Equestria. Pero las grandezas que hacían cada una en sus respectivos mundos eran increíbles.
Pero aun así, magia y ciencia normalmente no iban juntas. Aunque aún estaban las excepciones.
Crowley era una de esas excepciones. El mago de la corte era fanático tanto de la magia como de la ciencia, y aunque la balanza para él se inclinaba más a la magia. El brillo que se creaba en sus ojos cada vez que veía algún artilugio sofisticado era como el de un niño en su cumpleaños.
Por eso, aun si ya no era la primera vez que usaba el llamado "tren" como transporte, no podía evitar maravillarse por la maquinaria sofisticada por la que estaba hecho. Y aunque el leyó un libro entero sobre trenes, la mayoría de conceptos eran desconocidos y complicados para él.
Al final el solo entendió que funcionaba con carbón.
El sonido de las ruedas metal, que resaltaba en el silencio de la noche. Era increíblemente reconfortante y tranquilizador.
En el último tren a Ponyville. Ambos hermanos, sentados uno frente al otro, miraban el paisaje nocturno que veía por la ventana.
Para ambos, como se ha dicho en repetidas ocasiones antes, era reconfortante ver tanta vida en este mundo.
『‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾Arsenio, ¿Recuerdas cuando queme toda la ropa de Lia?』
En el vagón silencioso y deshabitado. Crowley decide iniciar una conversación con suaves palabras para no perturbar la tranquilidad natural que era brindaba por el mundo para la ocasión.
Lia D Sion. Una de las hermanas adoptiva de ambos, una chica que pertenecía a la raza de semi-humanos. Siendo ella del linaje felino de los leones.
『¿A qué viene la pregunta?』
『Simplemente quiero hablar un rato. Además, en casi todo el tiempo que hemos estado aquí, no ha habido alguna conversación sobre nuestros otro hermanos.』
『¿Lo dices por Obrespo?』
『‾‾‾‾No, el seguramente esta en algún lugar haciendo un desastre. Igual tarde o temprano lo veremos de nuevo, así que no hay que preocuparse por el』
Aunque el paradero de su hermano piromántico era desconocido para ambos, el que fuera "esa" misma persona la que estaba desaparecida, no era para nada preocupante para los dos.
Obrespo tenía su naturaleza infantil y tramposa, como buena característica de los que usaban la magia. Con su alto control en la magia de fuego y aunque no lo crean su gran ingenio pese a su actitud. Obrespo era una persona muy difícil de atrapar.
Era fuerte además, la única preocupación real era alguna de sus movidas hubiera salido mal. Sobre todo si había mujeres de por medio.
『Pero deja eso de lado. No has contestado mi pregunta.』
『‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾Si lo recuerdo. Lia estaba tan enojada que tomo tu ropa en compensación y te obligo a estar desnudo por tres días. También recuerdo que ella había sellado tu magia para que no crearas nueva.』
『¡Ugh! No pensé que lo recordarías tan bien.』
Hechos que habían sucedido tiempo atrás. Crowley por simple humor, y un toque de venganza había decidido hacer una hoguera con toda la ropa junta de su hermana y aunque pudo haberlo hecho con magia para no dejar evidencias, la satisfacción de hacerlo con sus propias manos había sido increíble.
『También recuerdo que unos días después. Ella fue al pueblo cercano y subasto tus ropas de lino a un grupo de mujeres.』
『¿¡Eh!?‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾ si puedo preguntar, ¿Cómo paso eso? No me di cuenta de que faltaran algunas en mis prendas.』
『Ella le pedía a Obrespo que hiciera nuevas, y después de que las usabas las subastaba de nuevo.』
『¡Ese zángano traidor y esa loca depravada¡ ¿Por qué no los detuviste?』
Habiendo descubierto esa vieja apuñalada por la espalda de parte de aquellos, Crowley estaba completamente alterado por hecho de que sus cosas íntimas hubieran sido vendidas como un mero objeto. Además, si Arsenio tenía conocimiento de esto, daba a entender que se lo habían dicho o los había atrapado en el acto.
Lo que daba a un caso de triple traición.
『Porque no era de mi incumbencia, además. Creo que en esos días también me pareció divertido… supongo.』
La expresión de Arsenio era complicada, parecía como si el caballero cenizo estuviera tratando de desenterrar aquellos sentimientos que había sentido en aquella ocasión… pero al final la respuesta fue nada… como muchas veces antes.
『Crowley, ¿Aun puedes usarlo?』
Con ahora la pregunta de Arsenio al aire, Crowley dirige su mirada a su parte lástima. Solo pudo ver su mano, con las cicatrices que la llenaban como grietas.
El lugar en donde se originó "el escudo".
『Fue completamente destruido‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾ya no me responderá.』
『Entiendo.』
Arsenio asiente en entendimiento, y relaja su postura en el asiento del vagón.
Crowley… se queda en silencio. Observando su mano derecha. Pensando.
[Rho Aias] uno de los 7 anillos que protegían el cielo. Uno de los escudos más fuertes de la humanidad.
No era una reliquia, ni alguna clase de magia. El escudo solo podía entrar en la categoría de "invocación".
El hombre en problemas llora y grita por ayuda. Es el escudo quien elige si ayudarlo o no. Respondió el llamado de Sigrid hace mucho tiempo… y también había respondido al suyo.
Cuando necesitaba ayuda. El héroe portador de uno de los anillos del cielo, Ayax. Le extendió una mano en ayuda.
Y ahora ese escudo se había roto.
A pesar de ser una invocación, el escudo seguía las leyes terrenales de las armas. Cuando una es destruida, ya no puede ayudar a su portador. El escudo aun podía ser invocado, pero no por la mano del mago Crowley.
『No hay nada que hacer.』
No podía lamentarse por aquel escudo perdido. El escudo había cumplido su tarea.
Crowley deja caer su mano, y agacha su cabeza al aire desolado del vagón, donde solo estaban él y su durmiente hermano.
『‾‾‾‾‾‾‾Gracias.』
Y aunque no había un héroe o escudo al cual dirigir esas palabras. El mago agradece junto con todos los sentimientos de su corazón. Dando significado a su gratitud.
No solo por el escudo que lucho hasta el final a su lado…. si no también por el escudo con el cual fueron salvados hace mucho tiempo.
X-_-_-_-_-_-_-_-_-_-X
De todos los bosques que existían dentro y fuera de Equestria. Tenían que asignarle el peor de todos.
Arboles altos y de madera negra, césped y arbustos de apariencia tosca y desarreglada. Típico de la naturaleza impredecible.
Las aves nocturnas cantaban, ramas eran pisadas por animales grandes y pequeños.
El bosque parecía observarla.
『…』
La chica estaba nerviosa, gotas de sudor caían de su frente. Y sus instintos le gritaban que este bosque era peligroso.
El Bosque Everfree, estaba mostrándole todo lo que poseía para ahuyentar a los intrusos.
El bosque estaba amenazándola.
Pero…
『Respira, Como te enseñaron. "El" te está protegiendo.』
La chica inhala profundamente, el oxígeno que brindaba el bosque parecía congelarle los pulmones. Y cuando el aire es expulsado. Todo se queda en silencio.
Ya no había ramas quebrándose ni aves nocturnas cantando, los arboles parecían haberse encogidos, como si quisieran esconderse, y el viento helado que antes golpeaba su cuerpo. Se había detenido.
La chica se calma, y sigue caminando ahora con renovada confianza.
"El" la estaba protegiendo. "El" la estaba cuidando. "El" estaba caminado a su lado. "El" la estaba guiando. Como un padre junto a su hija dando un simple paseo en el bosque.
Ella no tenía a nada a que temerle. Porque la Gracia y la Autoridad de "El". No la abandonarían. Así que era su deber completar la tarea que le encomendaron.
Ella aún estaba dolida por la muerte de su amigo, y aunque ella era la más nueva en el grupo, los lazos que había formados con todos, ya se habían unido en una amistad que perduraría hasta el final.
Y era por esa amistad, junto al Amor que le era brindado por "El": que no podía dar marcha atrás.
Todo estaba en silencio.
Camina.
El bosque se hace menos denso.
Camina.
Los caminos que antes estaban ocultos se revelan.
Camina.
Estaba cerca, podía sentirlo.
Camina.
Por eso debía seguir caminado, el objetivo que ella estaba buscando estaba cerca, muy cerca. Tan cerca que podía escuchar el sonido de sus pasos.
*Tapa* *Tapa* *Tapa*
Los pasos se acercan y los arbustos se mueven. Algo estaba caminado entre ellos.
Era lo que ella buscaba. El tiempo que había durado en el bosque estaba dando sus frutos.
…Silencio. Aquel silencio sofocante era increíblemente reconfortante para ella.
Y ahí, en medio de la oscuridad del bosque, surgiendo de los arbustos. Una armadura vieja, oxidada y con múltiples grietas. Brilla con la poca luz de la luna, con unos ojos blancos como los de un muerto.
『…‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾』
Con la mano derecha sujetando la empuñadura de la espada. El hombre la observa en silencio.
『Ayúdame, por favor.』
La chica suplica, con la luna y el bosque como testigos.
X-_-_-_-_-_-_-_-_-_-X
Arsenio se despierta de su sueño por el repentino sonido silbante del tren que anunciaba la llegada al destino de ambos. El observa a su hermano, cuando la mirada de ambos se encuentra. Un sentimiento de entendimiento le es transmitido.
Habían llegado a Ponyville, no necesitaba escuchar el anuncio del chofer del tren para darse cuenta de ello.
Ambos salen del tren, y después de agradecer al cansado chofer. Comienzan a caminar hacia el bosque que era su hogar.
Como era de esperarse de aquel pequeño pueblo en la noche, los caminos estaban vacíos y silenciosos, tanto que podían confundirlo con alguna clase de pueblo fantasma. Pero las pocas luces de las lámparas mágicas o de aceite aun encendidas anunciaban la presencia de los dueños de los hogares.
Con una nueva inhalada, los pulmones sin vida de Arsenio se llenan de una sensación cálida debido al aire limpio. Se sentía reconfortante.
Que palabras tan falsas.
La calidez de la sangre recorriendo las venas. No estaba.
El dulce palpitar de su corazón. Se había detenido.
La capacidad de sus pulmones de respirar y sentir gratificación por el aire limpio de Equestria. No existía.
『Te ves pensativo, hermano.』
El silencio de la noche es un interrumpido por las palabras de su hermano Crowley.
Arsenio respira. Aunque era acción inútil por el falso placer de recibir aire.
『Es curioso‾‾‾‾‾‾‾‾Como estas noches hacen que pienses en aquello que ya no tienes.』
『Lo dices por el estado de tu cuerpo, Arsenio. ¿Siempre piensas lo mismo?』
『No hay día que no lo haga.』
Siempre anhelando respirar nuevamente, Arsenio pasaba todos sus días en un bucle de autocastigo. Recordando aquello que ya no tenía.
Para un ser humano era normal sentir todo tipo de gozos y también de una gran variedad de sentimientos. pero‾‾‾‾‾‾‾‾‾ ¿Qué pasaría de se pierde eso de golpe?
Jamás volver a sentir fatiga o dolor, desprenderse del sentimiento de llenarse el estómago de comida y la garganta con alcohol ya que no podías sentir sed o hambre.
Sin temor a enfermarte o morir. Un cuerpo inmortal, uno que aunque fuera destruido volvería a la vida.
Algo que era deseado por muchos.
Que estupidez…
『Sé que es una completa estupidez preguntar, pero… ¿Sufres?』
Una persona con un cuerpo que no podía morir, no tenía razones para sufrir por aquel regalo placentero.
Un cuerpo con el que podías alcanzar lo inalcanzable. Comer todo lo que quieras, beber todo lo que quieras, escalar cualquier montaña sin cansarte las piernas, nadar los mares enteros sin sentir fatiga en los brazos. Hacer todo lo que la humanidad no podía hacer.
Ese era el concepto infantil que las personas tenían de un cuerpo inmortal.
Pero para Arsenio, que era poseedor de uno de esos cuerpos soñados. La realidad era otra…
『Cada día.』
Una respuesta corta y clara. Una respuesta que debería cargar un mar de resentimiento encima. Pero era tan vacía como el hombre que la había dicho.
Nada es gratis en la magia.
El cuerpo inmortal de Arsenio cargaba con el peor de los castigos.
El sentimiento de hambre insaciable perduraba todos los días. Comer no lo arreglaba.
Su garganta estaba tan seca como un desierto, y ningún líquido le traía la satisfacción de la humedad recorriendo su garganta.
El sentimiento de estar ahogándose ya era tan normal para Arsenio como respirar. El aire no saciaba sus vacíos pulmones.
Con un corazón que había dejado de latir hace mucho, el cuerpo inmortal de Arsenio le había mostrado un mundo completamente blanco.
Blanco, sin ninguna de las conexiones de la humanidad con la tierra.
Todo lo que él hacía era falso. Completamente falso. Sin algún apiste de verdad.
Arsenio no podía sentir, pero era atormentado por todos los malestares existentes al mismo tiempo.
Pero incluso eso ahora era blanco. Ya no había hambre ni sed, pero él estaba seguro de que aún estaban.
No sentir los bienes pero si sentir los males.
Que contradictorio era el mundo.
『No sé qué decirte… aunque estoy seguro que no serviría de nada decir algo.』
Estando juntos desde casi toda su vida. Era Crowley quien más lo entendía.
『La maldición se ha hecho más débil con el pasar de los años. No te preocupes.』
『Es eso así…』
Su hermano Crowley aun parecía estar desconcertado. Eso era la prueba para Arsenio de que él era un buen hombre. Siempre preocupándose, y siempre ayudándolo. Y aunque Arsenio sabía que la idea de que su maldición se ha hecho más débil, es algo infantil y tal vez errónea. El aun tenia conservaba las esperanzas, y eso era una prueba irrefutable de que lo que había dicho podía ser verdad.
Ya que solo las criaturas vivas son las puede albergar el sentimiento llamado, esperanza.
『*Sigh*』
Arsenio suspira, y observa el muro de árboles que marcaban la entrada al bosque malicioso. Ambos entran al bosque sin dudar, la confianza que tenían ambos hermanos de cruzar el bosque se debía a los repetidos viajes que hacían dentro y fuera del bosque.
El bosque parecía temerles, y los dos jamás han tenido algún percance desde que llegaron.
Crowley y Arsenio caminan por el mismo camino. Era el mismo trayecto de siempre, con los mismos árboles, arbustos y flores. Sin ningún cambio aparente a simple vista.
Pero había algo diferente, algo irracional, algo incomprendido.
El camino era igual pero tan diferente a la vez.
Arsenio observa a su hermano, el no parecía notar el cambio.
Su visión viaja por la líneas que dejaban los arboles a su alrededor. Buscando ese algo diferente… Silencio, solo había silencio. Sofocante e impenetrable, el silencio bañaba la oscuridad.
『Crowley…』
『‾‾‾‾Si, ¿Qué pasa?』
『Voy a tomar un pequeño desvió. Necesito ver algo, ¿vienes?』
Cuando los ojos de Arsenio se concentraron en un camino cubierto por un par de arbustos, el sentimiento de una cuerda invisible jalándolo hacia esa dirección llego. Sus piernas también le pedían ir por ese camino, el instinto de combate lo estaba guiando.
Ir solo también era opción, pero Arsenio estaba seguro que Crowley no lo pasaría por alto, y honestamente no era su intención ir solo. No por miedo, sino porque el mismo sabía que podía confiar en su hermano en cualquier momento para ayudarlo.
Debía tratar mejor a su familia.
『Si soy honesto, sigo cansado, quiera llegar al Castillo y dormir.』
『Entiendo.』
Que su hermano le diera una negativa también estaba en sus planes, ya que él sabía que incluso con pociones o magia. La fatiga era algo difícil de eliminar del cuerpo.
Por eso, Arsenio no insiste y deja a su hermano seguir el camino hacia el castillo. Mientras el cambia su trayectoria y se adentraba al camino cubierto de arbustos.
Caminado, Arsenio no se detenía aunque estuviera cruzando por en medio de los arbustos. Su ropa no se quedaba enganchada en las ramas, estaba protegida con magia.
El silencio sigue, sus odios no escuchan.
El arbusto parecía haber dejado de sonar.
Y el bosque parecía tener miedo.
Arsenio, llevando su mano derecha hacia su espada. Es cubierto de cenizas y, su confiable armadura estaba puesta. Las buenas conveniencias de la magia, el cambio rápido de equipamiento. Arsenio podía cambiar entre ropas normales y su armadura muy fácilmente por un pequeño coste de mana.
Camina, sigue caminando.
Los que estaba buscando estaba adelante, en el final del trayecto.
Camina, sigue caminando.
El final estaba cerca. Su corazón hacia un falso palpitar.
Entonces… el bosque parecía abrirse como las cortinas de un teatro. La imagen del mundo tarda en llegar a su cerebro. Lentamente todo se vuelve más claro, y cuando el mundo termino de pintarse.
Frente a él, una chica. Pequeña y de rasgos infantiles, no parecía tener más de quince años, lo observa.
『…‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾』
Arsenio la observa en silencio, los ojos blancos del caballero observan aquellas praderas blancas cubiertas de flores rosadas que eran sus ojos. De hecho, observando con claridad, él pudo notar que las irises de la chica tenían forma de lirios rosados.
La chica lo observa en silencio por un momento, y después…
『Ayúdame, por favor.』
Ella le habla, suplicando. Era una solicitud desesperada de ayuda.
X-_-_-_-_-_-_-_-_-_-x
X-_-_-_-_-_-_-x
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『Por favor, Caballero cubierto de cenizas, solicito tu ayuda.』
Siendo llamado por un viejo título, Arsenio escucha el pedido de ayuda de la pequeña chica.
Observando aquellos ojos, la mirada florada de la chica brillaba con la anticipación de escuchar su respuesta. Ella también tenía una expresión tensa, debido a la interrogante de si el aceptaría o no.
¿Quién era esta chica y por qué pedía su ayuda?
『¿Quién eres?』
La inconformidad abundaba en el aire, y Arsenio le preguntaba con su cara estoica.
『S-soy la sabia de la armonía de la secta del Dragón. Encargada con los deberes de la Amabilidad, Eri Cor Carolis. Y quiero q... ¡E-espera! ¡No tengo malas intenciones!』
Mientras se presentaba, el rostro de la chica, Eri. Había adaptado un sonrojo en sus mejillas, como si le diera vergüenza presentarse de esa manera, pero su estado de ánimo cambio abruptamente tan pronto Arsenio apretó el agarre y estaba punto de sacar su espada.
El largo y lacio cabello rosado de Eri revoloteaba furiosamente en su arranque de pánico.
Arsenio suelta el mango de su espada. He inclina su cabeza un poco. Estaba dudoso.
¿Esta chica era de verdad de la secta del dragón?
Se veía muy joven, y su actitud era completamente diferente a lo que se esperaba de un sectario. Aunque Arsenio también admitía que todos los sabios que había visto hasta ahora eran completamente diferente a lo que él esperaba.
『B-bien, ya que te tranquilizaste, comenzare a explicarme. Ocupo tu…』
『¿Cuántos años tienes?』
『¿Eh? ¿Qué dijiste?』
『¿Cuántos años tienes?』
Arsenio repite la pregunta como si fuera una máquina. Le había prestado atención en cuanto ella dijo que iba a comenzar a explicarse, pero Arsenio no podía sacarse la duda que cuantos años tenía.
Se veía muy joven e inocente. No parecía una sectaria. La blanca túnica religiosa parecía incluso un simple disfraz y le daba un toque aún más infantil.
『Es de mala educación preguntarle eso a una dama pero… supongo que sí quiero tu ayuda debo responder. Tengo veinticinco.』
『veinticinco…‾‾‾‾‾‾‾‾』
Demasiados años, hacia completamente contraste con su apariencia.
『¡S-si tienes algún problema con mi edad, habla!』
Histérica, Eri parecía haber adivinado sus pensamientos. Ella infla sus mejillas en protesta y parecía que quería golpearlo.
Arsenio inconscientemente da un paso hacia atrás. Aunque él era un fiero guerrero que estuvo en incontables luchas, y su cuerpo y persona no podían sentir nada. Inconscientemente aun reaccionaba con miedo al enojo del sexo opuesto, como si eso fuera una reacción natural sean quien seas.
『¿En que necesitas mi ayuda?』
Arsenio retoma el origen de todo el asunto, y Eri parece calmarse y le responde.
『Hay un reino, cerca de los fines de este bosque. Hay hambre y pobreza, están sufriendo y la realeza no hace nada para arreglarlo.』
『¿En dónde entro yo?』
Aunque Arsenio estuvo atraído por la información de que había otro reino en el Everfree. Su atención estaba era en que papel se suponía que debía tomar. Un reino con hambre y pobreza.
¿Ella quería que los ayudara? ¿Qué les diera dinero y comida?
『Quiero que derroques a la realeza actual.』
Una respuesta directa, le estaba pidiendo que el asediara el lugar y acabara con el rey y la reina. Liberando las cadenas de la realeza, el pueblo estaría libre y harían lo que quisieran.
Arsenio, no entendía. Si teniendo el rey y la reina no acababan con el hambre, que estos dos desaparecieran no arreglaría nada. En realidad, lo empeorarían. Sin gobernantes ni herederos, el país se convertiría en una zona sin ley, donde el caos seria lo único que reinaría.
Además, el no sacaba beneficio alguno en acabar con el equilibrio de un reino entero.
『¿No puedes hacerlo tú? Eres una miembro de la secta, una Sabia para ser más específicos.』
La mayor interrogante de todas. Siendo nombrados por el título "Sabio" o "Sabia" la chica, Eri. Igual que todos los demás, debería ser portadora de su propia Autoridad. La cuál sería su mayor carta de triunfo. Si la suposición de Arsenio era correcta, ella podía derrocar a la realeza sin ayuda si se lo proponía. Pero había venido pidiendo ayuda.
¿Por qué?
『Acudo a ti, por las ordenes de ka-obda. Él me dijo que buscara al caballero cubierto de cenizas, o el creador de estrellas, y que pidiera la ayuda de alguno de los dos.』
『Ka-obda… ¿De dónde conoces ese dialecto?』
『Me lo enseñaron desde mi nacimiento, fue ka-obda quien me crio y me enseño.』
Había cariño en las palabras de Eri, un cariño que era dirigido a alguien que no se encontraba aquí.
Ka-obda, es la palabra para "Padre"… en la lengua natal de ambos hermanos. Una lengua que no debería existir en Equestria.
El gran dragón conocía ambos mundos, eso fue una conclusión rápida que saco Arsenio. Pero además de eso, lo que él no podía pasar por alto era lo que había dicho sobre quien la crio.
Para la secta, no había palabra con más autoridad que la del gran dragón. Ni maestros, ni padres, ni cónyuges. El dragón siempre debía estar por encima de todo, incluso por encima de ellos mismos.
Ka-obda, el que crio a esta chica y le ordeno buscarlo.
El único que podía darle ordenes a los Sabios.
No podía ser nadie más que el propio Ouroboros.
『Está bien, acepto tu solicitud. Llévame a aquel reino.』
『¿Eh? ¿De verdad, tan fácil?』
Eri se mostró sorprendida y desconcertada, Arsenio sabía que el mismo había aceptado demasiado fácil el pedido de ayuda aun con muchas cosas al aire. Pero…
『Si fue "El" quien te ordeno buscarme. Sin duda es algo que no puedo ignorar.』
Comienzo, pasado, presente, futuro, fin y reinicio. El dragón que quebraba las leyes más fuertes de la humanidad estaba buscando que fuera Arsenio o Crowley los que se encargaran de este problema. El mar de probabilidades, tanto buenas como malas enfermaba los pensamientos de Arsenio.
No podía ignorarlo, él estaba seguro que había ese "algo" que "el" quería que él o su hermano buscaran.
¿Pero que era?
Ouroboros no hacia milagros, así como el mismo creador. El gran dragón dejaba que los hilos del destino fluyeran mientras observaba en silencio en alguna parte del cosmos. O eso decían.
Arsenio levanta la mirada y observa los pocos trozos del cielo nocturno que los arboles permitían ver, justo donde se filtraban la luz tenue de la luna.
El firmamento, las estrellas, y el cosmos. El lugar inalcanzable que se decía era la morada de Ouroboros y el Creador. Un lugar donde solo la alta lucidez podía llegar.
Lucidez, busca la lucidez. Encuentra el secreto oculto por el dragón en aquel reino que se estaba desmoronando.
『Oye…』
En el silencio de sus pensamientos, una voz infantil suena. Era la chica, Eri. Que aún estaba mirándolo y esperando una respuesta.
『¿Es normal que tu espada haga eso?』
Arsenio observa a la mencionada que aún estaba en su funda.
La funda que era tan vieja como la espada. Tenía múltiples caminos formados por fisuras, como si estuviera rota.
Estaba caliente, el color rojizo del fuego se filtraba por las fisuras, y las cenizas caían hacia el césped del lúgubre bosque.
『Sí, es normal. Significa que ella también está de acuerdo en ayudarte.』
『Ooohhhh….‾‾‾‾‾‾ es una espada genial.』
Eri alaba su espada con sinceridad.
Justo como había dicho Arsenio, la espada que lo había acompañado durante tanto tiempo estaba dando su respuesta positiva, junto a un ardor de anticipación por lo venidero.
La espada también sabía que encontraría "Algo" en aquel reino. Y eso fue la última señal que Arsenio necesitaba para confirmar su viaje hacia aquel lugar.
Ya se encargaría de informarle a su hermano después
X-_-_-_-_-_-_-_-_-_-X
Metal. Choque.
Rápido, muy rápido.
Metal, metal, choque.
Tan rápido que incluso el acero parecía deslumbrar las estrellas.
Choque, metal, deslizamiento.
*¡Paf!*
Es una patada la que dan fin al encuentro.
『Levántate, mi amigo. La victoria que se encuentra en el filo de mi espada no la conseguirás en el suelo.』
Una voz joven y gallarda, que parecía cautivar al cielo y las estrellas, habla. Las ropas negras, opulentas. Parecían hacer un baile que atraía al firmamento al moverse en el aire por sus finos y perfectos movimientos.
『Así como la magia, deja que la fuerza del acero se deslice como si fuera una parte de tu cuerpo.』
A quien estaban dirigidas esas adornadas palabras de enseñanzas. Era el chico en el suelo quien las escuchaba.
A diferencia del hombre de pie, el chico en el suelo a pesar de tener una apariencia normal, con el atractivo natural de la juventud. La forma que la que había estado luchando, blandiendo la espada de un lado a otro. Con movimientos torpes he innecesarios, llevando demasiada fuerza a sus brazos que lo hacían perder el control de la inercia de sus ataques más pesados.
El resultado natural entre maestro y aprendiz.
『¡No puedo! ¡Simplemente no puedo!, eres un monstruo, una bestia. Derrotarte es completamente imposible. ¡Además!, ¿Por qué estamos haciendo esto?』
El aprendiz en el suelo se exalta y habla. Ya habían estado desde hace tres horas en aquel mismo patio trasero del cristalino castillo de la amistad. Durante todo ese tiempo, el mismo resultado que acaba de ocurrir se repetía como la cinta de una película.
El golpeaba y terminaba en el suelo. Ese era el resultado inevitable que Spike tenía cada vez que inexpertamente blandía la espada en su mano derecha hacia su maestro.
『Spike, tengo sentimientos, ¿Sabias? Que me digas de esa forma es hiriente. Además, la solicitud de este entrenamiento extra fue dada por la persona que tienes detrás.』
El perfecto maestro, Bach Le Fey. Con su cara adornaba con una sonrisa atractiva y una pequeña expresión dolida, señala hacia el único espectador que estaba en el lugar.
Spike observa el lugar señalado. Ahí, una chica de belleza envidiable, con su cabello ébano bailando al compás de la brisa de la noche, los observa.
Jino "La bruja" La mujer que parecía tenerle más odio en este mundo.
El cuerpo escamado de Spike tiembla, temiendo lo peor sobre las intenciones ocultas de la bruja.
『¡Ay!』
Una pequeña piedra fue pateada por el tacón de la sirvienta hasta su frente.
『Estas teniendo pensamientos groseros hacia mi persona. Claro, no es raro que una cosa como tú no pueda evitar ser atraído por mi encantador cuerpo. Pero si aprecias tu descendencia, deja de mirarme con esos ojos.』
『¿De verdad, Spike? Deberías tener más respeto hacia las damas.』
『¡Equivocada! ¡Estás muy equivocada! ¡No digas tales calumnias sobre mí! ¡Y tú, Bach! ¡Deja de creerle tan fácil a esta mujer! ¡Simplemente estaba pensando en lo malvada que eres!』
Aun con el dolor palpitando en su frente, y con la sensación de tener un agujero también. Spike replica hacia las mentiras infundadas y se defiende de la pequeña agresión verbal de Jino y Bach.
『Basura.』
『¡Oye!』
Los acontecimientos rutinarios a los que Spike ya se había acostumbrado, casi.
Aunque el dragón pensaba que con cada día que pasaba Jino le estaba teniendo más confianza, cada vez que ella podía lo calumniaba cada vez que podía. En solo dos días, Jino había hecho que su hermana Twilight ahora tuviera miedo de estar cerca de él.
Todo se estaba poniendo feo.
『Ya déjalo así Spike. Vuelve a levantarte he inténtalo de nuevo, sujeta con firmeza la empuñadura y balancea fluidamente. Como si estuvieras cortando el agua.』
『No entiendo, simplemente no entiendo. Tu forma de enseñar es demasiado complicada. ¿Para qué quiero cortar el agua?』
Spike se levanta, se sacude la tierra en su ropa y se vuelve a poner en posición, llevando la fuerza hacia la empuñadura de la espada, bajando un poco su postura y colocando sus pies firmes en el suelo. El comienza a balancear la espada nuevamente.
Dos golpes. Uno para empujar su espada con gracia hacia otra dirección junto a una fuerte patada que lo vuelve a mandar al suelo.
Spike gime de dolor. Pero se levanta nuevamente.
Aunque él lo negara, la verdad era que Bach enseñaba demasiado bien. A pesar de que la mayoría de explicación que había estado recibiendo de él estaban compuestas por palabras complicadas y analogías. Era como si el conocimiento que trataba de transmitir le llegara directamente al cerebro.
Anormal, era simplemente anormal. El hombre perfecto, Bach. Era una existencia que hacia todo perfecto.
『(vaya, mierda.)』
Spike se queja en sus pensamientos.
Desde el día de ayer, inesperadamente. Bach había interrumpido sus estudios en los libros de magia y lo llevo al patio atrás del castillo para entrenar con la espada hasta muy tarde.
La razón, Spike no la conocía. Simplemente había dicho lo que Bach pedía porque justamente era ese mismo hombre perfecto el que se lo pidió.
¿Por qué?
Spike no podía encontrar la respuesta por sí mismo, y justo cuando decidió preguntar. Grata fue su sorpresa al saber que esto había comenzado por la solicitud de la sirvienta de ojos afilados como cuchillos.
El joven dragón estaba seguro que esto era simplemente para que ella lo viera siendo apaleado, vaya bruja.
『¡Agh!』
Otra piedra lo golpea, esta vez en su mejilla izquierda, y aprovechando como todo un profesional la apertura dada por su compañera. Bach lo vuelve a llevar al suelo.
La intuición femenina daba miedo.
El objetivo para terminar su tortura. Bach estaba en medio de un círculo tan pequeño que incluso si el galante hombre diera un paso saldría de este.
Spike tenía que sacarlo de alguna forma de ese círculo. Había estado fallando rotundamente desde ayer.
Bach giraba sobre sí mismo para darle una patada, se flexionaba para darle un golpe, o simplemente le daba un golpe contundente con la empuñadura.
Increíblemente no salía del círculo.
¡Incluso Bach había sido lo suficientemente descarado como para saltar por encima de su cabeza y darle una patada en medio del aire!
Cuando volvió a tocar el suelo, estaba perfectamente posicionado en el círculo nuevamente.
Todo parecía una tarea imposible.
*Paf*
Otro golpe, Spike está de nuevo en el suelo. Esta vez le cuesta más levantarse.
Spike intenta tomar la espada, pero su mano no dejaba de temblar y cerrarla parecía imposible. La forma en la que Bach había repelido su último ataque lo dejo con la mano entumecida.
『Dejémoslo hasta aquí por hoy. Si quieres mañana te puedes tomar un descanso.』
Al salir del círculo, Bach suelta la espada y esta desaparece en motas de luz. Su atractiva figura camina hacia él.
Spike se sienta y sujeta su mano derecha. El dolor irritante que no le permitía cerrar la mano aun persistía con fuerza. Aunque a primera vista parecía que Bach había desviado su espada fácilmente, la fuerza que había usado el galante hombre se reflejó con furia en la hoja hasta su mano.
Por un momento incluso llego a pensar que no podría mover el brazo entero. Claro que no era la primera vez que eso ocurría.
El día de ayer también le había pasado un par de veces y la rápida solución era…
『Vamos, ya sabes que hacer. Dame tu mano.』
Bach le extiende la mano.
Spike se queda mirando la mano cubierta por guantes blancos como la nieve. Una mano que se veía pequeña pero firme, que poseía la combinación de la ternura juvenil y la firmeza masculina.
Era confuso para Spike.
Pero a pesar de todo el no duda demasiado y toma la mano del hombre. Casi al instante de entrar en contacto con la mano de Bach, el alivio parecía filtrarse por dentro de su cuerpo y el dolor se mitigaba.
Las propiedades curativas de naturaleza, uno de los muchos beneficios de Bach por su Autoridad.
Hasta donde Bach le había explicado a Spike. La Autoridad de Bach, Gea o Protección divina de la naturaleza. Conectaba al hombre portador con la naturaleza del mundo.
Bach se hacía más fuerte dependiendo de la naturaleza en el mundo. El galante hombre había dicho que debido a la naturaleza de este mundo, en casi todos los rincones de Equestria conseguía un gran poder.
Pero no era tan fuerte como en su antiguo mundo. Equestria era un mundo cubierto de verde, claro que aún estaban las zonas nevadas, desiertos he incluso las zonas volcánicas como el reino de Volkachia. Bach conseguía poder de todas ellas por igual.
Con lo que no contaba Equestria, eran los bosques elficos, montañas de escarcha o cualquier zona mágica con un alto poder espiritual.
En Equestria la vegetación era más viva, pero debido a que no contaban con la existencia de los Elfos. La conexión con los espíritus del bosque y las bendiciones dadas a ellos no existía, y la poca magia que tenían estos lugares era increíblemente débil.
El único punto que parecía tener una alta concentración mágica era el bosque Everfree y eso se debía a los residuos del marchito árbol de la armonía.
Pero aun sin la fuerza mágica de aquellos lugares sagrados, Bach todavía poseía la mayoría de sus habilidades. Una de ellas era poder sanar las heridas y disminuir la fatiga de quien tocaba.
Un botiquín muy confiable.
El entumecimiento se va junto con las heridas superficiales por los repetidos golpes y patadas. Con una razón como esa, no se oía tan mal el tomarle la mano a otro hombre, pero…
『¡Ja!』
『Tch…』
Jino siempre se hacia esa pequeña risa burlona que perforaba sus odios de una forma irritante.
『Tarde en comprenderlo, pero ahora entiendo. Para ti, todo es bueno.』
『¡Claro que no!』
Para el que no entienda, ella se estaba refiriendo al "Todo es bueno" que era increíblemente mal visto por la sociedad.
¡No, él no era de esos!
『Bach, ¿Todos los elfos son rubios, verdad?』
Con la curación terminaba, Spike decide comenzar con su juego de preguntas diario. Una pequeña costumbre que parecía haber agarrado desde que Bach y Jino comenzaron a vivir con ellos. Pero no podían culparlo por ello, tener a dos personas de un mundo completamente diferente, donde la mayoría de "fantasías" existían, era una oportunidad que solo llegaba una vez en la vida.
Así que lentamente Spike saciaba su curiosidad hablando con Bach o Jino. Y ambos siempre respondían sus preguntas sin ningún problema, a menos que fuera algo muy personal.
Claro que Spike era más sutil que su hermana Twilight. Así que casi nunca pasaba de una o dos preguntas diarias y eso se debía a que normalmente las conversaciones se extendían demasiado.
Y esta vez Spike estaba muy curioso sobre los elfos. Él ya los había visto en un par de comics y libros, seres nobles y leales, con un gran amor al bosque. La raza de los elfos era conocida como Los nobles del bosque.
Los hombres y mujeres elficos constaban de una gran belleza. Con ojos brillantes como el sol y elegante cabello dorado y claro que su rasgo más distintivo, sus orejas largas y hermosas como hojas de árbol.
Spike se había emocionado ya que había visto a una pequeña elfo en el castillo de los hermanos.
『¿Lo dices por el cabello de Amelia?』
『Muestras tus verdaderos colores, asalta cunas』
Bach había dado justo en el clavo y Jino arremetió con fuerza también.
『Sí, me pareció muy curioso que su cabello fuera castaño y no rubio Como en los libros.』
Haciendo odios sordos a las palabras de Jino, Spike piensa en la pequeña elfo, Amelia Lurguim Wanchester. El solo la había visto una vez, pero se había sentido cautivado por aquel largo cabello castaño que jugaba muy bien con la pequeña cara de bebe que tenía la elfo.
『Ha ella no le gusta que la vean con el estereotipo de los elfos, dice que eso ya está pasado de moda y es mal visto por muchos.』
Los elfos eran neutrales en la vida moderna de la fantasía, pero acorde a su naturaleza noble. Ellos repudiaban a todo aquel que no fuera uno de los suyos.
Mirando siempre por encima a todos. Sin respeto alguno por todo aquel que no siga las tradiciones de su tribu, con el repudio tallado en la espalda incluso si nacías como un "sangre sucia".
Los elfos incluso odiaban más que nada que cualquier no elfo los tocara.
Igual a muchos nobles de otros reinos. Esa era la realidad de esta supuesta noble raza.
『Entonces ella no usa arco o magia, ¿Estoy en lo correcto?』
Bendecidos con precisión y puntería. Los elfos eran los mejores arqueros conocidos en la tierra.
Conexión espiritual con los bosques y la naturaleza. Los elfos nacían con una masiva cantidad de mana junto a la habilidad de aprender hechizos de nivel avanzado más rápido que cualquiera.
Y lo último, los elfos eran muy reservados, sobre todo las mujeres. Siempre trataban de no mostrar la más mínima cantidad de piel, adoraban mantener una apariencia noble y pura.
Eso también lo había notado el joven dragón, la pequeña elfo usaba un conjunto deportivo que dejaba una buena vista de las definidas piernas y el pequeño abdomen, junto a la imagen hipnotizaste de la piel blanca de sus hombros expuestos. Spike estaba seguro de que si ella fuera mayor definitivamente entraría en su área de juego.
Claro que para estándares normales ella seguramente era mayor que él, pero si lo veía desde el punto de vista de los elfos. Ella seguía siendo una niña.
Al final, esa era toda la información que Spike podía recopilar de todos las obras que él había leído. Y si lo que decía Bach era correcto, ella se alejaba de todo su conocimiento.
『Estas en lo correcto. Y para responder a tu pregunta, sí. Todos los elfos tienen el cabello rubio, pero Amelia se lo tiño al poco tiempo de dejar el bosque. Rechazo el arte de la magia y la arquería y se dedicó al combate cuerpo a cuerpo.』
『¿Es fuerte?』
『¿Para qué quieres saberlo? ¿Si la atacaras después de todo?』
『¡No!』
Como siempre su paciencia se acaba al escuchar a la bruja hablar.
『Si, Ella es muy fuerte, mi amigo. Créeme, no hay nadie débil en el castillo de nuestros señores.』
『Entiendo. Y, ¿responderás a mi primera pregunta? ¿Por qué hacemos esto?』
Bach cumplió con decirle quien fue quien dio la idea, pero Spike aún no tenía la respuesta al "Por qué". Aprender magia era lo que el buscaba, no tenía mucho interés en aprender el arde de manejar una espada como un caballero o algo parecido.
『Nuestro señor nos informó la razón por la cual querías aprender magia. Supongo que ya estás acostumbrado a escucharlo, pero te lo recuerdo igual. Te leemos como un libro abierto.』
Clara, directa y punzantes palabras. Jino no mostraba intenciones de esconder sus intenciones.
Los hombros de Spike se tensas al escuchar a Jino hablar. Con una expresión lejana, el joven dragón recuerda las intenciones que había olvidado, y que lo habían impulsado a aprender del mago.
『Se nos informó que buscas venganza contra alguien, incluso yo puedo ver eso. La llama del rencor y el odio brilla tenuemente en tus ojos.』
Venganza. Unos de los muchos pecados que hacían girar las cadenas del odio.
『…』
Spike se queda en silencio. Él no iba a negar que las palabras de Jino eran verdad, el mismo podía admitir que de verdad buscaba venganza sin miramiento alguno.
¿Cómo podían culparlo o juzgarlo?
El solo quería recuperar lo que había perdido, por lo que se había esforzado.
Volver a abrazar aquella figura que anhelaba en las noches en su solitaria y fría cama.
Volver a sujetar aquella pequeña mano que lo reconfortaba.
Volver a ver el brillo inocente de aquellos ojos que siempre lo miraban con admiración y respeto.
El joven dragón Spike. Quería recuperar todo lo que perdió, todo lo que se le fue quitado por un solo Dragón.
No pudo con los puños. Sus brazos parecían querer arder por el dolor y pedían volver a sangrar.
Por eso, ignorando toda lógica y desviando su conocimiento de la resistencia mágica natural de los dragones. El joven Spike solo podía recurrir a la magia para intentar vencer a "ese" dragón y recuperar lo que ya no tenía.
Pero claro, a pesar de la solides que el mismo había formado en su camino. No era suficiente para quitar el temor de ser juzgados por aquellos cercanos a él, hoy en día no eran muchos.
Pero debía cuidar la imagen que esas pocas personas tenían de él.
『Claro que Bach y yo no conocemos los detalles completos sobre quien tiene tu rencor. Pero eso es algo que no nos incumbe y menos nos importa. Estamos aquí por órdenes nada más.』
Sus hombros temblaron un poco. Spike estaba consciente de que la presencia de ambos era debida a la interferencia del mago y también le aliviaba que ambos no quisieran indagar más en sus asuntos.
Pero… ¿Qué era ese dolor en su pecho?
『Pero escucha bien, Basura. Las valiosas enseñanzas de nuestro de señor no serán machadas por el egoísmo de un solo hombre, por eso…』
Haciendo una pequeña pausa, con una mano en su cintura y la otra señalándolo.
Spike sentía el peso de la afilada mirada de Jino en su cuerpo. El joven dragón observa a la sirvienta.
Una figura femenina, delicada y hermosa. Lo abrumaba, el peso que emanaba el espíritu de aquella sirvienta parecía que podía quebrar su determinación solo con aquella mirada.
『Bajo la tutela de "El verde" y la mía. Empuñaras tu espada como un caballero real, aprenderás correctamente la magia como si quisieras entrar a la corte mágica y no conseguirás una venganza, lo que lograras obtener será la orgullosa victoria de un caballero, la de un hombre que quiere recuperar su orgullo.』
Fuerza, ferocidad, firmeza, valentía, determinación, orgullo. Su corazón se quería inundar de todos esos sentimientos.
Como si ella fuera un feroz dragón, uno que estaba marcando la jerarquía del fuerte y el débil.
Con aquella figura fémina pero aterradora. Con un cuerpo delicado pero invencible. Con una belleza abrumadora y mortal por igual.
Un dragón rugiendo al cielo. Lanzando una llamarada infinita y rojiza, formando el pilar de la supremacía.
Ella no le estaba "pidiendo" le estaba "exigiendo" que entrenara y se convirtiera en alguien fuerte.
No con venganza, sino con honor.
"levántate y consigue orgulloso tu victoria".
Eso era lo que Spike veía en la feroz mirada de la sirvienta.
Y así… con su corazón cubierto de calidez. Con aquellas palabras calando en lo más profundo de su cuerpo.
Su piel ardía. Una renovada fuerza le exigía volver a tomar aquella espada.
Levante, sujeta la espada.
Con sus ojos cristalinos por las lágrimas que querían salir.
Ignorando las altas horas y el cansancio. Con el cosmos como testigo.
La lucidez que inconscientemente buscaba el dragón. Llega.
*Choque*
La espada del aprendiz vuelve a chocar con la nuevamente invocada espada del maestro.
Con la misma técnica torpe he inexperta, pero cubierta por determinación y firmeza.
El encuentro entre "El verde" y el joven dragón, comienza nuevamente.
X-_-_-_-_-_-_-_-_-_-x
X-_-_-_-_-_-_-x
X-_-_-_-x
X-_-x
La sirvienta observa, en silencio.
Los ataques del dragón aunque torpes, la cautivaban.
Los movimientos inexpertos de alguien que jamás al peleado con una espada, la hipnotizaban.
Y aquella mirada, determinada y firme. Parecía llamarla.
En aquel dragón, ella veía reflejado a alguien torpe e inmaduro.
Le recordaba mucho a alguien.
『…‾‾‾‾‾‾‾‾vuélvete un héroe y...』
La doncella con el corazón frágil como un cristal. Susurra.
Con un susurro que solo podía ser escuchada por las estrellas. La doncella pide un deseo. Un único he inocente deseo.
Lo único que pedía su corazón...
『…Protégeme.』
